miércoles, noviembre 30

Paleontología popular mítica o Etnopaleontomitología (5)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

Sobre Paleontología popular de tipo mítico o Etnopaleontomitología (5)


Entradas publicada anteriormente en este blog relacionadas con relatos y creencias míticas

La valoración social de los fósiles, como piedras maravillosas (1) (10 de septiembre de 2007)


- Los fósiles como "piedras auguradoras" de la buena suerte venidera de sus halladores

- Los fósiles como "piedras protectoras" o "defensivas" contra toda clase de amenazas invisibles


La valoración social de los fósiles, como piedras maravillosas (2) (14 de septiembre de 2007)
- Algunos fósiles como "piedras donadas" como regalo por algunas divinidades
- Algunos fósiles como "piedras sagradas"
Algunos fósiles como "piedras mágicas" usadas para defensa contra amenazas específicas

- "La ciencia tras la pista de dragones y otros monstruos increíbles" (6 de septiembre del 2008). 
Reseña de un libro juvenil que recoge diversas creencias populares europeas de tipo sobrenaturalista, mítico o legendario


martes, noviembre 15

Paleontología popular mítica o Etnopaleontomitología (4)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.



Sobre Paleontología popular de tipo mítico o Etnopaleontomitología (4)

Uno de los mitos fundamentales de la religión católica es la lucha permanente del bien contra el mal, o sea, el enfrentamiento del ejército de Dios contra el ejército del Diablo (2)

2. El diablo, los demonios y sus secuaces, una legión de seres oscuros, malévolos, resentidos y agresores

En el caso de otros personajes sobrehumanos, de signo contrario, tradicionalmente se les  había considerado como seres peligrosos, amenazadores o agresores y por supuesto maléficos, puesto que su actitud, su conducta y sus intervenciones, eran consideradas como desfavorable a los intereses y necesidades de los buenos cristianos. Mientras que, por el contrario, se suponía que serían favorable a los intereses, necesidades y peticiones de aquellos individuos y comunidades que eran enemigos declarados de Dios o contrarios a los principios del cristianismo ortodoxo u oficial.

El Arcángel san Miguel liderando a los ángeles fieles a Dios, expulsa a los ángeles rebeldes.  Grabado realizado por Gustave Doré (1866) para ilustrar el poema épico "El paraíso perdido", del poeta John Milton. 
Imagen: Red Historia

Este grupo de seres malvados, está formado mayoritariamente por los denominados "ángeles caídos" un grupo de ángeles soberbios que liderados por Lucifer o Luzbel se rebelaron contra Dios, cuestionando su suprema autoridad y desobedeciendo sus normas de buena conducta angélica, cometiendo graves infracciones o pecados y pervirtiendo a algunos humanos. 
Dios los castigó privándolos de casi todas sus capacidades sobrenaturales y expulsándolos del cielo, desde donde "cayeron" al mundo, precipitándose en los abismos más profundos del inframundo. 

Lucifer o Luzbel se convirtió en el Diablo, Satán o Satanás, mientras que los demás "ángeles rebeldes" se transformaron en las diversas categorías de demonios. 
Su apariencia habitual es repulsiva y terrible, pero pueden adoptar forma humana, animal, vegetal o mineral cuando les conviene, para conseguir seducir, persuadir o engañar a los humanos que no son buenos cristianos.


Representación de Satán, el gran antagonista de Diosy enemigo de los buenos cristianos, en actitud de gran frustración, al ser consciente de que a perdido todos sus privilegios en el cielo, tras ser expulsado a causa de su soberbia que le había llevado a rebelarse contra Dios y sus ángeles fieles. Grabado realizado por Gustave Doré (1866) para ilustrar el poema épico "El paraíso perdido", del poeta John Milton.
Imagen: Wikipedia

También se suponía que habitualmente, es decir, en situaciones totalmente normales, los seres sobrenaturales negativos, malevolentes y "oscuros", acostumbraban a mantenerse más activos, vigilantes, vigorosos y poderosos, en condiciones naturales de mínima luminosidad. Coincidiendo con aquellas horas del día en que el sol no brilla en absoluto, es decir, su poder era máximo durante las horas nocturnas y en los días menos soleados o en periodos nublados y en los momentos de eclipses solares, como si su poder estuviera vinculado a la fuerza de la luna, el astro rey del firmamento nocturno. 

Representación gráfica de Las tentaciones de San Antonio Abad, mientras hacía penitencia como anacoreta en el desierto, torturado por diferentes demonios cada uno de los cuales representa un pecado o vicio  grabado de Martin Schongauer (c. 1475)    (1448-1491).
Imagen: Wikipedia

En el segundo grupo, entre los seres negativos y desfavorables, se encontrará al Diablo y los demonios y también a algunos auxiliares o servidores suyos, como las brujas y brujos, los moros, los judíos, los herejes y también algunos animales horribles o diabólicos generalmente emparentados con los reptiles y dotados, con algunas cualidades más o menos prodigiosas como los dragones serpentiformes, dragones acuáticos, dragones  voladores o dragones cuadrupedos y toda clase de animales de color negro, especialmente los gatos.


El Mito de los Gigantes bíblicos

Se tratará sobre este mito bíblico, no por su importancia religiosa, sino por las implicaciones que esta creencia tuvo con el desarrollo de la Paleontología. Hasta tiempos contemporáneos muy recientes, todos los grandes huesos que se hallaban bajo tierra, al realizar excavaciones superficiales o se encontraban semienterrados, en los taludes de los barrancos, o enterrados al excavar minas o túneles, fueron interpretados como y llamados popularmente "huesos de gigante" y, en muchos casos, atribuidos a los míticos gigantes bíblicos. Hoy día se sabe que  la mayoría de ellos son despojos de grandes mamíferos terciarios y en menor medida de grandes reptiles secundarios, terrestres o marinos, como los dinosaurios o los plesiosauros.

Según la antigua mitología hebrea, las primeras generaciones de humanos de la antigüedad más primordial habrían alcanzado estaturas mucho mayores y vidas más longevas que las de los humanos comunes, contemporáneos. Estas creencias se justificaban en la existencia de una teoría muy extendida y compartida por otras muchas culturas de la Antigüedad, según la cual la naturaleza, a imagen de los seres vivos, nacía, maduraba, envejecía y moría con el paso del tiempo, dando lugar a una serie sucesiva de mundos y de generaciones de seres vivientes que se iban sucediendo. En consecuencia la vitalidad y fuerza generativa de la naturaleza, habría ido disminuyendo progresivamente con el paso de los siglos, desde el principio de los tiempos de la Creación y recreación del universo, con el resultado de que la raza humana, como todos los demás seres viviente, habrían ido degenerando, poco a poco, y como consecuencia habría ido disminuyendo de estatura, de vigor y de longevidad.


Representación gráfica moderna, realizada para poner en evidencia la gran estatura de los hombres antiguos, en comparación con la pequeña estatura de las personas actuales. Según también creen en la actualidad algunos fanáticos "literalistas" bíblicos de algunas sectas de la religión protestante.

Según esas mismas fuentes mitológicas, hebreas, Adán habría medido 4,5 m. de altura y Noé 3,6 m., por consiguiente si se compara a los padres de la humanidad o de Israel, con la gente 'moderna', que alcanza solo 1,8 m., de altura, es evidente que las primeras generaciones humans habrían pertenecido a unas antiguas razas de gigantes, menguantes con el paso de los siglos y que fueron los primeros pobladores de la Tierra, en los inicios de la historia humana. Además se decía que Adan habría vivido 930 años  que Matusalén había alcanzado los 969 años y Noé los 950..



Las referencias a gigantes en La Biblia.

La Biblia cristiana, es un libro sagrado cristiano que recoge la herencia cultural de las creencias mítcas hebreas antiguas, herencia muy lógica y natural, en una religión surgida a partir de la evolución occidental de una secta judáica, "El Libro de los libros" de los cristianos recoge las mismas narraciones que contenían los libros sagrados de los hebreos en los que se recogían los residuos de los mitos de los israelitas pasados por el filtro de la censura rabínica. 

En el libro del Génesis, capitulo 6, versículo 4 dice:
"Por aquel entonces había nefalim o nefilim (raza de gigantes) en la Tierra, y también los hubo después de que los hijos de Dios se unieran a las hijas de los hombres y ellas les dieron hijos: éstos fueron los gibborim, una raza de superhombres que fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos. "

El relato bíblico, algunos versículos más adelante, sugiere que los "gigantes antediluvianos", al igual que otros seres, humanos y algunas especies de animales de aquello tiempos antiguos, al ser  considerados por Jehová como unas razas indeseables en el mundo, debido a su gran impiedad o por su enorme maldad, decidió exterminarlos por medio las aguas purificadoras del Diluvio Universal. Llegado el momento en que Noé y su familia, junto con una pareja de animales de las especies que debían salvarse de la gran inundación del mundo. Entonces envió Yavé grandes lluvias, durante 40 días y 40 noches, quedando todo el mundo cubierto por las aguas y pereciendo todos los seres que no estaban refugiados en el Arca, desapareciendo todos los individuos de sus razas de toda la faz de la Tierra.

Grabado de Gustave Doré, representando una dramática escena del Diluvio, en la que un grupo de desesperados intentan encaramarse sobre una peña aún no cubierta por las aguas diluviales
Imagen: Flood myth 

- Sabiduría 4.6"Así también, al comienzo, cuando murieron los orgullosos gigantes, la esperanza del mundo se refugió en una balsa [el Arca de Noé] que, conducida por tu mano [Yahvé], dejó al mundo la semilla de una nueva humanidad".

Por lo tanto, entre los católicos más literalistas y conservadores, como eran algunos laicos lectores habituales de la Biblia y los eclesiásticos, en los tiempos finales de la Antigüedad, en el Medievo, durante el Renacimiento, el Barroco e incluso durante los tiempos de la Ilustración, la firme creencia en la existencia verdadera de auténtcos gigantes, fue una constante cultural. Incluso se produjeron grandes controversias entre laicos y entre eclesiásticos y apareció una pretendida ciencia llamada Gigantología, orientada a demostrar la antigua existencia de gigantes, uno de cuyos defensores más activos y famosos, fue el francicano español, padre de la Paleontología española modernaFray José Torrubía.


Algunos gigantes escaparon al Diluvio universal 

A pesar de los catastróficos efectos del Diluvio Universal, parece ser que no acabó totalmente con la estirpe de los gigantes. Pues según lo que cuentan otros relatos recogidos por el Antiguo Testamento, se hace evidente que existieron diversos "gigantes postdiluvianos". Aparecen protagonizando diversos episodios, más o menos, memorables para los israelitas de aquellos lejanos tiempos, los cuales los situaron habitando en lugares diversos del Oriente Próximo, por los que ellos pasaron de camino hacia la Tierra Prometida, despues de la Huida de Egipto. Para conocer más detalles sobre este comentario, véase "Citas sobre gigantes postdiluvianos en la Biblia" en la entrada publicada el 9 de agosto de 2008, "Gigantes en las creencias y tradiciones del Próximo Oriente (1)"


Piedras benditas vs. piedras malditas

Por supuesto, todas aquellas "piedras" de formas extrañas y caprichosas, que por tradición y por alguna causa justificada para sus vinculadores, estaban asociadas a ciertos seres sobrehumanos, cuya actitud hacia los humanos en unos casos podía resultar positiva o benévola, pero que en otros casos resultava negativa o malévola, se creyó que estarían impregnadas de unas determinadas virtudes prodigiosas emanadas del personaje a que estaban vinculadas. Tal relación que se había atribuido de manera intuitiva, a partir de ciertos indicios o evidencias, como podía ser el contenido de la leyenda asociada, la forma, textura y color del fósil, las características físicas o culturales del lugar del hallazgo, etc. Aquellas piedras virtuosas poseían virtudes generalmente benéficas que podrían ser usadas en beneficio propio o en perjuicio ajeno, si se conocían las maneras "mágicas" u ordinarias de aprovechar sus supuestos poderes maravillosos.



Constatando la existencia de vinculaciones míticas en el registro fósil americano y asiático 

Por las similitudes que sobre este mismo tema, se han podido conocer en otros contextos culturales y geográficos muy distintos al ibérico y al europeo, como son las tres Américas, Asia y el Norte de África, en diversos documentos consultados a lo largo de los últimos 20 años, consideramos que los principios generales, antes enunciados que son válidos para el registro fósil y la sociedad ibérica y europea, consideramos que resultan ser de validez casi universal, pues también son válidos para otros lugares, próximos o lejanos geográficamente, pero sobre todo  alejados culturalmente. Para ajustarlos a la realidad particular de otros continentes y otras culturas, tan solo habría que modificar ligeramente algunos aspectos particulares del protocolo. Relativas a las condiciones específicas que imponen la características particulares de las cosmogonías y teogonías asociadas a los mitos fundacionales, la inclusión de los personajes principales de la religión dominante en el momento histórico considerado y las características específicas de la religiosidad popular local.
Adrienne Mayor, animada por el éxito  de su obra "The First Fossil Hunters: Paleontology in Greek and Roman Times", publicada el año 2000, cinco años más tarde publicó otra con planteamientos muy semejantes. Se recogen y comentan una serie de leyendas americanas relacionadas con su registro fósil, típicas de determinadas zonas de Norteamérica, Mesoamérica y Sudaméricaen. Su título era "Fossil Legends of the First Americans" y apareció en 2005.

Cubierta de la obra de A. Mayor, poblicada en el año 2005, dedicada a poner en evidencia las relaciones entre el folclore literario americano, de la época precolombina y primeros siglos de dominación de colonizadores europeos. Se muestran diversas leyendas de ciertas zonas de Norteamérica, Mesoamérica y Sudamérica relacionadas con su registro fósil.
Imagen: Amazon

Buena parte de la "Gigantología española", con el franciscano Fr. José Torrubia a la cabeza, se fundamenta sobre tradiciones americanas precolombinas y de los primeros siglos de dominación española, asociadas a hallazgos de restos óseos de grandes mamíferos terrestres o marinos, interpretados míticamente como "huesos de gigantes". Estas leyendas fueron recogidas por clérigos españoles que se dedicaban a la evangelización y cristianización de los "indios" paganos e idólatras que habitaban en las diferentes colonias. 
Numerosos miembros de la aristocracia española peninsular pudo proveerse en las Américas de numerosos ejemplares de "huesos y muelas de gigantes" que coleccionaban en sus palacios y exponían a la admiración, envidia y pasmo de sus amigos, en sus abigarrados "salones de rarezas y maravillas de la Naturaleza". 

Muy posiblemente, deben existir similitudes y equivalencias para los casos del África subsahariana y de las islas de Oceanía, pero no hemos hallado documentos modernos que las estudien ni que las citen, ni se han hallado referencias indirectas que permitan inferir su existencia.


Constatando la existencia de vinculaciones míticas en el registro fósil ibérico

Durante los más de 20 años dedicados a la investigación de aquellos aspectos sociales y culturales del registro fósil ibérico que se hallan recogidos en la cultura popular, se han detectados bastantes casos de interpretaciones populares de tipo  fabuloso y de suposiciones populares que atribuyeron orígenes prodigiosos a determinados tipos de fósiles, situación que hace a estos casos asimilables a interpretaciones y asociaciones míticas.  
Durante los 10 años anteriores, dedicados a la divulgación de los resultados de nuestras investigaciones sobre el tema, por medio de diferentes entradas publicadas en este blog y de diferentes artículos en revistas especializadas y comunicaciones presentadas en Jornadas y Simposios, se han dados a conocer al público interesado, numerosos casos que sirvieron para poner de manifiesto la existencia y localización de numerosos ejemplos particulares como muestra de las diferentes influencias culturales que han ejercido ciertos componentes del registro fósil local, sobre la cultura popular local, algunos de los cuales muestran vinculaciones con seres o personajes sobrenaturales. A lo largo de los más de veinte años de investigación se han ido descubriendo numerosos casos particulares, protagonizados por determinadas especies o clases de fósiles, asociados a determinados personajes fabulosos sobrehumanos relacionados con la religiosidad popular católica, como corresponde a un país de larga tradición católica. Los diferentes casos constatados en diferentes lugares de la Península Ibérica y en su territorio insular, hemos encontrado que también tienen casos similares en el continente europeo. 
Los casos correspondientes al territorio ibérico se han ido publicando en diferentes entradas de este blog (FFI) y los casos correspondientes al territorio europeo se han estado publicando en nuestro otro blog: Glossopetrae, dedicado al estudio y divulgación de la misma clase de fenómenos, socio-paleontológicos sucedidos dentro del ámbito geográfico del continente europeo.


Ilustración comparativa, mostrando el aspecto característico y muy semejante, a simple vista, de los caparazones/moldes internos de dos especies muy próximas, del género Micraster. Se trata ejemplares de Micraster coranginum (izquierda) y Micraster cortestudinarium (derecha). Representados en vista lateral (arriba), superior (en medio) e inferior (abajo). En la Península Ibérica, los equinidos fósiles han sido asociados por la cultura popular al martirio por lapidación de numerosos santos y santas. En otros lugares su aspecto y formación es producto de un milagro o portento divino. También han sido asociados con brujas, moros, paganos y herejes.... 
Imagen: Ian West

A lo largo de todo el tiempo dedicado a la investigación, para confirmar la existencia de relaciones míticas, en el registro fósil ibérico, se han estado buscando, reuniendo, analizando, agrupando y mostrando numerosos casos ejemplares y testimoniales. Entre todos los cuales había algunos, bastantes, en los que quedaba claro que en épocas relativamente recientes, determinados tipos de fósiles habían sido relacionados por la fantasía popular de los habitantes de algunas localidades de la Península ibérica, con ciertos seres o personajes imaginarios de una categoría muy superior a la de los humanos, debido a que se les había atribuido una naturaleza sobrehumana y a aquellos fósiles un origen fabuloso, relacionados con el santoral o más concretamente con el "panteón sagrado católico". Antiguamente el término "panteón" también servía para hacer referencia a un edificio sagrado o templo dedicado a rendir culto a todos los dioses de una religión politeísta particular, en el caso de la religión católica que es monoteísta, se refiere al conjunto formado por Dios, todos los ángeles y todos los santos y santas.
Tales seres fabulosos, de categoría sobrehumana, gozaban de una elevada consideración social por parte de los creyentes católicos, situación que fomentaba la simpatía hacia unos y el respeto hacia otros, pero también el miedo a ofenderles por las nefastas consecuencias que supuestamente podía acarrear el contrariarles u ofenderles, pues se les habían atribuido una serie de supuestas capacidades sobrenaturales de actuación, directa e indirecta, motivo por el que se les veneraba para propiciar su voluntad y beneficiarse de su simpatía y por el que se les temía. Se les veneraba y se les temía, porque por una parte se les consideraba muy poderosos y por otra se les creía muy quisquillosos y hasta vengativos y por lo tanto se consideraba muy peligroso tenerlos como enemigos y muy ventajoso tenerlos como amigos. 

Estos curiosos objetos de forma estrellada que podían recogerse entre la tierra de algunos lugares próximos a la ermita de la Virgen de la Divina Providencia de Tortosa (Tarragona), según creencia popular estaban allí porque se habían desprendido del manto de la Madre de Dios, en el transcurso de sus muchas idas y venidas para ir a salvar barcos y marineros naufragados. En realidad son dos variedades  de artejos individuales de los tallos descompuestos de crinoideos de la especie Pentacrinus neocomiensis. Arriba las llamadas "estrelletes" (estrellitas) y debajo las llamadas "crevetes" (crucecitas). Se han colocado sobre papel milimetrado, para que se pueda apreciar la gran pequeñez de los ejemplares comunes: 2-4 mm. Las minúsculas dimensiones de los ejemplares dificultaban extraordinariamente su localización visual para los devotos que las recolectaban, cosa que les otorgaba un gran valor. Esta misma pequeñez facilitaba que pudieran ser tragadas, sin excesivas dificultades, junto con un trago de líquido, por los enfermos, a modo de remedio multiuso. Ilustración tomada del libro de Álvaro Arasa (2012)   
Estrelletes de Mig Camí. Tortosa. Grup de Recerca Científica Terres de l’Ebre.
Imagen: Folklore de los Fósiles Ibéricos 


Seres benéficos o protectores relacionados con el registro fósil ibérico

Desde que se empezó a publicar este blog hasta el día de hoy, se han ido presentando numerosos casos de "fósiles sagrados", "fósiles legendarios" o/y "fósiles míticos", categorías asociables conociendo su relación con ciertos personajes sagrados, legendarios o míticos. 
En las diferentes entradas o secciones temáticas que constituyen la estructura y contenido de este blog, se han publicado las siguientes, tituladas: 

1- "La valoración social de los fósiles, como piedras maravillosas" (1) y (2) (en septiembre de 2007). Determinados tipos de fósiles fueron considerados como donaciones de ciertas divinidades protectoras a sus devotos, por lo que se creyó que poseían virtudes o propiedades benéficas que podían aprovecharse favorablemente.

2- "Fósiles ibéricos vinculados con el rayo, por el folklore español" (de febrero del 2008 a mayo del 2011). El rayo, el trueno y el relámpago fueron considerados en la antigüedad como manifestaciones de la existencia y del poder de diversas divinidades paganas. Posteriormente, tras la cristianización, su administración se vincularía con Dios, ciertos santos, pero también con el Diablo.


3- "Fósiles ibéricos vinculados, por el folklore español, con Santiago apóstol o/y con su legendario caballo" (de septiembre del 2007 a febrero del 2008). En España,  Santiago Zebedeo es un santo, por razones legendarias  muy relacionado con el rayo, el trueno y el relámpago.

4- "El caso de los distintos tipos de "panecillos petrificados", hallados en sitios alejados geográficamente" (en agosto del 2009) ciertos fósiles, por sus formas recuerdan panecillos, pero su naturaleza pétrea exige una explicación fabulosa

5- La ciencia tras la pista de dragones y otros monstruos increíbles (en septiembre del 2008). Reseña de un libro juvenil que recoge creencias populares de tipo sobrenaturalista

6- "El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal" (de diciembre del 20o9 a 2020-21)España y Portugal, dos países hermanos por razones geográficas e históricas, de profundas y extensas raíces religiosas católicas, compartieron mentalidad y muestran muchos casos de geomitología y de paleontomitología pero de contenido bastante diferenciados.

7- "Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios" (de julio del 2008 a julio de 2010)
Los resto óseos de grandes vertebrados terciarios, generalmente, mamíferos terrestres o marinos han dado origen a interpretaciones fabulosas y en contextos ebreos o católicos, relacionadas con los gigantes prediluvianos

8- " Fósiles ibéricos vinculados, por el folklore español, con Diablo, los demonios, y sus servidores humanos o auxiliares animales" Ciertos fósiles por causas diversas y en contextos culturales católicos, se han relacionado con los seres del inframundo o con sus servidores los demonios, los judíos, los moros, los herejes, las brujas

Las entradas correspondientes a cada uno de los diferentes temas antes apuntados, se fueron publicando en etapas cronológicamente sucesivas, a partir de los mismos inicios del blog, en el verano del año 2007. En algunos casos se van alternando temáticas diferentes, por lo que van solapándose temas distintos. Esto se hizo con la finalidad de ofrecer más variedad informativa al lector y aportar más diversidad temática a las sucesivas entradas del blog. 

En el momento actual se han completado todas las aportaciones relacionadas con los cinco primeros temas y en vías de finalización el sexto y el séptimo. Cuando se acabe el sexto se iniciará el octavo tema dedicado a aquellos fósiles relacionados por la fantasía popular con mitos, protagonizados o participados por seres negativos y contrarios a Dios y su Iglesia.  

El tema dedicado a tratar sobre aquellos fósiles ibéricos, relacionados por la tradición popular con los "Seres maléficos o agresores" que han sido asociados al Diablo, los demonios, y sus servidores humanos o auxiliares animalesaún resta pendiente de inicio, a pesar del material recogido. 
A excepción de unos pocos casos, incluídos en algunos de los temas antes mencionados, como es rayo, los panecillos petrificados, los gigantes y los incluídos en el libro reseñado.  
El tiempo va pasando y el programa de publicación se irá completando, mientras el cuerpo aguante, salvo imprevistos.


Fuentes

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Buffetaut, Eric. (1991). Des fossiles et des homes. Paris. Éditions R. Laffont.
- Eliade, Mircea (1999). Historia de las creencias y las ideas religiosas, Volumen III: de Mahoma a la era de las reformas. Paidós.
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martes, noviembre 1

Paleontología popular mítica o Etnopaleontomitología (3)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

Sobre Paleontología popular de tipo mítico o Etnopaleontomitología (3)


El universo mítico cristiano heredero del universo mítico judío 


Introducción

Desde los tiempos más remotos de la humanidad, en la lejana prehistoria, hasta el día de hoy, ciertos grupos humanos o individuos aislados, han sido más propensos que otros, a creer ingenuamente que a su alrededor existían seres invisibles y poderosos, predispuestos a ayudarles unos o a perjudicarlos otros.
En todas las sociedades humanas de mentalidad "primitiva" que tienen un concepción mágica del funcionamiento del mundo, sus mitologías conocidas han venido clasificando a todos aquellos seres fabulosos que han imaginado como reales, en dos grupos, segús imaginarias relaciones con ellos: el grupo de los seres sobrehumanos favorables, benevolentes o amistosos con los humanos y el grupo de los seres desfavorables, malevolentes o enemigos de los humanos. 
Los del primer grupo, logicamente, despiertan entre los humanos sentimientos de simpatía, afecto, agradecimiento y veneración, mientras que los del segundo despiertan sentimientos de antipatía, desafecto, odio y temor. 
Todos estos principios básicos de formas  de relaciones positivas o negativas con los seres sobrehumanos que son válidos para cualquier religión, antigua o moderna, mayoritaria o minoritaria, politeísta o monoteísta, occidental u oriental, etc., se mantuvieron o aplicaron cuando se formó el cristianismo. Una religión relativamente "moderna" surgida en el siglo I dC, a partir de la evolución dogmática, teológica e ideológica de una pequeña secta judía heterodoxa que apareció en la Palestina romanizada, pero que prosperó, evolucionó y se expandió fuera de las fronteras de su país de origen. En las provincias romanas del sur de Europa, especialmente en la península itálica,  durante los tiempos finales del imperio romano, caracterizados por gran inestabilidad económica, decadencia cultural y descomposición social, coincidiendo con una situación de cierta debilidad y desorganización militar y una persistente lucha por el poder entre diversos aspirantes, condiciones favorables que aprovecharon los llamados pueblos "bárbaros" del este de Europa, para acosar sus fronteras, por medio de insistentes y sucesivos ataques que facilitarían las posteriores y sucesivas invasiones

Aquello que había comenzado en las provincias romanas del sur de Europa, como una religión exótica, numéricamente muy minoritaria y socialmente poco significativa e influyente, pasados apenas dos siglos, se habían convertido en una importante masa de adeptos, mayoritariamente de bajo rango social, pero entre los que había algunos de alta categoría social o alto rango militar, el poder político más conservador y el poder religioso  más fanático e institucionalizado empezaron a inquietarse. La nueva religión empezó a ser considerada como un peligroso competidor de las normas sociales, políticas y religiosas romanas tradicionales, que podía poner en peligro la estabilidad y continuidad de sus privilegios y estatus, por lo que fue primero prohibida y luego sus seguidores serían perseguidos de forma implacable, cruel y sanguinaria, durante reinado de diversos emperadores romanos. Finalmente en el siglo IV dC, siendo Constantino I emperador de Roma, acabó transformándose en la religión imperial y por tanto en la religión oficial del Imperio romano de Occidente, con el nuevo alto estatus conseguido por el cristianismo en Occidente, el número de sus nuevos adeptos iría aumentando de forma rápida e imparable. 


Detalle de un mosaico de estilo bizantino, realizado hacia el año 1000, existente en la entrada suroeste de la antigua basílica de Santa Sofía de Constantinopla (Estambul), Turquía. Se ha representado al emperador romano Constantino I,  en el acto de presentación de un modelo de la ciudad fortificada a santa María para obtener su bendición. Aparece con aura de santidad, por haber sido el primer emperador romano en adoptar e imponer esta religión, razón por la que luego fue canonizado como santo.

Imagen: Wikipedia
  
Un elemento ideológico o filosófico que ayudó enormemente a la expansión del cristianismo en una sociedad aristocrática y clasista, como era la romana, en la que abundaban los extranjeros y los esclavos, fue su mensaje igualitario, pacífico y esperanzador. En los aristocráticos mitos griegos y romanos, quedaba claro que el ingreso al Paraíso, estaba vedado para aquellos difuntos de origen extranjero (que no hubiesen podido adquirir, antes de morir, la nacionalidad correspondiente, griega o romana), para los esclavos y para los delincuentes, pues todos ellos, después de la muerte, estaban condenados a vagar eternamente en el temible Tártaro, lugar lúgubre, profundo y oscuro de suplicios horribles, un lugar equivalente al infierno de los cristianos. En cambio entre los cristianos, como entre los judíos (de los que habían heredado este principio), ni el origen geográfico ni la categoría social eran una condición excluyente para entrar en el Paraíso, la única condición que debía cumplir el difunto era que debía haber adoptado la religión correspondiente, judaísmo o cristianismo, y haber cumplido sus correspondientes preceptos o normas religiosas, sin que importase nada la nacionalidad, el estado social o los antecedentes penales para poder acceder al paraíso celestial. 


Representación pictórica de un supuesto hecho histórico protagonizado por Jesucristo, consistente en un discurso pronunciado ante una multitud de simpatizantes y seguidores de sus enseñanzas, desde la cima de un altozano, para que todos los asistentes pudieran verle y escucharle mejor. Obra artística realizada por Carl Bloch (1877), titulada "El Sermón de la Montaña" 
Imagen: Wikipedia

Tras los primeros tiempos de la sencilla e igualitaria  Iglesia cristiana primitiva, ésta se fu impregnando de los valores aristocráticos grecoromanos y se produjo una progresiva institucionalizción, una enorme jerarquización y una estricta regulación de los ritos, los dogmas y las creencias, formalización que acabaría dando origen al "catolicismo" y a la Iglesia católica, apostólica y romana. Religión que con el paso del tiempo y tras diversas controversias teológicas e ideológicas entre algunos de sus líderes, daría lugar a sucesivos enfrentamientos que al no ser resueltos correctamente acabarían en "cismas" o divisiones que acabarían en fragmentaciones. En unos casos darían origen a pequeños o medianos grupos calificados como heréticos y en otros casos a grandes grupos disidentes que se transformaron en otras tantas iglesias cristianas, separadas y enfrentadas con la Iglesia católica, como por ej.: iglesia ortodoxa, en el Este de Europa; iglesia luterana, en la zona del centro y norte de Europa, etc. 

Debido a su origen primordialmente judío, todas las religiones cristianas tienen como fundamento básico de sus creencias, algunos de los residuos de la antigua Mitología hebrea que se habían conservado en los textos sagrados oficiales del Judaísmo religioso, ya que como su finalidad era primordialmente moralizante, se habían estado depurando de los numerosos mitos populares primitivos, algunos de ellos muy poco ejemplarizantes.    

El cristianismo recoge gran parte de la mitología bíblica tradicional, en la parte conocida como el Antiguo Testamento, como son el mito de la creación del Universo y del hombre en seis días, el mito de la rebelión celestial, la expulsión de los ángeles rebeldes y su transformación en demonios, el mito de la expulsión de los primeros padres de la humanidad del Jardín del Edén, el mito del Diluvio universal y el arca de Noé, el mito del Juicio Final, el mito del Paraíso celestial, etc. etc.


Ilustración moderna de estilo bizantino, imitando un antiguo mosaico, representando el mito del Arca de Noé. A la izquierda se ha representado al patriarca Noé recibiendo la información divina sobre la catástrofe que se avecina y la orden de construir la enorme nave refugio. A la derecha aparece Noé y diversas parejas de diferentes especies de animales, preparadas para embarcar, mientras su familia está en la cubierta para regular la distribución de la fauna en el interior de la nave. 
Imagen: Planeta misterio

Además de su herencia mítica hebrea, la mitología cristiana está enriquecido con otras aportaciones míticas populares de origen histórico o semihistórico (legendario) y otras de naturaleza claramente fabulosa, relacionadas con sucesos portentosos como el supuesto origen divino del fundador de la religión o con todos los sucesos sobrenaturales de su biografía como son sus numerosos milagros, la mayoría realizados en vida y otros después de su muerte como su resurreción tras tres días difunto y su posterior ascensión al cielo. 


Hermosa miniatura representando uno de los grandes milagros de Jesús de Nazaret. Se trata de una ilustración titulada "Resurrección de Lázaro", (c. 1410) folio 171r del libro titulado Très Riches Heures du Duc de Berry", realizado por el taller de los hermanos Herman, Paul y Johan Limbourg hacia 1410 por encargo del duque Juan I de Berry. Las numerosas y hermosas miniaturas que iluminan esta obra fueron realizadas por el pintor Jean Colombe. Conservado actualmente en el Musée Condé, en el castillo de la localidad Chantilly,  Francia.
Imagen: Wikipedia

Todos los relatos míticos cristianos no heredados de la mitología judaíca estarían recogido en los textos contenidos en cuatro libros denominados "Evangelios canónicos o auténticos" que son considerados como los "textos oficiales" sobre la vida de Cristo, admitidos por la Iglesia católica, fueron escritos por cuatro de sus discípulos más próximos, bastantes años después de la muerte de Jesús. Esos escritores son cuatro de sus doce apóstoles que se transformaron en notarios de su vida y milagros, son conocidos como los cuatro evangelistas y son Juan, LucasMarcos y Mateo

Representación pictórica de los cuatro evangelistas y sus símbolos iconograficos, en un estilo semejante al de los iconos ortodoxos griegos.

En esos cuatro libros, con algunas ligeras diferencias entre ellos, se recoge "la vida, obras y milagros" del fundador de esa religión: Jesucristo y, también algunas otras historias no biográficas como el Apocalipsis de san Juan. Todo esa información aceptada oficialmente, es ampliada por la contenida en algunos otros libros que tratan sobre la vida de Cristo que son denominados "evangelios apócrifos"de autor desconocido o no aceptado como tal por los investigadores. 


Uno de los mitos fundamentales de la religión católica: la lucha permanente del bien contra el mal, o sea, el enfrentamiento del ejército de Dios contra el ejército del Diablo (1)

Los ángeles fieles forman parte del ejército de Dios, desde el principio de los tiempos en que se produjo su creación, mucho antes de la creación del mundo y del hombre, pero este ejército se ha ido ampliando con la incorporación de los buenos cristianos, personas de comportamiento religioso excelente, que actúan en su nombre y siguiendo las enseñanzas de Jesucristo, realizando "buenas obras", los cuales al morir pasan a convertirse en "santos" y a residir en el "cielo" junto a Dios y los ángeles. 
Como contrapartida y en clara oposición están los llamados "ángeles caídos": el Diablo, ateriormente Luzbel o Lucifer, y las legiones de demonios, antiguos ángeles de diversos estratos subalternos, complementados por los humanos pecadores que con sus "malas obras" ayudan al Demonio en su lucha eterna contra Dios y su ejército. 


1. Dios, los ángeles y los santos: una legión de seres luminosos, benévolos y protectores

Los seres benévolos, benefactores y protectores eran considerados como seres virtuosos y buenos y por lo tanto resultaban seres modélicos para los buenos cristianos, la conducta de los buenos católicos debía ser semejante a la de estos personajes positivos moralmente. A todos estos personajes supuestamente históricos, diversos relatos les habían atribuido ciertas intervenciones extraordinarias, o unos supuestos comportamientos amistosos o protectores hacia algunos individuos humanos, componentes de una determinada comunidad cristiana o ciertas intervenciones providenciales para la protección del conjunto de toda una comunidad cristiana. 
La respuesta individual era la conversión en devoto de aquel personaje sagrado protector. La respuesta colectiva, era el nombramiento de aquel personaje sagrado como patrón protector de toda la comunidad social o de la población. Con frecuencia era una forma sencilla de demostrar públicamente el agradecimiento comunitario a cambio del enorme favor milagrosos recibido, la forma de materializarlo según los medios económicos podía consistir en la edificación de una capillita, una ermita o una iglesia consagradas en su honor o un altar en el interior de la iglesia parroquial.

En la religión católica en esta categoría de seres sobrehumanos positivos o amistosos, se incluye a Dios, en sus tres personas divinas: Dios Padre, Dios Hijo (Jesucristo) y Dios Espíritu Santo. A todos los ángeles de las categorías y a todos los incontables santos y santas, recogidos en Santoral católico, destacando por encima de los otros algunos que reunen más méritos, com son la Virgen María, madre de Jesucristo, los santos profetas,  todos los santos mártires y los apóstoles. 


Representación de la Corte celestial en una miniatura que ilustra un ejemplar de lujo del libro "Le Roman de la Rose", realizada en el siglo XV, en Francia. La primera parte del libro es original de Guillaume de Lorris y se reprodujo manualmente entre 1225 y 1240 y la segunda parte original de Jean de Meung   se reprodujo entre 1275 y 1280.
Arriba, a la izquierda la Virgen María, detrás un grupo de querubines, en el centro "el misterio" de la Santísima Trinidad: un solo Dios como tres personas distintas, a la derecha un coro de ángeles cantores. Debajo, formando un círculo, una multitud de santos y santas, la mayoría mártires, varias vírgenes y muchos eclesiásticos. Muchos de ellos se pueden identificar por los atributos iconográficos particulares, bien visibles. Entre ellos aparecen intercalados muchos ángeles. Arriba, en el centro, Adán y Eva y tres ángeles. A la dercha Moisés con cuernos y las tablas de la Ley. Abajo del todo, a la derecha, un dragón tumbado que representa a Satanás vencido por el poder de Dios todopoderoso. Esta imagen muy parcial, recoge una parte representativa pero ínfima del Santoral católico de aquella época. El concepto católico de Corte celestial sería equivalente al concepto pagano de "panteón" ya que reúne a todas sus figuras sagradas más importantes para que los católicos las conozcan y veneren.
Imagen: Alamy Stok Fotos

Aunque se creía que los personajes sagrados protectores normalmente no resultaban visibles, para los humanos comunes, temporalmente y de forma ocasional podían mostrar su verdadero e imponente aspecto a algunos devotos especialmente piadosos, futuros santos, mediante apariciones, manifestaciones o visiones particulares. 
También se decía y se creía que cuando les convenía poner a prueba las virtudes cristianas de algunos humanos, podían adoptar alguna forma humana despreciable o mísera o incluso las formas de ciertos animales "buenos" o de vegetales protectores, Estas apariciones servían para premiar a las personas caritativas, respetuosas o virtuosas (buenos cristianos) y castigaban a las personas egoístas, irrespetuosas o pecaminosas (malos cristianos)

Además, se suponía que la residencia habitual de los seres sobrenaturales buenos o luminosos y benévolos, estaba situada en determinados lugares de las regiones más elevadas, luminosas, ventiladas, como las cimas de ciertas montañas, aéreas, como las nubes de buen tiempo, o celestiales, el firmamento diurno o ciertos astros. 



Pintura mural de Francesco Botticini (1475), representando la Asunción de la Virgen María, Madre de Jesucristo, al llegar al Paraiso celestial, tras su muerte. En la cúpula abovedada de la nave eclesiástica, en la parte superior de la imagen, se pueden apreciar los componentes de las tres jerarquías o círculos celestiales que rodean el trono de Dios, según la propuesta realizada por Pseudo Dionisio Areopagita.
Imagen: Wikipedia

También se suponía que habitualmente, es decir, en situaciones totalmente normales, los seres sobrenaturales positivos, benevolentes y "luminosos", acostumbraban a mantenerse más activos, vigilantes, vigorosos y poderosos, en condiciones naturales de buena luminosidad. Coincidiendo con aquellas horas del día en que el sol brilla con mayor fuerza o, por lo menos, cuando el astro rey estaba situado por encima del horizonte, es decir, su poder era máximo durante las horas diurnas y en los días más soleados, como si su poder estuviera vinculado a la fuerza de sol, el astro rey del firmamento diurno. 

Símbolo sintético de Jesucristo, dentro del circulo que despide rayos curvos que podrían simbolizarr la luz que representan las enseñanzas morales de Jesús, rayos rectos que podrían significar la defensa de los principios morales cristianos contra las tentaciones diabólicas o las tendencias de las baja pasiones humanas y que en conjunto representaría al astro rey dador de vida. En el interior el acrónimo IHS que significa en latín Jesús Salvador de la Humanidad. Por encima la cruz, símbolo de salvación eterna y por debajo, los 3 clavos de Cristo, símbolos de la pasión, como precio de redención humana 
Imagen: Cristo luz del mundo

Aquellos seres sobrenaturales positivos, elegidos como patronos de la comunidad por haber recibido de ellos un gran favor considerado milagroso, eran venerados y agasajados colectivamente, como supuestos seres protectores y benefactores de toda la comunidad, en su conjunto, y de sus individuos. A cambio de la protección ordinaria o extraordinaria recibida del patrón, los patrocinados se comprometían a construirle alguna clase de monumento, donde rendirle culto religioso de veneración, hacerle periódicamente ofrendas materiales o espirituales que le pudiesen resultar agradables al patrón, organizarle actos conmemorativos el día de su  festividad, organizar actos de reconciliación, cuando creían que estaba enfurecido, por causa de alguna ofensa "particular" o contra la religión católica, cometida por aquella comunidad. Se creía que como medio para castigarlos colectivamente había permitido que sobreviniese algún mal importante para aquella comunidad: sequías o lluvias prolongadas, plagas de insectos, inundaciones, incendios, granizadas, guerras, epidemias, etc.. 


San Roque es patrón de peregrinos y santo antipestífero por excelencia, antiguamente fue uno de los santos más venerados en Occidente. Su culto fue muy intenso, especialmente en Francia, lugar donde nació. Sus biografías, de carácter legendario, se remontan al siglo XV, aunque fue más conocido por la devoción popular que suscitó tras su muerte, con ocasión de numerosos episodios de peste que se produjeron en toda Europa occidental, que por las historias referentes a su vida. 
El objeto representado es un "Portapaz" de marfil, elaborado en el último tercio del siglo XV en Francia. Conservado en el Musée Thomas Dobrée de Nantes (Francia),
Imagen: San Roque de Montpelier,

La condición necesaria para que un determinado personaje sobrehumano fuera considerado como positiva, benévola y protectora, para una comunidad determinada, provendría de la tradición ancestral o reciente, recogida en alguna narración mítica o legendaria, en la que se recogía alguna intervención extraordinaria realizada por aquel personaje en favor de la comunidad. Había de ser de características protectoras muy prodigiosas y sus efectos tenían que haber resultado extraordinariamente favorable a los intereses económicos, las necesidades alimentarias o a la supervivencia de aquella comunidad social favorecida.

La creencia humana en que estos personajes sobrehumanos "positivos", mantenían una actitud o predisposición protectora o benévola hacia los humanos, o que sus intenciones siempre eran favorables y que sus intervenciones resultaban providenciales o beneficiosas para los intereses, necesidades y peticiones de los buenos cristianos y practicantes de los rituales religiosos vinculada a aquella figura sagrada y a todas las que estaban vinculadas  positivamente con ella, provendría de la fé individual y de las tradiciones colectivas, basadas en la creencia en los relatos míticos propios de aquella comunidad social y cultural como hechos de la realidad histórica.

Una categoría muy especial de seres sobrenaturales, benévolos y protectores de los humanos es la constituida por los ángelessegún la Biblia, son criaturas inmortales de gran pureza por ser totalmente inmateriales o completamente espirituales, es decir, habitualmente son incorpóreos, aunque en ciertas ocasiones se pueden hacer visibles tomando forma humana. Según algunos autores son seres andróginos, por lo que mostrarían una apariencia física muy particular, intermedia entre la femenina y la masculina, como de adolescentes en los de aspecto adulto y una apariencia infantil en los de aspecto muy joven.  




Grabado en el que se muestran de forma gráfica las 9 categorías angelicales distintas que existen, según la Biblia. 
Imagen: On The Nine Ranks Of Angels

Las nueve categorías distintas de ángeles que existen, según la Biblia estarían distribuidas en 3 jerarquías de poder y de relación directa o proximidad a Dios. Cada una tiene aspectos, capacidades y funciones específicas diferentes. 
La 1ª jerarquía angelical: son los serafines, los querubines y los tronos, se les considera los consejeros de Dios. La 2ª jerarquía: son las dominaciones, las virtudes y las potestadesSon los mandos intermedios, actúan como enlace entre la primera jerarquía y la tercera. La 3ª jerarquía: son los principados, los arcángeles y los ángelesActúan como mensajeros de Dios y son los encargados de las relaciones directas con los humanos. 

El Antiguo Testamento que compone la primera parte de la Biblia cristiana es una herencia cultural procedente del origen judío del cristianismo. Está constituido por una serie de libros que recogen todos los relatos y personajes míticos, más primitivos y de mayor antigüedad, con una gran variedad de temas. El Antiguo Testamento se compone del Libro del Pentateuco, y otras series de libros históricos, sapienciales y proféticos. En total se llegan a numerar en el Antiguo Testamento hasta 39 libros distintos, en la versión de las diferentes Iglesias protestantes o evangélicas, 46 libros, en la versión de la Iglesia católica, y 51 libros, en la versión de la Iglesia ortodoxa.

Continuará