miércoles, octubre 16

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (13)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con algunos santos y santas del panteón católico (3)


Las "piedras de santa Catalina" del convento de Badaya, en Trespuentes, Álava (País Vasco) (3ª parte) 


Evolución histórica y social de las creencias y prácticas populares supersticiosas, asociadas a las "piedras de santa Catalina" del monasterio de Badaya (Álava)


Introducción

Sobre las antaño famosas "piedras de santa Catalina" de Badaya (Micraster coranginum), se trató con bastante detalle y de una manera global en este mismo blog en la entrada publicada el 18 de noviembre de 2018. Hoy se va a continuar, con el mismo asunto pero profundizando en algunos aspectos históricos, sociológicos, arqueológicos y geológicos muy interesantes desde nuestro punto de vista. Que se han considerado como una información complementaria de conocimiento muy conveniente, que permite situar mejor y valorar más objetivamente el fenómeno de las "piedras de santa Catalina" de Badaya, dentro de sus contextos histórico, cultural y geográfico, particulares. En una futura y próxima entrada, se espera poder concluir este capítulo extra, de ampliación de los canocimientos fundamentales sobre las antaño populares "piedras de santa Catalina".


Aspecto de una de las llamadas popularmente "piedras de santa Catalina" (Micraster coranginum), con su típica forma acorazonada y sus cinco surcos radiales, que según como se iluminen, solo resultan visibles 4 por lo que se ve más claramente una marca en  forma de cruz.
Imagen: Natural History Museum of London



Primera etapa histórica (s. XIII-XIV)

El inicio del proceso de asimilación social y cultural de los erizos fósiles del género Micraster que podían observarse sobre el terreno, en un determinado lugar de la Sierra de Badaya (Álava), tiene que coincidir con el descubrimiento del fenómeno paleontológico y con el inicio de la interpretación sobrenaturalista de la presencia o formación, supuestamente, sobrenatural de aquel tipo de "piedras", con un aspecto tan extraño como llamativo
Aquella primera etapa de interpretación fabulosa del sorprendente descubrimiento paleontológico, luego iría seguida del proceso social de asociación mágico-religiosa o hagiográfica con un personaje sagrado. En este caso concreto se optó por relacionarlas con la santa más importante de la iglesia católica, en aquella época medieval: santa Catalina de Alejandría. Seguidamente se iniciaría el proceso de utilización supersticiosa benéfica de aquellas "piedras" (erizos fósiles) tan extrañas como curiosas, con finalidades de uso  de tipo protector. Pues se daba por sentado que tratándose de un tipo de "piedras de origen prodigioso" o de "formación maravillosa", supuestamente vinculadas con la voluntad divina y con santa Catalina de Alejandría, se suponía que estarían cargadas de una "fuerza o poder mágico" de efecto milagroso y ejercerían algún tipo de efecto protector o sanador sobre su entorno físico y social. 
Si se estima oportuno, para conocer detalles sobre este aspecto, véase: "Algunos usos supersticiosos conocidos, de las piedras de santa Catalina de Badaya", de la entrada publicada el 18 de noviembre de 2018.

Según la opinión de algunos autores, aquel tipo de "piedras" habían aparecido en aquel lugar, de una manera brusca, espontánea e instantánea, la mayoría de ellos incluso fijaban una fecha concreta para el inicio del portento geológico, la de 1474. Fecha que corresponde con el recambio de ordens religiosas responsables del culto a santa Catalina en su santuario de Badaya. Según otros se produjo con la llegada de los nuevos religiosos ocupantesal convento abandonado, años antes, por la comunidad de frailes jeronimianos, (O.S.H.),  ahora sustituidos por un grupo de frailes agustinianos (O.S.A.) 

Según la opinión de otros autores, aquel tipo de "piedras" se habían estado formando desde siempre, lentamente en el interior de las rocas de una montaña de aquel lugar, situada junto al convento de santa Catalina de Badaya. Dentro de las laderas, aquel tipo de piedras, iban  creciendo y madurando lentamente, hasta que finalmente cuando habían completado su proceso de crecimiento y maduración, afloraban y se desprendían, constituyendo su formación y presencia en aquel lugar una señal de la voluntad divina: la construcción de un santuario dedicado al culto de santa Catalina de Alejandría

Se muestra a Santa Catalina de Alejandría, dominando toda la composición. La rodean los objetos con que la santa fue torturada, representando un ideal de dulzura y tranquilidad femenina, pero no como una joven aristocrática, sino como una sencilla muchacha de pueblo. Obra de Caravaggio, óleo sobre lienzo (1597-1598), expuesto en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. 
Imagen: Wikipedia

Además de la vinculación establecida con la santa  Virgen y Mártir alejandrina, por evidentes motivos de gran proximidad geográfica al santuario de santa Catalina de Alejandría de Badaya, se habría establecido una segunda causa de vinculación por motivos  morfológicos. 
Debido a la forma acorazonada de estas "piedras", basándose en la antigua y popular "teoría de las signaturas", se creía que esta característica material tenía una clara función simbólica para manifestar de forma visible su extraordinario amor místico a Jesucristo. Pues este tipo de sentimiento, entonces igual que ahora, se asociaba con el corazón humano.
Además, en el dorso, presentaban unas marcas radiales que fueron interpretadas como una representación prodigiosa, de origen natural, de los radios de la rueda martirial, usada por sus verdugos paganos para torturarla. 


Primera fase: construcción de la casa-fuerte y torre de vigilancia de los señores de Iruña (finales del s. XIII- inicios del s. XIV)

Suponemos que la invención todas estas interpretaciones fantasioso-simbólicas de las mencionadas características naturales de los ejemplares de Micrasterforzosamente tienen que estar ligadas al proceso de construcción del primer edificio en un lugar donde abundaba este tipo de fósiles, la casa-fuerte y torre de vigilancia, fase previa a la construcción del primer santuario dedicado a su culto en la sierra de Badaya. Aunque algunos autores antiguos argumentaban que fue la presencia de este tipo de piedras en aquel lugar, al ser interpretado por algunas personas del lugar, con cierta autoridad y conocimientos en iconografía religiosa, como una señal o mandato divino que le recomendaba, como propietario feudal de aquel lugar, la construcción a su costa, de un santuario dedicado al culto de aquella santa Virgen y Mártir, en aquel lugar preciso de la sierra de Badaya. Tal vez el intérprete de los designios divinos fue algún consejero religioso del señor Martínez de Iruña.

Por lo tanto suponemos que las primeras relaciones sociales y culturales, de tipo religioso y supersticioso, establecidas con los erizos fósiles del género Micraster, existentes en aquella zona de la sierra de Badaya, donde, a principios del siglo XV se construiría el primer monasterio de Badaya, debieron iniciarse hacia finales del siglo XII, todo el XIII o principios XIV. Probablemente tal hecho coincidió con la construcción de una casa fuerte defensiva que estaba asociada a una torre de vigilancia. Se trataba de un elemental complejo arquitectónico para uso militar, construida en aquel lugar con la finalidad de vigilar la Llanada alavesa y el Llano de Vitoria, pero también de proteger aquel lugar contra la penetración de pequeños grupos enemigos. Aquel lugar fue elegido por sus características topográficas favorables. La primera era su altitud y posición que permitían disponer de una buena visibilidad sobre la lejana Llanada alavesa, para ver si allí había movimiento de tropas. La segunda característica era que justo por allí pasaba un antiguo camino de origen romano, usado para atravesar la sierra de Badaya, por lo que aquel lugar era un punto delicado en la seguridad que ofrecía la muralla natural que constituía la sierra de Badaya. 


Posible aspecto de la casa fuerte-torre de defensa, en el momento de su construcción, según una reconstrucción digital, realizada por el arquitecto Daniel Luengas Carreño (UPV/EHU) basada en el estudio de algunas antiguas estructuras arquitectónicas conservadas en los muros de las ruinas actuales del antiguo convento de santa Catalina de Badaya
Imagen: Askegi, 10. 2016

Probablemente el proceso de difusión sociocultural del fenómeno etnopaleontológico, consistente en la interpretación popular de tipo fantasioso y supersticioso, para justificar la presencia en aquel lugar de aquellas extrañas"piedras" (los erizos fósiles) y la causa de que tuvieran una forma tan característica y particular. Igualmente se iniciaría entonces la asociación de creencias supersticiosas, atribuyendo unas supuestas virtudes mágicas a aquellas extrañas"piedras". Al principio debió ser un fenómeno sociocultural muy localizado y minoritario de difusión muy lenta. En sus inicios, debió tener  una amplitud social muy reducida y una escasa extensión geográfica, que con el paso de los años y el tránsito de transeúntes por aquel lugar, en uno u otro sentido, se habría ido ampliando de manera muy lenta. 

Suponemos que el conocimiento de las "piedras prodigiosas", inicialmente, solamente abarcaría a la tropa de la pequeña guarnición en la casa fuerte-torre de vigilancia, a la población que residía en las aldeas más próximos al lugar, que utilizaran el camino situado junto a la torre de vigilancia y la pequeña ermita de santa Catalina, aneja, cuya imagen presidía el santuario y ejercía el patronazgo sobre todo aquel lugar. 


Grupo de soldados medievales, situados en un altozano, observando algún lugar lejano, para detectar la presencia o movimiento de tropas, amiga o enemigas
Imagen: Wikipedia

Entre los conocedores del fenómeno también podrían incluirse a algunos de los transeúntes de aquel camino, de procedencia o destino mucho más lejanos,  que se veían obligados por algunas circunstancias particulares a tener que pasar por aquel lugar
Sería muy probable que más de un transeúnte ocasional, casualmente, por ser más observador o porque alguna de aquellas "piedras" hubiese rodado hasta el borde del camino, hubieran podido ver y recoger alguna de aquellas extrañas "piedras acorazonadas" . 
Probablemente aquellas "piedras" resultarían más visibles y más abundantes después de fuertes lluvias o tras el paso de densos rebaños de ovinos por las laderas situadas sobre el camino. Es posible que aquellos transeúntes "afortunados" por el hallazgo de alguna de aquellas raras "piedras", quizás hubieran preguntado por ellas a los componentes de la guarnición militar allí instalados, estimulado por su sorpresa o por su curiosidad, pues supondría que aquellos soldados lugareños estarían más familiarizados con ellas.  

El camino que pasaba junto a la torre de vigilancia y la ermita, era un antiguo camino secundario de origen romano que permitía atravesar la barrera orográfica que representaba la sierra de Badaya, en ambos sentidos. Ya fuera partiendo desde cualquiera de las poblaciones más próximas de la Llanada alavesa, que viajaban en dirección norte. Después de haber atravesado la sierra, el camino se bifurcaba, dirigiéndose uno de los dos ramales hacia el valle de Cuartango ymientras que el otro se dirigía hacia el Noroeste, muy probablemente, con destino al puente de La Encontrada, construcción que le permitiría cruzar el río Baya, en un punto cercano a Abornicano. La segunda opción eral el mismo itinerario en sentido inverso.


Bloque diagrama representando el estado de edificación del terreno, durante la primera fase de ocupación humana del lugar (s. XIII-XIV): La casa fuerte y torre de vigilancia con un patio de armas anejo. 
Según nuestra opinión personal, la primera ermita dedicada al culto de santa Catalina, se habría podido ubicar en el primitivo patio de armas de la torre de vigilancia, pues era fácil y barato reconvertir aquel espacio militar amurallado, en una pequeña iglesia, dedicada al culto de santa Catalina de Alejandría de uso privado o semiprivado.
Imagen: Cortesía de Daniel Luengas Carreño. Arquitecto

La primera etapa histórica de veneración de la imagen de santa Catalina y de las raras "piedras" a ella asociadas, ha de coincidir con la consagración en la sierra de Badaya de su primitivo, minúsculo y austero santuario de estilo románico, durante los siglos XII y XIII. Esa época histórica coincide con los enfrentamientos contra las tropas musulmanas instaladas un poco más al sur, pues estaba en marcha de la reconquista cristiana de aquel territorio, forzando el retroceso hacia el sur de los invasores musulmanes. Pero simultáneamente también existían tensiones militares entre el reino de Castilla y el reino de Navarra, con motivo de ciertas disputas territoriales, sobre la propiedad de ciertas poblaciones, castillos y territorios fronterizos.

En documentos de tiempos recientes (siglos XIX-XX) se recoge la creencia popular tradicional en territorios vascoparlantes de que estos erizos fósiles del convento de santa Catalina de Badaya, eran considerados como un tipo particular de "piedras sagradas", pues se referían a ellas como "piedras benditas", en euskera "Harri-Bedeinkatuak". Tal creencia  y nombre popular vasco, seguramente derivaban del hecho de conocer su existencia en el entorno físico del primer santuario construido en aquella región, para rendirle culto religioso a santa Catalina de Alejandría, Virgen y Mártir, gran patrona de la Iglesia católica medieval, junto con san Agustín de Hipona.



Las “pedres de santa Catarina” de Tierra Santa 

Se ha conservado en el Archivo de la Corona de Aragón, una carta del Infante D. Juan, hijo  primogénito del rey Pedro IV de Aragón "el Ceremonioso" (1319 -1387), fechada en Valencia el 19 de septiembre de 1373, ordenando a un súbdito suyo llamado Bernat de sa Cot, que próximamente había de embarcarse en el puerto de la ciudad de Valencia, con destinoa Alejandría, en dirección a Tierra Santa. El motivo del viaje de Bernat de sa Cot era realizar una una peregrinación desde Alejandría hasta Damasco, con el fin de visitar diversos de los Santos Lugares que se hallaban en ese itinerario, en cumplimiento de una promesa. 
En la carta mencionada, el Infante D. Juan le ordena que durante su itinerario de peregrinaje, lleve a cabo la búsqueda, compra, recolección y transporte, de vuelta Valencia, de una serie variada de substancias, materiales, productos y objetos diversos, al ir pasando por una serie de lugares determinados de Tierra Santa. 
La mayoría de los encargos del Infante D. Juan, el futuro rey Juan I de Aragón, eran cosas que entonces se consideraban como verdaderas "reliquias sagradas", motivo por el que se les creía dotadas de milagrosas virtudes protectoras. Basándose en esta creencia eran usadas con fines preventivos o curativos, contra diferentes temores y dolencias varias, por este motivo, las personas supersticiosas consideraban muy deseable y conveniente su posesión.  
Tal vez en esa misma época algunos otros peregrinos a Tierra Santa, también actuaban como recaderos voluntarios o forzados de personas supersticiosas, ricas y poderosas, que les hacían encargos semejantes.

De la mencionada carta en catalán, dirigida por el Infante D. Juan al peregrino Bernat de sa Cot, hemos seleccionado esta frase por que consideramos que apoya nuestra tesis y que presentamos a continuación:
“item, [iiii peces] de les pedres de santa Catarina on ha flors”, que traducido al castellano significaría: “también, 4 ejemplares de las piedras de santa Catalina, [de aquellas] en las que hay flores
Creemos, con suficiente fundamento, basándonos en nuestra amplia experiencia sobre aspectos etnopaleontológicos relacionados con los equínidos fósiles, que el Infante D. Juan de Aragón, con esta frase le estaba solicitando a su vasallo Bernat de sa Cot, la recolecta o adquisición piadosa, a cambio de un donativo caritativo o limosna, de cuatro ejemplares de cierto tipo particular de erizos marinos fósiles. En este caso particular, suponemos que de  erizos marinos fósiles de tipo clipeasteroideo, posiblemente del género Clypeasterpues sabemos que en la parte superior del caparazón de las especies de este géneroel conjunto de surcos y poros del sistema ambulacral, forma unas vistosas figuras estrelladas, en relieve positivo, que se asemejan a la representación de una flor de 5 pétalos.


Aspecto del caparazón de un erizo fósil del género Clypeaster.  A la izquierda,  visto por su parte superior y a la derecha por su parte inferior. En la imagen de la izquierda puede verse claramente como el conjunto del sistema ambulacral forma una figura en relieve que se asemeja mucho a una gran flor de cinco pétalos.  El ejemplar fotografiado pertenece a la especie Clypeaster reidii, especie relativamente frecuente en el Mioceno mediterráneo
Imagen: Folklore de los Fósiles Ibéricos

También cabría la remota posibilidad de que el Infante D. Juan se refiriera a fragmentos de corales coloniales fósiles, del tipo llamado "coral estrellado", conocidos antiguamente como "piedras estrelladas" a las cuales también se le atribuían "virtudes protectoras" imaginaria. Tal nombre deriva del hecho que cada uno de los cálices de los pólipos individuales, excavados en la masa calcárea del esqueleto colonial comunal, se asemeja a una pequeña estrella... o a una pequeña "flor" de forma estrellada


Superficie de un coral colonial fósil, del tipo denominado "estrellado" popularmente eran conocidos como "piedras  estrelladas", vista con cierto grado de aumento. Se pueden apreciar los cálices con sus respectivos tabiques divisores, internos de cada pólipo individuales. Con un poco de imaginación, el conjunto formado por la columnilla central y los tabiques radiales (septos) de cada pólipo, se asemejaría a una estrellita o pequeño astro radiante
Imagen: Glossopetrae

Lo que sí deja muy claro esta carta de 1373, es que ya en aquella lejana época medieval,  algunos de los peregrinos que realizaban un viaje de peregrinación a Tierra Santa, para visitar algunos de los Santos Lugares, incluían en su itinerario la visita al Monasterio de santa Catalina del Monte Sinaí, para venerar sus sagradas reliquias corporales y adquirir alguna otra clase de reliquias de las denominadas "reliquias de contacto" como podrían ser anillos bendecidos, estampas o iconos, piedras figuradas. 
Además, también se hace evidente que durante su itinerario por la Península del Sinaí,   se  recolectaban ciertos tipos de fósiles, por motivos religiosos y con finalidades de uso de tipo supersticioso, los cuales por proximidad geográfica a su importante santuario y a sus sagradas reliquias, habían sido asociados a santa Catalina de Alejandría. Tales piedras con supuestas virtudes milagrosas por influencia de la santa alejandrina, luego eran transportaban hasta sus países de origen, en Europa occidental u oriental, algunas para uso y posesión propia y otras por encargo de personas principales, poderosas o/y acaudaladas que le habían hecho el encargo a un peregrino y que quizás también le habían financiado los gastos de un viaje con un itinerario tan largo, en unas condiciones muy duras y penosas y no exento de peligros pues todo el o la mayor parte transcurría por territorios musulmanes, con algunas zonas bajo el poder de tribus nómadas de saqueadores de caravanas de comerciantes o peregrinos europeos.

No hay que descartar la posibilidad de que en algunos casos, dado su enorme valor como objetos protectores de uso supersticioso, se pudieran producir fraudes en relación a su verdadera procedencia geográfica por algunos suministradores pícaros. Consistentes en presentar como auténticas "piedras de santa Catalina" del Sinaí, que supuestamente procedían del entorno del monasterio del Sinaí, pero que en realidad procederían de otros lugares quizás bastante alejados del Monasterio de santa Catalina del Monte Sinaí. Tal vez habían sido recolectadas en Egipto, en el norte de África, o en Palestina (actual Israel), Siria o Jordania... o quizás en suelo europeo y que luego podían ser intercambiadas por generosas limosnas devocionales o penitenciales. 
Se sabe que desde la Edad Media, monjes del monasterio del Sinaí, viajaban periódicamente  hasta las cortes y palacios de Europa, provistos de diversos tipos de reliquias de la santa alejandrina, con la finalidad de recoger donaciones caritativas, aportadas por reyes, príncipes y nobles que contribuían económicamente al mantenimiento de la comunidad de monjes, a la alimentación de los peregrinos pobres y a la reparación y restauración del santuario y del complejo amurallado arquitectónico monástico. 
patrocinadores.
Sirva como ejemplo el caso del monje sinaítico Simeón "el Quinquelingue", el encargado de viajar a Occidente a recolectar una muy generosa limosna que había concedido el duque de Normandía Ricardo II (993-1026) al monasterio de santa Catalina del Sinaí. Este monje, hacia el año de 1026, llevó hasta la localidad francesa de Rouen diversas reliquias de Sta. Catalina como contrapartida y forma de agradecimiento a la generosidad del duque de Normandía. Estas primeras reliquias de santa Catalina llegadas a Francia en el siglo XI, contribuyeron al conocimiento de su figura sagrada y a la difusión de su culto en toda Europa.



Posibles influencias orientales, en el origen del fenómeno supersticioso alavés

La existencia de una carta fechada en el año de 1373, enviada por el Infante D. Juan, hijo  del rey Pedro III de Aragónmencionada en el párrafo anterior, ordenando a un súbdito suyo llamado Bernat de sa Cot, que le traiga de su próximo viaje de peregrinación a Tierra Santa varias "piedras de santa Catalina", de un tipo particular, "de aquellas en las que hay flores"  sienta un precedente histórico de que el nombre particular de "piedras de santa Catalina", para identificar una clase de fósiles, procedentes de Oriente Próximo, ya era usado en el siglo XIV. Lógicamente, siendo santa Catalina de Alejandría la santa más importante de la Iglesia en la época medieval y que su monasterio del monte Sinaí era el más importante de toda la cristiandad, pues en el se conservaban sus sagradas reliquias, está claro que las deseadas piedras milagrosas debían proceder de algunos lugares de la Península del Sinaí, no muy alejados del citado monasterio sinaítico.


Vista general del Monasterio de santa Catalina del Monte Sinaí, que aparece al fondo. El complejo monástico, está amurallado para protegerse de los ataques de los salteadores del desierto. Está  formado por varias iglesias, regidas por diversas confesiones religiosas, incluye una mezquita musulmana. Las reliquias de santa Catalina, se conservan en un santuario regido por monjes ortodoxos griegos y solo tienen acceso a ellas los devotos pertenecientes a la religión ortodoxa.
ImagenMonasterio de Santa Catalina del Sinaí,

Existe la posibilidad de que la instauración del culto a santa Catalina, en este lugar de la sierra de Badaya, no sea producto de un capricho devocional de un noble caballero, el Señor feudal de Iruña, sino que tenga algo que ver con la presencia, en aquel lugar, de alguna persona que previamente hubiera estado "Tierra Santa" y hubiera visitado el Monasterio de santa Catalina de Alejandría del Monte Sinaí. Ya fuese la estancia en la Península del Sinaí con motivo de haber realizado alguna peregrinación penitencial a los "Santos Lugares" o por haber participado en alguna de las diversas Cruzadas, organizadas para la defensa o reconquista de los "Santos Lugares" cristianos, en poder de los musulmanes
La Primera Cruzada se desarrolló a finales del siglo XI (1095/6-1099), la Segunda Cruzada se desarrolló a mediados del siglo XII (1144-1148) y la La Tercera Cruzada hacia finales del siglo XII (1187-1191), es decir, tiempo antes de la construcción o adaptación y consagración de la ermita primitiva de santa Catalina de Badaya. Por lo que la presencia en el lugar de Badaya, de alguna persona que hubiera participado en la Tercera Cruzada no resulta imposible, bien com soldado de la guarnición, bien como ermitaño anacoreta en alguna de las cuevas cercanas. 


Foto de satélite de la Península del Sinaí (Egipto) donde aparece situada la ubicación del complejo monástico del Monasterio de santa Catalina del Monte Sinaí. En el que se conservan las reliquias más importantes de la santa.
Imagen: Google Maps

La hipotética estancia de esa persona en la zona de Oriente Próximo, denominada "Tierra Santa" le habría permitido conocer la particular vinculación religiosa, allí establecida entre la santa Virgen y Mártir de Alejandría, con algunos tipos particulares de "piedras" (fósiles) existentes en ciertos lugares que eran atravesados por las rutas que conducían al monasterio de santa Catalina del monte Sinaí, tanto si se seguía el itinerario que partía desde Alejandría (Egipto) como si se seguía el itinerario que partía desde Jerusalén (Israel) o Damasco (Siria), según la ruta marítima que se hubiera seguido al iniciar el peregrinaje "Tierra Santa" por el mar Mediterráneo.

En la Península del Sinaí abundan los yacimientos con abundante fauna marina fósil del Cretácico y del Jurásico, así como del Eoceno y Mioceno.
En realidad se trataría de los fósiles de ciertos tipos de erizos marinos que resultan bastante abundan en los yacimientos de la zona y muy atractivos a la vista por sus formas. Tal asociación habría sido establecida por los devotos de la santa que habiendo peregrinado desde Alejandría o desde Jerusalén hasta el remoto monasterio dedicado al culto y veneración de sus reliquias, situado en la Península del Sinaí, habían atravesado lugares donde abundaban restos fósiles de fauna  marina.


Mapa geológico y geomorfológico de la Península del Sinaí. La antigüedad geocronológica de los diferentes materiales geológicos y de las distintas zonas geográficas peninsulares, aparece representada con distintos colores simbólicos. 
Imagen: Morphotectonics inferred from the analysis of topographic lineaments auto-detected from DEMs: Application and validation for the Sinai Peninsula, Egypt

Según una leyenda eclesiástica, tras el martirio, el cadáver de la santa fue trasladado volando por los aires, transportado por ángeles desde el lugar del martirio, en Alejandría, hasta la cumbre de una montaña que forma parte del monte Sinaí, llamada monte Catalina (Gabal Katrîne) o de Santa Catalina (Gebel Sant Kathrine), donde se conservó milagrosamente incorrupto a la intemperie, hasta que 500 años más tarde, fue descubierto, trasladado y protegido en la primera ermita dedicada a su culto, levantada en la cima de aquella montaña sagrada que pasó a llevar el nombre de la santa. Posteriormente, en la base del monte Sinaí, se levantó el monasterio que aún se conserva en la actualidad, para rendir culto a la santa y conservar y venerar sus reliquias, bajo la jurisdicción de la Iglesia Ortodoxa Griega.



Sobre la primera ermita y la primera imagen de santa Catalina de Alejandría en la sierra de Badaya
El inicio de la recolecta popular de fósiles de Micraster, entre los siglos XI y XIV, se tuvo que deber al hecho de que este tipo de fósiles fueron identificados como una clase de "piedras marcadas" o "signadas", con alguna finalidad concreta por voluntad divina, con unos signos bien visibles que eran reconocibles como los símbolos o atributos iconográficos típicos de santa Catalina de Alejandría. 
La asociación de aquel tipo de "piedras" con la santa alejandrian, virgen y mártir, se hizo por dos motivos que resultaban bastante "evidentes". El primero, era que tenían una forma acorazonada, interpretada en clave sobrenatural milagrosa como que la piedra expresaba simbólicamente el extraordinario amor místico que santa Catalina de Alejandría había sentido hacia Jesucristo. Incluso existió otra leyenda, según la cual durante una visión mística, se le apareció Jesucristo niño, en brazos de su Madre la Virgen María y le entregó un anillo de compromiso divino de contraer "Desposorios místicos" o "Esponsales místicos"  con ella, por este motivo cuenta la leyenda devocional que cuando su padre le transmitió la petición de su mano de algunos nobles pretendientes, ella le dijo que no podía aceptar por que ya estaba comprometida con otro pretendiente mucho más noble, sabio y poderoso que aquellos.  
El segundo motivo "evidente" de vinculación con santa Catalina de Alejandría era que aquellas piedras de forma y formación prodigiosas, mostraban inscrito en su superficie un diseño radial, en forma de cruz de 4 o 5 brazos, interpretado como una representación del símbolo o atributo iconográfico de santa Catalina de Alejandría, Virgen y Mártir: la rueda del martirio, con la que la habían torturado los paganos
Según algunos autores, esta interpretación sobrenatural y la vinculación con la santa, fueron motivos suficientes para "entender" que era voluntad de Dios que se levantase un santuario dedicado a aquella santa en aquel lugar.

Suponemos que las primeras búsquedas de aquellas "piedras de santa Catalina" debieron producirse entre los siglos XII, XIII y XIV, siendo recolectadas en los alrededores de aquella ermita románica, aneja a la torre de vigilancia, que fue el primer santuario construido con la finalidad de rendir culto de veneración a santa Catalina de Alejandría, por medio de la primera representación escultórica, una talla en madera o piedra de estilo románico, como correspondería  en esa época histórica. 

De aquella ermita primigenia, actualmente se desconoce todo, su ubicación exacta, si era anterior a la construcción  de la casa-torre medieval o si fue construida por los primeros señores feudales de Iruña quienes pagaron a su costa la construcción del santuario anejo a al torre de vigilancia. Siendo propietarios del lugar es lo más probable. Estos ancestros medievales de los Señores Martínez de Iruña, patronos fundadores del futuro monasterio custodiado por monjes jeronimianos, levantado entre 1405 y 1411, se anticiparon algunos años a sus descendientes en realizar el mismo tipo de obra, posiblemente con fines penitenciales religiosos

Aquel primer santuario consagrado al culto de santa Catalina de Alejandría, al estar asociado a una torre de defensa militar, levantada en la sierra de Badaya, debió ser de uso semi-privado y de dimensiones muy modestas. Posiblemente, por motivos de seguridad y protección del contenido sagrado, debió estar integrado, total o parcialmente, al edificio de la torre de defensa, precursor de la casa fortificada propiedad de los Martínez de Iruña, señores feudales y propietarios de todos aquellos terrenos reconquistados a los "moros". 

El edificio de la torre-vivienda fortificada, había sido levantado en aquel lugar de la sierra de Badaya, precisamente para la vigilancia y defensa militar de aquel lugar por ser de gran importancia estratégica. Debido a su posición topográfica por allí pasaba un camino que atravesaba la sierra de Badaya, siendo una zona de fácil penetración donde se debía impedir el paso a las tropas enemigas, musulmanas o cristianas y, además debido a su posición geográfica, tenía muy buenas vistas sobre el llano de Vitoria, desde donde podían llegar las tropas enemigas, permitiendo la vigilancia permanente de la guarnición de la torre, avisar tropas de refuerzo para prevenir un ataque por sorpresa. 
Sus gruesos muros y pequeños y estrechos ventanales (saeteras) debían proteger y albergar sin grandes comodidades y poco espacio disponible, si llegaba la ocasión, al señor de Iruña y a la pequeña tropa que de forma permanente actuaría como una guarnición de observación, más propiamente, que con funciones defensivas. Pero que, en caso de necesidad, quedarían resguardados tras sus muros. Protegidos temporalmente de las acciones violentas generadas por las incursiones bélicas de las tropas sarracenas o de otros reinos cristianos beligerantes, procedentes de sus asentamientos en el llano vitoriano




Continuará

lunes, septiembre 9

Usos emblemáticos del Registro fósil ibérico (6)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 

Mascotas y logos infantiles de los distintos centros del "Territorio Dinópolis" (Teruel) (2ª parte)


"Leonio" el infeliz felino dientes de sable, obsoleta mascota infantil de Dinópolis-Teruel y malograda anfitriona del "Hippobarranco" el fallido centro satélite de Concud

Introducción

El 15 diciembre de 2018 se inició la publicación del capítulo dedicado a mostrar y comentar las diversas mascotas y logos infantiles característicos de cada uno de los diversos centros temáticos que en conjunto constituyen el denominado "Territorio Dinópolis". Se trata de una serie de caricaturas o representaciones humorísticas de alguna de las especies más típicas del registro fósil local y de una especie de rótulos en los que se ha representado simbólicamente algún elemento paleontológico característico del entorno geológico. Con ocasión de aquella primera entrada con la que se iniciaba el tema, se presentó a dinosaurio anfitrión "Dinoel", el saurópodo rarito que representa al parque de Dinópolis Teruel y que se relaciona personalmente con los visitantes más jóvenes o con las familias con niños pequeños. 


"Antiguo retrato de un grupo de amigos y colegas, mascotas oficiales del denominado "Territorio Dinópolis" constituido por el conjunto de "centros satélites" del parque de Dinópolis de Teruel. 
Dibujo publicado el 30 de julio de 2013, en el que aparecen representadas casi todas las mascotas representativas de las diferentes subsedes del "Territorio Dinópolis" existentes en aquel momento. 
De izquierda a derecha, se puede reconocer a: "Palote", el árbol fósil del "BOSQUE PÉTREO", en Castellote - Mas de las Matas; "Leonio", el tigre dientes de sable del "HIPPOBARRANCO", en Concud; "Rubi", el bebé de dino aragosauro de "LEGENDARK", en Galve; "Dinoel", el dino saurópodo "rarito" de "DINÓPOLIS", en Teruel; "Nico", el amonita jurásico de "MAR NUMMUS", en Albarracín; "Rocco", el dino tastavinsauro de "INHÓSPITAK", en Peñarroya de Tastavins y "Polillo", la polilla prehistórica de "REGIÓN AMBARINA", en Rubielos de Mora. 
Los conocedores más expertos de la historia y sucesivas  ampliaciones del parque temático "DINÓPOLIS" y que sean buenos conocedores del actual "Territorio Dinópolis", se habrán dado cuenta, desde el principio que faltan dos famosas mascotas, dos populares personajes que han aparecido en los últimos años, se trata de "Riox", el dino terópodo de "TITANIA", en Riodeva y de "Yardank" el dino anquilosaurio de "VALCARIA", en Ariño.
Imagen: FB Dinópolis



"Leonio" una malograda mascota infantil, aspirante a anfitriona principal de la subsede de Concud, damnificada por los efectos perversos de la Crisis Económica mundial

En la entrada de hoy se presenta a "Leonio" una mascota inicialmente pensada para reinar como anfitrión principal en el futuro centro satélite de ampliación de la sede central de Dinópolis en Teruel. Equipamiento que había de construirse próximamente, entre 2004 y 2006 en la cercana localidad de Concud, una pedanía o barrio separado de la ciudad, situado a solo 6 km de la capital provincial. 
Aunque hacia el año 2008 aquel proyecto de ampliación de la sede principal de Dinópolis, bi siquiera tenía fecha de ejecución, seguía siendo aún una gran aspiración para mejorar la modesta economía local de la pedanía de Concud y "aún se mantenía como un proyecto viable sobre la mesa" de la dirección de Dinópolis y como un proyecto bastante  realizable. Resultaría muy interesante para revitalizar la economía de la pequeña localidad, aprovechando turísticamente los aspectos científicos y recreativos más relevantes de los grandes depósitos de "huesos petrificados" existentes en el llamado popularmente "Barranco de las Maravillas" o "Barranco de las Calaveras" y en el denominado "Cerro de la Garita". Depósitos óseos conocidos documentalmente desde los siglos XVII (Andrés Ferrer de Valdecebro) y XVIII (Benito Jerónimo Feijoo), correspondientes a acumulaciones de restos óseos de grandes mamíferos del Mioceno superior acumulados en antiguos sedimentos continentales de origen lacustre. 


Vista general del yacimiento paleontológico llamado popularmente "Barranco de las Calaveras". Esta es una fotografía de una zona arqueológica declarada en el registro de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Nacional Español con el código RI-55-0000837. 
Imagen: Wikipedia User:Strakhov/ARA

Desgraciadamente para la economía de la pedanía de Concud y para la puesta en valor cultural y turístico de sus recursos paleontológicos y paisajísticos, por razones que no se han hecho públicas, oficialmente, aquel proyecto no pudo llegar a hacerse realidad y el previsto centro satélite de Concud para divulgar la fauna de grandes mamíferos terciarios del Turolense, nunca llegó a materializarse.

E
l personaje denominado "Leonio”, aunque algunos visitantes lo llamaban "Leoncio", era un animal con aspecto de gran carnívoro, de mirada estrábica y apariencia intermedia entre leonina y atigrada y según sus diseñadores pretendía ser la representación cómica de un felino prehistórico del tipo llamado "dientes de sable" por sus enormes caninos superiores. Había sido "creado" para llegar a ser la mascota principal y anfitriona, representante del inicialmente proyectado y finalmente nunca realizado centro satélite o subsede de Dinóplis, en la localidad de Concud, La razón para elegir a este tipo de animal como representante de la subsede de Concud era que sus restos óseos habían sido hallados e identificados en los "depósito de huesos petrificados" de fauna miocena existentes en esa localidad turolense, ya en el primer tercio del siglo XX. 
La mascota "Leonio” debería ser el encargado de introducir de forma atractiva, sencilla y lúdica el conocimiento de la fauna de grandes y medianos macromamíferos del Mioceno superior (Turolense) que habían habitado aquella parte de Aragón, hace entre 7 y 8 millones de años de antigüedad, entre los visitantes más jóvenes de la subsede de Concud.

Representación oficial de la mascota "Leonio", un felino con dientes de sable y aspecto más o menos atigrado mediante un dibujo coloreado.  Esta imagen se ha obtenido segregándola de otra colectiva que representaba al grupo de mascotas de Dinópolis, existentes en 2013. Cuando aún no existían dos de los personajes aparecidos en los últimos años: "Riox", el terópodo y "Yardank" el anquilosaurio..
Imagen:  Dinópolis

Si nuestras fuentes de información, habitualmente bien informadas, en esta ocasión no están equivocadas, parece ser que la construcción del proyectado centro satélite de Concud, fue descartada por la gerencia de Dinópolis, entres los años 2009 y 2010, en contra de la opinión de la Fundación. Recuérdese que esa época coincide con la fase inicial de la enorme crisis económica y financiera mundial y, por supuesto, también europea, española y aragonesa. Parece razonable que en previsión de una importante recesión económica y turística, se decidiera posponer "sine diae" aquel interesante proyecto...Tal vez el principal motivo argumental utilizado por la gerencia dinopolitana pudo ser que Concud que actualmente es un barrio separado o pedanía de la ciudad de Teruel, estaba situada demasiado cerca del atractivo y exitoso parque temático de Dinópolis Teruel, ya existente y con buenos rendimientos económicos cuya competencia por la clientela potencia, podría resultar a ser perjudicial y que la construcción y mantenimiento de un nuevo centro exigía grandes inversiones, con un éxito comercial y económico no garantizados.
Lástima que en la actualidad no se haya recuperado la idea descartada y se haya hecho lo posible por hacer realidad el viejo proyecto concudense, incluyendo todas todas aquellas actualizaciones que fueran necesarias para hacerlo viable y rentable.



La vieja versión interactiva, simpáticapeluchuda y sofocante de "Leonio", el tigre dientes de sable

Según nos han informado nuestras fuentes dinopolianas no oficiales, durante los primeros años y hasta 2012, se podía encontrar deambulando por las instalaciones de Dinópolis de Teruel, con mucha mayor frecuencia que ahora, a una especie de tigre de ojos desmesurados y con unos grandes colmillos superiores. Se llamaba "Leonio" y era una versión de gran tamaño de la mascota del felino de "dientes de sable". Era de peluche y tenía capacidad para pasearse por las instalaciones interactuando de forma alegre, divertida y acogedora con el público visitante de menor edad o dejándose fotografiar junto a niños y sus familiares.

Esta instantánea que recoge el momento en que se reúnen un grupo de amigos y colegas, es la única que se ha podido encontrar en todo Internet, en la que se puede ver el aspecto que tenía la mascota interactiva de "Leonio" en el año 2005. Aparecen dos jóvenes actrices que entonces trabajaban en Dinópolis-Teruel y que estando fuera de servicio, aprovecharon para retratarse con un compañero, encargado de dar vida a "Leonio" que estaba a punto de empezar su turno de personificación de la mascota del "tigre dientes de sable", para ir a relacionarse y hacerse fotografías con los visitantes de menor edad de Dinópolis-Teruel.
Imagen: Por fin... las foticos de Teruel

Según cuentan alguno de los sufridos actores de los espectáculos de Dinópolis, portadores ocasionales del disfraz de "Leonio", el  privilegio de cargar con el disfraz de este personaje, comportaba una serie inconvenientes y molestias: 
"En pleno verano a los jefes se les ocurrió que para acabar de cumplir el horario que teníamos contratado y remunerado, los actores teníamos que pasear un ratito a las mascotas por las instalaciones. ¡¡¡Esa actividad es de lo peor!!! No os podéis ni imaginar "el calorcito tan agradable" que hace allí dentro en los meses de verano, sobre todo en las horas de más calor de julio y agosto. 
Y lo más divertido es que mientras tú te estás achicharrando allí dentro, miles de niños se diviertan tirándote de la cola, de la nariz o te empujen por detrás para hacerte perder el equilibrio y que acabes dando con tus huesos en el suelo o que los más pequeños y miedosos se pongan a llorar con sólo verte aparecer..."

Todo esto que aquí se ha relatado, sucedía en los años 2005-2006, época en que los actores informantes estuvieron en activo en la plantilla laboral. Tal vez, posteriormente, una mayor sensibilidad de la empresa, la presión de los sindicatos o ciertas modificaciones en la legislación laboral, habrían obligado a reducir los paseos de "Leonio", en las épocas y horas más calurosas y ese podría ser el motivo de que ahora resulte menos visible que en los primeros tiempos de Dinópolis cuando se le debía considerar como "una joven promesa" ya que en el futuro "Leonio" sería el anfitrión principal en el nuevo centro que había de construirse en Concud. 


El prometedor futuro de "Leonio" se empieza a oscurecer hasta que finalmente su estrella se apaga

Cuando su futuro como estrella rutilante del futuro centro satélite de Concud, finalmente se eclipsó, y eso sucedió hacia el año 2010, la promoción oficial del personaje fue decayendo progresivamente. Las versiones dibujadas y animadas de la mascota "Leonio", fueron disminuyendo `progresivamente, sus apariciones públicas se fueron espaciando, su presencia en las diferentes instalaciones de Dinópolis fue invisibilizándose poco a poco, tanto en el paisaje exterior como en el interior de las instalaciones dinopolianas. Ya no se le veía como antaño en las recepciones a las autoridades políticas que acudían a inaugurar alguna cosa. Tampoco se le veía interactuando como antaño con los pequeños visitantes y sus familiares. En los documentos promocionales del parque temático se olvidaban de incluir su nombre y su imagen. Hasta haber alcanzado, finalmente, el triste estatus de mascota infantil en grave peligro de desaparición escénica. 
En la actualidad, poder encontrar en la Dinotienda de Dinópolis, algún peluche de "Leonio", resulta, en la actualidad, una misión más que dificultosa... totalmente infructuosa. Igualmente sucede si se pretende encontrar su nombre e imagen en otros tipos de objetos serigrafiados con las figuras de las diferentes mascotas territoriales. Objetos que suelen ser adquiridos como regalo para amigos y familiares ausentes o como recuerdo de la visita para algunos de los asistentes: camisetas, bolsas, gorras, cantimploras, estuches escolares, huchas, bolígrafos, llaveros, etc. etc.

"Cuadro de Honor" de Territorio Dinópolis, publicado el 15 de mayo de 2017, mostrando los diferentes componentes del elenco de mascotas que son las representantes oficiales de los diferentes centros satélites de Dinópolis, que constituyen junto con el parque de Dinópolis Teruel, el denominado "Territorio Dinópolis". 
Se puede observar que "Leonio" está ausente y que ya no  forma parte del "grupo de mascotas amigas y colegas" anfitrionas de cada uno de los distintos centros satélite. Tampoco aparece el nombre "Hippobarranco", denominación comercial inicialmente propuest para denominar la futura subsede que había de construirse en Concud
Imagen: Dinópolis FB


La justificación paleontológica de la existencia de la mascota "Leonio" en Dinópolis-Teruel


Las primeras referencias documentales que existen sobre la existencia de abundantes restos paleontológicos en la provincia de Teruel se remontan a los siglos XVII (Andrés Ferrer de Valdecebro) y XVIII (Benito Jerónimo Feijoo). 
Tras la crisis climática del Vallesiense superior, hace entre 9 y 8,7 MA, un nuevo tipo de fauna de mamíferos se instala en la Península Ibérica, dominado por hiénidos carroñeros y grandes herbívoros corredores (équidos, bóvidos y jiráfidos), adaptados a las praderas herbáceas existentes en aquella época. Este periodo de tiempo está muy bien representado en la cuenca de Teruel, razón por la cual el paleontólogo Miquel Crusafont propuso el nombre de Turoliense para designarlo. Aparte del yacimiento de Los Mansuetos, estratotipo de este piso mastológico, cabe reseñar los yacimientos de Los Aguanaces, Concud, Rambla de Valdecebro y Los Algezares (ALCALÁ, 1994).
Su antigua presencia está representada por los abundantes restos óseos de mamíferos de grandes, medianas y pequeñas dimensiones, correspondientes al Mioceno continental, hallados en unos "depósitos de huesos" contenidos en unos estratos sedimentarios, originados a partir de unos antiguos sedimentos lacustres existentes en el término de Concud (Teruel). De esa época y de esos motivos osteológicos provienen nombres populares de lugar, tales como "el Barranco de las maravillas" y el "Barranco de las Calaveras"


Pintura ilustrativa hiperrealista del paleoartista Mauricio Antón, representando una típica escena cotidiana de la llamada "sabana turoliense". Entre toda la fauna representada, destacan en primer plano, un "felino de dientes de sable", a la izquierda,  defendiendo su presa recién capturada, un ciervo, del acoso de otros carnívoros, hienas y chacales que se la disputan. Al fondo, a media distancia, abrevando en una charca un grupo de hipariones y gacelas, en la lejanía un grupo de proboscidios, tal vez dinoterios, parecen mantenerse a la expectativa.
Imagen: Yorokobu


Entre los abundantes restos óseos de mamíferos que constituyen la fauna vertebrada, del Mioceno continental aragonés, que se han hallado en Concud, predominan los correspondientes a hipariones y jiráfidos sivaterinos y grandes félidos “dientes de sable”. Depósitos con este tipo de asociaciones faunísticas eran conocidas desde principios del siglo XX en Grecia, en las localidades de Pikermi y Samos. En el mismo sentido, en España, era también conocida la localidad de Concud (Teruel). En todas estas localidades europeas, las faunas del Mioceno superior, compuestas básicamente por hipariones, jirafas, antílopes y felinos “dientes de sable”, habían sustituido a aquellas otras faunas del Mioceno medio  compuestas mayoritariamente por ciervos, suidos, rinocerontes y grandes cánidos como Amphicyon.
Durante el Turoliense, hace entre 8,7 y 7 MA, en la cuenca de Teruel, la diversidad de cérvidos y suidos se ve drásticamente reducida. Entre los cérvidos encontramos tan sólo los géneros LucentiaProcapreolus. Los suidos se encuentran representados básicamente por Microstonyx, que incrementa incluso su talla, con respecto a los representantes del Vallesiense superior. Entre los “dientes de sable”, dominan las formas de talla moderada, como Promegantereon, de la talla de un leopardo, o como Stenailurus Metailurus, cuyos caninos no excedían el tamaño de los de un felino moderno.


Aspecto externo, supuesto, de otra especie de "felino con dientes de sable", perteneciente al grupo machairodontino. en este caso se trata de la representación de un individuo adulto de la especie Megantereon cultridens, ilustración del afamado paleoartista Mauricio Antón.
Imagen: La nueva Ilustración Evolucionista 


Desde ese momento, las comunidades de artiodáctilos pasan a estar dominadas por bóvidos y jiráfidos corredores. Entre los bóvidos, hasta entonces muy escasos en yacimientos del Vallesiense, se hace extraordinariamente abundante el género Tragoportax, que pertenece al grupo de los boselafinos, que en la actualidad están representados por el nilgo (Boselaphus tragocamelus), un gran antílope de las altas praderas de la India. También por esta época aparecen las gacelas, un elemento muy común en las faunas europeas de finales del Mioceno y que desaparecerá de este continente con la llegada de los primeros fríos del Cuaternario. Otros elementos comunes en las faunas del Turoliense son los jiráfidos, representados por el género Birgerbohlinia, un pariente próximo del género vallesiense Decennatheriumaunque de talla más grande y constituye la prolongación de este grupo en el Turoliense.
El grupo de los hipariones será otro de los beneficiados por el cambio ambiental, convirtiéndose en uno de los elementos más abundantes de esta época, representados por la especie Hipparion concudense. Por lo que respecta al resto de perisodáctilos, la diversidad de rinocerontes decrece, representados ahora por los supervivientes Aceratherium incisivum y el gran Dihoplus scheleirmarcheri
Entre los calicotéridos, persisten los representantes del género Anisodon, aunque su presencia se hace cada vez más rara en los yacimientos turolienses. 
Entre los proboscídeos, los gonfoterios del género Tetralophodon desaparecen de escena. Por su parte, los últimos dinoterios todavía se encuentran presentes en los niveles más bajos del Turoliense, como es el caso del yacimiento de Piera (Barcelona), desapareciendo poco después del registro fósil ibérico. 


El empuje emprendedor y la capacidad artística de un grupo de vecin@s de Concud, hizo posible la creación de una humilde alternativa al malogrado centro satélite de Dinópolis proyectado, antiguamente, para ser construido en la localidad


Santiago Rodríguez Gracia, gerente de la Sociedad Gestora del Conjunto Paleontológico de Teruel Dinópolis ya había anunciado el 17 de mayo del año 2002 que se invertirían 3 millones de euros en la creación de una ruta jurásica, que consistiría en el establecimiento de una serie de subsedes paleontológicas de Dinópolis-Teruel en siete localidades de la provincia de Teruel, para complementar la oferta de ocio y cultura que ofrecía el parque aprovechando los recursos paleontológicos típicos de cada una de estas localidades. Aquella enorme inversión de capital estaba dotada y cubierta por el Fondo de Inversiones de la Diputación de Teruel y se destinaría a la creación de las nuevas subsedes locales, situadas en las siguientes localidades: Peñarroya de Tastavins (Inhóspitak), Galve (Legendark), Mas de la Matas y Castellote (Bosque Pétreo), Concud (Hippobarranco), Albarracín (Mar Nummus) y Rubielos de Mora (Región Ambarina). Todas estas estas localidades habían sido seleccionadas cuidadosamente por los expertos paleontólogos de la Fundación Dinópolis, como localidades muy emblemáticas, dentro de la provincia de Teruel, dada la extraordinaria importancia internacional de sus yacimientos paleontológicos.

En la primavera del año 2003 ya había finalizado la primera fase de ampliación de Dinópolis y empezaron a funcionar las subsedes de Peñarroya de Tastavins (Inhóspitak) y Galve (Legenpark) aunque inicialmente se había previsto que fueran cuatro, al final las subsedes o centros satélites inaugurados se quedaron en la mitad. En 2004 solo se inauguró en Rubielos de Mora la "Región Ambarina, cuando estaba previsto que también se inauguraran los de Albarracín (Mar Nummus), Castellote (Bosque Pétreo) y Concud (Hippobarranco).

En 2005 la Asociación de Vecinos de Concud ya eran conscientes de que no se estaba cumpliendo el cronograma de inauguraciones inicialmente previstas, ya que el proyecto para construir un centro satélite de Dinópolis en la localidad aprovechando los recursos del Barranco de las Calaveras y del Cerro de la Garita, formaba parte de la segunda fase de ampliación del denominado "Territorio Dinópolis". Pero desde la Gerencia de Dinópolis nadie era capaz de asegurarles una fecha, medianamente creíble, como punto de inicio para empezar la construcción de la subsede de Concud, tampoco cuándo se acabarían las obras y, menos aún, cuándo empezaría a funcionar el nuevo equipamiento concudense del "Hippobarranco". Nombre comercial que suponemos que proviene de la fusión apocopada de dos elementos naturales y culturales típicos de la localidad de Concud: las palabras:  Hipparion concudense y "Barranco de las Calaveras" o "B. de las Maravillas"

La Asociación de Vecinos de Concud, siempre había mantenido unas grandes esperanzas en que con la entrada en funcionamiento del nuevo centro satélite de Dinópolis, se generaría una activa e interesante afluencia de geoturistas, cuya presencia en la localidad y su poder adquisitivo, conseguirían activar la modesta y limitada economía de aquella pedanía de la capital. 

Finalmente, superados los plazos oficiales de ejecución previstos, ante la incomprensible inacción e inconcreción de la Dirección de Dinópolis, la Asociación de Vecinos de Concud decidió en el año 2005 tomar la iniciativa y pasar a la "acción creativa directa". Idearon con el asesoramiento científico de los paleontólogos de la Fundación Dinópolis un  proyecto de divulgación y visibilización de la enorme riqueza de su patrimonio paleontológico, a través de la expresión plástica, por medio de la artesanía del modelado de la arcilla local y de la creación de murales paleontológicos de cerámica artística, cuya dirección técnica correría a cargo de la solvencia de un ceramista profesional que dirigiría el funcionamiento de unos talleres populares de cerámica artística paleontológica.

"Corría el año 2005, cuando a nuestro alcalde pedáneo D. José María Gomez, se le ocurrió la brillante idea de poner en valor la riqueza paleontológica que proporciona el tener en su término unos de los yacimientos de fósiles más importantes de España, ” El Cerro de la Garita" y el "Barranco de las Calaveras”. Él como locomotora, Junto con el trabajo desinteresado de un importante número de vecinos, el asesoramiento de Luis Alcalá de Dinopolis y el saber hacer del ceramista Fernando Torrent, hemos conseguido en unos años, hacer un verdadero MUSEO  DE MURALES al aire libre, a la vez que dejar nuestro pueblo mucho más bonito y que puede ser visitado por todo aquel que lo desee."


Aspecto de uno de los numerosos murales cerámicos existentes en las calles de Concud (Teruel), representando la fauna fósil de la localidad. Realizados artesanalmente por un grupo de vecinas de la localidad, bajo la dirección de un ceramista profesional y el asesoramiento científico de paleontólogos de Dinópolis. 
En esta instantánea aparecen algunas de las autoras y responsables de la Asociación de Vecinos, posando delante del mural, el día de su inauguración durante el verano de 2014. 
En el mural aparece representado un felino machairodontino del tipo "dientes de sable" encaramado en lo alto de un árbol usado como oteadero de caza. 
En el panel informativo anejo dice: "Aquí podemos ver al famoso TIGRE DIENTES DE SABLE, un tigre de más de dos metros de longitud y cuyos colmillos incisivos le sobresalían de la parte superior de la boca. Unos colmillos de grandes dimensiones capaces de matar presas mas grandes que el."
Imagen: Concud y sus murales

En 2006 fue inaugurado el "Bosque Pétreo" en Castellote, en 2008 fue inaugurado "Mar Nummus" en Albarracín, en 2012 fue inaugurada "Titania" en Riodeva. En 2015 fue inaugurada "Valcaria" en Ariño... y Concud seguía esperando, con tanta desesperanza como desconfianza, que llegase su turno y que pudiese hacerse realidad la inauguración del centro denominado "Hippobarranco". Pero el incumplimiento de la promesa hecha en 2001 y mantenida en años sucesivos, por los diferentes políticos de turno que iban relevándose en el poder de las diversas instituciones implicadas, seguía pesando como una losa sepulcral sobre el viejo proyecto.
A aquellas alturas del siglo XXI (2015), ya eran muy pocos lo@s vecin@s de Concud que confíaban en que en su pueblo se llegue a crear una verdadera subsede de Dinópolis. Por ese motivo siguieron diseñando, construyendo e instalando sus famosos y atractivos murales paleontológicos. Instalaciones científico-artísticas que constituyen un interesante atractivo turístico para todos aquellos visitantes de la localidad que estén mínimamente interesados en conocer la riqueza paleontológica de la localidad.

Vídeo de 2:55 minutos de duración, que formaba parte del programa de Aragón TV ¡BIEN DICHO!, presentado por María de Miguel, en el que se analiza, cada semana, el origen de centenares de expresiones que usan habitualmente los aragoneses. Y lo hace reflexionando sobre su historia, de una manera divertida y entretenida. Para ello, se viaja a los pueblos y comarcas en los que se usan las diferentes expresiones. Un programa divulgativo y divertido que pretende descubrir nuestro patrimonio cultural y lingüístico a través de las palabras. A cada lugar visitado se le dedica un máximo de "Tres minutos", fue emitido el 25 de abril 2016. En este caso particular se comentan algunas palabras concudenses mientras se realiza un rápido recorrido por la ruta de los murales paleontológicos de Concud, acompañando las representaciones paleozoológicas de unas brevísimas explicaciones muy básicas.
Video: Aragón TV

En la actualidad existe una RUTA DE LOS MURALES PALEONTOLÓGICOS DE CONCUD también conocida como MUSEO AL AIRE LIBRE MURALES PALEONTOLÓGICOS, de muy recomendable visita. Incluye cerca de una veintena de murales cerámicos, bastante vistosos que muestran representaciones individuales o grupales de grandes mamíferos fósiles, cuyos restos han sido hallados en los dos importantísimos yacimientos paleontológicos de la localidad el "Cerro de la Garita" y el "Barranco de las Calaveras", todos ellos pertenecientes a grandes mamíferos del Mioceno superior (Turoliense). En la actualidad los restos óseos de esta fauna fósil puede observarse en la exposición existente en la Sala de los mamíferos, sección temática existente en las instalaciones del Museo Aragonés de Paleontologíagestionado por la Fundación Dinópolis, y que forma parte del conjunto de instalaciones y de la oferta cultural, existentes en el interior del parque de Dinópolis-Teruel.


Falso romance de ciego, improvisado por alguien con buena vista, bastante documentación, un poco de humor  vacilón y mucho cariño por la localidad y su registro fósil


A los literatos consagrados y a los poetas laureados, que lean los siguientes versos, les ruego con humildad que me quieran perdonar este arrebato poético, un auténtico dislate de ripios y vindicación.

Esta es la verdadera historia, señores
de cómo el Concud de mis amores
se quedó sin una subsede decente
tal como Dinópolis le prometió a su gente.
Creativos, cabreados y emprendedores,
los laboriosos y frustrados labradores
fueron llenando sus calles señoriales,
con paciencia y sacrificio, de hermosos murales. 
Con grandes y fieles representaciones 
de rarísimos prehistóricos animales, 
habitantes hace muchas generaciones 
de esta tierra tan salvaje como hermosa 
patria de gente altiva, solidaria y laboriosa.
Consiguiendo demostrar, a la Administración, 
que no tiene corazón, que con tesón y organización, 
las promesas incumplidas, son un agudo espolón
que estimula a la población a esforzarse, cada día, 
para alcanzar con paciencia y osadía, su consecución,
de manera consecuente, apasionada, colectiva y bravía.
Y aquí se acaba el cuento del fantasmal Hippobarranco
instalando un bonito mural de un hiparión blanco,
y la del amargado anfitrión Don Leonio, el gran dentón,
olvidando al peludo personaje en un oscuro rincón.
Gloria y honor a las testarudas gentes de Concud
que de la oscuridad del olvido, crearon su propia fuente de luz

H.A.P.



Una representación escultórica hiperrealista del felino "dientes de sable", será pionera en la ornamentación paleozoológica del parque temático de El Pobo (Teruel), denominado "Un safari en la sabana del Turoliense" 

La Comarca de la Comunidad de Teruel prepara una gran actuación paisajística relacionada con la paleontología, para seguir potenciando el territorio en materia económica, turística, cultural y científica. Se trata de crear un parque temático en el que se pretende reunir una serie de reconstrucciones de grandes mamíferos que vivieron en esta parte de la provincia hace  entre  8,7 y 5,3 millones de años, denominado "Un safari en la sabana del Turoliense"
La actuación se incluye en el proyecto "Dinoexperience", cuyo objetivo principal es vertebrar económicamente y culturalmente la Comarca de la Comunidad de Teruel  mediante la divulgación de los interesantes restos paleontológicos hallados en numerosas localidades, y con los que se escribe el capítulo más antiguo de su historia geobiológica.

Las dos primeras esculturas, a tamaño real y de aspecto totalmente realista, que serán instaladas en el parque serán la de un individuo adulto de un "tigre de diente de sable", de la especie Amphimachairodus giganteus, la figura medirá 1 metro de alto y 2,50 m de largo. La figura del otro animal representará a un individuo adulto de jiráfido sivaterino de la especie Birgerbohlinia schaubila figura medirá 1,80 m de alto y 3,50 m de largo.

Aspecto hiperrealista de la escultura que representa a un individuo adulto de la especie Amphimachairodus giganteus  un tipo particular de felino dientes de sable. Será instalada en el parque de temática paleontológica denominado "Un safari en la sabana del Turoliense", en la localidad de El Pobo. Este equipamiento paleontoturístico y geoturístico se enmarca en el proyecto ‘Dinoexperience’ promovido por la comarca de la Comunidad de Teruel.
Imagen: Heraldo

Finalmente parece ser que el karma está haciendo justicia y devolviendo, indirectamente, a la mascota del bueno y sufrido "Leonio", parte del protagonismo escénico y aprecio popular que la irrupción de la crisis financiera internacional y las prioridades económicas empresariales le arrebataron hacia el año 2010...


Fuentes
Agustí, Jordi (2018): Las faunas de mamíferos del Mioceno continental de la Península Ibérica,  Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, revista PH, nº 94, junio 2018 pp. 182-205  
Alcalá, Luis; Morales, Jorge & Pesquero, Mª Dolores (1998): Propuesta de una ruta cultural paleontológica (la Ruta del Turolense) como método de conservación y de difusión del Patrimonio de Teruel, en Actas del Congreso Europeo sobre Itinerarios Culturales y Rutas Temáticas / coord. por Julio Grande Ibarra, págs. 179-187
- Alcalá, L. .; Mampel, L.  y Pesquero, M. D. (2016): Un safari por la sabana del Turoliense. Ruta propuesta para el Geolodía 16 de Teruel y ubicación del estratotipo del Turoliense, declarado Lugar de Interés Geológico. 8 de mayo de 2016. Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel
- Alpañés, Enrique (2019): Paleoartistas: así trabajan los retratistas de la prehistoria. Yorokobu, 22 de enero
- Anónimo (2002): Dinópolis invertirá 3 millones en crear una ruta jurásica en siete localidades de Teruel que abrirá en 2003EUROPA PRESS 18/05/2002 
- Anónimo (2003): Dinópolis se amplía. El País, 4 de enero de 2003
- Anónimo (2004): La ampliación de Territorio Dinópolis empezará en breveEl Periódico de Aragón, 09/09/2004
- Anónimo (2008): El barrio pedáneo de Concud, en Teruel, estrena nuevos murales paleontológicos basados en los hallazgos de su yacimientoEUROPA PRESS 07/08/2008
- Anónimo (2009): Dinópolis comienza este jueves, 5 de marzo su novena temporada. Zaragoza on Line: 3 marzo
Anónimo. (2011): Una lección de paleontología en barro cocido. Asociación de Vecinos de Concud. CONCUD EN LA PRENSA, 18 de marzo de 2011
Anónimo (2015): Comunicación personal. Sobre la causas y condiciones de crisis del proyecto de centro satélite de Dinópolis en Concud.
- Anónimo (2017): Concud y sus murales. Asociación de Vecinos de Concud
- Franco, Leonor (2008): Concud pide agilizar la construcción de su nueva subsede de Dinópolis. Heraldo, 8/8/2008 
-Lardiés-Bosque, Raúl  (2005): Un nuevo concepto de parque temático: origen e impactos de Dinópolis. Universidad de Murcia, Cuadernos de Turísmo, 5  (149-167)
- Laura (2006): Por fin... las foticos de Teruel. Seitonas 
- Sanchez, Raquel (2019): Arrancan las obras del parque en El Pobo con figuras de animales prehistóricos a escala real. Heraldo, 18/7/2019