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sábado, abril 6

Poesía de temática paleontológica (5)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de LLeida.


Rememoración

Han transcurridos ya dos años, desde la última vez en que tratamos, en este blog, sobre poesía ibérica de motivación paleontológica. Retomamos una temática, poco frecuentada, que con bastante seguridad puede resultar, bastante, exótica para muchas personas de mentalidad paleontológica, "dura", y que, también, suele resultar muy sorprendente para personas de mentalidad poética tradicional, inclinados crear versos centrados sobre aspectos ambientales más generales y sociales. 

Constatando el largo periodo de tiempo transcurrido entre ésta y la anterior entrada poético-paleontológica, más de 700 días, parece obvio que este atípico tópico lo hemos mantenido un poco abandonado. La verdadera causa de este aparente descuido es que la disponibilidad de materiales poético-paleontológicos es tan, extremadamente reducida, dada la escasa  producción de versos relacionados con el registro fósil y su escaso afloramiento al ciberespacio digital que de no administrarlos con más avaricia que prudencia, hubiéramos acabado por consumir, en poco tiempo, nuestras escasas reservas de hallazgos paleontológico-poéticos
Existen dos motivos por los que los que nos hemos reservado esta entrada para dispensar su hermoso contenido, para inicios del mes de abril. En primer lugar porque este mes tiene una enorme connotación literaria, pues desde hace bastantes decenios, se viene celebrando en toda Europa, coincidiendo con la jornada del 23 de abril, el homenaje a la promoción de la lectura, a la producción literaria y a la edición de libros
En segundo lugar, la vuelta a la normalidad laboral, después del inevitable parón vacacional "semanasantero" y darse cuenta, el autor, de que otros borradores menos literarios estaban incompletos y eran difíciles de "acabar", dignamente, en poco tiempo le empujaron a sacar a la luz un bello poma

 
El tema de este mes...

La particularidad temática de esta entrada, consiste en que la produccion poética que se muestra en ella, aún, siendo el refinado producto de un poeta profesional, galardonado en diversas ocasiones, en este caso, los versos han sido concebidos en unas condiciones sensoriales, mentales y emocionales, un tanto, particulares pues, al parecer, la producción poética de la etapa durante la que se produjeron los versos que hoy mostramos, estuvo, más o menos, influida por el consumo de sustancias psicotrópicas diversas....


Retrato fotográfico del poeta, en el acto de recepción del XV Premio de Poesía, de la Fundación Loewe, en 2003. Más allá de lo anecdótico del aspecto "jípico" del personaje, el/la buen/a observador/a se dará cuenta, enseguida, de que del cuello del poeta, cuelgan tres objetos, al menos dos de los cuales están relacionados con el registro fósil.
Desconocemos si los objetos paleontológicos se usaron con finalidad estética, simbólica o/y apotropáica, pero parecen demostrar que existía algún tipo de vinculación afectiva con los fósiles.
Imagen: El País



AMONITE 

Poema de Miguel Ángel Velasco (1963-2010), extraído de su libro de poemas, titulado, La miel salvaje. Ed. Visor, Madrid, 2003, publicación que corresponde al contenido de la obra ganadora del XV Premio de Poesía, de la Fundación Loewe, galardón otorgado, en noviembre del 2002, por un jurado compuesto por Carlos Bousoño, Francisco Brines, Jose Manuel Caballero Bonald, Vicente
Gallego, Álvaro Mutis, Jaime Siles y Luis Antonio de Villena.
   
Hoy sostengo en mi mano
un fragmento pulido de mineral memoria,
el caracol marino que habitara
la aurora del planeta

y que acuñó en la roca el cataclismo. 

 
Representación artística de un grupo de amonites, nadando en un mar mesozóico, quizá huyendo de otro grupo de voraces belemnites....
Imagen: National Geographic


Permaneció sellado ese linaje
en su noche caliza,
mientras porfiado sílice invadía
la apretada clausura
y ahora regresa la espiral resuelta
en torno al centro de su vida íntima.

A ese brocal me asomo mientras mi labio apura
un licor generoso a la salud del mundo.

Desde la inquieta órbita se afana
esa rueda obediente de los tiempos. 

La serpiente en ovillo.
Los círculos que el ave va dejando en la altura.


A la izquierda, un amonites del género Hildoceras, con el extremo anterior, manipulado, esculpido en forma de cabeza de serpiente para que concordase con el origen legendario de las famosas "snakestones" de la población de Whitby, en Yorkshire, Reino Unido
Imágenes: Fossil Folklore NHM

El ojo que nos mira
del mudo antepasado prisionero
en su celda de cuarzo, vigilante,
cual si prestara oído
al tropel del bisonte o a los sones primeros
de la humana conciencia.

Cada vuelta
en torno de la piedra rigurosa
que complace a los dioses.
La ciudad en anillos
que erigiera el monarca para celar su usura.


Hermoso aspecto metálico, broncíneo, de un ejemplar de monites piritizado y aún no oxidado, del género Echioceras. Procedente de la localidad inglesa de Charmouth, al oeste de Dorset, en el Reino Unido
Imagen: Discovering fossils in Charmouth (Dorset)  

El báculo suntuoso al que aún se aferra
una mano en la pira.
La otra mano nervuda que repuja
el escudo del griego; ese bronce labrado
que en su círculo encierra la paciencia y los dones,
la cosecha y la danza,
todo aquello que abate la azagaya ligera.



Representación artística de un cráneo humano, esculpido sobre el molde interno, calcítico, de un amonites. Se puede apreciar, gracias al intenso pulido, el complejo diseño de las suturas de tabicación que separan las numerosas cámaras de crecimiento de la concha, ahora ausente por disolución durante el proceso de litificación.
Imagen: Skullis

En la noche del druida,
la luna repetida en el caldero.
Esa Torre de buen entendimiento
que confundió en escombros la soberbia divina,
pensada para estancias estudiosas
de universal concierto,
taller de altos oficios:
las escalas del álgebra, su música de esferas;
el audaz alambique donde cuaja
la semilla del fuego;
la voluta de púrpura lujosa
en la letra del códice;
el giro del compás en que florece
la moldura votiva
y la rosa total del octaedro.


Precioso ejemplar, constituido por el colorido, raro y valioso material geológico, denominado ammolita, que rellenó la cavidad interna de la concha. Este material, que constituye el molde interno de la concha, de ammonites  que era desconocido hasta hace pocas décadas, hoy día es considerado y usado como una costosísima gema.
Este ejemplar procede de alguno de los pocos yacimientos existentes en las Montañas Rocosas, concentrados casi exclusivamente en la zona canadiense, concretamente en la provincia de Alberta
Imagen:
Espy Jewelry




Comentarios y fundamentos
 
Una vez leído y, tal vez, releído el anterior poema, tratando de profundizar en la comprensión de su poliédrico significado, quizá resulte conveniente e incluso necesario que le proporcionemos
para el/la lector/a, no especializado en poesía lisérgica, algunas pistas que le permitan interpretar su claro-oscuro contenido, con mayor facilidad, y comprender, con menor esfuerzo, el hondo mensaje hermético-filosóficos que transmiten sus versos.


Enorme amonites de clara apariencia artificiosa, debido a que muestra un relieve escasamente natural. Aspecto que nos inclina a creer que se trata de una recreación artística esculpida por un picapedrero minuciosos. Se trata de un ejemplar que, sólo, puede resultar atractivo a coleccionistas poco escrupulosos y a decoradores de espacios ostentosos
Imagen: Ammonoidea


Algunos párrafos que hemos seleccionados en diversos artículos periodísticos, localizados y extraídos de la prensa digital, uno se puede hacer una ligerísima idea sobre la personalidad, el estilo y los procedimientos creativos del poeta mallorquín, autor de los versos que hemos escogido para esta entrada y presentado, unas líneas más arriba. 
El verdadero nombre del poeta mallorquín, en realidad, era Miguel Ángel Pons Pereda-Velasco.


"Un libro sobre experiencias con el LSD, Premio Loewe de Poesía", es el titular del artículo firmado por Antonio Lucas y publicado por El Mundo, en su sección literaria, el 7 de noviembre del 2002, del que entresacamos algunos párrafos interesantes:

«Tenemos la suerte de haber destacado un excelente libro. Encierra una mirada nueva, de pura intensidad, al mundo viejo. Estos poemas que indagan en las oscuridades del ser». Dijo Vicente Gallego -miembro del jurado y ganador de la convocatoria anterior- tras desvelarse el nombre del escogido para el XV Premio Internacional de Poesía Loewe.
Por este libro cruza también el latigazo lumínico de las experiencias con sustancias como el LSD, sobre cuyos estados de conciencia indaga el poeta.

Sorprendente y mareante espectáculo psicodélico, generado por un amonites mágico-lisérgico, situado abajo a la derecha. Los ejemplares de este tipo resultan inencontrable en los yacimientos naturales, convencionales, aunque abundan en los escondrijos de muchos "camellos" de dos patas.
Imagen: rainbow-ammonite

«Desde niño he tenido curiosidad por esas tramas que configuran los estados febriles». Y sobre ellos ha articulado los poemas de La miel salvaje, en un viaje que recala y parte de una reflexión sobre la muerte. 

«Tiendo a la claridad que se deriva de la difícil sencillez», dice Miguel Angel Velasco, autor de 'La miel salvaje', la obra premiada.


En un segundo artículo titulado "Fallece Miguel Ángel Velasco, el gran poeta metafísico de Mallorca" firmado por Mª. Elena Vallés, publicado por Diario de Mallorca el 2 de octubre del 2010, se puede leer el siguiente párrafo:
"Cosmología y metafísica –él mismo se etiquetaba como poeta "metafísico" – se encuentran aunadas en la última poesía del mallorquín, una pluma que acertó al escoger a sus maestros, entre ellos a Agustín García Calvo, de quien aprendió a mirar el mundo, pero con unos ojos nuevos, los propios, que ya no volverán a abrirse."
 

En un tercer artículo titulado "Muere el poeta Miguel Ángel Velasco", firmado por  Manuel de la Fuente, publicado por el diario ABC el 2 de octubre del 2010, , se puede leer el siguiente párrafo: 
"Llevaba la poesía cosida a las entretelas del alma, porque para él, más que un oficio era un sacerdocio. Un sacramento radical, mágico, telúrico, que le llevó a cruzar unas cuantas fronteras y a buscar en otros mundos, aunque estén en éste, nuevos y arriesgados mapas para su poesía. Así, un desgarrón e introspectivo, un experimento y no precisamente con gaseosa, le dictó «La miel salvaje», impresionante poemario que le valió el Premio Loewe."

Existen muchos artículos más, digitalizados, y algunos vídeos en You Tube, relacionados con el poeta Miguel Ángel Velasco que el/la lector/a interesad@, si lo desea, podrá localizar y consultar en la Red, con facilidad.

lunes, abril 18

Poesía de temática paleontológica (4)


Heraclio ASTUDILLO-POMBO
, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de LLeida.


Re-Introducción a la poesía de motivación paleontológica

Como ya hemos hecho, antes, en algunas otras raras ocasiones, este mes también vamos a abordar un tema que resulta bastante atípico, más que nada debido a su habitual infrecuencia. Se trata, como ya habréis podido deducir del título de esta entrada, de volver a mostrar algunos poemas que, contra lo que suele ser costumbre, en el mundo de la poesía, vienen a demostrar como en ocasiones anteriores, que poesía y paleontología no son incompatibles.
La extrema rareza de esta particular temática poética naturalista, posiblemente, se deba a que la fosilización constituye un fenomeno muy raro y muy localizado y, por tanto de contacto infrecuente, mientras que otros tipos de fenomenos naturales resultan mucho más cotidianos y ubicuos, razón por la cual hay muchas más personas que escriben o que leen poesía, que han experimentado emociones intensas y profundas, en vivencias relacionadas con la contemplación del paisaje, natural o humanizado o de aspectos perticulares de éste, como pueden ser el firmamento, el relieve, el mar, la vegetación, alguna especie de la flora o la fauna o, incluso, los artefactos de la civilización que salpican el paisaje o que hacen desaparecer la naturaleza de la vista del observador. Por lo tanto, parece bastante normal que muy pocos escritores y lectores de poesía, se hayan emocionado verdadera y profundamente, mientras practicaban actividades relacionadas con la paleontología o cuando contemplaban un fósil extaordinario, por su belleza estética, su rareza biológica, su importancia científica o su significado mítico. La única poeta de nuestro entorno cultural que, yo conozco, que le ha dedicado un poemario completo a los fósiles es Clara Janés (Fósiles, 1985. Poesía)


El motivo principal para querer volver sobre el tema literario-paleontológico, dedicándole la entrada del mes de abril, es porque este mes tiene una enorme connotación literaria, por su relación y tradición con la Literatura, en cualquiera de sus formas de expresión, de comunicación, de producción y de temáticas.
Desde hace bastantes decenios, se viene celebrando en toda Europa, coincidiendo con la jornada del 23 de abril, entre otras diversas conmemoraciones de efemérides diversas tipos, el homenaje a la promoción de la lectura y a la edición de libros, así como de la alabanza de toda forma de creación y de producción literaria.


Sobre las lenguas ibéricas y la producción poética
-paleontológica

Siempre que la ocasión de recolectar el material paleontológico-poético, apropiado, nos lo ha permitido, hemos aprovechado la ocasión que representa el poder disponer de este canal comunicativo que esta sección constituye. De manera que hemos mostrado algunas obras poéticas, concebidas y escritas, en alguna de las diferentes lenguas ibéricas, que son usadas por diversas comunidades culturales de nuestra península, hasta ahora, sólo nos ha sido posible presentar poesía en castellano y el catalán, bien por falta de producción y/o difusión de obra poetico-paleontológica en las demás lenguas o bien porque nuestra capacidad para comprender lenguas no románicas y su extrema opacidad, para una persona de otra comunidad cultural, nos ha impedido llegar a detectar ni un sólo poema de motivación paleontológica, en esta lengua peninsular, este es el caso del heuskara y el efecto de no ser yo euskaldun, pero todo tiene remedio... cuando quien sabe y puede, quiere colaborar. Es decir, que si alguien conoce algunas producciones poético-paleontológicas, escritas en cualquier lengua española, le estaríamos muy agradecidos, si quisiera hacernos llegar ese material poetico.

Como persona formada en las Ciencias de la Vida, de la Tierra y en Antropología cultural, creo que la diversidad ambiental, incluidas la biodiversidad, la geodiversidad y la diversidad cultural, incluida la diversidad lingüística peninsular, constituyen un tipo especial de riqueza social y de patrimonio humano, común. También creo que, las diversas lenguas, al tratarse de un patrimonio y riqueza comunes, como tales debieran ser consideradas, respetadas y admiradas por la mayor parte de la sociedad, incluidos los partidos políticos, y gestionadas con prudencia y generosidad por la Administración pública. Nunca deben ser consideradas como una anormalidad social, a suprimir, ni como una temible amenaza que pone en peligro la homogeneidad y unidad de la patria; tampoco como una simple curiosidad social o una rareza geográfica que debe
ser folclorizada y musealizada, lo antes posible, en beneficio del turismo. 
Por todo lo argumentado, unas lineas más arriba, cualquier forma de cultura humana, incluidas la científica y la literaria, siempre, debieran ser bien consideradas y mejor valoradas, por tratarse de un patrimonio útil, por necesario, y valioso por su poca o mucha originalidad, características merecedoras de una mayor protección y financiación. De manera que cualquier producto cultural, una vez que ha sido publicado o expuesto a la apreciación púbica, sin dejar de pertenecer a su autor, pasa a formar parte del patrimonio humano, local, regional...y mundial,  passando a pertenecer, emocionalmente, a todas aquellas personas que sepan apreciarlo en su justa medida.


El tema del mes
Este mes, la particularidad temática de la sección poético-paleontológica de este blog, consiste en que las producciones poéticas que se exponen en él, son obras de personas "no profesionalizadas" en ninguno de ambos temas, pues no
han engrosado su patrimonio económico, con la práctica de la poesía, ni con la de la paleontología, a pesar de haberle dedicado a ambas, muchas jornadas de su tiempo y haber obtenido con ellas grandes satisfacciones.
Los autores que hoy presentamos, tratan a través de sus poemas, sobre diversos aspectos, relacionados con los fósiles, la fosilización o la práctica de la paleontologia, desde enfoques más o menos trascendentes mientras inciden sobre diversos aspectos de tipo filosófico, teológico o geológico. En un caso se consiguen transmitir ideas y emociones, mediante instrumentos o construcciones de tipo minimalista y de una forma extraordinariamente sintética, mientras que en el otro, para expresarse y comunicarse con el lector,
el autor ha necesitado hacer uso de construcciones más descriptivas y voluminosas...



ELS FÒSSILS

(Dedicat a l’amic paleontòleg i amant de la natura, Josep Biosca Munts, Maig 1987)

Poema de Josep Feu i Sala (España, 1915 - 2006) , extraído del libro “CANTA I CAMINA”, editado en Manresa, en 1990, págs 158-159,


En este poema mossèn Feu, canta a la fauna fósil de su tierra chica, la comarca del Bages (Barcelona) y a la gratificante actividad del recolector, pero, como sacerdote y párroco, no desaprovecha la ocasión para enlazar el registro fósil con la parábola de la Vida eterna y con la idea de Dios, como principio y fin de todas las cosas.


Poden transmetre algun missatge els fòssils,
ells que dels primitius trets seculars
la seva efigie conserven dòcils,
i són més que la història vellards?

Cinquanta milions d’anys mirant enrera,
colgats del temps a l’oceà pregon,
testifiquen la vida pionera
dels successius matins del nostre món.

Quin plaer és extreure de l’entranya
de la terra vestigis tant llunyants!
pensar com, oblidats per la muntanya,
esperaven tants anys les teves mans…

Al Bages n’hi ha una llarga reguitzella
de l’eocè: “dinerets de Sant Pau”,
els geomètrics eriçons, l’estrella,
els corals de ramatge fi i suau,

Petxines pentinades, les espires
dels cargols, nacre d’ostres i arc de crancs…
fins sembla que la mà divina albires
com afaiçona amb gràcia aquells fangs,

Quan, ulls oberts, els miro a la vitrina
plens de misteri, tan evocatius,
la meva pensa en somni s’imagina
que belluguegen com si fossin vius.

I és quan m’arriba, esplèndid, el missatge:
si en resta tant d’un simple animaló
molt més viurem nosaltres, fets a imatge
d’Aquell que és vida i resurrecció.

Fòssil, en aparença perdurable,
quan cadascú sols sembla d’un moment,
de la futura vida veritable
que ens promet Déu, tu n’ets signe eloqüent!

Ambas imágenes, han sido extraídas de "Introduction to Isle of Wight Geology", by Dr. Ian West". Corresponden a dos láminas, en las que se ha representado una selección de moluscos, de la fauna eocena, característica de una zona concreta del Reino Unido. Imágenes: http://www.soton.ac.uk/~imw/wight.htm



La vida de las piedras

Poema de Clemente Calvo Muñoz (España, 1964), farmacéutico/boticario, excedente, y artista polifacético, en activo.

Con este poema que de su incial forma escrita, a mediados de los 1990, ha pasado por diversas fases audiovisuales, Clemente Calvo, parece incitarnos a sentir el vértigo del tiempo geológico y a captar la verdadera esencia de la Paleontología, la comprensión de la Vida en el pasado, a través de su reconstrucción científica.

También las piedras viven
Y sólo por su vida
Pueden vivir los mundos que vivieron
Puede el eco de aquellos paraísos
Hablarnos de lo eterno.

La vida de las piedras
Palpita bajo el suelo
Y al escuchar atentos su latido
Concentrado en un fósil
Le tomamos el pulso al Universo.


Para ser fieles a la ilustración fotográfica original, realizada por Clemente Calvo, que acompañaba este mismo poema, cuando se publicó en el Boletín del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, el BIFAR Nº 65, octubre de 2000, hemos escogido esta imagen muy distinta formalmente, pero a nuestro entender, muy similar conceptualmente. La espiral escalonada del centro de la concha de un amonites, como metáfora de la escalera de caracol que permite a los paleontólogos profundizar en conocimiento del tiempo geológico, asociado a las condiciones y circunstancias en las que vivieron los antiguos organismos vivientes que ahora encontramos como restos fósiles.
Imagen: http://eu.123rf.com/400wm/400/400/anyka/anyka1008/anyka100800002/7535912-detalle-de-un-f-sil-prehist-rico-de-ammonites-sobre-un-fondo-de-textura-de-cer-mico.jpg




viernes, abril 23

Poesía de temática paleontológica (3)

Por Heraclio ASTUDILLO POMBO, D.MACS, UdL



Continuación de los "fósiles químicos" usados como motivo poético.


Al carbón de piedra (Oda)
Poema de Melchor de Palau y Catalá (España 1843 – 1910), extraído de la página web Poemas del alma

Con toda seguridad, el poeta novecentista catalán, para redactar estos versos, se inspiró en la visión optimista y generalizada que se tenía en su tiempo, del desarrollo industrial, pues era considerado como un infalible motor del progreso y un seguro generador de beneficios sociales y económicos, para todos, ya fuesen empresarios u obreros. También, debió tomar en cuenta, el protagonismo que la energía fósil que contenía el carbón mineral, cuyos yacimientos abundaban en casi todos los países europeos y que habían comenzado a ser explotados, intensivamente, en el siglo XVIII, podía suponer como panacea para todos los problemas de la sociedad del siglo XIX. Además, el poeta, en sus rimas, también, demuestra poseer
bastantes conocimientos sobre geología y minería del carbón de piedra.

Dibujo coloreado, de autor anónimo. Estampa costumbrista, posiblemente del siglo XIX, que muestra a un grupo de mineros asturianos del carbón, abandonando la bocamina, al final de su dura jornada laboral, mientras otros mineros parecen dirigirse a iniciar su turno.


Este, que veis, carbón endurecido,
yacer a mantos en terrestre fosa,
rayos de claro sol un tiempo ha sido,
a la voz de la Industria poderosa,
abandona, cual Lázaro, su tumba,
y a más vida resurge esplendorosa.
Con su aliento, no hay miedo que sucumba
la que es de nuestro siglo predilecta
hija febril, y cual abeja zumba,
que, a medida que avanza más perfecta,
a la Ciencia siguiendo va anhelante
y sobre el Arte su fulgor proyecta.
Ella nos dice que llegó el instante,
—aun cuando en la substancia son hermanos—
de apreciar el carbón más que el diamante,
de que cesen los míseros humanos
de prosternarse ante el inútil fuego,
y de tenderle codiciosas manos.
Nunca su brillo me turbó el sosiego,
mas del pan de la industria a la excelencia
férvido canto de mi lira entrego.
Cantar quiero su enérgica potencia
los bronces al fundir, nuncios de saña,
defensores de patria independencia,
cuando caldea y en su lumbre baña
a la férrea fugaz locomotora,
sierpe que tiene el silo en la montaña.
Que, cual ave o Jóve voladora,
se encumbra a los más arduos peñascales,
y el espacio famélica devora.
Por él llega a los témpanos glaciales
el buque, sin más trapo que su enseña,
contrastando los recios vendavales.
Reemplaza activo la fluvial aceña;
vigor produce en la nerviosa pila;
las creaciones artísticas diseña.
Por él la roca su metal destila;
por él dice el crisol la verdad pura;
el átomo su afine se asimila,
hasta gérmenes ricos en dulzura,
la Química halla en él para su gloria,
colores y matices la Pintura.
Y, de fúlgido origen en memoria,
demás que rasga de la noche el velo,
despide lumbre en exprimida escoria.
Solar emanación con vivo anhelo,
la luz, la fuerza, y el calor prodiga.
Como su padre que recorre el cielo.
y que—cual suele previsora hormiga,
en la estación de abrasador verano,
sin un punto ceder en la fatiga
temiendo el filo del invierno cano,
almacenar bajo escondidos techos,
el robado a los trojes rubio grano.
En la época feraz de los helechos
presintiendo el invierno del planeta,
guardó el carbón en insondables lechos.
La faz del globo de arbolado escueta,
diera a la Industria el postrimer suspiro
a no surtirla tan copiosa veta.
Ved al carbono en incesante giro
recorrer los tres reinos naturales;
ya inficionar la atmósfera le miro,
ya, atraído por fibras vegetales,
el germen de sabroso fruto,
ya, salvando los límites florales,
nutrir la grácil ave, el tardo bruto,
ya tornar al espacio con empeño,
de la muerte y la vida fiel tributo.
Más tú, sepulto en ataúd roqueño,
a ciclo tan fecundo substraído,
dormiste largo, indiferente sueño.
Te han pisado, mas no te han conocido;
pasaron sobre ti, cual polvo leve,
las varias razas que en el mundo han sido.
Tocábale al gran siglo diez y nueve,
explorar tus veneros con acierto,
aun bajo la polar cándida nieve.
¡Qué fuera de la Industria tú encubierto!
con gratitud en su aflicción te nombra
negro maná de su árido desierto.
Un día fuiste gigantesca alfombra;
en lo que hoy hallamos calor y luz radiante
donde otros seres disfrutaron sombra.
Que Dios, previendo nuestro afán constante,
para su hartura reservarnos quiso
esa fecunda flora exuberante,
que adorno fue quizá del Paraíso.



La Standard Oil Co.

Poema de Pablo Neruda (Chile, 1904-1973), extraído de la página web LETRAS PETROLERAS
Aunque este poema fue escrito en los años cuarenta, del pasado siglo XX, creemos que mucho de lo que en él relata el poeta chileno, aún sigue teniendo vigencia, hoy en día. Pues los diversos medios de comunicación social nos han estado informado, durante las últimas cinco décadas, sobre cómo en diversas ocasiones y en muy distintos lugares del planeta, la explotación de las ricas reservas nacionales de crudo petrolífero, en ciertos casos, ha sido adjudicada por corruptos y avariciosos, gobiernos locales, a la mejor empresa comisionista extranjera, o en otros, de como algunos gobiernos locales, amedrentados por las coacciones de poderosos y belicosos gobiernos de países lejanos que disponían de ejercitos bien entrenados y pertrechados, ávidos de invasiones, supuestamente redentoras, han tenido que ceder los derechos de explotación de sus ricos yacimientos nacionales, a ciertas empresas extranjeras muy bien conectadas con sus propios gobernabtes. Pero también, hemos podido ver, cómo en el peor de los casos, la resistencia de los gobiernos a la apropiación de sus recursos petrolíferos, ha supuesto invasiones y guerras, algunas de las cuales, siguen aún en activo.

Dantesca imagen que muestra como en 1991, con motivo de la retirada de las tropas iraquíes de Kuwait, Saddam Hussein ordenó incendiar los pozos de petróleo kuwaitíes en represalia por una antigua disputa acerca de la perforación que estos últimos realizaban a gran profundidad (lo que se denomina técnicamente como “sifón”). Lo cierto es que investigaciones posteriores determinaron que esta despreciable táctica no fue exclusiva del dictador iraquí, sino que también la Coalición occidental, comandada por los EUA, atacó e incendió deliberadamente instalaciones y pozos iraquíes.


Cuando el barreno se abrió paso
hacia las simas pedregales
y hundió su intestino implacable
en las haciendas subterráneas,
y los años muertos, los ojos
de las edades, las raíces
de las plantas encarceladas
y los sistemas escamosos
se hicieron estratas del agua,
subió por los tubos el fuego
convertido en líquido frío,
en la aduana de las alturas
a la salida de su mundo
de profundidad tenebrosa,
encontró un pálido ingeniero
y un título de propietario.
Aunque se enreden los caminos
del petróleo, aunque las napas
cambien su sitio silencioso
y muevan su soberanía
entre los vientres de la tierra,
cuando sacude el surtidor
su ramaje de parafina,
antes llegó la Standard Oil
con sus letrados y sus botas,
con sus cheques y sus fusiles,
con sus gobiernos y sus presos.
Sus obesos emperadores
viven en New York, son suaves
y sonrientes asesinos,
que compran seda, nylon, puros,
tiranuelos y dictadores.
Compran países, pueblos, mares,
policías, diputaciones,
lejanas comarcas en donde
los pobres guardan su maíz
como los avaros el oro:
la Standard Oil los despierta,
los uniforma, les designa
cuál es el hermano enemigo,
y el paraguayo hace su guerra
y el boliviano se deshace
con su ametralladora en la selva.
Un presidente asesinado
por una gota de petróleo,
una hipoteca de millones
de hectáreas, un fusilamiento
rápido en una mañana
mortal de luz, petrificada,
un nuevo campo de presos
subversivos, en Patagonia,
una traición, un tiroteo
bajo la luna petrolada,
un cambio sutil de ministros
en la capital, un rumor
como una marea de aceite,
y luego el zarpazo, y verás
cómo brillan, sobre las nubes,
sobre los mares, en tu casa,
las letras de la Standard Oil
iluminando sus dominios.

lunes, marzo 22

Poesía de temática paleontológica (2)

Por Heraclio Astudillo Pombo. D.MACS, UdL.


Introducción al uso de los "fósiles químicos" como motivo poético.

En esta ocasión, vamos a dedicarle la entrada del mes, a una categoría muy especial de fósiles, los denominados "fósiles químicos", pues a pesar de que dos tipos de ellos forman partes de los, comunmente, llamados "combustibles fósiles" (carbón, petróleo y gas natural) y del tercero, todo el mundo, sabe que se trata de una "resina fósil", muy poca gente común, los toma en cuenta cuando se habla de fósiles, pues en general, cuando se habla o piensa en fósiles, sólo se toman como tales, a los "fósiles corporales" y, más raramente, a los "icnofósiles".

Los "fósiles químicos", son un tipo de materiales geológicos que en vez de ser restos de un sólo organismo viviente, suelen proceder de la fosilización de materia orgánica de origen colectivo acumulada en ciertos lugares, debido a ciertas circunstancias particulares.

El carbón, en sus diversas variedades sedimentarias, antracita, hulla, lignito y turba, es un "fósil químico", sus componentes proceden de la acumulación de la materia vegetal de diferentes tipos de plantas que, en pasados tiempos geológicos, constituyeron frondosos bosques o extensas turberas.
También pertenece a esta atípica categoría de fósiles, el petróleo crudo, substancia fluída que procede de la descomposición de ingentes cantidades de plancton marino acumulado en ciertas zonas costeras, por lo que su composición es una mezcla variada de materia animal (zooplancton) y vegetal (fitoplancton) que constituía ricas comunidades oceánicas. Asímismo, también son fósiles químicos los productos derivados, naturalmente, del petróleo como són el asfalto o alquitrán y el bitúmen o betún.
Tanto el carbón como el petróleo, como ya hemos dicho antes, forman parte de los llamados "combustibles fósiles" por su capacidad para arder han sido usados por la humanidad para generar, primariamente, energía calorífica que, cuando la tecnología lo permitió, pudo ser transformada en otras formas de energía que han propiciado el progreso económico y el bienestar humano, a través de la generalización de los beneficios sociales derivados de la Revolución Industrial.
Desgraciadamente, la apropiación y explotación de los yacimientos de carbón y petróleo, ha generado y aún generan múltiples conflictos sociales, bélicos y naturales.

Por último, presentaremos al ámbar, un material que ha sido considerado como noble y mágico, desde la prehistoria y que, a pesar de su aspecto y usos tan distintos, a los citados anteriormente para los combustibles fósiles, no debemos olvidar que también forma parte del mismo grupo de fósiles atípicos.
Se trata de un material de origen vegetal proveniente de la fosilización de resinas, exudadas por diversos tipos de árboles, en Europa procede, generalmente, de coníferas y en América, generalmente, procede de la fosilización de resinas de leguminosas.


Sortija

Poema de Miguel Angel Velasco (España, 1963), extraído de la página web de Ciao Opinión sobre La miel salvaje - Miguel Angel Velasco por “cronopio2” en la que se comentaba su libro de poemas "La miel salvaje"

Posiblemente, los versos que presentamos a continuación, fueron concebido por la mente creadora del poeta, mientras contemplaba al trasluz, un fragmento de ámbar de orígen americano, pues el ámbar español con insectos incluídos, por su rareza y valor científico, hasta ahora nunca ha sido utilizado en joyería, , como sucede en este caso en el que contituía "la piedra" usada como principal elemento decorativo del anillo que provoca las elucubraciones al poeta Miguel Angel Velasco.

Queremos recordarle al lector o lectora, poco avezados en etimología, que la raíz latina "sort", de la palabra castellana sortija, nos remite de forma explícita, hacia primitivas creencias en la supuesta capacidad de este tipo de joyas para lograr atraer la buena suerte, hasta sus portadores y por tanto nos informa, indirectamente, de antiguos usos apotropáicos, asociados por la credulidad pre-científica, a ciertos tipos de joyas que eran, ingenuamente, consideradas y usadas como amuletos, protectores contra la mala fortuna. Además en este caso, concreto, el ámbar es una substancia, a la que por su propia naturaleza, se le atribuyeron el mismo tipo de creencias y usos, de manera que una sortija dotada con este tipo de piedra sería considerada doblemente virtuosa.


Aspecto muy aumentado de un pequeño díptero, perfectamente conservado en ámbar colombiano, ejemplar de 2,5 a 1,5 M.A de antigüedad, procedente de un yacimiento Plio-Pleistoceno de una zona andina.

Imagen: http://www.fossilmuseum.net/Fossil_Galleries/Insect_Galleries_by_Order/Diptera/Various_dipterans_amber/fly1.jpg

Se abisma el ojo en la encendida gota

procelosa de ámbar.

Hay un fragor secreto en la provincia

resumida. Un mosquito, oscuro Ícaro

del tiempo soterrado,

bogando en la burbuja que aún conserva

ese violín sin norte del zumbido.

Relicario de brasa. Dura lágrima

de un sol cristalizado en agonía

de remotas partículas que fuimos

en la aurora volcánica.

Ascua de nuestro infierno,

que trasportamos como quien no sabe

que atesora su ruina, la Pompeya

del Día de la Ira en un anillo.


jueves, julio 23

Poesía de temática paleontológica (1)

Por Heraclio Astudillo Pombo. DMACS, UdL.


Introducción al uso poético de los fósiles.

El mágico influjo de muchos fósiles, especialmente aquellos que son muy vistosos, también ha captado la atención de algunas personas sensibles, inclinadas hacia la producción poética, ya se trate de poetas profesionales o aficionados, pues no resulta nada extraño entender que la contemplación de unas piedras tan singulares y sorprendentes, por las curiosas formas imitativas que adoptan o por la minuciosidad sobrehumana que alcanzan las detalladas figuras y relieves que adornan sus superficies, pudieran no dejar indiferentes, a los practicantes de la versificación.

Caliza de amonites, mostrando un grupo de ellos, expuestos a la vista por efecto de la erosión y disolución diferencial que han sido más efectivas sobre la matriz caliza sedimentaria que sobre los moldes internos de calcita pura.

Fotografía de Tony Waltham

Es normal que los fósiles hayan impresionado más vivamente a aquellas personas que son, naturalmente, más sensibles que la media de la población, pues son mucho más propensas a quedar extasiadas ante este tipo de sorprendentes objetos naturales, a maravillarse más intensamente ante el misterio de la fosilización o a resultar más fácilmente seducidas por la mágica perfección que muestran ciertos tipos de piedras que resultan extraordinariamente interesantes, para cualquier observador que las contemple con curiosidad y atención, por la rareza y la perfección de sus formas.

La inspiración poética más afortunada, ha permitido expresar y comunicar, de forma breve pero intensa, la admiración profunda que muchos humanos compartimos, hacia este tipo de raras producciones de la naturaleza, o la vibrante emoción que puede provocarnos su contemplación estética o las místicas reflexiones a que conduce la meditación inspirada en los simbolismos de sus formas.

Aspecto sorprendentemente realista del esqueleto fosilizado de un pez de la especie Aipichthys velifer, del Cretácico, procedente de la localidad de Hjoula, (Líbano) poseedora de ricos yacimientos ictiológicos.

Y tanto da que la posesión del objeto inspirador de poesía, sea producto del caprichoso azar, causando gran sorpresa a sus involuntarios halladores, como que sea producto de una larga y esforzada búsqueda sistemática, o que incluso que el fósil haya sido recibido, gratuitamente, como premio o regalo, o que haya sido adquirido, onerosamente, seleccionándolo y comprándolo en alguna tienda especializada y hasta en el caso en que el fósil no sea propiedad del autor de los versos. En cualquiera de las situaciones mencionadas, la emoción de la contemplación puede desencadenar la inspiración poética que puede brotar y fluir con la misma intensidad.

Fragmento de coral fósil, tallado y pulido, preparado para su uso como elemento de joyería, procedente del del Mioceno (Indonesia), aprox. 20 MA. A primera vista, el diseño natural, puede parecer un "castillo de fuegos artificiales".
Imagen: http://www.gemselect.com/other-info/graphics/fossil-coral-indonesia.jpg


La persona poeta, tanto si es diestra, como si es inepta, culta o popular, intenta y espera conseguir que los distintos impactos de sus versos, sobre la diana de la sensibilidad del público lector o del auditorio escuchante, desencadenen, instantáneamente, emociones intensas o evocaciones fugaces, que despierten de sentimientos que yacían intimamente aletargados, que inspiren reflexiones profundas o que provoquen sonrisas cómplices. Todo esto, y mucho más, puede conseguirlo un texto poético motivado por fósiles, si su creador domina, suficientemente, el difícil arte de imaginar, construir e instalar diferentes artefactos del lenguaje, disponiéndolos estratégicamente, astutamente preparados como trampas de resorte, predispuestas a activarse en cuando sean tocadas por la visión comprensiva del público lector o captadas por la audición atenta del público oyente.
Con la lectura de los poemas paleontológicos que hemos seleccionado de entre los que hemos podido reunir, con bastante dificultad y esfuerzo, esperamos poder mostrar, como los estilos y formas poéticas han cambiado mucho con el paso de los años, o como los objetivos comunicativos de los presuntos poetas, pueden ser muy variados.


FÓSIL

Poema de Antonio Rivero Taravillo, (España, 1963), extraído del blog del autor: Fuego con Nieve

Tal vez, este poema fue inspirado al autor por la destrucción accidental de una laja ornamental de pizarra paleozoica que contenía pedazos de frondes fosilizados de alguna especie de helecho del Carbonífero.

Sobre esta planta fósil han vencido

el mármol del salón y los estantes,
Newton y su ley, la busca a ciegas
−con dos copas de más− del sortilegio
cifrado en un unos libros que me huían.
Millares o millones de años hoy

la escoba arrastra al cubo de basura.

Pero no todo cae y se destruye:
la tarde en que encontramos su belleza,
el breve instante inmenso en que convergen
épocas olvidadas y la nuestra,
guardará la memoria. No es posible
romper lo que se imprime en nuestra alma.
Como gota de ámbar aún conservo
de las mínimas hojas la verdura.


Aspecto de una pequeña porción de una pizarra, paleozoica, mostrando parte de un fronde de Sphenopteris sp., un género de helechos, común en el Pensilvaniense iferior (Carbonífero Superior), de aproximadamente unos 300 millones de años de antigüedad .
Imagen:http://www.fossilmall.com/PaleoRelic/Plants/wv4/wv4h.jpg



AMMONITES

Poema de Clara Janés Nadal, (España, 1940), extraído del blog Aguja de marear
Este poema fue inspirado a la autora, como ella misma informa en su poemario dedicado a los fósiles, por la contemplación filosófico-poética de un fósil de amonites, adquirido en un puesto callejero del Rastro madrileño.

Si dormir fuera la inmovilidad
¡cuánto sueño abarcara el amonites
en su espiral!
Más ese sueño despertar no alienta,
es vigía sin fin:
transubstanciado ser,
en la piedra lo efímero se anega
e inviste de estatismo
por vadear la muerte.

Aspecto de las dos mitades espiraladas de una concha fósil de amonites, seccionada por su plano ecuatorial, en la parte izquierda se muestra la tabicación interna de la concha y en la derecha el relieve externo de la concha, con los típicos surcos y costillas, cuya distribución característica sirve para la clasificación e identificación de los ejemplares, en este caso parece tratarse de Parkinsonia sp.



FÓSIL

Poema de Gerard Vergés i Príncep, (España, 1931), extraído de OFFARM, VOL 21, NÚM 9, OCTUBRE del 2002.

Evidentemente, este poema fue inspirado al autor, por la destrucción accidental de un ejemplar ornamental, de alguna especie de molusco fosilizado.
Tengo algunas serias dudas "paleontológicas", sobre bastantes afirmaciones que hace el autor, relacionadas con la naturaleza y las peripecias de su ejemplar de gasterópodo fósil destruido, seguramente se trata de licencias literarias, justificables poéticamente, por el dramatismo que aportan al desarrollo del relato y porque aumentan el efecto de contraste, en el sarcástico final del poema y del fósil.

Aquest caragol fòssil del Juràssic

(científicament, un gasteròpode de fa cent milions d’anys)
era gran com el puny i un perfecte helicoide,
sexualment hermafrodita.
Va viure en densos boscos de coníferes, valls d’humides falgueres
i vora una mar càlida.
Un cop petrificat,

va patir terratrèmols, gelades, rius de lava,
corrents marins, diluvis, huracans,

calamarces, tornados, l’impacte dels aeròlits.
Miraculosament, va arribar indemne a avui, el caragol.

Un fill meu (de nou anys i angelical, per cert),

com qui no vol la cosa, va esberlar-lo en mil trossos

Aspecto de un ejemplar Trepospira sp. , un género de gasterópodos fósiles, paleozoicos, que se encuentran incluídos en rocas del Devónico al Carbonífero, con una antigüedad de 286 a 408 millones de años.