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miércoles, enero 31

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (12)

por Heraclio ASTUDILLO POMBO, Universitat de Lleida



"A Bicha Pintada" de Vila de Rei (Portugal)


Existe en un lugar recóndito, de impresionante y salvaje belleza geológica, un fenómeno natural y cultural de naturaleza paleontológica e interpretación legendaria, de supuesto origen fabuloso para unos, de imaginario origen arqueológico para otros y de origen zoológico para los menosDurante los últimos tres o cuatro siglos, este fenómeno ha ocupado la rica imaginación y la capacidad de fabulación de los habitantes de la localidad, pero también a intrigado a los de visitantes cultos que vinieron de lejos para contemplarlo y darle una explicación racionalista. 
Está situado en el término municipal de la localidad portuguesa de Vila de Rei, un pequeño municipio portugués perteneciente al distrito de Castelo Branco, en la región Centro de Portugal. 

Cartel indicador rústico, para indicar a los senderistas menos experimentados cuál es el camino correcto hacia el lugar de la "Bicha pintada".
Imagen: Geocaching

El mencionado fenómeno natural y cultural es conocido por el nombre popular de la "Bicha (1) Pintada" y está formada por un surco sinuoso que inicialmente debió estar relleno de algún material mineral cuyo color debía contrastar ligeramente con el color propio de la roca en la que está excavado, de esta circunstancia particular debe proceder el nombre popular de "bicha pintada" pues en realidad debería llamarse "bicha escavada"
El surco que la constituye tiene una anchura media de 5 cm pero es bastante irregular pues tiene tramos estrechos de 2 y otros anchos de hasta 6 cm., con una profundidad media de 1 cm, pero también es irregular pues tiene tramos de 1 y otros de 3 cm. Su sección es generalmente en forma de U y en algunos puntos en forma de V, con sus límites laterales algo irregulares, su trazado general es meandriforme o serpentiforme, con una longitud visible de cerca de 8,1 m. En la misma capa de roca, también se pueden observar unas pequeñas galerías de aspecto vermiformes, de origen no identificado.



Aspecto vagamente serpentiforme del surco existente en una superficie rocosa junto al río Codes, denominado popularmente "A bicha pintada". Supuestamente, sería la marca dejada por la mora encantada, tras haberse convertido en serpiente "por arte de Satanás". El rastro diabólico correspondería al trayecto seguido durante su huida enfurecida hacia su infernal guarida subterránea. Imagen: Câmara Municipal de Vila de Rei


Debido esencialmente a su forma sinuosa de aspecto vagamente serpentiforme y a su situación muy cercana a un curso de agua, los lugareños de siglos pasados, gente sencilla, fantasiosa e ignorante de sus verdaderas causas, cuando intentaban buscarle alguna posibles explicación, lo conseguían encajándola en su contexto mítico-legendario. Por este motivo siempre acababan asocionando su origen con algún suceso extraordinario de tipo maravilloso, relacionado con sus propios mitos y leyendas pre-existentes. Por esta causa, las explicaciones ideadas siempre eran protagonizadas por alguna de las míticas "mouras" o "mouras encantadas" de las leyendas, un tipo de seres legendarios muy populares en toda la región occidental de la península ibérica. 
Las  "mouras" o "mouras encantadas" eran unas hermosas mujeres de cabellos y ojos negros que habitaban en ciertos parajes inhóspitos, abruptos y solitarios, cercanos a masas de agua. Poseían y protegían fabulosos tesoros de objetos de oro que solían ofrecer a alguno de los infrecuentes humanos que se topasen con ellas y se quisieran dejar seducir por su encanto misterioso, maligno y lujurioso. Estos seres maléficos de apariencia femenina, además de la capacidad de hacerse invisibles, también podían transformarse en huidizas serpientes que desaparecían veloces entre el follaje, en el interior de una grieta del terreno o dentro de la madriguera de cualquier animal. 

Estos seres de la mitología portuguesa están íntimamente relacionada con otros seres semejantes, como son las Lamias de la mitología greco-latina, también están emparentados con sus derivados ibéricos regionales, como son las Encantadas castellanas y levantinas, las Mouras gallegas, laMari y Mairu vascas, las Anjanas cántabras, las Xanas asturianas y las Dones d'aigua catalanas.

Uno de los supuestos aspectos intermedios que podían adquirir y mostrar las "mouras encantadas", en ciertas ocasiones afables, demostrando su extraña naturaleza híbrida y su enorme poder mágico.
Imagen: Lilith and Lamia

Desde tiempos antiguos, la gente sencilla de la localidad portuguesa de Vila de Rei y de sus alrededores, incapaz de conocer el vedadero origen de este surco serpentiforme, debido a la falta de los conocimientos científicos necesarios para su correcta interpretación, había considerado la existencia de este extraño grabado, como un auténtico testimonio material de un suceso legendario que el relato popular narra que allí sucedió y también como una prueba irrefutable de la veracidad del mentado relato popular.


Suponemos que la imposición del adjetivo descriptivo "pintada" asociado al nombre específico de la huella fosilizada "a bicha", en vez de asociarle el más realista de "esculpida" o "excavada", se debe al hecho de que, hace siglos, cuando este fenómeno geológico fue descubierto y asimilado y se le quiso interpretar, el surco debía estar relleno de los restos de algún tipo de roca metamórfica esquistosa "blanda", de origen sedimentario, cuyo color o tonalidad debía contrastar suficientemente con los de la roca en que estaba incrustada, para parecer a simple vista como una figura pintada. Con el paso de los siglos, la acción combinada de los agentes meteorizantes y erosivos, favorecidos por la pendiente del terreno y la gravedad, habrían ido eliminando el material de relleno que al ser menos resistente, habría ido siendo reblandecido, removido y arrastrado fuera del lecho del surco excavado en la roca para ir a parar al fondo del lecho del río Codes. Posteriormente el surco podría haberse rellenado de tierra causando el mismo efecto óptico y lingüístico en sus descubridores e interpretadores.

Aspecto terrorífico y temible de una serpiente mítica, dotada de poderes sobrenaturales y conocida enemiga de los seres humanos
Imagen: Basilisco


"A lenda popular da moura encantada, a pastora codiciosa, e a bicha enraivada"

De forma muy breve, se presenta una versión resumida y traducida de la leyenda popular que relata un suceso paleontológico, desde un punto de vista desde el cual solo era posible hacer una interpretación totalmente fantasiosa y legendaria: 

"Cierto día en el que una pastora muy joven y pobre, estaba apacentando su rebaño en la ribera del río Codes, divisó no muy lejos del lugar en que se hallaba, a una hermosa mujer, muy ricamente vestida, que sentada sobre una roca inclinada sobre el cauce del curso de agua, peinaba sus cabellos con un peine de oro que brillaba intensamente bajo el sol
La inocente y pobre pastora se acercó a la mujer y le pidió que le regalara el peine, la mora encantada, le dijo que a cambio del peine debería dejarse dar un beso en el paladar y que de esta forma tan sencilla, se convertiría a la religión de Mahoma".
La muchacha que era tan pobre como codiciosa aceptó el trato infame. La mora le dijo que para poder realizar más fácilmente su acción, debería transformarse mágicamente. Entonces la hermosa mora se convirtió en una repugnante serpiente con la cabeza dispuesta delante de su boca. La pastora aterrorizada por la infernal transformación  huyó hacia el pueblo a toda velocidad. La mora encantada, aún transformada en serpiente, frustrada en su voluntad de convertir al Islam a aquella niña cristiana, se arrastró enfurecida y veloz hasta esconderse totalmente en un agujero que había en las rocas cercanas. 
Cuando la pastora volvió al lugar del suceso, acompañada de algunos hombres del pueblo, lo único que pudieron encontrar fue un largo surco serpentiforme grabado en la superficie de piedra, que acababa desapareciendo en el interior de un agujero existente en la pared de roca, agujero que supusieron que era su madriguera. Desde ese día, la gente de la localidad y de toda la comarca, ha llamado a aquel surco esculpido en la piedra "a bicha pintada" y ha relatado esta historia para explicar su formación.


Otra vista de la "Bicha pintada" de Vila de Rei. A la derecha, de la imagen, la parte perdida del surco serpentiforme y de la capa de cuarcita que la contenía. Al fondo, la pared de roca, que contiene la supuesta madriguera de la "bicha". A la izquierda, el lecho del río Codes, abajo el cartel explicativo.
Imagen: Geocatching



La leyenda culta del petroglifo prehistórico



Este mismo surco grabado sobre aquella superficie rocosa, también había atraído la atención de la gente culta de la zona y de otra venida de lejos que se habían interesado por encontrar  alguna explicación razonable, de tipo ordinario, que pudiera justificar la presencia de aquel surco en aquel lugar. Aquella marca de aspecto serpentiforme, esculpida sobre una superficie rocosa, ubicada en la margen derecha de la "Ribeira do Codes", justo por debajo del mirador del "Penedo Furado" (Peña Horadada), encajaba en el contexto histórico y cultural de la región, razón por la cual su explicación quedaba clara cuando se integraba en un conjunto más amplio. Según la opinión de algunos arqueólogos del siglo XIX, opinión mantenida durante todo el siglo XX, el surco serpentiforme podía ser explicado como una clara manifestación del antiquísimo culto religioso de veneración a las serpientes que se sabía que habían practicado, miles años antes, las antiguas tríbus lusitanas que habían habitado en esta parte del valle del río Tajo. En otros muchos lugares del entorno regional existían cierto tipo de petroglifos que así lo atestiguaban. Por lo tanto la llamada "Bicha pintada" de Vila de Rei sería un elemento más que formaría parte de este conjunto histórico, artístico y cultural.

Levantamiento topográfico de la "Bicha Pintada" realizado por Mario V. Gomes (1999) suponiendo que se trata de un petroglifo serpentiforme prehistórico. La parte pintada en negro corresponde a la parte esculpida del surco que se ha conservado hasta la actualidad. La parte punteada, correspondería a la parte del primitivo petroglifo serpentiforme que no se habría conservado hasta hoy día, según opinión del autor, cuyo trazado ha sido imaginado para poder conectar de forma "lógica" las dos partes conservadas y visibles hoy día, en la parte superior derecha, una huella de forma triangular que representaría la cabeza de la serpiente, que ha quedado separada del resto por la destrucción de la parte faltante.
Imagen: Bicha Pintada. EuroPreArt (European Prehistoric Art)


La "Bicha Pintada" fue interpretada como un símbolo totémico esculpido en la roca, por un antiguo artista prehistórico y como un claro indicador de rituales ofiolátricos practicados por alguna tribu lusitana, siendo datada su realización entre los siglo V y II a C. 
Los arqueólogos, concluyeron que ese lugar de la "Garganta das Bufareiras" constituyó un santuario rupestre ofiolátrico en una época comprendida entre el final de la Edad del Bronce y los inicios de la Edad del Hierro, pues según los arqueólogos el surco, por sus características visibles, tenía que haber sido excavado con un instrumento metálico, de bronce o de hierro. 
Este lugar fue correlacionado inmediatamente con otros supuestos santuarios de la misma clase, distribuidos en otros sitios arqueológicos, cuyo conjunto formaba el denominado Arte Rupestre del Tajo. Este complejo está considerado como uno de los conjuntos de arte postpaleolítico más importantes de Europa, constituido por más de 30.000 grabados dispersos a lo largo de 40 Km. del valle del río Tajo y en ambas orillas, la española y la portuguesa. Los grabados están datados entre los años 6.500 a.C. y 2500 a.C, representando diferentes símbolos geométricos, antropomórficos y zoomórficos. 


La atribución artística e histórica de la "Bicha pintada", realmente tiene muy poco fundamento científico. puesto que aunque su origen es biológico no es antrópico, sino trilobítico. Tampoco puede considerarse una obra de arte, pues su origen es muy anterior en el tiempo a la aparición de los primeros homínidos, posibles primeros artísta, como muy  fácilmente se puede demostrar, comprobando como la prolongación de este surco serpentiforme, se introduce hacia el interior de la formación rocosa contigua que tiene 480 millones de años de antigüedad.


La explicación científica

En tiempos mucho más recientes, la ciencia paleontológica, gracias a los avances de una de sus ramas más jóvenes: la paleoicnología, dedicada al estudio, interpretación e identificación de las icnitas o huellas fosilizadas dejadas por diversas clases de actividad biològica, pudo conjeturar y demostrar que los supuestos petroglifos prehistóricos, supuestament esculpidos por unos supuestos antiguos practicantes de la ofiolatría, en realidad, era un bioglífo (1) que había sido "esculpido" por un invertebrado marino. 

Imagen ilustrativa de cómo un único tipo de organismo puede formar varios icnofósiles distintos. En este caso un trilobite forma las huellas llamadas Rusophycus al descansar semienterrado en el sustrato del fondo marino, formar Cruziana al desplazarse excavando el sustrato buscando alimento y formar Diplichnites al desplazarse sobre la superficie del sustrato del fondo marino.
Imagen: Wikipedia 

En la actualidad, y desde no hace muchos años, este tipo de estructuras se interpretan como surcos producidos por la actividad de alimentación y desplazamiento de los trilobites, un tipo de invertebrados marinos fósiles que se desplazaban semienterrados en la parte superficial de los sedimentos submarinos blandos. En donde se iban abriendo paso, a medida que iban avanzando, excavando y apartando hacia atrás, con sus numerosas patas, el material arenoso que constituía los fondos submarinos blandos. Conforme iba progresando  iba quedando impresa la huella de su itinerario en forma de un surco, de anchura y profundidad variable, en función del tamaño del animal.
La "Bicha Pintada", es realmente un fósil o más exactamente una huella fósil dejada por el paso de alguna clase de trilobites que, según la opinión de los estudiosos, tiene más de 480 millones de años de antigüedad. Edad deducida del hecho que la marca aparece insertada en la superficie de una capa de cuarcita armoricana de tonalidad rojiza y color gris oscuro, de 30 cm de grosor con esa antigüedad.

El surco que ahora se percibe como un surco en forma de canal y que es llamado popularmente " A Bicha pintada" es en realidad un icnofósil,  el resultado de la actividad biológica de tipo excavador-propulsor realizada por un ejemplar de algún género de trilobites ordovícico, que se realizaba sus actividades cotidianas cuando en este lugar,  hace 480 millones de años, existía un fondo marino, que por ciertas circunstancias especiales muy favorables, se conservó y fosilizó. 











En la parte superior de la ilustración, se muestran en forma de secuencia gráfica, cinco posiciones de un trilobites respecto de la superficie del sedimento blando del fondo marino. A la izquierda el trilobites está casi completamente enterrado, en la derecha completamente emergido. Las otras posiciones representan situaciones intermedias.
En el esquema de abajo se ha representado el tipo de bioturbación que, en cada caso, produce en la superficie de la capa de sedimentos submarinos y el nombre técnico que les han dado l@s paleoicnólo@s.

Imagen: Ichnology: The Study of Trace Fossils


La legendaria y mítica mujer-culebra, protagonista de la leyenda popular y el imaginario  adorador de las serpientes y escultor ancestral, en la Edad del Bronce final o del del Hierro inicial, motivador de la creación y protagonista de la leyenda culta, en realidad, resultaron ser un humilde y anónimo animalejo marino. Perteneciente a una clase de animales artrópodo, de un grupo denominado trilobites, por tener el cuerpo dividido en tres lóbulos. Seres tremendamente familiares para los coleccionistas y falsificadores de fósiles procedentes de Marruecos o China.

Representación artística de un grupo de trilobites reunidos sobre un fondo marino paleozóico, ilustración realizada por el paleoartista alemán  Heinrich Harde, hacia principios del siglo XX.
Imagen: Adrian J Bancroftr  #TrilobiteTuesday


En realidad se trataría de algún individuo perteneciente a alguna de las especies ordovícicas del popular grupo de los trilobites, que hace 480 millones de años se había desplazado bajo la blanda superficie de los sedimentos arenosos de un fondo marino recolectando su alimento
Como dijo aquel astrofísico norteamericano, famoso en todo el mundo, en su popular libro titulado "El mundo y sus demonios" (1997): "La ciencia es una luz que ilumina la oscuridad de la ignorancia y hace desaparecer las supersticiones"


Notas:


(1) En este caso particular el término portugués "bicha", equivaldría a los nombres castellanos de culebra o serpiente.
(2) Bioglífo: grabado rupestre de origen natural de autori no humano. En este caso, se trata de una huella de desplazamiento que ha quedado fosilizada y que anteriormente había sido interpretada como si fuera un petroglífo o grabado rupestre de origen artificial, de autoría humana.


Fuentes:

- Carvalho, Carlos Neto de; Cachão, Mario & Ramos, Joana. 2000. "A "Bicha Pintada" (Milreu): 500 Milhões de anos de histórias para contar", in Boletim Informativo da Câmara Municipal de Vila de Rei, Abril, p. 21-24
- Carvalho, Carlos Neto de & Cachão, Mario (2005): "A Bicha. Pintada (Milreu-Vila de Rei): Paradigma ecléctico das hierofanias com origem bioglífica". Zahara, 5: 77-90
- Carvalho, Carlos Neto de. 2011. "Os fósseis como património para todos". In Gisela Encarnação (Coord.): Escola Aberta do Património. Amadora : Câmara Municipal da Amadora. Museu Municipal de Arqueologia, 2011. p. 115-127
- Castro, Sérgio Sodré de. 1999. "Sondando hierofanias no Milreu", in Boletim Informativo da Câmara Municipal de Vila de Rei, Julho, p. 18-21
- Duarte, Artur Jaime. 2003. "Bicha Pintada, Beira Baixa, Portugal". European Prehistoric Art
- Frazão, Fernanda & Morais, Gabriela. 2009. Portugal, Mundo dos Mortos e das Mouras Encantadas. vol. I. Ed. Apenas Livros
- Gomes, Mario Varela., 1999 . A "Bicha Pintada"
 (Vila de Rei, Castelo Branco) e as Serpentes na Proto-História de Centro e Norte de Portugal. Estudos Pré-Históricos, vol. VII, pag. 221-240
- Hygino, Rafa. 2010. "True Fae português - Khthon, a Moura Encantada". Mundo das Trevas. 26 /11/2010
- Pato, Heitor Baptista. 2007. "Apontamentos para uma litolatria cristã" Celtiberia, 16 de noviembre:


sábado, febrero 27

Fósiles usados como ornamentación arquitectónica (3)

por Heraclio Astudillo Pombo, MACS, UdL.

Uso popular de fósiles, como un tipo de rara ornamentación arquitectónica. (Continuación 3ª parte)


 
- Sierra de Francia (Salamanca) "Construcciones con Piedras Bonitas"

Cuando, hace unos 30 a 40 años, en Monsagro se empezaron restaurar las deterioradas fachadas principales, de algunos viejos edificios de la localidad, a alguien se le ocurrió incorporar como elemento arquitectónico decorativo, característico de la pobloción serrana, algunos fragmentos de losas de pizarras de las que aparecían en la sierra. Se trataba de lajas cuarcíticas paleozoicas, repletas de un tipo de relieves muy peculiares en forma de cordones ondulados entrecruzados de diversos grosores, con aspecto serpentiforme, en realidad esas formas fosilizadas son un tipo de icnofósiles llamados cruzianas y, en menor medida, de otros tipos de icnitas (artróficos, dédalos, didímolinos, escolitos, fraenas, pistas de gusanos, rusoficos y vexilos), todas esas formas fueron producidas por la actividad de diversas clase de invertebrados marinos de vida bentónica, mayoritariamente, trilobites, se arrastraron sobre los blandos sedimentos del fondo marino de la época.
Verdaderamente, se trata de vaciados o moldes naturales de las depresiones, canales y orificios que originariamente dejaron aquellos animales que habitaban y "bioturbaban" la superficie del fondo marino, en tiempos ordovícicos, hace cerca de 430 millones de años.

Los monsagreños llamaban, popularmente, “piedras bonitas” al tipo de pizarras bastas que en alguna de sus superficies mostraban figuras las curiosas formas serpentiformes. Con el paso de los años, el uso local de este tipo de material se fue convirtiendo en costumbre, pues se fue popularizando al irse multiplicando sus aplicaciones constructivas, pudiendo considerarse, en la actualidad, como una forma popular, autóctona, , típicamente, monsagreña de ornamentación del exterior y del interior de los edificios.

En la actualidad son muchos los edificios que muestran sus fachadas, parcialmente o totalmente revestidas con losas de piedras con crucianas, incrustadas, formando zócalos, marcos de puertas o ventanas o elementos aislados, son ejemplos de lo dicho, la iglesia parroquial, muchísimas casas particulares y diversas cafeterías de esta localidad. Otros tipos de construcciones de la localidad que muestran este tipo de revestimiento o incrustación ornamental son varias fuentes y algunos muros de solares y huertos. Además, en el interior de las viviendas, también se han usado, las pizarras cuarcíticas con crucianas, con finalidad ornamental, para para revestir las campanas de las chimeneas de los hogares de leña.
Hoy en día, el uso de piedra con cruzianas constitye un signo de identidad de la arquitectura local.

Humilde edificio de Monsagro, de dos plantas, externamente, remozado mediante el revestimiento de su fachada principal con piezas de "piedra bonita", pizarras cuarcíticas con icnofósiles, mayoritariamente, cruzianas, aunque no son raros los escolitos y otros tipos de icnofósiles.
imagen: fotografía original de Juan Carlos Zamarreño Domínguez http://www.zama1.jazztel.es/

En la província de Salamanca, además de en Monsagro, también se pueden encontrar algunos edificios con sus fachadas, adornadas con pizarras cuarcíticas, ordovícicas, con relieves de cruzianas, en las vecinas localidades de La Alberca,  El Maillo Serradilla del Arroyo.


- Serranía de las Hurdes (Cáceres) "Construcciones con Piedras Bonitas",

En la província de Cáceres, también existen diversas localidades hurdanas, en las que se han usado. con los mismos fines y usos decorativos, materiales del mismo tipo y de idéntica edad geológica que los utilizados en las vecinas poblaciones salmantinas de Monsagro y de La Alberca. Pero en el territorio cacereño, el uso de losas de pizarras cuarcíticas paleozoicas, del periodo Ordovícico, con superficies repletas de cruzianas, para la ornamentación arquitectónica, parece ser mucho más reciente que el de sus vecinos de Monsagro, que parecen haber sido los supuestos inventores del uso.

En las Hurdes de Cáceres, se pueden observar ejemplos de decoración arquitectónica con "cruzianas" en los pueblos serranos de Casares de las HurdesNuñomoral, Rubiaco y Vegas de Coria, localidades del valle del río Hurdano y, también, en el pueblo de Pinofranqueado, en el valle del río de los Ángeles. En estas zonas, se han empleado, principalmente, para decorar las fachadas de modernos chalets, cafeterías y restaurantes.


- Sierra de las Villuercas (Cáceres).

En el pueblo de Cañamero, parece ser que el uso de las losas de "pizarra" cuarcíticas con "crucianas", se remonta a las dos últimas décadas, pero no en las fachadas exteriores de los edificios, sino en el interior de las casas modernas, para el revestimiento ornamental de las campans de las chimeneas y las bocas de los hogares de leña que existen en muchos de los salones, de las viviendas de construcción reciente.


- Tejada (Burgos), las "casas de las caracolas",

Diversas casas de esta localidad burgalesa que han sido restauradas durante las dos últimas décadas, han incorporado en sus fachadas, como elementos arquitectónicos decorativos, característico de la zona, unas piezas de piedra que contienen moldes internos de amonites, a los que la gente de la zona han denominado, popularmente, "caracolas".

Aspecto de una de las piedras con fósiles de amonites, empotradas en los muros de las fachadas de algunos edificios de la localidad de Tejada (Burgos).
Imagen:
http://www.arlanza.com/es/turismorural/?iddoc=1766


- Valldemossa (Mallorca) "La Casa dels Caragols", más conocida como "Can Xesc Manitos"

Una vivienda de la localidad mallorquina de Valldemossa, ostenta en diversos lugares de su fachada principal, adheridos con cemento, algunos moldes internos de amonites cretácicos, a los que los naturales de la isla, denominaban popularmente, en mallorquín, "caragols" o "caragols de pedra".

Dos de los amonites, dispuestos en sendos huecos del muro, de la fachada de piedra de la casa de su propiedad, decorada con amonites por Francesc Ripoll Lladó (alias Xesc Manitos) en Valldemosa.
Imagen: fotografía original de Vicente Fernandez Sanvicente, Palma de Mallorca.   www.fotocommunity.es/pc/pc/display/14861038


- Villar del Humo (Cuenca) “Las Casas de los Caracoles”

En esta población serrana, existen diversas casas que muestran como ornamentación característica del lugar, ejemplares de amonites cretácicos, de medianas a buenas dimensiones, incrustados en los muros de sus fachadas principales. En esta zona, los lugareños han llamado, tradicionalmente, "caracoles" a los moldes internos de todo género de amonites, de todos los tamaños y con diversas "decoraciones" superficiales.

Aspecto curiosamente decorativo de un gran amonites incrustado en el muro de una fachada.


viernes, febrero 26

Fósiles usados como ornamentación arquitectónica (2)

por Heraclio Astudillo Pombo, MACS, UdL.

Uso popular de fósiles, como un tipo de rara ornamentación arquitectónica.
(Continuación 2ª parte)


Morella (Castellón, Com. Valenciana) 

Se trata de dos casitas campesinas, en las afueras de Morella, inicialmente habilitadas para estancias cortas, en épocas de recolección intensiva y como refugios contra las inclemencias de la intemperie, en las épocas del ciclo agrícola, en que coinciden los trabajos agrícolas imprecindibles con con los episodios de mal tiempo atmósférico. Posteriormente, ambas cabañas fueron reacondicionadas para compatibilizar los usos agrarios, cotidianos, con los usos recreativos, festivos, como humildes chalecitos de fin de semana y de veraneo.


El "Maset dels Corets" o la "Caseta de Mendaño" (construcción hoy ya desaparecida)

Antigua construcción agrícola, propiedad del Sr. Moya, ya hace cerca de una veintena de años que fue demolido por sus propietarios, debido a su estado ruinoso. Pero nos han informado que, antiguamente, una gran parte de sus fachadas principales, estaban barrocamente decoradas, con una gran cantidad de moldes internos fósiles, de gasterópodos, lamelibranquios y, muy especialmente, con un gran número moldes de equinoideos, del género Heteraster oblongus, erizo de mar al que en Morella, se denominaba, en valenciano, "corets" (cast. corazoncitos), nombre vernáculo del que deriva el primero de los topónimo con que se conoció, hace algunas décadas, esta casita rústica.


Aspecto levemente cordiforme de un ejemplar de Heteraster oblongus procedente de Morella.
Imagen: T
odo Coleccion fosiles 


El "Maset dels Fòssils" o la "Caseta de la Punta" 

Antigua construcción agrícola,  propiedad de la Sra. Aurora, quien hace unos 15 o 20 años la hizo restaurar y remodelar para mejorar sus primitivas funciones laborales y reducidas condiciones de habitabilidad, demasiado rústicas y asumir nuevas funciones de segunda residencia para jornadas y épocas festivas. Esta, presenta en una de las fachadas, una representación del escudo municipal de Morella, realizada con todo tipo de restos fósiles de invertebrados marinos cretácicos. gasterópodos, pelecipodos, braquiópodos, equínidos y corales. También hay diversos maceteros, completamente revestidos con moldes internos fósiles, de pelecípodos, equinoideos y sobre todo de gasterópodos.

Vista poco afortunada para nuestros fines, de la la "Caseta de la Punta", pero desgraciadamente, no disponemos de ninguna otra imagen, con la que poder mostrar detalles de la ornamentación creada usando diversos tipos de ejemplares fósiles.



La "Casa de los Trilobites", Navas de Estena (Ciudad Real, Castilla -La Mancha) 

 Aunque para el ojo no experto, pudieran parecer unas simples piedras más, entre las muchas que forman el revestimiento de la fachada de esta vivienda unifamiliar de Navas de Estena, la zona izquierda de la puerta principal esconde una pequeña sorpresa para el visitante avisado, pues algunas de las piedras pequeñas, más alargadas y oscuras, en realidad, son trilobites "camuflados" recogidos en los alrededores de la localidad.

Hasta cinco ejemplares de trilobites auténticos, han sido incorporados, más como curiosidad que como adornos, a la fachada de una casa particular de Navas de Estena. Los "trilos"que, a simple vista, aquí se ven con la apariencia de unas vulgares piedras más pequeñas y más oscuras que las demás, estan señalados por flechas blancas.


- La “Casa Icnológica”, Retuerta del Bullaque (Ciudad Real, Castilla -La Mancha) 

Se trata de una casa de reciente y magnífica construcción artesanal, en la que su propietario ha engastado selectivamente, en todos los muros exteriores, fragmentos de losas de piedra de cuarcitas fosilíferas del Ordovícico Inferior. Las mismas constituyen un magnífico muestrario, bastante completo e informativo, de la diversidad de icnofósiles de la Cuarcita Armoricana (Ordovícico inferior) que se pueden observar en un recorrido a pie por el Parque Nacional de Cabañeros, destacan ejemplares de "crucianas" en excelente estado de preservación.

Vista del acceso principal a la "casa icnológica" de Retuerta, aunque a simple vista no se puede apreciar, todas las piedras usadas para el revestimiento contienen cruzianas y otros tipos de icnofósiles ordovícicos.
Imagen: detalles de las cruzianas que ostentas algunas piedras de esta fachada se pueden visualizar en: info_excursion.pdf



La "Casa del Caracol", Royuela (Teruel, Aragón)

La fachada principal de una vivienda que ha sido restaurada, recientemente, ha incorporado como elemento arquitectónico decorativo, característico del entorno de la localidad, una piedra que contiene el molde interno de un amonites, fósiles que abundan en la Serranía de Albarracín y a los que la gente de la zona, denominan popularmente, "caracoles". 

Efecto decorativo, e intrigante, de un solitario amonites, de medianas dimensiones que se muestra incrustado en el muro, centrado, sobre el hueco de una ventana de la planta baja de una vivienda.
Imagen: fotografía original de Alberto Serrano Dolader, cedida por cortesía de su autor.