lunes, julio 21

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (10)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

Las numerosas interpretaciones legendarias, inventadas en Tortosa, para explicarse la presencia de unos diminutos fósiles de forma estrellada (2ª Parte)



Recapitulación

En la entrada que, sobre el mismo tema, se publicó el pasado día 05/07/2014, se presentaron 7 de las 15 leyendas que han podido ser localizadas y recogidas de diversas fuentes documentales, escritas, algunas de las cuales tienen más de 150 años. Las diferentes explicaciones fantásticas fueron creadas para justificar la anormal presencia de unas curiosísimas piedrecitas, estrelladas, en las inmediaciones de una ermita de las afueras de la ciudad de Tortosa (Tarragona) que desde siempre ha sido muy visitada por los habitantes de la ciudad.
Las llamadas, vulgarmente, "estrelletes" de Mig Camí, en realidad son fósiles, se trata de fragmentos individualizados procedentes de la disociación del tallo de una especie de crinoideos, de unos 130 millones de años de antigüedad.

Esquema gráfico representando, a la izquierda, el aspecto externo del crinoideo, completo, sus diversas partes aparecen señaladas e identificadas. A la derecha, los diversos tipos de componentes, individuales, de las diferentes partes, tal como pueden encontrarse, fosilizadas, en el yacimiento de Mig Camí. Ilustración reproducida del libro, de Álvaro Arasa, titulado "Estrelletes" de Mig Camí



LEYENDA Nº 8

Relataba que los millares de "estrellitas de piedra", acumuladas alrededor de la ermita eran el resultado de una lluvia de estrellas, causada por la voluntad de la Virgen, con la finalidad de señalar, de forma explícita, la sacralidad del lugar del promontorio sobre el que se asentaba la ermita, consagrada a su culto. 
Además, una vez precipitadas sobre el terreno y petrificadas, su rara forma, serviría para indicar a los creyentes devotos de que eran un tipo de objetos beneficiosos para los humanos


Aspecto del firmamento nocturno durante una "lluvia de estrellas", en realidad, tales "estrellas fugaces" son micrometeoritos cosumiéndose en las capas altas de la atmósfera
Imagen: Efemerides astronómicas


La relación de la Virgen María con las estrellas, se debe al hecho de que la Iglesia católica, desde hace siglos ha aplicado dos sobrenombres, metáfóricos, a la Viregen María, relacionados con dos supuestas funciones marianas, en relación con su benéfica influencia humana. 
El sobrenombre "Stella maris", la compara con la estrella que al ponerse el sol orientaba la navegación nocturna, de forma segura, de los navegantes, siendo María la estrella que guía a los cristianos en sus periodos vitales oscuros. 
El segundo sobrenombre "Stella matutina", la estrella que precede la luz de la aurora, cuando concluye la noche, y que anuncia la llegada del sol, siendo María comparable, por ser la madre de Jesús. 




LEYENDA Nº 9

En relación al mismo tipo de fenómeno astronómico-geológico-milagroso, otro relato popular, sostenía que la lluvia de estrellitas de piedra había sido producida como agradecimiento al placentero efecto que le había producido la grata contemplación del maravilloso cielo nocturno de Tortosa, repleto de estrellas.
Cierto día en que la Virgen, iba de viaje por aquel camino, se le hizo de noche cuando estaba llegando a Mig Camí. No pudiendo proseguir su viaje por falta de luz, optó por detenerse en el lugar que le pareció más apropiado.  
Una vez instalada para dormir, la contemplación del estraordinario firmamento estrellado la indujo a conciliar rápidamente el sueño. A la mañana siguiente, completamente descansada y feliz, antes de proseguir su viaje, decidió a hacerles un regalo maravilloso a los habitantes de la ciudad. La virgen hizo precipitar, desde el cielo, hasta aquel lugar, en el que había dormido plácidamente, miles y miles de las estrellitas que la noche anterior adornaban el cielo tortosino, consiguiendo reproducir en el suelo de Mig Camí un espectáculo semejante, al presenciado en el firmamento nocturno.

Se según se cuenta en Tortosa, el tejado decorado con estrellas, situado bajo la estatua de la Virgen, que corona el cimborrio de la ermita, pretende representar y conmemorar una legendaria lluvia de estrellas que por voluntad divina se produjo y milagrosamente sobre Mig Camí.
Fotografía original de César Bel


LEYENDA Nº 10

Contaba que se trataba de una infinidad de piedras vulgares y corrientes que habían sido, milagrosamente, miniaturizadas y remodeladas, al entrar en contacto con las manos de la Virgen. El suceso milagroso se produjo cierto día en el que pasando la Virgen por aquel camino, se cruzó con una turba de "herejes" que iban en dirección contraria.  

Antiguo grabado extraído de un viejo libro de relatos cristianos, ejemplarizantes, representando la lapidación y muerte de san Esteban, mártir, a manos de los judíos. 
Imagen: Bible Stories

Al reconocerla, los herejes se pusieron furiosos e impulsados por sus diabólicos instintos, empezaron lanzarle piedras con la intención de matarla.  La Virgen salió huyendo para refugiarse en una ermita cercana, pero mientra huía corrrriendo iba atrapando todas las piedras que los herejes le habían lanzado para herirla. Cada pedrusco que recogía hábilmente, al vuelo, milagrosamente, empequeñecía y adquiría la forma estrellada, para representar el poder y la bondad de la Madre de Dios, con de su mano, abierta, mostrando la palma con sus cinco dedos extendidos como indicio de protección maternal.


LEYENDA Nº 11

Contaba que los millares de estrellitas de piedra, de Mig Camí, eran los millares de pequeñas florecitas que, desde el cielo, los angelitos habían dejado caer sobre la tierra, durante siglos, en determinadas festividades marianas.


Trío de angelitos musiqueando para alegrar el día a la Virgen de la Providencia, con sus cancioncillas. Retratados durante una actuación musical, en uno de los días en que no les tocaba dejar caer florecitas, sobre Mig Camí. Pintura de Juan Correa de Vivar, 1535.

Imagen: Iconografía musical

Tales juegos florales tenían la finalidad de glorificar y entretener a la Virgen María, la Madre de Dios y, de paso, embellecer los alrededores de su sagrada residencia terrenal.  Suponemos que tales florecillas celestiales, al tocar el mundanal terreno de Mig Camí, se debían ir petrificando...


LEYENDA Nº 12

Es muy semejante a la anterior, del mismo tipo de efecto floral-angelica, contaba que las estrellitas de piedra de Mig Camí, en realidad, eran "florecitas secas", petrificadas, acumuladas alrededor de la ermita, porque los angelitos, para obsequiar a la Madre de Dios, se las bajaban desde el cielo, continuamente, de noche y de día, sin parar ni un momento, por eso no se acaban nunca. 

Pequeñas florecillas de cinco pétalos, constituyentes de las inflorescencias colectivas del saúco común (Sambucus nigra). Tales florecitas vegetales tienen un aspecto y tamaño, bastante semejantes a los de las "estrelletes" de Mig Camí. La capacidad fabuladora de alguna persona debió hacer el resto del trabajo creativo 
Imagen:  Plantas medicinales

Cuando llueve, las florecitas petrificadas, se lavan de la tierra que las cubre y enmascara, resultando más visibles para los devotos que las buscan que, una vez limpias, pueden encontrarlas y recogerlas, con más facilidad que en cualquier otra ocasión, menos favorable.


LEYENDA Nº 13

Según esta narración las estrellitas de piedra que aparecían esparcidas, a millares, por los alrededores de la ermita de la Providencia, se habrían formado, prodigiosamente, en el momento en que los pedazos de la imagen de la Virgen, destruida por los mahometanos, tocaron el suelo. El terreno previamente consagrado por la construcción del santuario, al ser arruinada la ermita por los moros, quiso crear una forma de señalar que continuaba siendo un lugar consagrado a María.
 
Detalle del grabado que ilustra la cabecera de "unos gozos", dedicado a Nuestra Señora de la Providencia del Hermitorio de Mitancamí de Tortosa, impreso en Gerona en fecha indeterminada del s. XIX. Nótese que las estrellas de la corona son de cinco puntas, hecho muy poco habitual en este tipo imágenes
Imagen: Bibliothèque numérique de la MCA de Montpellier

Se suponía que las estrellas de cinco puntas que rodeaban la augusta cabeza de la Virgen María, formando su corona, habrían sido el patrón que habría servido de modelo o molde para la aparición de las que yacían por tierra.


LEYENDA Nº 14 

Otra leyenda, explicativa-justificativa de tipo mágico-religioso, relataba que las pequeñas estrellitas de piedra que hoy se encuentran esparcidas, a millares, sobre el terreno cercano a la ermita, eran estrellas del cielo que se habían desprendido del cielo hasta el suelo al "morir de tristeza". Tal cosa habría sucedido durante la noche correspondiente al día en que dos mujeres y sus maridos, "mancillaron con sus humanos pies" el terreno sagrado en el que habían yacido durante cientos de años los pedazos de la imagen de la virgen que, siglos antes, había sido destrozada, sacrílegamente, por los invasores mahometanos. El hallazgo de los pedazos sucedió por casualidad, atraídos hacia el lugar por una serpiente a la que mataron a garrotazos, encontrando junto al cadáver del ofidio los "santos pedazos"
 
Grabado en madera de finales del s. XVIII a principios del XIX para ilustrar un Gozo dedicado a la imagen de la Virgen de Mig Camí de Tortosa. A la izquierda dos devotas mujeres implorando protección. A la derecha un hombre mata a garrotazos una enorme serpiente que "protegía" los pedazos de la imagen perdida.
Imagen: roderic.uv.


LEYENDA Nº 15

Exist otra leyenda popular, explicativa-justificativa de tipo mágico, pero no religioso, en la que no solo se justificaba la presencia de las "estrelletes" sino también la de los "pilanets", que existían en el lugar de Mig Camí. 
Relataba que "un cierto día", las minúsculas "estrelletes" habían caído del cielo, juntamente con las gotas de lluvia, mientras el agua fluía o se infiltraba y desaparecía, las extrañas piedrecitas estrelladas iban acumulándose, a millones, sobre el terreno.

Aunque no son comunes los chaparrones que además del agua de precipitación, depositan "otra clase de cosas", pues se conocen diversos casos de lluvias de todo tipo de seres y cosas... ninguno en que el agua vaya acompañada de piedrecitas extrañas (fósiles)
Mire fijamente la imagen y dígame que es lo que ve en el interior de los trazos de las gotas de lluvia....
Imagen: Agua de lluvia

 Algo todavía más extraordinario, es que los "pilanets" se iban formando, aleatoriamente, cuando, por "pura casualidad", algunas de los miles de "estrelletes" que caían se iban amontonando, unas encima de las otras, hasta que el apilamiento perdía el equilibrio y caía en forma de bloque de estrellitas soldadas. Se sabía de tales prodigios pétreo-meteorológicos, porque "una muchacha, tortosina, llamada Providencia", había sido testigo de tan irrepetible portento meteorológico....


La cultura popular tortosina y sus circunstancias naturales y sociales

Posiblemente la extraordinaria riqueza en relatos legendarios, predominantemente, de tipo religioso, asociados a un cierto tipo de fósiles localizados en las inmediaciones de una ermita, se deba a la circunstancia  de que la población de Tortosa y de los pueblos de los alrededores era profundamente religiosa, enormemente conservadora y mayoritariamente tradicionalista.
La práctica totalidad de las diversas leyendas presentadas en este trabajo fueron recogidas en documentos impresos, publicados entre 1850 y 1960. Los añejos relatos populares han conseguido resistir la erosión del paso del tiempo y superar el olvido definitivo, gracias a su registro en forma de texto en diversos documentos escritos. Algunas pocas de las narraciones originales han conseguido resistir vivas, al paso del tiempo, en la memoria de los más viejos del lugar...
Resulta curioso comprobar como en distintos documentos del mismo periodo históricos, parecen mantenerse versiones explicativas, fantásticas, del mismo fenómeno paleontológico que, objetivamente, resultaban totalmente contradictorias, pues atribuían muy diferentes orígenes maravillosos al mismo tipo de singulares piedrecitas. En la ingenua y confiada mentalidad popular, de todas las clases sociales tortosinas más devotas de la "Mare de Déu de la Providència de Mig Camí" coexistieron varias versiones distintas de un mismo hecho, durante décadas y sin ningún problema

Ilustración humorística que podría representar muy bien la paradójica situación interpretativa a la que tuvieron que enfrentarse generaciones de perplej@s tortosin@s cuando observaban las "estrelletes de pedra" de Mig Camí e intentaban comprender como pudieron haberse formado tales objetos. Dibujo de Lacoste
Imagen: La Jeringa

A pesar de que las "estrelletes" de Mig Camí, en la actualidad, parecen gozar de muy poco peso cultural se puede afirmar y demostrar que, hasta tiempos muy recientes, han ocupado un lugar destacado en el imaginario mágico-religioso colectivo y en los usos y costumbres cotidianas y festivas de l@s trotosin@s. Tal descenso de estatus cultural, respecto de las generaciones anteriores se debe a la transformación modernizadora de la sociedad tortosina durante los últimos cincuenta años. 


El irracionalismo contra la ciencia

Para que el/la lector/a, de este trabajo, pueda hacerse una idea aproximada del fuerte arraigo popular del que disfrutaban este tipo de creencias irracionales, vinculadas a la religiosidad popular tortosina, que daban por seguro el origen maravilloso de los minúsculos fósiles de la ermita de la Virgen de la Providencia, entre los tortosinos de finales del s. XIX, se presenta una anécdota, sobre el particular, recogida por el ingeniero, naturalista, folclorista y político Celso Gomis y publicada en 1902:

"El docto geólogo D. José Landerer dio, algunos años atrás, en Tortosa una serie de conferencias sobre geología, y al explicar el origen natural de aquellos fósiles [artejos disociados o agrupados del pedúnculo de los crinoideos de la especie Pentacrinites neocomiensis], fué acogido con siseos y murmullos de desaprobación por su auditorio, que por cierto no se componía de personas iletradas, y á pesar de su reconocido catolicismo, no pudo evitar que se le tachase de hereje, lo cual hizo que suspendiese dichas conferencias y renunciase á seguir ilustrando á una gente que se empeñaba en cerrar los ojos á la luz de la Ciencia."

D. José Landerer, astrónomo, geólogo, paleontólogo, divulgador e ilustrador científico, fotografiado, a principios de s. XX, en el Observatorio del Ebro, en Tortosa, fotografiando manchas solares.

Para quienes, desconociendo la biografía del científico D. José Landerer, erróneamente, pudieran pensar que se trataba de una persona materialista, atea o izquierdista...hay que informarles que Landerer era "muy" católico, "buen" practicante, y "bastante" conservador, es decir, era una persona "de derechas". Pero como científico naturalista, responsable y coherente, no podía dar apoyo a las explicaciones legendarias, pueriles e irracionales que circulaban en la Tortosa de su tiempo y que eran defendidas "a capa y espada" por los ultraconservadores más ignorantes, intolerantes y cerriles


sábado, julio 5

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (9)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 



Las numerosas interpretaciones legendarias, inventadas en Tortosa, para explicarse la presencia de unos diminutos fósiles de forma estrellada (1ª Parte)



Introducción

Hasta mediados del siglo XX la gente común y corriente de nuestro país desconocía exactamente qué era un fósil y cómo se había formado. Las personas comunes más racionalistas consideraban que era una transformación natural de seres y cosas que se producía en ciertas ocasiones, por efecto del enterramiento y del paso de cientos de años y que finalmente conducía a la "petrificación". Pero tampoco era extraño encontrar bastantes personas supersticiosas que, todavía, creían que la "petrificación" de ciertos de seres y cosas se había producido de forma portentosa, por efecto de alguna intervención sobrenatural, suponiéndose que el causante de la transformación de ciertos seres y cosas en piedra había sido, en unos casos un ser celestial y en otras ocasiones un ser infernal.  
El que esto escribe, ha podido recoger durante los últimos quince años, en España y Portugal, decenas de interpretaciones legendarias relativas a la fosilización de muy variados tipos de fósiles. En todos los casos se trata de narraciones fantasiosas, ideadas para justificar de manera antirracionalista la presencia de una determinada clase de fósiles, en algún lugar del terreno de una cierta localidad.


Interpretaciones legendarias, otorgando un pretendido origen portentoso, a las "estrelletes" de Mig Camí

La capacidad de inventiva fantasiosa, de l@s tortosin@s para crear explicaciones prodigiosas con las que quedaba justificada la presencia de unos fósiles minúsculos (2-4 mm de diametro), generalmente, de difícil percepción a más de 0,5 m. de distancia, es prodigiosa. Hasta el día de hoy, el que esto escribe, ha podido recoger, nada más y menos que catorce interpretaciones distintas para explicar el "verdadero origen maravillos" de unos fósiles que, paleontológicamente y geologicamente, resultan bastante vulgares. Tan gran derroche de fantasía creativa es un buen indicador de que los minúsculos fósiles han sido, sociologicamente y etnologicamente, muy importantes el la cultura y la vida cotidiana de los habitantes de la localidad y los de su comarca, hasta tiempos muy recientes. 

Imagen macrofotográfica, muy aumentada y detallada, de una típica "estrelleta" de Mig Camí. Este tipo de artejos forman la casi absoluta totalidad del conjunto de hallazgos  de artejos realizados > 99,99%. 
 Esta ilustración ha sido obtenida a partir de la reproducida en la cubierta del libro de Álvaro Arasa: "Estrelletes" de Mig Camí

En relación al supuesto origen sobrenatural y la pretendida naturaleza extraordinaria de las diminutas piedrecillas, llamadas en Tortosa y sus alrededores "estrelletes" de Mig Camí, como ya hemos dicho en ocasiones anteriores (veánse las entradas del 12/03/2012 y del 26/05/2013), realmente, sólo se trataba de los artejos disociados "postmortem" que constituían el pedúnculo de un tipo de crinoideos, de la especie especie Pentacrinus neocomiensis que, vivió hace unos 130 millones de años, en esa misma zona, cuando lo que hoy día es una sierra litoral, entonces era un fondo marino cálido en los margenes del océano Tetys.


Imagen macrofotográfica, muy aumentada y detalladade una auténtica "creveta" (cast. "crucetita") de Mig Camí. Se trata de un artejo anómalo, con tan sólo 4 puntas. Forman un porcentaje despreciable en el conjunto de los hallados en la localidad.
Esta ilustración ha sido obtenida a partir de la que aparece reproducida en la contracubierta del libro de Álvaro Arasa: "Estrelletes" de Mig Camí

Hasta mediados del siglo pasado existieron dos tipos de creencias populares sobre cómo se formaron tales singulares piedrecillas en el lugar en el que podían encontrarse y recogerse. La totalidad de las interpretaciones era de tipo legendario y la mayoría pretendían explicar-justificar por causas milagrosas la presencia de estas piedrecitas prodigiosas por mediación de la Virgen o de los ángeles. Según se creían sólo existían en la proximidad de la ermita de Mig Camí y estaban ausentes en cualquier otro lugar de su entorno y del mundo, por lo que se consideraban una singularidad de la ciudad y de su ermita
Veremos, a continuación, con el detalle necesario, cada una de las diferentes micronarraciones interpretativas, legendarias, del supuesto origen portentoso de las piedrecitas de Mig Camí. Tales explicaciones, por lo que sabemos circularon entre los habitantes de Tortosa y de otras poblaciones cercanas, al menos desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XX, con la categoría de verdaderas leyendas populares mágico-religiosas que entroncaban con diversas prácticas supersticiosas características de la religiosidad popular de la gente más crédula de la ciudad y de las poblaciones de los alrededores.


Demasiadas leyendas explicativas

Hasta el momento presente hemos podido recopilar hasta 14 micro-relatos mítico-legendarios, relacionados con el origen, extraordinario, de las "estrelletes" o "crevetes" de Mig Camí e incluso una que además explica la formación de los "pilanets".  
Tales narraciones legendarias, constituyeron, una pieza fundamental para expresar ciertas creencias, pero también para explicar la presencia de estas raras piedrecillas, de forma estrellada, sólo en ciertos lugares muy proximos a la ermita de Mig Camí, santuario dedicado la veneración de la imagen de la Virgen de la Providencia, a la vez que dotar de verosimilitud su origen extraordinario y justificar sus imaginarias virtudes sobrenaturales, al relacionarlas con distintos hechos milagrosos de la Virgen de Mig Camí.



LEYENDA Nº 1 

Contaba que este tipo de raras y curiosas piedrecillas, no existían en ningún otro lugar del mundo y que sólo "se formaban y aparecían" en este lugar, porque era un lugar santificado por la presencia de la Madre de Dios. 
Los argumentos utilizados eran el mero hecho de haber permanecido, en tal lugar, perdidos, olvidados y, luego,  hallado  los pedazos de la imagen de la Virgen de la Providencia, Mig Camí.   
También, porque estaba edificada la ermita donde siempre ha residido la imagen de la "Mare de Déu de la Providència de Mig Camí", de Tortosa, .

Tarjeta postal de finales del s. XIX a principios del s. XX. Algunas de las personas de la fotografía están buscando estrellitas milagrosas
Imagen: Todo Colección




LEYENDA Nº 2 

Contaba que como los los sarracenos que conquistaron Tortosa, habían destruido la ermita y destrozado la imagen de "la Stella matutina", al cabo de uno o dos siglos de dominación musulmana, la mayoría de los tortosinos se habían olvidado su existencia y dejado de ir a venerarla a su santuario. 

Representación artística de un tropel de jinetes mahometanos en combate
ImagenIslam Today Oregon Pressents

Para atraer, de nuevo, la atención de los que pasaban por las inmediaciones del lugar, transitando entre Tortosa y los pueblos y ciudades de la costa y despertar la devoción de l@s antigu@s devot@s tortosin@s que se habían olvidado de ella, hizo aparecer millones de estrellitas de piedra, tantas que antes de que se acaben ellas, se acabará el mundo.
Dos mujeres piadosas que iban con frecuencia a rezar a las ruinas de la antigua ermita, fueron las que descubrieron la existencia de las estrellitas y los primeros pedazos de la imagen de la Virgen.


LEYENDA Nº 3

Decía que se trataba de estrellitas desprendidas del manto estrellado de la Virgen, cuando de regreso de un salvamento marítimo se acercaba a su residencia, terrenal. Tal prodigio sucedía en las noches de horribles tormentas y temibles temporales, después de socorrer a los náufragos a punto de ahogarse o a las embarcaciones en peligro de hundirse. 

Estampa representado una intervención milagrosa de la Virgen, para socorrer a los marineros que ocupan un bote a punto de zozobrar, en este caso particular en el mar de las Antillas
Imagen: Advocaciones de la Virgen María


Las idas y venidas, aéreas, de la Virgen se producían cuando las personas en peligro de muerte se habían encomendado, fervorosamente, a su maternal protección. Tal vez, se suponía que el viento huracanado de los fuertes temporales debilitaba la fijación de las estrellitas al manto. 
Entre los muchos "exvotos" acumulados en el santuario de Mig Camí, abundaban los de tema marinero.



LEYENDA Nº 4

En relación a esta misma situación, socio-mágico-meteorológica, relacionadas con el salvamento maritimo, también existía la creencia de que las estrellitas de piedra, en realidad, eran pequeñísimas estrellas de mar que se habían quedado pegadas al manto de la Virgen.

Imagen de la Virgen de las Mercedes, de Alcalá la Real, cubierta con un manto estrellado, durante una procesión patronal. Antaño, durante muchos años, la Virgen de Mig Camí lucía un manto semejante al de la imagen, de color azul celeste y plagado de estrellas bordadas, actualmente, envejecido y por ello guardado.
Imagen: Mundo cofrade

Tal cosa pasaba cada vez que la Virgen tenía que introducirse en el mar para rescatar personas en trance de ahogarse o reflotar embarcaciones a punto de irse a pique. Tal vez se suponía que cuando el manto se secaba, los animalitos marinos iban cayendo a tierra, se secaban, se petrificaban... y, luego, ¡se multiplicaban por los alrededores del santuario!


LEYENDA Nº 5

Cuando la Virgen "iba por el Mundo", al pasar por este monte, sintiéndose cansada del viaje, decidió detenerse un rato, junto al camino, en un lugar con vistas sobre Tortosa, para a descansar en ese lugar. Al levantarse para seguir su viaje, algunas de las estrellitas que llevaba bordadas en su manto se desprendieron y cayeron a tierra, quedando esparcidas por el suelo. De éstas pocas estrellitas que cayeron aquel día, han ido naciendo otras y otras, por eso ahora hay millones de ellas en esa parte del cerro... 

Pintura de Hans Memling, óleo sobre tabla, titulada "La Virgen y el niño, en un paisaje", representando a la Virgen viajado a pie con su hijo en brazos
Imagen: Coleccion Rotschild, Paris


LEYENDA Nº 6

Relataba a que las minúsculas estrellitas de piedra, esparcidas por los alrededores de la ermita, eran las lágrimas de la Virgen de Mig Camí que compadecida por las miserias y calamidades que tenían que sufrir sus fieles creyentes, tortosinos, lloraba desconsoladamente por sus humanos padecimientos. Tratándose de la Virgen, sus lagrimas no eran como las de los humanos mortales si no que cada lagrima tenía forma de estrella. 

Aspecto del rostro de una imagen de la advocación mariana denominada "de los Dolores", "la Dolorosa" o "de la Angustia", mostrando una expresión de gran aflicción. Además las lagrimas que luce en párpados y pómulos indican que está llorando desconsoladamente. Algo así hay que suponer que, en ciertas ocasiones, debía sucederle a la imagen de Mig Camí. Fotografía original de J. C. Hervas
Imagen: Ojo digital: Virgen de la Angustia


LEYENDA Nº 7

En relación al mismo tipo de fenómeno milagroso-mariano de tipo lacrimal-emotivo-fisiológico, otra narración devota apuntaba causas muy distintas a las del caso anterior. Afirmaban que se trataba de las lagrimas vertidas por la Virgen, por efecto del profundo dolor que en su maternal corazón, le causaba conocer la variedad de hechos ofensivos que algunos de los habitantes de Tortosa y de los pueblos de los alrededores, cometían contra los Mandamientos de su divino y bondadoso Hijo y de la santa madre Iglesia, con su comportamiento ingrato, impío y pecaminoso.


Continuará 

sábado, junio 21

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (15)


por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida


Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo, de 1900 a 1919, inclusive
(Continuación, 8ª parte).




Introducción:
 

El diario El Imparcial, de Madrid, el lunes 4 de abril de 1910, publicaba en su página 4 y dentro de su sección "Crónica científica", un interesantísimo artículo, firmado por Vicente Vera (1), en el que se aportaba una grana cantidad de información sobre diversos géneros de dinosaurios y sobre algunas ideas curiosas relacionadas con esta clase de animales. Incluso se apuntaba la remota posibilidad de que, en algún lugar ignoto del planeta, aún pudieran existir ejemplares de alguna especie dinosauriana todavía viviente. Los argumento utilizados eran los mismos a los que todavía recurren algunos criptozoológos actuales: las leyendas tradicionales de culturas primitivas, los rumores recogidos por viajeros, las fotografías borrosas o manipuladas.... y el descubrimiento del okapi en la selva congoleña. La lectura de este articulo permite darse cuenta que mientras la paleontología científica ha avanzado muy considerablemente, en los últimos 100 años, las pseudociencias siguen ancladas en las creencias, argumentos y métodos propios de siglos anteriores al XIX. 
Aunque el articulo original no contenía ninguna ilustración, hecho muy común en los diarios de la época, se han añadido algunas imágenes para hacer su lectura más atractiva y amena a l@s lectores menos especializados en el tema.
También se han añadido vínculos electrónicos para aquell@s lectores/as a quienes gusta ampliar o refrescar sus conocimientos sobre dinosaurios o sobre la historia de su conocimiento y divulgación.

 
Los grandes monstruos de otras épocas.
Dinosaurios herbívoros y carnívoros de los periodos Jurásico y Cretácico. 

El terrible Tyrannosaurus. Como se defendian los demás animales contra los ataques del monstruo. 
Un dinosaurio viviente.

Allá en épocas remotísimas, durante el período jurásico, vivieron en la América del Norte unos lagartos gigantes, los animales terrestres más enormes que han habitado en nuestro planeta. Pertenecían estos lagartos colosales al grupo de los Dinosaurios saurópodos y entre ellos se encontraban algunos, como el «Atlantosaurus immanis», que tenían más de 30 metros de longitud y cuyo fémur (hueso del muslo) alcanzaba dos metros y medio de largo por dos tercios de metro de anchura. 

Hipotética reconstrucción de un ejemplar de Atlantosaurus, representado junto a un elefante asiático para dar idea de su tamaño relativo. Atlantosaurus es un género de dinosaurio saurópodo, que vivió a finales del Jurásico, en lo que hoy es Norteamérica. Grabado antiguo en un libro de paleontología
Imagen: Wikipedia

Estos monstruos eran herbívoros, es decir se alimentaban de vegetales; pero había otro grupo de dinosaurios que eran carniceros, y par lo tanto, mucho más temibles, aunque su tamaño fuese algo menor. Entre estos lagartos carnívoros se contaban el “Labrosaurus”, el «Allosaurus», el «Creosaurus» (2) y algún otro, también americanos, y el «Megalosaurus” y el «Dakosaurus», que habitaron en Europa, durante el mencionado periodo jurásico.
En la época cretácea empiezan á desaparecer todos estos colosales dinosaurios; pero aún vivieron algunos de los más tremendos, entre los carniceros descolló sobre todos el «Tyrannosaurus», que es sin duda el animal de presa más grande que ha existido en el globo. 


Ejemplar de Dakosaurus maximus  saltando fuera del agua para atrapar alguno  de los pterosaurios  que revolotean sobre la superficie del mar para capturar peces
Imagen: Wikipedia
 

El león y el tigre de nuestros días, fieros como son, están conformados para atacar los herbívoros actuales, animales de talla pequeña comparados con los gigantes de otras épocas. Pero el «Tyrannosaurus» del cretáceo y el «Allosaurus» del jurásico podían arremeter con todo ser viviente que se hallase á sus alcances, cualquiera que fuese su tamaño, siendo, por lo tanto, el terror de todos sus contemporáneos.
Ni él mismo «Atlántosaurus» antes mencionado, con sus treinta ó más metros de longitud, ni el famoso «Diplodocus», con sus veinticinco metros, podían luchar, siendo herbívoros, contra un carnicero como el «Tyrannosaurus», que, aunque solamente de doce o trece metros de largo, tenía una enorme y maciza calavera provista de poderosas mandíbulas armadas con dientes agudos y cortantes que sobresalían medio palmo.
Lo único que los animales herbívoros pudieron hacer para defenderse de fieras tan temibles, fué proveerse de armaduras ó corazas como los buques modernos se revisten de planchas de acero para resistir los tremendos proyectiles de la artillería moderna. Así los grandes cuernos y el huesoso collar del «Triceratops» y la coraza que cubría la cabeza y el cuerpo del «Ankylosaurus» se desarrollaron, sin duda alguna, para resistir los ataques del terrible «Tyrannosaurus».



Modelo de Ankylosaurus reproducido a escala real en un parque temático.
Imagen: Wikipedia

 Otros dinosaurios contemporáneos que se alimentaban de plantas y que no disponían de armaduras ni otras defensas corporales buscaron su salvación por otros medios, y el «Trachodon», por ejemplo, buscaba su refugio en las aguas, y procuraba, nadando, ponerse fuera del alcance del temible enemigo. Otros animales de mucho menor tamaño que el «Tyrannosaurus» debían su existencia á su agilidad, hurtando los ataques de la fiera gracias á la actividad y rapidez de sus movimientos.  Recientemente los Museos paleontológicos se han enriquecido con una nueva calavera de «Tyrannosaurus», muy bien conservada y en la que puede apreciarse perfectamente las condiciones de ataque de aquel tremendo monstruo.

Restauración pictórica realizada por el paleoartista C. Knight, bajo la supervisión del profesor Osborn, representando dos ejemplares de dinosaurios del género Trachodon en una posición y escenario natural. Exhibida en el AMNH de New York
Imagen: Wikipedia


Se admitía por todos los hombres de ciencia que los colosales lagartos dinosaurios se habían extinguido por completo al terminar la época cretácea: de suerte que desde hace cientos de miles de años ya no existían vivos en el globo representantes de aquellos monstruos.  Pero ahora llega de África una noticia verdaderamente sensacional, á saber: Que en algunas regiones de aquel continente existen aún dinosaurios vivientes, y que los viajeros y los cazadores que han cruzado por dichas regiones se han visto expuestos á un encuentro muy desagradable con animales tan temibles (3). 

Representación artística de un grupo de desesperados cazadores-guerreros, pigmeos, luchando en la orilla de un pantano contra un enfurecido monstruo, de aspecto dinosauriano, surgido de las aguas de una ciénaga
Imagen: conspiraciones1040

Herr Hagenbeck, director del jardín zoológico de Hamburgo; asegura que se ha encontrado vivo, en la Rhodesia, un dinosaurio del grupo de los carniceros. El descubrimiento se ha hecho simultáneamente por uno de los agentes de Hagenbeck y un inglés que viajaba por la mencionada región africana. Ambos individuos tomaron fotografías del animal. Algunos indígenas á quienes se mostraron estas fotografías afirmaron que en los inmensos pantanos que, ocupando centenares de leguas cuadradas de extensión, hay en la Rhodesia, habían encontrado también algunos de esos monstruos cuyas especies se tenían por completamente extinguidas desde hace muchos siglos.


Carl Hagenbeck era un comerciante alemán de animales exóticos, director del parque zoológico familiar y organizador de exhibiciones, en vivo, de grupos humanos representantes de etnias exóticas
Revolucionó el sistema tradicional de exhibición zoológica al iniciar la exhibición naturalista de animales fuera de jaulas y fosos, en recintos al aire libre, más o menos semejantes escenográficamente a su hábitat original.
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El profesor Matthew (4), del Museo Americano de Historia Natural, interrogado acerca de este asunto, ha declarado que no era imposible la persistencia de dinosaurios en una región en donde se hayan conservado condiciones semejantes á las que dominaban en el globo cuando los tales dinosaurios abundaban sobre la superficie terrestre. 

El profesor William Diller Matthew, a principios del s. XX, era el paleontólogo especializado en dinosaurios más reconocido del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Como zoólogo defendía la idea de que la fauna vertebrada más primitiva, del planeta, bajo la presión evolutiva de especies más modernas aparecidas en los continenetes del hemisferio norte se habría refugiado y conservado en los continentes e islas del hemisferio sur. De existir algún tipo de fauna primitiva residual, debería residir y buscarse en territorios inexplorados de África, Sudamérica y Oceanía
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 De todos modos el descubrimiento sería de un interés científico inmenso; pero no más extraordinario que el del «okapi», animal singularísimo, representante también de especies extinguidas, hallado igualmente en el interior del continente africano y del cual existen ya dos curiosos ejemplares en el Museo de Historia Natural de Madrid, descritos extensamente en estas crónicas.




Notas del editor:

1- Vicente Vera López (Salamanca 1855- Madrid 1934), fue un científico y político español, Doctor en Ciencias Físico-Químicas que publicaba artículos divulgativos de temática científica, de manera regular, en las páginas del diario, El Imparcial.

2- “Labrosaurus”, «Allosaurus» y «Creosaurus» son géneros sinónimos, actualmente, el que considerado válido es el de Allosaurus

3- El Mokele-Mbembé: Un Enigma Africano & Confirmado: Los nativos africanos matan dinosaurios

4-  Dinosaurs. With Special Reference to the American Museum Collections
by W. D. MATTHEW, Curator of Vertebrate Palaeontology.
NEW YORK. AMERICAN MUSEUM OF NATURAL HISTORY. 1915