martes, septiembre 30

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (8)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con diversos santos y santas (2)



Algunos casos de restos óseos, de animales pleistocenos, considerados y usados como reliquias, católicas, en la España pre-racionalista (2)


El increíble caso de los restos de un"híbrido celestial" o de un "santo, transgénico, extraterrestre" hallados en Illescas (Segunda y, quizá, última parte).



¡Se me han "aparecido" unas imágenes y, al fin, he visto "la luz"!

Después de mucho cavilar, sobre como podría haber sido posible asociar, de manera congruente, huesos humanos con otros de bovinos y de ave, espontaneamente, empezaron a aparecer unas formas evanescentes en la memoria visual, de quien esto escribe. Se trataba de unas figuras quiméricas medio humanas y medio animales que recordé haber visto, décadas antes, en pinturas y relieves murales y en libros antiguos, de época medieval. Después de algunos intentos, fallidos, buscando aquellas imágenes en enciclopedias de Hª del Arte y, luego en Internet, empezaron a aparecer las representaciones híbridas que estaba buscando. "Técnicamente" a esos seres híbridos, imposibles en el mundo real, se les denomina "tetramorfos cristianos", puesto que también existen los eqivalentes paganos.  


Los Tetramorfos rodeando al Pantocrátor, en un relieve de la fachada principal de la iglesia de San Juan de Moarves de Ojeda (Palencia). Abajo a la derecha, un buey o toro alado
Imagen: Moarves de Ojeda 

De las diversas representaciones de  "tetramorfos cristianos", halladas en Internet, obviamente se eligió aquella que resultaba ser más favorable a la hipótesis aplicada, para resolver  al caso que nos ocupa, por ser una de las representaciones más antropomorfas. La figura formaba parte de una gran pintura románica, al fresco, que orna e ilustra la bóveda de la cripta real del Panteón de Reyes, de la Real Colegiata de San Isidoro, en la ciudad de León. 


Los cuatro tetramorfos aparecen dispuestos rodeando al Pantocrátor, en las cuatro esquinas, encima de cada uno de los cuatro pilares que sustentan la bóveda.  
Imagen: Educarex

A ambos lados de la mandorla que contiene al Pantocrátor, presidiendo la escena, se ven cuatro raros personajes que representan a los cuatro evangelistas. En esta representación con cuerpo humano y un par de grandes alas,  como de ángel, cada uno con la cabeza del animal que les representa, Juan con la de águila, Lucas con la de buey, Marcos con la de león y Mateo con la de Ángel. Cada uno acompañado de su propio nombre para poder ser identificado por los visitantes ignorantes de la simbología cristiana pero debidamente alfabetizados.

Curiosa representación pictórica, del s. XIII, en la que aparece un ser híbrido, con cuerpo humano, dotado de grandes alas de ave y cabeza de bovino. Se trata de uno de los cuatro personajes denominados "tetramorfos cristianos" que, en este caso, representa simbólcamente al evangelista Lucas. 
Detalle de la gran pintura románica, al fresco, existente en la bóveda de la cripta real del Panteón de Reyes, de la Real Colegiata de San Isidoro, León. 
Imagen: recorte de captura de pantalla en Educarex

¿Tal vez, hace unos 700, 500 o 400 años, se pudieron haber atribuido, "oficialmente", al evangelista san Lucas, las reliquias contenidas en el relicario, de Illescas? La respuesta, a esta pregunta posiblemente figure escrita en el recipiente...y sólo la observación directa del objeto permitiría confirmar o descartar tal suposición, ciertamente, muy "atrevida"
¿La antinatural mezcla de huesos, humanos y animales, simplemente, fue la consecuencia de una confusión inocente o, por el contrario, tan extraña combinación de huesos se realizó deliberadamente, para dar verosimilitud a las supuestas cualidades del personaje santificado? Nuestros conocimientos en psicología de la falsificación y aceptación de reliquias católicas es muy elemental, así es que no podemos ser demasiado rotundos en tal afirmción. Tales cuestiones pueden ser calificadas como simples "ocurrencias de persona descreída", "elucubraciones místicas de escéptico" o como "posibilidades más posibles que probables"... entre otras muchas más, pero más vale "parir" una idea bastante exótica, razonablemente argumentada que abstenerse por prudencia o que oponer argumentaciones nada probables y nada razonables.


Epílogo razonable ante una falta de conclusiones probables 

Hubiera resultado muy útil y sumamente gratificante, para quien esto escribe, haber podido llegar a conocer la supuesta identidad santoralícia de la santa persona, cuyos restos mortales resultaban tan sorprendentes como improbables, pues entre sus extraordinarios y claramente sobrehumanos atributos anatómicos, figuraba una falange bovina y una fúrcula aviana. De momento, la misteriosa identidad asociada a ese relicario illescano persiste, pues por mucho que nos hemos esforzado, no ha habido "fuerza humana" capaz de que conseguir obtener los datos necesarios e imprescindibles, con los que se hubieran podido conocer el nombre del sorprendente personaje, detectado y desenmascarado por el experto profesor Aguirre, en Illescas (Toledo), hace unos treinta y un años

El Dr. Emiliano Aguirre Enríquez, Catedrático de Paleontología Humana de la Universidad Complutense de Madrid y ex director del Museo de Ciencias Naturales, retratado en fechas, relativamente, recientes. Descubridor de las anomalías osteológicas del relicario de Illescas
Imagen: Burgospedia


Sobre la verdadera identidad de la supuesta falange bovina, como no se dispone de datos ni ha podido ser estudiada morfológicamente, se deberá confiar en la autoridad científica del Dr. Emiliano Aguirre, paleontólogo especializado en anatomía de humanos y grandes mamíferos, fósiles. Su buen "ojo clínico" fruto de su amplia experiencia y la acertada opinión demostrada en muchas otras ocasiones, nos hace creer que la identificación sugerida para el bóvido pleistoceno que aportó una falange al reliquiario del santuario de Illescas, era acertada y que su origen debieron ser los restos de un individuos de la especie bovina Bos primigenius, tal como recogió, en su día, el articulo periodistico del diario El País.

En numerosos lugares de la Península ibérica se han hallado restos óseos de Bos primigenius, de diversa antigüedad, tal como sucede por toda Europa y otras partes de África y Ásia, pero como no ha podido ser analizada, detalladamente, la composición química de la falange de Illescas, no se puede conocer su procedencia geográfica. Además el hecho de no conocer cuál era la procedencia geográfica del relicario contenedor de tal falange bovina, impide poder atribuir un posible origen geográfico, más o menos concreto, a la mentada "santa falange" del probable uro, posiblemente pleistoceno. 


El arqueólogo belga Wouter Claes fotografiado en 1998, junto a un panel rocoso en el que aparecen grabadas las siluetas de varios bóvidos salvajes con aspecto de Bos primigenius o uros, en el sitio arqueológico de Qurta II, en Egipto .
Imagen: Ice Age’ Art at QURTA

En cuanto a poder llegar a establecerse una clasificación, ni siquiera aproximada, para el ave prehistórica, posiblemente pleistocena, según dice el artículo de El País que había aportado su fúrcula al reliquiario conventual, tal misión no ha sido posible. 
Por tratarse de una tarea muy delicada y compleja, la falta de datos y la imposibilidad de acceder al santo objeto, en cuestión, o a una serie de buenas imágenes suyas, ha hecho inviable la solución del tercer enigma illescano. 

Ante  tantas incógnitas sin resolver y desde hace tanto tiempo, deseamos con vehemente anhelo juvenil que el profesor Emiliano Aguirre consiga, al fín, ver cumplido su deseo de poder resolver este caso, pendiente desde hace más 30 años. 
Asimismo animamos a paleontólog@s con vocación forense, a colaborar con el Dr. Aguirre para llevar a cabo, en vivo y en directo, los correspondientes "trabajos de campo" en ambiente eclesiástico y con monacal discreción y beatífica prudencia, para que el resultado científico del estudio paleontológico no cause escándalo en ambientes integristas ni regocijo revanchista en ambientes anticlericalistas.


¿Qué hubiera podido pasar si...?

Uno se pregunta ¿Qué habría podido suceder si un@ o vari@s paleontólog@s especialistas  en anatomía comparada de vertebrados, preferentemente expertos en mamíferos, hubiesen examinado, detenidamente, los restos óseos que pudieran estar contenidos en cada unos de los 262 relicarios de la antigua colección de Fernando Pacheco? ¿Cuantas especies de fauna moderna o prehistórica, habrían podido identificarse a partir de los restos óseos contenidos en los relicarios de la Capilla de las Reliquias?

Decenas de receptáculos de forma curiosa y contenido misterioso se muestran en las tres vitrinas de la Capilla de las Reliquias. Fotografía de la alacena central, original de 
Ramón Escobar Hervás

Imagen: Maravillas ocultas de España
Incluso, va más allá y se sigue preguntando ¿El posible contenido óseo de los relicarios,  humanamente anómalos, resultaría ser más frecuente según su  distinta procedencia geográfica? Dicho de otra manera, ¿De los fabricantes de reliquias italianos o los flamencos, quiénes eran más aficionados a la paleontología lucrativa,? O tal vez, la práctica de utilizar huesos fósiles, recientes, fue una práctica bastante generalizada en todas aquellas partes de Europa y "parte del extranjero", con una fuerte demanda popular de restos óseos, supuestamente, sagrados, a los que encomendar la protección contra el infortunio, entre nobles y plebeyos y capaces de atraer ríos de peregrinos y de limosnas hacia las iglesias que los poseían.
Pero tratándose de objetos de culto religioso que contienen material sagrado, certificado por un documento vaticano, conseguir una autorización eclesiástica para llevar a término un estudio paleontológico, del contenido de los relicarios no va a ser una misión fácil. Pero si hace treinta años, los responsables de los "tesoros" del Santuario del Hospital de la Caridad, de Illescad, mostraron al profesor Aguirre, el contenido de alguno de aquellos relicarios, no tiene porque ser una "misión imposible" quizá sólo "muy dificultosa" si cuenta con la sabia y prudente dirección del Dr. Aguirre y el compromiso de discreción por parte de los investigadores implicados... 
En opinión de quien esto escribe, Ciencia y Religión "saldrían ganando" de una colaboración en la que pudiera llevarse a termino un estudio paleo-zoológico de los numerosos restos óseos, supuestamente humanos, contenidos en muchos de los 262 relicarios exhibidos en la Capilla de las Reliquias del Hospital de La Caridad de Illescas, en Toledo.

 
Buscando una posible explicación, racional, a la misteriosa presencia de huesos animales, en un relicario humano

Desde nuestro particularísimo y limitadísimo punto de vista, por ser demasiado naturalista, escéptico y científico, para el gusto de l@s devot@s creyentes más crédul@s y fanátic@s, la explicación a los prodigios anatómicos del santo o santa desconocido, parte de cuyos restos descansan en uno de los numerosos relicarios (262) depositados en la Capilla de las Reliquias, del santuario La Caridad de Illescas (Toledo), no hay que buscarla en "las  inconmensurables maravillas anatómicas que es capaz de realizar el  Señor Todopoderosos", ni en "los prodigiosos efectos biotecnológicos de la avanzada ciencia transgénica extraterrestre". La causa del embrollo osteológico estaría en "la creatividad delictiva de algunos estafadores" que fabricaban reliquias de sant@s con las que nutrir un activo y lucrativo mercado católico, durante muchos siglos de ostentosa y supersticiosa ignorancia y de credulidad acrítica y militante. Para alegría de estafadores y gozo de estafados.

Forma humorística de representar el fenómeno social, todavía vigente, de la veneración supersticiosa y la compra-venta fraudulenta de supuestas reliquias "autenticas" de santos católicos. 
Imagen: Reliquias

El activo comercio de reliquias de santos y mártires cristianos, durante los últimos 2000 años de mayor o menor demanda social ha sido posible gracias, en buena parte, a la fabricación fraudulenta de "residuos sagrados", con grandes beneficios económicos a favor de todos los falsificadores y especuladores, implicados en este tipo de negocios lucrativos que han fomentado y mantenido la ignorancia y la credulidad popular de la que viven y medran.


Al final, no puede concluirse con ninguna seguridad, si la curiosa presencia de una fúrcula, un hueso típicamente aviano, sin equivalente humano y de una enorme falange bovina, entre algunos huesos, autenticamente, humanos pudo ser el resultado de una "burda mescolanza" o si su presencia cumplía un "cierto propósito" místico o milagroso que se escapa a nuestra intuición. Lo que si puede asegurarse con toda contundencia, es que tanto las agrupación de huesos (santas reliquias) como su introducción en un recipiente ex-profeso (relicario), respondían a la fraudulenta finalidad de proporcionar satisfacción a la necesidad psicológica de protección y seguridad que todos los humanos tenemos desde la más remota prehistoria, pero en los casos fraudulentos, a cambio de dinero, privilegios u otros bienes materiales, con algún valor económico. 


Retablo con 49 relicarios, todos ellos en forma de busto humano, existente, en la iglesia de Santa María del Castillo, en Olmedo (Valladolid).
Imagen: Domvs Pvcelae

El culto a las reliquias de santos y mártires, es una antigua herencia cultural adaptada por el cristianismo y conservada por el catolicismo que deriva del antiquísimo culto pagano a las reliquias de los dioses y héroes míticos que ya practicaban muchos pueblos de las costas del Mediterráneo oriental, incluso 2000 o 3000 años antes de que se recrease, en Roma, la iglesia cristiana oficial, a partir del cristianismo primitivo.
El recurso y dependencia hacia los fetiches, talismanes y amuletos, llámense como se les quieran llamar, ha aquejado a las personas creyentes supersticiosos de la "manía" de que su destino está determinado por su relación, favorable o desfavorable. con determinadas fuerzas sobrenaturales, poderes no naturales y seres sobrehumanos que pueblan su universo mental. 


"Pequeño" retablo-armario (1604-1606), conteniendo 16 relicarios de tamaño modesto, 14 en forma de busto humano y 2 en forma de brazo humano. Ornado interiormente con una pintura de la Anunciación y exteriormente con representaciones de diversos santos. obra de Juan de Muniátegui, Vicente Carducho y Bartolomé Carducho. Procede del convento de San Diego en Valladolid. Museo Nacional Colegio de San Gregorio, Valladolid (España). Rubén Ojeda
Imagen: Wikimedia Commons

Angustiados por las dificultades ordinarias y extraordinarias de la existencia humana y afligidos por las consecuencias de vivir en unas condiciones injustas e insalubres, los creyentes supersticiosos suelen confiar toda o buena parte de su seguridad física, sanitaria, psíquica y económica, a la benevolencia de los seres divinos o sobrehumanos que generan e insuflan los misteriosos poderes sobrenaturales que impregnan de maravillosas virtudes mágicas a ciertos objetos prodigiosos que, supuestamente, formaron parte del cuerpo o que estuvieron en contacto con él, durante su vida. 
La gama de materiales y substancias que a lo largo de la historia han sido usadas para crear reliquias, católicas, es casi infinito, pero el recurso a los huesos fósiles, seguramente debido a su escasez, ha sido minoritario y, creo, que para el caso de España este tipo de restos, particulares y concretos, es una primicia mundial... o no, ya veremos.

Una posible explicación, racional y de lógica científica, que podría justificar a la presencia de restos óseos fósiles, de animales vertebrados, entre huesos humanos, habría que buscarla en dos hechos osteológicos que, habitualmente, han sido bien valorados socialmente y recompensados económicamente, en el sector del comercio de reliquias de "santos de tiempos antiguos". 
En primer lugar, porque una mayor cantidad (masa o peso) de "huesos de santo" deberá "costar" más dinero porque, lógicamente, tiene que poseer más cantidad de "poder milagroso" y es esa cualidad lo que, precisamente, demandan a un santo o a sus restos los fieles creyentes atribulados pero, también, aquello que quiere poseer un centro atrayente de peregrinaciones populares. 
En segundo lugar, porque los restos óseos que la terminología popular llama "huesos de santo" o "huesos de mártir", cuanta mayor sea su antigüedad, más "petrificados" deberán estar o parecer, pues el grado de "petrificación" era considerado garantía de antigüedad y/o de largo enterramiento. Por lo tanto aquellos huesos hallados en el campo, en superficie, o en las excavaciones del terreno que eran más duros y pesados por efecto de la impregnación  por sales minerales, antes disueltas en el agua que circula por el suelo o subsuelo, poseían unas características "sensibles" garantía de gran antigüedad... Al fin y al cabo, si para los creyentes más cerriles, la creación del Mundo y de Adán tenían unos 6000 años de antigüedad.... 


Diversos tipos de restos óseos, considerados partes esqueléticas de santos y por tanto reliquias corporales. A la izquierda diversos tipos de relicarios dotados de "ventanas"
Imagen: Domvs Pvcelae


Una vez el falsificador tiene los huesos, fósiles o no, sólo había que añadirle la oportuna dosis de santidad, mediante la correspondiente identidad y alguna leyenda piadosa con las que dotar de virtud milagrosa un material vulgar que una vez introducido en un recipiente adecuado, humilde o costoso, quedaba  transformado en un producto altamente comercializable y a punto para su venta. La infinita credulidad devota lo convertía automáticamente en desable y apto para satisfacer las peticiones de los oportunos compradores, pícaros unos o piadosos otros, pero suficientemente adinerados como para poder adjudicarse un tipo de objetos siempre costosos, pero tan exclusivos para el poseedor exhibicionista, como atractivo para los creyentes devotos, los desahuciados desesperados, los hipocondríacos desocupados y los supersticiosos angustiados, todos ellos acosados por la subjetiva magnitud de sus dificultades o dramas cotidianos.




ATENCIÓN AMIG@S LECTORES Y LECTORAS: 

Se busca información fiable sobre el tema, preferiblemente, documental ¿Por casualidad algun@ de l@s amables lectores/as de esta bizarra entrada dispone de alguno de los datos que son necesarios para resolver este sorprendente caso toledano? 
¿Por ventura sabe de la existencia de otros casos ibéricos, semejantes, protagonizados por "huesos de santo" de naturaleza fósil, sobre los que pueda y quiera facilitar alguna información etnopaleontológica o paleontológica
Muchas gracias



Fuentes:

- Aguirre Díaz, Emiliano. 2010. Comunicación personal del 28 de enero.
- Buenacasa Pérez, Carles. 2003. La instrumentalización económica del culto a las reliquias, una importante fuente de ingresos para las iglesias tardoantiguas occidentales (ss. IV-VIII)  en: Santos, obispos y reliquias : [Actas del III Encuentro Hispania en la Antigüedad Tardía, Álcala de Henares, 13 a 16 de Octubre de 1998] / coord. por Concha Bosch Jiménez, Luis A. García Moreno, María Elvira Gil Egea, Margarita Vallejo Girvés,
- Espadas Burgos, Manuel. 2006. Buscando a España en Roma. Ayer y hoy de una presencia histórica. Madrid. Consejo Superior de Investigaciones Científicas
- Carrió-Invernizzi, Diana. 2014 Santiago de los españoles en Plaza Navona (siglos XVI-XVII), en Jean-François Bernard (dir.), Piazza Navona, ou Place Navone, la plus belle & la plus grande, ÉCOLE FRANÇAISE DE ROME, pp. 635-655. 
- Gala Pellicer, Susana. 2010. Las plumas del arcángel San Gabriel en el imaginario popular y literario de Italia y España. Del Decameron VI, 10 al siglo XXICuadernos de Filología Italiana, vol. 17, 81-100
-
Martín Lloris, Catalina. 2011. El culto a los Héroes en la Antigüedad Clásica,  en Las reliquias de la Capilla Real en la Corona de Aragón y el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia (1396-1458). Universitat de València, Servei de Publicacions, 

Toro Pascua, María Isabel. 2001. Las falsas reliquias en la literatura española del Siglo de Oro: a propósito de la polémica erasmista Via spiritus 8, 219-254
- VV. AA. 2005. La Caridad Reina. Libro conmemorativo de los 50 años (1955-2005) de la Coronación Canónica de la Virgen de la Caridad, Illescas (Toledo) Funcave
-  VV.AA. 2012. Historias de Valladolid: RELIQUIAS Y RELICARIOS, embajadas de la corte celestial (1/2) Domvs Pvcelae, 3 de febrero de 2012
VV.AA. Relics. Catholic Encyclopedia 
- VV. AA. Reliquia cristiana. Wikipedia.

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