Mostrando entradas con la etiqueta etnopaleontónimo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta etnopaleontónimo. Mostrar todas las entradas

lunes, marzo 12

El registro fósil y las canciones populares (2)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida

Los restos fósiles, como elementos inspiradores, en algunas canciones populares.


El caso de los Pentacrinus neocomiensis de Mig Camí y su relación con una estrofa de la canción "La Mare de Déu vindrà", de Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries


Como ya afirmábamos en una entrada anterior, el 21 de diciembre de 2010, dedicada a presentar esta relación, tan particular, entre los humanos y el registro fósil presente en su entorno cotidiano, el tema de las canciones populares que tratan sobre fósiles, escasean tanto, que son verdaderas rarezas culturales, casi tan difíciles de hallar como aquella famosa aguja en un pajar. Sólo la tozuda persistencia en el empeño, bastantes conocimientos etnopaleontológicos, algo de método en la búsqueda y mucha suerte, nos permiten localizarlas, en el "maremagnum" de Internet, puesto que a pesar de ser muy escasas, acaban apareciendo, pues "haberlas háilas".

Hoy quiero volver sobre un tema que resulta tan curioso para los músicos, como extraño para los paleontólogos, presentándoos una de esas escasísimas canciones populares con contenido paleontológico. En esta ocasión, se trata de una canción popular titulada "La Mare de Déu vindrà" (cast.
La Madre de Dios vendrá) que, en mi humilde opinión, pues no soy ningún entendido en materia musical, es una pieza de un gran nivel musical, mientras que la letra, contrasta, por su gran sencillez poética e ingenuidad conceptual, todo lo cual podría hacerla asimilable una cancioncilla infantil o a una nana.
Pero la aparente contradicción o, al menos, disparidad entre niveles de complejidad, se hace comprensible cuando descubrimos que se trata de una "nadala", es decir, una canción navideña, que forma parte del repertorio de 11 villancicos que integran el contenido del disco "
Lo Misteri de Nadal" (El Misterio de Navidad), editado el año 2002, en la Discográfica DiscMedi/Blau. y todos sabemos que los villancicos, acostumbran a tener letras aptas para menores.

Los autores de la letra y música, de esta canción, son Artur Gaya & Jordi Fusté, dos de los músicos fundadores i componentes del grupo tortosino Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries, inicialmente un terceto, que, en la actualidad, se ha reconvertido en un sexteto. Las actuaciones del grupo tienen un gran poder de convocatoria y gozan de gran éxito, en las fiestas populares, realizadas muchas de las localidades, situadas en zonas catalanoparlantes, de las diversas comunidades españolas, en las que se usan las diversas variantes, territoriales, del catalán. 

Este grupo, que a pesar de su apariencia cómica, está formado por muy buenos músicos, tres de ellos son profesores en diversas ramas de este arte, en el
Aula de Música Popular i Tradicional de Tortosa, ha sido capaz de fusionar las músicas más tradicionales de la comarca del Bajo Ebro, como es la jota, con casi cualquier tipo de música forastera, sea ésta clásica, jazz, pop, habaneras, boleros, fandangos y etc. La fusión que consiguen es tan eficiente que el producto resultante resulta sorprendente, a pesar de que a los puristas pueda parecerles sospechosa de artificiosidad o culpable de vanalidad. Pero para pasar un buen rato en sus conciertos, echar unos bailes en la plaza mayor o animar una manifestación resultan unas canciones muy acertadas. De manera que si alguien sospecha que alabo la profesionalidad y eficacia de este grupo musical porque soy un forofo de este grupo, que lo soy, le recomiendo que los busque en You Tube y que juzgue por si mism@ si lo que digo es falso o pura exageración.Las letras de sus canciones, a diferencia de la que hoy traemos a colación, suelen ser muy profanas, altamente jocosas y bastante sarcásticas y, con mucha frecuencia, altamente reivindicativas, incidiendo sobre los problemas sociales, culturales y económicos que afectan su patria chica "les terres de l'Ebre".



Cuatro de los componentes del grupo, posando juntos bajo la sombra del gran ciprés existente en la explanada de la ermita de la Mare de Déu de la Providència de Mig Camí
Imagen: Tinet 24-07-2008


Gracias a la corta cortesía de Amazon, si le das al Play, podrás escuchar el inicio de este villancico y si te parece poco y quieres más...pues entonces te ofrecen la posibilidad de que puedas comprar-lo en mp3


La Mare de Déu Vindrà

Y ahora, sin más preámbulos vamos al asunto que es motivo de esta entrada, la canción popular titulada "La Mare de Déu vindrà"
La Mare de Déu vindrà
i mos portarà cosetes; 
a la butxaqueta torrons
i a les mans avellanetes. 
La Mare de Déu,
la de la Fontcalda,
tenia un ruquet
per anar a buscar aigua.

La Mare de Déu,
la de Montoliu,
tenia l'ermita
a la voreta del riu.


La Mare de Déu vindrà
i mos portarà cosetes; 
un pot de la millor mel
i un platet de farinetes.

La Mare de Déu, 
la verge del Carme,
guiava les barques 
al caure la tarde.

La Mare de Déu,
la de Mig Camí,
buscava estrelletes
a la sombreta d'un pi.

El remarcado de la última estrofa, en negrita, es nuestro, con el fin de señalar cual es la parte de esta canción, que está relacionada con la paleontología, precisamente porque a simple vista, no parece existir ninguna relación explicita, entre el contenido de este versito infantil y el registro fósil. Texto que no hace suponer, a nadie que desconozca el contenido simbólico del mismo, que este verso pudiera tener alguna relación con algún tipo de fósiles tortosinos.

El texto catalán de la estrofa, antes remarcada, traducido al castellano, dice así:

La Madre de Dios,
la de Medio Camino
buscaba estrellitas

a la sombrita de un pino


El aparente sinsentido que encierra el versito de esta estrofa: "recoger estrellitas bajo la sombra de un pino", se hace comprensible, si se conoce la larga tradición tortosina, de ascender hasta la ermita de Nuestra Señora de la Providencia, rodeada de pinares, situada en un lugar denominado "Mig Camí", topónimo que hace referencia a que el lugar donde está ese santuario mariano, está situado hacia la mitad del recorrido, del camino que siguiendo el trazado de la antigua Via Augusta romana, une Tortosa, con otra ermita mariana de gran devoción popular entre los tortosinos, denominada de Nª Sra. del Coll de l'Alba, situada a 8 km. de la ciudad, junto a un collado, de donde le viene el nombre y que permite atravesar la sierra, a la mentada vía romana y a sus transeúntes.

Vista general de la Ermita de Mig Camí, tomada desde un poco más arriba de donde esta el famoso y popular yacimiento de estrellitas fósiles. Fotografía original de Cesar Bel.
Imagen: Panoramio 

Otro "misterio revelado", es que entre los habitantes de Tortosa y toda su comarca también es tradición, reunirse en la ermita de Nuestra Señora de la Providencia, también conocida como Nª Sra. de la Misericordia o de Mig Camí, por motivos religioso-festivos, en ciertos días del año: Páscua Florida, Jueves Lardero, san Blas, la Virgen de Agosto, etc. En esas ocasiones se organizan animadas romerías populares que saliendo de Tortosa, alcanzan la explanada del
santuario, tras recorrer a pie, los 4 km. que la separan de la ciudad.


Romeros reunidos en los alrededores del santuario de Mig Camí, a principios del S. XX. en un día de romería. Postal fotográfica antigua, de autor desconocido, de Fototipia Thomas
Imagen:
 
Tortosa antiga 

Después de la misa de 12, llegaba la hora de la comida campestre y finalizada ésta, las personas con buena vista, generalmente gente joven, se dedicaban a buscar unas diminutas estrellitas de piedra que, supuestamente, aparecían en ese lugar por obra y gracia de la patrona del santuario, la Virgen de la Misericordia, en una zona situada frente a la ermita que cada año aparecía más pelada y rocosa, por el continuo rastreo, avariciosa recolección y devoto rascado popular. 

Familia tortosina recogiendo "estrelletes", en el yacimiento de Mig Camí, en un día cualquiera y no durante una romería multitudinaria. Fotografía tomada hacia 1930, extraída del del vol. 2, de Historia de Tortosa y su comarca, de Enrique Bayerri, tomo publicado en 1934.

La mayoría de las estrellitas de Mig Camí aparecían individualizadas, a las que en lengua vernácula, catalana, se las denominaba: "estrelletes" (cast. estrellitas), "estrelletes de la Mare de Déu" (cast. estrellitas de la Madre de Dios ) o "estrelletes de Mig-Camí" (cast. estrellitas de Medio Camino ), impropiamente, también se las llama "crevetes" sinónimo de "creutes" (cast. crucecitas), pues este nombre, originalmente, se reservaba sólo para un tipo de artejos, anómalos, con tan sólo 4 brazos, y, por tanto, con la típica forma de una cruz en miniatura. 
De forma minoritaria, otras estrellitas y crucetitas, aparecían "apiladas", en número de dos, tres o más artejos, adquiriendo el conjunto la forma de pequeñas columnas o pilares, denominándose a estos apilamientos, "pilonets" o "pilanets" (cast. pilaritos).

En la imagen una muestra de las "estrelletes" o "crevetes", de diversos tamaños y de un pequeño y estrecho "pilanet", formado por apilamiento de  algunas "estrelletes". Todo el material  ha sido recogido, en el yacimiento de la ermita de Mig Cami, identificado como Pentacrinus neocomiensis y fotografiado, por Álvaro Arasa, geólogo tortosino buen conocedor del tema.
Imagen:
http://usuaris.tinet.cat/aarasa/fossil-c.htm

En siglos anteriores, estas pequeñas piedrecillas, dotadas de una forma tan atípicamente particular y tan sorprendente, cuyo origen era desconocido por casi todo tipo de personas, incluídas las cultas y cuya presencia en el terreno resultaba inexplicable, era lógico y natural que las gentes sin "estudios" sobre Historia Natural, ni conocimientos científicos, por hallarse en las imediaciones de un santuario mariano, las relacionasen con un origen milagroso y que les asociasen diversos prodigios marianos, fantasiosamente legendarios, que fueron recogidos y relatados en diversas leyendas populares, de las que trataremos en una próxima ocasión. 
 

Las emblemáticas estrellitas de Mig Camí que son más fáciles de ver son las que decoran la cubierta del tejado del cimborrio de la ermita puesto que las autenticas, son verdaderas miniaturas fósiles a las que que cuesta, bastante, percibir en su medio natural. Fotografía original de Cesar Bel.
Imagen: http://www.panoramio.com/photo/45513225
 
Hasta mediados del siglo XX, los romeros que visitaban la ermita, buscaban con ahínco las "estrelletes"y las recogían con gran devoción, pues se las creía cargadas de milagrosas influencias protectoras, así como de diversas virtudes curativas y preservativas. Esas creencias populares que, hoy día, son consideradas  como supersticiosas, por la mayoría de los tortosinos, antaño, fueron el motivo por el que se las empleó, ingenuamente, como remedio curativo y como amuleto preventivo, con diversos fines, de los cuales trataremos, con detalle, en una futura ocasión.
 
Hoy día, secularizada la sociedad, han perdida toda su antigua carga mítica, puesto que todo el mundo sabe que no son estrellitas desprendidas del manto de la Virgen, ni florecitas arrojadas por los angelitos, pero estos pequeños fósiles se siguen recogiendo como recuerdo turístico de Tortosa, como testimonio de una excursión a la ermita, como certificado de buena vista o como augurio de buena suerte para su recolector.
Esa continua recolecta masiva, mantenida sin pausa durante siglos y practicada por todas aquellas personas que ascendieron, en el pasado, y por las que siguen ascendiendo, en la actualidad, hasta la ermita, ha hecho que
cada día resulte más difícil encontrar buenos o medianos ejemplares, pues esos son los más fácilmente visibles... 


Fotografía ilustrativa de un artículo, aparecido en una revista madrileña, en el que se relataba el desarrollo de una romería a la ermita de "Mitj Camí", la fotografía fue tomada por el fotoperiodista Josep Badosa, en 1933.

A pesar de la información científica disponible y de la supuesta racionalidad actual, de la población, todavía, parece creerse que la cantidad de virtud mariana que emana o que la intensidad de buena suerte de que están "cargadas", no es proporcional al tamaño de las "estrelletes" de la Virgen, sino proporcional a la intensidad de la fe o/y ingenuidad de los recolectores, resulta que al final se acaban recogiendo todas las que se encuentran, incluso las más pequeñas y los fragmentos de otras mayores.

Claro está, que las
"estrelletes" de la Virgen vistas con la mirada científica de un geólogo o la perspectiva racionalista de un paleontólogo, estos pequeñísimos fósiles no deberían merecer tanta atención popular, ni suscitar tanta presión depredadora, sobre el yacimiento, pues se trata de simples y vulgares artejos fosilizados de unos animales marinos cretácicos. 
Las famosas "estrelletes" de Mig Camí proceden de la disgregación "postmortem" del tallo o pedúnculo esquelético de un tipo de animal, al que daban soporte, una clase de equinodermos, con simetría pentarradiada y más parecidos a una planta que a un animal, razón por la que fueron y son conocidos como "lirios de mar" o "palmeras marinas"
Los artejos de mayor tamaño, constituían el tallo de los ejemplares de mayor tamaño y los de menor tamaño, de ejemplares jóvenes... o de canijos que vivían en lugares desfavorables, de unos antiguos animales marinos denominados científicamente crinoideos,  que habitaron el fondo marino, durante el Cretácico Inferior (Barremiense), hace de eso unos 130 MA, cuando todo lo que hoy es tierra firme y sierra, en los alrededores de Tortosa, entonces, formaba parte de un extenso fondo marino.

Lámina, de un antiguo tratado paleontológico, mostrando, gráficamente, algunas generalidades propias de la morfología de los crinoideos fósiles, del género "Pentacrinites", luego denominado "Pentacrinus" e Isocrinus
En la parte de arriba, cálices con sus "brazos" y "cirros". Abajo, algunas particularidades del tallo de sección estrelladade diversas especies del género. 
En la parte de enmedio, se han representado fragmentos de tallo, visto lateralmente y, por arriba y por debajo, visto por la cara superior e inferior. Ilustración extraída de un viejo tratado de geología, del siglo XIX
Imagen: 19th century scienc books 



Para saber más cosas, sobre los aspectos científicos y etnográficos, de estas famosas estrellitas de piedra, es recomendable visitar los siguientes enlaces:


- Susurros del pasado. Parte 2 Visiónense los 2 min. y 20 seg., iniciales, de este vídeo de 6 min. 17 seg.. Corresponde a la segunda parte de la serie: "Susurros del pasado. Misterios descifrados", editada por la revista digital de divulgación paleontológica Pagurus, publicada y dirigida por personal del Museo Geológico del Seminario, de Barcelona.



- Fósiles de "MIG CAMÍ", Tortosa. (TARRAGONA). Web del geólogo tortosino Álvaro Arasa Tuliesa

- Sobre piedrecitas de la Virgen y panecillos petrificados parte de una entrada de Heraclio Astudillo Pombo, publicada en este mismo blog, el 14 de junio de 2009

- Paleontología cultural y Etnopaleontología. Dos nuevos enfoques sobre el registro fósil, artículo panorámico de Heraclio Astudillo Pombo, sobre el tema que sugieren el título y subtítulo, publicado en Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 2010 (18.3), 284-297 

 

sábado, noviembre 5

V Jornades d’Estudis Locals de Fornalutx-Sóller (Mallorca)


Se acaban de publicar, en papel, las comunicaciones presentadas en las V Jornades d’Estudis Locals organizadas por los ayuntamientos de Fornalutx y de Sóller (Mallorca), celebradas en Fornalutx el 5 y 6 de noviembre, del pasado año 2010.


Como es natural, aquí sólo vamos a publicitar y a facilitar el accesos a la comunicación de la cual somos coautores mi colega balear Guillem Mas Gornals y yo mismo, titulada:

-Un fòssil juràssic amb un nom popular peculiar a la Vall de Sóller, per Guillem Mas i Heràcli Astudillo

El trabajo está centrado sobre la Terebratula davidsoni, un braquiópodo jurásico, común en  el valle mallorquín de Sóller, razón por la cual ha recibido una denominación popular por parte de los campesinos de la zona

Comienza el trabajo con la identificación científica del fósil, luego se justifica la motivación del nombre popular y finalmente se compara con los nombres populares asignados, en diversas regiones españolas, a éste y a otros braquiópodos de su clase (Terebratulacea).

El texto tiene una extensión de 11 páginas, contiene e incorpora dos tablas sintéticas, la primera con las localidades en que aparece el fósil estudiado, la segunda con datos de las "terebrátulas" españolas que tienen un nombre popular, finaliza con una abundante bibliografía.

Si, por casualidad, te interesa consultar este trabajo, para acceder a su contenido, sólo tienes que pinchar aquí



Nota: 
Como el trabajo está redactado en catalán de Mallorca o mallorquín, en caso de necesidad, recuérdese que el traductor de Google dispone de un sistema de traducción automática del catalán al español, si este es su caso, para acceder al traductor, por favor, pinche aquí.



domingo, abril 11

Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (4).

por Heraclio ASTUDILLO POMBO, DMACS, UdL

(Continuación, cuarta parte)



4- Cuando muchos nombres distintos, significan lo mismo (1): 


El caso de los Nummulites


Introducción


La convergencia de las motivaciones onomásticas, en ciertos tipos de fósiles con un aspecto morfológico tan típico y limitado, que se prestan a tan pocos puntos de vista diferentes, que como resultado de dar tan pocas opciones a la divergencia mental, pueden acabar dando una gran unanimidad y uniformidad en las denominaciones populares que pueden llegar a idearse para denominarlos, por esta razón algunos tipos de fósiles, han llegado a generar un alto grado de sinonimia en sus nombres vulgares.

Dos especies  distintas de numulites, se puede apreciar que son muy diferentes en forma y tamaño, ambas características han determinado que se les haya interpretado de manera diferente y que se les haya otorgado nombres populares distintos
Imagen: Nummulites


Los numulites representan un ejemplo paradigmático de lo dicho anteriormente, afirmación que demostraremos, mostrando y analizando los distintos nombres populares que se han otorgados en diversas lenguas romances peninsulares y en distintos lugares de España, a los ejemplares de diversos especies de numulites que alcanzaban tamaños considerables y que, además de eso, presentaban un menor abombamiento en la zona central o polar. Pero también en el caso contrario, los numulites de pequeño tamaño, con un abombamiento central considerable. Esos nombres casi siempre hacen referencia a la semejanza de este tipo "piedrecitas" que en realidad eran fósiles, con monedas de piedra o con lentejas petrificadas.

El nombre científico Nummulites, según unos autores, derivaría del plural de la palabra latina nummulus, que es el diminutivo de nummus (moneda) y del sufijo –ites, que desde el siglo XVII, se aplica para la formación de los nombres científicos genéricos, de aquellos objetos naturales pertenecientes al reino mineral, por tanto y según esos autores, el significado del nombre científico nummulites sería el de “moneditas”.

Claro aspecto de moneda, en unos grandes numulites muy aplanados. Para hacerse idea aproximada de su tamaño relativo, compárense con la moneda de 1 euro, situada a la derecha
Imagen: Nummulites laevigatus et N. variolarius 

Otros autores, opinan que el nombre Nummulites derivaría de la fusión de la palabra latina nummus, (moneda), y de la griega lithos (piedra) con el significado de “piedra-moneda" o "moneda de piedra”.

En cualquiera de los dos casos, el creador o creadores del citado nombre científico, debió haberse inspirado en algunos de los muchos nombres vulgares con el mismo significado que ya existían, previamente y que hacían alusión, precisamente, al relativo parecido de este tipo de fósiles, con moneditas petrificadas o con monedas de piedra, nombres vulgares que eran usados, desde muy antiguo, por diversos países distribuidos por toda la zona de la cuenca mediterránea, pero también del centro de Europa, e incluso de las islas británicas.

Otro ejemplo del claro parecido entre los numulites de gran tamaño y las auténticas monedas, debido a que en la zona central del disco, apenas muestran abombamiento.
Imagen: Fieldnotes 

En el territorio español, hasta el momento presente, solamente hemos podido recuperar nombres vulgares, usados para referirse a los numulites, posiblemente, desde la época medieval hasta épocas muy recientes, en diversas localidades pertenecientes a las comunidades autónomas de Aragón, Baleares, Catalunya y Valencia, pero no en otras regiones españolas, en las que también abundan este tipo de fósiles.Hasta el momento presente, se ha recogido una amplia diversidad de nombres populares que en su práctica totalidad aluden al parecido de los fósiles de este grupo, de mediano a gran tamaño y muy aplanados, con monedas o pequeñas monedas.

En esta imagen se pueden apreciar claramente, dos tipos de
numulites, los mayores, semejantes a moneditas o córneas y los menores, semejantes a lentejas. Alredores de la ermita de santa Anna del Far, comarca de La Selva (Girona)
Imagen: 
Senderisme Guilleries-Collsacabra 


En mucha menor proporción y con mayor unanimidad que en los casos citados anteriormente, los nombres vulgares hacen alusión a la gran semejanza, de ese tipo de fósiles, con las lentejas. Sucediendo esto cuando se trata de numulites de pequeño tamaño y gran abombamiento de la zona central o polar, foraminiferos fósiles que son denominados "llenties", "lentilles" o "llentilles", en ciertas localidades de Alicante, Barcelona y Mallorca, se les denomina de esta manera.

Nombres populares usados en España

Veamos la relación de variados nombres vulgares que han sido otorgados, en distintas zonas de España, a diversas especies de numulites que fueran de mediano tamaño, de 1 a 2 cm. de diámetro, o gran tamaño, de 2-5 cm.de diámetro, condición que los asemejaba monedas de tamaño pequeño, mediano o grande. 

Aragón:
“centimetes”, “centimetes de Sevil”, “dineretes”, “dineretes de santa María de Buil, “dineretes de Sevil”, "dinerez", "dinericos", "duros", "güellos de torda", "monedas de bruja", "monedetas", "monedetas de la Virgen", “perretas de santa Lucía”, "pezetas",

Baleares:

“monedes de pedra”

Catalunya:


“centimets”, “cèntims de sant Ponç”, “centimets de pedra”, “dinerets”, “dinerets de pedra”, “dinerets de Collbàs”, “dineret de sant Pau”,“dinerets de sant Ponç”, “dinerets de la Mare de Déu”, “dinerets de la Verge Maria”, “dinerets del diable”, “diners del dimoni”, “dinerets de santa Llúcia”,“dinerets de Santa Pau”, "diners" , “diners del traïdor” o “diners dels francesos”, “diners de Sant Pau”, “diners del diable”, "llenties", "lentilles" o "llentilles", "mitges pessetes de sant Pau", "pedres de la Mare de Déu", "pedres de santa Llúcia", "pedretes de santa Llúcia", "ulls de santa Llúcia", "ulls de serp".


Comunidad Valenciana:

“centimets”, “centimets de pedra”, “diners de bruixa”, “dinero de bruja”, "moneetes" [monedetes], “xavets marrocs”


Concluyendo...

Como se puede apreciar, en la precedente relación de nombres populares, en la mayoría de de los casos e independientemente de la lengua utilizada, los nombres populares asignados a los numulites más aplanados y de buen tamaño, hacen referencia a su relación de semejanza con monedas, piezas de dinero, céntimos, pesetas... u ochavos.

En esta imagen se puede comprobar, gracias a la escala milimétrica inferior, que el numulites mide 45 mm., de diámetro, el equivalente al de dos monedas de 1 euro. Fotografia de Jesús Cardiel del Museo Paleontológico del Sobrarbe
Imagen: 
Fósiles de Sobrarbe


En el caso de los nombres compuestos, el segundo nombre, hace alusión a determinadas particularidades reales o imaginarias de cada uno de esos tipos de piedras extrañas, según la mentalidad, propia de diferentes épocas y zonas geográficas.

En los diversos nombres compuestos,
usados en diversas localidades españolas, a veces, una de las palabras remarca y alude alguna propiedad específica de este tipo de objetos que resulta atípica y contradictoria con el material usado para fabricar las monedas vulgares y corrientes.
Por ejemplo, a veces se alude a su material atípico, indicando su extraña materialidad de naturaleza pétrea: “de piedra” o “de pedra”, "pedres", "pedretes".
 
En otros casos, las palabras asociadas manifiestan una vinculación causal y nos remiten hacia unos supuestos personajes y sucesos legendarios de ese tipo de monedas... o lentejas, de piedra. Pues pretenden relacionar sus orígenes con unos hechos no naturales, la transformación instantánea en piedra) o/y la intervención de personajes sobrehumanos: Dios, la Virgen, santos, el Diablo, etc., los cuales según la tradición popular habrían sido los causantes de la petrificación e invalidación de dinero o de lentejas inicialmente normales y útiles. Tal transformación milagrosa o prodigiosa se habría producido, como castigo divino ejemplarizante, por haber realizado alguna acción o conducta inapropiada, contraviniendo los principios morales cristianos. Con mucha frecuencia es una penalización de la avaricia o de la insolidaridad, contra el ejercicio de la compasión y la práctica de la caridad cristianas. En otras ocasiones es un castigo por no haber respetado la obligatoriedad de no realizar trabajos productivos y asistir a los oficios religiosos, en el día de la festividad de un santo o santa patrón de la localidad. Así nos encontramos con indicativos tales como: de la Mare de Déu”, “del diable”, “dels francesos”, “del traïdor”, “de la Verge Maria”, " de santa María", de bruixa”.
En cambio, en algunas otras ocasiones, lo que indicaría esa segunda palabra, sería un aspecto natural, su lugar geográfico de procedencia: " de Buil", “de Collbàs”, “de Sant Pau”, “de sant Ponç”, “de santa Llúcia”, “de santa Lucía”, “de Sevil”, etc.

La típica forma circular y lenticular que presentan externamente bastantes tipos de numulites de mediano tamaño, cuando están enteros, antiguamente, favoreció que se les comparara con las partes visibles del ojo: la córnea y el iris. Por este motivo, la extendida mentalidad mágica, junto con la religiosidad popular, favoreció que las gentes sencillas los asociaran con el ojo, la visión y con santa Lucía, virgen y mártir, patrona y protectora de este sentido. Según la tradición cristiana, durante el martirio, los paganos le arrancaron los ojos, por esa razón, la iglesia católica la nombró patrona protectora de la vista. Con motivo de esta asociación religiosa, algunos tipos de nummulites se utilizaron en rituales relacionados con la medicina popular de los ojos, en Catalunya, o como protección contra el "mal de ojo", en el Alto Aragón.
Imagen: La Carrutxa. Festes de tardor



Haciendo números...

Haciendo un recuento de los diferentes nombres vulgares que hagan alusión a dinero petrificado y a lentejas de piedra que hemos
podido inventariar hasta ahora, se puede ver muy fácilmente, como en Cataluña, por alguna razón cultural, la gente parece haberle prestado mucha más atención a este tipo de fósiles que en otras regiones peninsulares, puesto que hemos llegado a encontrar hasta 25 denominaciones distintas; le sigue Aragón, con 13 denominaciones distintas, luego vendría la Comunidad Valenciana, con 7 denominaciones y por último Baleares, con 2 denominaciones populares diferentes.


(Continuará)

viernes, enero 29

Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (6)

por Heraclio Astudillo Pombo. Departament de Medi Ambient i Ciènces del Sòl. Universitat de Lleida.

Sobre las diversas nomenclaturas utilizadas para la denominación de los fósiles (6ª parte)


3- Los nombres vulgares de fósiles comunes, pueden resultar totalmente "opacos" fuera de su ámbito lingüístico original.

Ciertos nombres vulgares, de fósiles, pudieron parecer denominaciones absolutamente arbitrarias, al resultar incomprensibles y por tanto carecer de cualquier significado para el  para personas integrantes de culturas lingüísticamente bastante o muy alejadas. Además, al no poderse establecer relaciones pnemotécnicas,  fundamentadas originalmente sobre las características morfológicas, ni poder asociarse con hechos o personajes legendarios conocidos, tal categoría de denominaciones vulgares resultarían difíciles de aprender por su resistencia a ser memorizadas y recordadas. Tales nombres, al resultar carentes de cualquier sentido fuera de su zona lingüística original, podrían parecer "inútiles", razón por la cual invertir algún esfuerzo en su memorización podrían resultar difícilmente justificable, para los viajeros forasteros que ocasionalmente pudiesen entrar en contacto con este tipo de nombres populares. Los nombres sin significado, habrían tenido tendencia a no ser aprendidos correctamente y a ser olvidados con facilidad, circunstancias que no habría favorecido su expansión territorial y que los habría mantenido acantonados en su áreas lingüística original y en su periferia geográfica más inmediata.

Esta circunstancia se habría dado para algunas de las denominaciones vulgares de fósiles, creadas en algunas de las lenguas ibéricas minoritarias, catalán, gallego o portugués, y muy especialmente para los idiomas de origen "no románicos", como los nombres en euskara o los nombres asimilados directamente de lenguas extranjeras anglo-germánicas, como el inglés o el alemán.
Sólo en algunos casos, podrían resulta algo problemáticos algunos nombres vulgares, creados usando lenguas ibéricas minoritarias románicas y sus diversos dialectos (aragonés, asturiano, balear, catalán, gallego, leonés, portugués, valenciano, etc.), pues en estos casos, al estar más o menos relacionados con el castellano, la lengua mayoritaria o dominante, en la mayoría de los casos, su grado de opacidad sería mucho menor o inexistente que las primeramente citadas.

1- Nombres autóctonos en euskera  

El primer grupo de nombres vulgares, totalmente opacos para los hablantes de lenguas de origen románico, estaría constituido por aquellos que se han originado en territorios con un idioma que tiene muy poco en común con los utilizados en los territorios vecinos. Un buen ejemplo de esto sería el caso de todos los nombres vulgares de fósiles, generados en euskera, cuando son usados fuera de los territorios vascófonos originales, conocidos como "Euskal Herria".
Un buen ejemplo de esto, serían los múltiples nombres vernaculares usados para denominar a los muy comunes fósiles de erizos de mar de la especie Micraster coranginum, en la provincia de Guipúzcoa y en ciertas zonas euskaldunes del norte de Navarra, lindantes con la anterior.

Ya hemos tratado en la primera parte de este artículo, sobre la enorme variabilidad de la nomenclatura popular que ha sido usada en las dos zonas euskaldunes, ahora mencionadas, para referirse a una misma clase de fósiles, por lo que no volveremos a repetir aquí lo ya tratado allí.

Un ejemplar de Micraster coranginum con su característica forma acorazonada y su marca en forma de cruz, ambas características han contribuido a que la mentalidad popular generara, antiguamente, diversas leyendas y creencias populares y a adjudicarle nombres congruentes con las mismas.
Imagen: Primigenius shop

Lo único que sí volveremos a repetir aquí, es que del análisis de la motivación onomástica de muchas de aquellas denominaciones vulgares, se desprende que existió una clara motivación mítica, religiosa y legendaria, pues en muchísimos casos se pone de manifiesto que por alguna razón desconocida, hoy sólo intuida o deducida, debió establecerse una vinculación entre este tipo de equinoideos fósiles y ciertos seres superiores capaces de situarse en las nubes, ya fuesen seres sobrenaturales: Dios, Jesucristo, diversos santos y santas o, al menos, seres sobrehumanos: brujas.

Un segundo ejemplo de nombres populares pertenecientes a este grupo, totalmente opacos fuera de su territorio lingüístico, sería el caso de las “Hirutasun Santuaren arriak” (cast. “piedras de la santísima Trinidad”) de Aguinaga de Iza (Navarra), ya mencionados anteriormente. Tal nombre genérico se aplicaba indistintamente a los ejemplares fósiles de dos tipos distintos de braquiópodos, a los de la especie Rhynchonella decorata, del Jurásico superior y a los de Zeilleria (Cincta) numismalis, del Jurásico medio. Ambos tipos de fósiles eran recogidos devotamente, en dos lugares próximos, en unos afloramientos situados junto al camino que desde Aguinaga asciende hacia la ermita de la Trinidad, situada cerca de la cima del monte de Erga (Navarra).

Seis ejemplares de Rhynchonella decorata, uno de los tres tipos de fósiles considerados sagrados, existentes en el monte Erga, que reciben, en euskera, el nombre de “Hirutasun Santuaren arriak” por su relación de proximidad topográfica y emocional con la ermita consagrada a la santísima Trinidad
Imagen: L'Arca di Noè

Si, en este caso particular, analizamos la posible motivación onomástica, vemos que las dos primeras palabras, del nombre vulgar tricompuesto, aluden a su vinculación con lo sagrado, ya se trate de una triple entidad divina (la Trinidad) o señale el lugar sagrado de procedencia (el terreno del monte donde está ubicada la ermita). La vinculación de proximidad física con una entidad o espacio sagrados, según la mentalidad mágica popular, habría dotado a estas piedras de ciertas virtudes especiales particulares, concretamente el poder de repeler la caída de rayos en su proximidad. La tercera palabra, del nombre vulgar tricompuesto, alude a una propiedad, relativamente, inusual y maravillosa para una concha, el hecho de estar "petrificada" o ser de naturaleza pétrea (piedras).


2- Nombres derivados del latín o del griego, castellanizados 

El segundo grupo de nombres vulgares totalmente opacos, sería el formado por nombres comunes, artificiosos, procedentes de la vulgarización de ciertos nombre genéricos, de tipo erudito o científico, originalmente, escritos en griego o latín, que pudiendo ser de uso común, no tendría sentido o resultaría de significado poco claro, por efecto de la opacidad lingüística original.

Se trataría de ciertos nombres comunes, derivados de sus correspondientes nombres cultos y científicos que, inicialmente, habían sido creados para el uso exclusivo de los estudiosos de la Paleontología, pero que, posteriormente, habrían sido "contagiados" a la población autóctona de algunas localidades ricas en fósiles por los propios paleontólogos que las visitaban asiduamente y entablaban contacto y conversaban con la población local. Otra vía de penetración de este tipo de nombres, en el lenguaje vulgar, habrían sido los artículos publicados por la prensa escrita desde tiempos pretéritos de este medio de comunicación.

Este tipo de nombres latinizados o helenizados, forzosamente, habían de resultar absolutamente indescifrables, para la gente común, por el mero hecho de que los nombres cultos y científicos de los seres vivos o de sus restos fosilizados, se había acordado que debían ser generados en latín o estar latinizados, pero además, muchos de ellos tienen raíces griegas. Debido a que las lenguas clásicas, griego y latín, en tiempos modernos ya eran "lenguas muertas", ya hacía mucho tiempo que su vocabulario había quedado fuera del ámbito de uso lingüístico normal y natural de la población corriente. Por lo que los nombres de este tipo, suelen carecer de cualquier significado para la población común o "vulgo".

De la misma manera que la mayoría de los nombres científicos suelen resultar totalmente incomprensibles y faltos de significado para la gente corriente, sucede lo mismo con la mayoría de los paleontólogos modernos, por su total desconocimiento del griego y del latín. No obstante, los paleontólogos son el único colectivo social que en la actualidad sigue estando motivado para crear y memorizar este tipo de nombres. Los paleontólogos son las únicas personas capaces de utilizar, correctamente, los nombres científicos de los fósiles, tanto para identificar ciertos ejemplares como para referirse a determinadas especies pues se rigen por un sistema de normas muy estricto.

Ejemplos de esta clase de denominaciones populares opacas que en la mayoría de los casos, más bien parece tratarse de variedades de nombres vulgarizados, derivadas de los correspondiente nombres de géneros biológicos, podrían ser: numulitas, numulites y numulitos, derivados del nombre científico Nummulites; de forma semejante, amonitas, amonites, amonitos y ammonites, habrían derivado de Ammonites; este sería también el caso de belemites, belemitas, belemitos, belenitas y belenites, derivados de Belemnites.

Aspecto, externo, de un molde interno de la concha de un ammonites de gran tamaño, del Jurásico.
Imagen: Museo Historico UPM 


3- Nombres asimilados de otros procedentes de idiomas de origen anglo-germánico

En tercer y último lugar, presentaremos como ejemplo de "nombres opacos", algunos nombres de origen extranjero, introducidos por técnicos ingleses o alemanes, relacionados con el ambiente de las obras de ingeniería de las grandes públicas y de la explotación minera. Nombres que luego hbrían sido asimilado por una parte de la población relacionada con esos técnicos y siendo usados en algunos pocos lugares de España.
Sobre este asunto nos han llegado rumores, bien fundamentados, pero aún no confirmados, que aseguran que en en ciertas zonas de Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cataluña y Vascongadas, caracterizadas por haber sustentado una intensa actividad minera, iniciada con capital extranjero, en el siglo XVII y mantenida hasta principios del XX. Se cuenta que en las poblaciones mineras, con explotaciones de propiedad extranjera, los mineros habrían usado ciertos nombres populares "extraños", por incomprensibles, para la población local, la causa de esto es que esos nombre derivarían de los nombres vulgares usados por los ingenieros de minas, ingleses o alemanes que dirigían los trabajos de esas explotaciones mineras. 
Al parecer, los nombres vulgares extranjeros, en su versión más o menos castellanizada, habrían sido asimilados como nombre vulgar por una parte de la población autóctona, la formada por los mineros,  por el hecho de no existir, en ese momento histórico y localidad geográfica, ninguna denominación vulgar en lengua española, como alternativa.

Aunque de momento no hemos podido localizar, ni rescatar ningún ejemplo concreto de este tipo de nombres populares "exogenos", debemos imaginarnos que los nombres de este tipo derivarían del sonido fonético de la palabra original extranjera, debidamente castellanizado por los mineros que las usaban. 
Los extraños nombres de este grupo, castellanizados por sus usuarios, podrían ser muy semejantes a algunos que nos hemos inventado como simple ejemplo ilustrativo. Se trataría de un hecho lingüístico del que por desgracia, aún, no disponemos de ninguna "prueba" fehaciente y concreta....pero "estamos en ello". 
Algunos de estos nombres imaginados podrían ser semejantes a "zanderbaul", derivado del inglés "thunderbolt" (punta de trueno), otro podría ser "esneiquestain", derivado del inglés "snakestone" o "snake-stone" (piedra serpiente), los derivados del alemán podrían ser algo parecido a "iudestein", derivado del alemán "Judenstein" (piedra judía), "bonifatiusfenigue" derivado del alemán "Bonifatiuspfennige" (monedita de Bonifacio), o "estaiestaine", derivado del alemán "Sternsteine" (piedra estrella), etc..

¡Atención! 
Recordamos e insistimos a l@s lectores/as en que todos los nombres citados, anteriormente, en este último apartado, supuestamente recreados por mineros españoles, son una pura invención del que esto escribe y que han sido imaginados e inventados con una función puramente ejemplar y exclusivamente ilustrativa y que, en realidad, creemos que no existen ni han existido.

Aspecto externo de cinco ejemplares de rostros fosilizados de belemnites, un fósil muy común en los terrenos jurásicos españoles. Fósiles a los que en diversas zonas del Reino unido, en las que también abundan, tradicionalmente, se les ha denominado "thunderbolt" (cast. "puntas del trueno").
Imagen: Jurfossil