lunes, agosto 15

Paleontología popular mítica o Etnopaleontomitología (1)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.


Sobre Paleontología popular de tipo mítico o Etnopaleontomitología (1)


El punto de partida

Revisando los resultados obtenidos en los estudios etnopaleontológicos ibéricos y europeos que hemos estado realizando durante los últimos 20 años, nos dimos cuenta de que no todos los fósiles tenían el mismo tipo de vinculaciones, pues mientras unos habían sido asociados a objetos o seres ordinarios y vulgares, otros habían sido asociados a objetos seres o fenómenos extraordinarios más poderosos que las personas. Se consideró la posibilidad de aplicar un nuevo enfoque al material ya estudiado para volver a revisarlo bajo una nueva perspectiva, dirigida a identificar y evidenciar la existencia de interpretaciones populares de tipo sobrenaturalista o vinculaciones míticas de origen popular que fuesen de una cronología relativamente "moderna", se seleccionarían interpretaciones, vinculaciones y narraciones populares posteriores a los siglos XV-XVI, que estuvieran asociadas a algunos tipos de fósiles del registro fósil ibérico
En cuanto se aplicó el enfoque antes citado, rápidamente se empezaron a encontrar numerosos casos de fósiles con vinculaciones sobrehumanas que confirmaban la idoneidad de la hipótesis inicial, con la que se había de iniciar nuestro nuevo proyecto de investigación: en España y Portugal existen ciertas clases de fósiles, a los que la tradición popular, durante los últimos cinco siglos, ha vinculado con determinados seres sobrenaturales. 
Además vimos que por esta razón se les había atribuido unos orígenes extraordinarios y se les habían asociado unas supuestas virtudes portentosas. 


Aspecto de un grupo de seis ejemplares de las llamadas, antiguamente, “piedras de la santísima Trinidad”, por los habitantes de las poblaciones de los valles de Arakil, Gulina e Imotz  (Navarra). En realidad eran braquiópodos fósiles del Mesozóicos(Jurásico) de la especie Rhynchonella decorata. 
Hasta mediados del siglo XX este tipo de fósiles eran recolectados devotamente por los romeros navarros y guipuzcoanos, durante su peregrinación anual a la ermita de la Santísima Trinidad, situada cerca de la cumbre del monte Erga. Convencidos de que aquellas extrañas piedrecitas gozaban de una virtud milagrosa recibida de los patronos de la ermita, consistente en alejar de ellas la caída de rayos o centellas, una propiedad típica de toda clase de "piedras del rayo". Luego eran usadas como amuletos estáticos par evitar la caída de rayos en viviendas, establos, pajares y graneros o como amuletos  portátiles para evitar la muerte por fulminación de pastores, leñadores y campesinos o cualquier otro tipo de oficios que se desarrollasen a la intemperie, quienes las llevaban encima, en el interior de sus bolsillos
ImagenL'arca di Noe

Hemos supuesto que en tiempos relativamente modernos, post-renacentistas (s. XVII-XX), los habitantes de determinadas localidades ibéricas en cuyo territorio existiese el tipo de fósiles apropiados, por su forma o por su ubicación, para inspirar la fantasía humana en la dirección adecuada, se habría desencadenado un proceso mental favorable a la asociación, justificación y explicación fabulosa. De una manera muy semejante y por motivos parecidos a como ya había sucedido anteriormente, en tiempos de la Antigüedad clásica, el Medievo o el Renacimiento, se habrían vinculado ciertas especies o determinados tipos de fósiles, con ciertas clases de "entes imaginarios" o "seres no humanos" de categoría sobrehumana. Esta clase de asociación fabulosa entre determinados tipos de fósiles y ciertos tipos de seres sobrehumanos, se habría establecido por diversos motivos particulares, como la forma especial de fósil o/y la sacralidad del lugar en que se hallaban, características que a aquellos primeros observadores, interpretadores y explicadores, les habrían parecido razones suficientemente válidas y totalmente justificadas, en su entorno sociocultural y época histórica

En 1933, las muchachas tortosinas, "en edad casadera" y algunas "solteronas" que no habían perdido la esperanza de dejar de serlo, aprovechaban las romerías a la ermita de la Virgen de la Providencia para buscar afanosamente las minúsculas "piedrecitas de la Virgen" o"estrellitas". Impulsadas por un afán mágico-religioso, la de confeccionar un amuleto infalible contra la soltería. Creían  que reunidos unos cuantos ejemplares, encerrados dentro del nudo de una de las cuatro puntas de un pañuelo, que debía llevarse encima permanentemente, la Virgen le habría concedido un "buen marido" antes de un año. Fotografía original del fotoperiodista Josep Badosa.
Imagen: Folklore de los Fósiles Ibéricos

El hallazgo de ciertos tipos particulares de fósiles en determinados lugares del territorio, en la antigüedad, habría sido interpretado como una señal enviada por la divinidad para indicarle a la comunidad humana que deseaba y le complacería mucho que se le rindiera culto en aquel lugar, convirtiéndolo en un santuario, al aire libre. En tiempos posteriores y sociedades más civilizadas, el mismo tipo de hallazgo sería interpretado como una indicación de que le complacería mucho que la comunidad le levantase un templo en aquel lugar para rendirle culto. 

Aspecto de las denominadas "piedrecitas de la Virgen" que se encontraban en un único lugar de los alrededores de la ermita de la Virgen de Inodejo, cercana a Las Fraguas (Soria). La proximidad al santuario mariano y la marca en forma de cruz, favoreció que la fantasía popular asociase a esta clase de fósiles con un milagro sucedido a un pastorcillo manco, concedido por haber descubrió la imagen de la patrona del santuario, ocultada siglos antes, cuando los moros conquistaron aquella zona.
Imagen: Folklore de los Fósiles Ibéricos


Hallar cierto tipo de fósiles, en la cercanía de ciertos santuarios naturales o en el entorno de determinados templos consagrados a una determinada figura sagrada, también se interpretó como una clase de testimonio creado espontáneamente por la naturaleza del lugar, por influencia divina, para recordar a las futuras generaciones de aquella comunidad que en un momento del pasado, en aquel lugar se había producido un suceso prodigioso que aparecía recogido por alguna leyenda local, suceso que debía ser memorable y conmemorable. Porque en algún momento del pasado, la divinidad había manifestado su poder por medio de algún hecho milagroso, o por lo menos portentoso, a algún miembro de la comunidad, o el poder divino se había manifestado a través de algún agente intermediario suyo que estaba relacionado con la producción de un suceso portentoso (Hierofanía), como podría ser la aparición espontánea de un cierto tipo de "piedras" con formas y marcas especiales (fósiles), el desciframiento de su mensaje implícito o la interpretación del significado de su forma o marcas características permitiría comprender el mensaje divino que contenían y beneficiarse de su aplicación.


Repasando nuestra trayectoria y logros del pasado como fundamento del futuro

Con el inicio de este nuevo proyecto de estudio, se ha dado comienzo a una nueva etapa de investigación, de  delimitación y de definición de un nuevo campo de estudio relacionado con la paleontología popular, con el que se pretende ampliar y profundizar un poco más aún los campos de conocimientos de la Paleontología cultural y de la Etnopaleontología, campos que hemos estado abordando y divulgando por diversos canales de comunicación, desde hace más de una década. Aunque hay que recordar que estas denominaciones particulares y de creación personal, sólo existen "oficialmente" desde el año 2008, cuando en este mismo blog se publicaron dos entradas fundacionalesla primera el 22 de junio de 2008 y la segunda el 29 de diciembre de 2008. En ellas, además de aparecer, por primera vez, las citadas denominaciones, se las definía y se enumeraban las distintas utilidades prácticas que estos nuevos enfoques sobre el registro fósil podían ofrecer a otras disciplinas mucho más formalizadas, desarrolladas y veteranas. 

Posteriormente, aquel inicial territorio dedicado a la hibridación intelectual de los conocimientos pertenecientes a dos disciplinas aparentemente tan poco cercanas, como son la Paleontología y la Etnología, fue ampliado incorporando a la hibridación la Lingüística (lexicología, toponomástica y dialectología) y la Literatura (leyendística, paremiología, locuciones, oraciones y conjuros). A medida que se avanzaba en el estudio del material informativo acumulado durante más de veinte años de recolección, se fueron descubriendo nuevas relaciones y el reducido campo de estudio inicial se fue ampliando con la incorporación de nuevas disciplinas como la Arquitectura y las Artes plásticas y Visuales, la Poesía y la Música, la Heráldica, la Numismática, la Filatelia, la Publicidad y el Márquetin, la Novela y la Historieta gráfica, etc. etc.
Para conocer más detalles sobre el desarrollo del proyecto inicial de divulgación a través de una página web-blog, tras haber transcurrido dos años de intenso trabajo, si el lector lo considera necesario, conveniente o simplemente interesante, puede consultarse el artíclo titulado: "Paleontología Cultural y Etnopaleontología. Dos nuevos enfoques sobre el registro fósil". publicado en enero de 2010, por la revista Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, (18.3) pp.  284-297. 

Con la reciente incorporación del tema de la Mitología al proceso de hibridación de ciertos temas con la Paleontología, no hacemos nada más que continuar ampliando las dimensiones sociales y culturales del territorio intelectual que hemos estado explorando y divulgando durante todos estos últimos años, como es el de seguir investigando sobre "las múltiples y variadas influencias del registro fósil sobre la cultura popular "
Como anteriormente ya se había intentado y se había conseguido hibridar, con éxito, ciertos conocimientos propios de la Paleontología con los de otras disciplinas bastante alejadas conceptual y procedimentalmente, ahora nos hemos propuesto superar el reto de conseguir hibridar algunos conocimientos de la Paleontología con algunos de la Mitología.


Algunos aspectos particulares de nuestro enfoque paleontomítico

Nuestro personal enfoque paleontomítico de la cultura popular, tiene algunas particularidades que lo diferencian del enfoque aplicado por otra investigadora que ha estado trabajando en la misma dirección, se traya de  la historiadora y folclorista clásica norteamericana, muy conocida en la actualidad: Adrienne Mayor. La diferencia consisten en que nosotros nos centramos exclusivamente sobre casos de origen relativamente reciente y generados en entornos sociales de tipo popular. Por este motivo nosotros hemos querido denominar a nuestro campo de estudio  Paleontología popular mítica o Etnopaleontomitología, en lugar de Paleontología mítica o Paleontomitología, con la finalidad de diferenciarla de aquel otro campo de estudio que hemos considerado como su campo de estudio precursor en lo intelectual y antecesora en lo cronológico, a la que hemos creído conveniente denominar Paleontomitología o Paleontología mítica. A las que definiríamos como una disciplina dedicada al estudio de aquellas interpretaciones, narraciones o vinculaciones míticas asociadas a algunos tipos de fósiles, que hubiesen sido establecidas desde la Antigüedad clásica hasta la época moderna, incluyendo este periodo cronológico las épocas de la Grecia y la Roma clásicas, la época medieval y el Renacimiento y que aparezcan recogidas en diferentes tipos de documentos históricos, escritos redactados por escritores cultos o gráficos modelados por artistas profesionales. Comprendería un periodo de tiempo situado entre siglo V aC y el s. XVI dC. 

Cubierta de la segunda edición del novedoso y exitoso libro de Adrienne Mayor, aparecida solo once años después de la primera, agotada en pocos años. Mientras que el título seguía siendo el mismo: "The First Fossil Hunters" había variado el subtítulo que era mucho más concreto y esclarecedor que en la edición anterior: "Dinosaurs, Mammoths, and Myth in Greek and Roman Times" mientras que en la primera edición era mucho más ambiguo: "Paleontology in Greek and Roman Times".
Imagen: Amazon 

Sirva como ejemplo de lo dicho anteriormente la siguiente afirmación personal: una gran parte de los trabajos relacionados con fósiles que ha realizado la historiadora de la Ciencia Antigua y folklorista de la Antigüedad Clásica Adrienne Mayor y sus colaboradores, durante los últimos 25 años, estudios cuya publicación le han dado prestigio internacional y mucha popularidad en el sector especializado de la Historia de la Ciencia antigua, pertenecerían al campo que hemos denominado de la Paleontomitología. Por el contrario, nosotros hemos dedicado nuestro trabajo a aquellas interpretaciones, narraciones y asociaciones entre fósiles y seres míticos, surgidas bastante más tarde y por tanto mucho más recientes. Además no vamos a tratar sobre interpretaciones,  representaciones o asociaciones míticas de origen culto, recogidas por escritores cultos o realizadas por artistas profesionales, con una amplia distribución geográfica y una gran amplitud social, sino todo lo contrario: vamos a tratar sobre interpretaciones, narraciones, representaciones o asociaciones míticas de origen popular, con una distribución geográfica muy limitada y con una muy escasa amplitud social. 


El significado clásico de los términos "mito" y "mitología", sobre los que se fundamenta nuestro trabajo

Los mitos son fábulas dramáticas que forman parte de escritos sagrados que autorizan la continuidad de determinadas instituciones, costumbres, ritos y creencias antiguas o que aprueban sus alteraciones, en aquella región en donde se han originado o son funcionales socialmente. La palabra "mito" es griega, la "mitología" es un concepto griego y el estudio de la mitología se basa en ejemplos extraídos de la mitología griega. 
Nuestro trabajo utiliza los términos mito y mitología con el significado tradicional que le otorga la acepción más clásica del diccionario castellano.

Mito. 1. m. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes sobrehumanos de carácter divino o heroico. (Definición del Diccionario de la RAE)

La Mitología particular de una determinada comunidad social, está formada por un conjunto de relatos de gran antigüedad de cuyos autores individuales originales, se ha perdido la memoria. Se trata de un conjunto de narraciones más o menos fantasiosas, relativamente cohesionadas e interconectadas o con una cierta continuidad entre ellas, o bien de grupos de relatos que, con el paso del tiempo, se han ido adhiriendo unos a otros, de forma paralela, formando los escalones o partes de una secuencia temporal. 

Los mitos son narraciones fabulosas, propias de una determinada cultura étnica o comunidad religiosa que sirven para justificar su origen, privilegios y localización (mitos fundacionales), sus creencias y prácticas religiosas (mitos sagrados), pueden ser situados cronológicamente en una época histórica concreta o geográficamente, en una zona territorial concreta. 
Con frecuencia los mitos forman parte de relatos sagrados más o menos complejos que forman la base pseudohistórica, argumental y fundacional, sobre la que se ha ido desarrollando una determinada religión o cultura espiritual. Existen básicamente dos tipos de religiones: las politeístas y las monoteistas, las primeras aceptan la coexistencia de varias divinidades que se reparten el dominio del mundo y de la humanidad, por ej. la religión griega o romana, mientras que las segundas, solo aceptan la existencia de un dios único y supremo, por ej. la religión judía, la cristiana o la musulmana.

Los mitos son relatos basados en la tradición ancestral y en las leyendas antiguas, con frecuencia son narraciones creadas para explicar el origen y funcionamiento del universo, el origen y funcionamiento del mundo, las causas invisibles de los fenómenos naturales y cualquier cosa para la que no haya una explicación tan simple que la pueda comprender cualquiera, incluso un niño pequeño. 
Sin embargo, no todos los mitos tienen siempre propósito explicativo, a veces solo pretenden magnificar el poder, habilidad, ingenio, audacia de algún personaje protagonista de otro mito. 
La mayoría de los mitos están relacionados con alguna fuerza natural identificada con alguna deidad, pero muchos son simplemente historias y leyendas que contienen alguna enseñanza moralizante, como sucede con los cuentos para niños y jóvenes, que se han ido transmitiendo oralmente, de generación en generación, durante siglos.



Los antiguos mitos en la mitología de la Antigüedad clásica como ejemplo del proceso humano de mitificación

Hay constancia literaria, tanto en narraciones orales como en documentos de diversa naturaleza, antiguos y modernos, de que en todos los tiempos y en todos los lugares, siempre han existido grupos humanos que han creído en la existencia de una gran variedad de seres muy superiores a los seres humanos comunes, por suponer que estarían dotadas de unas capacidades de acción directa o indirecta muy superiores a las de los seres humanos y que con sus intervenciones habrían  modificado sus vidas, en sentido positivo o negativo. 


Serie de sencillos dibujos coloreados, en la que se ha representado el aspecto físico y los atributos iconográficos personales de los llamados "dioses olímpicos" que eran las principales divinidades de la mitología griega en tiempos de la Grecia clásica, según la tradición antiguaLos atributos particulares con que son representados los diversos "dioses del Olimpo", les identifican como poseedores de ciertos poderes y como administradores de ciertos procesos naturales o actividades sociales. La mitología de la Roma clásica, sufrió una fuerte influencia por parte de la mitología por lo que se encuentran muchas similitudes y equivalencias entre ambas.

En la antigua Grecia clásica, (s. V-IV aC), los mitos eran un sistema formado por numerosas narraciones fantásticas, es decir, un conjunto de relatos fabulosos relacionados entre sí en los que se recogían las "biografías" de una serie de personajes sobrenaturales de diversa categoría e importancia social. Unos eran muy importantes y poderosos para una determinada sociedad o cultura antigua, como podía ser la sociedad de la Grecia clásica o cualquier otra contemporánea, eran las llamadas divinidades mayores, por estar consideradas muy superiores a todas las demás divinidades, en cuanto a categoría divina y poder de actuación. También recogían las "biografías" de otros personajes sobrenaturales menos importantes y poderosos, llamados divinidades menores por ser consideradas inferiores en categoría divina y poder de actuación, respecto de las anteriores. Además recogían las biografías de ciertos personajes especialmente audaces, vigorosos y astutos, capaces de realizar las hazañas más increíbles en un ser humano común. Eran el resultado de las relaciones mantenidas entre ciertos humanos y determinadas divinidades, llamados héroes míticosseres heroicos, debido a su origen mixto eran de naturaleza mixta, semi-divina y semi-humana. También recogían las "biografías" de seres sobrenaturales poco importantes socialmente y poco poderosos. los seres sobrenaturales de esta cuarta categoría, ocupaban el rango inferior en la jerarquía de seres dotados de capacidades sobrehumanas, categoría poder y de posesión
unos eran de naturaleza inmaterial y aspecto variable, eran los llamados espíritus, genios o espectros. En el mismo nivel se hallaban otros seres corpóreos de aspecto sorprendente y generalmente temible, unos resultaban raros, otros repugnantes y algunos horribles, eran los llamados "seres monstruosos" o monstruos míticos


Serie de sencillos dibujos coloreados, en la que se ha representado el aspecto físico que, según la tradición tenían los diferentes y variados seres monstruosos que formaban parte de la mitología griega clásica de la Grecia antigua
Imagen: Pinterest

Tales conjuntos míticos,  poblados de personajes imaginarios, formaban sistemas dinámicos de interacciones permanentes, que aparecen recogidas en los relatos míticos correspondientes a cada  cultura
Cada etnia o cultura tenía su propio sistema mítico formado por seres sobrehumanos específicos, considerados como si fueran personajes reales muy poderosos, por sus respectivos adoradores. 
Las culturas próximas geográficamente, compartían personajes míticos y narraciones míticas, pero esto también sucedía con los territorios lejanos que habían sido colonizados culturalmente, de manera que la mitología, como el idioma, las costumbres, los procedimientos técnicos o las creencias fuero exportados a lugares más o menos alejados de Grecia como la península itálica y la península ibérica. 
Los personajes míticos superiores o divinidades fueron imaginados con la capacidad mágica de poder residir en lugares donde los humanos no podía vivir, trasladarse de un lugar a otro a grandes velocidades, atravesar medios sólidos o desplazarse a través del medio aéreo o acuático sin dificultad ni esfuerzo alguno. También podían hacerse invisibles o visibles a voluntad, o transformarse o introducirse en el interior del cuerpo de personas, animales, vegetales o de ciertos tipos de "piedras" o minerales, materiales naturales u objetos artificiales. 


La imaginaria superioridad sobrehumana de todos aquellos seres inventados por la fantasía humana de los ancestros que, en muchos casos, se identificaron con determinadas divinidades o con ciertos seres no divinos pero sobrehumanos, provendría del simple hecho de haberlos imaginado inicialmente como seres dotados con unas capacidades de acción directa o de actuación indirecta, muy superiores a las limitadas capacidades que poseían los seres humanos, comunes y corrientes.

El comportamiento caprichoso y arbitrario que era característico de algunos de los seres míticos recogidos en la mitología de la Grecia clásica o de otras mitología próximas y contemporáneas, muy probablemente habría sido inspirado por la conducta de determinadas personas poderosas que fueron famosas en aquella lejana época de la Antigüedad clásica. Tales personajes poderosos y famosos en su tiempo, que fueron inspiradores de la personalidad o biografía de personajes imaginarios constituyentes de las tres primeras categorías míticas, podían ser reyes y reinas, príncipes y princesas, líderes militares,  magos, brujos, chamanes o sacerdotes. 
Todos los seres míticos, independientemente de su categoría de poder individual, eran considerados como mucho más poderosos y peligrosos que cualquier persona humana común, excepto aquellas pocas que se creían dotadas por alguna divinidad con poderes especiales y superiores, como podían ser los magos, brujos, chamanes, sacerdotes o profetas, considerados como humanos más poderosos que el resto de la gente común. 

Los mitos antiguos describían a una serie de personajes imaginarios sobrehumanos pertenecientes a las tres categorías superiores de una forma humanizada y muy detallada, es decir, los personificaban, mostrándolos como semejantes a las personas. Así unos era mostrados como seres siempre generosos o benévolos, mientras que otros eran presentados como egoístas, malvados, vengativos y temibles, otros parecían ser inestables y caprichosos, otros podían ser alegres y despreocupados y otros lujuriosos, bebedores o grande comedores, etc. etc. etc. Cada uno de ellos mostraba una personalidad muy típica y particular, semejante a la que mostraban algunos humanos. Esta semejanza de ciertas divinidades con determinados humanos, favoreció que se los vinculara con ciertas actividades o entornos humanos y se les constituyera en patronos o protectores de las mismas
Muchos de estos personajes imaginarios de la antigüedad clásica formaron o aún forman parte de las correspondientes Mitologías regionales o mitologías multiétnicas, o aparecían en las correspondientes Teogonías étnicas (Relatos sagrados que explicaban el supuesto origen mítico de los distintas divinidades) y de las correspondientes Cosmogonías étnicas (Relatos sagrados que explicaban el Origen mítico del Universo y del mundo local, en cada cultura)

La gama de seres sobrehumanos imaginados por la humanidad desde la Antigüedad clásica hasta la actualidad, es muy amplia y variada, resultando particular y característica de ciertas sociedades, en función del lugar geográfico y del momento histórico escogidos. Condiciones que determinan el tipo de mentalidad de las personas descubridoras, interpretadoras y explicadoras y de la comunidad social receptora de sus interpretaciones y descripciones. Según que la mentalidad de unos y otos sea del mismo tipo o de tipos contrarios, pudiendo ser racionalista y naturalista o irracionalista y sobrenaturalista
Puesto que la forma de concebir la constitución elemental del mundo y conocer las leyes que determinan el funcionamiento del universo físico visible, por parte de la mayoría de los miembros de una determinada comunidad social y cultural, les conducirá a escoger opciones muy distintas de enfoque y de interpretación de las observaciones de fenómenos naturales que les conducirán a obtener unos resultados muy diferentes o se aceptarán de buen grado ciertas interpretaciones o se rechazarán por resultar incompatibles con el marco de conocimientos disponible. Según se parta de formas de pensamiento primitivas o mágicas, de concepciones espiritualistas de los fenómenos naturales y de interpretación sobrenaturalistas de las observaciones, entonces solo pueden resultar unas explicaciones fabulosas. Cuando por el contrario, se parte de formas de pensamiento más "modernas" de tipo racionalista, concepciones del funcionamiento del mundo de tipo naturalistas o materialistas, entonces las interpretaciones resultantes serán de tipo "protocientífico" y las explicaciones serán de tipo realista, tal como sucedió con las filósofos jonios en el siglo VI aC.

Todos o la mayoría de los seres sobrehumanos, ya fuesen de aspecto humano, humanoide o monstruoso, que constituían un mismo sistema mítico, estaban vinculados entre ellos por relaciones de diversos tipos que podían ser de antagonismo o de odio, de cooperación o de amistad, a veces, por relaciones de parentesco o de familia, de condominio sobre una región o lugar geográfico o de un medio físico, de aquellos que antiguamente se consideraban como los componente del mundo físico. Todos aquellos personajes además de estar relacionados entre ellos, también estaban relacionados con el género humano, mediante relaciones favorables o benéficas de tipo protector o defensivo o por medio de relaciones desfavorables o maléficas de tipo agresivo, según que aquellas personas con las que se relacionaban fuesen veneradores o servidores suyos o, por el contrario, los ignorasen, menospreciasen u ofendiesen


Originalmente los mitos eran narraciones de una gran antigüedad que tenían una gran importancia social y moral, inicialmente fueron conservadas por transmisión oral o/ formas de expresión cultural de origen sagrado y función religiosa, en forma rituales en celebraciones litúrgicas de veneración a la divinidad, danzas o canciones sagradas, oraciones petitorias, fórmulas mágico-religiosas, (conjuros y exorcismos) que posteriormente fueron recogidas en textos o libros sagrados escritos por personas cultas que eran las únicas que en la antigüedad sabían leer y escribir. Con el paso del tiempo y la evolución del pensamiento individual y colectivo de la sociedad moderna, los avances sobre el conocimiento fueron perdiendo relevancia social y moral, se fueron secularizando, pasando a ser tratados, adaptados y conservados como cuentos, canciones o juegos populares infantiles.


¿Los geomítos pudieron haber sido precursores de los paleontomitos y los geomitólogos antecesores de los paleontomitólogos?


Desde hace bastantes años se vienen publicando trabajos individuales y colectivos sobre el tema de la Geomitología o Geomítica y el significado correcto de ambos términos parece ser bastante conocidos por un gran número de geólogos modernos, al menos desde principios del último cuarto del siglo XX hasta el momento actual. 
El uso de ambos términos parece estar bien consolidados en el vocabulario de los historiadores de la Geología y especialmente de aquellos que se han dedicado al estudio de las antiguas interpretaciones de los fenómenos geológicos, en la Antigüedad clásica, la Edad Media o el Renacimiento. También entre los estudiosos de las interpretaciones de los fenómenos geológicos por la cultura de los pueblos primitivos de la época moderna y contemporánea. 


Cubierta del libro Myth and Geology en la mitad inferior una imagen fotográfica del monstruo mítico llamado Quimera que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo animales domésticos.
Publicación especial colectiva, coordinada por L. Piccardi & W. B. Masse, obra publicada por la Geological Society of London  en 2007. Esta es la obra europea más reciente sobre Geomítica y Geomítos de todo el mundo.
Imagen: Amazon 

La pionera más conocida y mejor valorada en la fundamentación, creación del término y conceptos asociados así como de introducción y difusión de "la nueva ciencia de la Geomitología", fue la geóloga norteamericana Dorothy B. Vitaliano (1916-2008). La popularización de sus ideas se inició al resultar Finalista del "National Book Awards 1975 for The Sciences". La primera edición fue publicada en 1976, en Bloomington, por  Indiana University Press. Las sucesivas ediciones tuvieron una amplia resonancia entre los geólogos del mundo anglosajón.

Cubierta de la primera edición del libro "Legends of the Earth: How the New Science of Geomythology Explains Them", escrito por la geóloga norteamericana Dorothy B. Vitaliano, Finalista del "National Book Awards 1975 for The Sciences.
Imagen: Amazon   

La primera versión española, en edición popular, fue la publicada por Salvat Ediciones de Barcelona, en 1986, en su serie de divulgación científica "Biblioteca Cientifica Salvat". Aún guardo en mi biblioteca aquel ejemplar. Algunas de sus ideas coincidían con las mías y representaban un apoyo considerable.

Personalmente creemos que, en realidad, los geomítos y los paleontomítos se tuvieron que estar generando al mismo tiempo, en infinidad de lugares del mundo, habitados o transitados por grupos de seres humanos dotados con un cierto nivel básico de cultura material y espiritual (Paleolítico). Este proceso de interpretación fabulosa de algunos elementos geológicos o paleontológicos, en cualquier lugar del mundo en que existieran y se descubrieran algunos elementos geológicos o paleontológicos dignos de su atención e interés, por presentar determinadas características especiales: forma semejante a seres vivientes, color atípico e intenso, brillo intenso, sensación táctil particular, hidrosolubilidad notable, sabores notables, etc.  Se ha continuado generando, adaptando desde entonces hasta hoy día y para comprobarlo solo es necesario visitar en Internet páginas web dedicadas a la magia, el esoterismo, la litoterapia, etc. etc. 


Entramos en materia...

Si términos como paleontología popularetnopaleontología, folclore paleontológico, paleontología cultural, criptopaleontología o dinomanía parecen ser poco conocidos o/y resultar poco respetables entre ciertos componentes muy rigoristas de ciertos sectores científicos fundamentalistas o ultraortodoxos, más menos relacionados con los procesos de fosilización y con el registro fósil. Tal cosa puede suceder entre algunos paleontólogos muy centrados en los aspectos más científicos y formales de la Paleontología como son la sistemática, la paleoecología, la geobiocronología, la paleobiogeografía, etc. etc. 
Pero aún resulta mucho más sorprendente que términos como Paleontomitología, Mitología paleontológica, Mitopaleontología, Paleontomitología o Paleontomítica sean ignorados o menospreciados por muchos historiadores de la Geología o historiadores de la Paleontología, más centrados en los aspectos históricos y conceptuales como son la evolución cronológica de las ideas protocientíficas o científicas, la formación, evolución y disolución de escuelas de pensamiento, cambios de paradigmas, etc. etc. 
Es evidente que se trata de temas mucho más serios socialmente y mucho más trascendentes para el progreso de la ciencia.. y del CV en el "ecosistema universitario" con su típicas cadenas y pirámides de gestión del poder.  

Cubierta de un libro moderno muy interesante y completo, para aquellas personas interesadas por la paleontología popular del Hemisferio Norte que dominen el idioma alemán. A pesar de que no recoge ni un solo caso ibérico Los fósiles en el folklore y en la vida cotidiana. Significados y usos de los restos fosilizados de animales y plantas, desde la Edad de Piedra hasta el tiempo presente.

Título original: Fossilien im Volksglauben und im Alltag. 
Subtítulo original: Bedeutung und Verwendung vorzeitlicher Tier- und Pflanzenreste von der Steinzeit bis heute
Autores: Thenius, Erich & Vávra, Norbert
Año de edición: 1996.
Lugar de edición: Francfort (Alemania)
Editor: Verlag Waldemar Kramer.
Idioma : alemán
Páginas: 179
Ilustraciones: 197, la mayoría en color
Imagen y datos: Glossopetrae

Incluso puede llegar a resultar  mucho más sorprendente aún que los estudiosos de otros ámbitos de estudio, muy alejados de los objetivos y métodos propios de las Ciencias Geológicas y de las Ciencias de la Tierra, y cuyo interés se centra en todo aquello que es propio de las sociedades o comunidades humanas, razón por la cual se las denominó antiguamente Humanidades y más recientemente Ciencias Sociales o Ciencias del Hombre, con una gran variedad de disciplinas académicas tampoco se hayan fijado e investigado en conocer cuáles pudieron ser los roles culturales y sociales del registro fósil en una determinada comunidad.
Y sorprende su falta de interés por la asimilación cultural  de los fósiles y por las posibles funciones y usos sociales de determinados componentes del registro fósil, por que en muchas de ellas sus objetivos centran en el estudio de aquellos aspectos que la ciencia considera anecdóticos, fabulosos o folclóricos, cuando están asociados a ciertos objetos o fenómenos naturales. 
Tal sería el caso de disciplinas como la Mitología moderna, la Etnografía, la Etnología, el Folclore, la Antropología cultural, la Literatura de tradición oral y la Oratura, populares y tradicionales.  Disciplinas que solamente en muy raras y escasisimas ocasiones abordan el tema de la fosilización desde la perspectiva que les es específica.  y que el registro fósil existente en el territorio de sus zonas de estudio quede sistemáticamente fuera de sus marcos de referencia y de sus objetivos de estudio, de tal manera que la terminología antes mencionada, relacionada con los mitos paleontológicos, también suele estar ausente en todas sus publicaciones


"La tradición académica es sagrada y no se puede salir del espacio delimitado por los ancestros, para explorar otros territorios nuevos y desconocidos"

Como ejemplo, de lo antedicho, sirva el caso vivido por quien escribe estas líneas. Enterado de que en el seno de su universidad, con fines de estudio dialectológico, se estaba preparando un cuestionario para ser usado en una campaña de recogida de terminología popular, usada por los habitantes de una determinada comarca geográfica, en la cual existen varias sierras calizas de edad mesozóica, en las que abundan los lugares en los que se pueden encontrar en abundancia diversos tipos de fósiles, sugirió al director del estudio que en el cuestionario para las encuestas se incluyera alguna pregunta específicamente relacionada con ciertos aspectos lingüísticos y literarios relacionados con el registro fósil por medio de las que poder recoger información como: nombres vulgares, topónimos derivados, leyendas etiológicas, locuciones, adivinanzas, creencias irracionales asociadas, etc. 
Al director del proyecto la idea propuesta le pareció muy interesante, pero imposible de llevar a la práctica, por que resulta que en los protocolos filológicos de recolectas dialectológicas, usadas para elaborar los diferentes "Atlas lingüísticos" de la Península ibérica, "el tema de la geología no entra, por principio" y en los cuestionarios no se pueden introducir modificaciones, ya que los equipos anteriores no lo han hecho nunca. No se pueden incluir preguntas relacionadas, con las rocas, los minerales, los cristales o los fósiles, ni con la orografía, la carstología, etc., etc., pero sí sobre otros temas como son la astronomía, la meteorología, la climatología, la hidrología, la agricultura, la ganadería, etc. 
Aunque algunos filólogos están disconformes con la situación actual de los protocolos de encuesta dialectológica, por su excesivo conservadurismo, no pueden hacer nada para cambiar la situación.


Con la llegada del "Segundo Milenio" se empieza a popularizar y a valorar positivamente la Mitopaleontología en los ámbitos universitarios de todo el mundo


Cuando se realiza alguna búsqueda en Internet, utilizando como palabras clave algunos de los términos relacionados con la paleontología antes mencionados, no se encuentran más referencias que los trabajos de la investigadora norteamericana Adrienne Mayor, historiadora de la ciencia antigua y folklorista de la Antigüedad clásica, con trabajos muy meritorios, por su buena fundamentación y buen asesoramiento paleontológico y que resultan bastante innovadores para quien desconozca los trabajos de sus precursores europeos
Se tiene la falsa impresión de que ningún otro investigador moderno, antes que A. Mayor, se hubiera interesado por conocer las posibles causas naturales de tipo material, como pueden ser ciertos tipos de fósiles, en el nacimiento de determinadas "leyendas" o historias míticas. Buscar indicios racionales de objetos naturales inspiradores de relatos fantásticos 
las ideas los basados es de las diversas interpretaciones míticas de la Antigüedad planteado y luego dedicado a estudiar los aspectos míticos relacionados con determinadas clases de restos fósiles

Cubierta de la primera edición del libro de Adrienne Mayor "The First Fossil Hunters. Paleontology in Greek and Roman Times.", aparecido en el año 2000. Reproduce parte de un ánfora griega antigua, en la que una pintura representa una leyenda. El monstruo legendario sería en realidad una interpretación fabulosa del cráneo fósil de un jiráfido del Terciario.
Imagen: Amazon

No obstante el escaso interés científico por el estudio de los mitos paleontológicos, cuando el investigador científico se pone a buscar aspectos míticos asociados a fósiles, en forma de etnotextos o imágenes, es posible reconocer una gran cantidad de información relacionada con contenidos paleontomíticos. Es posible hallar referencias 
paleontomíticas en algunos trabajos de Geomitología, de Historia de la Geología o de Hª de la Paleontología, pero también, y sobre todo, en publicaciones que en principio no tienen nada que ver con las Ciencias de la Tierra, como pueden ser ciertas recopilaciones de leyendas populares o en recopilaciones de costumbres populares tradicionales, propias de aquellas localidades en las que algunos tipos particulares de fósiles son conocidos desde antiguo y han sido asimilados por la cultura de la comunidad, atribuyéndoles un origen extraordinario que aparece recogido en alguna narración o se menciona alguna función social particular otorgada por la comunidad

Sobre el porqué y el cómo se inició el proyecto de investigación personal sobre la "mitología paleontológica popular"  o "Etnopaleontomitología" ibérica, el proyecto se desencadenó de forma muy semejante a como sucedió, con el inicio del proyecto de investigación sobre "la paleontología popular" o "Etnopaleontología" ibérica, hace ahora más de 20 años. Fue la frustrante constatación personal de que entre los cultivadores de las Ciencias Geológicas y de las Ciencias de la Tierra, salvo algunas minoritarias, honrosas y relevantes excepciones, se había ignorado el valor cultural, la función social y la utilidad científica de los conocimientos contenidos en la "paleontología popular". Aquel enorme vació de datos y la casi absoluta falta de información accesible, fueron las causas que nos sorprendieron primero y nos motivaron e impulsaron después, a querer llenar todos los vacíos de conocimiento personal y general sobre el tema, entonces existentes, con los resultados obtenidos en nuestros propios trabajos de exploración e investigación, sobre este fenómeno cultural tan escasamente valorado y poco estudiado, revisando trabajos publicados años atrás y consultando todo tipo de documentación antigua y moderna, más fácilmente accesible por medio de Internet. Pero se sabe que en esta ocasión todo va a ser mucho más fácil y rápido que hace dos décadas, pues ahora se dispone de una recopilación de casos muy extensa y variada, clasificados temáticamente, localizados geográficamente y en algunos casos, acompañados de datados cronológicos.

Estatua del apóstol Santiago Zebedeo o san Yago, san Jaime, representado vestido como un caballero cristiano medieval "matamoros". Montando un caballo blanco, protegido con una armadura completa, cubierto con una capa roja y un sombrero de peregrino, y blandiendo una espada en actitud amenazante. El caballo parece saltar por encima de moros caídos en la lucha. 
Escultura expuesta en el Museo de Santiago, en Carrión de los Condes, Palencia, (España). Anteriormente estaba en el altar de una iglesia que formaba parte del Camino de Santiago. 

El caballo blanco de santiago era un animal mítico, por su asociación con Santiago Zebedeo y por poseer unas capacidades prodigiosas: dar saltos de cientos de metros o decenas de kilómetros, dejar la marca de sus cascos impresas sobre la rocas, dejando unas huellas de pisadas muy atípicas de un equino común. En forma de icnitas de dinosaurio saurópodo, terópodo, ornitópodo, o en forma de impronta de la valva inferior de la "concha de Santiago", o en forma de valva superior de requienia (rudista), etc. etc.
Imagen: Wikipedia

La aparición de relatos míticos o extremadamente fantasiosos para explicar o justificar ciertos fenómenos naturales, se debió haber iniciado durante la más lejana prehistoria humana, cuando la humanidad desconocía las verdaderas causas naturales que originaban los todos o la mayoría de los fenómenos de la naturaleza. Debido a esa ignorancia insuperable de los primeros tiempos de la especie humana con cierta capacidad racional para analizar los sucesos de que eran testimonio, debido a la incapacidad para interpretar y explicar racionalmente casi todo lo que sucedía en su medio natural o era hallado en la naturaleza y resultaba totalmente desconocido, por tratarse de fenómenos u objetos raros e infrecuentes, tenía que ser explicado o justificado de forma mágica o sobrenatural. En aquellos lejanos tiempos todo el universo conocido por los humanos se creía controlado por una multitud de divinidades, héroes, espíritus, genios, monstruos o magos o brujos cuya acción determinaba todo lo que sucedía y la formación de todo lo que aparecía. Tal interpretación tan elemental y primitiva del funcionamiento de la naturaleza, en la antigüedad más remota y la justificación sobrenatural de la totalidad de sus procesos, fenómenos y objetos vivientes o inertes, daría origen a una cultura religiosa muy primitiva y elemental denominada  animismo caracterizada por la suposición de que todos los medios físicos y objetos estaban habitados y controlados por "ánimas" o espíritus inmateriales que controlaban sus propiedades, a los que podía invocar y agasajar para propiciar su voluntad y favorecerse de su amistad y protección. 


El libro Mitología salvaje de Guillermo Piquero forma parte de un proyecto de divulgación cultural más amplio denominado "Europa Indígena", con el  objetivo de contribuir a la recomposición del universo cultural del Paleolítico Superior y del Neolítico europeos.
En el Paleolitico superior existía una cosmovisión que era animista, es decir, nuestros ancestros creían y sentían que todo ser vivo ya fuera animal, vegetal o mineral poseía vida espiritual y era autoconsciente. Esta unidad fundamental entre materia y espíritu, entre lo tangible y lo invisible, condicionaba toda su percepción del universo y otorgaba una dimensión sagrada a todas las formas de vida. 
Existieron dos arquetipos sagrados primordiales, el de la madre y el del cazador, esta biunidad sagrada estuvo representada por la unión entre la fecundidad receptora de la Madre Naturaleza y el poder fertilizador celeste del Señor de los animales y del bosque. Este último representaba el ritmo paralelo existente entre el ciclo anual solar y los ciclos de crecimiento/marchitamiento de la vegetación.
Imagen: Europa Indígena

Con el paso del tiempo las sencillas religiones animístas habrían tendido a irse haciendo cada vez más complejas, mejor estructuradas y más formalistas, evolucionando para dar lugar a la aparición de una cultura religiosa llamada politeísmo caracterizada porque algunos de los antiguos espíritus habrían sido concebidos como personajes semejantes a los humanos en cuanto a forma y personalidad, pero dotados con unas capacidades de actuación extraordinarias y unas formas de intervención de tipo sobrenatural o mágico.
En ciertas sociedades la primitiva cultura religiosa politeísta habría evolucionado hacia la supremacía absoluta de una de las diferentes divinidadades sobre todas las demás, dando lugar una cultura religiosa llamada monoteísmo
En occidente por determinadas circunstancias históricas, con el paso de los siglos las culturas religiosas de tipo animísta y politeísta irían siendo desplazadas a las regiones marginales y  relegadas al seno de poblaciones minoritarias, debido a la progresiva expansión, instauración, consolidación y predominio de las religiones monoteístas, especialmente a partir del momento en que se habían convertido en religiones oficiales, en aquellas partes del mundo occidental más cultas y civilizadas y también más densamente habitadas. 
En la época moderna con la aparición de la ilustraación y el materialismo científico las viejas creencias religiosas y explicaciones sobrenaturales, así como los relatos sagrados que las recogían, progresivamente se fueron degradando socialmente, perdiendo valor cultural y quedando relegadas al seno de grupos sociales y religiosos marginales. En la actualidad algunas de ellas aparecen reflejadas en el folclore infantil, en forma de cuentos, canciones y juegos, ya que el resto se ha ido perdiendo en la memoria individual y en la memoria colectiva, debido al desuso y devaluación sufrida.


Personificación, cualificación, clasificación, propiciación o conjuración de ciertas entidades superiores, por los humanos de la antigüedad: la invención de la religión, del culto sagrado y de los santuarios

En la Mitología antigua, a las divinidades mayores o menores, los héroes, los genios, espíritus o monstruos míticos, con quienes se había relacionado e incluso personificado a las diferentes fuerzas más poderosas, violentas y peligrosas de la naturaleza, pero también a la formación de ciertos fenómenos naturales raros e infrecuentes que entonces resultaban inexplicables y también al origen de ciertos objetos "petrificados", por estar en estado fósil o subfósil, se les habían atribuido roles o funciones de dominio y control de los distintos fenómenos asociados, algunos de los cuales podían resultar muy destructivos e incluso llega a ser catastróficos. 


Estatuilla de bronce, del dios meteorológico griego Zeus tronante, señor de la lluvia y del viento, del trueno y del rayo, representado en actitud de lanzar un rayo sobre sus enemigos, tal vez los gigantes o quizás algunos humanos infieles. Procedente del yacimiento de Dodona (Grecia) realizada a inicios del s. V aC. Stadtliche Museum, Berlin (Alemania)
Imagen: Folklore de los Fósiles Ibéricos

En cada mitología étnica particular, cada una de las diversas divinidades y seres míticos que aparecían incluidos en ellas, se les habían atribuido una "biografía" personal, reflejando personalidades características diferenciadas, recogiendo hechos portentosos protagonizados por ellos, mostrando las diversas relaciones con otros seres míticos y mostrando actitudes y conductas  muy características de cada uno de ellos, hacia aquellos humanos que los veneraban. respetaban y agasajaban o hacia aquellos otros que los ignoraban, despreciaban u ofendían.
Todos aquellos seres sobrehumanos que los humanos imaginaban que gestionaban las diferentes fuerzas y diversos fenómenos de la naturaleza y que al hacerlo podían producir la felicidad o la desgracia humana la riqueza o la pobreza, la abundancia de alimentos o las hambrunas, habitualmente resultaban invisibles para la mayoría de los humanos, pero en ocasiones se manifestaban o expresaban a través de aquellos fenómenos naturales que le estaban asociados por la fantasía popular y por sus efectos favorables o desfavorables sobre la economía familiar, la integridad personal o la salud humana, la fertilidad de los campos o la fecundidad del ganado, etc.
Se creía que todos aquellos seres sobrehumanos, más o menos poderosos según su categoría mítica, podían resultar amistosos, benévolos y benefactores para aquellos humanos que los venerasen, obedecieran las normas dictadas por sus representantes y los agasajaran organizando fiestas en su honor y realizando sacrificios para aplacar sus enfados. Mientras que, por el contrario, podrían resultar peligrosos, malévolos y agresores para con aquellos otros humanos que no los veneraban, no obedecían a sus representantes y no los agasajaban con fiestas religiosas, ofrendas o exvotos y sacrificios de diverso tipos. 


Esquema muy completo de las divinidades de la Mitología griega, en el que se ponen de manifiesto los diferentes personajes, los diversos grupos y la trama de relaciones entre ellas.
Imagen: Genealogía de los Dioses

Las categorías jerárquicas, los rangos de poder o las clasificaciones o calificativos de benévolo y amistoso o malévolo y peligrosos, eran otorgadas en función de las tradiciones y las relaciones sociales, mantenidas con cada uno de aquellos seres sobrehumanos que constituían el Panteón sagrado de la comunidad y de los efectos favorables o desfavorables sufridos y que supuestamente habían sido causados por sus mágicas influencias, positivas o negativas, según como afectasen la vida cotidiana de aquellos individuos o grupos humanos que se imaginaban haber sido afectados, favorablemente o desfavorablemente, por su intervención sobrenatural.

Para propiciarse la simpatía, la protección y las influencias favorables de aquellos seres sobrenaturales más poderosos, más especializados o eficaces en ciertos asuntos, más bondadosos y amables o para congraciarse con los más rencorosos o más temibles que pudieran sentirse ofendidos, los humanos inventaron una serie de actividades dedicadas a homenajear, complacer, implorar o hacerse perdonar por estos personajes imaginarios. Es decir rendirles un culto religioso o practicar una religión. 

En las religiones de las culturas más primitivas y más ligadas a las fuerzas y fenómenos de la Naturaleza, sus practicantes rendían culto a sus divinidades protectoras en santuarios que eran lugares absolutamente naturales, de características escenográficas impresionantes y muy específicas, situación que influenciaba psicológicamente al devoto creyente y facilitaba la asociación del lugar con la personalidad, patronazgo, atributos o medio originario de la divinidad a la que estaba consagrado aquel lugar. 
En las religiones de las culturas civilizadas se construyeron edificios más o menos grandes o lujosos, consagrados a rendir culto a sus divinidades protectoras, estos santuarios podían estar en el interior o periferia de las poblaciones o en lugares rurales o salvajes, donde anteriormente habían existido antiguos santuarios naturales. 



 Continuará próximamente