martes, mayo 25

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (2)

por Heraclio ASTUDILLO POMBO. Dep. MACS, UdL.


Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular, española, con Dios, Jesucristo o con la Trinidad.


Como ya comentamos, en la introducción a este capítulo, publicada en diciembre del 2009, las razones que puede haber tenido la tradición popular, española, para vincular a un cierto tipo de fósiles, con una determinada advocación del santoral católico, pueden ser muy variadas y, a veces, hasta pueden resultar chocantes para la mentalidad de la gente actual, pero en ningún caso se puede afirmar que resultan arbitrarias, pues siempre hay alguna causa justificada, razonable que permite establecer algún tipo de relación entre el fósil y su nombre popular.

En esta segunda entrega, vamos a presentar los casos de fósiles ibéricos, a los que la tradición popular española, ha relacionado mediante leyendas con Dios, con Jesucristo o con la Trinidad que hasta el momento presente, hemos podido encontrar y recopilar.



1- Fósiles asociados con Dios Padre.


1.1. Piedras de cuando Dios apedreaba a los impíos, desde el cielo...

En algunas localidades de los valles navarros de Arakil y de la Burunda, valles que forman parte de la comarca euskaldún de La Barranca o de Sacana (eusk. Sakana), a los fósiles de erizos de mar de los géneros Micraster sp. y Echinocorys sp., del Cretácico superior que se hallaban en el campo, hasta hace pocos años, mediados del siglo pasado, les daban el nombre popular, en euskera, “Jainkoaren arriya” o “Jangoikoen arriya” es decir "piedra de dios" o "piedra de dios del cielo". Generalmente, se trataba de fósiles de la especie Micraster coranginum que era la más abundante.

Existía la creencia popular de que caían del cielo, durante las tormentas, como materialización de los truenos y de los rayos. Y en tiempos anteriores se creyó que eran lanzados por un ser divino para castigar a los impíos que infringían sus normas.
También existía la creencia popular de que la sorprendente marca con aspecto de cruz deprimida que, este tipo de piedras, presentaban en la parte más abombada, en realidad era la depresión determinada por 4 de los surcos más profundos del sistema ambulacral, era una marca sagrada que había sido impresa por el supremo creador, para que mediante este signo característico, los buenos cristianos pudieran reconocer, fácilmente, este tipo de "piedras virtuosas", es decir dotadas por Dios con propiedades extraordinarias y pudieran servirse de ellas como protección contra rayos y centellas.

Aspecto acorazonado, típico, de un Micraster coranginum, en esta imagen, debido a la iluminación, se aprecia muy bien la marca en forma de cruz característica, origen de muchas leyendas y usos populares.
Imagen: Hontza museo

En la comarca de la Sacana, sus habitantes estaban tan convencidos del extraordinario efecto protector, de estas piedras celestes, contra la caida de rayos y centellas, que fueron usados, durante siglos como amuletos de protección contra los impactos de los rayos. Este uso apotropáico, posiblemente milerario, se mantuvo vivo hasta la década de los setenta, del siglo pasado, manteniéndose expuestos en los tejados y alfeizares de las ventanas, de casas y bordas, por su propietarios, fósiles de erizos de mar cretácicos, para preservarlas de la destrucción y del incendio, causados por rayos y centellas. También eran llevados, encima, por campesinos y pastores u otras gentes que debían transitar por descampado, para prevenir la muerte por fulminación, durante las tormentas electricas.



2- Fósiles asociados con Dios Hijo: Jesús, Cristo o Jesucristo


2.1. "Piedras de los judíos", alaveses, de cuando  quisieron matar a Cristo, a pedradas.



En la localidad de Salvatierra-Agurain (Álava), hasta mediados del siglo pasado, a los erizos de mar fósiles del genero Micraster sp. y, muy especialmente, a los de la especie M. coranginum, se les daba el nombre popular de “matacristos” o “piedra matacristo”, como sinónimo de "piedra de judío". Este nombre popular iba asociado a una supuesta actitud asesina y anticristiana de las gentes de religión judía, pues existía la creencia popular, de que este tipo de "piedras", señaladas, milagrosamente, con una marca en forma de cruz deprimida, en su parte más abombada, eran las mismas piedras que, bastantes siglos atrás, habían sido lanzadas por los malvados y odiosos judíos, contra Cristo, con la pérfida intención de matarlo. Tal suceso legendario según creían algunos había ocurrido muchos siglos atrás, cuando el Hijo de Dios, había pasado por aquel mismo lugar, predicando el Evangelio. Según otros, el imaginario lanzamiento de piedras habría sucedido cuando estando Jesucristo ya clavado en la cruz, los malvados judíos quisieron rematarlo a pedradas...

Ilustración, extraída de un códice medieval, depositado en la Bibliothèque Nationale de France, representando el martirio de san Esteban, por medio de lapidación, a manos de un grupo de malvados judíos. Se ha representado a un pacífico santo cristiano, indefenso, que
 mientras está orando piadosamente, arrodillado dando la espalda a sus verdugos, es apedreado sin piedad.
Posiblemente, una conducta similar a la que se representa en esta escena, pero teniendo a Jesús como protagonista, fue lo que debieron imaginarse los lugareños alaveses, para explicarse las raras concentraciones de extrañas "piedras con cruz" que existían en algunos lugares.
Imagen: Le Martyre de Saint Etienne. 

La presencia de este tipo de fósiles, en ciertos lugares de Álava, siglos atrás, dio lugar, no sólo, a leyendas sobre diversas situaciones en las que se produjeron intentos de lapidación de Jesucristo por los judíos de la localidad, por ejemplo cuando pasó por el lugar predicando, o de camino hacia el monte Calvario o cuando ya estaba clavado en la cruz, en ese mismo monte... de la Palestina histórica. También dió lugar a un tipo de "seudogentilicio" despectivo que se aplicaba a todos los habitantes originarios de aquellas localidades, en cuyo término municipal existían yacimientos de este tipo de fósiles, a los que de esta manera se les relacionaba como descendientes o emparentados de la "raza maldita".

Ilustración comparativa, mostrando el aspecto característico y muy semejante, a simple vista, de los caparazones de dos especies muy próximas, del género Micraster. Micraster coranginum (izquierda) y Micraster cortestudinarium (derecha). Representados en vista lateral (arriba), superior (en medio) e inferior (abajo).
Imagen: Ian West

Hasta hace, relativamente, muy pocos años, en la década de los años cincuenta, a los habitantes de Elvillar, Galarreta, Garayo, Heredia y Torre, los habitantes de los pueblos de los alredores, les apodaban despectivamente “judíos”, no porque se tratase de localidades en las que históricamente se hubiera concentrado una numerosa comunidad hebrea, sino porque en su territorio abundaba fósiles de "micraster", a los que por tradición popular, se creía que eran las piedras transformadas, milagroamente, en infalibles pruebas pétreas, de la perversidad de los judíos y de que en aquel mismo lugar, se había producido el intento de lapidación del Hijo de Dios.

Posiblemente, la razón para asociar este tipo de fósiles con Jesucristo y con los judíos, en Álava, se deba a que en Palestina, existen erizos fósiles muy semejantes a los alaveses, a los que en la Edad Media, se les asoció la leyenda que aseguraba que su origen estaba en la transformación milagrosa de las vulgares piedras que los judíos, de Jerusalém, habían arrojado a Cristo, mientras estaba clavado en la cruz, en la colina de el Calvario. Los cruzados y los peregrinos que visitaron Tierra Santa se trajeron a Europa estas historias y este tipo de piedras.



2.2. "Huellas de asno", de cuando Cristo pasó por la Rioja, montado en una burra...

Antaño, en alguna localidad de La Rioja, ahora desconocida, se conocía a un rastro de icnitas o huellas de pisadas de dinosaurio, como las "pisadas de la burra de Cristo", pues según tradición popular, se creía que aquellas marcas habían quedado, milagrosamente, impresas sobre la superficie de roca, porque Jesucristo pasó por aquel lugar, siglos atrás, cabalgando una burra, cuando fue a predicar el evangelio, a los entonces paganos habitantes de aquella localidad.

Aspecto de una rastrillada de icnitas de saurópodo, impresa en una superficie rocosa. Hasta cierto punto, bastante semejante a la que podría haber dejado impresa en barro blando, el paso de una caballería.
Imagen: Dinosoria


Si, antiguamente, una rastrillada de icnitas dinosaurianas pudo ser confundida con marcas de pisadas dejadas, por el paso de un asno, es que dichas marcas, muy probablemente, fueron dejadas por el paso de algún ejemplar juvenil de dinosaurio saurópodo que debido a su corta edad tenía un tamaño pequeño y por la forma característica de sus pies y manos, habría dejado un tipo de huellas muy características, de forma más o menos, semilunar u ovalada(manos) y, más o menos, ovaladas o circulares (pies). Huellas que en un contexto social, altamente religioso y escasamente historiado, habria dado lugar a una leyenda sagrada.

Aunque la mención a estas icnitas aparecen recogida en distintas publicaciones, los responsables de las mismas no recuerdan la ubicación concreta y, hasta el momento nadie ha sabido darme razón de su localización geográfica concreta, más allá de que estaban en algún lugar, ahora olvidado, de La Rioja.

Imagen pictórica, representando a Jesucristo, acompañado de sus discípulos, entrando en Jerusalén el domingo de ramos. Cavalgándose sobre una burra a la que acompaña su pollino. 
Pintura de Duccio di Buoninsegna, de 1308-1311.  Tempera sobre madera estucada. Museo dell’Opera del Duomo, Siena 
Imagen: Web Gallery of Art


Según opinión del paleoicnologo riojano Félix Perez-Lorente, el asunto podría ser el resultado de la invención de algún paisano o de la confusión de algún periodista, pues él que se ha movido mucho y durante muchos años, por todas las zonas riojanas con icnitas, no recuerda haber oído mentar nunca, estas icnitas. Con el paso del tiempo, la información periodística, se habría ido extendiendo por diferentes medios de comunicación españoles, al irse reproduciendo la información, sin haber sido contrastada, previamente.


3- Fósiles asociados con la Trinidad cristiana, formada por la tríada: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.


3.1. "Piedrecitas que alejaban el rayo", generadas por el terreno de una montaña navarra, bendecida por la presencia de la ermita de la Trinidad


Hasta hace pocos años, los habitantes de los pueblos de los valles que rodean al monte Erga, montaña situada en el noroeste de Navarra, zona tradicionalmente vascófona, por su proximidad y apertura a las tierras guipuzcoanas, cuando ascendían, en procesión, hasta la ermita de la Trinidad, en el día que el municipio tenían asignado para rendirle culto a la santísima Trinidad, recogían, devotamente, un tipo de piedrecillas de formas extrañas que se podían encontrar, en algunos lugares, del camino que, partiendo desde Aguinaga, ascendía hasta la ermita.

Derecha. Aspecto de una concha fosilizada de Rhynchonella decorata, del Jurasico medio, en vista superior (arriba) y lateral (abajo).
Imagen: Wardsci


Estas curiosas y raras piedrecillas eran denominadas por los romeros Hirutasun Santuaren arriak”, es decir, “piedras de la santísima Trinidad”, posiblemente, el nombre popular hacía alusión al lugar de procedencia de aquellas piedrecitas, el monte del santuario (ermita) de la Trinidad. La devota recolecta de tales piedrecitas sagradas se hacía con la finalidad de usarlas, posteriormente, como amuletos protectores contra la descarga del rayo, en donde ellas estuvieran presentes.


Izquierda. Aspecto de un ejemplar de Zeilleria (Cincta) numismalis, del Liásico, en vista superior . 

En realidad, las piedras sagradas y protectoras que recogían los romeros, sólo eran fósiles de braquiópodos jurásicos, un tipo correspondía a ejemplares de la especie Rhynchonella decorata y las otras a ejemplares de la especie Zeilleria (Cincta) numismalis, cuyos yacimientos afloraban, naturalmente, en ciertos puntos del terreno situados, junto a la ruta que seguían la romería.



Fuentes:

- Aguirre, José.1922. Actas de la 86ª Sesión de de la Junta de Gobierno del Museo Municipal (actual Museo de san Telmo) de San Sebastián, celebradas el día 19 de Diciembre. http://www.museosantelmo.com/archivo_digital/libros_actas_st/1919-1933/word/1922-12-19.doc
- Astudillo Pombo, Heraclio. 2009. Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (1). Folklore de los fósiles ibéricos, febrero. http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2009_02_01_archive.html
- Astudillo Pombo, Heraclio. 2008. Fósiles ibéricos vinculados con el rayo, por el folklore español (3). Folklore de los fósiles ibéricos, marzo. http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2008/03/fsiles-ibricos-vinculados-con-el-rayo_08.html
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1903. Vocabulario de palabras usadas en Álava y no incluídas en el diccionario de la Real Academia Española (decimotercia edición) o que lo están en otras acepciones o como anticuadas. Madrid. Establecimiento Tipográfico de Jaime Ratés (Sucesor de P. Núñez) Plaza de San Javier, núm. 6. https://archive.org/details/vocabulariodepal00baruoft
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1908. Nombres vulgares de animales y de plantas usados en Álava y no incluidos en el «Diccionario de la Real Academia Española» (Décimatercia edición) Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural», Junio de 1908) Madrid, Fortanet. 1908 (p. 280-298)
- Barandiarán, José Miguel de. 1972. “arri-bedeinkatuak”, en Diccionario ilustrado de Mitología Vasca, en La Gran Enciclopedia Vasca. Tomo VII. Biblioteca de la Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao, (p. 333-580).
- Canudo Sanagustín, José Ignacio & Cuenca Bescós, Gloria. 1999. Paleoicnología de dinosaurios, en el suplemento Dinosaurios, de El Heraldo de Aragón (p. 4-5) http://www.aragosaurus.com/secciones/ined_tos/trabaj/CanudoyCuencaBescosicnitasdinosaurios_1999.pdf
- Leizaola Calvo, Fermín. 1991. Fósiles utilizados como protectores y otras creencias en torno a ellos. Zainak, 8, Cuadernos de Antropología-Etnografía. Donostia-San Sebastián: Eusko Ikaskuntza, 1991, p. 59-66 www.eusko-ikaskuntza.org/fr/publicaciones/colecciones/cuadernos/articulo.php?o=11044
- Leizaola Calvo, Fermín. 1999. Símbolos mágico religiosos en el mundo rural de Euskal Herria. Zainak, 18. Cuadernos de Antropología-Etnografía, San Sebastián, Eusko Ikaskuntza, 1999 (p 195-217) Símbolos mágico religiosos en el mundo rural de Euskal Herria http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/zainak/18/18195217.pdf
- López de Guereñu, Gerardo. 1958. Voces alavesas. Euskera, número especial, Euskaltzaindia, Bilbao. (p. 309). Reedición de 1998.
- Perez-Lorente, Félix, comunicación personal del 14 de febrero de 2008,
- vv.aa.1999 Diccionario Euskaldunak de Etnografía Vasca. vol.2, (p. 628) Ed. Etor-Ostoa. Lasarte/Oria. Gipuzkoa. Euskadi.

martes, mayo 11

In Memoriam (1)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, DMACS-UdL


En el recuerdo de quienes conocimos a Ernesto, un tipo muy singular
(25-01-1953¿? -10-04-2010, Vitoria-Gasteiz, Álava)

Con retraso y con pena, hoy, nos hemos enterado de que el pasado 10 de abril, nos dejó Ernesto Santidrián Castro, socio activo de “Harridunak”, Asociación Vasca de Mineralogía y Paleontología, y alma mater del sitio web de divulgación paleontológica: Ernesto y la Paleontología, un "sitio web amigo" del nuestro: FOLKLORE DE LOS FÓSILES IBÉRICOS.

Echaremos en falta, su humor ácido y socarrón, pero el recuerdo de su voluntariosa y esforzada dedicación a la práctica y a la divulgación de la mineralogía y de paleontología, de forma amateur, a pesar de las limitaciones físicas que le imponía su edad y sobre todo su precario estado de salud cardiaca, nos acompañará, en el futuro.
Su ya precario y acosado estado de salud, esta vez, no pudo soportar el embate del último infarto que causaría su fallecimiento.

Nuestra condolencia a sus familiares y amigos

Descanse en paz

Imagen: El último premio, recibido por Ernesto, en el FOSMINER de 2009, la feria de Fósiles y minerales de Bilbao, como reconocimiento y gratificación a su recién iniciado proyecto “Rutas de los Fósiles Urbanos”, en el Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz (Álava). Deseamos que este proyecto no se extinga con su iniciador.

viernes, abril 23

Poesía de temática paleontológica (3)

Por Heraclio ASTUDILLO POMBO, D.MACS, UdL



Continuación de los "fósiles químicos" usados como motivo poético.


Al carbón de piedra (Oda)
Poema de Melchor de Palau y Catalá (España 1843 – 1910), extraído de la página web Poemas del alma

Con toda seguridad, el poeta novecentista catalán, para redactar estos versos, se inspiró en la visión optimista y generalizada que se tenía en su tiempo, del desarrollo industrial, pues era considerado como un infalible motor del progreso y un seguro generador de beneficios sociales y económicos, para todos, ya fuesen empresarios u obreros. También, debió tomar en cuenta, el protagonismo que la energía fósil que contenía el carbón mineral, cuyos yacimientos abundaban en casi todos los países europeos y que habían comenzado a ser explotados, intensivamente, en el siglo XVIII, podía suponer como panacea para todos los problemas de la sociedad del siglo XIX. Además, el poeta, en sus rimas, también, demuestra poseer
bastantes conocimientos sobre geología y minería del carbón de piedra.

Dibujo coloreado, de autor anónimo. Estampa costumbrista, posiblemente del siglo XIX, que muestra a un grupo de mineros asturianos del carbón, abandonando la bocamina, al final de su dura jornada laboral, mientras otros mineros parecen dirigirse a iniciar su turno.


Este, que veis, carbón endurecido,
yacer a mantos en terrestre fosa,
rayos de claro sol un tiempo ha sido,
a la voz de la Industria poderosa,
abandona, cual Lázaro, su tumba,
y a más vida resurge esplendorosa.
Con su aliento, no hay miedo que sucumba
la que es de nuestro siglo predilecta
hija febril, y cual abeja zumba,
que, a medida que avanza más perfecta,
a la Ciencia siguiendo va anhelante
y sobre el Arte su fulgor proyecta.
Ella nos dice que llegó el instante,
—aun cuando en la substancia son hermanos—
de apreciar el carbón más que el diamante,
de que cesen los míseros humanos
de prosternarse ante el inútil fuego,
y de tenderle codiciosas manos.
Nunca su brillo me turbó el sosiego,
mas del pan de la industria a la excelencia
férvido canto de mi lira entrego.
Cantar quiero su enérgica potencia
los bronces al fundir, nuncios de saña,
defensores de patria independencia,
cuando caldea y en su lumbre baña
a la férrea fugaz locomotora,
sierpe que tiene el silo en la montaña.
Que, cual ave o Jóve voladora,
se encumbra a los más arduos peñascales,
y el espacio famélica devora.
Por él llega a los témpanos glaciales
el buque, sin más trapo que su enseña,
contrastando los recios vendavales.
Reemplaza activo la fluvial aceña;
vigor produce en la nerviosa pila;
las creaciones artísticas diseña.
Por él la roca su metal destila;
por él dice el crisol la verdad pura;
el átomo su afine se asimila,
hasta gérmenes ricos en dulzura,
la Química halla en él para su gloria,
colores y matices la Pintura.
Y, de fúlgido origen en memoria,
demás que rasga de la noche el velo,
despide lumbre en exprimida escoria.
Solar emanación con vivo anhelo,
la luz, la fuerza, y el calor prodiga.
Como su padre que recorre el cielo.
y que—cual suele previsora hormiga,
en la estación de abrasador verano,
sin un punto ceder en la fatiga
temiendo el filo del invierno cano,
almacenar bajo escondidos techos,
el robado a los trojes rubio grano.
En la época feraz de los helechos
presintiendo el invierno del planeta,
guardó el carbón en insondables lechos.
La faz del globo de arbolado escueta,
diera a la Industria el postrimer suspiro
a no surtirla tan copiosa veta.
Ved al carbono en incesante giro
recorrer los tres reinos naturales;
ya inficionar la atmósfera le miro,
ya, atraído por fibras vegetales,
el germen de sabroso fruto,
ya, salvando los límites florales,
nutrir la grácil ave, el tardo bruto,
ya tornar al espacio con empeño,
de la muerte y la vida fiel tributo.
Más tú, sepulto en ataúd roqueño,
a ciclo tan fecundo substraído,
dormiste largo, indiferente sueño.
Te han pisado, mas no te han conocido;
pasaron sobre ti, cual polvo leve,
las varias razas que en el mundo han sido.
Tocábale al gran siglo diez y nueve,
explorar tus veneros con acierto,
aun bajo la polar cándida nieve.
¡Qué fuera de la Industria tú encubierto!
con gratitud en su aflicción te nombra
negro maná de su árido desierto.
Un día fuiste gigantesca alfombra;
en lo que hoy hallamos calor y luz radiante
donde otros seres disfrutaron sombra.
Que Dios, previendo nuestro afán constante,
para su hartura reservarnos quiso
esa fecunda flora exuberante,
que adorno fue quizá del Paraíso.



La Standard Oil Co.

Poema de Pablo Neruda (Chile, 1904-1973), extraído de la página web LETRAS PETROLERAS
Aunque este poema fue escrito en los años cuarenta, del pasado siglo XX, creemos que mucho de lo que en él relata el poeta chileno, aún sigue teniendo vigencia, hoy en día. Pues los diversos medios de comunicación social nos han estado informado, durante las últimas cinco décadas, sobre cómo en diversas ocasiones y en muy distintos lugares del planeta, la explotación de las ricas reservas nacionales de crudo petrolífero, en ciertos casos, ha sido adjudicada por corruptos y avariciosos, gobiernos locales, a la mejor empresa comisionista extranjera, o en otros, de como algunos gobiernos locales, amedrentados por las coacciones de poderosos y belicosos gobiernos de países lejanos que disponían de ejercitos bien entrenados y pertrechados, ávidos de invasiones, supuestamente redentoras, han tenido que ceder los derechos de explotación de sus ricos yacimientos nacionales, a ciertas empresas extranjeras muy bien conectadas con sus propios gobernabtes. Pero también, hemos podido ver, cómo en el peor de los casos, la resistencia de los gobiernos a la apropiación de sus recursos petrolíferos, ha supuesto invasiones y guerras, algunas de las cuales, siguen aún en activo.

Dantesca imagen que muestra como en 1991, con motivo de la retirada de las tropas iraquíes de Kuwait, Saddam Hussein ordenó incendiar los pozos de petróleo kuwaitíes en represalia por una antigua disputa acerca de la perforación que estos últimos realizaban a gran profundidad (lo que se denomina técnicamente como “sifón”). Lo cierto es que investigaciones posteriores determinaron que esta despreciable táctica no fue exclusiva del dictador iraquí, sino que también la Coalición occidental, comandada por los EUA, atacó e incendió deliberadamente instalaciones y pozos iraquíes.


Cuando el barreno se abrió paso
hacia las simas pedregales
y hundió su intestino implacable
en las haciendas subterráneas,
y los años muertos, los ojos
de las edades, las raíces
de las plantas encarceladas
y los sistemas escamosos
se hicieron estratas del agua,
subió por los tubos el fuego
convertido en líquido frío,
en la aduana de las alturas
a la salida de su mundo
de profundidad tenebrosa,
encontró un pálido ingeniero
y un título de propietario.
Aunque se enreden los caminos
del petróleo, aunque las napas
cambien su sitio silencioso
y muevan su soberanía
entre los vientres de la tierra,
cuando sacude el surtidor
su ramaje de parafina,
antes llegó la Standard Oil
con sus letrados y sus botas,
con sus cheques y sus fusiles,
con sus gobiernos y sus presos.
Sus obesos emperadores
viven en New York, son suaves
y sonrientes asesinos,
que compran seda, nylon, puros,
tiranuelos y dictadores.
Compran países, pueblos, mares,
policías, diputaciones,
lejanas comarcas en donde
los pobres guardan su maíz
como los avaros el oro:
la Standard Oil los despierta,
los uniforma, les designa
cuál es el hermano enemigo,
y el paraguayo hace su guerra
y el boliviano se deshace
con su ametralladora en la selva.
Un presidente asesinado
por una gota de petróleo,
una hipoteca de millones
de hectáreas, un fusilamiento
rápido en una mañana
mortal de luz, petrificada,
un nuevo campo de presos
subversivos, en Patagonia,
una traición, un tiroteo
bajo la luna petrolada,
un cambio sutil de ministros
en la capital, un rumor
como una marea de aceite,
y luego el zarpazo, y verás
cómo brillan, sobre las nubes,
sobre los mares, en tu casa,
las letras de la Standard Oil
iluminando sus dominios.

domingo, abril 11

Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (4).

por Heraclio ASTUDILLO POMBO, DMACS, UdL

(Continuación, cuarta parte)



4- Cuando muchos nombres distintos, significan lo mismo (1): 


El caso de los Nummulites


Introducción


La convergencia de las motivaciones onomásticas, en ciertos tipos de fósiles con un aspecto morfológico tan típico y limitado, que se prestan a tan pocos puntos de vista diferentes, que como resultado de dar tan pocas opciones a la divergencia mental, pueden acabar dando una gran unanimidad y uniformidad en las denominaciones populares que pueden llegar a idearse para denominarlos, por esta razón algunos tipos de fósiles, han llegado a generar un alto grado de sinonimia en sus nombres vulgares.

Dos especies  distintas de numulites, se puede apreciar que son muy diferentes en forma y tamaño, ambas características han determinado que se les haya interpretado de manera diferente y que se les haya otorgado nombres populares distintos
Imagen: Nummulites


Los numulites representan un ejemplo paradigmático de lo dicho anteriormente, afirmación que demostraremos, mostrando y analizando los distintos nombres populares que se han otorgados en diversas lenguas romances peninsulares y en distintos lugares de España, a los ejemplares de diversos especies de numulites que alcanzaban tamaños considerables y que, además de eso, presentaban un menor abombamiento en la zona central o polar. Pero también en el caso contrario, los numulites de pequeño tamaño, con un abombamiento central considerable. Esos nombres casi siempre hacen referencia a la semejanza de este tipo "piedrecitas" que en realidad eran fósiles, con monedas de piedra o con lentejas petrificadas.

El nombre científico Nummulites, según unos autores, derivaría del plural de la palabra latina nummulus, que es el diminutivo de nummus (moneda) y del sufijo –ites, que desde el siglo XVII, se aplica para la formación de los nombres científicos genéricos, de aquellos objetos naturales pertenecientes al reino mineral, por tanto y según esos autores, el significado del nombre científico nummulites sería el de “moneditas”.

Claro aspecto de moneda, en unos grandes numulites muy aplanados. Para hacerse idea aproximada de su tamaño relativo, compárense con la moneda de 1 euro, situada a la derecha
Imagen: Nummulites laevigatus et N. variolarius 

Otros autores, opinan que el nombre Nummulites derivaría de la fusión de la palabra latina nummus, (moneda), y de la griega lithos (piedra) con el significado de “piedra-moneda" o "moneda de piedra”.

En cualquiera de los dos casos, el creador o creadores del citado nombre científico, debió haberse inspirado en algunos de los muchos nombres vulgares con el mismo significado que ya existían, previamente y que hacían alusión, precisamente, al relativo parecido de este tipo de fósiles, con moneditas petrificadas o con monedas de piedra, nombres vulgares que eran usados, desde muy antiguo, por diversos países distribuidos por toda la zona de la cuenca mediterránea, pero también del centro de Europa, e incluso de las islas británicas.

Otro ejemplo del claro parecido entre los numulites de gran tamaño y las auténticas monedas, debido a que en la zona central del disco, apenas muestran abombamiento.
Imagen: Fieldnotes 

En el territorio español, hasta el momento presente, solamente hemos podido recuperar nombres vulgares, usados para referirse a los numulites, posiblemente, desde la época medieval hasta épocas muy recientes, en diversas localidades pertenecientes a las comunidades autónomas de Aragón, Baleares, Catalunya y Valencia, pero no en otras regiones españolas, en las que también abundan este tipo de fósiles.Hasta el momento presente, se ha recogido una amplia diversidad de nombres populares que en su práctica totalidad aluden al parecido de los fósiles de este grupo, de mediano a gran tamaño y muy aplanados, con monedas o pequeñas monedas.

En esta imagen se pueden apreciar claramente, dos tipos de
numulites, los mayores, semejantes a moneditas o córneas y los menores, semejantes a lentejas. Alredores de la ermita de santa Anna del Far, comarca de La Selva (Girona)
Imagen: 
Senderisme Guilleries-Collsacabra 


En mucha menor proporción y con mayor unanimidad que en los casos citados anteriormente, los nombres vulgares hacen alusión a la gran semejanza, de ese tipo de fósiles, con las lentejas. Sucediendo esto cuando se trata de numulites de pequeño tamaño y gran abombamiento de la zona central o polar, foraminiferos fósiles que son denominados "llenties", "lentilles" o "llentilles", en ciertas localidades de Alicante, Barcelona y Mallorca, se les denomina de esta manera.


Nombres populares usados en España

Veamos la relación de variados nombres vulgares que han sido otorgados, en distintas zonas de España, a diversas especies de numulites que fueran de mediano tamaño, de 1 a 2 cm. de diámetro, o gran tamaño, de 2-5 cm.de diámetro, condición que los asemejaba monedas de tamaño pequeño, mediano o grande. 

Aragón:

“centimetes”, “centimetes de Sevil”, “dineretes”, “dineretes de santa María de Buil, “dineretes de Sevil”, "dinerez", "dinericos", "duros", "güellos de torda", "monedas de bruja", "monedetas", "monedetas de la Virgen", “perretas de santa Lucía”, "pezetas", 

B
aleares:

“monedes de pedra”

C
atalunya:


“centimets”, “cèntims de sant Ponç”, “centimets de pedra”, “dinerets”, “dinerets de pedra”, “dinerets de Collbàs”, “dineret de sant Pau”,“dinerets de sant Ponç”, “dinerets de la Mare de Déu”, “dinerets de la Verge Maria”, “dinerets del diable”, “diners del dimoni”, “dinerets de santa Llúcia”,“dinerets de Santa Pau”, "diners" , “diners del traïdor” o “diners dels francesos”, “diners de Sant Pau”, “diners del diable”, "llenties", "lentilles" o "llentilles", "mitges pessetes de sant Pau", "pedres de la Mare de Déu", "pedres de santa Llúcia", "pedretes de santa Llúcia", "ulls de santa Llúcia", "ulls de serp".


C
omunidad Valenciana:

“centimets”, “centimets de pedra”, “diners de bruixa”, “dinero de bruja”, "moneetes" [monedetes], “xavets marrocs”


Concluyendo...

Como se puede apreciar, en la precedente relación de nombres populares, en la mayoría de de los casos e independientemente de la lengua utilizada, los nombres populares asignados a los numulites más aplanados y de buen tamaño, hacen referencia a su relación de semejanza con monedas, piezas de dinero, céntimos, pesetas... u ochavos.

En esta imagen se puede comprobar, gracias a la escala milimétrica inferior, que el numulites mide 45 mm., de diámetro, el equivalente al de dos monedas de 1 euro. Fotografia de Jesús Cardiel del Museo Paleontológico del Sobrarbe
Imagen: 
Fósiles de Sobrarbe



En el caso de los nombres compuestos
, el segundo nombre, hace alusión a determinadas particularidades reales o imaginarias de cada uno de esos tipos de piedras extrañas, según la mentalidad, propia de diferentes épocas y zonas geográficas.

1- En los diversos nombres compuestos,
usados en diversas localidades españolas, a veces, una de las palabras remarca y alude alguna propiedad específica de este tipo de objetos que resulta atípica y contradictoria con el material usado para fabricar las monedas vulgares y corrientes.
Por ejemplo, a veces se alude a su materialidad atípica, indicando su extraña material de naturaleza pétrea: “de piedra” o “de pedra”, "pedres", "pedretes".
 
2- En otros casos, las palabras asociadas manifiestan una vinculación causal y nos remiten hacia unos supuestos personajes y sucesos legendarios de ese tipo de monedas... o lentejas, de piedra. Pues pretenden relacionar sus orígenes con unos hechos no naturales, la transformación instantánea en piedra) o/y la intervención de personajes sobrehumanos: Dios, la Virgen, santos, el Diablo, etc., los cuales según la tradición popular habrían sido los causantes de la petrificación e invalidación de dinero o de lentejas inicialmente normales y útiles. Tal transformación milagrosa o prodigiosa se habría producido, como castigo divino ejemplarizante, por haber realizado alguna acción o conducta inapropiada, contraviniendo los principios morales cristianos. Con mucha frecuencia es una penalización de la avaricia o de la insolidaridad, contra el ejercicio de la compasión y la práctica de la caridad cristianas. En otras ocasiones es un castigo por no haber respetado la obligatoriedad de no realizar trabajos productivos y asistir a los oficios religiosos, en el día de la festividad de un santo o santa patrón de la localidad. Así nos encontramos con indicativos tales como: de la Mare de Déu”, “del diable”, “dels francesos”, “del traïdor”, “de la Verge Maria”, " de santa María", de bruixa”.

3- En cambio, en algunas otras ocasiones, lo que indicaría esa segunda palabra, sería un aspecto natural, su lugar geográfico de procedencia: "de Buil", “de Collbàs”, “de Sant Pau”, “de sant Ponç”, “de santa Llúcia”, “de santa Lucía”, “de Sevil”, etc.

La típica forma circular y lenticular que presentan externamente bastantes tipos de numulites de mediano tamaño, cuando están enteros, antiguamente, favoreció que se les comparara con las partes visibles del ojo: la córnea y el iris. Por este motivo, la extendida mentalidad mágica, junto con la religiosidad popular, favoreció que las gentes sencillas los asociaran con el ojo, la visión y con santa Lucía, virgen y mártir, patrona y protectora de este sentido. Según la tradición cristiana, durante el martirio, los paganos le arrancaron los ojos, por esa razón, la iglesia católica la nombró patrona protectora de la vista. Con motivo de esta asociación religiosa, algunos tipos de nummulites se utilizaron en rituales relacionados con la medicina popular de los ojos, en Catalunya, o como protección contra el "mal de ojo", en el Alto Aragón.
Imagen: La Carrutxa. Festes de tardor



Haciendo números...

Haciendo un recuento de los diferentes nombres vulgares que hagan alusión a dinero petrificado y a lentejas de piedra que hemos
podido inventariar hasta ahora, se puede ver muy fácilmente, como en Cataluña, por alguna razón cultural, la gente parece haberle prestado mucha más atención a este tipo de fósiles que en otras regiones peninsulares, puesto que hemos llegado a encontrar hasta 25 denominaciones distintas; le sigue Aragón, con 13 denominaciones distintas, luego vendría la Comunidad Valenciana, con 7 denominaciones y por último Baleares, con 2 denominaciones populares diferentes.



(Continuará)

lunes, marzo 29

El registro fósil en la toponimia (3).

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida.






EL REGISTRO FÓSIL "LOCAL", REFLEJADO EN CIERTOS TOPÓNIMOS ESPAÑOLES (3ª parte).

Categoría 1: NÚCLEOS DE POBLACIONES Y CONSTRUCCIONES AISLADAS. (2)

1.2- Edificios (Construcciones aisladas):


- "Cabaña los Fósiles" o “Casa de los fósiles", Valdegóbia/Bóveda (Álava)  
 
Nombre dado a una antigua cabaña agrícola, reformada hace unas dos décadas y, recientemente, habilitada para turismo rural. 

Entrada principal de la llamada "casa de los fósiles" de Bóveda (Álava), con sus adornos, elaborados con diversos tipos de fósiles, de los alrededores de la localidad. 
Fotografía extraída del reportaje realizado por "Ernesto", en su visita al lugar, que puede consultarse, íntegramente, en el blog Ernesto y la Paleontología
y también en el blog Paleored

El topónimo está motivado porque el edificio ostenta en los muros, solado de acceso y en diversos elementos del mobiliario del jardín, una grandísima cantidad de fósiles.
 Se pueden observar corales, ammonites, equinodermos, gasteropodos, el relleno de las celdillas de nautiloideos, infinidad de pequeñas exogiras y un larguisimo etc. Todos los ejemplares proceden de la localidad.




- "Casa de las Huellas", Bretún (Soria) 

Nombre dado a un antiguo pajar totalmente remozado , en la actualidad que está situado en las afueras del pueblo soriano de Bretún.


En la imagen, de muy poca calidad, se puede ver una superficie rocosa que contiene las icnitas de dinosaurio y tras ella el edificio que ha recibido un nombre bastante misterioso

El edificio situado junto al yacimiento paleontológico de "La Peña" ha sido rehabilitado por el ayuntamiento para convertirlo en el nuevo Centro de Interpretación de las icnitas más importantes de la localidad debido a su proximidad a los yacimientos icnológicos de "La Peña" y del cercano "Corral de la Peña".
Los yacimiento muestran varias "rastrilladas" (rastros) de pisadas de dinosaurios, terópodos y ornitópodos, que vivieron durante el periodo comprendiddo entre Jurásico superior y el Cretácico inferior.

 
- “Casa de los Caracoles”, Villar del Humo (Cuenca) 
 
En esta población serrana, existen diversas casas que muestran como ornamentación, en sus fachadas principales, diversos ejemplares de amonites cretácicos, la mayoria de ellos de buenas dimensiones. A este tipo de fósiles, tradicionalmente, los lugareños siempre les han llamado  "caracoles", pero la costumbre de incrustarlos en diversos lugares de los muros de las fachadas, al parecer no resulta ser muy antigua.



- “Casa de las conchas" o "de los fósiles”, Alpanseque (Soria)


Detalle de una parte de la fachada de la “Casa de las conchas"o "de los fósiles” de Alpanseque (Soria), en que se pueden apreciar la gran profusión de fósiles distribuidos para crear unas texturas y dibujos particularmente "primarios". Foto de Adolfo García 
Imagen: Alpanseque

 
El nombre corresponde a una casa del pueblo que destaca por tener ornamentada, buena parte de una de sus fachadas, con unos extraños motivos geométricos. 
 El componente mayoritario del diseño son diversos tipos de conchas, caparazones y moldes fósiles, del Cretácico superior,  encontrados por los alrededores de esta localidad soriana.



- “Caseta de los Fósiles”, Villafranca del Cid (Castellón),
  














Nombre que alude al uso ornamental dado por Diosdado Andrés, un lugareño ya fallecido, a ciertos tipos de fósiles típicos de la localidad y alrededores, para engalanar una casita por él levantada en un terreno de su propiedad, situado en las afueras del pueblo y dedicado a la horticultura de fin de semana.
 
Detalle de uno de los recintos cubiertos de la "caseta de los fósiles" de Vilafranca. cientos de fósiles, tapizan o puntean ciertas zonas de los muros y cornisas, formando texturas y diseños, particularmente, barrocos que tienen continuidad con los que decoran otras superficies.
Imagen: fotografía original de Ignasi Llopis 

En la actualidad, transcurridos varios años desde la muerte de su constructor y decorador, se halla en condiciones de conservación muy precarias.
Según comentaba un folleto propagandístico que promocionaba el turísmo rural "se trata de una maravilla arquitectónica realizada con fósiles de los alrededores".



- “Casa Icnológica”, Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), 
 

Se trata de una vivienda particular de reciente y magnífica construcción, artesanal, cuyos muros exteriores han sido revestidos, por su propietario, con fragmentos de losas de piedra cuarcítica de la zona. La piedra muestra unos curiosos relieves en forma de cordones y cuerdas. Los relieves, mencionados, corresponden al relleno de los surcos de reptación dejados por los trilobites en en los sedimentos del fondo marino, cuando esta tierra en tirempos del Ordovícico inferior, estaba  sumergida bajo un oceáno, hace 470 millones de años.  

Imagen: acceso principal a la casa icnológica de Retuerta, aunque en la imagen no se puede apreciar a simple vista, todas las piedras del revestimiento contienen cruzianas y otros tipos de icnofósiles ordovícicos. Imagenes detalladas de esta fachada se pueden visualizar en:

Esas losas proceden de rocas fosilíferas de la localidad, sobre los muros constituyen un magnífico muestrario, bastante completo e informativo, de la diversidad de icnofósiles contenidos por la Cuarcita Armoricana (Ordovícico inferior). Ese mismo tipo de fósiles, también podrían ser observados si se realizase un largo recorrido a pie, guiado, por ciertos lugares del Parque Nacional de Cabañeros. En los muros de esta vivienda destacan bastantes ejemplares de "crucianas", en un excelente estado de conservación.



- "Casa de los Trilobites", Navas de Estena (Ciudad Real), 
 
El nombre del edificio y del lugar que ocupa, alude a los diversos ejemplares de trilobites del Ordovícico medio (pisos Oretaniense y Dobrotiviense) que pueden observarse incrustados junto a la puerta de entrada principal de la vivienda particular. 


Trilobites auténticos, hasta cinco ejemplares se han incorporado, como adornos, a la fachada de una casa particular, en Navas de Estena. Los 5 "trilos", que aquí, a simple vista se ven con apariencia de unas piedras más oscuras, estan señalados por las respectiva flechas blancas.

Las formas de trilobites más abundantes en los yacimientos paleozoicos del Parque Nacional de Cabañeros son los calymenáceos, entre los que resalta el género Neseuretus
También hay otros trilobites, relativamente, frecuentes, como son los asáfidos (Nobiliasaphus, Isabelinia y Asaphellus), los queirúridos (Placoparia) y los ilénidos (Ectillaenus giganteus).