domingo, marzo 15

El registro fósil en la toponimia (1)

por Heraclio Astudillo Pombo, Departament de Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida.




Introducción a la toponimia española de motivación paleontológica.

Otro de los campos de la cultura humana, en los que se pone de manifiesto la influencia de los fósiles, es el de los nombres propios de lugar o topónimos y en consecuencia de la Toponimia., Cuando se estudia la motivación de algunos topónimos que aparentemente pudieran estar motivados por la presencia de determinados elementos naturales tales como animales o vegetales contemporáneos y en otros casos, con objetos artificiales, diversos, desconociendo el registro fósil, característico, del lugar, se puede llegar a creer que el origen de tales nombres de lugar hace referencia a ese tipo de cosas. Esto no es un hecho infrecuente entre los toponimistas procedentes de la Lingüística, fundamentalmente, preocupados por la etimología y muy bien formados filológicamente pero con un gran déficit de conocimientos naturalistas vinculados con la geología y con la paleontología.

Cuando se conoce el registro fósil, característico, del lugar se puede ver, según los casos, con más o menos claridad que la única razón o una de las razones principales para que se hayan  impuesto determinados nombres geográficos, propios, de lugar se debe a la evidente vinculación con determinados elementos propios del registro fósil, característico, de la localidad. 
Posiblemente, ciertos tipos de restos fósiles pudieron resultar muy evidentes, en esos lugares, y altamente sorprendentes para los impositores del topónimo, ya fuese tanto por su extrema abundancia, relativa, como por su aspecto orgánico en contradición con su naturaleza pétrea. Tales observaciones, debieron inducir a querer remarcar la singularidad de tales lugares, otorgándoles un nombre con finalidad identificativa, pero también diferenciadora que pudiera servir para recordarlos y localizarlos en el futuro.

El nombre de muchos lugares en los que aparecen numulites en abundancia, incluyen ciertas palabras tales como: lentejas, dinero o monedas que aluden al aspecto superficial de este tipo de fósiles, con los objetos a que hacen referencia.

A lo largo de este articulo, mostraremos diversos ejemplos de topónimos paleontológicos, ibéricos, que han sido extraídos de la toponimia de todas las regiones de España, con los que pretendemos poner de manifiesto como, en unos casos, la motivación del topónimo ha sido la presencia en ese lugar concreto de somatofósiles comunes y vulgares o ciertos hallazgos excepcionales de fósiles del mismo tipo (partes mineralizadas o moldes de componentes esqueléticos, tales como conchas, caparazones, huesos o dientes o más raramente impresiones de partes blandas de organismos animales o vegetales). 
En otras ocasiones vemos que la motivación la constituye la presencia de icnofósiles (huellas de alguna actividad biológica: pisadas aisladas, rastros de pisadas, huevos o fragmentos, gastrolitos, coprolitos, bioturbaciones del sedimento como conos, perforaciones, conductos, galerías, túneles, etc. o sus moldes en relieve). 
También, veremos como en ciertos sitios, el nombre del lugar está relacionado con la presencia de quimiofósiles (materiales orgánicos derivados de substancias biogénicas, tales como el ámbar, el azabache, los carbones comunes o los hidrocarburos sólidos, líquidos o gaseosos).


Paleontotoponimia y Etnopaleontotoponimia

Tal como ocurre con el origen de los nombres de los fósiles, con los topónimos se da un fenómeno similar, unos han sido creados por la gente del pueblo, sin ningún criterio "científico" pues carecen de los conocimientos necesarios, a esa clase de topónimos se les denomina nombres de lugar, populares, vulgares o etnopaleontotopónimos. Por el contrario, existen nombres propios de lugar que han sido creados con algún criterio "científico", pues las personas que lo hicieron disponían de los conocimientos mínimos necesarios, en general se trata con "personas con estudios", pocos o muchos, a esa clase de topónimos se les denomina nombres de lugar, cultos y se les reconoce porque usan una terminología de cierto "nivel" que impropia de los ambientes populares.


Designamos Paleontotoponimia a una especialidad de la toponimia, dedicada al estudio de los nombres de lugar que han estado motivados por la existencia de cierto tipo de fósiles. En esta categoría general se integrarían todos los nombres de lugar relacionados con fósiles, tanto los nombres de origen culto, más recientes y menos frecuentes, como los de origen popular, más antiguos y más frecuentes.

Designamos Etnopaleontotoponimia a una especialidad de la Paleontotoponimia, dedicada al estudio de los nombres de lugar, de origen popular, que han estado motivados por la existencia de cierto tipo de fósiles. Son los más antiguos y frecuentes en el medio natural y rural.


Algunos ejemplos de paleontotopónimos y etnopaleontotopónimos españoles, usados para nombrar ciertos lugares en los que existen yacimientos paleontológicos:

 

A- Etnopaleontotopónimos

Como una pequeña muestra de los muchos etnopaleontotopónimos o topónimos populares, españoles, relacionados con restos fósiles, que hemos podido recoger a lo largo de bastantes años de búsquedas, entrevistas y recolectas, en muchas províncias y poblaciones españolas, sirvan los siguientes:

- La "Fuente de las Lentejas", en Navarra, debido a la abundancia de "nummulites"
- La "Cala Llentia", 
en Ibiza, 
debido a la abundancia de "orbitolinas"
- El "Camí dels Dinerets" 
en Girona, 
debido a la abundancia de "nummulites"

- El "Monte de los Dineretes", en Huesca, debido a la abundancia de "nummulites" 
- El cerro de "El Pitonar" 
en Guadalajara, 
debido a la abundancia de "belemnites"

- El "Barranco de los Tornillos", en la Sierra de Cazorla, debido a la abundancia de moldes internos del gasterópodo "Nerinea sp."
- El Cerro de "El Caracolar" 
en Granada, debido a la relativa abundancia de "ammonites"

- El "barrancs de les Petxines" en Tarragona, debido a la relativa abundancia de "rinconelas" y de "terebratulas"
La "Cova del Papalló", en Menorca, debido a la relativa abundancia de caparazones de Clypeaster sp. del Mioceno. 
- El “Cabezo de las Pajaricas” en Zaragoza, debido a la relativa abundancia de "rinconelas" y "terebratulas"
- El "Cerro de los Huesos", en Soria, debido a  la relativa abundancia de huesos de elefantes, grandes bóvidos y caballos, del Pleistoceno
- El “Cementerio de los Burros”, en Cuenca, debido a la abundancia de huesos de grande mamíferos del Mioceno



B- Paleontotopónimos cultos

- “Cantera del Iguanodón”, en Morella, debido a que se hallaron huesos de dinosaurio del género Iguanodon
- "Galeria de los Micráster", en Mallorca, debido a que las paredes del conducto cárstico muestran caparazones de este tipo de erizos marinos fósiles
- "Galeria del Tragus", en Mallorca, debido a la existencia de huesos de  Myotragus en un punto del conducto cárstico.
- "Ruta de las Icnitas", en Soria y La Rioja, debido a que existe unos itinerarios turistico-educativos ubicados sobre ciertos tramos en los que existen huellas de pisadas de dinosaurios impresas en la roca
- "Dinópolis", en Teruel, es el parque temático paleontológico dedicado a los dinosaurios más grande de toda Europa. 
- "Nautilus", en Guipúzcoa, debido a que se eligió como emblema del Centro de Geointerpretación a este tipo de cefalópodos fósiles, raros en la zona, en vez de elegir al mucho más común ammonites.

 En el centro de la imagen las palabras "Dinópolis Teruel", identifican y localizan en el territorio fotografiado, las instalaciones lúdico-educativas turolenses dedicadas a la "dinomanía" se trata de un paleontotopónimo, español, aragonés y turolense. 
Imagen extraída de Google Maps

 

  Nociones brevísimas de Toponomástica.

La Toponimia o Toponomástica, es una subdisciplina dentro de la Onomástica, que se dedica al estudio de los nombres propios de lugar geográfico. Se encarga de recoger, inventariar, establecer los diverso tipos y clases de topónimos, así como de esclarecer su origen y determinar su significado.

Toponimia, además, también significa el conjunto o inventario de los nombres propios de lugar geográfico o topónimos, pertenecientes a una determinada área o región geográfica.

Topónimo. Es el nombre propio con el que se designa un lugar geográfico o una entidad topográfica determinados. Se conoce también como nombre geográfico.

Con frecuencia los topónimos están formadon por dos palabras: un término genérico y un término específico.

1- El término genérico es la parte de un topónimo que identifica de manera general la naturaleza de la entidad geográfica denominada, p.e.: Pico de Aneto, Sierra Nevada, Río Ebro, Embalse de San Antonio, Cueva Negra, Barranco de los Huesos, etc.

2- El término específico es la parte de un topónimo que identifica de manera particular la entidad geográfica denominada, p.e.: ciudad de Lleida, paso de El Portarró, sierra de El Montsec, Río Pisuerga, etc.

En los mapas topográficos de pequeña escala, como éste, realizado a escala 1:25.000, podemos ver representados los diversos elementos geográficos del territorio con sus respectivos topónimos, mediante una simbología estandarizada convencional.


Funciones sociales de los topónimos.

La toponimia tiene un gran valor para la Filología, demostrado a través de la investigación académica lingüística, como área de estudio de los nombres de lugar y constituyendo la ciencia social de la toponomástica. Pero la toponimia también, y fundamentalmente, es importante para todos los seres humanos como individuos y como colectividades, usuarios del territorio y del paisaje, porque los topónimos sirven, sobre todo, para identificar, ubicar diferenciar, representar y comunicar ciertos lugares del espacio geográfico humano.


Clasificación de los topónimos

Puesto que los topónimos dan nombre a infinidad de elementos geográficos o paisagísticos del mundo real, se pueden clasificar de diversas maneras, según puntos de vista específicos:


A- Topónimos nominativos y topónimos descriptivos.

La principal función de los topónimos es la de designar o denominar un lugar geográfico. Se llaman topónimos nominativos, o "topónimos puros", a los que dotan de un nombre propio particular a un lugar concreto, aunque tal nombre no signifique nada, p.e. : Lleida, Madrid, SegreToledo, etc. Mientras que los topónimos descriptivos o "topónimos primarios", son los nombres que además de dotar de un nombre propio particular a un lugar concreto, lo hacen describiendo alguna particularidad del lugar, mediante términos comunes que tienen algún significado, p. e.: Montserrat, Montsec, Los Peñascales, La Mina; Arroyo de Aguas Limpias, etc.



B- Topónimos comprensibles y topónimos incomprensibles

Se denomina topónimos transparentes a los que tienen significado para las personas que conocen la lengua en la que están expresados. Mientras que los topónimos opacos son aquellos cuyo significado se desconoce, al haber quedado oculto por una evolución formal de los topónimos (de tal manera que no se puede reconocer su significado original), por tratarse de palabras que han caído en desuso o por desconocimiento de la lengua en la que fueron creados primitivamente (latín, árabe, etc.).
Por último, los topónimos aparentemente transparentes son los que siendo opacos se hacen comprensibles de manera forzada, por medio de la etimología popular, que es una forma de buscar significado a nombres que parecen no tenerlo. Esto se consigue por asociación con otros términos de aspecto formal parecido pero de significado muy diferente forzandose una adaptación del topónimo original para que resulte transparente.


C- Topónimos de elementos naturales y artificiales, acuáticos y terrestres.

Además, como muchos nombres geográficos son descriptivos y, por tanto, son explicativos y por tanto tienen significado; de acuerdo con su significado, los topónimos pueden clasificarse en distintos grupos semánticos (significativos); por ejemplo, nombres que hacen referencia a los elementos del relieve (orónimos), al agua (hidrónimos), a la vegetación (fitónimos), a la fauna (zoonímos) a actividades productivas o económicas de tipo agrícola, ganadero, pesquero, mineros, industrial, etc. (ecónimos)

D- Topónimos propios de áreas geográficas o zonas culturales

Pero los topónimos también podrían clasificarse por lenguas originarias en las que se crearon, por ejemplo, nombres que proceden del celta, del latín, del árabe, del castellano, etc. 
Pero también por regiones linguísticas, por ejemplo, nombres que corresponden al área lingüística del catalán-valenciano-balear, del castellano-asturiano-cántabro-leonés-extremeño, del gallego, del vasco, etc., 

 

E- Otras modalidades

Además de los anteriores, también podría hacerse otros tipos de agrupamientos como hemos hecho nosotros en otros trabajos, en los que hemos agrupado los paleontotopónimos o etnopaleontotopónimos, siguiendo criterios distintos, según los objetivos de cada caso:

1- En ciertos casos los paleontotopónimos se han agrupado con criterios regionales, por Comunidades autónomas. por ejemplo, nombres de lugar que corresponden a las diversas províncias de la c.a. de Aragón, de la c. a. de Baleares, de la c. a. de Cataluña, de la c. a. de Valencia, etc.

2- En otras ocasiones los paleontotopónimos se han separado con criterios taxonómicos, por grupos biológicos (fósiles), motivadores del nombre del lugar, por ejemplo, topónimos motivados por restos vegetales, por restos de vertebrados, invertebrados, moluscos, cefalópodos, equinodermos, foraminiferos, etc.



NOTA INFORMATIVA: 

A quien quiera profundizar o actualizar sus conocimientos generales o particulares sobre toponimia española, le recomendamos, encarecidamente, consultar el siguiente documento:
Toponimia: Normas para el MTN25. Conceptos básicos y terminología Publicación Técnica núm. 42. 2005, de la Dirección General del Instituto Geográfico Nacional. Madrid. CENTRO NACIONAL DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA.



Continuará

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