La valoración social de los fósiles, como piedras maravillosas (2)
Algunos fósiles como "piedras donadas" como regalo de las divinidades
En otra etapa, aún, más tardía, los fósiles habrían pasado a ser considerados, no como simples piedras mágicas, cargadas de buenas influencias y capaces de proporcionar buena suerte o protección, por su misma naturaleza. En esa época se las habría creído "regalos divinos" dejados al alcance de los humanos por ciertas divinidades, superiores o inferiores, magnánimas y benefactoras de la comunidad, que las veneraba y rendía culto.
La residencia permanente de estas divinidades protectoras, podía ser celeste, terrestre, subterránea o acuática, según la mitología, particular, en función de la forma de los fósiles y de su pretendido origen divino.
Representación artística de la creencia popular, germánica, de que los belemnites eran piedras del trueno que caían durante las tormentas o "flechas de Donnar", lanzadas por el dios del trueno. En la mitología de los germanos, eran interpretados como auténticas "piedras de rayo" que guiaban al rayo hasta su objetivo y causaban gran destrozo. En diversos lugares de España, los belemnites también han sido considerados como "piedras de rayo".
En las sociedades de cultura más compleja, con religiones más elaboradas, se habría considerado a algunos tipos de fósiles, por su rareza y forma característica, como donaciones divinas, o regalos de los dioses a los humanos, para ser usados en el beneficio de la comunidad o para la protección personal. Se creía que esas divinidades se complacían en hacer regalos mágicos a sus fieles como muestra de su o simpatía hacia ellos, debido a esta creencia, algunos fósiles fueron considerados como verdaderas piedras divinas.
En otras culturas mucho más primitivas, de religión animista, aquellas extrañas "piedras" fueron consideradas como un tipo de receptáculo, pétreo, dentro del que residían ciertos genios o espíritus menores, con poderes sobrehumanos, a los que se podía seducir, propiciar o dominar mediante ciertas "formulas" u oraciones y rituales, por lo que fueron usados como fetiches.
Un collar de ámbar, realizado
con fragmentos rodados de resina fósil, recogidos en playas del mar
Báltico. A pesar de su innegable atractivo estético, su mayor atractivo
es que era capaz infundir sabiduría y virtud en sus portadores, pero es
que además se creía que era un buen preventivo y un buen remedio
curativo contra las dolencias relacionadas con el pulmón, la garganta,
los dolores de cabeza, la circulación, etc. Algunos fósiles como "piedras sagradas"
Con el paso del tiempo, los mismos tipos de fósiles habrían pasado a ser considerados, como representaciones simbólicas y pétreas de determinados divinidades y a ser considerados como piedras sagradas por estar vinculadas mágicamente con algunas divinidades, mayores o menores, propias del panteón mitológico de aquella comunidad.
Se les suponía dotados de ciertas virtudes mágicas, bastante específicas precisamente por su vinculación con ciertas divinidades menores residentes en su interior, o con las divinidades superiores, que habían actuado como donantes. Como cada una de tales divinidades, según la mitología propia de esa sociedad, dispondría de unos poderes personales bastante particulares y característicos, relacionados con la solución, mitigación o prevención de diversos tipos de problemas que condicionan la satisfacción de la vida humana, las piedras correspondientes gozan de las mismas capacidades mágicas protectoras.
Un sacerdote hindú adorador del dios Visnú, en un ritual invocatorio de esa deidad, unta con una pasta vegetal unas piedras sagradas llamadas Salágramas. Se trata de nódulos de piedra caliza negra que contienen el molde interno de un ammonite o marcado su molde externo que proceden del río sagrado Gandakí, en Nepal. A esta clase de nódulos calizos ammoníticos, procedentes de esa zona nepalí, se les considera una representación prodigiosa del dios Visnú, con una capacidad de indulgencia enorme, cuando se les venera de la forma adecuada.Imagen: Different Styles of performing the Salagram seva puja
Mediante tal tipo de planteamiento mental colectivo, en ciertas culturas, a determinados tipos de fósiles, en función de su forma y lugar de hallazgo, se les atribuyó un origen mítico concreto, en asociación con una determinada divinidad. Motivo por el que pasarían a ser considerados como piedras delegadas de la divinidad, dotadas con virtudes benefactoras específicas o poderes benéficos concretos que eran propios y típicos de la divinidad a la que representaban. A tales piedras, se les rendía el mismo tipo de culto y veneración que a las imágenes figurativas convencionales que representaban a las divinidades asociadas a ellas.
Algunos fósiles como "piedras mágicas" para defensa o protección específica
La creencia en la vinculación directa de ciertos tipos de piedras (fósiles) con determinadas divinidades, habría influido para que esos tipos de fósiles fueran usados como amuletos o talismanes específicos, que podían ser usados para la prevención de determinados tipos de peligros, accidentes, desgracias y dolencias, causadas por ciertos tipos de malos espíritus que se suponía que habitaban en todas partes, dispuestos a perjudicar a las personas y sus propiedades. También se usaron para neutralizar los conjuros o encantamientos, perjudiciales, lanzados por medio de malas artes (brujería).
Fotografía tomada a principios del siglo XX, en la que se pueden ver 10 ejemplares de erizos fósiles de la especie Echinocorys scutatus, dispuestos en el alfeizar de una ventana, con la finalidad de alejar de aquella vivienda, la "mala suerte" relacionada con la caída de rayos, de esta manera se creía que se evitaba que algún rayo pudiera alcanzar esa casa.
Imagen: Herbert Toms, 1928.
Ciertos tipos de fósiles se usaron para protegerse contra las desgracias que pudieran poner en peligro las más diversas empresas humanas, pudiendo incluirse, desde los éxitos económicos hasta los triunfos amorosos o el éxito de los procesos productivos agrícolas y ganaderos, la conservación de los alimentos o la protección o recuperación de la salud, la ausencia de problemas graves en los largos viajes por tierra y mar, pero también para asegurar el tránsito fácil y rápido del espíritu de los difuntos al otro mundo.
Representación humorística representando ciertas creencias y costumbres, supersticiosas, medievales y renacentistas asociadas al temor a los envenenamientos alimentarios. En el centro un costoso amuleto llamado lenguario o árbol lingual, elaborados con metales preciosos y ramas de coral rojo y dientes fosilizados de diversos géneros de tiburones. Los dientes eran llamados glosopetras o piedras lengua, pero también lenguas de víbora, de serpiente, de san Pablo, etc.. que se creía que neutralizaba los venenos. A la derecha un comensal realiza la "prueba" de la inocuidad del contenido de su copa. A la izquierda, el camarero envenenador y su víctima, que no tomó la precaución que su compañero de mesa...
Imagen: Junior Geo
Algunos fósiles como "piedras remediadoras" o medicinales
En una etapa histórica posterior, la creencia supersticiosa en unas supuestas virtudes preventivas, típicas de ciertos tipos de fósiles, se habría ampliado hasta la creencia en la posesión de virtud curativa. Algunos tipos de fósiles pasaron a ser considerados como piedras medicinales, que debidamente usadas eran capaces de causar efectos reparadores sobre la salud humana, más o menos, deteriorada, de la misma forma que lo harían otros remedios de origen vegetal o animal.
En una etapa histórica posterior, la creencia supersticiosa en unas supuestas virtudes preventivas, típicas de ciertos tipos de fósiles, se habría ampliado hasta la creencia en la posesión de virtud curativa. Algunos tipos de fósiles pasaron a ser considerados como piedras medicinales, que debidamente usadas eran capaces de causar efectos reparadores sobre la salud humana, más o menos, deteriorada, de la misma forma que lo harían otros remedios de origen vegetal o animal.

Los fósiles de la ostra grifea (Gryphea arcuata) antiguamente, fueron utilizados, en diversas regiones de Europa para tratar los problemas de artrosis y deformación articular, causados por el reumatismo deformante.
imagen: http://www.windowsonwarwickshire.org.uk/spotlights/jurassic/a_devilstoenail.htm
En algunos casos, fuero utilizados como remedios simples, y bastaba con sumergirlos, durante cierto tiempo, en las bebidas o comidas que se administraban al enfermo o, si eran fósiles muy pequeños, tragarlos con un bocado o sorbo. En otros casos la preparación era algo más compleja, pues los fósiles debían ser triturados o pulverizados para poder ser suspendidos líquidos diversos o o disueltos en vinagre. También fueron consumidos como igredienntes de ciertas pócimas, para el tratamiento de determinadas dolencias.
Cubierta de una edición de 1669, de la Historia Natural de Cayo Plinio Segundo, en la que en algunos capítulos se incluía el uso médico que, en su tiempo (s. I dC), se hacía de algunas piedras consideradas como curativas. Sus absurdas y dudosas anotaciones, fuero seguidas y aplicadas, crédulamente, por muchos médicos y boticarios, hasta finales del s. XVII
Imagen: Wikipedia
Ciertos tipos de fósiles que, entonces, se creían "piedras maravillosas", pasaron a formar parte de la materia médica y de la farmacopea, oficial de su época, quedando recogidos, con extraños nombres específicos, en los llamados lapidarios médicos. Eran tratados de litoterapia escritos por afamados médicos de la antigüedad, griegos y romanos, o por famosos médicos que cuidaban de la salud de la nobleza y la aristocracia eclesiástica, en la época medieval o postmedieval.
Algunos de ellos fueron extraordinariamente famosos y respetados, siendo aceptados sus principios y aplicados sus consejos, por la mayoría de los médicos, desde los tiempos de la Grecia clasica hasta finales del Renacimiento, en que su valoración por parte de los médicos y boticarios, más críticos y observadores, puso en duda o demostró su falta de eficacia.
Algunos fósiles como "piedras devaluadas"
Por otra parte, también se ha podido observar que cada vez que algunas antiguas creencias mágico-religiosas vinculadas con algún tipo de fósiles, entraban en crisis, debido a su gran incoherencia con el nuevo marco cultural o contexto religioso, entonces sucedía que las costumbres, las creencias y los valores, anteriormente bien aceptados y predominantes, quedaban muy rebajados de categoría social, se volvían minoritarios o incluso podía llegar a ser prohibidos y resultaban perseguidos.
El cambio brusco del marco de referencia, cultural o religioso, podía ser consecuencia de una conquista militar y una posterior colonización, con una " imposición" de las normas, creencias y valores de los vencedores sobre los vencidos, como pasó en diferentes partes de Europa y en diversas épocas históricas, ya fuese por efecto de la helenización, la romanización, la cristianización o la islamización del territorio del territorio conquistado.

Fósil del equinodermo Micraster coranguinum, antiguamente, éstos erizos de mar fósiles fueron considerados en ciertas zonas de Álava, Guipúzcoa y Navarra como piedras del rayo
que eran expuestas en los alfeizares de las ventanas para impedir la
caída de rayos sobre la casa. En otras zonas fueron considerados como
piedras usadas en la lapidación de diversos santos cristianos y por ello
con ciertas virtudes derivadas de los poderes específicos del santo
lapidado.
imagen: http://www.primigenius.com/shop/foto/FS%203898.jpgEl cambio brusco del marco de referencia social, cultural o religioso, también podía producirse como consecuencia de una “revolución" social, como fue la francesa, o filosófica, como fue la Ilustración o política como fue la bochevique, en tiempos relativamente recientes. En todos los casos se valoraba el racionalismo, el laicismo y la visión naturalista de la Naturaleza y se despreciaba el irracionalismo, el sobrenaturalismo y la visión mágica de la Naturaleza.
Con cada crisis sociológica e ideológica, aquellos tipos de fósiles que habían estado bien considerados por su vinculación mágica, perdían la mayor parte de sus antiguos atributos mágicos y virtudes extraordinarias, degradándose su valor cultural, desapareciendo su antigua función social y decayendo su apreciación social.
En los alrededores de la ermita de "la Mare de Déu de la Providència", en Tortosa, en la actualidad, todavía se siguen recogiendo artejos estrellados de pentacrinus, pero sólo como un recuerdo de la visita, a los que muchas personas crédulas y supersticiosas, además, creen portadores de buena suerte
Imagen: Fósiles de Mig Camí
En muchos casos, incluyendo el tiempo actual, después de una fuerte degradación cultural y depreciación social, algunos tipos de fósiles, únicamente pudieron conservar su más primitivo y elemental estatus social, siendo consideradas como simples piedras de buena suerte, es decir, objetos portadores de buena fortuna para sus poseedores.
Las "piedras" de formas extrañas que no son auténticas piedras
Como ya se ha comentado, anteriormente, en la última etapa cultural, de la sociedad europea que se inicia con la Revolución francesa, su marcado sentido racionalista, igualitario, antimonárquico y anticlerical, seguido del movimiento filosófico cientifísta, racionalista y antioscurantista de la Ilustración, las piedras maravillosas de todo tipo, de antaño, cayeron en un gran desprestigio social. Además con los avances de las ciencias naturales quedaba demostrado que las "piedras figuradas" no eran ninguna "maravilla" o "prodigio" de la Naturaleza, sino que se habían formado por causas naturales y de forma natural y que se trataba de restos de diversos tipos de organismos que habían vivido, millones de años antes que la Humanidad y que algunos de ellos, se habían podido conservar en forma de fósiles.
Imagen: Ed Rogers Rare Geology Books
La devaluación de las piedras mágicas y maravillosas, se ha conservado y ampliado en los tiempos actuales, en los que predomina la mentalidad racionalista y materialista sobre su contraria, la mentalidad mágica y espiritista.
En la actualidad, la mayoría de las personas consideran a los fósiles como objetos de coleccionismo o de decoración, y algunas otras como elementos geológicos de conocimento científico que permite reconstruir la historia de la Vida sobre la Tierra y las condiciones que la hicieron posible.
No obstante, lo anterior, el valor y uso mágico de los fósiles se había conservado o reinstaurado, de nuevo, en ciertos sectores sociales, supersticiosos, carentes de toda capacidad crítica, faltos de recursos intelectuales para interpretar el mundo físico con criterios racionales y naturalistas. Se trata de personas más o menos, vinculadas con el esoterismo, de todo tipo, ya esté relacionado con la religiosidad popular, más bien delirante o con las absurdas técnicas de pronostico del futuro, tales como la astrología, la numerología, la cartomancia, quiromancia, etc. o adictas a las formas más absurdas de muchas de las llamadas medicinas alternativas, basadas en las más primitivas creencias y en prácticas chamánicas o pseudocientíficas, sin ningún fundamentos científico.
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Imagen: NewAge
Tales colectivos sociales, aún, se sigue creyendo en los poderes mágicos de los amuletos, en general, y en el influjo de ciertas piedras maravillosas, en particular, incluidos algunos tipos de fósiles.












