Mostrando entradas con la etiqueta Extremadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Extremadura. Mostrar todas las entradas

sábado, mayo 15

Gastronomía ibérica de inspiración paleontológica (16)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 

El inesperado final de los "geosabores", "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" relacionados con el registro fósil en los territorios de los diversos Geoparques españoles

Introducción

Después de haber estado tratando sobre "geosabores", "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" relacionados con el registro fósil existente en algunos de los diversos Geoparques andaluces,  en varias de nuestras anteriores entradas paleonto-gastronómicas (2018-2021) esperábamos poder proseguir con la misma temática, en otros Geoparques. 

En una primera búsqueda genérica, el único Geoparque español que emitió un señal esperanzadora fue el Geoparque extremeño de Villuercas-Ibóres-Jara, así es que nos pusimos a realizar una búsqueda sistemática y exhaustiva, en Internet, sobre la oferta gastronómica en el territorio cacereño del Geoparque Villuercas-Ibóres-Jara. Tras una infructuosa exploración intensiva, desafortunadamente para nuestros optimistas propósitos, nos encontramos completamente empantanados en medio de un erial casi vacío de casos, el panorama solamente ofrecía un único caso, el primero que había sido descubierto, era el único que existía. 

Ante tan tremenda sorpresa y frustración, confiábamos en poder resarcirnos del gran fiasco extremeño, por medio de otros futuros hallazgos, que deseábamos poder realizar en algunos de los otros restantes Geoparques españoles. A pesar de que en una primera búsqueda genérica y superficial ninguno de ellos había dado señales de producir aquel tipo de producto gastronómico que se necesitaba hallar. 

A medida que nuestras exploraciones gastropaleontológicas iban avanzando, lenta y trabajosamente, por el territorio de otros nuevos Geoparques españoles, nuevos fracasos y más decepciones fueron jalonando nuestro frustrante itinerario. Tales resultados parecían hacer evidente que el "filón temático" de los "geosabores", "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" de inspiración paleontológica, que tan buenas sensaciones y expectativas nos había creado en la exploración de algunos de los Geoparques andaluces, estaba definitivamente agotado, pues fuera del territorio andaluz no aparecían. Era más que evidente que en el territorio de los otros 12 Geoparques españoles, la perspectiva de las elaboraciones gastronómicas con referencias paleontológicas no parecía existir y el tema no podría tener continuidad. Ante una realidad tan negativa y tan contundente, nos quedamos faltos de materia y sobrados de decepción, motivos suficientes para dar por finalizado el tema de los "geosabores", "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" relacionados con el registro fósil, típico de cada uno de los diversos Geoparques españoles. 

Quedaba claro que aquella creencia personal, con la que se inició el tema, según la cual los casos de los Geoparques andaluces debían tener réplicas semejantes en otros Geoparques españoles, era tan ingenua como errónea y producto de una generalización una probabilidad de futuros sucesos, sin suficientes evidencias ni fundamentos. Actuando impulsados por el error de creer que aquella situación que se daba en los Geoparques de Andalucía, podía ser lo normal en otros varios geoparques españoles, cuando en realidad era una situación totalmente excepcional en el conjunto de los Geoparques españoles.

Si el lector lo desea, puede consultar el contenido de las anteriores entradas, publicadas en el blog, relativas al tema:

1. Geoparque Sierras Subbéticas  (1ª parte): http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2018/07/gastronomia-iberica-de-inspiracion.html

2. Geoparque Sierras Subbéticas (2ª parte): http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2018/12/gastronomia-iberica-de-inspiracion.html

3. Geoparque Sierra Norte de Sevilla (1ª parte): http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2019/07/gastronomia-iberica-de-inspiracion.html

4. Geoparque Sierra Norte de Sevilla (2ª parte): http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2020/03/gastronomia-iberica-de-inspiracion.html

5. Geoparque Sierra Norte de Sevilla (3ª parte): http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2020/05/gastronomia-iberica-de-inspiracion.html


La única oferta paleontogastronómica del Geoparque Villuercas-Ibóres-Jara, el último caso español a comentar

Después de haber localizado, estudiado y presentado los "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" de los territorios de alguno de los Geoparques de Andalucía, el siguiente Geoparque español a estudiar había de ser el Geoparque Villuercas-Ibóres-Jara, en la provincia de Cáceres (Extremadura), dado que fue el primero y único en manifestar indicios, luego confirmados, comprobando que ofrecía un "geoplato" de inspiración paleontológica. 

El territorio del Geoparque extremeño, con un nombre compuesto con el que nos indica que incluye tres territorios correspondientes a dos comarcas naturales (las Villuercas y los Ibóres) y a una subcomarca natural (La Jara cacereña). Cada una de ellas con sus aportaciones de elementos naturales y culturales particulares, que son característicos y derivados de sus correspondientes condiciones geológicas, climáticas, sociales y culturales.

Haber hallado un único caso de "geoplato" en todo el Geoparque no nos sirve de consuelo 

Tras arduos esfuerzos durante semanas, rastreando las Redes a la búsqueda de "geomenús", "geoplatos" y "geotapas" que mostraran explícitamente alguna relación con el registro fósil del Geoparque de las Villuercas-Ibóres-Jara, tan solo, se consiguió localizar un único "geoplato" de inspiración paleontológica. El hallazgo sucedió en la oferta gastronómica "GeoSabores" correspondiente a la Geodisea del año 2015, cuando el Geoparque fue reconocido por la UNESCO. 

Aquel único "geoplato" de inspiración paleontológica formaba parte del denominado "Geomenú de las Tierras Apalaches", un nombre con resonancia claramente geológica, indicio que hacía presagiar una oferta geogastronómica mucho más completa. Se ofrecía en el Restaurante de la Hospedería del Real Monasterio de Guadalupe, en la localidad de Guadalupe, en Cáceres (Com. Auton. de Extremadura). 

Aquel "geoplato" constituía el primer plato del "geomenú" y se llamaba "Fósil de rulo de cabra de los Ibóres con foie y manzanas, sobre "coulis" de cerezas del Mato" . El rulo es un tipo de queso pequeño de forma cilíndrica.

Como, en Internet, no se pudo obtener ninguna descripción física ni ninguna fotografía del "geoplato" antes mencionado, se desconoce cual podía ser el aspecto visual de su presentación global y del denominado "Fósil de rulo de cabra". Por tanto no se ha podido hacer ningún comentario o juicio de valoración sobre su aspecto global, ni se puede opinar sobre la adecuación, o inadecuación, de utilizar el término "fósil", en su denominación.

Aspecto de cuatro "medallones" cortados de un "rulo" o cilindro de queso de cabra, esta es la forma más habitual de presentación y consumo de este tipo de queso. No tenemos ni la menor idea de cómo se pudieron presentar este tipo de elementos alimenticios para poder asociarlos de manera creíble al término "fósil".  De todas maneras debemos felicitar al Restaurante de la Hospedería del Real Monasterio de Guadalupe, pues fue el único negocio del sector hostelero del Geoparque que, en 2015, mostró algo de interés al intentar conectar, tímidamente, su oferta gastronómica con el patrimonio paleontológico y geológico de su entorno.

Imagen: Meat2hours

El variado registro fósil del Geoparque

En el territorio del Geoparque de las Villuercas-Ibóres-Jara no escasean los fósiles, ni su biodiversidad es tan escasa, como para no poder haber encontrado en ellos inspiración suficiente como para no poder diseñar varias presentaciones originales y vistosas y crear nombres sugerentes para esos "geoplatos" o "geotapas". 

El contenido fósil de las rocas paleozóicas del Geoparque Villuercas–Ibores–Jara nos habla de dos antiquísimos suceso paleobiológicos transcendentales para la evolución de la vida en el planeta Tierra. 

El primero de los dos sucesos, mencionados, es “la gran explosión biótica del Cámbrico”Algunos niveles de los estratos calizos del valle del rio Ibor (anticlinal del Ibor) contienen unos fósiles muy raros, característicos del período Ediacárico, con una antigüedad de 635 a 542 millones de años. Esos fósiles pertenecen al poco conocido género   CloudinaLos restos fósiles de Cloudina tan sólo se ha encontrado en unos poquísimos lugares de todo el mundo, como son California, Extremadura, Namibia, Omán, Rusia y Uruguay. 

Aspecto, a bastante aumento, de una acumulación de caparazones bien conservados pertenecientes a numerosos individuos de Cloudina carinata, Cada uno está formado por numerosas piezas en forma de embudo, enchufadas unas dentro de otras. Foto: Iván Cortijo et al.

Imagen: https://www.agenciasinc.es/Noticias/Hallan-una-nueva-especie-fosil-en-Extremadura

Los yacimientos de El Cerro de la Mina en la localidad de Castañar de Ibor y del olistroma del Pedroso, cerca de Villar del Pedroso,  en la provincia Cáceres y los de El Membrillar, en Helechosa de los Montes, y de Villarta de los Montes, ambos en la provincia de Badajoz. Han proporcionado pruebas que testimonian que las acumulaciones de individuos de Cloudinas carinata con sus pequeñas conchas calizas contribuyeron a formar unas estructuras con funciones semejantes a las de los actuales arrecifes barrera de coral, cercanos a la costa, en mares cálidos y poco profundos, poco antes de que se produjese "la Gran Radiación Ordovícica".

Representación gráfica, hipotética, del posible aspecto que pudo haber tenido, en vida, un individuo del género Cloudina, según el paleoilustrador Nobumichi Tamura. Una especie de gusano marino, protegido dentro de su caparazón articulado mineral.

Imagen:https://www.deviantart.com/ntamura/art/Cloudina-911945808

También se han encontrado los primeros fósiles de Sinotubulites y Protolagena, citados por primera vez en Europa, y estromatolitos y trombolitos, dos tipos de bioconcreciones acumuladas por cianobacterias, además de un grupo heterogéneo de pequeños fósiles tubulares aún sin describir e identificar. Esta compleja asociación biológica es comparable a la descrita en la Formación Dengying de China. Extremadura posee uno de los yacimientos más importantes de este tipo de fósiles de todos los que se conocen por todo el mundo. Esto fósiles se empezaron a estudiar en Castañar de Ibor, pero más tarde han aparecido en otros yacimientos, concretamente en Helechosa de los Montes, en Villarta de los Montes y también en Villar del Pedroso, pero sobre todo hay que destacar el yacimiento de Villarta de los Montes.

El segundo suceso transcendental fue la gran radiación biótica del Ordovícico”,  representada en el registro fósil de este Geoparque por una abundancia excepcional de fósiles de invertebrados marinos, como son los braquiópodos, briozoos, equinodermos (crinoideos), moluscos (bivalvos y cefalópodos), graptolitos y trilobites que se han localizado en diversos yacimientos

Además de los fósiles mencionados, también existen diversos tipos de icnofósiles o "huellas fosilizadas de actividad biológica ". Las más conocidas, por ser las más frecuentes y más visibles en el territorio del Geoparque y en publicaciones, son las "crucianas" o "cruzianas". Menos visibles y menos frecuentes resultan los denominados "skolitus" y "daedalus", producidos por la excavación de "gusanos" minadores de la capa superficial de los sedimentos del fondo marino.

Representación gráfica del fondo marino de la época ordovícica, con los diversos tipos de seres vivientes que lo habitaban y que por su constitución y actividad ha dejado como testimonio de su existencia pretérita sus restos fósiles, en diversos lugares de diferentes localidades del Geoparque. Fotografía de Lourdes  Torres Hidalgo.
Imagen: Centro de Interpretación de los Fósiles de Navatrasierra, Cáceres (Extremadura).

Para conocer el patrimonio paleontológico, geológico y mineralógico del Geoparque  Villuercas-Ibores-Jara, lo mejor que puede hacer el visitante es acercarse a la localidad cacereña de Logrosán para visitar el Museo Geológico y Minero de Logrosán o acercarse a Cañamero para visitar eCentro de Interpretación del Geoparque en Cañamero.  Otra opción igualmente interesante es acercarse a la localidad de Navatrasierra para visitar eCentro de Interpretación de los Fósiles del Geoparque, en el municipio de Villar del Pedroso

Algunos fósiles emblemáticos en el territorio del Geoparque

En el territorio del Geoparque se pueden encontrar algunos tipos de fósiles que por algún motivo, se han convertido en personajes simpáticos, dicharacheros y alegres, utilizados para conectar y comunicarse fácilmente con los niños visitantes. Unos son personajes gráficos que protagonizan publicaciones convencionaless o digitales con finalidades didácticas, mientras que otros son actores convenientemente disfrazados, cuya función es interactuar con los niños y niñas visitantes o servir de guías o monitores en determinadas actividades lúdicas o educativas. Es el caso de  "Cloudina" y "Trilobites".

Aspecto de una de las fichas del juego web interactivo "Aprende jugando con Geopaca", vista por su cara anterior, donde está la pregunta a resolver o la información a ampliar.  El personaje vestido de amarillo con gorra y guantes azules que aparece en el centro de la parte inferior, es "Cloudina". Es la representante de un tipo de animales marinos invertebrados muy antiguos, los primeros que se construyeron un exoesqueleto mineral, articulado, formado de piezas calcáreas de forma tronco-cónica, para proteger su cuerpo blando. Se puede acceder por medio de este enlace:  https://www.geoparquevilluercas.es/geoparque-extremadura/proyecto-educativo/aprende-con-geopaca/ 

Imagen: Geoparque Villuercas-Ibores-Jara 

En determinados eventos sociales, organizados en ciertas localidades del Geoparque y sus alrededores, como puede ser Guadalupe, pueden localizarse una pareja de personajes femeninos, vestidos de forma colorida y estrafalaria. Son "Cloudina" y "Trilobites", las dos mascotas paleontológicas del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. Su misión es relacionarse con los niños y niñas pequeños que visitan el lugar o participan en la actividad colectiva, siendo los responsable de contarles las historias del Geoparque y de hacerles conocer cuáles son sus “tesoros” naturales o culturales. 

Fotografía tomada en el "Photocall" de "El Mercado de los Sabores" organizado en la localidad cacereña de Guadalupe. Se puede ver a "Cloudina" (dcha.) y a "Trilobites" (izda), las mascotas paleontológicas del Geoparque  Villuercas-Ibores-Jara, acompañando a tres niños visitantes que están posando, entre ambos personajes. 

ImagenGEODISEA 2015

Es una lástima que su existencia como personajes populares apreciados por los visitantes más pequeños, no haya servido, ni lo más mínimo, para inspirar a algunos de los creadores de productos gastronómicos, en los negocios de hostelería existentes en el territorio del Geoparque, para diseñar "geoplatos" destinados al público infantil.

En otras ocasiones los fósiles emblemáticos, se relacionan indirectamente con el público visitante, ya que cumplen la función de orientar, situar o informar al visitante en los espacios públicos, formando parte de señales indicadoras, en carreteras, calles o plazas, a la par que identifican alguna de las instalaciones o servicios.

Placa indicadora de dirección hacia el Centro de Interpretación de los Fósiles del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara en Navatrasierra. Villar del Pedroso (Cáceres). Los trilobites y las crucianas són fósiles muy conocidos, populares y característicos por eso, esta representación gráfica simplificada y poco realista puede ser interpretada correctamente por la mayoría de los visitantes que la contemplan

Imagen: Ruta al Centro de Interpretación de los Fósiles en Navatrasierra

Además pueden servir para identificar gráficamente un servicio cultural relacionado con el patrimonio natural de Geoparque, como es el caso del logo del Centro de Interpretación de los Fósiles del Geoparque en Navatrasierra. 

Logo del Centro de Interpretación de los Fósiles del Geoparque en Navatrasierra. Dado el tipo de contenido faunístico de la exposición y el predominio absoluto de los trilobites, hay que suponer que el artista pretendía representar la figura simplificada de un trilobite. Imagen: Geoparque Villuercas

También pueden servir para identificar gráficamente a un colectivo social, relacionado con diveras actividades relacionadas con el turismo en el Geoparque, como es la Asociación de Empresarios Turísicos del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. El gráfico espiralado que constituye el emblema corporativo de la AETGVIJ, reproduce la forma característica de una porción de una colonia de un tipo de graptolitos fósiles, de la especie Monograptus spiralis del Paleozoico (Ordovícico-Silúrico).

Aspecto del logo primitivo de  GeoVilluercas (izda.), la Asociación de Empresarios Turísicos del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. El "moderno" logo actual (dcha.) resulta mucho menos comprensible e identificable que su precursor, debido a su poco parecido y escasa fidelidad al modelo real original. 

Imagen: GeoVilluercas                

En conclusión, en el territorio del Geoparque existen diversas clase de fósiles, muchos de los cuales son bien conocidos por formar parte del entorno cultural actual, asociado al moderno turismo y deberían haber sido asimilados comercialmente por los empresarios del territorio del Geoparque para crear, a partir de ellos, diferentes productos comercializables, inspirados en su forma, su nombre, su entorno paleoecológico o las localidad de su yacimiento.

La singularidad como señal positiva de identidad y el márquetin como estrategia de negocio competitivo

Viniendo de disfrutar de la excepcionalidad que representaban las originales ofertas de algunos de los Geoparques andaluces, muchísimo más pródigos en creatividad gastronómica comercial de inspiración paleontológica, sin conocer la realidad de otros Geoparques españoles, cuando nos encontrarnos con tan pobres resultados, tras haber realizado el enorme esfuerzo de buscar y filtrar toda la información disponible en Internet, no solo nos causó sorpresa sino también disgusto. irritación y tristeza. 

Después de haber efectuado nuestra investigación sobre la influencia paleontológica en la denominación y presentación de la oferta gastronómica en el territorio de los demás Geoparques, desde que se constituyeron o fueron reconocidos por la Unesco, hasta la actualidad, que quedamos muy frustrados. Pues la ausencia absoluta de denominaciones alusivas al registro fósil y de presentaciones congruentes en los "geoplatos" en los numerosos "geoplatos" y "geotapas", ofrecidos en el territorio de los Geoparques, nos produjo la sensación de que parecía indicar una manifiesta falta de sensibilidad hacia el patrimonio paleontológico y una evidente falta de aprecio hacia el patrimonio geológico del Geopatque, por parte del sector de la hostelería gastronómica. Tal vez era el resultado de un exceso de conformismo, de una tendencia a la rutina o de una gran confianza en la tradición o de desconfianza en la innovación, o peor aún, una clara manifestación de pereza mental o de falta de imaginación creativa en el gremio. Descubriendo con disgusto que parecía triunfar la tendencia a la vulgaridad en las denominaciones de los "geoplatos" y "geotapas" y que el tradicionalismo "modernillo" parecía ser la norma en las presentaciones.

En consecuencia, parece ser que los geólogos y paleontólogos de los Equipos Técnicos de los Geoparques españoles, salvo honrosas excepciones andaluzas, no han sabido seducir o no han podido convencer a los responsables de la gastronomía local, de la interesante oportunidad de negocio, la conveniencia divugativa y la originalidad distintiva que podría suponerles el hecho de incluir un reflejo del registro fósil característico del Geoparque, manifestado en forma de denominación alegórica y de presentación consecuente, en algunos de los productos de la oferta gastronómica local que ofrecerían en sus locales.

Nos resulta tan sorprendente como decepcionante que en el sector gastronómico y en otros sectores turísticos del territorio del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, haya calado tan poco la idea del poder evocativo y referencial de los nombres y del aspecto de algunas productos comerciales. En este caso particular los "geoplatos" y "geotapas" sin un personalidad de referencia paleontológica que sirviera para dar a conocer y poner en valor el patrimonio paleontológico. También nos ha sorprendido el aparente desconocimiento o la posible desconfianza en el efecto multiplicador del patrimonio paleontológico utilizado como un símbolo identificador del territorio y como un referente diferenciador del producto o de la empresa

Pero dado que en todos los demás geoparques españoles se ha dado una situación igual o muy semejante, quizás los empresarios hosteleros cacereños pudieron considerar que impregnar  con algunos componentes del registro fósil local, los nombres y las presentaciones de los "geomenús", de los "geoplatos" o de las "geotapas" que elaboraban podría ser demasiado complicado o que los clientes no captarían el "guiño" paleontológico y que habría sido un esfuerzo vano. Por que tal vez es más fácil y menos arriesgado "llamar pan al pan y vino al vino", como se ha hecho toda la vida o que ponerse a hacer experimentos modernos con los nombres y el aspecto de los platos que iban a comerse los clientes, quizás no inspiraría mucha confianza a quienes deben vivir de ese negocio, por que es bien conocido por todos, y recordado por los más mayores, que "con las cosas de comer no se debe jugar". 

Se desconoce si en Andalucía se realizó algún tipo de estudio de márquetin, comparando la demanda o consumo de "geoplatos" con influencia del patrimonio paleontológico y/o geológico y demanda o consumo de "geoplatos" con nombres clásicos y aspectos tradicionales, para conocer predominio de tendencias de demanda o consumo. A la vista de los resultados, parece evidente que la experiencia singular y pionera de los Geoparques andaluces no fue imitada por los otro geoparques españoles. 

Por suerte aún nos queda algún Geoparque en Portugal que en su oferta gastronómica muestra afecto por su patrimonio paleontológico y del que en España se podría aprender bastante, y lo decimos con finalidad pedagógica y sin ningún animo de ofender a nadie, cualquiera que por tener la piel excesivamente fina pudiera sentirse "maltratado, herido o injuriado" por nuestras opiniones poco compasivas.


Algunas reflexiones personales, para finalizar el tema

Como los Geoparques españoles son quince, pero solamente dos y medio de ellos, han cumplido con su obligación ética de prestar apoyo a su patrimonio geológico y paleontológico, a través de sus creaciones gastronómicas, convirtiéndolas en referentes o recordatorios que contribuyan a mejorar su conocimiento público y su valoración social, parece evidente que la mayoría de negocios hosteleros de los Geoparques españoles (12 de 15), no han cumplido con su deber como auxiliares de la divulgación del patrimonio natural de tipo geológico o paleontológico. Es decir, al gremio gastronómico de la hostelería le queda mucho trabajo por hacer y muchos aspectos que mejorar en su oferta, pues no solamente deberían llenar el estómago y nutrir el cuerpo del cliente, sino también contribuir a mejorar su conocimiento sobre el patrimonio geológico y paleontológico, locales. Pues dar de comer y beber no debería estar reñido con la posibilidad de instruir y divertir al comensal.

Anexo:

Listado de Geoparques mundiales de la Unesco, en España, con su año de reconocimiento:

1. Geoparque de las Sierras Subbéticas (Córdoba, Andalucía) 2006

2. Geoparque de Cabo de Gata-Níjar (Almería, Andalucía) 2006

3. Geoparque de la Costa Vasca (Gipuzkoa, País Vasco) 2010

4. Geoparque de la Sierra Norte de Sevilla (Sevilla, Andalucía) 2011

5. Geoparque de Sobrarbe (Huesca, Aragón) 2015

6. Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara (Cáceres, Extremadura) 2015

7. Geoparque de Cataluña Central (Barcelona, Cataluña) 2015

8. Geoparque de Molina y el Alto Tajo (Guadalajara, Castilla-La Mancha) 2015

9. Geoparque de la Isla de El Hierro (Canarias) 2015

10. Geoparque de Lanzarote y Archipiélago Chinijo (Canarias) 2015

11. Geoparque de Las Loras (Burgos, Castilla y León) 2017

12. Geoparque de Orígens (Lleida, Cataluña) 2018

13. Geoparque de las Montañas do Courel (Lugo, Galicia) 2019

14. Geoparque del Maestrazgo (Teruel, Aragón) 2020

15. Geoparque de Granada (Granada, Andalucía) 2020


Fuentes

-  Anónimo (2010). Hallan una nueva especie fósil en Extremadura. Agencia SINC 24/3/2010: https://www.agenciasinc.es/Noticias/Hallan-una-nueva-especie-fosil-en-Extremadura

 -  Anónimo (2012). Establecimientos, socios de Geovilluercas que ofrecerán "Geomenús" o "Geotapas" durante la “Tercera Semana Europea de Geoparques”. Geovilluercas 15/05/2012:  http://geovilluercas.blogspot.com.es/2012/05/establecimientos-socios-de.html?m=0

-  Anónimo (2015). GeoSabor: geotapas, geomenús, un Geoparque para comérselo.   Geodisea 2015. Turismo de Extremadura:  http://www.turismoextremadura.com/viajar/shared/galerias/rrtt/eventos/evento_00111/otros/programasemanaweb-COMPLETO.pdf

Anónimo (2015). Geodisea 2015 ofrece actividades de aventura, cultura y gastronomía en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. Agencia de Noticias 21/10/2015:    https://www.agenciadenoticias.es/2015/10/21/geodisea-2015-ofrece-actividades-de-aventura-cultura-y-gastronomia-en-el-geoparque-villuercas-ibores-jara/ 

Anónimo (2015). Actividades permanentes. Geodisea 2015. Turismo de Extremadura:   http://www.turismoextremadura.com/viajar/shared/galerias/rrtt/eventos/evento_00111/otros/programasemanaweb-COMPLETO.pdf

-  Anónimo (2018). Geomenús y geotapas: descubrir el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara a través de la gastronomía. Geodisea 2017-2018. Más magin 11/03/2018: http://www.masmagin.com/descubrir-el-geoparque-villuercas-ibores-jara-a-traves-de-la-gastronomia/Masmagin destacado, novedades

Anónimo. El origen y la radiación de los primeros animales. Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, la cuna de la vida animal: https://www.geoparquevilluercas.es/geoparque-extremadura/villuercas-ibores-jara/cuna-vida-animal/

Anónimo (2017)Una tesis avala la existencia de una nueva especie de fósiles esqueléticos más antiguos en la región. El Diario 04/04/2017:  https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/existencia-especie-fosiles-esqueleticos-antiguos_1_3479974.html 

- Hernández Barreña, Daniel (2016). Villuercas-Ibores-Jara: fósiles, pliegues y el relieve apalachense. Hombre Geológico 20/07/2016:   https://geologicalmanblog.wordpress.com/2016/07/20/geoparque-villuercas-ibores-jara/ 

- Llurdés Coit, Joan Carles (2016). La relación entre gastronomía y geología. El papel de los geoparques en la difusión del patrimonio gastronómico. El caso del Geoparque de la Cataluña Central. Actas del XV Coloquio Ibérico de Geografía. Univ. de Murcia

- Torres Hidalgo, Lourdes (2016). Centro de Interpretación del Fósil en Navatrasierra. Qué ver en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara de Extremadura. Senderuelos, 01/05/2016: https://senderuelos.blogspot.com/2016/05/centro-de-interpretacion-del-fosil-en.html

domingo, mayo 17

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (14)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida


Leyenda de "el monstruo de la Ribera del río Ruecas", en Cañamero, Cáceres (Extremadura) (Segunda parte)



Introducción  


En la entrada anterior, dedicada a este mismo tema y lugar, publicada el pasado 22 de febrero, se presentó el contexto paisagístico y el lugar en el que se desarrolla la leyenda popular de "el monstruo de la Ribera del río Ruecas", así como
 la versión tradicional de tal leyenda que fue recogida por escrito y publicada, en primer lugar. Tal cosa fue realizada por Enri Breuil, en 1916. Hoy se presentará una segunda versión tradicional de la misma leyenda popular que, en este caso, fue recogida por escrito, en segundo lugar, por el geólogo cañamerano Juan Gil Montes de sus paisanos y que me comunicó privadamente en 2008. También, se presenta un cuento fantástico sobre el mismo tema que pretende ser leyenda sin conseguirlo, publicado en 2017. Curiosamente, ambos relatos mencionados, la leyenda y el cuento, aparecieron publicados en el mismo medio, aunque con 8 años de diferencia.




La versión tradicional de la leyenda popular recogida a mediados del siglo XX


Una segunda versión popular de la misma leyenda, es la comunicada por el amigo "Jugimo", el geólogo cañamerano Juan Gil Montes, que la recogió de boca de sus convecinos, en tiempos de su infancia, en la década de 1950, y que posteriormente, a pesar de permanecer inédita, tuvo la enorme generosidad de transmitírmela privadamente, en el año 2008, para quepudiera incorporarla a mis estudios de folclore paleontológico español


"Había un monstruo o "dragón", decían otros, con cara de gato y cuerpo en forma de lagarto que vivía en la presa del molino [del Charco de la Nutria]. El molinero le daba de comer harina y peces, pero un buen día de grandes lluvias la presa se reventó y el molino dejó de funcionar [por falta de agua]; el monstruo no teniendo entonces qué comer, salió de su guarida y se zampó al molinero [por lo] que este desapareció. Después, el monstruo se fue, dejando en su huida un rastro alargado en las rocas del cauce cercanas al molino." 



Aspecto de la llamada "Charco de la Nutria", un remanso del río Ruecas, muy cercano al antiguo molino de la leyenda, hoy completamente arruinado. Los grandes pedruscos atravesados en el cauce, fueron colocados para poder cruzar de un lado al otro.
Imagen: Rutas por el Guadiana - APRODERVI  41



Aquello que aclara la Paleontología


Me escribía Juan Gil Montes, en un mensaje de correo electrónico de fecha 26-04-2009, lo siguiente:
"Desde mi juventud, cuando ya estudiaba Ciencias Geológicas en la Universidad Complutense de Madrid, quise y pude comprobar que los rastros dejados por el "monstruo" de la Ribera del Ruecas, no eran más que simples huellas de trilobites (crucianas) sobre las cuarcitas armoricanas situadas en el cauce del viejo molino. 
Me imagino que el molinero desapareciera arrastrado por las aguas de la gran avenida que se llevó también la presa  y el molino, y que el famoso "dragón o monstruo" con cara de gato fuera una inocente Nutria, cuyo nombre ha quedado para siempre impreso en el topónimo de uno de los lugares más bellos de esta Ribera del Ruecas"

Las formas serpentiformes que aparecen en relieve sobre la superficie de algunos tipos de rocas metamórficas, denominadas por los geólogos "crucianas" o "cruzianas",  en realidad, son un tipo de icnofósiles originados por el desplazamiento del animal. Tienen el aspecto de un par de cordones petrificados muy juntos, pero ligeramente separados por un estrecho surco central, más o menos ondulantes, pueden formar relieves alargados y rectilíneos o cortos y muy curvilíneos, pueden aparecer formando conjuntos de pocos ejemplares muy espaciados o conjuntos de muchos ejemplares y muy apretados


Aspecto de la superficie de una roca cuarcítica, ordovícica, mostrando un conjunto de crucianas poco retorcidas y poco compactas. Ejemplar procedente de la zona de la Sierra de Francia, esta losa es utilizada en la decoración de una fachada de Monsagro (Salamanca) con fines folclórico-ornamentales.
Imagen: Rutas por España


En realidad este tipo de relieves tan sorprendentes en la superficie de una roca dura, son los "contramoldes" de los primitivos surcos originales, marcados en el sedimento blando del fondo marino, por el desplazamiento del cuerpo y las patas de un tipo de fósiles denominados trilobites, un tipo de artrópodos marinos paleozóicos.

Estas crucianas legendarias de Cañamero, como todas las de esta zona, pertenecen al periodo Ordovícico, integrante del Paleozóico, y tienen una antigüedad de 450 millones de años. 


Imagen ilustrativa de cómo un único tipo de organismo puede formar varios icnofósiles distintos. En este caso, un trilobite formaría las huellas llamadas Rusophycus al descansar semienterrado en el sustrato blando del fondo marino, formaría  Crucianas al desplazarse excavando el sustrato blando en busca de su alimento y formaría Diplichnites al desplazarse sobre la superficie del sustrato blando del fondo marino.
Imagen: Wikipedia 



Aquello que puede aportar la Zoología...


Recuérdese que el molino de la leyenda se hallaba muy cerca de un lugar llamado "Charco de la Nutria". El topónimo nos indica que las nutrias eran animales habituales en aquel lugar y que habían sido avistadas en aquel punto del cauce del río Ruecas. La nutria es un animal de cabeza masiva y orejas pequeñas, cuerpo alargado y cola ancha y larga, con patas cortas y un pelaje denso. 



Familia numerosa de nutrias, los dos progenitores están acompañados de cinco cachorros, bastante jóvenes. Desplazándose en forma de fila india compacta, entre la espesa vegetación ribereña, podría dar origen a la visión de una forma con aspecto semejante al de una gran serpiente de varios metros de longitud
ImagenThe Global Otter Conservation Strategy (UINC)


Posiblemente, el "monstruo" que percibieron, fugazmente y con poca luz, algunos paisanos de mi amigo "jugimo", hace más de un siglo o dos, simplemente, fuera una familia de nutrias, constituida por cuatro o cinco ejemplares desplazándose en formación compacta, entre la espesa vegetación arbustiva que cubría la ribera fluvial, cerca del molino legendario. Pues el aspecto visual del conjunto familiar  en"fila india", en armónico y disciplinado movimiento, con los dos progenitores en cabeza y los tres o cuatro individuos juveniles siguiéndoles, "pisándoles los talones", sería el de una forma alargada, aparentemente continua, reptando de forma semejante a la de una serpiente monstruosa que se arrastrara ágilmente, entre la vegetación ribereña del río Ruecas. Es posible que, en otras ocasiones, la fugaz visión del testimonio ocasional acabara con la escena de aquella forma serpentiforme lanzándose y sumergiéndose en la corriente de agua. 

Si a la visión fugaz, antes mencionada, se le añade mala iluminación, un poco o mucho de fantasía, algo de cortedad visual, no corregida con lentes apropiadas, la creencia en culebrones o serpientes gigantes y/o algo de alcohol, entonces lo percibido fugazmente y con poca claridad, puede necesitar y quedar adornado con los detalles fantasiosos necesarios para que un hecho ordinario pueda convertirse en un suceso extraordinario, visibilizando mentalmente el cuerpo de una serpiente gigantesca, el de un enorme lagarto o el de un dragón,  con "la cara de gato", que aseguraban haber visto en el legendario monstruo anfibio cañamerano.


Aquello que puede aportar la leyendistica


Multitud de cuentos, leyendas y creencias extremeñas están protagonizadas por serpientes y lagartos míticos con capacidades extraordinarias. Algunas leyendas antiguas relacionas a esas serpientes extraordinarias con la protección de tesoros fabulosos, ocultos bajo tierra, en lugares relacionados con fuentes y cuevas. Este tipo de creencias y leyendas son residuos culturales de origen céltico, seguramente aportadas en el bagaje cultural de los grupos  armados germánicos, los suevos y los vándalos, que durante la descomposición del Imperio romano de occidente, fueron invadiendo la Península, tras atravesar la cordillera de los Pirineos  y se asentaron en las zonas más noroccidentales de Hispania. Tales invasores y colonizadores culturales fueron los precursores de las sucesivas invasiones de los visigodos arrianos que llegaron expulsados de las Galias por los francos católicos y que ocuparían la zona central peninsular. 

Astures, vascos y cántabros se mantuvieron al margen de la colonización "bárbara", pero los primeros y los últimos, ya disponían de una cultura de fuerte influencia céltica.
En Extremadura, tierra repoblada por astures y leoneses después de la Reconquista del territorio a los ocupantes maometanos, las leyendas populares protagonizadas por dragones serpentiformes y serpientes extraordinarias, estuvieron muy arraigadas y generalizadas entre las gentes de esta tierra.

En otras leyendas, el monstruo de hábitat fluvial o ribereño no es más que una metáfora mítica o "alter ego" fabuloso, del comportamiento destructivo y aparentemente caprichoso del propio curso real de agua, que con su conducta impredecible, aleatoria y casi incontrolable, resulta violenta a veces y destructora y mortífera  en ocasiones. Pero que para compensar estos raros comportamientos, habitualmente concede a los humanos el beneficio de la fertilidad del riego, el aprovisionamiento de agua de boca y el don de su fuerza motriz para impulsar sus actividades industriosas.



La última versión de la vieja leyenda, de principios del siglo XXI 



Hemos recogido, también una brevísima narración de creación muy reciente que parece pretender ser un intento de versión "postmoderna" de la vieja leyenda del monstruo del Ruecas.
La primera noticia sobre la existencia de una "leyenda" moderna, extremadamente breve, se obtuvo del contenido de un artículo titulado "Molinos, batanes y martinetes" [de Cañamero], firmado por Máximo Ruiz Trinidad, aparecido en el nº 1 de la Revista de Cañamero, publicada en 2018 por Ayuntamiento de la localidad cacereña, mientras buscaba nueva documentación sobre el viejo asunto. 


El etnotexto dice:

"Caso especial merecen los restos [molineros] que aparecen junto al Charco de la Nutria, en los que se aprecia el recorrido del cauce excavado en las rocas. Diversas versiones cuentan la leyenda del molinero que fue devorado por una nutria." (p. 174)
Buscando aquella sorprendente versión desconocida de la antigua leyenda popular que se anunciaba en la publicación antes mencionada, fui rastreando Internet hasta dar con la susodicha "leyenda de la nutria devoradora del molinero de Cañamero". 
Aparecía en una página web titulada Historias de Cañamero y subtitulada Foro Activo con fecha del 2 de enero del año 2017.
También aparecía con idéntico texto entre las publicaciones del Facebook, de un autor colectivo llamado "Foro activo" y subtitulado "Historias de Cañamero y Comarca de las Villuercas", apareciendo el texto completo en una publicación del 4 de enero de 2017. 

La lectura del contenido del moderno relato, supuestamente legendario, me decepcionó profundamente, pues esperaba encontrar una versión literaturizada de la vieja leyenda popular cañamerana. Pues se pudo comprobar que la moderna narración no es una versión literaria de la antigua, está completamente desprovista de los aspectos tradicionales fabulosos y de sus componentes maravillosos, aquellos que son piezas y rasgos típicos de toda narración legendaria. No aparecía mención de ningún monstruo mítico, ni rastro de serpiente o de dragón fabuloso fluvial, tampoco aparecía mención alguna de las marcas testimoniales dejadas en su huida hacia el cauce fluvial sobre las rocas del margen  (crucianas), unos elementos legendarios fundamentales sobre los que están construidas las narrativas en las dos viejas versiones tradicionales. 

El relato reciente carece de cualquier referencias a ciertos elementos reales, misteriosos y  característicos del entorno del molino, hoy desaparecido, en los que apoyarse como recurso testimonial de veracidad de la narración y de historicidad de los hechos narrados, como sucede en los dos relatos tradicionales. 
En nuestra modesta opinión literaria, la narración moderna se corresponde más con el moderno género literario fantástico, típico del cuento de terror, pero en ningún caso al género semifantástico de tipo legendario, tradicional. 
Parece ser que como la sociedad moderna, con el paso del tiempo, la escolarización y el fácil acceso a la información científica, se ha vuelto tan descreída como bien informada. Ahora ya todos l@s cañameran@s saben que las viejas marcas legendarias dejadas por el monstruo,  aún visibles en las rocas del margen y el cauce del río Ruecas, han sido descifradas por la ciencia, ya ha desaparecido su antiguo misterio y con él la desaparecido la necesidad de la existencia de un monstruo reptiliano, espantoso y sanguinario. Quizás por esto el relato actual no tienen pretensiones explicativas, como los relatos legendarios de antaño, sino simplemente recreativas. En todo caso, su contenido no cumple los mínimos estándares de la leyenda popular tradicional.
El contenido del texto recogido, es idéntico en ambos casos, siendo únicamente diferentes la introducción de cada una de las publicaciones: "No fue exactamente así pero la hemos adornado un poquito" (web: 02-01-2017)/ "Aunque la decoramos con un poquito de historia" (FB: 04-01-2017).

La leyenda del charco de la nutria.

"Érase una vez un matrimonio que vivía en el molino de la nutria, en verano tenían un frondoso huerto en la vega del río, pero su principal fuente de ingresos era el molino, donde acudían los campesinos para moler el grano. Los inviernos eran muy duros y fríos, por lo que en esta estación se trasladaban a vivir en el pueblo. En un gran charco de aguas cristalinas no muy alejado del molino vivía una nutria que reinaba en esta parte del río; esta nutria creció de una manera descomunal, los molineros rara vez la vieron, es un animal muy esquivo y tampoco sabían el porqué de ese crecimiento.
Un día del duro invierno van a pasar la noche en el molino, pues estaban de reparación de algunas cosillas del molino y decidieron quedarse allí. Esa noche fueron atacados por la enorme nutria y esta les devoró. El pueblo estuvo investigando el suceso sin quedar claro el porqué de este ataque, aunque los restos encontrados en la cueva de Álvarez, donde se había realizado una hoguera y junto a esta había desperdicios de una cría de nutria, dieron a pensar que la monstruosa nutria les atacó en venganza creyendo que la pareja fue la culpable de la captura de sus crías."


Fuentes


-Anónimo (2012). Por la ribera del Río Ruecas alto (Cañamero, Cáceres). Rutas por el Guadiana - APRODERVI  41

Anónimo (2014). Desfiladero del Ruecas. Cañamero. Geoparque Villuercas-Ibores-Jara. Extremadura
- Breuil, Henri  (1918). Algunas leyendas y creencias españolas relacionadas con serpientes y lagartosBoletín de la Real Sociedad Española de Historia NaturalTomo XVIII. Enero, 1918  p. 65     
- Cano Cruz. Benjamín (2010). Los molinos harineros del río Ruecas. Historia y literatura en la Comarca de Las Villuercas: investigación y didáctica. Ayuntamiento de Logrosán. Logrosán, 
- Gil Montes, Juan (2008). Comunicación personal, en "Fósiles con tradición", en   Celtiberia, el 10 de enero de 2008 
- Gil Montes, Juan (2009). Comunicación personal vía e-mail del 26-04-2009 
- Gil Montes, Juan ( 2009). El monstruo del Ruecas. Historias de Cañamero. 19-09-2009
- Gil Montes, Juan (2012). Características geológicas del Geoparque de Las VilluercasGeoparque mundial UNESCO Villuercas Ibores y Jara
Ruíz Trinidad, Máximo (2018). Molinos, batanes y martinetes  Revista de Cañamero nº 1. Ayuntamiento de Cañamero.
GEOLOGIA Y MORFOLOGIA DE LAS SIERRAS DE LAS VILLUERCAS (CÁCERES)
POR VICENTE SOS BAYNAT. ESTUDIOS GEOGRAFICOS AñO XVI· NUM. 61
Laboratorio de Geología y Minería. Matadero ProvinciaL Mérida, Badajoz), julio de 1953.
Noviembre, 1955.
- Urbina, Miguel (2012). Piscinas Naturales en Cañamero. Baños en el Geoparque Villuercas Ibores Jara. Rutas por Extremadura