jueves, abril 28

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (11)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida 



La leyenda de "las pisadas de la mula de la Virgen María", en la ermita de "Nossa Senhora do Cabo" o de "Santa Maria da Pedra da Mua" (1ª Parte)




Interpretación legendaria de un rastro de marcas extrañas inexplicables, impresas en la roca, de una ladera marina


En algunos lugares de la superficie de roca pelada que constituye la ladera que desciende hacia el Oceáno Atlántico, en la Bahía de Lagosteiros, bajo la "Ermida da Memória", se pueden observar unos rastros de marcas que aparecen claramente estampadas sobre el duro material pétreo. Desde que el Dr. Miguel Telles Antunes los estudió e identifico en agoste de 1971, sabemos que se trata de icnitas de desplazamiento dejadas por el paso de dinosaurios saurópodos, a finales del Jurásico superior. Alguno de estos rastros u otro muy semejante, tal vez hoy desaparecido por el desprendimiento de los materiales en los que se hallaba impreso dio origen en el pasado, en fecha imprecisa, a una curiosa leyenda mariana, la del ascenso por la ladera de la Virgen María sobre el lomo de una mula gigantesca.



Esquema muy simplificado de la zona de la ladera del Cabo Espichel, denominada "Pedra da Mua", con los diversos niveles estratigráficos del Jurásico superior, en los que los investigadores especializados, hallaron 38 rastros de huellas de pisadas de dinosaurios saurópodos. Muchos de ellos no resultaban muy visibles a primera vista, ni para el ojo inexperto, pero unos pocos sí eran muy visibles. Alguno de estos rastros o quizás otros semejantes, hoy desaparecidos, podría haber sido interpretado míticamente y haber dado origen a la creencia en el paso, por aquella ladera, de algún ser gigantesco, tal vez, algún extraordinario animal cuadrúpedo, en relación con algún suceso sobrenatural allí acontecido.
En este esquema, la posición de los rastros principales de icnitas saurópodas, aparecen representada por pares de lineas paralelas discontinuas. Todos los niveles estratigráficos que contienen huellas de dinosaurios aparecen identificados por la letra N y un dígito. En el recuadro del ángulo superior derecho se ha representado un par de huellas de pisadas saurópodas, la mayor corresponde al pie y la menor a la mano. 
Imagen: H. Astudillo-Pombo, realizada a partir de otra muy semejante de Celestino Coutinho


Parece razonable creer que algunas de las icnitas dinosaurianas del Cabo de Espichel ya fueran conocidas en la antigüedad, por algunos pastores, cazadores, leñadores, pescadores o marineros de la zona del Cabo Espichel, mucho antes del siglo XIII o XIV, que es cuando, según afirman diversas fuentes, se supone que se halló, milagrosamente, la imagen de la Virgen María con el Niño en brazos que se conserva en la basílica real. 
La visibilidad de algunas marcas individuales y de algunos de los rastros formados por su con junto, debido a su gran tamaño, abundancia y exposición, en un lugar elevado y despejado, estaba asegurada. Debieron resultar bien visibles para quienes miraran hacia aquel lugar, ya fuese desde el lado contrario del altiplano, desde la playa o desde el mar, en la bahía de Lagosteiros.



Vista aérea de la zona del Cabo Espichel (Sesimbra, Portugal) en las inmediaciones del complejo religioso del santuario de "Nossa Senhora do Cabo". El pequeño edificio blanco, dentro de un círculo, situado al final de la ladera marina, es la primitiva ermita conmemorativa del hallazgo de la imagen de la Virgen del Cabo. La parte de la ladera marina que desciende hacia la Bahía de Lagosteiros, encerrada dentro de un trapecio de color rosado, contiene varios niveles estratigráficos en los que se han hallado diversos rastros de pisadas de dinosaurios. Según la tradición religiosa popular fue por este lugar, precisamente, por donde ascendió la mula que surgiendo del mar transportó a la Virgen hasta la cima.
Imagen: Senhora do Cabo (Lendas e Culto)

Es posible que algunas de las icnitas de "Pedra da Mua", en la prehistoria o en la antigüedad pre-cristiana, al resultar ser unas marcas bien visibles, pero inexplicables para el sentido común de aquella época, ya hubieran podido ser interpretadas de alguna manera mítica, por parte de los pobladores o visitantes de la zona que las hubieran observado. Tales interpretaciones fabulosas, de la antigüedad, al no haberse conservado en la memoria popular, ni en ninguna clase de documentación antigua, hoy día, nos resultan totalmente desconocidas. Tan sólo conocemos una interpretación legendaria de tipo mítico, asociada a la religiosidad popular católica portuguesa. Debió generarse en la época medieval y se ha conservado hasta nuestros días, por haber quedado registrada en documentos escritos del s. XVII y en documentos plásticos del XVIII.


Aspecto del retablo barroco del altar mayor de la Basílica Real que contiene el sagrario acristalado en cuyo interior se conserva y expone la pequeña y sencilla imagen de "Nossa Senhora do Cabo" cuyo hallazgo, debidamente adornado por la fantasía popular católica dio origen, al menos, a cuatro tipos de leyendas.
Imagen: Os mistérios do Santuário de Nossa Senhora de Mua



No se conoce con exactitud el año en que, verdaderamente, fue hallada la pequeña imagen de la Virgen que se denominó de "Nossa Senhora do Cabo" Espichel por haber sido hallada en ese lugar. 
El registro documental más antiguo, hasta ahora conocido sobre el culto medieval de Santa María del Cabo o Santa María de la Piedra de la Mula, centrado en el antiguo y pequeño santuario del Cabo Espichel, es una carta del rey Pedro I de Portugal, fechada el 12 de abril de 1366. En la que se comenta que los lugares del término de Sesimbra estaban escasamente poblados en esa época "ya que se encuentran en uno de los extremos del fin del mundo, al que no llega camino alguno, excepto aquellos por los que se va de Romería hasta Santa María del Cabo" 
Por lo tanto, debe suponerse que el hallazgo de la imagen debe ser anterior a esa fecha, en la que, al parecer, aquella imagen ya gozaba de fama, de un santuario propio y de suficientes devotos que iban en peregrinación hasta aquel remoto y solitario lugar, para haber conseguido trazar caminos o senderos que conducían hasta aquel lugar.

Existe una supuesta fecha de hallazgo de la imagen, bastante anterior, correspondiente al año 1215, asociada a una versión legendaria, que según los historiadores parece ser fruto de la confusión. Tal fecha correspondería a la del hallazgo legendario de otra imagen de la Virgen famosa en la zona por lo que correspondería a otra advocación distinta, la de "Nossa Senhora d'Arrábida", venerada en un lugar cercano.

Por lo tanto, sería razonable creer que no habría sido antes de mediados los siglos XIII o XIV, cuando se habrían empezado a generar narraciones piadosas relatando ciertas situaciones extraordinarias relacionadas con el hallazgo milagroso de la imagen de "Nossa Senhora do Cabo" Espichel, pues debió ser en esa época cuando se descubrió la imagen de la Virgen del Cabo Espichel. 
Según algunos autores, la pequeña imagen habría sido ocultada en aquel lugar por los cristianos, muchas décadas antes para protegerla de las hordas de los iconoclastas invasores sarracenos, temerosos de la segura profanación, cuando los moros avanzaban hacia la conquista de Lisboa. 
Según otros autores, las apariciones milagrosas de las denominadas "vírgenes encontradas" tienen un sospechosa relación de proximidad geográfica y cronológica con la instalación de determinadas ordenes religiosas que recolonizaban ciertos territorios, anteriormente, mal cristianizados o islamizados.

Fragmento de uno de los 10 cuadros que constituyen el mural cerámico de azulejos, de 1751, en el que se representa el ascenso milagros de la Virgen del Cabo, cabalgando sobre una mula, por la ladera marina del Cabo de Espichel, en dónde han quedado impresas, milagrosamente, sus pisadas en forma de un largo rastro que partiendo desde el mar llega hasta la cima.
Imagen: Dinosaurs of Portugal


Se dice, también, que la leyenda de la mula prodigiosa, ya aparecía recogida en un documento del año 1410, correspondiente a la construcción de la "Ermida da memória" de Santa Maria da Pedra de Mua, por orden del Condestable Nuno Álvares Pereira, en el que se cuenta la milagrosa aparición de la imagen de Nuestra Señora, en el Cabo Espichel. Se relata que la Virgen María, con el niño Jesús en brazos fue trasportada sobre el lomo de una enorme mula que había surgido del océano, en la bahía de los Lagosteiros. Luego de atravesar la "Praia dos Lagosteiros" la mula fue ascendiendo, sin gran dificultad, por un inclinado talud de roca pelada, hasta  alcanzar el borde del altiplano que corona la ladera del cabo, llegado a ese lugar el animal se arrodilló para que la virgen pudiera apearse. 

Hoy día, el mítico lugar donde, según la leyenda, la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, descabalgó la fabulosa mula marina y puso sus santos pies sobre el suelo portugués, puede reconocerse porque está señalado por una pequeñísima ermita de planta cuadrada y curioso aspecto de edificio arábigo. 

Curioso aspecto "arábigo" de la pequeña "Ermida" o "Miradouro" construido a principios del siglo XV, en el lugar en que se halló la imagen de la Virgen María. En el interior se encuentra un zócalo mural de azulejos, del s. XVIII, en uno de cuyos "cuadros" se representa el prodigioso ascenso de la Virgen María sobre el lomo de una mula hasta aquel lugar, tras haber superado la empinada ladera marina que hay a sus pies. 
Imagen: Fotos del Santuário de Nossa Senhora do Cabo Espichel


Por lo tanto parece ser que debió ser a finales del s. XIV o principios del s. XV cuando alguien empezó a asociar las intrigantes marcas impresas en la roca de la empinada ladera marina, con la imagen de la Madre de Dios. Fue entonces cuando alguien se inventó una curiosa e ingenua leyenda popular que pretendía explicar la supuesta relación entre el hallazgo de la imagen sagrada y un misterioso rastro de enormes pisadas causadas por el paso de una imaginaria mula gigante que hoy denominamos icnitas de desplazamiento causadas por el paso de diferentes dinosaurios, hace entre 150 y 145 millones de años.  

Esquema del nivel estratigráfico Nº 5, en el que aparecen representadas las huellas de pisadas de dinosaurios saurópodos, formando rastros bien visibles. Según algunos autores pudieron haber sido interpretados como dejados por el paso por la ladera de algún animal  cuadrúpedo de enorme tamaño y extraordinaria fuerza .
Imagen:

Parece ser que a principios del siglo XV ya existía y era conocida una explicación milagrosa a la presencia de un inexplicable rastro de marcas que aparecían impresas en la roca de la ladera de Lagosteiros. Dado que por sus formas redondeadas o de media luna las marcas resultaban vagamente semejantes a las huellas de las pisadas de una caballería de enorme tamaño y debido al hecho de que estaban situadas muy cerca del lugar del hallazgo de una imagen de la Madre de Dios su asociación con las cabalgaduras tradicionales de la Virgen, la burra o la mula, era casi inevitable. 

El ingenuo relato popular, narrando el prodigioso ascenso de una enorme mula por por una superficie de roca pelada muy inclinada, debió resultar fácilmente comprensible y perfectamente creíble para la mayoría de la gente de aquella época y lugar que debían ser tan ignorantes de los fenómenos geológicos como crédulas de los prodigios de dios, al haber sido dotadas por la mitología religiosa comunitaria de una concepción sobre el origen y el funcionamiento del mundo de tipo sobrenaturalista o mágico-religioso. 


Se han recogido cuatro versiones legendarias, diferentes, que relataban el hallazgo portentoso de la imagen de la Virgen, sólo una de las cuales incorpora al relato popular la presencia de las icnitas de dinosaurios saurópodosen existentes en la roca de la ladera marina que desciende desde el altiplano hasta el mar en la bahía dos Lagosteiros. 

En la versión más antigua que es un "calco" de la leyenda del hallazgo de la imagen de "Nossa Senhora d'Arrabida" la imagen habría sido hallada en el interior de una gruta de la ladera, tras haber sido arrastrada por el oleaje de las manos de un fraile, que conjuraba una horrible tempestad nocturna, sobre la cubierta de un barco inglés. 
En otra de las versiones de la leyenda, nada imaginativa, los afortunados halladores de la santa imagen fueron dos hombres de Caparica que habiendo ido a recoger leña hasta aquel apartado quienes lugar encontraron, casualmente, la imagen oculta entre unos peñascos.
En otra versión, algo más imaginativa, los protagonistas habrían sido un viejo de Alcabideche y una vieja de Caparica que había observado en noches sucesivas, la aparición de una luz misteriosa sobre un lugar de la cima del cabo Espichel, quienes por inspiración divina acudieron al lugar por separado pero coincidiendo en el momento del hallazgo


Cuadro narrativo del mural cerámico de azulejos, realizado hacia 1750, representando gráficamente la leyenda del hallazgo de la imagen de "Nossa Senhora do Cabo", explicativa del origen milagroso de unas marcas semejantes a pisadas de mula gigante, en la superficiede las rocas. 
Arriba, a la izquierda aparecen los dos peregrinos, un viejo de Alcabideche y una vieja de Caparica, testimonios y relatores del portentoso milagro en peregrinación al lugar indicado por la Virgen. 
En el centro, la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, sentada de lado, sobre la mula milagrosa que era conducida por un ángel. 
Debajo, a la derecha, sobre las rocas del acantilado marino del Cabo Espichel, el rastro milagroso de las huellas de pisadas dejadas impresas sobre la roca por el ascenso milagroso de la mula, surgida del mar Atlántico cargando la imagen de la Virgen. 
Abajo, en el centro, dos angelitos sostienen un cartel alargado en el que aparece escrita la frase que resume el milagro “Chegando a este sítio vêem com admiração subir a Senhora pela rocha” (LLegando a este lugar ven con admiración subir a la Señora por la roca)
Imagen: O Mistério das Pegadas

La versión más conocida y más popular de la leyenda del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora, en el Cabo Espichel, ha resultado ser la más fabulosa de todas ellas y que amplía el relato de una de las otras versiones, al incorporar a la narración la aparición de la virgen sobre la mula gigante y sus pisadas sobre la roca. Con toda seguridad su popularidad se debe al hecho de haber sido representada gráficamente en uno de los diez "cuadros" que componen un gran mural cerámico que desde mediados del s. XVIII, existe en el interior de la pequeña y sencilla ermita conmemorativa y por resultar un relato mucho más atractiva por ser mucho más fantasioso.
La invención de un relato piadoso que narrara unas circunstancias portentosas para el hallazgo de la pequeña y sencilla imagen, resultaría no sólo mucho más emocionante y memorable, sino también, muy efectivo para atraer hasta el lugar peregrinos ansiosos de ayuda divina, dispuesto a dejar cuantiosos donativos en el santuario a cambio de un milagro de la Virgen. 

Distribución, a modo de zócalo en el interior de la ermita, del conjunto de "cuadros narrativos" que constituyen el mural cerámico de azulejos en que se narra visualmente la historia legendaria y real del origen de los dos santuarios marianos del Cabo Espichel.
Imagen: Ermida da Memória, Cabo Espichel, 


En los 4 primeros "cuadros" de los 10 que componen el mural de azulejos, a modo de zócalo en la parte baja de los muros del interior de la "Ermida da Memória", se narra la leyenda de la inspiración y hallazgo de la imagen y los 6 restantes la historia de la construcción de los dos santuarios, el viejo y el nuevo y el culto. 
Con toda seguridad, la representación gráfica de una de las versiones hizo que fuese la más "leída visualmente" con profunda admiración por miles de crédulos peregrinos analfabetos, necesitados de milagros, desde el momento de su colocación, hacia 1751, y hasta el día de hoy. Por esta razón esta ha sido la interpretación popular más divulgada y conocida sobre el origen milagroso de las icnitas del Cabo de Espichel. 

Unos determinados niveles de estratos calcáreos, con una inclinación de 35º, de los que forma la parte de ladera del Cabo de Espichel, que descienden hacia la Bahía de Lagosteiros muestra impresos unos misteriosos rastros de marcas como de enormes pisadas equinas. Antiguamente se creyeron pisadas, dejadas por el paso de una gigantesca mula prodigiosa. Causadas al ascender desde la playa hacia la cima del promontorio, cargando a la Madre de Dios con el Niño en brazos.
Imagen: Senhora do Cabo (Lendas e Culto)



La leyenda que verdaderamente nos interesa por incluir las icnitas de dinosaurios, relata que un viejo de  Alcabideche había observado en noches sucesivas, la aparición de una luz misteriosa sobre un lugar del cabo Espichel. Intrigado por aquel hecho misterioso y no encontrando explicación alguna, le pidió a la Virgen María que le explicase qué significaban estas visiones. En sueños, se le apareció la Virgen y le dijo que fuera hasta el cabo Espichel, donde se encontraría una imagen suya, a la que debía rendirse culto en un santuario. Al día siguiente, el viejo salió en peregrinación para cumplir el mandato de la Virgen. Yendo de camino hacia el cabo Espichel, se encontró con una vieja de Caparica, que había tenido las mismas visiones y recibido la misma indicación de la Virgen, por lo que decidieron proseguir el camino y realizar la misión del descubrimiento juntos.

Después de haber llegado al punto de destino, el lugar donde aparecía la luz misteriosa y donde luego se construiría la pequeña ermita conmemorativa, avistaron en la Bahía de Lagosteiros una gran mula surgiendo del océano que era cabalgada por la Virgen María con el Niño en brazos. Luego de atravesar la playa, el animal fue ascendiendo por la ladera de roca pelada, con alguna dificultad debido a la gran inclinación del terreno, por este motivo el animal tenía que afianzar cada paso que daba, con gran fuerza, de tal manera que iba dejando tras de sí un rastro de sus pisadas. Finalmente al llegar a la cima, donde estaban los dos maravillados viejos peregrinos, la mula avanzó unos pasos y se arrodilló para que la Madre de Dios pudiese apearse de su cabalgadura. Después de desvanecerse la visión, los dos testigos visionarios, hallaron entre las rocas aquella pequeña imagen de la Virgen, como uno de los dos testimonios del milagroso portento vivido, el otro testimonio eran las pisadas que la gigantesca mula había dejado impresas sobre las rocas de la empinada ladera.

Fotografía reciente en la que se ve, en la parte izquierda, el aspecto de un panel informativo, con datos para visitantes interesados en la paleontología del lugar. En la parte derecha vista de la ladera marina con los niveles estratigráficos que contienen icnitas de dinosaurios. Sobre el altiplano, a la izquierda la basílica y el complejo religioso agrupado a su alrededor y a la derecha, aislado, el pequeño edificio de la primitiva ermita conmemorativa.
Imagen: Cida Garcia

Hoy día, la vieja interpretación que confundía un rastro de icnitas de dinosaurio saurópodo, compuesto por las huellas de manos, en forma de media luna, y por huellas de pies, en forma ovalada, con las pisadas dejadas por el paso de una mula gigantesca, a las personas de mentalidad racionalista y con formación naturalista, les resultará tan fantasioso como absolutamente increíble.

Columna estratigráfica del Cabo de Espichel, correspondiente a materiales del Jurásico superior, en la que se indican los niveles estratigráficos en los que se han hallado impresas icnitas de dinosaurios, formando parte de 40 rastros. 
En cada uno de los niveles estratigráficos se ha representa el tipo de dinosaurio causante, identificado a partir de la forma de sus huellas características. Predominan claramente los rastro de dinosaurios saurópodos (38), vegetarianos, pero se han hallado dos rastros de terópodos, carnivoros.
Imagen: Land of the Dead 







Fuentes: 

- Adrião, Vitor Manuel. 2013. Os mistérios do Santuário de Nossa Senhora de MuaComunidade teurgica portuguesa 2013/09/19
Anónimo "Culto a Nossa Senhora do Cabo". Wikipedia
Anónimo. Pedra da Mua – Cabo Espichel (Sesimbra) Museu Nacional de História Natural e da Ciência. Universidade de Lisboa 
-Antunes, Miguel Telles. 1976. Dinossáurios Eocretácicos de Lagosteiros. Centro de Estratigrafia e Paleobiologia do Instituto Nacional de Investigação Científica. Ciências da Terra. Universidade Nova de Lisboa
- Baptista Pereira, Fernando António. 2014. "O santuário do Cabo Espichel a Lenda, o Espírito do Lugar e o modo de os dar-a-ver". Revista Santuários, Cultura, Arte, Romarias, Peregrinações, Paisagens e Pessoas. Vol. 1 (1): 116-125.
- Colectivo. Os dinossáurios nadavam? en Pegadas e pistas de dinossáurios no Mesozóico português
- Colectivo. 2011. Icnitas de Dinosaurio de la Península Ibérica (IDPI) Candidatura hispano-portuguesa para Declaración Patrimonio Mundial de UNESCOMinisterio de cultura.   
- Ferreira, Alcino & Cabaça, Ana. 2011. “Santuário de Nossa Senhora do Cabo Espichel”Revista Arquitectura Lusíada, N. 3 (2.º semestre 2011): p. 41-48. 
Figueiredo. Silvério. 2013. As Lendas das Pegadas de Cavalos: Icnofósseis interpretados como marcas de equídeos. I Congresso Internacional "O Touro e o cavalo na pré-História e na História" Golegã e Chamusca 15 – 19 Maio 2013
- Granadeiro, Rui. 2015. Nossa Senhora do CaboAlmada virtual museum
- Marques da Silva, Carlos & Cachão, Mário. 2008.  "Dinossáurios e crenças populares". Departamento de Geologia, da Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa. Geologia no Verão
Mateus, Octávio. 2008. Lenda da N. Sra. da Pedra da Mua. Lusodinos 15/06/2008
- Pato, Heitor Baptista. 2013a. "A Senhora do Cabo (Historia e Culto)" Linda-a-Velha
- Pato, Heitor Baptista. 2013b. "A Senhora do Cabo. As lendas/ O culto/ Os círios Linda-a-Velha, 6 Abril 2013 
- Pereda Suberbiola, X., Ruiz-Omeñaca, J. I. y Canudo, J. I. 2006. "Los primeros descubrimientos de dinosaurios ibéricos"Naturaleza Aragonesa nº17, p. 4-10
- Pereda Suberbiola, Xabier & Díaz-Martínez, Ignacio. 2011. Los fósiles de dinosaurios como Geomitos. Enseñanza de las Ciencias de la Tierra(19.2)  141-148




sábado, abril 2

Los fósiles como motivo temático en la filatelia ibérica (17)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.




El registro fósil, en los matasellos conmemorativos, ibéricos, o/y en los sobres y tarjetas, especiales, del primer día de circulación postal (Continuación, 4ª parte) 

5- Matasellos conmemorativos, tarjetas especiales y sobres de primer día de circulación postal, con imágenes o textos, alusivos a artrópodos fósiles: trilobites e insectos




5.1. Matasellos especial conmemorativo, de la celebración de la Exposició Filatèlica "La Geología a través de los sellos", en la Universidad de Zaragoza, del 13 al 14 octubre de 1994 y del Primer día de circulación postal.


Con motivo de la celebración de la Exposició Filatèlica temática titulada "La Geología a través de los sellos", en la Universidad de Zaragoza, el Servicio de Correos concedió a los organizadores un matasellos especial conmemorativo, en el que apareció representado un trilobites del género Phacops
La exposición consistió en una selección de una parte de la enorme colección temática propiedad del Dr. Cornelis Winkler Prins, paleontólogo holandés y coleccionista experto especializado en filatelia mundial relacionada con la Geología y la Paleontología. Un paleontólogo con muchos colegas y amigos en España, por haber desarrollado una buena parte de sus investigaciones en nuestro país, y que por entonces trabajaba en Naturalis, Nationaal Natuurhistorisch Museum, en Leiden, Holanda.


Aspecto del sobre común, "circulado" con dos matasellos especiales conmemorativos estampados
Imagen:
 Delcampe

El diseño del matasellos fue realizado y ejecutado por el paleontólogo del Museo Paleontológico de Zaragoza (Unizar) Dr. Ignacio Canudo. Se eligió para la ocasión una representación de un ejemplar del género Phacops, propio del Devónico. La serie de razones que justificaba la elección fueron: que el género Phacops se halla en muchas partes del mundo, incluida la Península Ibérica;  que los trilobites suele ser uno de los primeros fósiles que compran los coleccionistas de fósiles y porque en aquellos años, las tiendas de Minerales y Fósiles, se habían inundado de ejemplares de este tipo de fósiles, procedentes de Marruecos. 
Además, por aquella época, el Dr. I. Canudo no conocía la existencia de ningún sello con una representación de trilobites del género Phacops. Con la creación de un matasellos específico, los paleontólogos del Museo Paleontológico de Zaragoza (Unizar) pretendían hacerle un pequeño hueco, en el mundo filatélico, al muy común género Phacops.


Aspecto del matasellos especial conmemorativo, estampado en Zaragoza con motivo de la celebración de la exposición filatélica "La Geología a través de los sellos". La muestra estaba formada por una selección de la enorme colección temática propiedad del Dr. Cornelis Winkler Prins
Imagen: Delcampe

En opinión de C. Winkler Prins, el ejemplar de trilobites que aparece representado en el centro del matasellos zaragozano, fue dibujado a partir de la imagen de un trilobites de la especie Phacops rana (Green, 1832) procedente del Devónico Medio, de los EE.UU.

En el matasellos especial el trilobites "facops" aparece representado en vista superior o dorsal, dispuesto horizontalmente con la zona de la cabeza a la derecha y aparece enmarcado por dos líneas laterales y por una leyenda descriptiva. En la parte superior dice: La Geología a través de los sellosy en la parte inferior dice: Exposició Filatélica. Zarsgoza, 13-14 de octubre de 1994

Como es costumbre, el matasellos especial conmemorativo del primer día de circulación, sólo se estampó en la oficina de Correos que de manera temporal se instaló en el local de la exposición, durante el primer día del evento filatélico-geológico-paleontológico


5.2. Sobre y matasellos especiales, conmemorativos, de la celebración de la IV Feria del Coleccionismo, en Pamplona/Iruña, del 16-18 de junio del 2000 y del Primer día de circulación postal.

En la Feria del Coleccionismo de Pamplona, en la que se pueden intercambiar, comprar y vender carteles de cine, discos de música, películas CD, DVD, tebeos,tarjetas postales, pins, coches, motos y trenes en miniatura, cromos, sellos, monedas, billetes, tarjetas telefónicas, mecheros y llaveros, la sección dedicada al coleccionismo de minerales y fósiles ocupan un lugar muy destacado, por el volumen de material expuesto y por la cantidad de público que asiste atraído por este tipo de productos naturales expuestos en esta feria. Por esta razón, los organizadores del evento ferial quisieron dedicar el matasellos especial conmemorativo de la celebración de la feria a la sección de Minerales y Fósiles. 

Aspecto del sobre especial, "circulado" con dos matasellos especiales conmemorativos estampados manualmente
Imagen: Delcampe

En la parte izquierda del sencillísimo sobre postal conmemorativo, tan sólo aparece una leyenda: IV Feria del Coleccionismo.  Pamplona - Iruña, 16-18 Junio 2000.

El matasellos especial, conmemorativo, está formado por una leyenda distribuida circularmente alrededor de una pirámide, de base cuadrada, en cuya cara frontal aparecen representadas tres figuras que deben simbolizar los productos más típicos de la sección ferial dedicada a los Minerales y Fósiles. 
En la parte alta de la cara frontal de la pirámide, está la figura que por sus características típicas identificamos claramente como la representación de un trilobites y debajo de él, las que parecen ser una macla cristalina  y un un cristal o gema cristalina, tal vez tallada. 
El pequeño tamaño de la figura que representa un trilobites y la mala reproducción del animal en la estampación del cuño postal, no facilita su identificación zoológica. Por las características de su aspecto general, tal vez podría tratarse de un ejemplar del género  Phaetonellus, del Devoniano medio, de Marruecos....


Aspecto del matasellos especial conmemorativo, en la parte alta de la pirámide aparece representada la figura de un trilobites. 
Imagen: Delcampe

La parte de la leyenda circular, situada por encima de la pirámide dice: IV Feria del Coleccionismo. 16-18 Junio 2000 y la parte situada por debajo: Pamplona-Iruña.



5.3. Matasellos especial, conmemorativo, de la celebración de la VIII Semana de la Feria de minerales y fósiles en Urretxu y de la Exposición Filatélica en Zumarraga, el 11 y 12 de noviembre de 1995 y del Primer día de circulación postal.


En Urretxu se vienen celebrando Semanas dedicadas a celebración de una Feria de Minerales y Fósiles, desde el año 1988. Cada año los organizadores solicitan a Correos la emisión de un matasellos especial conmemorativo. El del año 1995 tenía un doble contenido paleontológico pues se representaban un fragmento de ámbar y mosquito incluido en su interior.
El sobre que se muestra es del tipo común y corriente, el valor filatélico se lo otorgan el par de matasellos especiales conmemorativos estampados manualmente.

Aspecto del sencillo sobre  "circulado" con dos matasellos especiales conmemorativos estampados manualmente
Imagen: Delcampe

El el matasellos especial conmemorativo, consta de un dibujo esquemático representando la figura de un mosquito incluido en un fragmento de ámbar y de una leyenda distribuida a su izquierda, por encima y por debajo. La leyenda redactada en lengua vasca dice: Urretxuko mineral eta fosilen. Buruzko VIII  Astea (cast. : VIII Semana de los Minerales y Fósiles de Urretxu) 11-12 nov. 1995. Expo. Filatelica. Zumarraga 


Aspecto del matasellos especial conmemorativo, representando la figura de un mosquito prehistórico, momificado al quedar incluido en el interior de un fragmento de ámbar o resina fósil. 
Imagen: Delcampe

Según el boletín de la 
Eseba-Fevasofi el autor del matasellos es L.F.V., que también es el autor de los demás cuños paleontológicos vascos y como hemos descubierto que las siglas LFV equivalen al nombre del diseñador de matasellos José Angel López Fernández-Velilla, es de suponer que éste, por ser de la misma temática y estilo muy semejante, también sea de su autoría.


Fuentes:

- Anónimo. 2000. Matasellos Emitidos Año 2000, Servicio Postal de Correos Junio 2000 (Página 3)
Anónimo. Matasellos de Guipuzkoa. Web de Eseba-Fevasofi. Federación Vasca de Sociedades Filatélicas 
- Canudo Sanagustín, José Ignacio. 2011. Matasellos del Phacops sp. Comunicación personal del 20/08/2011 
- Pérez, Félix. 2010. Matasellos de Prehistoria y arqueología, Marcotem, abril 2010 
- Winkler Prins, C. F. 2003. "Besprechung: Trilobiten weltweit: Die Welt der Dreilapper und ihr Spiegelbild in der Philatelie", Nederlandse Geologische Vereniging, Grondboor & Hamer, 2, p. 37

jueves, febrero 11

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (19)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida

Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo: de 1900 a 1919, inclusive (Continuación, 12ª parte).


Introducción:

El diario madrileño El Globo, publicó el 20 de julio de 1913 (n.º 13.029), en la segunda columna, de la página 3, una noticia titulada El “Diplodocus carnegiei” apenas diferenciable entre el resto del texto que saturaba las columnas en que se habían embutido las restantes noticias de la página.
Exactamente el mismo texto fue publicado 6 días más tarde por el Diario oficial de avisos de Madrid el 26 de Julio de 1913, en la página 5.

Como era costumbre en los diarios de la época, no se indicaba ni la fuente, ni el redactor de la noticia y por supuesto no iba acompañada de ninguna imagen ilustrativa.



El «Diplodocus carnegiei».


Las dimensiones de este monstruo fósil son 25 metros de largo y 4 de ancho. Su forma recuerda la de un lagarto.
El "diplodocus carnegiei” es el más gigantesco de los saurios y demuestra el desarrollo colosal que alcanzaron aquellos animales de la época jurásica antigua, cuando la especie de los mamíferos no daba indicios aún de su aparición en la escala biológica.
Fué descubierto hace algunos años en los alrededores de Pittsburgo, donde se conserva el original.
En estos últimos años se han suscitado grandes discusiones acerca de la manera como debieron marchar estos monstruos enormes.
Los paleontólogos alemanes contradicen la opinión de los sabios norteamericanos, quienes han reconstruido el saurio colocándolo en posición horizontal y tendido en toda su extensión.
En cambio, los sabios alemanes sostienen que esta posición es inadmisible, porque por más vigorosa que haya sido la contextura de saurio, éste no habría podido mantener continuamente tendida horizontalmente una cola de varios metros y poco menos ancha que el cuerpo del animal. Por eso piensan que el diplodocus se mantenía casi erguido, apoyándose en la cola y manteniendo en el aire sus extremidades superiores.
Un calco del gigantesco fósil fué regalado por el archimillonario Mr. Carnegie al Presidente de la Argentina con destino al museo de La Plata y ocupó 36 cajones, en los cuales se le acondicionó con armaduras completas de acero para evitar el más mínimo deterioro.




Algunos aspectos mencionados, a reseñar

En primer lugar, hay que remarcar que, según la prensa española, en ese momento, aún subsiste una controversia sobre la hipotética posición que debió haber adoptado durante la marcha aquella enorme bestia prehistórica, entre los paleontólogos norteamericanos y los alemanes, entre otros.

La representación de la postura de los Diplodocus durante la marcha ha cambiado considerablemente con el paso de los años. Por ejemplo, en una obra clásica de Oliver P. Hay (1910) se representaba a dos Diplodocus merodeando en la orilla de un río. Dichos animales muestran los miembros abiertos hacia los lados, en posiciones similares a los de los lagartos y cocodrilos. Oliver P. Hay argumentó que los Diplodocus tenían un paso parecido al de los lagartos, con las patas sobresaliendo lateralmente, a ambos lados del cuerpo ("On the Habits and Pose of the Sauropod Dinosaurs, especially of Diplodocus." The American Naturalist, Vol. XLII, Oct. 1908), afirmación que fue apoyada por la opinión del zoólogo y herpeontólogo alemán Gustav Tornier


La ilustración, antes citada, formaba parte de un articulo de Oliver Perry Hay, publicado en 1910, en Proceedings of the Washington Academy of Sciences, vol. 12, pp. 1–25 
Imagen: Wikipedia

Sin embargo, la hipótesis de que los diplodocos arrastraban el vientre sobre el suelo fue rebatida por William J. Holland, quien demostró que un Diplodocus marchando con esa postura, habría necesitado desplazarse sobre un foso para poder hacer pasar su voluminoso y pesado vientre.


Otra imagen que ilustraba la idea errónea de que los diplodocos tenían unas extremidades demasiado débiles para sostener el enorme peso de su cuerpo, fuera del medio acuático de los margenes de ríos y lagos, en el que se suponía que pasaban gran parte de su tiempo...
Pintura original del artísta e ilustrador naturalista Heinrich Harder realizada a partir de un dibujo del esquema esquelético del Diplodocus, original de G. Tornier
Imagen: Wikipedia

Sin embargo, los paleontólogos alemanes postulaban la idea de una marcha en posición semi-erguida, semejante a la que se suponía también habitual para los iguanodontes, durante la marcha, primordialmente, casi bípeda...


Iguanodontes en un paisaje antediluviano obra pintada por el paleoartista alemán Heinrich Harder para la magnífica colección de láminas de fauna prehistórica de la colección "Tiere der Urwelt" (Animales del Mundo Prehistorico). Promovida por la empresa Theodor Reichardt, fabricante alemán de cacao en polvo y de chocolate, con fábrica en Hamburg-Wandsbek.   
Imagen: Tiere der Urwelt (first serie)


En segundo lugar hay que destacar que el archimillonario Mr. Carnegie, empujado por su ego, su enorme fortuna y su filantropismo, regaló costosas y complejas reproducciones del esqueleto original del diplodoco que llevaba su nombre y que se conservaba en su museo particular, vaciadas en escayola, a diversos mandatarios de diversos países del mundo occidental, con la petición de que fuesen donadas a los museos de Historia Natural más importantes de sus respectivos países para que el pueblo y los científicos pudiesen gozar y aprender de su comtemplación. 
Se cita  en la noticia "el calco" que Mr. Carnegie regaló al Presidente de la Argentina con destino al museo de La Plata, presentado al público en 1912, pero no se hace mención de que años antes de donar esa replica ya había regalado unas cuantas más, a algunos presidentes, reyes y zares de Europa:
La primera réplica fue donada al Reino Unido, donde se dio a conocer al público  en el Museo de Historia Natural, en Londres, el 12 de mayo de 1905. 
La primera réplica donada Alemania se dio a conocer a principios de mayo de 1908, en el Museo de Historia Natural de Berlín. La segunda réplica, donada en 1932, por razones por mi desconocidas, todavía sigue sin montar, en sus correspondientes cajones, en el Museo Paleontológico de Munich. 
La réplica donada a Francia se dio a conocer el 15 de junio 1908, en el Museo Nacional de Historia Natural en París.
La réplica donada a Austria se dio a conocer en 1909, en el Museo de Historia Natural de Viena. 
La réplica donada a Italia se dio a conocer en 1909, en el Museo de Paleontología y Geología en Bolonia.
La réplica donada a Rusia se dio a conocer en 1910, en el Museo Zoológico de la Academia Rusa de Ciencias en San Petersburgo.
!Y por fin, en el octavo lugar, le tocó su turno a España! La réplica española del esqueleto de Diplodocus carnegii, se dio a conocer en noviembre de 1913, en Madrid, en un local cedido al Museo Nacional de Historia Natural. (1)  

El estallido de la Primera Gran Guerra en 1914 puso freno, temporalmente, a la donación amistosa de réplicas del gran esqueleto del dinosaurio saurópodo más completo nunca hallado, el de Diplodocus carnegie. La muerte de Carnegie en 1919 parecía haber traido el fin definitivo del proyecto de donaciones pero en 1929 Louise Carnegie, esposa de Andrew, encargó un reparto adicional de réplicas como regalo para otros museos.


(1) Todo lo relativo a lo reflejado por la prensa española, sobre este evento, se trató en diversas entradas anteriores, de esta misma sección del blog, publicadas entre noviembre y diciembre de 2013 ( 10 11 12 y nº 13), cuando se conmemoró el centenario de la réplica del Diplodocus carnegii recibida por el rey Alfonso XIII y donada por él al MNCNM.



Fuentes

- Anónimo. Diplodocus. Wikipedia 
- Anónimo. 2014. The Diplodocus seen around the worldExtinct Monsters, 13/08/2014
- Switek, Brian. 2010. When Diplodocus Invaded Europe. Smithsonian.com, 09/06/2010