martes, julio 20

Usos emblemáticos del Registro fósil ibérico (1).

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. MACS-UdL

Introducción a los conceptos de “emblema paleontológico” y de “fósil emblemático”.

Ya que citamos el uso emblemático de los fósiles, empezaremos por definir el significado del término “emblema” por el que hemos optado, para evitar confusiones o malos entendidos. Por el enfoque de nuestro trabajo y para el tema paleontológico en que debe aplicarse, hemos escogido, por considerarlo el más apropiado, el significado que proporciona la segunda acepción del diccionario de la RAE: “Cosa que es representación simbólica de otra”.
Por lo tanto, un emblema es una especie de imagen de alguna cosa a la que sustituye circunstancialmente. Por ejemplo, una fotografía de una persona es una forma de representación, sin ser ella misma. La bandera de un territorio, es una forma de representación de ese espacio geográfico, de sus gentes y de su cultura. Un nombre genérico es una palabra que representa una clase de objetos, etc.

En nuestro caso particular, el de la Paleontología cultural
debido a que el objeto especifico de nuestro campo de estudio son todos aquellos tipos de fósiles que han sido asimilados por la cultura humana, por lo tanto para que un emblema sea motivo de nuestro interés, imprescindiblemente deberá contener algún elemento que represente algúne tipo de resto paleontológico, por causas justificables. Consistente en “algún tipo representación gráfica o textual, alusiva a unos determinados restos fósiles reales, es decir que han existido o existen y que han sido hallados en algún lugar concreto y cuya expresión visible se ha plasmado, utilizando la mediación de alguna técnica tipográfica, plástica, gráfica o visual, usadas como instrumentos necesarios para conseguir el resultado expresivo y comunicativo deseado”.

A la izquierda página de libro, con lustraciones de Agostino Scilla, artista y naturalista italiano, para su obra "La vana speculazione disingannata dal senso" publicado en 1670. En la que criticaba las interpretaciones míticas y legendarias del registro fósil, usando como argumentos objetivos sus propias observaciones y sus ilustraciones.
A la derecha mandíbula fósil de sargo, vista por su parte interna, arriba, y por su parte externa, abajo. Scilla muestra el extraordinario parecido de los llamados "ojos de serpiente" con los dientes molariformes, petrificados, de los sargos. Fotografía de Eva-Louise Fowler

Debemos advertir que las representaciones paleontológicas, cuando tienen una clara finalidad científica y por tanto una función ilustrativa, pueden llegar a resultar sumamente fieles y extremadamente realistas, respecto a las características morfológicas, las proporciones y las dimensiones del resto fósil original. Puesto que deben ser representaciones muy fiel al original por lo que en estos casos el grado de simbolismo o imprecisió descriptiva, debe resultar ausente o muy bajo, afectando, solamente, a la expresión de la volumetría y al material sustitutorio utilizado. Éste sería el caso de las representaciones que teniendo pretensiones testimoniales, no pueden ser “manipuladas” formalmente, al menos, de forma significativa. En estas ocasiones, las imágenes representativas o emblemáticas, deberán ser de estilo figurativo e "hiperrrealistas", los medios técnicos más apropiados para realizar la representación serán la fotografía, el dibujo o la pintura, de tipo científico y documental.

Nuevo logo o emblema paleontológico de la empresa castellonense, Arcillas Vega del Moll, en el que aparece un esqueleto articulado y completo de iguanodonte, con cuya representación se hace alusión al esqueleto, casi completo, de Iguanodon bernissartensis que se halló durante los trabajos de explotación de arcillas, supervisados por el paleontólogo J. M. Gasulla, en la cantera del “Mas de la Parreta”, en el término de Morella (Castellón).
Debemos advertir a las personas excesivamente imaginativas que la especie de “ovni” que aparece detrás del esqueleto del iguanodonte, no es tal artilugio tecnológico, sino que representa la silueta, típica, del cerro en cuya base se asientan la población de Morella y cuya parte cimera corona el antiguo castillo sarraceno.

Imagen: cedida por cortesía de la empresa morellana Arcillas Vega del Moll.

Existen otras ocasiones, en las que representaciones paleontológicas, aunque pueden resultar sumamente realistas y hasta hiperrealistas, podrían ser muy poco o nada fieles, respecto a las características reales del resto fósil original, al que representan de una manera muy indirecta o distorsionada. Esto sucede cuando en la representación se ha pretendido incorporar información paleontológica asociada pero que no estaba presente en el ejemplar original. Esto sucede en el caso de todas las representaciones que son “
reconstrucciones paleobiológicas o recreaciones paleoecológicas”. Pero a pesar de toda la artificiosidad que siempre resulta muy evidente en estos tipos de representación, ésta está plenamente justificada, pues en estos casos particulares de representación, las imágenes descriptivas resultantes, aunque totalmente ideales o imaginarias y poco o nada fieles, respecto a los restos fósiles originales, son muy fieles a un conjunto de interpretaciones realizadas por equipos de expertos, estan bien fundamentadas sobre hipótesis apropiadas que son bastante o muy fiables, científicamente, en ese momento.

Este tipo de emblemas paleontológicos, son el resultado de aplicar los criterios y las técnicas propios de la ilustración científica paleontológica, para representar cosas inexistentes en el modelo. En estas ocasiones, las imágenes representativas o emblemáticas, deberán ser de estilo figurativo e "hiperrrealistas"ya sea con la ayuda que proporcionan medio muy la modernos como la infografía o las técnicas más tradicionales y convencionales, como pueden ser el dibujo, la pintura o la escultura, de tipo figurativo y con una función totalmente ilustrativa.

El impresionante mural del Museo de los Dinosaurios de Arén o Areny de Noguera (Huesca) de 5 x 2,10 m. , obra del excelente paleoartista e ilustrador científico, madrileño, Raúl Martín . En el que se ha reconstruido la imagen de un paleoambiente propio de esta localidad, a finales del Cretácico superior, con los dinosaurios correspondientes a este hábitat.
Este tipo de representación son posibles, a partir de la interpretación sintética de todos los datos relevantes del yacimiento, resultado del estudio e interpretación de los restos óseos y las icnitas de dinosaurios, así como de los restos de otros organismos, com vegetales y pequeños animales que compartían nivel estratigráfico con los dinos, en el yacimiento.

En primer término, se puede apreciar un hadrosaurio de aspecto similar al del hadrosaurino Maiasaura, sorprendido ante el ataque de un par de celurosaurios a uno de sus congéneres de manada. Al fondo, recortados contra el horizonte un par de titanosaurios, pasean observados, a cierta distancia, por un tiranosaurio.
Imagen: http://4.bp.blogspot.com/_aKJ3ztC6U-E/S0-gfk_klrI/AAAAAAAAFJA/PXcRPm87ncA/s1600-h/206.jpg

Curiosamente, en el mural no aparece representado ningún "típico" hadrosaurio , con vistosa cresta, pero eso es debido a que cuando se hizo el museo y se pintó el mural, en el año 2007, se optó por asignar los restos entonces disponibles, a un tipo de hadrosaurio sin cresta, más parecido a los hadrosaurinos, pues en aquel momento, los dinosauriólogos que estudiaban los huesos no tenían evidencias claras para poder afirmar que se trataba de restos de dinosaurios lambeosaurinos, es decir hadrosaurios típicos, con cresta. Ahora ya saben con certeza que en Arén hay restos de hadrosaurios lambeosaurinos, con cresta, como son el el Arenysaurus que se publicó en el 2009 y el Blasisaurus que saldrá publicado en diciembre del 2010.

Pero debemos tener presente que, además de los dos tipos anteriores de representaciones asociadas a restos fósiles que hemos descrito hasta ahora, también existen un tercer tipo de representaciones paleontológicas en el que se integran todas aquellas representaciones que no teniendo finalidades científicas, sino artísticas o publicitarias, pueden permitirse la libertad de aplicar distorsiones formales la realidad natural original representada, las formas de manipulación que, en estos casos, pueden aplicarse son muy variables y no sólo resultará admisible, sino incluso recomendable para encajar con los gustos estéticos del momento.
Lógicamente, cuanta más manipulacion en una representación, mayor grado de simbolismo y de imprecisión descrptiva.

En la imagen, el logotipo del Museo de los Dinosaurios de Arén o Areny de Noguera (Huesca), que fue diseñado por la empresa CEAM de Zaragoza. Este emblema, a pesar de ser muy sencillo, resulta altamente informativo, pues con muy pocos medios simbólicos, consigue comunicar al observador, la información básica, al hacer alusión al lugar y al contenido del museo, simultáneamente.
Se ha conseguido un excelente efecto visual, por medio de vaciar la silueta de un dinosaurio del tipo hadrosaurino, resultando su imagen en negativo, sobre un triángulo de chapa de metal, de tal manera que el conjunto, tiene el aspecto de una letra A mayúscula, con la figura de un dinosaurio hadrosaurino, sin cresta, incluída.
Este emblema hace alusión a la letra inicial de la palabra Arén o Areny que es el nombre de esta población bilingüe, en la que están ubicados, los yacimientos paleontológicos e instalado el museo dinosauriológico. Además, también alude al tipo de restos de dinosaurios más abundantes en los dos yacimientos estudiados en esta la población aragonesa.

Llegados a este punto, quizá, ya deberíamos definir qué es lo que entendemos por “fósil emblemático”. En nuestra opinión, un “fósil emblemático”, puede ser "cualquier tipo de fósil que resulte suficientemente representativo de un entorno real concreto, sea éste un yacimiento, una comarca o un territorio mucho más amplio, siempre y cuando aporte singularidad biológica o ecológica y manifieste una clara vinculación geográfica con una localidad o área determinada, resultará ser un buen candidato a la elección y nominación como el fósil emblemático más apropiado para ese lugar. "

Como ejemplo de buenos fósiles emblemáticos, actualmente, podríamos tomar a algunos de los dinosaurios ibéricos que por resultar ser los más antiguos, los más modernos, los de mayores dimensiones, los citados por primera vez en la península o los definidos por primera vez para la ciencia,
a partir de restos ibéricos, etc., resulten unos buenos representantes del registro fósil del lugar. Pero estos criterios que son validos para un grupo muy especializado de reptiles mesozoicos, también son válidos para cualquier otro grupo biológico, como podrían ser los mamíferos, las aves, los reptiles comunes, los anfibios, los peces, muchos invertebrados, como los amonites, los trilobites, los erizos de mar y un larguísimo etcetera…e incluso los árboles, el ámbar y los invertebrados incluidos en él… y, por supuesto, todo tipo de icnitas, relacionadas con cualquier grupo biológico fósil.

Logo del Geoparque de Arouca (Portugal) en el que se a elegido como fósil emblemático a un trilobites, a pesar de que cuesta lo suyo reconocer en este moderno diseño las características típicas de cualquier trilobites real. El diseño se ha tomado mucha libertad en esta representación de un trilobites, pero quizá se debe a que no se trata de representar un "trilo" perteneciente al grupo de los trilobites comunes y corrientes, sino que representa a un símbolo de los trilobites gigantes, descubiertos en la aldea de Canelas, en un yacimiento, absolutamente excepcional (A louseira de Valério), por ser los trilobites de mayor tamaño, de todos los descubiertos hasta el día de hoy, en todo el mundo.

Creemos que las declaraciones, contenidas en los dos puntos anteriores, ayudarán a much@s de nuestr@s pacientes lectoras y lectores, a comprender más fácilmente las diversas modalidades y los distintos usos emblemáticos del registro fósil ibérico que, con más o menos, éxito y acierto, se han puesto en práctica en diversos territorios de nuestra península y que iremos presentando, en el futuro, a lo largo de sucesivas entregas.

Tras muchas horas de pesquisas, especialmente por el ciberespacio hispanoluso, hemos podido encontrar multitud de representaciones de fósiles emblemáticos, realizadas sobre muy distintos soportes, con técnicas muy distintas y con fines muy variados que hemos ido estudiando, clasificando y recogiendo como suele hacer cualquier coleccionistas. De esta manera, hemos podido localizar representaciones de fósiles en escudos y banderas municipales, pero también en camisetas domingueras y de equipos de futbol salenses. Hemos podido descubrir y recoger representaciones de fósiles, en los “logos” de empresas privadas, de asociaciones paleontológicas y de museos públicos. Nos ha sorprendido encontrar la silueta de un dinosaurio en el sello de una administración de lotería asturiana, pero también recortadas sobre el cielo, en las veletas de algunas casas de pueblo, sustituyendo al típico gallo protector del hogar, de antaño. Hemos encontrado y recolectado representaciones en carteles indicadores de carreteras, en señalizaciones urbanas y en instalaciones de parques temáticos, etc. Nos hemos sorprendido ante el efecto visual producido por esculturas de diversa validez artística o científica, instaladas en espacios públicos y privados y que han sido pagadas con dineros idem.



El sello estanpado en el dorso de un billete de lotería, expedido por una administración de lotería de Colunga, localidad asturiana situada en la denominada "Costa de los Dinosaurios", muestra como emblema de esa administración, una representación de una silueta oscura de un "dino", un animal muy emblemático de esta población, estrechamente vinculada al MUJA. Figura que muestra un cierto parecido con un típico dragón bueno de cuento y manifista una cierta inclinación hacia la ilustración infantil de su autor/a.
Imagen:
http://colectivosalas.blogspot.com/2009/12/loteria-y-dinosaurios.html


En fin, que si la persona que busca alguna cosa, sabe realmente qué es lo que anda buscando, sabe cómo hacerlon e intuye dónde poder hallarlo, no se deja despistar y desviar de sus objetivos por cuestiones sorprendentes, pero vanales o marginales, es perseverante, ante los primeros fracasos, resistente al menosprecio de los ignorantes o envidiosos y no se deja arrastrar por las prisas, entonces, finalmente, casi siempre, acabará por encontrar aquello que buscaba.

Recortadas contra el cielo, sobre un tejado de Cornago (La Rioja), tres siluetas de dinosaurios (un ceratópsido y dos titanosaurios), se ocupan de señalar la dirección del viento al vecindario y, de paso, recordar a los turistas, poco informados, que se hallan en una zona privilegiada, en la que existe un rico e importante patrimonio dinosaurilógico, al que se puede acceder, gracias a diversas actividades y rutas, diseñadas para descubrirlo y disfrutarlo.
Imagen:
http://xnem.blogspot.com/2006_04_01_archive.html


Nosotros siguiendo este procedimiento, tan simple, hemos podido ir constatando que, aquí, en nuestra Península ibérica, pero también en el extranjero, no sólo se hace uso emblemático de diversos tipos de restos fósiles, sino que, en muchas ocasiones, se llega a hacer un abuso flagrante, y a veces ridículo, bajo la estimulante influencia de la obtención de beneficios económicos, de variada justificación.


Representación publicitaria en la que se plantea la evolución de las aves a partir de los grandes y pesados dinosaurios, como un símil de evolución económica, en el que se muestra el proceso de transformación, pasando por una serie de formas intermedias más pequeñas, ligeras y progresivamente "más evolucionadas", es decir, mejor adaptadas a los cambios del entorno. En esta representación promocional, se comparan diverso productos bancarios de la competencia, con seres que acabaron extinguidos por resultar obsoletos (dinos) o seres no extinguidos (aves modernas), gracias a su capacidad de reacción adaptativa, para afrontar con éxito los cambios que se producían en su ambiente.
Se "olvidan" mencionar, el importante efecto selectivo que sobre todos los vertebrados de más de 25 kg. , tuvo el impacto del meteorito gigante, caído en Chicxulub, en la península de Yucatan (México) hace unos 65 millones de años, pero esto, es ciencia y ya sabemos que la publicidad es otra cosa...

Imagen:


Reflexiones filosófico-tecnológicas

Queremos aprovechar la ocasión para recomendar a todas las personas que nos estan leyendo, ya se trate de personas amantes de la paleontología, en su vertiente más científica o de personas a las que les atraen más, los aspectos etnográficos, que puedan disponer de algo de tiempo libre y de conexión a internet y, sobre todo, que sean profundamente curiosas y lúdicas, para que se animen a explorar “en la Red”, con la intención de localizar algunos casos particulares de emblemas paleontológicos y de fósiles emblemáticos que nosotros no mencionamos. 

También queremos animar a estas mismas personas a que, después de disfrutar de sus descubrimientos personales, hagan lo posible por compartirlos con otras personas por medio de las redes sociales de las que forman parte, puesto que llevar esto a la práctica, resulta hoy día sumamente fácil, también gracias a internet y a los programas para crear publicaciones virtuales y a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

El trabajo cooperativo y el uso de Internet, permiten intercambiar información, con facilidad, entre personas muy alejadas, geográficamente, pero con proyectos comunes.
Imagen: http://saraprofa.blogspot.com/2008/02/este-blog-ya-va-en-camino-nuevas.html

Creemos que no es bueno para el progreso de la humanidad, ni para el avance de cualquier tipo de conocimiento que las ideas novedosas, ni los "nuevos descubrimientos, se quede enquistados en los cerebros de sus productores o que, sólo, salgan de ellos para ofrecérselo al mejor postor, a cambio de dinero.

.

lunes, junio 14

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios, en el folklore español. (5)

Por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. MACS-UdL.


Antecedentes griegos y romanos (continuación, 5ª parte)


LEYENDAS Y COSTUMBRES DE LA ANTIGUA GRECIA, RECOGIDAS POR PAUSANIAS, EN SUS VIAJES POR EL MEDITERRÁNEO ORIENTAL. (1ª parte)


CRÓNICAS DE VIAJES, VINCULADAS CON LUGARES Y MONUMENTOS QUE CONTENÍAN GRANDES RESTOS ÓSEOS, RELACIONADOS POR LA TRADICIÓN LOCAL, CON LOS GIGANTES DE LA ANTIGÜEDAD.

Aunque mucha gente, poco informada, suele creer que el turismo es un "invento" bastante reciente, una actividad de ocio cultural característica de la sociedad "moderna", debemos recordar o dar a conocer que en su versión de periplo mediterráneo, es una práctica bastante antigua que se remonta hasta el tiempo de griegos y romanos. a pesar de que se trataba de una actividad, relativamente minoritaria y elitista.

Además, en aquellos tiempos, se aprovechaban las peregrinaciones a ciertos santuarios, también, para visitar ciertos lugares próximos que pudieran resultar atrayentes. Para facilitarle a los potenciales viajeros y peregrinos, la elección sencilla de las mejores rutas, según las posibilidades e intereses de cada uno, y el conocimiento de los atractivos de los destinos más interesantes, según el gusto de cada uno, se escribían y publicaban "crónicas de viaje" que, en el fondo, eran bastante parecidas a muchas de las modernas guías de viaje que se editan en los tiempos actuales.

Quizá uno de los mejores ejemplos, de un tipo especializado de estas guías para viajeros de la antigüedad, sea la Guía de Grecia (Periégesis tes Hellados), publicada en 10 libros, dedicados a diversas regiones de la Gran Grecia antigua, fue escrita hacia el año 180 d.C., por Pausanias de Lidia, también conocido como Pausanias el Periegeta, a causa de sus viajes. Esta obra fue editada en tiempos más modernos, con el título de Descripción de Grecia, por lo que, en la actualidad, es más conocida por este nombre,

Esta obra, tuvo en su tiempo una gran popularidad, por estar muy de moda en aquella época, la temática de los hechos "maravillosos, prodigiosos o portentosos", que en esta obra abordaba Pausanias, pero posteriormente y durante muchos siglos, cayó en desgracia, debido a que su estilo era considerado poco literario y a que su su temática sensacionalista, ya había pasado de moda. La Guía de Grecia fue despreciada por los críticos influyentes, por estar considerada una obra de poco mérito literario y de escaso interés histórico, pues su temática era, fundamentalmente, mítica. Las malas valoraciones de sus críticos, determinaron que esta
obra fuese ignorada, completamente, durante siglos, porque muchos escritores y recopiladores posteriores no la citaban en sus obras, en absoluto.

A pesar de todos los avatares históricos que causan la destrucción de los libros, algunos ejemplares de esta obra sobrevivieron y se conservaron intactos hasta la época del Renacimiento. Al ser redescubierta, la Guía de Grecia, fue valorada muy positivamente por los historiadores, entonces muy interesados en conocer detalles de la vida cotidiana en la antigüedad clásica, pues sus descripciones de las costumbres y creencias de los antiguos, resultaban muy útiles e ilustrativas para entender muchas cosas del mundo grecorromano.

Portada de una de las primeras ediciones traducídas, de la Guía de Grecia de Pausanias, en este caso particular, se trata de una edición en italiano de 1593, editada en Mántua.
Imagen: http://www.summagallicana.it/lessico/p/Pausania%20detto%20il%20Periegeta.htm

Las primeras traducciones de la Guía de Grecia, a las lenguas modernas, se realizaron a finales del siglo XVI, pero no será hasta siglo XVIII cuando los viajeros europeos interesados en conocer los restos del mundo grecorromano, mayoritariamente, se trataba de historiadores y arqueólogos británicos y alemanes, empezaron a viajar a los territorios de la antigua Gran Grecia, llevando como guía de viaje, alguna de las diversas ediciones modernas, traducidas al inglés o al alemán, de la vieja obra de Pausanias. Estos viajeros cultos y especializados, intuyeron que la detallada información toponímica y topográfica que contenía la Descripción de Grecia, podría ayudarles a localizar geográficamente, las ruinas de ciertas ciudades y monumentos antiguos, entonces ya desaparecidos, para luego de su descubrimiento, poder iniciar laexcavación de esos mismos yacimientos arqueológicos.

La Descripción de Grecia, permitió a algunos arqueólogos la localización e identificación de varios importantes yacimientos arqueológicos griegos, entre los que cabe destacar, muy especialmente, los sitios de las antiguas ciudades y santuarios de Olimpia y de Delfos.

Portada de una de las ediciones traducídas, de la Guía de Grecia de Pausanias, en este caso particular, se trata de una edición en francés de 1731, editada en París.
Imagen:


Actualmente, la Guía de Grecia de Pausanias ha recuperado el prestigio que tuvo en su tiempo, pero por motivos bien distintos, pues ahora se considera a la Descripción de Grecia, como una fuente muy valiosa y fidedigna de información etnohistórica, pues recoge descripciones de las características de los cultos y de las costumbres locales, así como sobre el contenido de las leyendas míticas de los diversos territoris de la antigua Grecia y de países vecinos. También recoge referencias sobre topografía y toponímia, de los distintos lugares que resultan muy útiles, en la actualidad, para la localización o situación geográfica de ciudades y monumentos hoy destruidos o arruinados.

la Guía de Grecia de Pausanias,t ambién es considerada, hoy día, como una de las primeras guías turísticas de la antiguedad, ya que fue diseñada y escrita por Pausanias con la intenció de dar a conocer, a sus contemporáneos, muchos lugares fuera de lo común, por los "prodigios y maravillas" que se podían contemplar en ellos, en directo. Todos estos lugares prodigiosos, estaban distribuidos por el territorio de diversas islas y costas de las riberas orientales del mar Mediteraneo que formaban entonces, o habían formado, antiguamente, parte, de los territorios de la gran Grecia. La mayor parte de los lugares citados en la Guía de Grecia de Pausanias, habían sido visitados, previamente, por él mismo, en diversos viajes de estudio que en años sucesivos había realizado sobre el terreno.

Cabe recordar que la vieja obra de Pausanias, en tiempos modernos, resultó de gran ayuda para algunas personas expertas en mitología clásica que fueron capaces de intuir la relación existente entre los antiguos relatos mitológicos y los modernos hallazgos paleontológicos de restos de grandes mamíferos terciarios y cuaternarios, ambos coincidentes en las mismos lugares donde se desarrollaban los relatos míticos. En el siglo XIX, hay que destacar al filólogo alemán, Ernst von Lasaulx que escribió Die Geologie der Griechen und Römer, publicado en 1851, en Münich y, en el siglo XX, a la historiadora y folclorista norteamericana Adrienne Mayor que escribió The First Fossil Hunters: Paleontology in Greek and Roman Times, publicado en 2000, en Princeton.

De las diferentes ediciones de la Guía de Grecia y de la Descripción de Grecia, de Pausanias, que hemos podido consultar, para redactar este artículo, hemos logrado entresacar hasta 19 referencias a grandes esqueletos y huesos míticos, hallados en distintos lugares de diversos países de las costas mediterráneas orientales. En la antigüedad clásica y en tiempos de Pausanias, estos huesos y esqueletos, según el contexto de las narraciones legendarias locales, en unos lugares, podían ser considerados y tratados como "huesos de héroes" míticos o de sus familiares más inmediatos, tales como esposas e hijos, mientras que en otros lugares, otros grandes huesos idénticos o nada semejantes, podían ser interpretados como los "huesos de gigantes", míticos.

Aunque en la revisión de la Guía de Grecia y la Descripción de Grecia, de Pausanias, hemos encontrado otras muchas referencias legendarias, a huesos gigantescos, las hemos ignorado, cuando en esos casos, se vinculaba a esos grandes huesos míticos (restos esqueléticos fósiles), con ciertas divinidades no griegas o otros tipos de monstruos mitológicos, que no poseían aspecto humano o humanoide y, por tanto, no eran asimilables a los gigantes más típicos.



PERO, VAYAMOS AL GRANO....

Descripción de Grecia, libro 5, capítulo 12, párrafo 3. Pausanias alude aquí al principio de veracidad que guía todo lo descrito por él, en esta obra suya que al tratar sobre maravillas y prodigios, podría prestarse a las exageraciones y las invenciones, al manifestar públicamente que: "Jamás he escrito nada sobre rumores sin fundamento, sólo sobre aquello que me ha sido contado por personas de toda confianza y de aquello que he visto con mis propios ojos."

También informa, en este mismo párrafo, que un cráneo de elefante estaba expuesto en un templo, como algo espectacular y atractivo para los peregrinos que visitaban el santuario: "En el santuario de Artemisa, cerca de Capua (en la actual Italia) he visto, el cráneo de un elefante (probablemente, se trataba del cráneo de algun elefante asiático contemporáneo, animal bien conocidos de los griegos, pues siglos atrás, Alejandro Magno se trajo algunos de sus campañas gerreras en la actual India par exhibirlos en su país) y puedo asegurar que el cráneo del elefante no se parecen en nada, a los de ninguna otra bestia conocida, por su forma y tamaño característicos."
De esta información podemos deducir que Pausanias, del que algunos estudiosos de su obra, suponen que era médico, por la terminología especializada que en ocasiones utiliza y que, por lo tanto, debería tener conocimientos anatómicos, nunca debió poder observar ningún esqueleto completo de elefante contemporáneo, africano o asiático, ni tampoco cráneos de mamuts o de mastodontes fósiles, lo suficientemente íntegros, como para poder llegar a establecer una asociación entre ambos tipos de animales, por la similitud de sus cráneos y demás huesos. Pues esta comparación le hubiera permitido realizar la correcta identificación zoológica de muchos de los grandes huesos míticos que la tradición griega atribuía, sistematicamente, a diversos héroes y gigantes, mitológicos.
 
Dos representaciones gráficas de los esqueletos de dos proboscideos, a la izquierda el de un mamut y a la derecha el de un elefante indio actual. Nótese el gran parecido entre las partes y el conjunto de ambas especies de animales.

EL HALLAZGO Y RECUPERACIÓN DE LOS HUESOS DE TESEO, EN LA ISLA DE ESCIROS.

Descripción de Grecia, libro 1, capítulo 17, párrafo 6. Relata Pausanias: "Cuando Cimon, hijo de Milcíades, hubo asolado la isla de Scyros, para vengar la oprobiosa muerte de Teseo, pudo buscar libremente la tumba del héroe y luego de encontrarla, milagrosamente, recogió los huesos (gigantescos) del héroe y se los llevó a Atenas.”

Para no volver a repetir los comentarios expuesto, anteriormente, en la tercera parte de laintroducción a los Huesos de gigantes ibéricos, en "Antecedentes griegos", véase lo redactado sobre la moderna interpretación etnopaleontológica que de otra versión, de este mismo hallazgo, se hacía allí.

La hazaña más conocida, de todas las que se supone que llevó a cabo Teseo, el héroe ateniense, posiblemente, sea la victoria sobre el invencible Minotauro, encerrado en el Laberinto de Dédalo, en la isla de Creta.

Representación artística del hecho legendario "Teseo dando muerte al Minotauro", en un jarrón ateniense de estilo "de figuras negras", aproximadamente del año 550 aC.
Imagen: http://tbn0.google.com/imagesq=tbn:jKUIs7H4rUWZqM:http://www.historyforkids.org/learn/greeks/religion/myths/pictures/theseus.jpg



LOS GRANDES HUESOS DE EDIPO, RECUPERADOS EN TEBAS, ERAN VENERADOS EN UN SANTUARIO DE ATENAS.

Descripción de Grecia, 1.28.7. Dice "En Atenas, dentro del recinto del santuario dedicado a las diosas, a las que los atenienses llaman, "de agosto", pero a las que Hesiodo, en la Teogonía, llama las Erinias (Las Furias), hay un monumento que guarda los huesos de Edipo, los cuales fueron encontrados y traídos desde Tebas (capital de la antigua región de Beocia), después de
realizarse una diligente investigación en aquella ciudad para localizar su sepultura.
En tiempos modernos, en la zona de Grecia que corresponde a la antigua región de Beocia, los paleontólogos han hallado abundantes restos óseos fósiles, de megafauna terciaria, tales como: mastodonte de Auvernia (Anancus arvernensis) , de rinoceronte etrusco (Stephanorhinus cf. etruscus) del Plioceno final, de tigre de dientes de sable (Smilodon fatalis), de oso cavernarios (Ursus spelaeus) y de león de las cavernas (Panthera leo spelaea) del Pleistoceno.

Obsérvese el aspecto, más o menos, antropomorfo que adquiere un esqueleto de oso de las cavernas (Ursus spelaeus), macho, cuando es expuesto en posición bípeda, completamente reconstruido y articulado. Ejemplar procedente del Pleistoceno de Rumania. Comparése la altura de esta bestia de 2,65 m. con la de Glenn que mide 1,75 m. Los mayores ejemplares (machos) de oso de las cavernas, podían llegar a alcanzar hasta 3 m., de altura en posición bípeda, y hasta una tonelada de peso.
Imagen: http://files3.tellmewhereonearth.com/Photos%20Cave%20Bear/bear31.BMP

Como ya hemos apuntado, en múltiples ocasiones anteriores, posiblemente, los grandes huesos de cualquiera de las especies animales enumeradas o una mezcla de diversas de ellas, pudieron servir para satisfacer la necesidad de la época, de exhibir, venerar y admirar grandes huesos u osamentas, como testimonio de la veracidad de las narraciones que referían la existencia de gigantes y relataban las grandes hazañas consumadas por diversos héroes del pasado mítico.

LA EROSIÓN MARINA MUESTRA, EN LA COSTA TROYANA, LA TUMBA DE ÁYAX, EL HÉROE GRIEGO .

Descripción de Grecia, 1.35.5. Pausanias relata como supo que el mar había dejado al descubierto los huesos de Áyax, en la costa de Troya, (situada junto al estrecho de los Dardanelos, el antiguo Helesponto, en la actual provincia turca de Çanakkale). "Un misio me habló del enorme tamaño del cuerpo de Áyax. Me dijo que el mar se había llevado la parte situada frente a la playa de un montículo de tierra, existente cerca de la ciudad de Sigeon, el cual se descubrió por un oráculo que era la sepultura del héroe, pues dentro se hallaba su enorme esqueleto."
"Un detalle de lo que me contó aquel hombre, me permitió estimar las verdaderas dimensiones de Ayax el héroe: los huesos de las "cazoletas" (rótulas) de sus rodillas, a las que los médicos llaman "piedras de molino", eran, exactamente, del tamaño de los discos que lanzan los niños, en los juegos del pentatlón."

Probablemente, los grandes huesos, del supuesto héroe de la guerra de Troya, en realidad pertenecieron a un mastodonte (Trilophodon pentelici) o a un rinoceronte (¿Aceratheriumsp. ?) del Mioceno, pues los paleontólogos han encontrado restos de ambos tipos de especies animales, de esa época, por toda la región de la antigua Rhoeteum y, además, las medidas de sus rótulas coinciden con las estimaciones aportadas por Pausanias, equivalentes a unos 12-13 cms. de diámetro.

Aspecto de la reconstrucción, viviente, de un Trilophodon. La bella señorita que el ilustrador a situado junto a la bestia, no está como distracción, sino que puede servir, como referencia, para hacerse una idea del tamaño relativo del proboscidio y de su esqueleto, respecto a una persona.
Imagen:




LA TUMBA DEL GIGANTE ASTERIO, EN UNA ISLITA MEDITERRÁNEA, CERCANA A LA CIUDAD DE MILETO.

Descripción de Grecia, 1.35.6. Dice Pausanias "Frente a la ciudad de Mileto se encuentra la isla de Lada y muy próximas a ella unas islitas diminutas que han quedado separadas. Una de esas islitas recibe el nombre de "isleta de Asterio", y dicen que ese nombre es debido a que el cuerpo del gigante Asterio se encuentra enterrado en ella. Asterio era hijo de Anax, uno de los gigantes hijos de la Tierra. El cadáver (esqueleto) de Asterio no mide menos de 15 pies de longitud (equivalentes a 4,5 m. de altura)."
En tiempos modernos, en zonas insulares (Samos) o continentales (Turquía), muy cercanas, los paleontólogos han hallado abundantes restos fósiles de proboscideos del Plioceno al Pleistoceno, tales como: mastodontes (Deinotherium giganteum, Trilophodon pentelici, ) y elefantes primitivos (Palaeoloxodon antiquus) cuyos restos óseos serían los candidatos más probables a ser considerados, por los antiguos griegos, como los restos del mítico gigante Asterio.

Aspecto de un esqueleto articulado de Deinotherium del Mioceno inferior, expuesto en posición cuadrúpeda. El esqueleto perteneció a un ejemplar joven, ya que sólo alcanza una altura de 2,65 m. en la espalda, mientras que los adultos solían alcanzar los 4,5 m. de altura.


LOS SUPUESTOS HUESOS DEL GIGANTE GERIÓN, QUE EN REALIDAD, ERAN LOS DEL GIGANTE HILO, PERO ESTO ERA UN SECRETO QUE NO DEBÍA CONOCER EL PUEBLO...

Descripción de Grecia, 1.35.7-8. Cuenta Pausanias: "Otro suceso prodigioso me sorprendió estando en una pequeña ciudad, situada en Lidia superior (actuales provincias turcas de Izmir y Manisa), que es llamada las Puertas de Témeno, cuando, por efecto de una gran tempestad de agua, se desprendió parte de una montaña y aparecieron varios huesos enormes que por su forma hacían creer que serían humanos, pero como su tamaño era descomunal no podía afirmarse tal cosa. Inmediatamente, se difundió entre la gente del lugar, la historia de que era el cuerpo del gigante Gerión. Porque, todo el mundo en la zona del río Hilo, conocía a alguien que, al arar, había encontrado, enterrados, grandes cuernos de ganado bobino, que se habían relacionado con la leyenda de Gerion, pues según ésta Gerion era famoso por criar una raza de bueyes gigantescos. Cuando los contradije y les expliqué que la tumba de Gerión estaba en Tartesos (la actual Cádiz), entonces los funcionarios religiosos lidios, me revelaron secretamente, la verdadera historia: en realidad aquellos huesos, pertenecían al cuerpo de Hilo, otro gigante hijo de la Tierra, de quien ya se habían encontrado huesos en otras ocasiones anteriores y por esa razón, el río que surca estas tierras, se llamaba Hilo en su honor"

En tiempos modernos, en esta misma zona, los paleontólogos han hallado abundantes restos fósiles de proboscideos del Plioceno al Pleistoceno, tales como:
mastodontes (Deinotherium giganteum, Trilophodon pentelici, ) y elefantes primitivos (Palaeoloxodon antiquus, Anancus sp.) cuyos restos óseos, serían los candidatos más probables a ser considerados como los restos del mítico gigante Gerión/Hilo. Además, también se han encontrado restos del gigantesco uro (Bos primigenius) que en el caso de los machos llegaban a alcanzar, en "la cruz", una altura media de 1,60 a 1,80 m., pudiendo llegar los mayores ejemplares hasta los 2 metros (1, 50 m. en las hembras) y los 3 m. de longitud. No sería nada extraño que diversos hallazgos de sus restos, durante las faenas agrícolas, pudrieran haber inducido en la mentalidad popular de la época, la leyenda de los rebaños de Gerión, aunque algunos paleontólogos, sugieren que las supuestas cornamentas legendarias, en realidad, bien pudieran ser las defensas fósiles de alguna especie de mastodonte o elefante antiguo, pues interpretaciones semejantes se realizaron por esa época en otros lugares del Mediterráneo: los colmillos del mítico "jabalí de Calidón", hallados en Capri.

Esqueleto completo y articulado de uro (Bos primigenius), procedente del yacimiento Pleistoceno de Fonte Campanile, en Viterbo (Italia), ejemplar expuesto en posición cuadrúpeda, el Museo de Paleontologia, en Roma.
 
Imagen:
http://ospitiweb.indire.it/~rmrc0001/museo/images/immagini%20palombo/fig%2027%20Bos%20primigenius%20scheletro.JPG



Dibujo sencillo que intenta representar, en clave de humor, las proporciones entre las dimensiones del uro (Bos primigenius), de un joven novillo (Bos taurus) y un joven humano (Homo sapiens). Se hace evidente por el tamaño relativo del uro que tenía
un tamaño gigantesco. El
torero parece perplejo, al encontrarse ante semejante "hastado" de proporciones gigantescas, acompañando, cual pariente protector, al torito que ha de torearImagen: http://img4.imageshack.us/img4/1906/urus.jpg



EL HALLAZGO DE LOS HUESOS DE ORESTES, EN TEGEA, CONTADO DE NUEVO.

Descripción de Grecia, 3.3.6-7 Escribe Pausanias "Un laconio llamado Licas, llegó a Tegea, en la época en que los espartanos, por recomendación de un oráculo, estaban buscando los huesos de Orestes, para poder ganar la larga guerra que mantenían contra esta ciudad. Licas se enteró que estaban enterrados en un terreno que era propiedad de un herrero forjador de bronce, por lo que, gracias a su astucia, se pudo hacer con ellos. "


Descripción de Grecia, 3.11.10. Relata "Cuando los huesos de Orestes fueron rescatados y transportados desde Tegea, los espartanos los enterraron allí (en Esparta)."

Descripción de Grecia, 8.54.4. Dice "Los tegeos aseguran que el lugar donde dicen los espartanos que encontraron los huesos de Orestes, no es correcto, pues afirman que el hallazgo no fue en Tegea, sino en Tirea, un lugar situado al Este de Tegea."

Para no repetir lo ya expuesto, anteriormente, en la segunda parte de la introducción a los Huesos de Gigantes Ibéricos, en "Antecedentes griegos y romanos", véase la moderna interpretación etnopaleontológica que de otra versión de este mismo hallazgo se hacía allí.

martes, mayo 25

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (2)

por Heraclio ASTUDILLO POMBO. Dep. MACS, UdL.


Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular, española, con Dios, Jesucristo o con la Trinidad.


Como ya comentamos, en la introducción a este capítulo, publicada en diciembre del 2009, las razones que puede haber tenido la tradición popular, española, para vincular a un cierto tipo de fósiles, con una determinada advocación del santoral católico, pueden ser muy variadas y, a veces, hasta pueden resultar chocantes para la mentalidad de la gente actual, pero en ningún caso se puede afirmar que resultan arbitrarias, pues siempre hay alguna causa justificada, razonable que permite establecer algún tipo de relación entre el fósil y su nombre popular.

En esta segunda entrega, vamos a presentar los casos de fósiles ibéricos, a los que la tradición popular española, ha relacionado mediante leyendas con Dios, con Jesucristo o con la Trinidad que hasta el momento presente, hemos podido encontrar y recopilar.



1- Fósiles asociados con Dios Padre.


1.1. Piedras de cuando Dios apedreaba a los impíos, desde el cielo...

En algunas localidades de los valles navarros de Arakil y de la Burunda, valles que forman parte de la comarca euskaldún de La Barranca o de Sacana (eusk. Sakana), a los fósiles de erizos de mar de los géneros Micraster sp. y Echinocorys sp., del Cretácico superior que se hallaban en el campo, hasta hace pocos años, mediados del siglo pasado, les daban el nombre popular, en euskera, “Jainkoaren arriya” o “Jangoikoen arriya” es decir "piedra de dios" o "piedra de dios del cielo". Generalmente, se trataba de fósiles de la especie Micraster coranginum que era la más abundante.

Existía la creencia popular de que caían del cielo, durante las tormentas, como materialización de los truenos y de los rayos. Y en tiempos anteriores se creyó que eran lanzados por un ser divino para castigar a los impíos que infringían sus normas.
También existía la creencia popular de que la sorprendente marca con aspecto de cruz deprimida que, este tipo de piedras, presentaban en la parte más abombada, en realidad era la depresión determinada por 4 de los surcos más profundos del sistema ambulacral, era una marca sagrada que había sido impresa por el supremo creador, para que mediante este signo característico, los buenos cristianos pudieran reconocer, fácilmente, este tipo de "piedras virtuosas", es decir dotadas por Dios con propiedades extraordinarias y pudieran servirse de ellas como protección contra rayos y centellas.

Aspecto acorazonado, típico, de un Micraster coranginum, en esta imagen, debido a la iluminación, se aprecia muy bien la marca en forma de cruz característica, origen de muchas leyendas y usos populares.
Imagen: Hontza museo

En la comarca de la Sacana, sus habitantes estaban tan convencidos del extraordinario efecto protector, de estas piedras celestes, contra la caida de rayos y centellas, que fueron usados, durante siglos como amuletos de protección contra los impactos de los rayos. Este uso apotropáico, posiblemente milerario, se mantuvo vivo hasta la década de los setenta, del siglo pasado, manteniéndose expuestos en los tejados y alfeizares de las ventanas, de casas y bordas, por su propietarios, fósiles de erizos de mar cretácicos, para preservarlas de la destrucción y del incendio, causados por rayos y centellas. También eran llevados, encima, por campesinos y pastores u otras gentes que debían transitar por descampado, para prevenir la muerte por fulminación, durante las tormentas electricas.



2- Fósiles asociados con Dios Hijo: Jesús, Cristo o Jesucristo


2.1. "Piedras de los judíos", alaveses, de cuando  quisieron matar a Cristo, a pedradas.



En la localidad de Salvatierra-Agurain (Álava), hasta mediados del siglo pasado, a los erizos de mar fósiles del genero Micraster sp. y, muy especialmente, a los de la especie M. coranginum, se les daba el nombre popular de “matacristos” o “piedra matacristo”, como sinónimo de "piedra de judío". Este nombre popular iba asociado a una supuesta actitud asesina y anticristiana de las gentes de religión judía, pues existía la creencia popular, de que este tipo de "piedras", señaladas, milagrosamente, con una marca en forma de cruz deprimida, en su parte más abombada, eran las mismas piedras que, bastantes siglos atrás, habían sido lanzadas por los malvados y odiosos judíos, contra Cristo, con la pérfida intención de matarlo. Tal suceso legendario según creían algunos había ocurrido muchos siglos atrás, cuando el Hijo de Dios, había pasado por aquel mismo lugar, predicando el Evangelio. Según otros, el imaginario lanzamiento de piedras habría sucedido cuando estando Jesucristo ya clavado en la cruz, los malvados judíos quisieron rematarlo a pedradas...

Ilustración, extraída de un códice medieval, depositado en la Bibliothèque Nationale de France, representando el martirio de san Esteban, por medio de lapidación, a manos de un grupo de malvados judíos. Se ha representado a un pacífico santo cristiano, indefenso, que
 mientras está orando piadosamente, arrodillado dando la espalda a sus verdugos, es apedreado sin piedad.
Posiblemente, una conducta similar a la que se representa en esta escena, pero teniendo a Jesús como protagonista, fue lo que debieron imaginarse los lugareños alaveses, para explicarse las raras concentraciones de extrañas "piedras con cruz" que existían en algunos lugares.
Imagen: Le Martyre de Saint Etienne. 

La presencia de este tipo de fósiles, en ciertos lugares de Álava, siglos atrás, dio lugar, no sólo, a leyendas sobre diversas situaciones en las que se produjeron intentos de lapidación de Jesucristo por los judíos de la localidad, por ejemplo cuando pasó por el lugar predicando, o de camino hacia el monte Calvario o cuando ya estaba clavado en la cruz, en ese mismo monte... de la Palestina histórica. También dió lugar a un tipo de "seudogentilicio" despectivo que se aplicaba a todos los habitantes originarios de aquellas localidades, en cuyo término municipal existían yacimientos de este tipo de fósiles, a los que de esta manera se les relacionaba como descendientes o emparentados de la "raza maldita".

Ilustración comparativa, mostrando el aspecto característico y muy semejante, a simple vista, de los caparazones de dos especies muy próximas, del género Micraster. Micraster coranginum (izquierda) y Micraster cortestudinarium (derecha). Representados en vista lateral (arriba), superior (en medio) e inferior (abajo).
Imagen: Ian West

Hasta hace, relativamente, muy pocos años, en la década de los años cincuenta, a los habitantes de Elvillar, Galarreta, Garayo, Heredia y Torre, los habitantes de los pueblos de los alredores, les apodaban despectivamente “judíos”, no porque se tratase de localidades en las que históricamente se hubiera concentrado una numerosa comunidad hebrea, sino porque en su territorio abundaba fósiles de "micraster", a los que por tradición popular, se creía que eran las piedras transformadas, milagroamente, en infalibles pruebas pétreas, de la perversidad de los judíos y de que en aquel mismo lugar, se había producido el intento de lapidación del Hijo de Dios.

Posiblemente, la razón para asociar este tipo de fósiles con Jesucristo y con los judíos, en Álava, se deba a que en Palestina, existen erizos fósiles muy semejantes a los alaveses, a los que en la Edad Media, se les asoció la leyenda que aseguraba que su origen estaba en la transformación milagrosa de las vulgares piedras que los judíos, de Jerusalém, habían arrojado a Cristo, mientras estaba clavado en la cruz, en la colina de el Calvario. Los cruzados y los peregrinos que visitaron Tierra Santa se trajeron a Europa estas historias y este tipo de piedras.



2.2. "Huellas de asno", de cuando Cristo pasó por la Rioja, montado en una burra...

Antaño, en alguna localidad de La Rioja, ahora desconocida, se conocía a un rastro de icnitas o huellas de pisadas de dinosaurio, como las "pisadas de la burra de Cristo", pues según tradición popular, se creía que aquellas marcas habían quedado, milagrosamente, impresas sobre la superficie de roca, porque Jesucristo pasó por aquel lugar, siglos atrás, cabalgando una burra, cuando fue a predicar el evangelio, a los entonces paganos habitantes de aquella localidad.

Aspecto de una rastrillada de icnitas de saurópodo, impresa en una superficie rocosa. Hasta cierto punto, bastante semejante a la que podría haber dejado impresa en barro blando, el paso de una caballería.
Imagen: Dinosoria


Si, antiguamente, una rastrillada de icnitas dinosaurianas pudo ser confundida con marcas de pisadas dejadas, por el paso de un asno, es que dichas marcas, muy probablemente, fueron dejadas por el paso de algún ejemplar juvenil de dinosaurio saurópodo que debido a su corta edad tenía un tamaño pequeño y por la forma característica de sus pies y manos, habría dejado un tipo de huellas muy características, de forma más o menos, semilunar u ovalada(manos) y, más o menos, ovaladas o circulares (pies). Huellas que en un contexto social, altamente religioso y escasamente historiado, habria dado lugar a una leyenda sagrada.

Aunque la mención a estas icnitas aparecen recogida en distintas publicaciones, los responsables de las mismas no recuerdan la ubicación concreta y, hasta el momento nadie ha sabido darme razón de su localización geográfica concreta, más allá de que estaban en algún lugar, ahora olvidado, de La Rioja.

Imagen pictórica, representando a Jesucristo, acompañado de sus discípulos, entrando en Jerusalén el domingo de ramos. Cavalgándose sobre una burra a la que acompaña su pollino. 
Pintura de Duccio di Buoninsegna, de 1308-1311.  Tempera sobre madera estucada. Museo dell’Opera del Duomo, Siena 
Imagen: Web Gallery of Art


Según opinión del paleoicnologo riojano Félix Perez-Lorente, el asunto podría ser el resultado de la invención de algún paisano o de la confusión de algún periodista, pues él que se ha movido mucho y durante muchos años, por todas las zonas riojanas con icnitas, no recuerda haber oído mentar nunca, estas icnitas. Con el paso del tiempo, la información periodística, se habría ido extendiendo por diferentes medios de comunicación españoles, al irse reproduciendo la información, sin haber sido contrastada, previamente.


3- Fósiles asociados con la Trinidad cristiana, formada por la tríada: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.


3.1. "Piedrecitas que alejaban el rayo", generadas por el terreno de una montaña navarra, bendecida por la presencia de la ermita de la Trinidad


Hasta hace pocos años, los habitantes de los pueblos de los valles que rodean al monte Erga, montaña situada en el noroeste de Navarra, zona tradicionalmente vascófona, por su proximidad y apertura a las tierras guipuzcoanas, cuando ascendían, en procesión, hasta la ermita de la Trinidad, en el día que el municipio tenían asignado para rendirle culto a la santísima Trinidad, recogían, devotamente, un tipo de piedrecillas de formas extrañas que se podían encontrar, en algunos lugares, del camino que, partiendo desde Aguinaga, ascendía hasta la ermita.

Derecha. Aspecto de una concha fosilizada de Rhynchonella decorata, del Jurasico medio, en vista superior (arriba) y lateral (abajo).
Imagen: Wardsci


Estas curiosas y raras piedrecillas eran denominadas por los romeros Hirutasun Santuaren arriak”, es decir, “piedras de la santísima Trinidad”, posiblemente, el nombre popular hacía alusión al lugar de procedencia de aquellas piedrecitas, el monte del santuario (ermita) de la Trinidad. La devota recolecta de tales piedrecitas sagradas se hacía con la finalidad de usarlas, posteriormente, como amuletos protectores contra la descarga del rayo, en donde ellas estuvieran presentes.


Izquierda. Aspecto de un ejemplar de Zeilleria (Cincta) numismalis, del Liásico, en vista superior . 

En realidad, las piedras sagradas y protectoras que recogían los romeros, sólo eran fósiles de braquiópodos jurásicos, un tipo correspondía a ejemplares de la especie Rhynchonella decorata y las otras a ejemplares de la especie Zeilleria (Cincta) numismalis, cuyos yacimientos afloraban, naturalmente, en ciertos puntos del terreno situados, junto a la ruta que seguían la romería.



Fuentes:

- Aguirre, José.1922. Actas de la 86ª Sesión de de la Junta de Gobierno del Museo Municipal (actual Museo de san Telmo) de San Sebastián, celebradas el día 19 de Diciembre. http://www.museosantelmo.com/archivo_digital/libros_actas_st/1919-1933/word/1922-12-19.doc
- Astudillo Pombo, Heraclio. 2009. Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (1). Folklore de los fósiles ibéricos, febrero. http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2009_02_01_archive.html
- Astudillo Pombo, Heraclio. 2008. Fósiles ibéricos vinculados con el rayo, por el folklore español (3). Folklore de los fósiles ibéricos, marzo. http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2008/03/fsiles-ibricos-vinculados-con-el-rayo_08.html
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1903. Vocabulario de palabras usadas en Álava y no incluídas en el diccionario de la Real Academia Española (decimotercia edición) o que lo están en otras acepciones o como anticuadas. Madrid. Establecimiento Tipográfico de Jaime Ratés (Sucesor de P. Núñez) Plaza de San Javier, núm. 6. https://archive.org/details/vocabulariodepal00baruoft
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1908. Nombres vulgares de animales y de plantas usados en Álava y no incluidos en el «Diccionario de la Real Academia Española» (Décimatercia edición) Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural», Junio de 1908) Madrid, Fortanet. 1908 (p. 280-298)
- Barandiarán, José Miguel de. 1972. “arri-bedeinkatuak”, en Diccionario ilustrado de Mitología Vasca, en La Gran Enciclopedia Vasca. Tomo VII. Biblioteca de la Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao, (p. 333-580).
- Canudo Sanagustín, José Ignacio & Cuenca Bescós, Gloria. 1999. Paleoicnología de dinosaurios, en el suplemento Dinosaurios, de El Heraldo de Aragón (p. 4-5) http://www.aragosaurus.com/secciones/ined_tos/trabaj/CanudoyCuencaBescosicnitasdinosaurios_1999.pdf
- Leizaola Calvo, Fermín. 1991. Fósiles utilizados como protectores y otras creencias en torno a ellos. Zainak, 8, Cuadernos de Antropología-Etnografía. Donostia-San Sebastián: Eusko Ikaskuntza, 1991, p. 59-66 www.eusko-ikaskuntza.org/fr/publicaciones/colecciones/cuadernos/articulo.php?o=11044
- Leizaola Calvo, Fermín. 1999. Símbolos mágico religiosos en el mundo rural de Euskal Herria. Zainak, 18. Cuadernos de Antropología-Etnografía, San Sebastián, Eusko Ikaskuntza, 1999 (p 195-217) Símbolos mágico religiosos en el mundo rural de Euskal Herria http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/zainak/18/18195217.pdf
- López de Guereñu, Gerardo. 1958. Voces alavesas. Euskera, número especial, Euskaltzaindia, Bilbao. (p. 309). Reedición de 1998.
- Perez-Lorente, Félix, comunicación personal del 14 de febrero de 2008,
- vv.aa.1999 Diccionario Euskaldunak de Etnografía Vasca. vol.2, (p. 628) Ed. Etor-Ostoa. Lasarte/Oria. Gipuzkoa. Euskadi.

martes, mayo 11

In Memoriam (1)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, DMACS-UdL


En el recuerdo de quienes conocimos a Ernesto, un tipo muy singular
(25-01-1953¿? -10-04-2010, Vitoria-Gasteiz, Álava)

Con retraso y con pena, hoy, nos hemos enterado de que el pasado 10 de abril, nos dejó Ernesto Santidrián Castro, socio activo de “Harridunak”, Asociación Vasca de Mineralogía y Paleontología, y alma mater del sitio web de divulgación paleontológica: Ernesto y la Paleontología, un "sitio web amigo" del nuestro: FOLKLORE DE LOS FÓSILES IBÉRICOS.

Echaremos en falta, su humor ácido y socarrón, pero el recuerdo de su voluntariosa y esforzada dedicación a la práctica y a la divulgación de la mineralogía y de paleontología, de forma amateur, a pesar de las limitaciones físicas que le imponía su edad y sobre todo su precario estado de salud cardiaca, nos acompañará, en el futuro.
Su ya precario y acosado estado de salud, esta vez, no pudo soportar el embate del último infarto que causaría su fallecimiento.

Nuestra condolencia a sus familiares y amigos

Descanse en paz

Imagen: El último premio, recibido por Ernesto, en el FOSMINER de 2009, la feria de Fósiles y minerales de Bilbao, como reconocimiento y gratificación a su recién iniciado proyecto “Rutas de los Fósiles Urbanos”, en el Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz (Álava). Deseamos que este proyecto no se extinga con su iniciador.