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sábado, febrero 16

Gastronomía ibérica de inspiración paleontológica (3)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida


El registro fósil en la repostería española (2)


Aragón (1)

Sin ningún género de duda y con mucha diferencia respecto a todas las demás autonomías, española, Aragón es la comunidad autónoma, más emprendedora, creativa y productiva, en este muy particular subsector temático, de la industria alimentaria española.


“Dineretes de Sevil”  


Repostería artesana, El Puntillo, Adahuesca (Huesca)
Se trata de unas galletas artesanas de forma discoidal, elaboradas con harina, huevos, almendras, mantequilla, azúcar y naranja. 

Están en el mercado desde el año 1998.

Paquete grande de "Dineretes de Sevil", con algunos dulces y sabrosos "dineretes" de galleta, al pie.  
Imagen: Portal del Somontano 

Su forma y nombre, se han inspirado en dos tipos de fósiles que son muy abundantes en los alrededores de esta población y muy especialmente, en determinados lugares de la cercana sierra de Sevil, en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. 
Estas galletas se presentan en paquetes de papel 250 gr. y en bolsas de plástico de 100 gr.

Las incontables piedrecicas, redondeadas, que en algunos lugares se ven en concentraciones infinitas y que en la zona son conocidas, popularmente, con el nombre de “dineretes de Sevil”, en realidad, suelen ser los caparazones calcáreos, fosilizados, de de dos tipos de foraminíferos, característicos del Eoceno. Mayoritariamente, debería tratarse de caparazones del género Assilina sp. y de la especie  A. exponens, y en menor medida del género Nummulites, ambos géneros de protozoos habitaron los fondos marinos, cuando aquí hubo un mar, de eso hace mucho tiempo de 55 a 33 millones de años.  


Aspecto discoidal de los delgados caparazones fosilizados de Assilina, mostrando una estructura espiral tabicada. Estos caparazones tienen una clara semejanza con monedas, cualidad que debió inducir a la asociación, popular, con estos fósiles, de un nombre tan descriptivo, como es "dineretes", de algunas creencias irracionales y de algunas leyendas explicativas de su origen y existencia. Fotografía original del fotógrafo de naturaleza M.A. Bueno
Imagen: Foto Natura Huesca
 
Los caparazones de las asilinas (Assilina) son siempre muy aplanados, con el centro un poco abombado y de contorno circular, si están perfectamente conservados. La circularidad del caparazón es una característica, que suele perderse pronto, por la fragmentación de los bordes del caparazón, la parte más delgada, delicada y frágil.



Todas las piedrecillas de contorno circular y aspecto de lenteja, son numulites "típicos", los más comunes y corrientes. Fotografia original de  Jesús Cardiel
Imagen: Por las tierras fovanas meridionales


Los caparazones de la mayoría de las especies de numulites (Nummulites), tanto si son grandes o pequeños, tienen una forma muy semejante a la de una lenteja. Sólo ciertas especies de numulites que no son muy frecuentes, presentan caparazones muy aplanados, presentando un aspecto poco lenticular. Los ejemplares de mediano a gran tamaño, de esas especies, tienen una cierta semejanza con una moneda de piedra, ligeramente abombada en el centro, conservando el contorno bastante circular, por tener los bordes más gruesos y, por tanto, menos delicados que las asilinas.  

Aspecto del interior de un numulites, fragmentado por su sección
ecuatorial, mostrando una densa estructura espiral tabicada. Fotografia original de  Jesús Cardiel
Imagen: Candaniando por la Ribera de Fiscal (I)

En mi opinión, basándome en la constatación de que con mucha frecuencia, la gente común, confunde los fósiles de asilinas con los de numulites de cualquier clase, incluidos los 'comunes y corrientes', tanto los enteros como los que aparecen fragmentados por su sección ecuatorial, en la que muestran una estructura densamente espiralada, vagamente parecida a la que muestran externamente las asilinas. 
Además, hay bastantes autores, no especializados, que en sus escritos, hacen mención de los "dineretes", parecen referise a ellos, sólo "de oídas", sin haberlos visto directamente. 
Tal vez, con el paso del tiempo y la repetición de la confusión, los numulites 'comunes y corrientes', debido a su mayor abundancia y ubicuidad, habrían acabado por suplantar a los verdaderos fósiles que, primitivamente, habrían podido inspirar la invención del nombre popular "dineretes", extendiéndose la confusión y popularizándose el error.


Enorme acumulación de una mezcla de caparazones fósiles de macroforaminíferos de los géneros Nummulites y Assilina. Tradicionalmente la gente del país, debido a su aspecto de moneda y a la influencia de algunas leyendas populares, los denominaba dineretes. Fotografía de Selma Palacín Artigosa.

En una gran parte de la comarca de Sobrarbe, los caparazones fosilizados de asilinas y de numulites, de toda especie, con un diámetro de 10 a 15 mm., popularmente, son conocidos con el nombre genérico de "dineretes", debido a su vago parecido con moneditas de piedra. 
En ciertas ocasiones, a la denominación genérica "dinerete" se les añade un segundo término para indicar su localización geográfica, así resultan denominaciones tales como: "dineretes de Santa María de Buil" o "dineretes de Adahuesca", y en el caso particular de los “dineretes de Sevil”, el segundo nombre del binomio sirve para indicar que su origen está en la sierra de Sevil, un ramal de la sierra de Guara.


Presentación, tipo bodegón, en la que se muestran los diversos ingredientes (almendras, harina de trigo, huevos, naranja, mantequilla y azúcar)  con los que se elaboran las galletitas que, aquí se muestran en el centro en sus dos presentaciones comerciales. En la parte inferior-central de la imagen, de color gris-blanquecino, los dos tipos de fósiles que han inspirado y dado nombre a esta especialidad repostera de Adahuesca.
Imagen: El Puntillo. Repostería artesana

La vinculación de este producto con el registro fósil, local, es doble, por su nombre genérico aragonés y por su aspecto discoidal.

Estas galletas, además de poder adquirirse en la tienda aneja al restaurante El puntillo, en Adahuesca, también pueden encontrarse en comercios de productos artesanos, en diversas poblaciones de la comarca oscense del Somontano de Barbastro



Dineretes de chocolate

Juan Carlos Sesé Sanz, profesor de Latín, mencionaba en una muy escueta entrada, titulada NUMMULITES = DINERETES, publicada el 27 de noviembre del 2009, en su blog "El mundo clásico y moderno en Aragón",  la existencia de "dineretes" de chocolate, en el siguiente párrafo: 

"En el Pirineo se pueden encontrar fósiles del tamaño de una moneda, llamados nummulites (nummus: moneda, lithos: piedra). En algunos montes son tan frecuentes que incluso algún pastelero ha comercializado copia en chocolate con el nombre aragonés de "dineretes".
 

Como nos ha sido, absolutamente, imposible poder establecer contacto, por cualquier medio, con el autor del citado post, con el fin de recabarle ciertos detalles sobre el asunto, tales como la forma y composición de este tipo de "dineretes", el nombre de la población productora y el de la pastelería elaboradora, ni hemos podido encontrado información alguna, al respecto, en Internet, nos ha sido imposible poder profundizar sobre et tema, para informar a nuestr@s lectores/as, sobre estos raros "dineretes" de chocolate. 
Si por ventura, alguna persona sabe del asunto y recuerda los detalles mencionados, le agradeceremos que quiera compartirlos con todos nosotros, a través de un comentario o del correo electrónico.


“Fósiles de Sobrarbe”

Repostería artesana, Pastelería Joakyn, Ainsa (Huesca), Entidad Colaboradora del Geoparque de Sobrarbe
Estos productos están en el mercado desde el 7 de septiembre de 2012

Se trata de unas galletas artesanas, de composición, forma y aspecto muy variado, algunas de las cuales tienen una vaga semejanza con el aspecto de los fósiles a que hace referencia su nombre particular
.


Joaquín Sanfélix Mingorance, el creador de la colección, retratado en una feria comarcal de promoción de productos alimentarios, artesanos, propios de la comarca de Sobrarbe. En el caso particular de estas galletas, los nombres escogidos para las diversas variedades, sirven para promocionar el patrimonio paleontológico típico del Geoparque de Sobrarbe
Imagen: Diario del Altoaragón

Las galletas, pertenecen al tipo denominado "pastas de té", forman una colección de 12 variedades, al conjunto de ellas se les denomina “Fósiles de Sobrarbe”. 
Cada una de las diferentes variedades está caracterizada por un nombre específico y un ingrediente particular que les aporta un sabor, diferenciador muy característico.
Las formas de presentación de estas galletas, son tres, una consiste en bolsas de plástico de 100 gr., cada una con una de las 12 variedades de galletas, otra forma de presentación es en cajas para regalo, las cajas de una clase contienen 5 variedades y las de la otra clase, contienen un surtido de todas las variedades.


Exposición de una parte la serie de galletas paleontológicas de Sobrarbe, mostrándose 8 de las 12 variedades producidas. Detrás, en sus bolsas y delante, algunos ejemplares sueltos sobre una bandeja para que se puedan apreciar el aspecto general y algunos detalles de cada variedad de galletas paleontológicas. 
En la parte superior de la bandeja: orbitoides de chocolate, Icniofósiles* de cacao, Icniofósiles* de almendra y pecten. En la parte inferior de la bandeja: numulites de fruta de la pasión, numulites de caramelo,  numulites de cacahuete, numulites de coco, corales y alveolinas de Guara
Imagen: Turismo de Sobrarbe


Las 12 variedades de galletas que forman la colección, con sus nombres particulares e ingrediente saborizante, principal, son las siguientes:
 
1. Icniofósiles* de cacao, galletas de chocolate y almendras
2. Icniofósiles* de almendra, galletas almendradas
3. Conchas de naranja, galletas de naranja
4. Corales, galletas de mantequilla con un corazón de crocanti
5. Alveolinas de Guara, galletas de pistacho, almendra y avellana
6. Cookies del Eoceno,  galletas con pepitas de chocolate
7. Orbitoides de chocolate,
galletas de chocolate  

8. Pecten de cereza galletas de cerza
9.  Numulites de fruta de la pasión,
galletas de fruta de la pasión
10. Numulites de caramelo,
galletas de caramelo

 11. Numulites de cacahuete, galletas de cacahuete
12. Numulites de coco,
galletas de coco


* "Icniofósiles" es una errata de imprenta o una corrupción lingÚística que aparece en las etiquetas de estas galletas y en los articulos de prensa que comentan la aparición del nuevo producto repostero. En realidad, la palabra que debería estar escrita es icnofósiles que es la denominación correcta.

La vinculación de este producto con el registro fósil, local, es cuádruple
por su nombre genérico; por la representación esquemática, en su etiqueta, de una concha o molde interno, fosilizados, de forma cónica que podría pertenecer a un género de caracolas marinas, eocenas, denominado por los paleontólogos Calliostoma sp. (?); por el nombre particular y por el aspecto de algunas de las galletas, vagamente, parecido al del organismo marino del que toman el nombre.

Estas galletas, además de poder adquirirse en la Pastelería Joakyn, en población de Aínsa, también pueden encontrarse en ferias de productos alimentarios, artesanos, que se celebran en diversas poblaciones, de la comarca oscense de Sobrarbe y de otras comarcas aragonesas.
Los auténticos fósiles de Sobrarbe, pueden conocerse en directo, por medio de una visita paleontológica muy recomendable



Los auténticos fósiles de Sobrarbe

Si se quieren conocer y ver, verdaderos fósiles sobrarbeses, excepto rarísimas excepciones, todos ellos propios del Eoceno, os recomiendo visitar el blog del Museo paleontológico de Sobrarbe, en Lamata (Huesca) que ha formado, mantiene y enseña, en visitas guiadas, el paleontólogo Jesús Cardiel Lalueza, que también es autor del libro Guía de campo de los fósiles de Sobrarbe, en el que expone sus conocimientos sobre el registro fósil de la comarca. Los textos van acompañados de unas excelentes fotografías de los ejemplares reseñados, procedentes de su colección particular o de los que, todavía,  permanecen en el campo, terreno que él conoce muy bien por haber "candaniado"* todo el territorio de la comarca.

* Candaniar es un verbo que en aragonés significa, ir de un lado para otro, sin rumbo fijo, sin provecho material y sin remuneración, es sinónimo de vagabundear. 
 

 Fuentes:


- Anónimo. 2012. "Los fósiles de Sobrarbe se convierten en galletas". Gobierno de Aragón. Noticias de Las Comarcas. 06/09/2012
- Casasnovas Sesé, Inmaculada. 2012. Fósiles de Sobrarbe. Diario del Altoaragón.es 15/09/2012 
- Casasnovas Sesé, Inmaculada. 2013. El emprendimiento por la vía de la dulce artesanía. Diario del Altoaragón.es 09/01/2013
- El Puntillo. Repostería artesana. Nuestros productos.  
- Fábregas Martínez, Paloma. 2006. Caso ilustrativo de gestión de proximidad e innovación: El caso de los Dineretes de Sevil en Estrategias territoriales de desarrollo rural 
Sanfélix Mingorance, Joaquín. 2013. Comunicación personal 11/02/2013  
- Sesé Sanz, Juan Carlos. 2009. NUMMULITES = DINERETES. El mundo clásico y moderno en Aragón 27/10/2009



martes, octubre 16

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (6)



por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida 

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con la Virgen María, la Madre de Dios o con Nuestra Señora (4)



SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CARRODILLA. (Segunda parte)



Costumbres tradicionales y creencias, populares, asociadas a las "coronetas" de Carrodilla (Continuación)


Hasta hace unos 40 0 50 año, no era nada raro que las pequeñas "coronetas", con un tamaño comprendido entre el de una nuez y el de una avellana, fueran usadas como amuletos protectores de uso individual, por ser fácilmente transportables.  Este tipo de "coronetas" de uso personal era utilizado, generalmente, por todas aquellas personas que, por su trabajo al aire libre, como labradores, pastores, leñadores, segadores, carboneros, almadieros o arrieros, se veían obligadas a permanecer mucho tiempo a la intemperie, lejos del seguro domicilio familiar, habitualmente, protegido por "coronetas" de mayor tamaño y peso.

El "siñó" Capella, pastor de Estadilla, apacentando su rebaño cerca de la ermita de Carrodilla que aparece en el centro de la imagen, vista por su fachada sur, al fondo la sierra de Carrodilla. Siendo el pastor, estadillano, es casi seguro que llevase consigo una pequeña "coroneta", como protección contra toda clase de peligros. Fotografía tomada, posiblemente, hacia mediados del siglo pasado.
Imagen: Chulapo: Un cocho conejero 

Las "coronetas chicotetas" eran llevaban consigo cuando se tenía que ir a trabajar en las labores del campo o se tenía que transitar por terrenos descampados, lugares donde no eran infrecuentes las situaciones peligrosas y los sucesos graves, tales como accidentes laborales, mordeduras y picaduras ponzoñosas, caídas de rayos,
ataques de lobos o de salteadores de caminos. Las "coronetas" de uso personal, eran  transportadas por sus propietarios dentro de los más diversos continentes "seguros", tales como bolsa monedera, bolsa escapulario, bolsillos, alforjas, morrales y zurrones. 
Hasta hace unos 20 o 30 años, no resultaba infrecuente que algunos ancianos, de la zona, aún llevasen, encima, aquellas "coronetas chicotetas", de las que no se habían separado nunca y que conservaban desde su juventud.

La Plaza Mayor de Estadilla, foto antigua tomada, posiblemente, hacia mediados del siglo pasado. En esa época, con toda seguridad, había muchas más "coronetas" en el interior de las casas del pueblo y en los alrededores de la ermita de la Carrodilla, que en la actualidad.
Imagen: Zagals y zagalas


Hasta hace unos pocos años, en los pueblos de los alrededores de Estadilla, se decía con cierto tono de burla, relativo a su credulidad y devoción, que todos los estadillanos, tenían en sus hogares, al menos una "coroneta de la Virgen" de La Carrodilla... y que, incluso, algunas familias de estadillanas atesoraban, en sus domicilios, unas cuantas "coronetas" protectoras. Pero lo cierto es que, esa misma costumbre, también se practicaba entre los habitantes de todos los demás pueblos de los alrededores del santuario, puesto que en ellos también se confiaba en la capacidad de influencia milagrosa y de protección mágica de estas piedras, para defenderse contra los más variados peligros reales que se sabía, por desagradables experiencias, que permanecían latentes en el medio natural y contra algunos peligros imaginarios, a los que se creía agazapados en el medio familiar y laboral.


Las coronetas de La Carrodilla, en la actualidad

Hoy hemos de suponer que la generalización de la luz eléctrica, la popularización de las prácticas higiénicas, la escolarización obligatoria, el acceso, más o menos, fácil a los servicios médicos y a los modernos tratamientos medicamentosos y la aculturación televisiva del medio rural, deberían haber contribuido, bastante, a hacer desaparecer del imaginario colectivo, muchas de las creencias ancestrales y de las practicas supersticiosas. Pues “la modernización de las costumbres y el progreso tecnológico” deberían haber vencido a los espectros imaginados y a los peligros reales, al haberse conseguido prevenir o mitigar, racionalmente, los efectos de enfermedades y accidentes, cuyas causas y prevenciones eran desconocidas para la “gente del campo” y que desde antaño y hasta hace unos 60 años, podían resultar fatales o de pronóstico reservado, tal como sucedía en muchos entornos rurales de la España de aquella época. Por lo tanto, cabría suponer que en la actualidad, la confianza en el poder milagroso de estas piedras debería haber desaparecido o haberse debilitado mucho.

Romeros modernos congregados en la explanada delantera de la ermita de la Virgen de Carrodilla, durante una romería realizada el año 2011, al fondo la sierra de Carrodilla. Fotografía de José Luís Pano. 
Imagen: Ronda del Somontano 

Pero hemos podido comprobar, con sorpresa, que en la actualidad, a pesar de "los avances del progreso", de la secularización de la sociedad y del auge del racionalismo, la fe en las "coronetas" y la costumbre de mantenerlas en casa o llevarlas encima, parecen resistirse a desaparecer. Tal como nos han asegurado algunos de los diversos informantes con los que hemos podido establecer contacto, durante estos tres últimos años de pesquisas sobre las "coronetas".  Nos han asegurado que ellos mismos, en sus propias casas, como en muchas otras de sus convecinos, se siguen guardando algunas "coronetas", aunque tal práctica no se reconozca públicamente y menos aún ante los forasteros curiosos. En unos casos, las "coronetas" se guardan porque son un recuerdo de familia, heredadas de sus familiares más próximos, ya fallecidos y, en otros casos, porque siguiendo la costumbre tradicional, han sido recogidas por sus actuales poseedores , en alguna de sus visitas a la ermita. En todos los casos, porque se siguen creyendo que esta costumbre tradicional, también es una muestra personal de devoción y de fe en el poder protector de la Virgen. Además, de la información que se nos ha proporcionado,  podemos ver que en muchos casos, las "coronetas"suelen estar dispuestas en los mismos lugares y casi con las mismas finalidades, con que lo hacían sus ancestros, desde hace siglos. 



Pero, a pesar de todas las demostraciones geológicas, variadas explicaciones científicas y muchos razonamientos naturalistas, para la mayoría de los paisanos de los pueblos de los airededores de La Carrodilla, más creyentes, devotos y más fieles a la tradición legendaria, las "coronetas" siempre serán consideradas como un don que les hizo la Virgen de Carrodilla. Esta actitud no tiene nada de extraña, es la más natural entre la gente sencilla del medio rural a la que siempre les ha resultado mucho más fácil de comprender una sencilla explicación, aunque sea legendaria que justifica su origen y su presencia, por causa de una creación milagrosa, por obra y gracia de la voluntad divina de Dios todopoderoso que no llegar a aceptar que pueda tratarse de una simple piedra, bastante rara, cuyo origen es explicado por medio de una incomprensible explicación que está basada en la descripción de una serie de complejos procesos de formación de tipo biogeoquímico, sedimentario y litogénico que, además, sucedió hace casi 60 millones de años y, además, sin  que todo ellotenga ninguna relación con "su" Virgen protectora y patrona.

De todas maneras, si los "oncoides" de la Carrodilla no son una verdadera singularidad geológica, exclusiva de Estadilla, lo que sí es bien cierto es que las creencias populares que se formaron sobre ellos, dando origen a una serie de costumbres relacionadas con la religiosidad popular aragonesa y originadas en una zona geográfica muy localizada, es que son una autentica singularidad antropológica y etnopaleontológica. 
En ningún otro lugar de España, ni de Europa, hasta ahora, he sido capaz de encontrar similares ecostumbres populares relacionadas con "oncoides", a pesar de que llevo investigando sobre temas de etnopaleontología ibérica y europea, ya más de diez años.


Cuidado aspecto, del remozado interior de la iglesia de la Virgen de Carrodilla, como expresión manifiesta y evidente de la gran devoción que le profesan las gentes de Estadilla y de las de las poblaciones de los alrededores.


Imagen: Fotografía original de Justo Lleyda Naval



La jerarquía eclesiástica y las "coronetas"

Aunque algunos eclesiasticos eminentes, durante los siglos XVII y XVIII, trataron con bastante detalle sobre diversos aspectos de la ermita y de la Virgen de la Carrodilla, ninguno de ellos alude, ni una sola vez, a la existencia de las "coronetas de la Virgen". Quizá se deba al hecho de que siendo personas con elevada responsabilidad y gran formación, considerasen que trandose de una costumbre popular de tipo supersticioso, bastante localizada, no debía hacerse ninguna referencia al tema, para no darles una mayor transcendencia, fuera de su territorio habitual, de la que ya tenía en él.

Ninguno de los dos obispos de Lérida, Francisco de Olaso e Ipenza (1714-63) y Gregorio Galindo (1736-56) que durante su mandato, veranearon en el complejo arquitectónico de la Carrodilla,  hacen ninguna referencia a las "coronetas de la Virgen", en las anotaciones de ambos, existentes en el "Libro de Visitas Pastorales", de su época, conservado en el Archivo de la catedral de Lérida. 
En esa época, la Iglesia española influida por el racionalismo de la Ilustración que se había asentado en España con la implantación de la dinastía de la Casa de los Borbones, suprimió del ámbito religioso muchas antiguas costumbres, por considerarlas supersticiones restos de cultos paganos antiguos, en este caso particular, existe una relación clara con la antiquísima litolatría pagana.

Tampoco hace referencia alguna a las "coronetas de la Virgen", el dominico Fray Narcís Camós, de la Orden de Predicadores, en su libro titulado "Jardín de María, plantado en el Principado de Cataluña", editado en Gerona,  por primera vez 1651
A quien el título dellibro, en relación con Estadilla,  pudiera parecerle una inconguencia o un error, recuérdese que hasta hace muy pocos años, una gran parte de la zona oriental de Huesca pertenecía a la diócesis catalana de Lérida. 

El carmelita Fray Roque A. Faci (1684-1744), en la edición de 1739, de su conocida obra "Aragón, Reyno de Christo y dote de Maria Santissima", tampoco menciona las "coronetas de la Virgen", a pesar que en otros lugares de su obra, cita la presencia de "conchas de piedra", en el Alto Aragón.

Pero a pesar de toda la ignorancia y, posible, menosprecio de la Iglesia oficial, hacia la tradición de las "coronetas de la Virgen" de Carrodilla, durante los tres últimos siglos, la costumbre estadillana de venerar piedras, resistió el paso de cientos de años, integrada en la religiosidad popular de los habitantes de Estadilla y de otros pueblos de sus alrededores, asociada al culto popular a la imagen de la Virgen de Carrodilla, consiguiendo perpetuarse hasta nuestros días, aunque haya perdido una gran parte del vigor ancestral.


Aspectos paleontológicos de un hecho etnológico.


De como la despiadada mirada racionalista de la ciencia, casi siempre acaba destruyendo viejos mitos y desmoronando bonitas leyendas.

El estudio geológico de las "coronetas de la virgen" de Carrodilla y del lugar de su afloramiento, en la sierra de Carrodilla, permite descubrir que la verdadera naturaleza de estas piedras excepcionales, es la propia y característica de un tipo de estructuras biosedimentarias, fosilizadas. Estas estructuras se formaron alrededor de ciertos tipos de objetos sumergidos en el fondo de un medio acuático somero que se constituyeron en núcleos, iniciadores de un proceso cíclico y reiterado de colonización y precipitación mineral, de origen microbiológico. Esos objetos que actuaron como núcleos, imprescindibles, para el inicio del proceso biosedimentario, pueden  ser muy diversa naturaleza, "clastos" (granos de arena gruesa, pequeñas piedrecitas, trocitos de minerales, etc.) o "bioclastos" (conchas o sus fragmentos, trozos de hueso, de diente, de cáscara calcárea de huevo, de madera, etc.)

Imágenes muy interesantes, por ilustrativas, del interior  de dos "oncoides", de forma exterior cilíndrica, seccionados longitudinalmente. Se puede apreciar, muy claramente, que la forma alargada, del "oncoide", es resultante de que la bioprecipitación mineral se ha producido alrededor de unas pequeñas conchas muy alargadas, del gasterópodo marino Bactroptyxis trachaea, del Bathoniense (Jurásico Medio), las cuales habrían actuado como núcleos de iniciación del proceso de biosedimentación. Ejemplares procedentes de Aubry-en-Exmes, región de Normandía, Francia. 

Los microorganismos colonizadores son, casi siempre, cianobacterias que se acumulan sobre el objeto sumergido que actúa como núcleo de biosedimentación, hasta constituir una capa mucilaginosa, continua, que favorece la precipitación y la fijación, bio-inducidas, del mineral que, previamente, estaban disueltos en el medio acuoso, generalmente en forma de bicarbonato cálcico, como el ciclo de colonización-precipitación, se repite un cierto número de veces, acaba dando como consecuencia la correspondiente serie de capas concéntricas, superpuestas, y generando nódulos de un tamaño mayor o menor. Al tamaño final del oncoide, también contribuyen la temperatura y el grosor de la lámina de agua.

Esquema gráfico, muy simplificado, del proceso estromatolítico de formación y crecimiento de un "oncoide", en un fondo acuático somero, por adición de sucesivas capas alternas de cianobacterias y de carbonato cálcico, seguido de un proceso de enterramiento sedimentario, litificación de capas de sedimentos, elevación tectónica del terreno y posterior erosión de los estratos, con desprendimiento del "oncoide". 
Esctructura del oncoide: capa de cianobacterias (verde); capa calcárea bioprecipitada (amarillo: ); capa orgánico-calcárea (marrón)
Imagen: Dibujillo del autor

El proceso estromatolítico, siempres se produce en el fondo de ambientes acuáticos, someros, tanto en medio marino como lacustre, ricos en bicarbonato cálcico, en condiciones de temperaturas cálidas y bajo continuo movimiento de vaivén del agua, de tal manera que los incipientes núcleos de colonización y bioprecipitación y, luego, los nódulos formados a partir de ellos, yacen en continuo movimiento de rodamiento lo que, finalmente, conduce a producir, cuerpos de de estructura laminar y formas globosas diversas. Los científicos denominan a este tipo de objetos geológicos, basándose en algunas propiedades que son típicas de ellos. Por su origen biologico-sedimentario o estromatolítico, estructura laminar, característica forma redondeada y globosa y por su inclusión en rocas sedimentarias, calizas, se les llama oncoides, con un significado literal de "nódulos pétreos" o "piedras nodulares"

Aspecto del interior de un grueso "oncoide", del Cámbrico inferior (Paleozoico), hallado en Los Barrios de Luna (León), seccionado por la mitad, la superficie del corte, pulida, permite apreciar la característica estructura interna de este tipo de objetos. 
Nótese la extraordinaria  semejanza, del interior, de los "oncoides" leoneses con los aragoneses de la Carrodilla, a pesar de la gran distancia geográfica y cronológica, existente entre ambos lugares. Fotografía original del fotógrafo Álvaro Ayarza Martínez.

Cuando el núcleo de bioprecipitación es de dimensiones, más o menos, equivalentes se generan oncoides de formas esferoidales o ovoidales, cuando el núcleo es una concha bivalva se produce un oncoides en forma de oreja, si es un hueso largo o una concha de caracola, alargada, resultará un oncoide de forma cilíndrica o cónica y si es un tallo o tronco vegetal que luego se descompone, aparecerá un oncoide en forma de tubo. La forma del núcleo de bioprecipitación y el movimiento que le proporciona la energía del medio acuático, acaban por determinar el aspecto final de este tipo de objetos geológicos.
Este tipo de cuerpos biominerales, se han formado por la acumulación, repetida, de capas alternas de composición orgánica (envoltura mucilaginosa de cianobacterias) y de composición mineral (costra de carbonato cálcico bioprecipitado), este tipo de combinación de capas alternantes es la responsable del típico bandeado interno, alternativamente, claro y oscuro y de la característica estructura concéntrica. 




Conjunto formado por dos "oncoides" precámbricos, procedente de Australia, expuestos en el museo de Logrosán (Cáceres). El hecho de que también existan "oncoides" en las antípodas de Carrodilla, demuestra que no es un fenómeno local, ni sobrenatural, es decir ni extraordinario, ni tan exclusivo como se creyó antiguamente

Imagen:  Museo de Logrosán

Los "
oncoides" de origen "estromatolitico" que se encuentran en las inmediaciones de la ermita de la Carrodilla y que en Estadilla y sus alrededores, son llamados, popularmente, "coronetas", "coronetas de la Virgen" o "coronetas de la Carrodilla", no son una singularidad mundial. Contrariamente a lo que, antiguamente creían y afirmaban las gentes devotas de la comarca, también aparecen en algún otro lugar de la sierra de la Carrodilla, así como en los de otras sierras aragonesas y catalanas, relativamente próximas, de edad geológica equivalente y cuyos materiales sedimentarios se formaron en condiciones geográficas y sedimentarias semejantes. En todas esas ocasiones, los "oncoides" siempre, aparecen incluidos en capas sedimentarias de facies garumniana o garumniense, por lo que su edad relativa debe situarse en la transición entre el final del Mesozoico y el principio del Cenozoico, y más concretamente  entre el Cretácico superior y el Paleoceno inferior, de manera que su edad absoluta, aproximada, estaría comprendida entre  58 y 65 millones de años de antigüedad. 

Aspecto de la superficie de un bloque de caliza oncolítica, que, luego de aserrada, ha sido  utilizada, como piedra de construcción en el muro exterior de una iglesia, en Washington DC. 
La roca procede de un depósito paleoceno (Cenozoico), situado a 60 kilómetros al sur de Salt Lake City, en el estado norteamericano de Utah. Este hecho  demuestra que, al otro lado del Atlántico, muy lejos de Estadilla, también hay oncolítos
Imagen: Oncolites

Teniendo en cuenta la fiabilidad científica de la antigüedad asignada a los
"oncoides", prepirenaicos, antes citados, podemos concluir que la verdadera formación natural de las "coronetas" es muy anterior al momento histórico, en que la tradición popular religiosa, situaría la supuesta formación milagrosa o sobrenatural de este tipo de piedras. Aunque sin poderse asignar una fecha concreta parece ser que el hallazgo de la imagen mariana podría estar situado entre los siglos XI y XII, pues diferentes documentos históricos, de los siglos XII y XIII, mencionan la existencia de la ermita de Carrodilla que, lógicamente, tuvo que ser construida después del descubrimiento "milagroso" de la imagen mariana y de la supuesta formación milagrosa de las coronetas, en la sierra de la Carrodilla. 

Por razones de enorme disparidad cronológica, entre la fecha de formación milagroso-legendaria de las “coronetas” y la fecha de formación natural-geológica de los "
oncoides", se hace evidente que la verdadera formación de los "oncoides" de la Carrodilla estaría, completamente, desvinculada de cualquier posibilidad de formación sobrenatural de las llamadas "coronetas", tras la aparición de la Virgen o durante el hallazgo milagroso de la imagen. 
 

Pintura mural que por su estilo parece ser obra de algún artista aficionado, en la que se representa el momento de la aparición de la Virgen, según cuenta la leyenda popular, sobre una nube, formada encima de la carreta en la que los dos carboneros transportaban el carbón, desde la sierra de la Carrodilla, hasta Estadilla.  Foto original de jaimebz 
Imagen: http://www.panoramio.com/photo/21559077


Las míticas "coronetas" de la Carrodilla, cuando son estudiadas con perspectiva científica y mentalidad naturalista, rápidamente, pierden su origen milagroso, desaparecen sus cualidades mágico-religiosas y se esfuma su supuesta singularidad geológica. Pero a pesar de todo no pierden su condición de "prodigio de la creatividad cultural", pues pone de manifiesto como la fantasía y la falta de referentes racionales pueden conducir a interpretaciones sobrenaturales de ciertos fenómenos naturales y de los elementos, resultantes que por ser muy atípicos y muy localizados. En este caso concreto, el fenómeno natural es el de la “biosedimentación microbiana, de tipo estromatolítico”, producida hace millones de años y hoy fosilizada en forma de unas estructuras llamadas “oncoides”. 

Conjunto de tres "oncoides", a los que la erosión natural ha eliminado una parte, dejando expuesta a la vista del observador, su típica estrucctura interior, concéntrica.
Imagen: http://www.curiosite-art-deco.fr/Stromatolithe.html

Hemos incluido a los "oncoides" en la categoría de los fósiles, porque consideramos que la formación de un "estromatolito" o de un "oncoide", salvando las distancias existentes entre ambos fenómenos, también es un proceso natural de precipitacion del carbonato disuelto en el medio acuático inducido por un conjunto de organismo vivos que tiene un cierto parecido con la formación del esqueleto interno de los corales. En ambos casos y aún cuando estén en estado fósil, el estudio de ciertas características peculiares de este tipo de restos, nos puede revelar el tipo de organismo viviente que lo ha construido, mientras que la roca que lo contiene nos informa sobre las condiciones en las que vivió y murió y, además, su posición estratigráfica, nos indicará su antigüedad. Por eso sabemos cómo se formaron, dónde crecieron y cuándo fueron activos los "oncoides"/"coronetas" de la sierra de Carrodilla. 

El día que se haga un detallado estudio microscópico de las "coronetas", identificándose los géneros de las cianobacterias y de los de foraminíferos que contribuyeron a su formación, hace millones de años, podremos conocer con exactitud qué géneros o especies, concretas, de microorganismos fueron los verdaderos creadores de estas extrañas "piedretas" que, antiguamente, algunas personas creyeron de formación y propiedades milagrosas.



Aviso a los navegantes del ciberespacio, oriundos de Estadilla, alrededores o del Somontano de Barbastro que sean buenos conocedores de las tradiciones locales

Como de momento, no hemos podido encontrar ninguna "verdadera leyenda popular" relacionada con la formación de las "coronetas" con suficiente entidad literaria, en la que se relacione la aparición de la imagen con la de las coronetas o en la que se incluya o se justifique, de forma explicita, la formación de las "coronetas de la Virgen" de Carrodilla, estaremos muy agradecidos a l@s amables lectores sobrarbeses, o no, de este articulo, que quieran enviarnos cualquier información que pueda iluminar nuestra ignorancia sobre ese aspecto.



Agradecimientos:

Al Sr. Justo Lleyda Naval, estadillano residente en Barcelona, por su colaboración generosa y esforzada, realizando fotografías en la ermita de La Carrodilla y entrevistando a diversas personas, de Estadilla, durante algunas de sus estancias vacacionales, en su pueblo natal.
Al Sr. Emilio Rosico Ramón y a su madre Dña. Mª Teresa Ramón Palacio, antigua maestra nacional en Estadilla y consorte de estadillano, por contestar con todo detalle y prontitud a mi encuesta sobre las costumbres de Estadilla y alrededores, relacionadas con la ermita de Carrodilla y sus coronetas.



Fuentes:

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- Almudévar Zamora, Ignacio. 2005. La Carrodilla de Estadilla, en Retablo del Alto Aragón en el último tercio del siglo XX (artículos, charlas y conferencias). Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca.  p. 99-70
- Andolz, Rafael . 1989. Las Coroneta de la Virgen. Diario del AltoAragón, Huesca. 23/04/1989. Página 31, Cuando hablan las piedras, Cuadernos Altoaragoneses, 107
- Andolz, Rafael. 1991. La Peña de los Alpargateros (1). Diario del AltoAragón, Huesca.  31/03/1991. Página 25 , Cuando hablan las piedras,  Cuadernos Altoaragoneses, 179
- Andolz, Rafael. 1993. Las coronetas de la Virgen. Altoaragón escolar. Diario del AltoAragón, Huesca.  02/12/1993. Página 32
- Andolz, Rafael. 1997. Las Coroneta de la Virgen. Diario del AltoAragón. Huesca. 25/05/1997. Página 43, Mitología aragonesa /Al calor del fogaril,  Cuadernos Altoaragoneses, 422
- Anónimo. 2006. La Sierra de La Carrodilla. MIRADOR DEL SOMONTANO. Ayuntamiento de Peralta de Alcofea: http://www.peraltadealcofea.org/mesapaisaje.asp
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