En algunas localidades de los valles navarros de Arakil y de la Burunda, valles que forman parte de la comarca euskaldún de La Barranca o de Sacana (eusk. Sakana), a los fósiles de erizos de mar de los géneros Micraster sp. y Echinocorys sp., del Cretácico superior que se hallaban en el campo, hasta hace pocos años, mediados del siglo pasado, les daban el nombre popular, en euskera, “Jainkoaren arriya” o “Jangoikoen arriya” es decir "piedra de dios" o "piedra de dios del cielo". Generalmente, se trataba de fósiles de la especie Micraster coranginum que era la más abundante.
También existía la creencia popular de que la sorprendente marca con aspecto de cruz deprimida que, este tipo de piedras, presentaban en la parte más abombada, en realidad era la depresión determinada por 4 de los surcos más profundos del sistema ambulacral, era una marca sagrada que había sido impresa por el supremo creador, para que mediante este signo característico, los buenos cristianos pudieran reconocer, fácilmente, este tipo de "piedras virtuosas", es decir dotadas por Dios con propiedades extraordinarias y pudieran servirse de ellas como protección contra rayos y centellas.
Aspecto acorazonado, típico, de un Micraster coranginum, en esta imagen, debido a la iluminación, se aprecia muy bien la marca en forma de cruz característica, origen de muchas leyendas y usos populares.En la localidad de Salvatierra-Agurain (Álava), hasta mediados del siglo pasado, a los erizos de mar fósiles del genero Micraster sp. y, muy especialmente, a los de la especie M. coranginum, se les daba el nombre popular de “matacristos” o “piedra matacristo”, como sinónimo de "piedra de judío". Este nombre popular iba asociado a una supuesta actitud asesina y anticristiana de las gentes de religión judía, pues existía la creencia popular, de que este tipo de "piedras", señaladas, milagrosamente, con una marca en forma de cruz deprimida, en su parte más abombada, eran las mismas piedras que, bastantes siglos atrás, habían sido lanzadas por los malvados y odiosos judíos, contra Cristo, con la pérfida intención de matarlo. Tal suceso legendario según creían algunos había ocurrido muchos siglos atrás, cuando el Hijo de Dios, había pasado por aquel mismo lugar, predicando el Evangelio. Según otros, el imaginario lanzamiento de piedras habría sucedido cuando estando Jesucristo ya clavado en la cruz, los malvados judíos quisieron rematarlo a pedradas...
mientras está orando piadosamente, arrodillado dando la espalda a sus verdugos, es apedreado sin piedad.Imagen: Le Martyre de Saint Etienne.
La presencia de este tipo de fósiles, en ciertos lugares de Álava, siglos atrás, dio lugar, no sólo, a leyendas sobre diversas situaciones en las que se produjeron intentos de lapidación de Jesucristo por los judíos de la localidad, por ejemplo cuando pasó por el lugar predicando, o de camino hacia el monte Calvario o cuando ya estaba clavado en la cruz, en ese mismo monte... de la Palestina histórica. También dió lugar a un
tipo de "seudogentilicio" despectivo que se aplicaba a todos los habitantes originarios de aquellas localidades, en cuyo término municipal existían yacimientos de este tipo de fósiles, a los que de esta manera se les relacionaba como descendientes o emparentados de la "raza maldita".
la superficie de roca, porque Jesucristo pasó por aquel lugar, siglos atrás, cabalgando una burra, cuando fue a predicar el evangelio, a los entonces paganos habitantes de aquella localidad.Imagen: Dinosoria
Imagen pictórica, representando a Jesucristo, acompañado de sus discípulos, entrando en Jerusalén el domingo de ramos. Cavalgándose sobre una burra a la que acompaña su pollino.
Pintura de Duccio di Buoninsegna, de 1308-1311. Tempera sobre madera estucada. Museo dell’Opera del Duomo, Siena
Imagen: Web Gallery of Art
Según opinión del paleoicnologo riojano Félix Perez-Lorente, el asunto podría ser el resultado de la invención de algún paisano o de la confusión de algún periodista, pues él que se ha movido mucho y durante muchos años, por todas las zonas riojanas con icnitas, no recuerda haber oído mentar nunca, estas icnitas. Con el paso del tiempo, la información periodística, se habría ido extendiendo por diferentes medios de comunicación españoles, al irse reproduciendo la información, sin haber sido contrastada, previamente.
3.1. "Piedrecitas que alejaban el rayo", generadas por el terreno de una montaña navarra, bendecida por la presencia de la ermita de la Trinidad
Derecha. Aspecto de una concha fosilizada de Rhynchonella decorata, del Jurasico medio, en vista superior (arriba) y lateral (abajo).Izquierda. Aspecto de un ejemplar de Zeilleria (Cincta) numismalis, del Liásico, en vista superior .
En realidad, las piedras sagradas y protectoras que recogían los romeros, sólo eran fósiles de braquiópodos jurásicos, un tipo correspondía a ejemplares de la especie Rhynchonella decorata y las otras a ejemplares de la especie Zeilleria (Cincta) numismalis, cuyos yacimientos afloraban, naturalmente, en ciertos puntos del terreno situados, junto a la ruta que seguían la romería.
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1908. Nombres vulgares de animales y de plantas usados en Álava y no incluidos en el «Diccionario de la Real Academia Española» (Décimatercia edición) Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural», Junio de 1908) Madrid, Fortanet. 1908 (p. 280-298)
















