Mostrando entradas con la etiqueta ermita de Ntra. Sra. de La Posa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ermita de Ntra. Sra. de La Posa. Mostrar todas las entradas

sábado, mayo 10

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (6)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl

La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Tercera parte


Sobre cómo la naturaleza puede estimular la fantasía humana hacia ciertas confusiones sagradas...

A pesar de su fuerte inclinación y de ser roca viva, debido a la gran cantidad de hoyos e irregularidades, desde hace centenares de años, una gran parte del terreno ha debido acumular una delgada capa de suelo orgánico, procedente de la hojarasca aportada por la vegetación leñosa situada más arriba y a los lados, luego retenida en las muchas irregularidades que presenta la superficie de roca y, especialmente, en sus concavidades y grietas. Además la naturaleza e inclinación de la citada superficie, favorecería la retención de las precipitaciones y la disponibilidad de algo de humedad. Esas mínimas condiciones habrían permitido la formación de una capa de suelo, más o menos gruesa, sobre la que diversas clases de semillas, habrían ido a parar, transportadas por diferentes agentes. Llegando algunas de ellas a germinar y enraizar, constituyendo una rudimentaria cubierta vegetal. Formada por plantas herbáceas y leñosas, del tipo xerófito, muy bien adaptadas a las restrictivas condiciones ecológicas allí existentes.
 
Vista muy reciente de una pequeña zona, en la parte más alta del yacimiento, con vegetación herbácea. A pesar del muro de contención de arrastres y desviación de escorrentías, visible en la parte alta de la imagen, y de la limpieza que periódicamente se realiza, las hierbas vuelven a colonizar las fisuras y las concavidades. Fotografía original de Paulí Gispert
Imagen: Jaciment d'icnites de La Posa


Con el paso del tiempo, el sencillo y delgado tapiz herbáceo y los manchones arbustivos, debieron irse volviendo más complejos, captando mejor más materiales y organismos formadores de suelo, extendiéndose y recubriendo una buena parte de la superficie rocosa, repleta de grietas y concavidades que contrarrestarían la acción antiedáfica de los agentes erosivos, naturales.

Aspecto de una zona del yacimiento de icnitas de La Posa, repleta de concavidades, vaciadas de tierra y despejadas de hierbas. Despues de una limpieza del terreno para exponer las supuestas "marcas de dinosaurios cretácicos" a los investigadores y visitantes. También que la vegetación leñosa, formada por romero, boj, coscoja y roble, está aislada, anclada en una grieta. Fotografía original de Gustau Erill Pinyot.
Imagen: Parque Cretácico de la Posa


Como antiguamente, la cubierta de suelo y vegetación cubría una gran parte de la pendiente rocosa, la cantidad de concavidades, perfectamente, visibles debía ser bastante moderada e infinitamente menor que las que ahora pueden ser vistas. Como su ubicación estaba a muy corta la distancia de la entrada principal de aquella ermita, ambas circunstancias debieron favorecer el establecimiento de una relación entre ambos elementos, el santuario consagrado, a la Virgen, y el lugar marcado misteriosamente en la supersticiosa mentalidad popular de siglos pasados.
Observado el conjunto que forman la ermita, las marcas misteriosas y el lóbrego fondo del barranco, con los recursos mentales y emocionales, propios de personas sin ninguna clase de conocimientos científicos, sin relación alguna con fuentes de información de tipo geológico y que además estaban fuertemente influidas por creencias mágicas y mitico-religiosas, era totalmente imposible que hubiera podido resultar una interpretación objetiva, racionalista y naturalista, de tan extraño fenómeno geológico. Si hubiera sucedido lo contrario habría sido un auténtico milagro de la Virgen.


El Ángelus (1857-1859), pintura al óleo sobre lienzo de Jean-François Millet, muestra una pareja de devotos campesinos que ha cesado su labor para rezar, en pleno campo, tras escuchar el toque de campanas del mediodía
Imagen: Wikipedia.

Para la mayoría de las personas, de hace cien, doscientos o trescientos años, desconocedoras de la existencia de fenómenos geológicos, semejantes, por el simple hecho, involuntario, de "estar poco viajadas y leídas", ya que en aquellos tiempos la comunicación de los montañeses y la alfabetización del vulgo, eran consideradas como cosas poco convenientes, para el mantenimiento de los privilegios de las clases dominantes. Los únicos elementos culturales de referencia de los que podían extraer información eran las propias vivencias agrarias o ganaderas, las leyendas populares, a veces, de origen pagano, antiquísimo, las vidas de santos y los mitos judeocristianos que se difundían desde la multitud de iglesias distribuidas por todos los rincones del "reino".

Posiblemente, la roca marcada con una gran cantidad de concavidades de contorno redondeado o elíptico, la mayoría de ellas, de dimensiones mayores que el tamaño de un pie humano, debió recordarle a los campesinos de la zona, un terreno blando pisoteado por el paso de algún tipo de animal desconocido, dotado de grandes cascos o pezuñas. Pero como no se trataba de barro endurecido sino de roca viva, entonces debieron imaginar que el autor debía haber sido un monstruo de enorme fuerza, para hundir la roca, tal vez algún ser diabólico... o incluso el mismísimo Diablo, rey del Infierno y señor de todos los demonios. Como antiguamente la religiosidad y la superstición popular estaban muy unidas, es posible que la influencia de tales creencias, pudiera haber influido para que en la interpretación de la causa original de aquella extraña concentración de inexplicables marcas sobre la roca, antes nunca vistas y muy cercanas al santuario de la Virgen, se viera la presencia del diablo, que tal vez había acudido al lugar impelido por malévolas y sacrílegas intenciones....


Grabado realizado entre 1480 y 1490, por el grabador alemán Martin Schöngauer, representando a san Antonio Abad resistiendo, estoicamente, el acoso y los tormentos causados por un grupo de insidiosos, pecaminosos y monstruosos demonios.
Las marcas que estos seres repugnantes podrían llegar a dejar, al pasar sobre las rocas, cubrirían toda la variada gama de icnitas conocidas. ;-)
Obra conservada en The Metropolitan Museum of Art, New York
Imagen: Martin Schöngauer


En aquella época, también se creía que muchos seres sobrehumanos, divinos o diabólicos, disponían de la capacidad de dejar marcados sus pies, sobre la roca que había pisado, por lo tanto resultaba evidente que allí debió haberse producido algún hecho, portentoso, protagonizado por seres con poderes sobrenaturales. Como todas las marcas eran redondeadas o elípticas, posiblemente el pie que las habría estampado debería ser del mismo tipo por lo que debía haber sido un gran casco o pezuña. Y como las marcas estaban tan cerca de una iglesia dedicada a la Virgen, debería tratarse de un ser infernal, enemigo de la santísima Madre de Cristo.

Por otra parte, como la distribución de las marcas, sobre la superficie rocosa, resultaba bastante caótica, eso parecía indicar que el desplazamiento se había realizado sin rumbo fijo, incomprensible si se dirigía hacia la cercana ermita. Pero quizá era el resultado de que el causante había resultado, incapaz de mantener una dirección fija, esto podría indicar que tal vez había sido acosado por diversos lados. La ausencia de otro tipo de marcas indicaría que había sido acorralado por algún otro ser sobrenatural que no necesitaba pisar el terreno para atacar, por lo tanto debía tratarse de alguien capaz de mantenerse en el aire, sin esfuerzo, debería ser algún espíritu celestial. Además dado que las marcas estaban situadas muy cerca de la entrada principal de la ermita... el fenómeno podía y debía interpretarse, como el resultado de un enfrentamiento entre un defensor del lugar sagrado y un destructor, por lo tanto sólo podía tratarse del escenario de una pelea entre Satanás que se dirigía hacia la ermita con intención de destruirla y su máximo oponente san Miguel arcángel para impedirle que pudiera llevar a cabo su maligno y sacrílego plan.


Grabado del excepcional grabador alemán Albrecht Dürer (Alberto Durero), titulado " Revelación de san Juan, 11. San Miguel luchando con el Dragón". Puede verse la monstruosa diversidad de los demonios.
realizado para el Libro del Apocalipsis, formado por la encuadernación de una serie de sus grabados. Publicado en Alemania, en 1498
Imagen: Apokalypse-Dürer



Conclusión etnopaleontológica

En este caso como en otros de naturaleza semejantes, nos hallariamos ante un caso de icnohierofanía paleontológica (Baucon, 2008), pues unas marcas fósiles desencadenan una interpretación sacralizante del lugar y una vinculación causal con algún ser sobrehumano.

En mi opinión, es posible que la creación y ubicación de la leyenda paleontológica, precisamente, en el paraje de La Posa, pudiera deberse a la coincidencia y proximidad de dos fenómenos geopaleontológicos particulares. Por un lado está el conjunto de depresiones de origen desconocido, situadas en la parte alta del barranco, muy cercanas a la puerta principal del santuario mariano y, por otro lado, la presencia de un terrenos de color negruzco, en la parte baja del barranco, debido a la presencia de abundante materia carbonosa, procedente de las capas que encierran niveles de lignito.


Vista conjunta de la ermita de La Posa, edificio blanco con pequeña espadaña, situado por encima y a la drecha de un manchón gris de roca pelada (yacimiento de icnitas). Muy visible tras la retirada masiva de la cubierta de suelo y vegetación que ocultaba a la vista la casi totalidad de las huellas de actividad biológica y que después de la brutal "limpieza", pueden apreciarse en la actualidad. Fotografía de Ramonet de Salas.
Imagen: Isona - Ermita de la Mare de Déu de la Posa. Wikiloc.    https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/isona-ermita-de-la-mare-de-deu-de-la-posa-58961044/photo-39464247

Se podría hipotetizar que las características particulares de la geomorfología, litología y paleontología, locales, habrían influido sobre la imaginación de las gentes del lugar, al proporcionarles un escenario muy favorable a una interpretación irracional y hagiográfica de ciertos aspectos geológicos que daría origen a la invención de una leyenda explicativa de unos hechos y justificativa de un sistema de creencias.

Está claro, que los mitos religiosos, propios del catolicismo de siglos pasados, habrían proporcionado los personajes y el argumento, necesarios para el desarrollo coherente del relato legendario que ahora ya es conocido. Una explicación, muy sencilla, creíble y respetable durante los siglos anteriores a nuestra época actual, pero que se mantuvieron vigentes hasta mediados del siglo XX, entre algunos colectivos poco ilustrados.



Fuentes:

- Amades Gelats, Joan. 1980. Costums i creences. Folklore de Catalunya. Ed. Selecta. Barcelona
- Baucon, A. et al. 2008. Principles of Ichnoarchaeology: new frontiers for studying past times. Studi Trent. Sci. Nat., Acta Geol., 83 (2008): 43-72
- Baucon, A. et al. 2012. A history of ideas in ichnology. In D. Knaust & R.G. Bromley Ed. Trace Fossils as Indicators of Sedimentary Environments. Elsevier
- Pascual-Marquinez, A. et al. 2010. Estudio icnoarqueológico de los petroglifos con forma de huella animal y de las icnitas de dinosaurio en la Necrópolis de Revenga (Burgos) Cidaris 30, VIII EJIP, pág. 217-222
- Roma i Casanovas, Francesc. 2002. Llegendes de la natura. Edicions El Mèdol. Tarragona
- Roma Casanovas, Francesc. 2011. Petjades del Diable de la Posa (Isona, Pallars Jussà) Petjades... Footprints... Empreintes... Huellas..., una geografia mítica poc estudiada
- Sanz García, José Luís. 1999. Mitología de los dinosaurios." Taurus. 

martes, enero 28

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (5)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl


La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Segunda parte

Recapitulación:

En la entrada publicada el 30 de septiembre pasado, se expuso la curiosa interpretación pre-científica, de tipo fantasioso-religioso, que hicieron los pobladores de la villa de Isona, hace algunos siglos, de un conjunto de numerosas concavidades, existentes en una superficie inclinada de roca caliza, cercana a una ermita dedicada a la Virgen María.
El que esto escribe pudo recoger, casualmente, una narración legendaria de boca de un habitante del lugar, tal relato popular debió servir para intentar comprender la presencia y explicar o justificar el origen de una inexplicable concentración de concavidades, en forma de una especie de rastros caóticos, constituido por numerosas concavidades, de origen desconocido. Tales depresiones aparecían a en cierto lugar de la ladera de un cerro, a la población leridana de Isona, sobre cuya cima se asentaba la ermita de la "Verge de La Posa".
De la primitiva explicación legendaria que debió ser ampliamente conocida en la subcomarca, a finales del siglo XX, sólo parecía haberse conservado un topónimo.



Causas más probables de la interpretación errónea, fantasiosa, religiosa y acientífica, de un indescifrable conjunto de concavidades en una superficie pétrea


Reflexión inicial:

Aunque esta entrada y la siguiente, así como su contenido, inicialmente, no estaban previstos, la recepción de un correo electrónico, ridiculizando a los desconocidos autores de la interpretación mítico-legendaria y de la correspondiente leyenda etiológica, me han motivado a redactar dos entradas en las que intentar defender a sus autores, explicar sus métodos y a justificar sus conclusiones, erróneas y estrafalarias.
Se equivocan, completamente, quienes puedan llegar creer que nuestro@s ancestr@s eran personas idiotas, por el hecho de llegar a idear interpretaciones de un fenómeno geológico, tan bizarras y alejadas de la realidad, confundiendo ciertas concavidades rocosas, con pisadas diabólicas.


Las personas sencillas, sin ninguna clase de conocimientos científicos, disponen de conocimientos empíricos y de concepciones del mundo real e imaginario, generadas por sus creencias comunes y su lógica particular, propias de comunidades de un determinado lugar y de una época histórica específica.
Pintura al óleo, de Jean-François Millet, titulada "Las espigadoras", realizada en 1857.
Imagen:
Jean-François Millet

Debe recordársele a quienes se mofan de las habilidades de los antiguos que nuestr@s antepasad@s han sido capaces, durante el último millón de años, más o menos, de interpretar de forma más o menos acertada todo aquello que estaba al alcance de sus capacidades sensoriales y era descifrable con sus capacidades intelectuales. Su aciertos en cuestiones realmente relevantes para la supervivencia, les permitieron superar situaciones muy adversas, sobrevivir a grandes catástrofes y sacar gran provecho de recursos naturales escasos. Sus logros ha hecho posible que tod@s nosotr@s estemos, hoy, presentes el el planeta y dispongamos de una cultura material e inmaterial, impensable hace sólo una medio siglo.



Situación y descripción del lugar:

El extraño fenómeno geológico, denominado popularmente "les potadas del demoni", "las patadas del demonio", aparece sobre la superficie de un afloramiento rocoso, muy próximo a la ermita de la Mare de Déu de La Posa. Un santuario muy popular y frecuentado por los habitantes de Isona y de otros núcleos habitados de los alrededores. Está a sólo 3 km. de distancia del pueblecito de Isona y 3,5 km. del de Sant Romà d'Abella, cercanía que facilita las romerías religiosas o/y recreativas.
El espacio conteniendo el conjunto de las supuesta marcas demoniacas, consistía en una zona en forma de triángulo invertido, situado en la ladera,  a unos 100 m., de distancia de la puerta principal del santuario mariano, en un lugar situado un poco 
más abajo del santuario mariano.

Ermita de la Mare de Déu de la Posa, en Isona, vista por su lado de Poniente. El flanco más próximo y mejor orientado a la zona con las marcas diabólicas. Fotografía original de Gustau Erill Pinyot
Imagen: Mare de Déu de La Posa


Las incomprensibles marcas cóncavas, de contornos redondeados, con formas circulares o elípticas, parecían haber sido vaciadas o estampadas sobre una superficie de roca arenisca. La ladera y la roca afectadas presentan una mediana pendiente, orientación NO e inclinación hacia el fondo del barranco que, antiguamente, era conocido como barranco de La Posa, a pesar de que tanto entonces como ahora, aparecía cartografiado con el nombre de barranco de Colomera.

Aspecto de una de los millares de concavidades existentes en el yacimiento icnológico de La Posa, una vez extraído el suelo y los cepellones de la vegetación que las "okupaba".
Ésta icnita debe medir unos 40 x 30 cm., aproximadamente, pero existen otras mayores o menores que comparten un aspecto semejante y un origen común. Fotografía de Gustau Erill i Pinyot
Imagen: Mare de Déu de La Posa



¿Es razonable imaginarse un posible "Making-of"?

Por lo que, sobre este extraño y legendario lugar, se ha podido averiguar, parece ser que, en los últimos siglos, sólo ha recibido una única interpretación mítico-legendaria. Protagonizada por el arcángel Gabriel, el ángel más poderoso de su gremio y por su antagonista el Diablo, el demonio más poderoso de su gremio. Según la leyenda y creencia popular, las marcas en la roca, atestiguarían la veracidad del relato y la ubicación del lugar del enfrentamiento entre entre ambos personajes, en la violenta disputa por el dominio de la ermita.
Para que pueda comprenderse cómo pudo ser posible que los lugareños de Isona llegasen a una interpretación que hoy día puede parecer tan estrafalaria, fantasiosa y poco acertada, se intentarán reconstruir cuáles debieron ser las condiciones naturales, cuya observación habría podido conducir hasta una interpretación tan poco acertada, como bien adaptaba y coherente con el cuerpo de conocimientos físico-naturales de los que podía disponer una persona vulgar, en aquella zona remota y poco ilustrada, muy semejantes a los disponibles en cualquier región española de esa misma época.


Grabado antiguo representando un paisaje y una escena común en la Europa moderna de siglos pasados. Labriegos, por lo general, analfabetos, realizando diferentes labores agrícolas en los campos, no lejos de la población.

El proceso de reconstrucción histórica, partirá de las condiciones naturales que debió tener el lugar en el que está emplazado el yacimiento de icnitas, tendrá en cuenta el contenido del relato legendario y los posibles efectos de la influencia que la combinación de pensamiento mítico-religioso y desconocimiento geológico, cualidades que debieron caracterizar a los antiguos pobladores enfrentados a resolver el misterio de las numerosas marcas en la roca, pudo tener en el resultado de sus elucubraciones.

Un grupo de geoturistas, visitando el yacimiento de icnitas de La Posa. El aspecto actual del terreno es muy diferente del que tuvo hace, tan sólo, unos cuarenta años, cuando la gran mayoría de las concavidades no estaban a la vista, rellenas de tierra y cubiertas de matas de hierbas.
Imagen: Lleidatur

Antiguamente, las marcas visibles en la superficie rocosa, no podía sera tantas y tan clara como ahora pueden verse, no se había realizado la limpieza, a fondo, de la zona. Además se decía que las "potades del dimoni" sólo aparecían en una zona de la ladera, muy próxima a la ermita y a lo largo de un sendero llamado "Drecera del Dimoni" o "Drecera de les Potades del Dimoni". Una especie de atajo que desde la explanada de la ermita descendía hasta las cercanías del fondo del barranco de la Colomera, posiblemente causado por una combinación de erosión pluvial y animal. Antiguamente las condiciones naturales eran muy distintas a las actuales, conseguidas mediante la destrucción del suelo y vegetación que enmascaraba la mayor parte del yacimiento. La "limpieza" del yacimiento icnológico de La posa, fue llevada a cabo entre 1984 y 1985, para que, pudiera realizarse el estudio científico de unas icnitas que se presuponían causadas por dinosaurios y que si se confirmaba podía llegar a ser la bomba atómica de la dinosauriología europea.

Vista aérea de la zona, en una fotografía reciente. El yacimiento icnológico, es la franja de terreno alargada, de unos 270 x 40 m., rectangular, grisácea y en disposición diagonal. Resulta bien visible por haberse eliminado su primitiva capa de suelo y cubierta vegetal. La ermita, es el edificio, aislado, que aparece en el ángulo inferior derecho (42° 7.536', 1° 4.684'), donde finaliza la carreterita asfaltada L-511, para el acceso motorizado.
Imagen: Google Maps


Los únicos científicos que, durante el siglo XX, conocieron el lugar en el que aparecían las concavidades o icnitas, en las mismas o parecidas condiciones de visibilidad que las conocían los lugareños de la población de Isona y de sus alrededores que aún podían conservar alguna opinión o creencia relacionada con la antigua interpretación legendaria, debieron ser los paleontólogos Alexander Liebau y Margarita Díaz Molina. Ambos paleontólogos estuvieron prospectando por la zona con motivo de la realización de los trabajos de campo, para sus respectivas tesis doctorales. Liebau visitó la zona y el lugar en 1970, citando que existía un yacimiento de icnitas, en las cercanías de Isona, sin poder precisar cual podía ser su origen, concreto, situándolo en el Cretácico superior (Maastrichtiense).

Antiguo corte geológico desde Isona (W) hasta la ermita de La Posa (E), en el que se puede ver la distinta distribución de materiales geológicos a ambos lados del barranco de la Posa que es la depresión representada entre ambos puntos. Las denominadas "pisadas del diablo" están situadas en la parte alta del lado derecho del barranco, en esta imagen, bajo la ermita.
Imagen:
Cretàcic. Estudi dels principals jaciments fossilífers peninsulars

Margarita Díaz visitó la zona y el lugar en 1980, puntualizando que el yacimiento estaba en las cercanías de la ermita de La Posa y alertando de la posibilidad de que pudiera tratarse de icnitas de dinosaurios, aspecto particular que comunicó a un dinosauriólogo, por si pudiera interesarle realizar una investigación detallada del fenómeno.

Continuarà

lunes, septiembre 30

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (4)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl


La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Primera parte


La leyenda, una interpretación popular de un fenómeno geológico


En la primavera de 1983, un sábado por la mañana, mientras me hallaba en el barranco de La Posa, en Isona, buscando fósiles de moluscos de ambientes salobres, coincidió a pasar un cabrero que llevaba sus cabras a ramonear, por los alrededores del pueblo de Isona. Después del saludo protocolario y de explicarle que "sólo" recogía "piedras raras", sin ningún valor económico, viendo aquel hombre que me interesaba por las rarezas de las piedras, me confesó que cerca de la cima del cerro que corona una de las laderas del barranco, había una ermita, y que casi hasta su entrada, había una serie de huecos en la roca viva, de los que, las viejas del pueblo, contaban que habían sido producidos por las patas del demonio. Decían las mismas viejas que tales marcas se produjeron, cientos de años atrás, durante una terrible pelea entre san Miguel arcángel y el demonio.

Contaban que cierta noche de horrible tormenta, en la que todos los habitantes de Isona estaban refugiados en sus casas, el astuto Demonio salió del infierno, por un agujero que había en el fondo del barranco, con la diabólica intención de destruir el santuario de la Madre de Dios, existente en la cima de un cerro muy cercano.

El demonio saliendo a la superficie, a través de una grieta del terreno, amparado por la oscuridad crepuscular.
Imagen: Grabado de Gustave Dore para El paraíso perdido, de John Milton (1868).

 
Decían que el demonio ascendió por la empinada ladera, en dirección a la ermita de la Virgen de La Posa, pero al llegar a la cima del cerro, se encontró con una desagradable sorpresa, pues descubrió que san Miguel arcángel, le estaba esperando y dispuesto al combate. El arcángel, tras ser avisado por uno de sus ángeles espías, había descendido del cielo, instantáneamente para plantarse, frente a la ermita, cerrándole el paso al maligno diablo.

La lucha entre el demonio y san Miguel, debió resultar impresionante, pues según contaban las viejas de Isona, los pies del diablo se fueron hundiendo en la roca viva, por efecto de los numeroso y enormes golpes que san Miguel le iba asestando, de tal modo que con cada golpe las marcas de las pezuñas del demonio iban quedando marcadas en la superficie de la roca.


Dos inocentes turistas, madre e hija, se pasean, descuidadamente, sobre la superficie de roca, repleta de agujeros, creyendo que se trata de simples huellas de pisadas de dinosaurios, tal como informa la mayoría de folletos y carteles turísticos. Ignorando de que se trata de las legendarias huellas de las pisadas que el diablo, dejó marcadas en el lugar en el que se produjo una fiera lucha contra san Miguel. Fotografía propiedad de la empresa Turismo Verde S.L
Imagen: Isona i Conca Dellà


Derrotado, humillado, frustrado y magullado, el Demonio se, escabulló como pudo de los dolorosos golpes que le estaba propinando san Miguel, huyendo ladera abajo, en dirección al fondo del barranco. Mientras tanto el ángel que le perseguía le seguía golpeando con celestial saña. Cuando Satanás consiguió llegar al fondo del barranco, se escabulló entrando al infierno por el mismo agujero por el que, poco rato antes, había salido, muy contento y confiado, creyendo que podría realizar su diabólico proyecto sacrílego y destructivo, con total impunidad, aprovechando la la soledad del lugar, la oscuridad de la noche y el fragor de la tormenta.

Pintura al óleo representando la victoria del arcángel Miguel, sobre el Diablo, conservada en la iglesia romana de Santa Maria della Concezione. Obra del pintor italiano Guido Reni, realizada hacia 1636.
Imagen: Michael (archangel) Wikipedia

Aseguraban las mentadas viejas, de Isona, que cualquiera que pudiera dudar de la veracidad del relato, podría comprobar con sus propios ojos que todo era cierto, con solo acercarse hasta la ermita de la “Mare de Déu de La Posa. Allí, en la parte alta de la ladera que da a la fachada de poniente, cerca de la puerta principal, podría ver una zona con las numerosas huellas dejadas por las patas del diablo, durante su pelea con san Miguel. Las huellas de las patas del demonio, tenían la forma de unas oquedades, grandes, bien visibles y eran numerosas.
Debido a esa posición, forma y disposición, antiguamente, las gentes de Isona y de sus alrededores, denominaban aquellas concavidades en la roca “Potades del Dimoni”, debido a su origen, supuestamente, diabólico y la creencia de que el demonio no tiene piernas, sino patas, es decir, "potes", en catalán.


Vista del yacimiento de icnitas, de la ermita de la Posa, desde su parte media-alta. Al fondo la población de Isona, campos de cultivo y la sierra de Sant Corneli. Fotografía de Georama
Imagen: Isona i Conca Dellà


El pastor comentó que "quien quiera que fuese el que hubiera dejado las marcas, sobre la roca", parecía tener prisa pues había seguido un atajo, entre la cima y el fondo del barranco. Posiblemente por eso, antiguamente, se le había conocido como "Drecera del Dimoni" o "Drecera de les potades del Dimoni", es decir, "el atajo del demonio" o "atajo de las patadas de demonio". 
También se comentaba que el hecho de que la vegetación creciera rala y raquítica, alrededor de la zona de  de las huellas y de aquel sendero diabólico, era un efecto de la nefasta influencia del paso del demonio, por aquellos lugares.
  
Pintura extraída del Libro de Horas de Henry VIII, de Francia. Un códice ilustrado con unas extraordinarias pinturas de Jean Poyer, realizado en Tours, hacia 1500. La imagen bien podría representar el final feliz de la legendaria pelea, supuestamente, sucedida en la cima de un cerro muy cercano a la villa de Isona. Obsérvense los pies zoomorfos, del diablo, cuya pisada dejaría huellas zoomorfas sobre las rocas en las que pisara.
Imagen: The Morgan Library & Museum, Nueva York



"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida... ¡ay Dios!. (Rubén Blades, en 'Pedro Navaja')

Hacia 1995, empecé a tomarme en serio el estudio de la Etnogeología catalana y la del resto de España, buscando y recogiendo, activamente, información sobre concepciones, actividades y denominaciones populares, vinculadas a los diversos fenómenos geológicos. Hacia 2002, ya me había decantado por el estudio de la Etnopaleontología ibérica,  influido por la constatación de un hecho que hubiera podido desanimar a otros investigadores más apresurados o menos voluntariosos. Puesto que me di cuenta que por entonces, casi como sigue pasando ahora, el estudio de la "Paleontología popular" era una "terra incognita" y un territorio "casi virgen". Apenas había sido transitado por los estudiosos practicantes de la Etnología ni por los cultivadores de la Paleontología, en el ámbito nacional ni en el peninsular. Por lo tanto, en unas condiciones tan paupérrimas de información y de opinión, publicada en documentos accesibles por Internet, cualquier pequeño descubrimiento que pudiera realizar resultaría ser una gran aportación al conocimiento de las relaciones de las clases populares con el registro fósil de su entorno.

Cuando pretendí documentar la leyenda que ha sido presentada al inicio de esta entrada, no pude obtener los resultados esperados, sino todo lo contrario. Tras consultar diversa bibliografía, en documentos materiales, reales y virtuales, que por entonces creía que serían unas fuentes de información muy apropiada por su temática etnográfica y su localización geográfica, no conseguí encontrar ni una sola mención al respecto: Amades (1929, 1950, 1982, 2001), Bellmunt (1998-2000), Coll (1997), Lluís (1971) y Roma (2002). La decepción fue tan grande como la frustración pues las expectativas eran demasiado ingenuamente grandes.

Desde el siglo VII de nuestra era, hasta hace muy pocos años, el demonio era un personaje muy popular y, hasta, familiar, omnipresente en la vida cotidiana de casi cualquier cristiano, Nadie dudaba de su existencia, de sus poderes sobrenaturales, ni de su maldad.
Ilustración extraída de un códice de 1460, se ha representado una, supuesta, aparición de un estrafalario demonio al papa Silvestre II, al que se le atribuyó la invención de una serie de instrumentos técnicos. Motivo por que fue acusado de tener un pacto con el diablo que, supuestamente, había sido quien le proporcionaba la información necesaria. Obsérvense los pies zoomorfos, cuya pisada dejaría huellas zoomorfas sobre las rocas sobre las que pisara.
Imagen: Wikipedia Silvestre II


Ante la falta, absoluta, de datos bibliográficos, se ideó la forma de obtenerlos de personas de la zona, por eso durante el curso 2004-05, gracias a la contribución de algun@s compañer@s de la facultad, se consiguió reunir un grupito estudiantes de la FCE de la UdL, personas abiertas e instruidas, oriundas de Isona y sus alrededores. Se procedió a consultar sus conocimientos sobre el lugar de la ermita y su folklore, mediante un brevísimo cuestionario. Los resultados fueron muy mediocres, limitándose las respuestas más pertinentes y más conocidas de todos. Informando que a las marcas existentes cerca de la ermita de La Posa, en el pueblo, siempre se las había llamado "petjades del dimoni", es decir "pisadas del demonio", pero desconocían la razón, concreta, de tal nombre para aquel lugar.
Ante el interés, pro-activo, demostrado por el que esto escribe, por seguir profundizando sobre el asunto, l@s estudiantes se comprometieron a buscar más información entre los familiares de más edad y a proporcionármela...
Desgraciadamente, l@s citad@s estudiantes universitari@s, abrumad@s por las numerosas y variadas tareas académicas, al finalizar aquel curso académico, se olvidaron definitivamente del compromiso "inducido" por aquel profesor... y se acabó el proyecto.

 
Cubierta con el diseño típico de la colección de libros de Joan Bellmunt, dedicada a recoger las tradiciones de las gentes de los diversos pueblos, villas y ciudades de las diversas comarca leridatanas. En este caso de uno de los 4 volúmenes dedicados al Pallars Jussà, la comarca donde se halla la ermita de La Posa.
Imagen: Amazon

En 2008, dada la facilidad para poder establecer contacto, vía correo electrónico, con el folklorista J. Bellmunt, autor de 4 volúmenes, sobre las costumbres tradicionales y leyendas de los pueblos de la comarca del Pallars Jussà, obra que ya habían sido consultada, años atrás, se procedió a consultarle personalmente. Se le envió un mensaje con la esperanza de que la leyenda de las pisadas del demonio, hubiese podido ser recogida con posterioridad a la publicación de los 4 vol. citados, pero me confesó que desconocía, completamente, la existencia de tal leyenda. Me propuso establecer contacto con  un clérigo que había sido, años atrás, párroco del pueblo de Isona, por si él conocía la leyenda. Desgraciadamente nunca se pudo localizar al antiguo párroco del pueblo de Isona y por tanto nunca se le pudo interpelar sobre el asunto.

En 2009 se procedió a la búsqueda sistemáticas, en hemerotecas de acceso virtual, gratuito, con unos resultados casi decepcionantes. Afortunadamente, se encontraron dos artículos, interesantes, Molina (1991) y Barba (1995), que confirmaron algo que ya sabíamos, previamente. Aquellas extrañas marcas, en Isona, siempre se las había conocido y llamado "pisadas del demonio", versión castellana de la primitiva denominación catalana , más rústica y popular de "potades del dimoni" o de la denominación alternativa, más sofisticada, urbana y moderna "petjades del dimoni", es decir, "huellas de pisadas del demonio". 

Afortunadamente, también, se pudo descubrir algo nuevo que desconocíamos anteriormente, el hecho de que en el pueblo de Isona, el lugar cercano a la ermita en el que existía la concentración de concavidades, también, se le conocía con el nombre de "potades del dimoni", poniendo de manifiesto que el mismo nombre popular cumplía dos funciones lingüísticas, pues simultáneamente era un 'etnopaleontónimo' (nombre popular de fósil) y un 'etnopaleontotopónimo' (nombre popular de un lugar, motivado por la presencia de fósiles).

Además, también se halló en una entrada del viejo "fotolog" de un joven isonense, del año 2006, la primera cita, escrita, en la que al conjunto de icnitas de la ermita de La Posa, se las daba a conocer como "petjades del diable", es decir, "huellas de pisadas del diablo". Constatamos que el viejo nombre popular, sin perder del todo su significado original, sigue adaptándose a los vientos lingüísticos de los últimos tiempos, hasta acabar por reconvertirse en un nuevo nombre popular más actualizado.

En 2011, apareció una nota informativa, publicada en una revista catalana de promoción del turismo regional, con el atractivo titular "Les petjades del diable", que contenía una escueta referencia al lugar y a las icnitas, Rego (2011), pero sin aportar ningún detalle particular que permitiera ampliar lo ya conocido. De nuevo, nos volvemos a encontrar, con la recreación, moderna y estandarizada, del "viejo y anticuado" nombre popular, al que en pocos años habrá acabado por sustituir, como denominación popular de un antiguo fenómeno etnológico, de naturaleza mítico-paleontológica.

En en 2013, habiendo constatado que a pesar del larguísimo tiempo transcurrido, desde que se inició el conocimiento de la leyenda, no había aparecido nada nuevo y viendo que, en otros aspectos, "no progresábamos adecuadamente", quien esto escribe decidió no posponer por más tiempo la divulgación de de la leyenda y su explicación paleontológica. Pues era muy improbable la aparición de nuevos documentos, conteniendo nuevos datos relevantes sobre el asunto. Se optó por pasar a la acción y dar a conocer el fruto del larguísimo trabajo de pesquisas etnopaleontológicas, realizado durante el transcurso de los últimos 16 años.

Hoy se da inicio a la publicación, en esta bitácora, de los resultados obtenidos en la investigación, dándose a conocer las conclusiones extraídas a partir de la consulta e interpretación del abundante material documental reunido, hasta el momento presente. Parte de lo cual se ha mostrado en los párrafos precedentes y que seguiremos mostrando en una próxima entrada.


Pintura gótica, óleo sobre tabla, de mediados del s. XV, original de Blasco de Grañén. Representando a San Miguel Arcángel, con armadura medieval, rematando al demonio, ya en fase terminal, despues de recibir una soberana paliza.
Obsérvense la monstruosa cabeza, las manos y los pies zoomorfos, tridáctilos, además de la curiosa vestimenta que luce el diablo.
Obra conservada en el
MNAC de Barcelona
Imagen:
San Miguel Wikipedia

 
La fecha especial escogida para la realización de tal evento informativo fue el día 29 de septiembre, con motivo de celebrarse la festividad de san Miguel arcángel, protagonista de la leyenda, co-patrón de la ciudad de Lleida y patrón de la Fiesta Mayor de otoño, de la ciudad. Tal elección se hizo con el fin de darle gracias al santo por haberme mantenido motivado y activo y no haber abandonado el proyecto dado lo dificultoso y largo que había resultado todo el proceso relacionado con la documentación de su leyenda diabólico-paleontológica.
Desafortunadamente, los fastos festivos locales, por poco dan al traste con tan piadosas intenciones, votivas y conmemorativas, dificultando que la publicación pudiese realizarse con toda normalidad, en la fecha prevista... pero como dice la sabiduría popular: "más vale tarde que nunca"



Nota:

La leyenda que se ha ofrecido, como inicio de esta entrada, es la "versión literaria" creada por el que esto escribe, a partir de la escueta y sencilla narración legendaria y de los breves comentarios, aportados por el anónimo pastor, recogidos resumidamente en el cuaderno de campo y luego ampliados, al final de la jornada, con los recuerdos guardados en la memoria.


Fuentes:

- Amades i Gelats, Joan, 1929. El culte a la pedra. Butlletí de Dialectologia Catalana. Barcelona, pp. 57-65
- Amades i Gelats, Joan. 1950. Rondallística. Rondalles. Tradicions. Llegendes. Folklore de Catalunya, 1. Barcelona. Selecta.
- Amades i Gelats, Joan. 1982. Costumari català: El curs de l'any. Barcelona: Salvat, (5 volums).
- Amades i Gelats, Joan. 2001. Llegendes de roques, coves, mars i estanys de Catalunya. Ed El Farell. Barcelona.
- Anónimo (pastor). 1983. Comunicación personal del 09/04/1983,
- Astudillo, H. 1983. Trabajos de Campo, jornada del 09/04/1983. GEOPALEO 1982-85. Cuaderno de Campo. Inédito.
- Astudillo, H. 2006. Comentario de Astu, en Dinosaurios en Lleida. Xnem 04/24/2006.
- Barba, 1995. 'Las pisadas del demonio', en Pisadas de dinosaurio en las proximidades de la ermita de la Posa. El Periódico, 1995/08/06/ p. 37
- Bellmunt i Figueras, Joan. 1998-2000. El Pallars Jussà, Fets, costums i llegendes 4 vol. Lleida Pagès Editors.
- Coll, Pep. Viatge al Pirineu fantàstic, 1997 Columna
- jemmus. 2006. Cornelius el Drac de mi pueblo. fotolog. 05 noviembre 2006
- Lluís i Pallarès, Joan. 1971. Històries i llegendes del Pallars. Barcelona Selecta, 1971.
- Molina, María. 1991. 'Las pisadas del demonio', en "Hallan un diente de cocodrilo en Isona, de 76 millones de años." Segre, 17/02/1991, p. 3
- Rego, Lurdes. 2011. Les petjades del diable. Jaciment de la Posa, Isona, Pallars Jussà. Sàpiens, 105, juliol, p. 34
- Roma i Casanovas, Francesc. 2002. Llegendes de la natura. Edicions El Mèdol. Tarragona
- Rosell, Joan & Llompart, Carme. 2000. GEOZONA 125: BARRANC DE LA POSA - ISONA. Generalitat de Catalunya



Continuará próximamente