jueves, febrero 25

Fósiles usados como ornamentación arquitectónica (1)

por Heraclio Astudillo Pombo, MACS, UdL.

Uso popular de fósiles, como un tipo de rara ornamentación arquitectónica.
 (Primera parte)


Introducción

De entre los fósiles que eran característicos de ciertos lugares, sobre todo aquellos que por su aspecto podían resultar más atractivos a la vista y fueran relativamente abundantes, pudieron haber sido considerados, por la población local, como buenos objetos para darles usos con finalidades estéticas diversas, ya que constituían elementos representativos de un territorio y expresivos o emblemáticos de una determinada identidad territorial. Además, cuando este tipo de fósiles, aparecían en relieve o completamente sueltos de su matriz, en lugares comunales, bastante próximos a la población y que resultaban facilmente accesibles, pudieron haber sido percibidos como un recurso natural muy interesante, por ser gratuito y fácilmente recolectable, por lo que, a la vista de lo que muestran algunos casos aquí expuestos, algunas veces, su extracción debió realizarse en cantidades astronómicas.

Los fósiles de cualquier tipo, siempre han sido un material geológico poco común, al que la imaginación y la creatividad humanas ha buscado, desde antiguo, diversas utilidades prácticas, entre las cuales, cabe mencionar la, en teoría, puramente ornamental, pues en algunas ocasiones está confirmada su función apotropaica y en otras no puede descartarse completamente. En este trabajo pretendemos dar a conocer, una de las variedades del uso decorativo de los fósiles, pues vamos a presentar varios casos de utilización de fósiles como elementos decorativos, usados para el embellecimiento de algunos tipos de construcciones arquitectónicas.

Fuente de piedra existente en el municipio de Monsagro (Salamanca), construida con granito en el año 1925 y restaurada "paleontologicamente", con un añadido de cruzianas, en 1989. Monsagro es un municipio ubicado en el Parque Natural de Las Batuecas, en donde abundan las pizarras cuarcíticas paleozoicas que muestran unas curiosas figuras en relieve que, en realidad, son los moldes de las marcas de actividad (surcos dobles) dejadas hace 430 millones de años, por invertebrados marinos, generalmente, trilobites.
Imagen: EFE/Carlos García http://www.diarioinformacion.com/servicios/lupa/lupa.jsp?pIdFoto=3718719&pRef=2009070500_30_906507__Ciencia-Fosiles-especiales-cuando-parque-Batuecas

Los criterios que debieron ser tenidos en cuenta por los artesanos, para la elección de ciertos tipos de fósiles, como elementos "naturales" con los que ornamentar diversas clase de construcciones arquitectónicas, tales como edificios y algunos elementos anejos, parecen haber sido relativamente variados y pueden ser deducidos, a partir de los patrones que muestran las construcciones decoradas de ciertas localidades españolas.
En ciertos casos, parece ser que se ha optado por los fósiles como elemento arquitectónico, por tratarse de un material que siempre y, en todas partes, resulta poco común y curioso, por tratarse de un material pétreo de origen "misterioso" y por ser los parajes donde yacen en abundancia, de distribución, bastante rara.

En otras ocasiones, parece ser que la elección del tipo de fósiles, se ha basado en la belleza formal de su aspecto, debido al buen estado de conservación de formas y figuras o, bien, en su sorprendente parecido con seres vivientes que se hubiesen "petrificado". Más raramente, en algunas pocas ocasiones, la elección del tipo de fósiles decorativos, parece haberse basado en su elevado valor emblemático, pues se les relaciona con ciertas realidades del pasado geológico local o por su significado simbólico, puesto que expresan algún tipo de vinculo tradicional de la población con algunos mitos universales o ciertas leyendas etiológicas locales.

Detalles constructivos del acceso a la puerta principal de "La Cabaña los Fósiles", en Bóveda (Álava), una de las dos jardineras y solado, elaborados con moldes internos de varias especies de pelecipodos, gasterópodos, equinoideos y corales, cretácicos.
Imagen: Fotografía extraída del reportaje fotográfico realizado por Ernesto Santidrián, en su visita al lugar. 

El efecto singularizador que se ha pretendido conseguir, en una construcción de propiedad, mediante el uso de ciertos fósiles aplicados de una determinada manera decorativa , se ha intentado alcanzar siguiendo distinatas estrategias y en función del gusto estético del decorador y de las características morfológicas de los fósiles disponibles en la localidad.

En unos casos se espera lograr un impacto visual, mediante la exibición de un único ejemplar, bien conservado y de buen tamaño, o bien, de unos pocos fósiles de similares características, que han sido situados, estratégicamente, en algún lugar de la construcción que resulte preminente y que disponga de buena visibilidad. En otras ocasiones, parece haberse pretendido conseguir un efecto visual mucho más impactante y personalizador, mediante la saturación o masificación, pues se ha utilizado una grandísima cantidad de ejemplares, generalmente de pequeño tamaño y, muchas veces, en un estado de conservación mediocre, con los que se han realizado ciertas composiciones de muy variado efecto plástico, formando figuras diversas que, a veces, son formas puramente geométricas o abstractas y, otras, resultan ser curiosas figuras que representan, muy esquemáticamente, la forma de determinados objetos artificiales o de seres vivientes.


Casos españoles, conocidos por el autor.

Después de rastrear, pacientemente, en una gran cantidad de fuentes informativas y de consultar, de forma exhaustiva, el contenido de una gran diversidad de documentos, hemos llegado a descubrir una serie de casos que, aunque numericamente son muy pocos, resultan suficientes, como muestra, de un hecho cultural, pues ponen de manifiesto la existencia de este fenómeno arquitectónico y sirven como indicios de, una más que probable, mayor magnitud social y mayor extensión geográfica de este poco común procedimiento ornamental, pues es de suponer que el fenómeno tenga una extensión que deben ser mucho mayores de lo que el resultado de este trabajo pueda aparentar. Por otra parte, la muestra presentada, también sirve para darnos una idea de su escasa incidencia o intensidad a escala local, a excepción del caso de la población salmantina de Monsagro, en donde la densidad de construcciones con ornamentación paleontológica ha llegado a ser muy elevada.

Advertimos al lector o lectora que algunos de los casos que aquí se le muestran, no son novedad, puesto que ya han sido expuestos con anterioridad, en esta misma bitácora, cuando tratamos sobre algunos "elementos construidos" del medio topográfico que han dado origen a casos ejemplares de toponimia española de motivación paleontológica.

Los diversos casos de construcciones españolas, con ornamentación paleontológica que han podido localizarse y recogerse, se muestran ordenados, alfabéticamente, por localidades.


- Alcaine (Teruel): La "Casa de los Fósiles", "Casa de las Conchas" o "Casa del Quinto Centenario".

La fachada principal, en la zona de la planta baja del edificio, aparece "adornada" con una serie de sencillísimas figuras, elaboradas con diversos tipos de conchas de fósiles marinos del Jurásico y del Cretácico, de los que se encuentran en abundancia en el término de esta localidad turolense. En el muro el autor muestra unas elementales e ingenuas alegorias, relativas al Descubrimiento de América. El mural fue realizado en 1992, por su propietario y morador Cristóbal Morales, para conmemorar el Quinto Centenario del Descubrimiento e Hispanización de América. Nos han informado que que tan particular ornamentación arquitectónica, pronto podría a desaparecer por efecto de unas obras de reforma proyectadas.

Aspecto de la curiosa decoración paleontológica, en la fachada de una vivienda de Alcaine, . Tal ornamentación puede resultar una exposición o muestrario, al aire libre, de las conchas fósiles de invertebrados marinos, del Jurásico y del Cretácico, más abundantes en el término de la localidad.
Imagen derecha: fotografía original de José Manuel Bespin, cedida por cortesía de su autor.
Imagen izquierda: vista de la fachada, desde el lado derecho, con Cristóbal Morales el autor de la ornamentación, en la puerta. Foto publicada en La Voz de Alcaine


- Alpanseque (Soria): “La Casa de los Fósiles”.

Se trata de una vivienda particular, en cuya fachada hay una zona en la que se pueden apreciar una estraña decoración, con aspecto de mosaico abstracto, irregular y algo caótico, formado por la extrema acumulación de conchas fósiles, de invertebrados marinos cretácicos y jurásicos que rellenan, más o menos alineadas las diversas "teselas". Se trata conchas y moldes internos de pelecípodos, gasterópodos, equinoideos, cefalópodos y braquiópodos que han sido recolectados en los alrededores de la localidad, por su autor que los ha distribuido con profusión, sobre los muros de la planta baja del edificio, para crear un curioso mural, con unos extrañod dibujos en relieve.

Detalle de un rincón, de la “Casa de los fósiles” de Alpanseque (Soria), en la que se pueden apreciar en la fachada del edificio el trazado de unos dibujos, en mosaico, particularmente "primarios" y abstractos, cuyas teselas repletas de fósiles alineados producen un efecto de texturas, agobiantemente, densas.
Imagen: Foto de Adolfo García http://www.barahona.org/alpanseque/urbana.htm



- Bóveda (Álava): "La Cabaña los Fósiles" o “Casa de los Fósiles". 
Edificio de una planta remodelado para acoger turismo rural que muestra diversos detalles decorativos realizados con moldes internos de conchas de diversos tipos de invertebrados marinos (braquiópodos, cefalópodos, equinodermos, gasterópodos y pelecipodos, ) y fragmentos de esqueletos coralinos, del Cretácico, que han sido recogidos, en grandísima cantidad, en los alrededores del pueblo, por el propietario que ha actuado como paciente y rústico, artesano decorador.

Aspecto de la entrada principal de la llamada "casa de los fósiles" de Bóveda (Álava), con sus numerosos adornos y mobiliario exterior, elaborados con un aglomerado de diversos tipos de fósiles, recogidos en los alrededores de la localidad.
Imagen: fotografía extraída del reportaje fotográfico realizado por Ernesto Santidrián, en su visita al lugar. El reportaje fotográfico puede ser consultado en: http://www.telefonica.net/web2/paleontologiaernesto/Curiosidades/CosasCuriosas/CabanaFosiles.html



viernes, enero 29

Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (6)

por Heraclio Astudillo Pombo. Departament de Medi Ambient i Ciènces del Sòl. Universitat de Lleida.

Sobre las diversas nomenclaturas utilizadas para la denominación de los fósiles (6ª parte)


3- Los nombres vulgares de fósiles comunes, pueden resultar totalmente "opacos" fuera de su ámbito lingüístico original.

Ciertos nombres vulgares, de fósiles, pudieron parecer denominaciones absolutamente arbitrarias, al resultar incomprensibles y por tanto carecer de cualquier significado para el  para personas integrantes de culturas lingüísticamente bastante o muy alejadas. Además, al no poderse establecer relaciones pnemotécnicas,  fundamentadas originalmente sobre las características morfológicas, ni poder asociarse con hechos o personajes legendarios conocidos, tal categoría de denominaciones vulgares resultarían difíciles de aprender por su resistencia a ser memorizadas y recordadas. Tales nombres, al resultar carentes de cualquier sentido fuera de su zona lingüística original, podrían parecer "inútiles", razón por la cual invertir algún esfuerzo en su memorización podrían resultar difícilmente justificable, para los viajeros forasteros que ocasionalmente pudiesen entrar en contacto con este tipo de nombres populares. Los nombres sin significado, habrían tenido tendencia a no ser aprendidos correctamente y a ser olvidados con facilidad, circunstancias que no habría favorecido su expansión territorial y que los habría mantenido acantonados en su áreas lingüística original y en su periferia geográfica más inmediata.

Esta circunstancia se habría dado para algunas de las denominaciones vulgares de fósiles, creadas en algunas de las lenguas ibéricas minoritarias, catalán, gallego o portugués, y muy especialmente para los idiomas de origen "no románicos", como los nombres en euskara o los nombres asimilados directamente de lenguas extranjeras anglo-germánicas, como el inglés o el alemán.
Sólo en algunos casos, podrían resulta algo problemáticos algunos nombres vulgares, creados usando lenguas ibéricas minoritarias románicas y sus diversos dialectos (aragonés, asturiano, balear, catalán, gallego, leonés, portugués, valenciano, etc.), pues en estos casos, al estar más o menos relacionados con el castellano, la lengua mayoritaria o dominante, en la mayoría de los casos, su grado de opacidad sería mucho menor o inexistente que las primeramente citadas.

1- Nombres autóctonos en euskera  

El primer grupo de nombres vulgares, totalmente opacos para los hablantes de lenguas de origen románico, estaría constituido por aquellos que se han originado en territorios con un idioma que tiene muy poco en común con los utilizados en los territorios vecinos. Un buen ejemplo de esto sería el caso de todos los nombres vulgares de fósiles, generados en euskera, cuando son usados fuera de los territorios vascófonos originales, conocidos como "Euskal Herria".
Un buen ejemplo de esto, serían los múltiples nombres vernaculares usados para denominar a los muy comunes fósiles de erizos de mar de la especie Micraster coranginum, en la provincia de Guipúzcoa y en ciertas zonas euskaldunes del norte de Navarra, lindantes con la anterior.

Ya hemos tratado en la primera parte de este artículo, sobre la enorme variabilidad de la nomenclatura popular que ha sido usada en las dos zonas euskaldunes, ahora mencionadas, para referirse a una misma clase de fósiles, por lo que no volveremos a repetir aquí lo ya tratado allí.

Un ejemplar de Micraster coranginum con su característica forma acorazonada y su marca en forma de cruz, ambas características han contribuido a que la mentalidad popular generara, antiguamente, diversas leyendas y creencias populares y a adjudicarle nombres congruentes con las mismas.
Imagen: Primigenius shop

Lo único que sí volveremos a repetir aquí, es que del análisis de la motivación onomástica de muchas de aquellas denominaciones vulgares, se desprende que existió una clara motivación mítica, religiosa y legendaria, pues en muchísimos casos se pone de manifiesto que por alguna razón desconocida, hoy sólo intuida o deducida, debió establecerse una vinculación entre este tipo de equinoideos fósiles y ciertos seres superiores capaces de situarse en las nubes, ya fuesen seres sobrenaturales: Dios, Jesucristo, diversos santos y santas o, al menos, seres sobrehumanos: brujas.

Un segundo ejemplo de nombres populares pertenecientes a este grupo, totalmente opacos fuera de su territorio lingüístico, sería el caso de las “Hirutasun Santuaren arriak” (cast. “piedras de la santísima Trinidad”) de Aguinaga de Iza (Navarra), ya mencionados anteriormente. Tal nombre genérico se aplicaba indistintamente a los ejemplares fósiles de dos tipos distintos de braquiópodos, a los de la especie Rhynchonella decorata, del Jurásico superior y a los de Zeilleria (Cincta) numismalis, del Jurásico medio. Ambos tipos de fósiles eran recogidos devotamente, en dos lugares próximos, en unos afloramientos situados junto al camino que desde Aguinaga asciende hacia la ermita de la Trinidad, situada cerca de la cima del monte de Erga (Navarra).

Seis ejemplares de Rhynchonella decorata, uno de los tres tipos de fósiles considerados sagrados, existentes en el monte Erga, que reciben, en euskera, el nombre de “Hirutasun Santuaren arriak” por su relación de proximidad topográfica y emocional con la ermita consagrada a la santísima Trinidad
Imagen: L'Arca di Noè

Si, en este caso particular, analizamos la posible motivación onomástica, vemos que las dos primeras palabras, del nombre vulgar tricompuesto, aluden a su vinculación con lo sagrado, ya se trate de una triple entidad divina (la Trinidad) o señale el lugar sagrado de procedencia (el terreno del monte donde está ubicada la ermita). La vinculación de proximidad física con una entidad o espacio sagrados, según la mentalidad mágica popular, habría dotado a estas piedras de ciertas virtudes especiales particulares, concretamente el poder de repeler la caída de rayos en su proximidad. La tercera palabra, del nombre vulgar tricompuesto, alude a una propiedad, relativamente, inusual y maravillosa para una concha, el hecho de estar "petrificada" o ser de naturaleza pétrea (piedras).


2- Nombres derivados del latín o del griego, castellanizados 

El segundo grupo de nombres vulgares totalmente opacos, sería el formado por nombres comunes, artificiosos, procedentes de la vulgarización de ciertos nombre genéricos, de tipo erudito o científico, originalmente, escritos en griego o latín, que pudiendo ser de uso común, no tendría sentido o resultaría de significado poco claro, por efecto de la opacidad lingüística original.

Se trataría de ciertos nombres comunes, derivados de sus correspondientes nombres cultos y científicos que, inicialmente, habían sido creados para el uso exclusivo de los estudiosos de la Paleontología, pero que, posteriormente, habrían sido "contagiados" a la población autóctona de algunas localidades ricas en fósiles por los propios paleontólogos que las visitaban asiduamente y entablaban contacto y conversaban con la población local. Otra vía de penetración de este tipo de nombres, en el lenguaje vulgar, habrían sido los artículos publicados por la prensa escrita desde tiempos pretéritos de este medio de comunicación.

Este tipo de nombres latinizados o helenizados, forzosamente, habían de resultar absolutamente indescifrables, para la gente común, por el mero hecho de que los nombres cultos y científicos de los seres vivos o de sus restos fosilizados, se había acordado que debían ser generados en latín o estar latinizados, pero además, muchos de ellos tienen raíces griegas. Debido a que las lenguas clásicas, griego y latín, en tiempos modernos ya eran "lenguas muertas", ya hacía mucho tiempo que su vocabulario había quedado fuera del ámbito de uso lingüístico normal y natural de la población corriente. Por lo que los nombres de este tipo, suelen carecer de cualquier significado para la población común o "vulgo".

De la misma manera que la mayoría de los nombres científicos suelen resultar totalmente incomprensibles y faltos de significado para la gente corriente, sucede lo mismo con la mayoría de los paleontólogos modernos, por su total desconocimiento del griego y del latín. No obstante, los paleontólogos son el único colectivo social que en la actualidad sigue estando motivado para crear y memorizar este tipo de nombres. Los paleontólogos son las únicas personas capaces de utilizar, correctamente, los nombres científicos de los fósiles, tanto para identificar ciertos ejemplares como para referirse a determinadas especies pues se rigen por un sistema de normas muy estricto.

Ejemplos de esta clase de denominaciones populares opacas que en la mayoría de los casos, más bien parece tratarse de variedades de nombres vulgarizados, derivadas de los correspondiente nombres de géneros biológicos, podrían ser: numulitas, numulites y numulitos, derivados del nombre científico Nummulites; de forma semejante, amonitas, amonites, amonitos y ammonites, habrían derivado de Ammonites; este sería también el caso de belemites, belemitas, belemitos, belenitas y belenites, derivados de Belemnites.

Aspecto, externo, de un molde interno de la concha de un ammonites de gran tamaño, del Jurásico.
Imagen: Museo Historico UPM 


3- Nombres asimilados de otros procedentes de idiomas de origen anglo-germánico

En tercer y último lugar, presentaremos como ejemplo de "nombres opacos", algunos nombres de origen extranjero, introducidos por técnicos ingleses o alemanes, relacionados con el ambiente de las obras de ingeniería de las grandes públicas y de la explotación minera. Nombres que luego hbrían sido asimilado por una parte de la población relacionada con esos técnicos y siendo usados en algunos pocos lugares de España.
Sobre este asunto nos han llegado rumores, bien fundamentados, pero aún no confirmados, que aseguran que en en ciertas zonas de Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cataluña y Vascongadas, caracterizadas por haber sustentado una intensa actividad minera, iniciada con capital extranjero, en el siglo XVII y mantenida hasta principios del XX. Se cuenta que en las poblaciones mineras, con explotaciones de propiedad extranjera, los mineros habrían usado ciertos nombres populares "extraños", por incomprensibles, para la población local, la causa de esto es que esos nombre derivarían de los nombres vulgares usados por los ingenieros de minas, ingleses o alemanes que dirigían los trabajos de esas explotaciones mineras. 
Al parecer, los nombres vulgares extranjeros, en su versión más o menos castellanizada, habrían sido asimilados como nombre vulgar por una parte de la población autóctona, la formada por los mineros,  por el hecho de no existir, en ese momento histórico y localidad geográfica, ninguna denominación vulgar en lengua española, como alternativa.

Aunque de momento no hemos podido localizar, ni rescatar ningún ejemplo concreto de este tipo de nombres populares "exogenos", debemos imaginarnos que los nombres de este tipo derivarían del sonido fonético de la palabra original extranjera, debidamente castellanizado por los mineros que las usaban. 
Los extraños nombres de este grupo, castellanizados por sus usuarios, podrían ser muy semejantes a algunos que nos hemos inventado como simple ejemplo ilustrativo. Se trataría de un hecho lingüístico del que por desgracia, aún, no disponemos de ninguna "prueba" fehaciente y concreta....pero "estamos en ello". 
Algunos de estos nombres imaginados podrían ser semejantes a "zanderbaul", derivado del inglés "thunderbolt" (punta de trueno), otro podría ser "esneiquestain", derivado del inglés "snakestone" o "snake-stone" (piedra serpiente), los derivados del alemán podrían ser algo parecido a "iudestein", derivado del alemán "Judenstein" (piedra judía), "bonifatiusfenigue" derivado del alemán "Bonifatiuspfennige" (monedita de Bonifacio), o "estaiestaine", derivado del alemán "Sternsteine" (piedra estrella), etc..

¡Atención! 
Recordamos e insistimos a l@s lectores/as en que todos los nombres citados, anteriormente, en este último apartado, supuestamente recreados por mineros españoles, son una pura invención del que esto escribe y que han sido imaginados e inventados con una función puramente ejemplar y exclusivamente ilustrativa y que, en realidad, creemos que no existen ni han existido.

Aspecto externo de cinco ejemplares de rostros fosilizados de belemnites, un fósil muy común en los terrenos jurásicos españoles. Fósiles a los que en diversas zonas del Reino unido, en las que también abundan, tradicionalmente, se les ha denominado "thunderbolt" (cast. "puntas del trueno").
Imagen: Jurfossil 






lunes, enero 4

AGRADECIMIENTOS 2009

Deseamos un FELIZ Y VENTUROSO año 2010 a tod@s nuestr@s colaboradores/as

Hace tan sólo tres días, se acabó el año 2009 y, como en años anteriores, queremos aprovechar la ocasión de hacer el balance de la campaña anual, para agradecer publicamente, las múltiples ayudas recibidas, en forma de datos de muy diversa índole, los cuales nos han permitido seguir avanzando en el conocimiento del folclore paleontológico ibérico.

Las contribuciones informativas nos han sido remitidas por muchísimas personas, tantas que no resultaría muy extraño que pudiésemos habernos olvidado de mencionar alguna de ellas. O tal vez, haber cometido algún involuntario error al mencionar su formación académica, especialización o cargos, si sucediera tal eventualidad, les rogamos a los afectados que me disculpen el lapsus o los errores cometidos y que, lo antes posible, nos los hagan saber, para que una vez debidamente informados, podamos remediar rápidamente los errores cometidos.

Gracias a todos esas personas que han donado generosamente algo de su tiempo y mucho de sus conocimientos, porque sin su ayuda muchas cosas no se habrían podido dar a conocer y publicarse en las páginas de este "singular" bloc.

Gracias, también, a los lectores y lectoras que habéis pasado por este blog, como lectores anónimos, y muy especialmente a los que habéis dejado algún comentario útil o estimulante.

A un@s y otro@s, a tod@s vosotr@s, en gratitud, os deseo que la buena fortuna y vuestro esfuerzo os deparen un Feliz Año Nuevo.


Lista de personas que, durante el transcurso del año 2009, han hecho alguna contribución al Proyecto Paleontología Cultural y Etnopaleontología Ibéricas:

- Alonso Couce, Francisco, geólogo y comerciante de Fósiles y Minerales, en Madrid. Secretario de la Asociación de Profesionales Naturalistas.
- Álvarez Fernandez, Esteban, prehistoriador, arqueólogo, profesor titular de la Universidad de Cantabria, en Santander
- Anastácio, Laura, geóloga portuguesa dinamizadora del Museu Dr. Joaquim Manso da Câmara Municipal da Nazaré (Portugal)
- Anónimo, de la Asociación Cultural Virgen del Rosario de Torremocha del Pinar (Guadalajara)
- Argente Sánchez, José Fco. escritor y conferenciante, especialista en el imaginario popular mallorquín
- Bespín Serrano, José Manuel, La Voz de Alcaine, Teruel
- Blanch Marín, Ernesto, concejal del ayuntameinto de Morella (Castellón)
- Calle García, Alfonso, escritor, conferenciante y articulista conquense, presidente de la Federación de Asociaciones “Cuenca del Guadiela”
- Cardiel Lalueza, Jesús, paleontólogo, director del Museo Paleontológico de Sobrarbe, en Lamata (Huesca), miembro del Patronato del Geoparque de Sobrarbe.
- Carvalho, Carlos N., geólogo, paleoicnólogo, director y coordinador del Geopark Naturtejo da Meseta Meridional - UNESCO European and Global Geopark
- Casaña Martínez, José Rafael, coleccionista de fósiles, activista cultural de la Asociación Cultural "Las Alcublas", en Alcublas (Valencia)
- Costes Rodriguez, Antoni, profesor Titular del INEFC-Lleida (Cataluña) especialista en Juegos Y Deportes Populares-Tradicionales.
- David "Oscafosil", coleccionista de fósiles de Huesca
- Fernández Martínez, Esperanza, profesora Titular de Paleontología de la Universidad de León 
 - Forner Valls, Enric, paleontólogo aficionado, funcionario de la Generalitat valenciana a Castelló de la Plana.
- Gallemí Paulet,Jaume, paleontólogo, Conservador de Paleontologia del Museu de Geologia-Museu de Ciències Naturals de Barcelona
- Gasulla Asensio, José Miguel, paleontólogo, director del Museo "Tiempo de Dinosaurios", de Morella (Castellón),
- García Ramos, Diego A., paleontólogo, de la Asociación Cultural Paleontológica Murciana
- Gibert Atienza, Jordi M. de, paleontólogo, profesor Titular de la Universitat de Barcelona
- Gil, Juan Montes "Jugimo". geólogo y geoarqueólogo cacereño, de Cañamero (Cáceres)
- Gurrea Cánovas, Isidre, paleontólogo aficionado y coleccionista, barcelonés,
- Gutiérrez-Marco, Juan Carlos, geólogo investigador del CSIC, especialista en paleobiogeografía de Gondwana
- Izquierdo Montero, Luís Ángel, paleontólogo del Equipo científico del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, de La Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León
- Lavega Burgués, Pere, profesor Titular del INEFC-Lleida (Cataluña) especialista en Juegos Y Deportes Populares-Tradicionales.
- Liñán Guijarro, Eladio, paleontólogo, catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, director del Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza
- López Llorens, Jesús malacólogo de Castellón
- Martí Ferré, Joan, de Tortosa (Tarragona)
- Martínez, Mercedes, secretaria de la Asociación Cultural "Amigos de Alcocer", Alcocer (Guadalajara)
 - Mas Gornals, Guillem, paleontólogo mallorquín, del Museu Balear de Ciències Naturals de Sóller (Mallorca)
- Montero Cebrián, Rosa, administradora de abengibre.net, Abengibre (Albacete)
- Nagore Laín, Francho, filólogo, profesor Titular de la Universidad de Zaragoza
- Oliva Mora, Ana, bibliotecaria del Instituto de Estudios Altoaragoneses, en Huesca.
- Otero Roselló, Joan, empresario de Tortosa
- Pujades Tormo, Patrici, lingüista y polemista valenciano
- Quintana Cardona, Josep Mª, paleontólogo menorquín, del Institut Menorquí d'Estudis
- Río Martínez, Bizén d'o, historiador, articulista, conferenciante y escritor oscense, especialista en Genealogía y Heráldica, aragonesas
- Ruiz-Omeñaca, José Ignacio, paleontólogo dinosauriólogo del MUJA, miembro del equipo Aragosaurus de la UNIZAR
- Santidrian Cas, Ernesto, coleccionista de fósiles y minerales, miembro destacado de la Asociación Vasca de Mineralogía y Paleontología “Harridunak” de Vitoria-Gasteiz (Álava)
- Sanz García, Jose Luis, catedrático de Paleontología de la universidad Autónoma de Madrid
- Serrano Dolader, Alberto, periodista, escritor y conferenciante zaragozano, especialista en el imaginario popular aragonés
- Servera Nicolau, Jaume, geólogo, profesor titular de la Universidad de las Islas Baleares
- Terrado Pablo, Xavier, filólogo, toponomísta, catedrático de la Universitat de Lleida, Grupo de Estudios de Filología Ribagorzana
- Valério, Manuel, paleontólogo aficionado, empresario portugués, copropietario de "Ardósias Valério & Figuerido" de Canelas (Arouca) empresa promotora del proyecto "Centro de Interpretação Geológica de Canelas" (CIGC) y prémio al «Mérito Turístico Região de Turismo Rota da Luz».
- Vinyals Miró, Miquel, ingeniero de telecomunicaciones, del equipo de www.sellent.cat, de de Sallent d'Organyà (Lleida)

viernes, enero 1

FELIZ AÑO NUEVO

FELIZ AÑO NUEVO, en 32 idiomas.


Hoy, 1 de enero, empieza, para las personas que pertenecen a sociedades de "cultura occidental" y, también, para casi todas las demás que viven en nuestro mundo globalizado, un nuevo año, el que hace el número 2010 de nuestra era.
Casi siempre, casi todas las personas, tienen en mente algunos proyectos que esperan iniciar, finalizar o desarrollar a lo largo del nuevo año que cada 1 de enero se inicia, esperamos y deseamos que este año 2010, se cumpla la mayor parte de vuestras expectativas personales, sean del tipo que sean.
Porque es, alcanzando logros profesionales, sociales y emocionales, como se va alcanzando la felicidad, con esfuerzo, con perseverancia, con insistencia, con astucia, poquito a poquito, cada uno de los 365 día del año, cada una de sus 52 semanas y cada uno de los 12 meses. Y cuando, en diciembre, se acaba el año "viejo" y realizamos el balance general de los proyectos iniciados, desarrollados o finalizados, la revisión de las expectativas que los animaban y la cantidad de logros conseguidos, poder decir con modesto orgullo y justa satisfacción, sí, creo honestamente que ha sido un buen año, me siento feliz de haber intentado poner en práctica algunos proyectos y de haber logrado alcanzar algunas de sus metas, porque lo hice apostando por lo que creía que era una buena idea, movilizando todas mis energías, implicando a todo mi entorno y haciéndolo, en todo momento, de la mejor manera que he sido capaz.


lunes, diciembre 28

"El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal" (1)

Por Heraclio ASTUDILLO POMBO, DMACS, UdL



Introducción al tema de "fósiles relacionados con el santoral" cristiano.

Se aprovechará el mes de diciembre, para retomar el tema de aquellos fósiles ibéricos que la tradición popular peninsular, en tiempos pasados, había relacionado con la religión cristiana, por mediación del santoral católico. Esta elección temática y temporal se ha hecho por dos razones que se justifican a continuación. 
La primera, porque para los creyentes católicos este mes es uno de los meses más importantes del ciclo religioso anual. Coincidiendo con el solsticio de invierno los paganos romanos o celtas celebraban el supuesto renacimiento de la vitalidad y poder de la divinidad del sol sobre sus enemigos tradicionales: la oscuridad y la frialdad, al inicio de un nuevo ciclo anual. Los creyentes cristianos y especialmente los católicos, celebran el nacimiento de la forma humana de su Dios, Jesucristo o Jesús de Nazaret, que con la nueva religión, trajo la "calidez fraternal" a las clasistas relaciones humanas y "la luz" al oscurantista mundo pagano pre-cristiano.
La segunda razón, por la que volvemos sobre el tema de las relaciones entre el registro fósil y las creencias populares y tradiciones religiosas, es que siendo diciembre el último mes del calendario religioso católico, acumula una gran cantidad y diversidad de tradiciones populares, festivas de tipo para-religioso, algunas motivadas por el solsticio y otras por el fin del ciclo productivo, social y festivo anual, distribuidas alrededor de las festividades eclesiasticas, propiamente, religiosas.

El asunto de algunos fósiles relacionados con el santoral católico, no es ninguna novedad en este blog, pues iniciamos su tratamiento hace ya bastante tiempo, en septiembre del 2007, cuando tratamos sobre los fósiles que la cultura popular había relacionado con Santiago o con su legendario caballo presentando, en aquella ocasión, los numerosos y diversos tipos de fósiles, que apodamos "jacobeos" por su relación con san Jacobo el Mayor más conocido entre nosotros como Santiago apóstol. Nuestra investigación, nos ha permitido constatar que esta particular categoría de "fósiles sagrados" aparece distribuidapor casi todas las regiones españolas, pero su distribución portuguesa, en el caso de que exista nos resulta desconocida.

Los fósiles jacobeos, españoles, ya fueron comentados a lo largo de las ocho partes de las que se componía aquel capítulo, monográfico, integramente dedicado a los fósiles ibéricos que la religiosidad, popular española había relacionado, tradicionalmente, con el santo más importante para los católicos españoles: Santiago, Sant Yago, san Jaime o sant Jaume. Este santo, desde la época de la "batalla de Clavijo" (siglo IX) es el patrón de toda España, en agradecimiento y reconocimiento de su ayuda milagrosa para ganar batallas, conquistar fortificaciones y expandir el territorio cristiano en detrimento del mahometano. También era el patrón protector de todos los peregrinos europeos que viajaban hacia Tierra Santa o de aquellos otros hacian el Camino de Compostela, en unas condiciones de seguridad precarias.


Las razones más genéricas y frecuentes que justificarían la existencia de relaciones entre el panteón religioso católico y el registro fósil ibérico.

Aunque se trata de conclusiones muy genéricas, presentadas en estudios de otros autores, aquí las usaremos como presentación o introducción general al tema particular que se ha denominado "El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal"

1. La extrema religiosidad y elevada credulidad, de las clases populares, en asociación con la tradicional incultura de base científica o racionalista. 
Se trata de un hecho común y natural en la mayor parte de las personas, de todas las clases sociales, pertenecientes a las diversas sociedades ibéricas, durante la etapa de comunidades sociales caracterizadas por poseer una formación muy básica y una mentalidad mágica, propias de la cultura que impregnaba a la sociedad pre-científicas de siglos pasados.
La mayoría de los componentes de esa sociedad se caracterizaban por la falta de los más elementales conocimientos y estrategias de tipo científico, necesarios para interpretar, de forma lógica y naturalista, ciertas observaciones relativas a fenómenos desconocidos. La Geología y la Paleontología son ciencias muy jóvenes, sus inicios se sitúan en los siglos XVIII y XIX por lo que sus nociones básicas no se empezaron a popularizar hasta algunos años más tarde. Anteriormente, a la segunda mitad del siglo XIX y, en muchos lugares rurales aislados, hasta mediados del XX, la mentalidad arcaica y el analfabetismo favorecieron las interpretaciones míticas o legendarias de la presencia de algunos tipos de elementos del registro fósil, en determinados lugares. En la antigüedad, el proceso de asimilación social del registro fósil siempre pasó por su asociación con ciertas "divinidades mayores" o "menores" y con determinados sucesos imaginarios.


2. La extraordinaria abundancia,
 en tiempos pasados, de santuarios campestres activos. 
Si exploramos el folclore religioso ibérico, característico de ciertas zonas rurales en las que existen yacimientos paleontológicos, nos podemos encontrar con que, en ciertas localidades españolas y portuguesas, desde hace algunos siglos, ciertos tipos de fósiles se hallaban estrechamente relacionados con determinados santuarios y con algunas de las imágenes sagradas veneradas en esos edificios.
Suele tratarse de santuarios campestres, más o menos próximos a yacimientos paleontológicos y en los que en unos casos, se veneraba imágenes divinas, casi siempre de Jesucristo en estado sufriente y, en un sólo caso, de la santísima Trinidad. En otros santuarios, se rendía culto a imágenes marianas, generalmente, en la forma de la "madre de Dios", mientras que en los restantes casos, se veneraba a distintas imágenes de diversos santos y santas, generalmente mártires, con una importancia geográfica y condición social muy variada. Pero en cualquier caso, siempre se trataba de imágenes a las que los habitantes de las diversas poblaciones distribuidas por los alrededores del santuario, le rendían formas populares de culto religioso, caracterizadas por una o más romerías anuales.

De entre todos los tipos de fósiles ibéricos, relacionados por la cultura popular ibérica con el santoral católico, predominan claramente diferentes especies de Micraster, generalmente se trata de M. coranginum, una espécie muy frecuente en los terrenos del Cretácico. La disposición de los surcos de los sitemas ambulacrales, en forma de cruz que era el principal símbolo de los cristianos, debió ser un factor altamente determinante para su vinculación popular con una gran variedad de figuras sagradas.Imagen: http://www.asahi-net.or.jp/~EH9K-NGT/geo/fossils_w/echinoid/Micraster_brevis.html

3. Consideración de reliquias milagrosas.
El motivo más generalizado para establecer alguna asociación milagrosa entre ciertas figuras sagradas y determinados tipos de fósiles, en primer lugar, sería el mero hecho de que los yacimientos paleontológicos se encontrasen en las inmediaciones de los santuarios, en los que se rendía culto a la imagen sagrada, de algún "santo" determinado. En segundo lugar, otro motivo de tal vinculación, sería que los fósiles asociados, mostrasen alguna característica física, generalmente de tipo morfológico y algunas veces cromática, más o menos evidente y que resultase emblemática. Tales características permitían relacionarlos con algún suceso prodigioso, protagonizado por "el santo" del santuario y que aparecía recogido en la biografía legendaria, correspondiente a la advocación sagrada que, desde ese santuario ejerce el patronazgo protector sobre la zona (Véanse los ejemplos de casos emblemáticos asociados por la tradición popular al apóstol Santiago en los que la forma de los fósiles fue una causa de asociación: forma de conchas de véneras, de puntas de bordones, de pisadas de caballo, de corazón, de calabacita, de punta de hierro de lanza, etc.).
Ambos tipos de relaciones de los fósiles con lo sagrado, tanto la de proximidad física al santuario, como la existencia de alguna "señal" divina que servía para expresar la relación con lo sagrado o la indicación de alguna virtud extraordinaria, solían ser explicadas de forma clara, sencilla, emotiva y simplista, en algún pasaje de las correspondientes leyendas populares, de tipo etiológico y hagiográfico, creadas “ad hoc” por algún imaginativo misionero, clérigo o laico. Estos relatos fantásticos que pretendían poner de manifiesto la capacidad milagrosa del "santo", a la vez que su predisposición caritativa y benevolente hacia los humanos, derivarían, en unos casos de ciertos mitos precristianos regionales y en otros, de determinados mitos más universales que no siempre tenían por que ser de origen evangélico o bíblico.

4. Cristianización de antiguas tradiciones paganas residuales.
Tampoco hay que descartar la evidencia clara o la posibilidad lógica de 
que el clero, en ciertas zonas y localidades fosilíferas apropiadas, favoreciera ciertas interpretaciones con el fin de conseguir las oportunas transformaciones sociales, de tipo adaptativo y cristianizante, mediante la asociación con un nuevo patrón del panteón cristiano. Estrategia y táctica ideadas para sustituir antiguos cultos precristianos y para asimilar viejas leyendas explicativas paganas, preexistentes en la religiosidad popular de las gentes que habitaban aquellos mismos lugares, antes de instaurarse oficialmente el cristianismo. 
En el pasado, fue muy frecuente la asociación popular de las conchas "bi-valvas" fósiles, de aspecto marino como eran las conchas completas o valvas sueltas de bivalvos, las conchas de braquiópodos y las de gasterópodos, con el paso por aquel lugar de algunos santos que estaban relacionados con prodigios acuáticos, Tales santos podían estar relacionados con barcas de piedra que flotan y navegan por el mar, transportando sus reliquias, sucesos milagrosos que hacen brotar fuentes, que hacen aparecer lagos, etc.

En la imagen una concha fósil de bivalvo venérido, uno de los emblemas más típicos de Santiago Apóstol.
Imagen: http://www.educarex.es/bancoimagenes/ArchivosImagenes/DVD06/CD05/9543__57_a_1.jpg

En épocas incipientes de cristianización de comunidades paganas, primero (siglo V-VIII) o de comunidades islamizadas (siglo X-XV) la re-asimilación social de ciertos tipos de fósiles pasaba por la vinculación de esas clases de fósiles, con ciertas advocaciones del santoral católico ibérico. Siendo en unos casos imágenes sagradas de nueva instauración en lugares en los que no sustituían a ídolos paganos y en otros simples personajes sustitutos de antiguas divinidades paganas, con frecuencia de origen prerromano, con las que coincidían en atributos y funciones.


5. Dominar la inquietud ante la existencia de objetos de aspecto sorprendente y de origen desconocido.
La antigua costumbre humana, tendente a asociar los objetos extraños y de origen desconocido que se descubrían en su entorno, con algunas de las entidades sagradas mayores, medianas o menores que componían su panteón religioso étnico, particular, según la opinión de antropólogos y psicólogos, es una constante cultural que nacería de la ancestral necesidad psicológica de poder explicarse, de forma comprensible, el origen de todo lo existente en su entorno, aunque sea de forma mágica y legendaria, la única o la más comprensible de las formas, para los individuos de mentalidad primitiva, arracional y sobrenaturalista, integrantes de sucesivas sociedades pre-científicas peninsulares.
También procede de la necesidad psicológica de disponer de elementos materiales, relacionados con fuerzas o poderes sobrenaturales que les proporcionen alguna forma de control sobre algunos acontecimientos inquietantes o sobre los riesgos que amenazan al individuo y a la comunidad. De manera que tal situación de conocimiento de causas y control aparentes de amenazas, conseguirían aportar a los individuos y a la comunidad, una sensación de seguridad y tranquilidad emocional, cuando la sociedad carece de los recursos intelectuales y materiales que podrían satisfacer las mismas necesidades psicológicas humanas, por vías más racionales, modernas, científicas y tecnológicas.


Ciertos tipos de numulites, medianos o grandes y más o menos aplanados, y de algunos otros macroforaminíferos con las mismas características, todos ellos con aspecto de moneda de piedra, son el tipo de fósiles que con más frecuencia se han asociado a santuarios consagrados a santa Lucía y a la Virgen María.
En la imagen, grava y gravilla formada, exclusivamente, por acumulación de infinidad de caparazones fosilizados de numulites, existente en un tramo del camino que va desde la ermita de Santa Anna hacia el paso de Cabrafiga, en el municipio de Susqueda, en la comarca de La Selva


Algunos fósiles considerados como objetos sagrados, maravillosos y virtuosos

En nuestro caso particular, el tipo de objetos naturales o "salvajes" de aspecto sorprendente y origen “extraño”, existentes en el entorno de la comunidad social y cuya presencia podía resultar inquietante, serían cierta clase de fósiles. P
ara poder ser asimilados culturalmente por la comunidad, primero deberían ser interpretados, explicados y justificados por alguna autoridad. Determinados tipos de fósiles, podía resultar especialmente favorables a tal tipo de proceso sociocultural asimilatorio. Para ello deberían darse una coincidencia de circunstancias, como podrían ser su proximidad a un santuario o al camino que conducía hasta el en las romerías y sus propias especiales características morfológicas que podían ser interpretadas por gentes de mentalidad primitiva, fabulosa y precientífica, como genuinos “signos”, "marcas" o "señales" otorgadas por la divinidad, para que dichos objetos expresasen a los humanos su relación con lo sagrado y para que aquellos pudieran reconocerlos. 

Desde una perspectiva de devoción popular mágico-religiosa, típicamente "simpática" y "propiciatoria", el objeto representante o relacionado con la figura sagrada (imagen, reliquia, medalla, cinta, fósil-amuleto) puede sustituir, al menos en parte, al personaje representado (figura sagrada) y adquirir también, al menos en parte, sus poderes sobrenaturales. Esto es posible, porque para el imaginario popular existe, alguna tipo de relación extraordinaria, entre los objetos venerados y el personaje con el que tienen relación y al que representan, considerándose esta relación como una especie de conducto que permite poner en intercomunicación las necesidades humanas, más específicas de los poseedores-veneradores del objeto sagrado, y las capacidades sobrehumanas del personaje venerado con el que están relacionados o al que representan, poderes sobrenaturales de los que se pueden beneficiar, por medio de las actividades de culto, con finalidades propiciatorias, que se le rinden, cotidianamente de forma individual y privada, o anualmente de manera colectiva y pública, desplazándose hasta el santuario que tiene asignado, casi siempre, por propia elección milagrosa.

En algunas localidades españolas, las antiguas tradiciones religiosas, se han conservado hasta el presente, pero parcial o totalmente desacralizadas, mantenídas en forma de costumbres lúdicas, desvinculadas de las creencias y pràcticas religiosas de antaño.
En la imagen, se puede ver a un grupo de excursionistas intentando descubrir alguna de las minúsculas "estrelletes de la Mare de Déu", que hoy en día, aún se recogen porque se dice que "traen buena suerte" y que tras siglos de devota recolecta masiva, hoy día resultan ya bastante raras.
En segundo plano, se pueden ver el edificio del santuario de la "Mare de Déu de la Providència" o "de Mig Camí", situado en el término de Tortosa (Tarragona)


Fuentes:

- Barros, Carlos. 1999. “La humanización de la naturaleza en el Edad Media”, Valladolid. Edad Media, nº 2, pp. 169-193.
- Baucon, Andrea et alii. "Principles of Ichnoarchaeology: new frontiers for studying past times" Studi Trentini di Scienze Naturali, Trento, Acta Geologica, 83, pp. 43-72.
- Frazer, James George. 2006. La rama dorada. México, Fondo de Cultura Económica
- Kunz, George Frederick. 1997.
The Magic of Jewels and Charms. Mineola, New York. Dover Publications,
- Schmitt, Jean-Claude. 1992 . Historia de la superstición. Barcelona. Crítica.

sábado, noviembre 28

Las artes plásticas y los fósiles (1)

Por Heraclio Astudillo Pombo, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida


Introducción.

Iniciamos un nuevo capítulo temático para mostrar y demostrar un nuevo tipo de influencia ejercida por los fósiles sobre la cultura human. En esta ocasión lo dedicaremos a demostrar cómo por medio de la creatividad de los artistas y los procedimientos de las artes plásticas se ponen de manifiesto un tipo especial de relaciones, existente entre los fósiles y algunos grupos humanos. Se trata de una categoría de relaciones culturales muy refinadas de tipo estético por la forma en que se expresa el artista, pero también comunicativo y conceptual por el mensaje contenido de forma implícita o/y explícita.

A lo largo de las diversas parte que irán constituyendo este nuevo capítulo temático, dedicado a la paleontología en el arte, podremos ir mostrando como los fósiles, también han captado el interés de los artistas plásticos, uno de los sectores sociales más sensibles a todo cuanto acontece y forma parte de su entorno natural y social. Este tipo de personas están especialmente capacitadas para captar ciertos aspectos sensoriales de esta clase de raros objetos, así como para poder expresar visualmente, las emociones que les produce la contemplación de este tipo de "piedras" o para saber comunicar, de forma estética, ciertas concepciones mentales particulares, a las que, a veces, les han conducido ciertas observaciones y determinadas reflexiones, realizadas en torno a ellos.

En las diversas obras plásticas que iremos presentando a lo largo de este capítulo temático, podremos ir viendo como, en muchas ocasiones, lo que parece haber inspirado o impresionado al artista, han sido ciertas características puramente formales de determinados tipos de fósiles. De tal manera que, en algunos casos, es muy evidente que aquello que le atrajo del fósil, fue la singularidad de ciertas formas geométricas, en cambio, en otros casos, parece ser que lo que le sorprendió, fue la plasticidad de ciertas formas volumétricas, mientras que en otros, parece ser que lo que le sedujo, fue la originalidad de determinadas texturas o la de ciertos contrastes cromáticos, etc. En unas pocas ocasiones, la relación artística con el fósil parece haber sido mucho más compleja, intelectualmente, pues los comentarios del propio artista o el título de la obra, ponen de manifiesto que se ha pretendido establecer una asociación simbólica con determinados hechos o ideas, ya sean éstas más o menos trascendentales (filosóficas, míticas, políticas, científicas, éticas, esotéricas, etc. ) o prosaicas (espacio, volumen, forma, color, etc.), utilizando como lenguaje expresivo, alguna de las características físicas de los fósiles, citadas anteriormente, además de las necesarias técnicas pictóricas de composición y cromatismo.

Dados los objetivos particulares y el marco geográfico restringido del proyecto que lideramos sobre Paleontología Cultural y sobre Etnopaleontología Ibérica, en todos los casos, únicamente, se presentaran obras plásticas realizadas por artistas ibéricos, españoles y portugueses, básicamente por la facilidad de localización. En menor medida, obras de artistas no ibéricos pero que están o hayan estado afincados en el territorio ibérico peninsular o en los territorios insulares anejos, y que en algún momento hayan representado algún tipo de fósiles autóctonos de los que tienen representación en el Registro fósil ibérico.


Algunas consideraciones sobre los fósiles representados en el cuadro “El Flautista” por la pintora surrealista Remedios Varo, (1908, España - 1963, México)

Esta obra pictórica, en la que la autora parece haber representado diversos tipos de fósiles, representa un caso muy especial, en comparación con la mayoría de obras plásticas que iremos mostrando a lo largo de esta sección monográfica, dedicada a mostrar y comentar las variadas formas de representación de restos fósiles por parte de las diferentes artes plásticas. 
Lo que hace tan especial esta obra pictórica es el hecho de que hayamos podido localizar diversos documentos que nos ha permitido disponer de bastante información sobre ella. En la documentación consultada se hace referencia a las supuestas motivaciones de la artista para querer incluir fósiles en esta pintura y sobre el significado que se supone que tienen los que han sido elegidos para ser representados. 

La disponibilidad de bastante información sobre la artista y su obra ha sido posible, porque Remedios Varo, en la actualidad, es una pintora ampliamente reconocida y valorada, una artista de fama internacional. Estas circunstancias han hecho posible la generación y difusión de muchísima literatura sobre toda su obra. Por eso hemos podido disponer de diversos comentarios escritos por reconocidos expertos internacionales, en la obra de la artista. Ellos han sido las fuentes de información usadas para comentar y contextualizar esta obra plástica, en particular.


Reproducción completa de cuadro de Remedios Varo "El Flautista"/"The flutist", realizado en 1955. Técnica: Óleo sobre masonite. Dimensiones: 0.75 x 0.93 m. Colección Particular, México D.F. 
Imagen: Turing machine 


La ensayista, Carmen V. Vidaurre (2001), en su artículo "La exploración de la luz: Remedios Varo", escribe: 
"En 1955, Remedios Varo pinta un óleo sobre masonite, titulado "Flautista". Esta obra tiene una dimensión de 75 por 93 centímetros, en ella, emplea la técnica de la decalcomanía, que había aprendido con los surrealistas. 
El personaje femenino [El subrayado es nuestro porque siempre se habal de "el flautista" en masculino cuando es evidente que se trata de una mujer] se encuentra en un espacio exterior, de pie y parece emerger de un conjunto rocoso, mientras toca una flauta. 
Sobre un césped otoñal, hacia el centro del óleo, se pueden observar un grupo de rocas, cortadas en forma burda para ser utilizadas en una edificación que puede observarse en el segundo plano, se trata de una construcción de forma poligonal, en cuya fachada frontal hay una entrada y cuyo interior da lugar a una escalera. 
Esta construcción semeja una torre, todavía incompleta, en la que pueden distinguirse tres cuerpos escalonados. En el exterior se representa un espacio nebuloso que sirve de fondo a la escena."  

Detalle de "El Flautista" en el que se puede apreciar que "el flautista" tiene un rostro "de nácar" que resulta bastante femenino y que algunos de sus rasgos faciales parecen corresponder a los de la propia autora...

La propia pintora, también, nos ofrece una muy interesante interpretación personal, de esta obra pictórica suya, en una carta dirigida a su hermano mayor, el médico Rodrigo Varo. En unos párrafos concretos en los que Remedios le dice:
"El flautista construye esta torre octagonal levantando las piedras con el poder e impulso del sonido de su flauta, las piedras son fósiles [El subrayado es nuestro]
La torre es octogonal para simbolizar (algo vagamente, debo decir) la teoría de las octavas. (Teoría muy importante en ciertas enseñanzas esotéricas). La mitad de la torre es como transparente y sólo dibujada porque está imaginada por el que la va construyendo." 


Por su parte, Alan J. Friedman (2008), en “La serenidad de la ciencia” escribe:
“El flautista muestra la creación de un modelo de la teoría de la evolución. Las líneas del perfil esbozado de una torre, son la idea original del científico, las piedras de la torre son el modelo en construcción. Este modelo está hecho de fósiles, porque inicialmente es a través de lo registrado en ellos donde podemos comprobar la teoría de la evolución. Observemos los fósiles particulares que Varo ha elegido, representan formas relativamente tempranas y abundantes de la vida en la tierra: trilobites, amonites, helechos, peces. La torre será muy alta, porque estamos aún muy lejos de las formas más recientes de vida, como las personas y los gatos."
"Aquí, como en muchos de sus cuadros, Varo emplea la música para simbolizar un principio organizador. Sus científicos no hacen sus modelos con máquinas o directamente a mano, sino mediante la música, La música es una construcción deliberadamente organizada según un esquema, y por tanto aparece como agente para organizar la vida en varias de las imágenes de la creación ideadas por Varo.
El propio cuerpo del científico en El flautista parece emerger de las plantas del paisaje. ¿Acaso la evolución ha creado a los científicos para entenderse a sí misma y tal vez cambiar de curso?”

Detalles del lado izquierdo de la pintura "El Flautista" en los que se puede apreciar una serie de aspectos gráficos muy interesantes para nuestro estudio.
Se ve cómo una fuerza misteriosa, casi invisible si no estuviera representada por una fina línea curva, que va seleccionando, enlazando y elevando "mágicamente" algunas de las piedras, con figuras de fósiles en su superficie. 
También se pueden apreciar, diversas figuras que por su forma característica pueden ser identificadas como fósiles. Algunas espirales como posibles amonites o caracoles. Una en primer término y otra sobre el muro como un trilobites. Algunas otras como ramas y  hojas simples u hojas compuestas de ciertos tipos de vegetales. La piedra que levita en la parte más alta es un pez ....Sobre la parte alta del nivel inferior del muro se puede apreciar con bastante claridad algo que parece una libélula gigante fósil, otra asemeja un "fronde de helecho fosilizado...

El crítico de arte, Rafael Santos Torroella (1989), señala en su artículo “El tiempo nunca perdido de Remedios Varo”, que:
".... de acuerdo con un testimonio, esos fósiles que ha pintado Remedios Varo, son como los de la Montaña de Santa Brígida, cerca de Peracaula, en Gerona." 

Además el crítico de arte y escritor, también observa en su artículo que:
"Algunos de los elementos arquitectónicos de la torre, son característicos de la arquitectura de la población gerundense de Anglés, como son los arcos y la construcción escalonada de la torre". 

En la cúspide la ermita de santa Brígida, en el término municipal de Amer (Girona), que da nombre a la serrezuela caliza, sobre la que se asienta y de la que, según un informador procederían los fósiles que inspiraron algunos de los motivos paleontológicos de la pintura surrealista R. Varo que estamos comentando.
Imagen: Mª Clara Martínez


Juliana González (2008), en su artículo "Mundo y trasmundo de Remedios Varo" escribe:
“El prodigio de la vida corresponde al prodigio de la creación. El arte como oficio de milagro, de maravilla. Pero no se refiere a una creación “ex-nihilo”, al contrario. Con "su aliento” y con la fuerza "movil' de la música que levanta fósiles milenarios, el flautista (mago-iluminado) crea una catedral geométrica sublime. Materia y espíritu se fusionan para que aparezca la perfección. El hombre se funde con la vida vegetal y las plantas con la montaña. Los árboles son terrestres y acuáticos a la vez, unión de los elementos: tierra-mar-cielo, unión de los tiempos en el acto creador. Las cimas de las montañas y los cráteres quedan por debajo del acontecimiento milagroso. Momento supremo de la fantasía y de la vivencia de la religiosidad del artista-poeta. Obra maestra.”

La historiadora y crítica de arte, Sue Taylor (2001), en “Into the Mystic-Surrealist painter Remedios Varo” escribe:
“En El Flautista (1955), se representa un flautista órfico, con la cara de madreperla, que está encantando unas rocas fosilizadas que se elevan desde el suelo, cubierto de hierba, ascendiendo hacia el éter, para irse ensamblando en la construcción de un zigurat.
En esta representación, se puede reconocer la idea de la armonía del mundo de Ouspensky, así como la antigua noción de que la música puede relacionar y organizar todo lo existente, ambas ideas inspiran las concepciones artísticas de Varo sobre el arte, la ciencia y la naturaleza.”

El sonido mágico de la flauta que ejecuta el grácil y etéreo flautista que parece surgir del interior de una peña, es la fuerza que va elevando y ensamblando las piedras, "mágicamente". En el proceso de construcción material de uno de los lados, de una extraña torre flotante, de tres niveles y ocho caras.

En "La Ciencia de Remedios Varo", textos de autor anónimo extraídos del The New York Times-Science Forum. (2000). Se puede leer:
"Sus extravagantes, meticulosa y polivalente pinturas son muy celebres desde hace mucho tiempo en México, país en donde finalmente estableció su hogar, y ahora, 37 años después de su muerte, acaecida en 1963, la Sra. Remedios está empezando a recibir el reconocimiento internacional que incluye la admiración de un grupo social que no siempre ha sido reconocido por su cultura artística: la comunidad científica."

"En un simposio celebrado en el Museo Nacional de las Mujeres en las Artes, el Dr. Friedman comentó los numerosos mensajes que para los científicos e ingenieros contiene la obra de la Sra. Remedios Varo. Describió cómo la artista expresó en sus pinturas, de forma metafórica, algunas de las teorías científicas más revolucionaria y más compleja de su tiempo, desde la teoría especial de la relatividad, de Einstein y la teoría de la evolución por selección natural, de Darwin, hasta la premisa de que los seres humanos están hechos de misma materia de que están compuestas las estrellas, sus cuerpos están construidos con elementos generados en hornos solares hace millones o miles de millones de años."

"Varo ha intentado transmitir, especialmente, los momentos más profundos y creativos en la vida de un científico, aquellos cuando el investigador, por primera vez, se atreve a imaginar un universo alternativo, creando un nuevo modelo de cómo funcionan las cosas que difiere radicalmente de los modelos anteriores. Lo que estuvo haciendo, de manera única entre los artistas de su época, fue representar estos momentos fundamentales del descubrimiento científico que son tan emocionantes para el científico, al darse cuenta de que este acto central de la imaginación científica, el del libre juego creativo de la mente, es muy similar a lo que hacen los artistas."

Retrato de Remedios Varo, en su estudio de ciudad de México, hacia 1960, a finales de su etapa vital. 

"La Sra. Remedios Varo era una ávida lectora de publicaciones de ciencia ficción, pero también de las de algunos respetables divulgadores de la ciencia, tales como Fred Hoyle e Isaac Asimov. A través de la lectura de sus escritos adquirió conocimientos sobre Cosmología, Evolución biológica y Genética. 
En una pintura suya, "El Flautista", el músico podría ser visto como un sustituto de Charles Darwin, que está construyendo una torre que simboliza la teoría de la Evolución, con piedras que contienen antiguos fósiles de trilobites, de peces, de helechos y de amonites, en forma de espiral. La música le sirvió a la Sra. Remedios como un principio de organización, y así es como representa que el sonido de la flauta está ayudando a organizar el registro fósil en la construcción de la poderosa torre de la evolución."



A modo de conclusiones personales.

Después de tantas elucubraciones artístico-filosóficas, algunas expresadas por la propia artista y otras por algunos estudiosos, simpatizantes de su obra, en cuanto a la elección, función, significado y procedencia de los fósiles que pintó, en 1955, Remedios Varo, en "El Flautista" estando ya instalada, de forma permanente, en México, tras un largo y agitado periplo vital, pocas cosas más podemos añadir nosotros, que no sea algo tan obvio y tan poco original como ¡Cuanta imaginación demuestran tener los artistas cuando plantean sus creaciones plásticas! o ¡Cuanta fantasía tienen que aplicar algunos estudiosos y críticos de arte cuando deben comentarlas!

En primer lugar, a pesar de que los fósiles, por posición, tamaño, abundancia y detalle, parecen ser un elemento importante en la concepción, composición y realización de la pintura de Remedios Varo, nótese, que en ningún momento, la propia artista, menciona explícitamente la teoría de la Evolución. Tampoco sugiere ninguna intencionalidad concreta en la inclusión de las piedras con fósiles en esta obra suya, son los comentaristas de su obra los que le otorgan, a los fósiles representados, unas funciones simbólicas concretas y hasta una determinada y lejana procedencia geográfica.

En segundo lugar, también debemos remarcar la escasa fiabilidad que, desde nuestro punto de vista, merecen algunos testimonios anónimos, cuando atestiguan la supuesta procedencia geográfica, de unos fósiles concretos algunos de los que son paleozoicos y de otros mesozoicos que, según ese mismo testimonio anónimo, habrían servido como modelos de inspiración para la autora, en la creación de algunas de las imágenes representadas en "El Flautista". 
Nos referimos, a la dudosa existencia de unos supuestos e hipotéticos fósiles "reales" que deberían poder encontrarse en la montaña de santa Brígida, en la localidad gerundense de Amer. Si esta hipotética procedencia geográfica no fuese, geológicamente, imposible por razones litológicas y cronológicas. Tal como nos ha acabado confirmando el reconocido paleontólogo Jaume Gallemí, conservador de la colección de Paleontología, del Museu de Ciències Naturals, de Barcelona:
"Peracaula es un núcleo habitado unos 2 km al NE de Sant Martí de Llémena (Girona). Santa Brígida, como bien dices, es en término de Amer. Sant Martí de Llémena es el NE de Amer y la distancia entre Santa Brígida y Peracaula es de algo más de 4 km en línea recta. Todo lo anterior proviene de la página web del Instituto Cartográfico de Cataluña. 
Si nos fijamos ahora en la geología de ambos lugares, resulta que se encuentran "instalados" por encima de conglomerados y areniscas de facies continentales del Paleoceno, justo en la base de las calizas con nummulites que suelen formar taludes y despeñaderos bastante característicos en toda esa zona y de edad considerada Luteciana (Eoceno).
Consecuentemente los períodos geológicos correspondientes a las "helechos", "trilobites" y "amonites" figurados por R. Varo en "El flautista", no se corresponden con los materiales geológicos aflorantes en toda esta zona gerundense. Ni nunca han mencionado restos de "peces" fósiles en estos materiales eocenos. 
Varo era nacida en Anglés, pero tampoco en los alrededores de esta última localidad se conocen restos de ninguno de los organismos representados (predominan rocas ígneas y metamórficas de alto grado). 
Creo que eso es todo lo que puedo decirte al respecto."

En tercer lugar y, desde nuestro punto de vista, en esta obra, como en muchas otras de la etapa surrealista mejicana de esta autora y a pesar del lenguaje oscuro y polivalente de las oníricas metáforas visuales que utiliza que por su propia naturaleza polisémica e irracionalista, se prestan a demasiadas interpretaciones, creo que en las obras de Remedios Varo, pretendidamente cientifistas según sus apologistas, existen muchas más referencias, implícitas y explícitas, hacia una percepción del mundo que es más propia de las concepciones de la realidad, de la magia y de la alquimia que no de las perspectivas que sobre situaciones naturales y sociales suele proporcionar el pensamiento racionalista y la práctica científica. La visión mágico-alquímica del mundo, de la Remedios Varo surrealista, queda expresada en sus obras, a través de la extraña parafernalia tecnológica que instala en sus escenarios, de las imposibles situaciones escogidas y del aspecto y la gestualidad, generalmente inhumanos, que manifiestan los personajes representados. Afirmaciones personales que pueden ser contrastadas, fácilmente por cualquiera, mediante el uso del buscador de imágenes en Internet.



Fuentes:

- Anónimo, 2000. "The Science Of Remedios Varo", Excerpts from The New York Times-Science Forum. http://serandipity.50megs.com/inform.html 
- Friedman, Alan J. 2008. “La serenidad de la ciencia”, en Remedios Varo: Catálogo razonado. 4ª edición. 2008 Gruen, Walter (Edit.) México, D.F. Ediciones Era, p. 85.
- Gallemí Paulet, Jaume. 2009. Comunicación personal, vía e-mail, del 25/11/2009
- González, Juliana. 2008. "Mundo y trasmundo de Remedios Varo", en , D.F. Ediciones Era, p. 93-94
- Santos Torroella, Rafael. 1989. "El tiempo nunca perdido de Remedios Varo: algunas claves para su pintura", en Remedios Varo (Catálogo editado con motivo de la primera retrospectiva de Remedios Varo en España), Madrid, Fundación Banco Exterior de España, 1989, pp. 56-57.
- Taylor, Sue. 2001. “Into the Mystic-Surrealist painter Remedios Varo”, Art in America, April.
- Varo, Remedios. 2008. “Comentarios de Remedios Varo, a algunos de sus cuadros, dirigidos a su hermano el doctor Rodrigo Varo”, en Remedios Varo: Catálogo razonado. 4ª edición. 2008 Gruen, Walter (Edit.) México, D.F. Ediciones Era p. 112
- Vidaurre Arenas, Carmen. 2001. "La exploración de la luz: Remedios Varo", Clío Nº 20.