Mostrando entradas con la etiqueta Castilla y León. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Castilla y León. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 15

Los fósiles como motivo temático en la filatelia ibérica (18)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

!Una muestra del registro fósil leonés, en un sellos de correos español¡


Introducción

En la entrada de esta bitácora, publicada el 6 de septiembre del 2015 se presentaban las últimas emisiones de sellos postales españoles que estaban relacionadas con el patrimonio paleontológico español. Aquellas emisiones igual que esta se produjeron dentro de la modalidad de emisión denominada sello postal "personalizado" cuya principal característica es que son promovida por particulares. Con ocasión de esta  entrada se presenta un caso muy similar en cuanto a temática general y sistema de emisión postal. La diferencia más remarcable entre esta emisión filatélica y las anteriores es que en esta ocasión el protagonista del sello postal no es un mamífero fósil, sino un pequeño artrópodo fósil de ocho patas que de tan pequeño que es necesita de la ayuda de una lente de aumento para resultar visible.


Juan Rincón, presidente de la Asociación Aragonito Azul, muestra una de las hojas con los sellos conmemorativos de la araña fósil de Santa Marina de Torre, recién emitidos por Correos. El ejemplar fósil real está expuesto dentro de una vitrina, a su derecha. Fotografía de C. Sánchez (ICAL)


Motivos de una emisión filatélica singular


La asociación mineralógica Aragonito Azul cumplía los diez primeros años de existencia hacia finales del mes de mayo y con la finalidad de celebrar y dar a conocer la efeméride, decidió emitir un sello de correos conmemorativo. La imagen elegida para protagonizar esa emisión postal especial fue la de un fósil leonés muy curioso, raro y difícil de encontrar. Se trata de una minúscula araña primitiva que vivió durante el periodo Carbonífero en lo que hoy es la comarca del Bierzo y que fue hallada en el yacimiento carbonífero de Santa Marina de Torre. El curioso y raro fosil de araña está expuesta en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre, donde la asociación mineralógica Aragonito Azul  desde hace años lleva desarrollando su ambicioso proyecto ‘Plinii Secundi’ con encomiables finalidades geoeducativas, georecreativas y geodivulgativas. Sus objetivos se alcanzan por medio de talleres, conferencias, exposiciones itinerantes y visitas guiadas a una exposición permanente ubicada en la sala denominada ‘Plinii Secundi’ en honor a un famoso naturalista romano situada en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre

Montaje expositivo de la roca que contiene restos de vegetación y la famosa araña fósil en la sala ‘Plinii Secundi’ en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre. Bajo la lupa, una pequeña flecha negra guía la vista del observador para que pueda localizar facilmente el minúsculo fósil
Fotografía original de César Sánchez / ICAL
Imagen: InfoBierzo 

El geólogo leonés, un gran coleccionista de minerales y fósiles y un experto cazador y coleccionista de meteoritos José Vicente Casado Martínez fue el afortunado buscador a quien quiso la casualidad premiar su tesón con el hallazgo de este raro y minúsculo fósil de tamaño milimétrico. El raro ejemplar de araña primitiva fósil fue cedido por su propietario, en depósito, al Museo Alto Bierzo para su exhibición pública en el Área de Geología y Paleontología, dedicada a la divulgación de la geología, la mineralogía y la paleontología, de la comarca de El Bierzo (León).

Por su carácter de rareza paleontológica excepcional y por su diminuto tamaño, se convertía en el fósil “perfecto” para ser el motivo central del sello conmemorativo, que será presentado este sábado durante los actos de celebración del décimo aniversario y que saldrá inicialmente con 250 ejemplares, en diez hojas postales de 25 sellos cada una.
Con esta emisión filatélica se pretende hacer un reconocimiento del gran valor de este hallazgo paleontológico y también llamar la atención sobre a la importancia de un yacimiento paleontológico de gran interés paleobotánico y paleoentomológico, como es el yacimiento carbonífero de Santa Marina de Torre.



El sello paleontológico conmemorativo

Con el formato general que es típico de esta modalidad de emisiones filatélicas, el sello conmemorativo de la efeméride reproduce una imagen fotográfica realizada con luz natural del ejemplar expuesto en el Museo Alto Bierzo de Bembibre en el lado inferior izquierdo aparece sobreimpreso Eophrynus sp.
Alrededor de la imagen aparece distribuido un texto explicativo. 
En el lado izquierdo: A/España/Correos Tusello
En el lado derecho: RFMT
En el lado inferior: X Aniversario ARAGONITO AZUL


Aspecto del sello paleontológico conmemorativo del 10º Aniversario de Aragonito Azul en un detalle del conjunto de una hoja de 25 ejemplares
Imagen: InfoBierzo

Se ha realizado una primera emisión postal muy modesta, pues inicialmente se han impreso solamente 250 ejemplares, distribuidos en diez hojas postales de 25 sellos cada una.
Toda persona interesada en poseer ejemplares de este sello singular, puede solicitarlo a la Asociación Aragonito Azul hasta agotar existencias, escribiendo a la dirección de correo electrónico aragonitoazul@hotmail.com o llamando al teléfono 627456333



La araña fosilizada protagonista del sello conmemorativo

Se trata de los restos fosilizados de una araña primitiva, del género EophrynusEl ejemplar fue descubierta por José Vicente Casado en uno de los yacimientos de la cuenca carbonífera del Bierzo, concretamente en terrenos del denominado "Bloque Torre del Bierzo", en materiales de una capa de edad Estefaniense, del ciclo C inferior, por lo que este ejemplar tendría una antigüedad de unos 300 M.A.
La coloración anaranjada de este ejemplar se debe al hecho de que el cadáver de la araña se fosilizó en el interior de un material sedimentario de posible origen volcánico en el que abundaban los minerales de hierro y los óxidos de hierro que son muy abundantes sustituyeron la materia orgánica original conservando la forma y estructuras, creando una especie de copia en la que aparece reflejado toscamente del cuerpo de la araña original. 

Aspecto muy aumentado del artrópodo fósil del género Eophrynus sp. (Araneae), hallada en los materiales de una escombrera de la mina Adonina, en Santa Marina de Torre (León)


Eophrynus es un género extinto de arácnidos prehistóricos perteneciente al extinto orden Trigonotarbida. Se trata de un tipo de arañas primitivas que vivieron en Europa durante el período del Carbonífero tardío. Este género de arácnidos fue descrito por primera vez en 1871 por Henry Woodward (geólogo)

Hasta ahora, unicamente, han sido reconocidas dos especies: Eophrynus prestvicii,  en Inglaterra y Eophrynus udus, en Alemania


Las especies de Eophrynus, al igual que sucede con otros tribonotarbidos estudiados, fueron similares a las arañas modernas, pero se distinguían porque no podían producir seda y por que su abdomen estaba segmentado. 
La especie inglesa, E. prestvicii, se conoce a partir de un puñado de fósiles de buena calidad muy bien conservados, hallados dentro de nódulos formados por concreciones de siderita incluidas en el carbón. 
Recientes estudios de imágenes de este tipo de fósiles, obtenidas mediante el uso de rayos X han revelado que estos arácnidos primitivos estuvieron recubiertos por espinas defensivas quizás como una forma de protección contra sus depredadores. 

Los primeros arácnidos similares a las arañas actuales fueron los del orden Trigonotarbida, que se encuentran entre los primeros artrópodos que poblaron la tierra firme. Al igual que las arañas modernas, los arácnidos trigonotárbidos eran terrestres, respiraban mediante pulmones en libro y poseían ocho patas. Sin embargo no eran verdaderamente arañas modernas, ni siquiera ancestros de ellas pues no poseían glándulas secretoras de veneno ni de producción de seda; representan una línea evolutiva separada tempranamente del resto de los arácnidos, pero muy similar a las actuales arañas modernas.




Fuentes:

- Anónimo. Eophrynus. Wikipedia
Anónimo. 2016. Edición de sello conmemorativo del 10 aniversario fundacional de Aragonito Azul. Aragonito Azul Blogspot 23/05/2016
- Silván, V. 2016. Un sello con el “raro y curioso” fósil de una araña del Carbonífero celebra los 10 años de la asociación Aragonito Azul. Infobierzo 21/05/ 2016
- Silván, V. 2016. Aragonito Azul lanza un sello de correos con la araña fósil de Santa Marina de Torre para conmemorar su décimo aniversario. La Nueva Cronica, 21/05/2016

lunes, abril 30

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (4)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con la Virgen María, la Madre de Dios o Nuestra Señora (2)


SANTUARIO DE SANTA MARÍA DE INODEJO.

Está situado en el término de Las Fraguas, pueblo agregado al municipio de Golmayo, comarca de Soria, provincia de Soria (Castilla y León). El enorme edificio renacentista actual que sustituyó a la pequeña ermita románica primitiva data de 1600. Situado en el punto medio de la sierra de Inodejo o Hinodejo  que de ambas formas se ha escrito. Desafíando en soledad los rigores del clima soriano y el soplo del cierzo, en lo alto de una sierra árida y pedregosa, la Sierra de Inodejo o Hinodejo. A sus pies, a uno y otro lado de la sierra, se encuentran los casi treinta pueblos que integran la Concordia de Nuestra Señora de Inodejo, también conocida como la Virgen "de las Tormentas", que éste podría ser probablemente el significado del vocablo pre-romano "inodejo, según algunos estudiosos.


El imponente aspecto de la gran ermita de la Virgen de Inodejo, destaca por sus grandes dimensiones, en medio de la enorme explanada desarbolada y árida, en la que está situada. Fotografía original de Pili: "Ermita Nuestra Sra. de Inodejo"
Imagen: Ver pueblos: Las Fraguas

A unos 350 m. de la ermita de la Virgen de Inodejo o de Hinodejo, en dirección NO, existe un pequeño montículo que destaca claramente del resto del terreno que lo rodea, por su color pálido y su extrema aridez, pues aparece pelado de vegetación. Constituido por un material terroso, de una textura fina y de un color gris-azulado, muy diferentes a los de los otros materiales comunes que forman el terreno del entorno que le rodean y que son los propios y característico del lugar por ser los mayoritarios.


Aspecto de las denominadas "piedrecitas de la Virgen" que se encontraban en un único lugar de los alrededores de la ermita de la Virgen de Inodejo. La proximidad al santuario y la marca en forma de cruz, favoreció que la fantasía popular asociase a esta clase de fósiles con la patrona del santuario.
Imagen: Pinterest

Otra característica extraña de este montículo es que si se busca con paciencia y atención se pueden encontrar una clase de pequeñas piedras que resultan bastante raras por su escasez y muy extrañas por su curiosa forma. Estas piedrecillas son de forma más o menos, ovoide-acorazonadas, además, todas ellas muestran en su superficie una serie de relieves, excavaciones, granos y marcas punteadas muy características. Consisten en cinco depresiones alargadas dispuestas en forma de estrella de cinco puntas, cuatro de ellas son más profundas lo que le da al conjunto un  aspecto cruciforme. En el interior de los surcos hay unas dobles hileras de ranuritas alargadas, alineadas y situadas a ambos lados. Además algunos ejemplares de estas piedrecitas, muy bien conservados, muestran sobre su superficie un dibujo con una multitud de zonas poligonales, recubiertas por unos pequeños granitos o berruguitas. Por otra parte, mientras por el lado de los surcos y por los costados, son bastante abombadas por el lado contrario, son casi planas, sin surcos, casi sin placas y con menos granos y berrugitas.

En los alrededores de la ermita, las extrañas piedrecitas que hemos mencionado, sólo se pueden encontrar en ese extraño y solitario montículo, más o menos cercano a la ermita. Se las denomina, popularmente, "piedras o piedrecitas de la Virgen" y, también,   "piedras o piedrecitas de la Virgen de Inodejo", nombres con que son conocidas en todos los pueblos, de los alrededores del santuario, que forman parte de la Concordia de Inodejo que es una asociación que se encarga de organizar y gestionar las actividades de culto que se le  rinden, en diversos días del año y que también se ocupa controlar las acciones de mantenimiento del santuario.

Réplica moderna de la talla original del siglo XIV, en madera policromada, de Nuestra Señora de Inodejo. Se trata de una representación de la Virgen María en actitud lactante. En este caso, a diferencia del caso de la imagen antigua de Collbàs, queda claro qué es lo que la imagen mariana sostiene en su mano derecha.


Posibles interpretaciones populares de los equínidos fósiles

Es muy posible que tal como, también ha sucedido en otros lugares peninsulares de España y Portugal, el mero hecho de que estas "piedras raras" tuvieran una "marca" o "signo"de apariencia cruciforme, se interpretase como una señal divina para que los cristianos se dieran cuenta de que eran "piedras signadas" o "marcadas" indicativo de que poseían "virtudes especiales" o "capacidades maravillosas" de las que se podrían beneficiar los cristianos devotos que se encomendasen a través de ellas, con mucha fe  en el poder milagroso de Nuestra Señora de Inodejo, la patrona del lugar y con gran esperanza de obtener de su compasión maternal el favor que le habían pedido.

Otra posibilidad plausible, ya que también ha sucedido en otros lugares sagrados y legendarios ibéricos en los que se encontraban "piedras figuradas" de características apropiadas cerca de un santuario, es que los pequeños erizos fósiles al presentar una marca en forma de cruz, el signo de Jesucristo, ese tipo de marca sirviera de argumento para sacralizarlos y vincularlos con el santuario más próximo y con la advocación patronal que lo ocupa. En este caso concreto, para vincularlos con Nuestra Señora de Inodejo y con la ermita que acoge la imagen sagrada. Razón por la cual se las denominase "piedrecitas de la Virgen" o "piedras de Inodejo".

Tal vez fuesen considerados como objetos maravillosos de origen natural, al creer que eran generados espontáneamente por el propio terreno, por voluntad divina. Se pudo llegar a creer que su función podría ser testimonial, para recordarle a las futuras generaciones de aquella comunidad que en aquel lugar se había producido un suceso milagroso memorable que debería ser recordado y conmemorado en el futuro por los devotos. La proximidad al santuario mariano y la marca en forma de cruz, favoreció que la fantasía y devoción popular, asociasen a esta clase de erizos fósiles con un milagro sucedido a un pastorcillo manco, favor concedido al muchacho por haber descubierto la imagen de la patrona del santuario, que había sido ocultada siglos antes, cuando los moros conquistaron aquella zona. 
Las "piedrecitas de la Virgen" o "piedras de Inodejo" eran una prueba de que el poder divino se había manifestado en aquel  lugar (Hierofanía), en este caso particular a través de un agente mediador, como era la Virgen María, la Madre de Dios
En primer lugar haciendo que un pastorcillo que había perdido el uso de su mano derecha lo recuperase instantáneamente de forma milagrosa y, en segundo lugar, que apareciesen  en el lugar del milagro, espontáneamente, un cierto tipo de "piedras conmemorativas" con unas formas y marcas especiales (erizos fósiles).


La insensible mirada científica destruye las más bellas leyendas, arruina las creencias más ingenuas y mortifica las prácticas más disparatadas... pero no hay que preocuparse, porque para darles cobijo existe la Etnología

Para el ojo especializado y la mente racionalista del naturalista esperto en paleontología, esas curiosas y raras piedras, consideradas sagradas o santas por los devotos de la Virgen, son sencillamente fósiles de erizos de mar que habitaron los fondos marinos, hace unos noventa y tantos millones de años, cuando este lugar formaba parte de un antiguo mar.

Observados con atención, por el ojo experto de un paleontólogo, especializado en esta clase de organismos marinos, los fósiles de los equínidos encontrados en el montículo que existe en las inmediaciones del santuario de Inodejo, en el término de Las Fraguas, posiblemente, pertenecen alguna especie de erizos marinos del género Mecaster,  género que anteriormente fue considerado un subgènero dentro del género Hemiaster

Por su aspecto externo, podría tratarse de ejemplares pertenecientes a alguna de las dos especies más probables del género Mecaster, que serían posibles en ese lugar y que son muy próximas zoológicamente: Mecaster scutiger y Mecaster subtilis, pero también podría tratarse de una mezcla de ejemplares correspondientes a ambas especies. Esta posibilidad sería posible, puesto que las dos especies mencionadas son las más comunes en los siguientes niveles del Cretácico: Cenomaniense medio-Cenomaniense superior-Turoniense inferior -Turoniense medio (en negrilla los niveles en que estas dos especies son más abundantes).

Ejemplar de Mecaster subtilis, visto por la parte dorsal, procedente del Cretácico (Cenomaniense) de Guadalajara, de 10 mm. de longitud.
Obsérvese  el aspecto de cruz, excavada, que le da la disposición, casi perpendicular de cuatro, de las cinco depresiones ambulacrales.
Imagen: Mecaster

Hay que tener en cuenta que la identificación a partir de una foto de un solo ejemplar, limita mucho el grado de certeza, pero posiblemente se trate de ejemplares de Mecaster scutiger, pero sin descartar la posibilidad de que ambas especies, de aspecto muy semejante, puedan aparecer en el mismo yacimiento y ser conocidas en Las Fraguas y demás pueblos de la comarca que constituyen la Concordia de Inodejo, como las "piedras de la Virgen de Inodejo".
Estudiados el mapa geológico de esa zona soriana (Magna, del IGME),  los mapas cartográficos y la ortofoto (Sigpac) del lugar donde está situado el santuario, todo parece confirmar que la antigüedad de los erizos fósiles de la ermita de Inodejo, es cretácica.

Ejemplar de Mecaster scutiger, visto por la parte dorsal, procedente del Cretácico (Cenomaniense) de Modamio (Soria), 15 mm. de longitud.
Obsérvese el aspecto de cruz, excavada, que le da la disposición, casi perpendicular de cuatro, de las cinco depresiones ambulacrales.
Imagen:
 Mecaster scutiger  


Datación errónea de los fósiles y especulaciones disparatadas sobre el origen de su presencia en el lugar

El primer error y más extendido, es el que hace referencia a la supuesta edad geológica de los erizos fósiles, conocidos popularmente como las "piedras de la Virgen", adjudicándoles una antigüedad bastante inferior a la que realmente tienen. Se dice de ellos, equivocadamente al suponer que corresponden a la edad de otros terrenos cercanos  que son del Terciario, es decir, le otorgan una edad inferior a los 65 MA. (Cretácico), cuando en realidad son casi 30 MA más antiguos de lo que se afirma erróneamente, como demuestran los estudios geológicos y paleontológicos del  minúsculo yacimiento en el que aparecen. Ya se ha dicho, anteriormente, que en realidad, son del Cretácico superior, es decir del final del "Secundario" o Mesozoico. Concretamente el género de erizos Mecaster aparece incluido en niveles del Cenomaniense medio -Cenomaniense superior - Turoniense inferior - Turoniense medio, es decir, en materiales sedimentarios con una antigúedad comprendida entre los 93 y los 96 MA. (En negrilla, se remarcan los pisos geológicos que afloran en el yacimiento de la ermita de Inodejo)

El segundo error, aunque menos extendido en documentos impresos, está bastante difundido en Internet. Se trata de un error mayúsculo, pues se basa en una hipótesis "arqueologista" sin ninguna evidencia ni fundamentación arqueológica seria. Según esta teoría totalmente imaginaria, el solitario montículo sería un antiguo túmulo sepulcral ibérico y todos los erizos fósiles que en él han podido en el pasado y pueden hallarse en la actualidad, serían las ofrendas votivas funerarias, depositadas por sus coetáneos, para proteger el alma del difunto, durante el tránsito a la "otra vida y al otro mundo".  Pero resulta que ese supuesto túmulo funerario ibérico, constituido por margas de color gris-azulado, situado a unos 380 m. al WNW de la ermita de Inodejo, en medio de una zona de campos de cultivo, corresponde sencillamente al afloramiento superficial de los materiales geológicos más antiguos y de naturaleza diferentes a los que le rodean. Corresponden a una de una capa de margas cretácicas, situada por debajo de la capa de suelo cultivable. El nivel aflorante que tan poca superficie cubre en el terreno el mapa geológico de la zona, identifica y denomina "Nivel de margas con amonitas y equínidos", del Turoniense (Cretácico superior). 
Resulta extraño constatar que la tradición popular haya ignorado a los ammonites cuando en muchos lugares de Europa se les consideraba antiguamente como serpientes petrificadas, representación zoológica del diablo, enemigo acérrimo de la Virgen María.
Fotografía aérea de la zona, en la que aparecen el santuario de la Virgen, abajo a la derecha, y el montículo que contiene el yacimiento de erizos fósiles, de color azulado pálido, a la izquierda a media altura, entre los campos de cultivo arados. El afloramiento constituye lo que en geología se llama una "Ventana geológica"
Imagen: Google maps


Costumbres locales, propias de la religiosidad popular, asociadas a este tipo de equínidos fósiles

Según nos han informado algunos corresponsales sorianos, del entorno del santuario de Inodejo, antiguamente, se las consideraba piedras con un gran poder milagroso y capacitadas para conseguir que la Virgen del santuario de Inodejo, otorgara  ciertos favores especiales a aquellos devotos que las guardaban en su casa y le dedicaban oraciones con frecuencia. Normalmente se guardaban en el cajón de  la mesilla de noche, para beneficiarse de la influencia curativa de su proximidadm cuando estaban enfermos o de parto. 
Había personas que llevaban siempre encima, alguna "piedrecita de la Virgen" metidas en los bolsillos, en el monedero, en el zurrón, etc., con la creencia de que la Virgen los protegería de los peligros y de las enfermedades, además de favorecer el éxito de todas las empresas humanas que le fueran encomendadas.
Incluso había y aún hay, personas muy devotas de la Virgen de Inodejo que las hacían engarzar en una montura de plata o de oro, a alguno de los joyeros de Soria, para poder llevarlas colgando del cuello, permanentemente, mediante una cadenilla del mismo metal, a la manera como otras personas llevan colgando alguna medalla devocional, con las mismas finalidades protectoras.







Aspecto de uno de los típicos colgantes que algunos orfebres de la comarca realizan, por encargo de los devotos de nuestra Señora de Inodejo, utilizando como "piedra preciosa" pequeños ejemplares de equinidos del género Mecaster, recogidos en la proximidad del santuario de la Virgen.
Este ejemplar, montado en plata dorada, es propiedad desde hace 14 años, de la señora Flora A. S, de la localidad de Nafría la Llana, uno de los numerosos pueblos de los alrededores que constituyen la "Concordia de Inodejo".
Imagen: Fotografía original de
Javier Soria Verdes realizada por encargo del autor de este blog



Al parecer, las "piedras de la Virgen de Inodejo" también, se habían utilizado como remedio inespecífico, para combatir todo tipo de dolencias. Uno de los remedios era el agua de fuente, preferentemente de la de Inodejo, en la que se hubiese sumergido durante un buen rato, alguna de las "piedrecitas de la Virgen". 
Otro de los remedios tradicionales, consistía en la ingestión del polvo  de alguna "piedrecita de la Virgen", obtenido al raspar su superficie, que luego era mezclado con alguno de los alimentos que se le daban al enfermo.

Los únicos días del año en que era costumbre buscar, con ahínco, estas piedrecitas santas y recogerlas con respeto y devoción, eran el segundo domingo de Junio, festividad de la Santísima Trinidad, coincidiendo con la Romería Mayor y, muy especialmente, el segundo domingo de septiembre en que se celebra la Romería de Acción de Gracias a la Virgen .

La Concordia de Ntra. Sra. de Inodejo, encargada de mantener en condiciones las instalaciones del santuario, organizar actos para coordinar acciones colectivas, recolectar fondos y organizar las procesiones, está constituida por los siguientes pueblos de los alrededores del santuario de Inodejo:
Calatañazor, Camparañón, Cascajosa, Escobosa de Calatañazor, Fuentelaldea, Fuentepinilla, La Aldehuela de Calatañazor, La Barbolla, La Cuenca, La Llana, La Mallona, La Muela, La Revilla de Calatañazor, La Seca, La Ventosa de Fuentepinilla, Las Cuevas de Soria, Las Fraguas, Los Llarnosos, Lubia, Izana, Monasterio, Nafría, Navalcaballo, Nódalo, Osona, Osonilla, Quintana Redonda, Tardelcuende, Valderrueda, Villabuena, Villaciervos de Abajo, Villaciervos de Arriba.

Por lo tanto, cabe la posibilidad de que en algunas de todas las localidades citadas, más arriba, con personas muy devotas de la Virgen de Inodejo, pueda haber alguna persona que conserve alguna joya u objeto similar al de la fotografía de Javier Soria. Realizado con finalidad protectora, utilizando alguna "piedrecita de la Virgen", recogida durante alguna romería o visita devocional.

Si algún visitante de esta entrada conoce algún caso y dispone de datos sobre el particular, le ruego que se ponga en contacto conmigo utilizando la dirección de correo electrónico que aparece en la parte superior del margen derecho de la pantalla. Muchas gracias de antemano por la colaboración.


Agradecimientos:

Al Dr. Jaume Gallemí, Conservador de las colecciones de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, por la meritoria determinación del género y las especies más probables, a partir de la única fotografía y de poca calidad de que pudo disponer en aquel momento que era la existente en Wikipedia y por la datación más probable del yacimiento paleontológico.

También, a Javier Soria por pasarme valiosa información relativa a las costumbres de su pueblo Nódalo y, sobre todo, por cumplir mi encargo de conseguir localizar y fotografíar alguno de los erizos-joya, usados como colgantes protector milagroso, en su localidad y por el envío de una serie fotográfica sobre el colgante de fósil y oro, propiedad de la señora Flora A. S. de Nafría (Soria)


Fuentes:
- Anónimo. Las Fraguas (Soria). Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Fraguas_(Soria)
- Anónimo "Virgen de Inodejo", Wikipediahttp://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_de_Inodejo
- Almazán de Gracia, Ángel. 1996. Simbolismo arquetípico de las romerías marianas. Revista de Soria, nº 12 , pp. 9-26
Andrés Romero, Senén. 1997. Nuestra señora de Inodejo y su romería. Revista de Soria, nº 17, pp. 49-58.
- Astudillo Pombo, Heraclio. 2009. Las "piedrecitas de la Virgen" de Inodejo, en Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (2). Folklore de los fósiles ibericos: http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com.es/2009_06_01_archive.html
- Gallemí Paulet, Jaume. 2012. Comunicación personal del 28 de enero del 2012 
- Goig Soler, Isabel. 2008. Comunicación personal del 21 de abril del 2008
- Llamas Martínez, Enrique et al. 1992. "La Virgen de Inodejo. Las Fraguas" en Guía para visitar los Santuarios Marianos de Castilla-León. Madrid. Ediciones Encuentro. p 220
- Jiménez Sanromán, Juan José. 2010. Comunicación personal del 27 de mayo de 2010
-  Soria Verde, Javier. 2010. Inodejo, Nódalo,  entrada del 18 de mayo del 2010:
- Soria Verde, Javier. 2012. Comunicación personal del 27 de enero del 2012
- Soria Verde, Javier. 2012. Comunicación personal del 9 de abril del 2012   
- Soria Verde, Javier. 2012.  Las piedras de la Virgen de Inodejo, Nódalo, entrada del 12 Abr 2012. http://nodalo.blogspot.com.es/2012/04/las-piedras-de-la-virgen-de-inodejo.html
- Villalba Curras, MariaPaz. 1.991. Revisión de los equínidos del Cretácico inferior y medio español.Tomo 1. Tesi doctoral


domingo, junio 28

Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (5).


por Heraclio Astudillo Pombo. Departament de Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida.


Sobre las diversas nomenclaturas utilizadas para la denominación de los fósiles. (5ª parte) 

Sobre "piedrecitas" de la Virgen 

 
Las "piedrecitas de la Virgen" de Inodejo.

Son unas "piedras" que han sido consideradas como muy raras, tanto por su escasez, como por su forma, por los habitantes de diversas poblaciones de la comarca de Soria, cercanos a la localidad de Las Fraguas.  
Esas "piedras" solo aparecen en la superficie de un único montículo de tierra que es de diferente textura y de color distinto, al de todo el restante terreno que le rodea. Ese raro montículo está situado a unos 350 m. de la ermita de Inodejo, en el término de la localidad soriana de Las Fraguas
Esas piedras, consideradas tan "extrañas", también son consideradas como muy "prodigiosas" por los habitantes de los pueblos de los alrededores del santuario que realizan romerías hasta el santuario para venerar a su patrona.
Esas "piedras" que son denominadas, popularmente "piedrecitas de la Virgen" de Inodejo, en realidad, son los restos fosilizados de unos minúsculos erizos de mar, los cuales, basándonos en la única foto disponible, en Internet, parecen pertenecer al género Mecaster, que anteriormente fue considerado como un subsgènero de Hemiaster.

El ejemplar de la fotografía, de unos 2 cm., de diámetro, podría pertenece a una de estas dos especies: Mecaster scutiger o Mecaster subtilis, que són las especies más comunes en estos niveles del Cretácico superior: Cenomaniense medio-Cenomaniense superior-Turoniense inferior -Turoniense medio (en negrillas los niveles en los que suelen ser más abundantes). Basándonos en la única foto disponible, lo que limita bastante el grado de certeza, yo me 'inclinaría por Mecaster scutiger.

En cualquier caso, no puede tratarse de equinoideos "terciarios", como, erróneamente, se viene afirmando hasta ahora,  en distintos documentos impresos o digitales, consultados en Internet, en los que se trata sobre esta ermita y sus curiosas "piedras de la Virgen", sino que, realmente, se trata restos fósiles de erizos de mar, "secundarios", es decir, mesozoicos, puesto que son del Cretácico.

La asociación de este tipo de fósiles, con la Virgen María, por parte de la religiosidad popular, de las gentes sorianas, de la zona, se podría deber a dos motivos, el primero por la relativa proximidad al santuario de la Virgen y el segundo, por la presencia de una figura en forma de estrella de cinco puntas, forma muy similar a la de un símbolo mágico protector conocido con diversos nombres: pentalfa, pentáculo, pentagrama, estrella de los magos, etc. y que fue usado como amuleto por toda Europa durante milenios, desde la Prehistoria hasta la actualidad.

De entre todos los tipos de
fósiles ibéricos que han sido relacionados por la cultura popular ibérica con el santoral católico, predominan claramente diferentes géneros de erizos de mar fósiles del Cretácico en los que la particular disposición de los surcos del sistema ambulacral, les proporciona una "marca" en forma de cruz. La cruz era el principal símbolo de la religión cristiana, entre los cristianos, por lo que la marca cruciforme debió ser un factor altamente influyente para establecer su vinculación con una gran variedad de figuras sagradas, por la cultura popular.
Imagen: asahi net geo

La mencionada figura estrellada, en realidad, se corresponde con los cinco surcos del sistema de poros ambulacrales, sistema que está presente en todos los erizos de mar, pero que no siempre están alojados en surcos del caparazón. La distribución pentarradiada de forma estrellada de esas cinco hileras de poros sobre el caparazón de ciertos géneros es la característica que les proporciona la particular marca estrellada, tan característica, de la mayoría de erizos de mar, tanto actuales como fósiles. 

Además, como a la virgen María se la denominaba, metafóricamente, "Estrella del mar" usada por los navegantes en sus travesías nocturnas, metáfora de guía para los católicos y, también, "Estrella matutina", es decir, el "lucero de la mañana" (que no es una verdadera estrella sino el planeta Venus) que cada amanecer anuncia la llegada de la luz del día, metáfora de Jesucristo.

Réplica de la talla original, en madera policromada, de Nuestra Señora de Inodejo, Siglo XIV. Fotografia original del fotógrafo Manuel Arribas


Las "estrellitas" de la Virgen de la Providencia, de Mig Camí

En el caso de las " estrelletes", "crevetes", "estrelletes de la Mare de Déu" o "estrelletes de Mig-Camí", se trata de unos minúsculos artejos o placas columnares, individuales, de sección estrellada, que no alcanzan los 5 mm. de diámetro y que proceden de la desarticulación y disociación "postmortem" de los tallos o pedúnculos de un tipo de equinodermos, vulgarmente, llamado "lirios de mar" y científicamente crinoideos. En este caso particular, se trata de artejos de la especie Pentacrinus neocomiensis  del  Barremiense (Cretácico inferior), hace 130 MA
Cuando aparecen varios artejos juntos, formando una especie de prismas, por no haberse disgregado en artejos individuales, popularmente se les conoce como "pilanets", es decir, pilarcitos, por asemejarse a pequeños pilares o columnas de sección estrellada.

Aspecto, bastante aumentado, de multitud de ejemplares de "estrelletes" o "crevetes" de la Mare de Déu de Mig Camí, de diversos tamaños. Se trata de piezas individuales, desarticuladas, procedentes de la descomposición de tallos y brazos de lirios de mar mesozoicos. Fotografía de original de Josep Armengol Bonmatí
Imagen: Món macro-fossil Crinoïdeus


Criterios, populares, usados para imponer la denominación a ambos tipos de piedras estrelladas

Si analizamos la motivación onomástica en que se basaron los pobladores de ambas localidades, para determinar el nombre vulgar que escogieron para denominar a ambos tipos de fósiles. Podemos ver que en el caso de los fósiles de Inodejo, que la primera palabra, del nombre popular compuesto, alude a la forma y naturaleza general del fósil, pues está claro que tiene aspecto de piedrecita, de forma redondeada y la segunda palabra alude a su relación de proximidad, con el santuario consagrado a esta advocación mariana patrona del lugar en que está enclavado.
En el caso, caso de los fósiles de Mig Camí, pasa algo muy parecido, pues salvando la escasa dificultad que en este caso representa el uso del idioma catalán, vemos como el nombre vulgar alude, en primer lugar a la forma del fósil, de estrellita o de crucecita de cinco brazos y la segunda a la relación con la Virgen, la Madre de Dios, o con el topónimo del lugar: de Mig Camí.


(Continuará)