sábado, septiembre 8

Los fósiles y la Cultura Popular (1).

Por Heraclio Astudillo Pombo. UdL.

¿Porqué los fósiles forman parte de la cultura humana?

Para que determinados tipos de fósiles hayan pasado a formar parte del acerbo cultural, de ciertas comunidades y sociedades humanas, deben haberse dado una serie de condiciones naturales y circunstancias sociales que hagan posible la incorporación, cultural, de dichos fósiles, por una parte considerable de los miembros de la comunidad. En algunas ocasiones, la incorporación sociocultural ha sido de corta duración temporal y, en otras, de forma muy localizada.
Los requisitos necesarios son los siguientes:

Determinadas propiedades reales y singulares de los fósiles:  

sólo aquellos elementos naturales que destacan muy claramente de entre los demás que le rodean, por alguna característica sobresaliente (abundancia, rareza, forma, color, brillo, dureza, tamaño, etc.), son capaces de atraer y captar la atención humana que luego de apercibirse de su existencia, puede pasar a interesarse activamente por ellos, pasando a observarlos detenidamente, identificarlos y valorarlos según sus utilidades sociales (decorativas, lúdicas, económicas, mágicas, etc.), de manera que si el aprecio social por alguna de sus cualidades, es suficientemente elevado, se pasará a recolectarlos e incorporarlos, activamente, al patrimonio material e inmaterial de esa comunidad humana, particular.


Dos jóvenes instructores-recolectores de fósiles, del Reino Unido, mostrando dos grandes ejemplares de amonites, recogidos en la costa británica, con fines recreativos y científicos.
Imagen: Discovering fossils


En primer lugar, una de las propiedades más sobresalientes que poseen los fósiles y que los hace muy interesantes, cuando son considerados como si fueran simples piedras, es que poseen unas formas muy particulares, claramente distintivas de las demás piedras comunes y vulgares.

En segundo lugar, otra propiedad particular de los fósiles, es que en muchas ocasiones, parecen imitar, con mayor o menor perfección, las formas de ciertos elementos naturales, más o menos familiares, que la mayoría de las veces se asemejan a determinados órganos o partes de vegetales, animales o humanos o, incluso, con la forma de algunos seres vivientes completos, o casi completos.

En tercer lugar, otra propiedad que hace interesante a los fósiles, es su enorme rareza, puesto que fuera de situaciones excepcionales, en las que en ciertos lugares aparecen en aglomeraciones extraordinarias, es que en general, son extremadamente escasos.

Aspecto del equeleto fósil de un reptil, casi completo y totalmente articulado, circunstancias que permiten su fácil reconocimiento a casi cualquier persona, de cualquier lugar y de cualquier época histórica. Otra cosa distinta será qué tipo de razonamiento usará para realizar su interpretación y el resultado que conseguirá.
Imagen: Reptil fósil

Por todas las propiedades observables de los fósiles, citadas anteriormente, y por diversas razones de índole "utilitaria" humana, desde la prehistoria más remota, hasta la actualidad más reciente, los fósiles han atraido la atención y formado parte de la cultura humana, constituyendo un tipo de elementos naturales de interés social y una categoría de objetos más o menos valorados y mercantilizados que han formado parte de los bienes culturales, materiales e inmateriales, de los seres humanos de muy diversos lugares, de muchas culturas y de todos los tiempos históricos. 

Escolar británico, recolector de fósiles, con fines educativos, muestra un molde interno de un equínido fósil. Quizá el caparazón ha sido destruido por la erosión marina. Encontrado las costas del Reino Unido, .

No hay comentarios: