por Heraclio Astudillo Pombo
"Huesos de gigante" en la isla de Santa María (Azores), vestigios fósiles de gigantes atlánticos que no de míticos atlantes (y 3ª parte)
Recapitulación
Hoy concluirá, de forma muy insatisfactoria, el tema de los supuestos "huesos de gigante" hallados en la isla de Santa Maria das ilhas Açores. Desafortunadamente, para conclusión deseada, no se ha podido localizar ningún tipo folclore mariense, antiguo ni moderno, relacionado con los huesos fósiles de ballenas neógenas hallados en esa isla.
El tema antes mencionado se había tratado en dos entradas de este blog, la primera fue la publicada el 12 de agosto de 2025 (https://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2025/08/grandes-huesos-fosiles-y-gigantes.html) y la segunda la del pasado 1 de diciembre de 2025 (https://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2025/12/grandes-huesos-fosiles-y-gigantes.html).
Tal vez, en el futuro, pueda localizarse u obtenerse la información etnológica necesaria, para la conclusión, teóricamente, correcta, y el tema pueda cerrarse de forma satisfactoria para el autor y para l@s lectores/as de este blog.
Gigantes legendarios en la literatura portuguesa
Parece ser que en la literatura portuguesa, tradicional, el gigante más conocido fue Adamastor, una figura mitológica, relativamente moderna, que representaba los diferentes peligros que, debían enfrentar y superar durante las travesías marítimas los navegantes lusos, en la época de la expansión geográfica portuguesa y los descubrimientos transoceánicos, en el mar embravecido, durante una violenta y peligrosa tormenta marina.
Si Adamastor es el gigante más conocido en la cultura portuguesa de los siglos XVI y XVII, a la vista de los nulos resultados obtenidos, parece ser que el gigante o los gigantes de la isla de Santa Maria son los más desconocidos de su categoría y su cultura popular. Nadie parece haber escrito nada sobre ellos, nadie parece saber nada de ellos. No parece razonable ni creíble que no se quiera compartir con los forasteros, interesados, el conocimiento local sobre el personaje, si es que existe.
Continúan las pesquisas legendarias
Hallada una antigua leyenda de dos gigantes portugueses que tras un largo viaje acuático acabaron transformados en dos de las islas azorenses
Sin desfallecer en el intento, a pesar del nuevo fracaso cosechado, se continuó persistiendo en las pesquisas "on line" sobre la posible existencia de gigantes azoreanos o marienses. De esta manera se pudo conocer que en todo el archipiélago de las islas Azores, parece ser que, solamente. existe una única leyenda que trata sobre un gigante o dos. Desafortunadamente para la investigación en curso, esa narración legendaria es conocida y está relacionada con la isla de São Miguel.
Estatua de homenaje a Gaspar Frutuoso en Ribeira Grande (ilha de São Miguel), historiador, sacerdote y humanista portugués. Licenciado en Artes y Teología por la Universidad de Salamanca fue el primer historiador de las Azores. Su obra resulta imprescindible para conocer aspectos sociales, culturales y naturales de su tiempo, correspondientes a las islas atlánticas de Portugal y las Canarias. Imagen: https://www.researchgate.net/publication/316275597_Communicating_Information_on_Eruptions_and_Their_Impacts_from_the_Earliest_Times_Until_the_Late_Twentieth_Century/figures?lo=1
La leyenda mencionada fue recogida, a finales del siglo XVI, por el erudito portugués Gaspar Frutuoso, originario de São Miguel y una figura muy destacada de la historia intelectual de las Azores en el siglo XVI y siguientes.
Desde allí, las corrientes oceánicas lo llevaron hacia el oeste, flotando entre dos aguas, durante muchos kilómetros y mucho tiempo, hasta que el cuerpo de Almourol cubierto con la tierra y las algas adheridas durante el largo y lento viaje, favorecieron que aquel cuerpo gigante quedara encallado entre unos islotes que allí había. Lentamente fue fundiéndose con aquellos peñascos y dando origen su enorme cuerpo a una nueva isla la de São Miguel, formada de esta manera prodigiosa en aquel lugar del océano.
Algunos años antes, había sucedido otra violenta crecida del río Tajo, tan intensa y feroz como la que había sacado al gigante Almourol de su tumba, sacando también de su tumba el cuerpo de la giganta Cardiga, que había sido enterrada, en la Quinta da Cardiga, un palacio cristiano construido no muy lejos del castillo, en las cercanías del río Tajo.
El cuerpo de la giganta Cardiga, por el mismo proceso y siguiendo la misma ruta oceánica, habría acabado por llegar y quedarse en la misma zona del océano, no lejos de allí. El cuerpo de la giganta Cardiga también habría acabado su viaje atlántico de la misma manera que el de su esposo Almourol, embarrancando en otro islote, con cuyos peñascos se habría acabado fundiendo y convirtiendo en tierra, transformándose en una isla, la de Santa Maria.
De esta manera prodigiosa, los cuerpos de ambos esposos gigantes, acabaron reunidos en aquel lejano lugar después de su muerte. Según relata esta leyenda resultaría que las islas de São Miguel y Santa Maria, situadas en la zona oriental de las islas Azores, serían los cuerpos transformados, prodigiosamente, de los esposos gigantes: Almourol y Cardiga, respectivamente.
"La primera información publicada sobre este asunto [los hallazgos de huesos fósiles de ballenas] data del siglo XIX, fue dada a conocer por Boid (1835), quien escribió: "En una parte del lado noroeste, difícilmente accesible, se puede ver un inmenso fémur fósil". Este hueso, localizado en Ponta do Pesqueiro, fue posteriormente identificado por Bedemar (1837) como un hueso de ballena" (Estevens y Ávila, 2007)."
El hallazgo de otros fragmentos óseos fósiles, tales como vértebras y costillas de grandes cetáceos, fueron reportados por autores posteriores (Cotter 1888-1892; Teixeira 1950; da Ferreira 1955; Zbyszewski y Ferreira 1962b) pero nunca fueron objeto de un estudio detallado adecuado, para poder reconocer la verdadera naturaleza zoológica de aquellos restos óseos, y poder identificarlos como huesos atribuibles a grandes cetáceos del pasado.
Explorando la toponimia buscando la presencia de referencias legendarias
A veces, la toponimia guarda memoria de sucesos antiguos, reales o imaginarios, ya olvidados por la memoria colectiva de una determinada comunidad humana, establecida en un determinado lugar. Se exploró la toponimia insular, hasta donde fue posible, con la intención de localizar toponimia popular relacionada con gigantes, desafortunadamente, no fue posible encontrar ningún topónimo tradicional, que pudiera estar relacionado con "gigantes" ni con "huesos de gigante" (fósiles o subfósiles)
Fuentes
Anónimo (2012). Descoberta mandíbula de cetáceo com 100 mil anos. tvi24 CF, 18 set 2012
Anónimo (2019). Ribeira do Maloás – Isla de Santa María. By Açores, 18 de junio de 2019: https://byacores.com/es/ribeira-maloas/
Anónimo (2023). "Santa Maria, pelas artérias da ilha-mãe". National Geographic, 5 de Junho de 2023 https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291
Anónimo. Vila do Porto die Inselhauptstadt. (Vila do Porto la capital de la isla (Santa María)). Azoren Oline Com: http://www.azoren-online.com/santamaria/tipps/sehenswuerdigkeiten/viladoporto/index.shtml
Anónimo. Fossils at Church. Igreja de S. Pedro [Santa Maria, Azores]. Geocaching Com: https://www.geocaching.com/geocache/GC67Y1M
Anónimo. Paleontología de Azores. Macaronesian Org https://www.macaronesian.org/es/show/paleontologia-de-azores
Ávila, S. (2009). Os Fósseis de Santa Maria. PORTUGALA, 14 - Novembro https://www.academia.edu/24111154/Os_f%C3%B3sseis_de_Santa_Maria?
Ávila, S., Ramalho, R., Habermannand, J & Titschack, J. (2018). The Marine Fossil Record at SantaMaria Island (Azores) in U. Kueppers & C. Beier (eds.) Volcanoes of the Azores. Springer-Verlag
Andrade Melo, José (2018). Os fornos de cal na Ilha de Santa Maria. Blogue Naturmariense, 30-09- 2018: https://natur-mariense.blogspot.com/2018/09/os-fornos-e-exploracao-da-cal-em-santa.html
Bispo, A.A. „Imagens em narrativas tradicionais e contextos histórico-geográficos: a época dos Templários em romance na personificação dos Açores - de ilha no Tejo a São Miguel e Santa Maria no Atlãntico: o gigante Almourol e sua mulher Cardiga“. Revista Brasil-Europa: Correspondência Euro-Brasileira 175/4 (2018:5). https://revista.brasil-europa.eu/175/Almourol.html
Costa, Maria (2017). Santa Maria: A ilha dos ossos de gigante. Linkedin 20 de enero de 2017. https://www.linkedin.com/pulse/santa-maria-ilha-dos-ossos-de-gigante-maria-costa/
elisabetedb (2013). “Calçada do Gigante ou Ribeira do Maloás" Paisagens e Monumentos de Santa Maria, 19 de abril de 2013 https://paisagenssantamaria.blogspot.com/2013/04/calcada-do-gigante.html
Estevens, Mário & Ávila, Sérgio P. (2007). Fossil whales from the Azores. Açoreana 2007, Supl. 5: 140-161
Ferreira, O. da Veiga (1961). Afloramentos de calcário miocénico da Ilha de Santa Maria (Açores). Direcçäo-Geral de Minas e Serviços Geológicos, Lisboa. https://docbase.lneg.pt/docs/Comunicacoes/communicacoes45_afloramentos.pdf
Frutuoso, Gaspar, (1998) Saudades da terra: livro III - Nova ed. Ponta Delgada: Instituto Cultural de Ponta Delgada: https://fgf.uac.pt/files/public/documents/2022/03/d852ce260ec813f230d091379cda51aa4586f833cae272ffd4da3a91121f9122.pdf
Frutuoso, Gaspar, (1998) Saudades da terra: livro IV - Nova ed. Ponta Delgada: Instituto Cultural de Ponta Delgada:
https://fgf.uac.pt/files/public/documents/2022/03/5a2f95c5d6880f33e144c8ef4883191ca218f371f0de7be4aa7913b42171adba.pdf
Furtado-Brum, Ângela (1999). As principais lendas da ilha de Santa Maria, Ponta Delgada, Ribeiro & Caravana editores, https://coloquios.lusofonias.net/XXXIX/lendas/lendas_da_ilha.htm
Gigantes legendarios en la literatura portuguesa
Parece ser que en la literatura portuguesa, tradicional, el gigante más conocido fue Adamastor, una figura mitológica, relativamente moderna, que representaba los diferentes peligros que, debían enfrentar y superar durante las travesías marítimas los navegantes lusos, en la época de la expansión geográfica portuguesa y los descubrimientos transoceánicos, en el mar embravecido, durante una violenta y peligrosa tormenta marina.
Este gigante mítico, de la cultura marinera portuguesa, estaba especialmente asociado con las mortales amenazas que suponían las violentas y peligrosas tempestades que se solían producir en el Cabo de Buena Esperanza. Lugar que antes de la publicación de la obra literaria "Os Lusíadas", de Luís Vaz de Camões, publicada en 1572, era conocido con el nombre de el Cabo de las Tormentas. Antiguo nombre que fue cambiado por el rey Juan II de Portugal (1455-1495), para reflejar la esperanza de encontrar una buena ruta marítima hacia la India y las islas de las especias, después de haber superado sus peligros, pudiendo colonizar nuevos territorios donde establecer nuevas relaciones económicas y prósperas actividades comerciales con las que hacer prosperar el reino de Portugal.
Una representación gráfica, figurativa, del gigante Adamastor, a punto de ejecutar una acción malévola y mortífera sobre una carabela que navega cerca de la costa, en el Cabo de Buena Esperanza. Autor desconocido. Imagen:
https://pt.pinterest.com/saraavozinha/adamastor-mostrengo/
Con este tipo de marco legendario alegórico de los retos, peligros y dificultades que los navegantes debían superar para tener éxito en sus travesías, que estaría presente en la mente los navegantes portugueses de finales del siglo XVI, y teniendo en cuenta las duras condiciones ambientales de la vida de los marineros isleños instalados en las islas Azores, tan lejanas de la metrópoli, nunca debieron ser fáciles, ni gratas, en muchos de los aspectos de la vida cotidiana de sus primeros habitantes y navegantes, a pesar de haber sido denominadas "islas afortunadas". Las particulares condiciones ambientales reinantes en el archipiélago, derivaban del hecho de ser un grupo de islas aisladas, casi en medio del océano Atlántico, situadas a más de 1440 kilómetros de la metrópolis. Es fácil imaginar que la lejanía y el aislamiento, durante los primeros siglos de colonización, las dificultades que tuvieron que vencer debieron ser muchas, permanentes y enormes.
https://pt.pinterest.com/saraavozinha/adamastor-mostrengo/
Con este tipo de marco legendario alegórico de los retos, peligros y dificultades que los navegantes debían superar para tener éxito en sus travesías, que estaría presente en la mente los navegantes portugueses de finales del siglo XVI, y teniendo en cuenta las duras condiciones ambientales de la vida de los marineros isleños instalados en las islas Azores, tan lejanas de la metrópoli, nunca debieron ser fáciles, ni gratas, en muchos de los aspectos de la vida cotidiana de sus primeros habitantes y navegantes, a pesar de haber sido denominadas "islas afortunadas". Las particulares condiciones ambientales reinantes en el archipiélago, derivaban del hecho de ser un grupo de islas aisladas, casi en medio del océano Atlántico, situadas a más de 1440 kilómetros de la metrópolis. Es fácil imaginar que la lejanía y el aislamiento, durante los primeros siglos de colonización, las dificultades que tuvieron que vencer debieron ser muchas, permanentes y enormes.
Tal vez el desconocido e innominado gigante, o gigantes, de la isla de Santa María, solo sea una figura alegórica imaginaria con la que se pretendía representar las numerosas y variadas dificultades que los habitantes permanentes de esa isla o algún sector social o gremio profesional, en particular, tenían que superar cotidianamente, debido a su situación geográfica, casi en medio del océano Atlántico, lejos de cualquier parte civilizada y de su patria. La falta de toda clase de referencias al personaje mítico resulta tan sorprendente como irritante para cualquier persona interesada en conocer este aspecto particular del folclore local de la isla.
El problema, aparentemente, irresoluble, consistente en poder llegar a conocer quién, o qué hecho, pudo haber sido el origen del supuesto gigante legendario, mariense, cómo se llamaba y qué representaba en la cultura popular, añeja, de los habitantes de la isla de Santa Maria, radica en el frustrante hecho de que no ha podido ser hallar ni una sola referencia, escrita u oral, a ese tipo de personaje, por muchos intentos que el autor ha realizado.
Si Adamastor es el gigante más conocido en la cultura portuguesa de los siglos XVI y XVII, a la vista de los nulos resultados obtenidos, parece ser que el gigante o los gigantes de la isla de Santa Maria son los más desconocidos de su categoría y su cultura popular. Nadie parece haber escrito nada sobre ellos, nadie parece saber nada de ellos. No parece razonable ni creíble que no se quiera compartir con los forasteros, interesados, el conocimiento local sobre el personaje, si es que existe.
Tampoco parece posible que, todo aquello que se dice que manifiesta el folclore local, relativo a aquello que se ha imaginado y narrado, sobre los "huesos gigantes", hallados en la isla de Santa Maria, sólo se ha transmitido, circulado y conservado, en la cultura oral familiar de algunos de los isleños, cuyos ancestros eran originarios de la isla de Santa Maria, no habiendo trascendido al resto de la población, con raíces familiares menos antiguas o profundas.
Continúan las pesquisas legendarias
A pesar de todos los resultados fallidos o nuevos indicios sin continuidad, que iban oponiéndose a la progresión del proyecto investigador, no se desfallece y se sigue buscando resquicios por los que obtener nuevos datos. Se continuó buscando, en Internet, cualquier tipo de información legendaria, escrita, sobre gigantes azoreanos. Así fue como, después de mucho "googlear", se pudo localizar un recopilatorio de 30 leyendas populares marienses, titulado: "As principais lendas da ilha de Santa Maria", recopiladas por la profesora Ângela FURTADO-BRUM.
En el momento del hallazgo, quien escribe creyó posible que este recopilatorio pudiera contener alguna leyenda mariense sobre gigantes locales y pensó, sin mucho convencimiento EUREKA!!!.
Como el mencionado recopilatorio era accesible por Internet, se realizó una revisión rápida del sumario. Luego se procedió a revisar unas pocas leyendas, cuyo título podía infundir cierta esperanza. Una vez revisadas se pudo comprobar, con gran sorpresa y mayor decepción, que entre ellas no aparecía ninguna narración legendaria que hiciera alguna mención de alguna clase de gigante mariense.
Este resultado nos hizo descartar la posibilidad de que pudiera tratarse de una "neoleyenda" inventada, recientemente. para dar cobertura literaria a ciertos hechos naturales o sociales, sucedidos, o supuestamente sucedidos, en cierto lugar y momento histórico, buscando como contexto social una perspectiva antigua y creando una trama con el contexto cultural apropiado.
Incomprensiblemente, en "la isla de los huesos de gigantes" (Santa Maria das Açores), parecía no existir ninguna leyenda, suficientemente extensa, socialmente, que recogiera alguna interpretación popular, de tipo legendario, del fenómeno paleontológico (huesos fósiles de grandes cetáceos) que se trataba de vincular con la cultura popular tradicional de los habitantes de la isla de Santa Maria.
Hallada una antigua leyenda de dos gigantes portugueses que tras un largo viaje acuático acabaron transformados en dos de las islas azorenses
Sin desfallecer en el intento, a pesar del nuevo fracaso cosechado, se continuó persistiendo en las pesquisas "on line" sobre la posible existencia de gigantes azoreanos o marienses. De esta manera se pudo conocer que en todo el archipiélago de las islas Azores, parece ser que, solamente. existe una única leyenda que trata sobre un gigante o dos. Desafortunadamente para la investigación en curso, esa narración legendaria es conocida y está relacionada con la isla de São Miguel.
Según esa leyenda la isla de São Miguel fue creada por el corpachón enorme de un gigante muerto, que llegó flotando desde la costa de Portugal, expulsado al océano Atlántico por la desembocadura del río Tajo, en cuyo valle había vivido. Flotando, entre dos aguas, el cuerpo del gigante difunto consiguió arribar a las islas Azores. El motivo del viaje era con el fin de reencontrarse con el cuerpo de su amada, también difunta, quien, tiempo antes, había llegado de la misma manera a otro islote del archipiélago, para transformarse en una isla. El destino, favorable al feliz encuentro de la pareja, haría que el gigante flotador acabara su viaje transoceánico abrazado a su amada.
Estatua de homenaje a Gaspar Frutuoso en Ribeira Grande (ilha de São Miguel), historiador, sacerdote y humanista portugués. Licenciado en Artes y Teología por la Universidad de Salamanca fue el primer historiador de las Azores. Su obra resulta imprescindible para conocer aspectos sociales, culturales y naturales de su tiempo, correspondientes a las islas atlánticas de Portugal y las Canarias. Imagen: https://www.researchgate.net/publication/316275597_Communicating_Information_on_Eruptions_and_Their_Impacts_from_the_Earliest_Times_Until_the_Late_Twentieth_Century/figures?lo=1
La leyenda mencionada fue recogida, a finales del siglo XVI, por el erudito portugués Gaspar Frutuoso, originario de São Miguel y una figura muy destacada de la historia intelectual de las Azores en el siglo XVI y siguientes.
Frutuoso dedicó todo un capítulo entero del Libro IV, dedicado enteramente a la descripción de la isla de São Miguel, en su obra enciclopédica Saudades da Terra. En ese capítulo trata sobre el mítico Almourol, un gigante morisco-portugués y su amada esposa cristiana Cardiga, Sucede en el Capítulo XXXVII, titulado "De la figura que se imagina tener la isla de São Miguel, como la del gigante Almourol, a quien algunos pretendían que pudiera ser el guardián de una doncella, llamada Miraguarda, en aquel castillo, llamado de Almourol, nombre que decían que era el suyo; en que se describe toda su costa marítima y su figura, semejante a la de este gigante, tendido allí en el mar, con los pueblos, cabos y calas que la recorren como extremidades y parte de su cuerpo"
El aspecto de Almurol, el moro legendario, bien pudiera ser semejante al de este gigante festivo. El gigante moro txiki fue realizado por Aitor Calleja, artista autodidacta, en mayo de 2012 con 1,8m de altura y en diciembre de 2018 fue recrecido hasta los 2,20 metros de altura, para que su porteador pudiera seguir bailándolo sin problemas de estabilidad y desequilibrio. Imagen: Taller de Aitor Calleja: https://constructordegigantes.com/gigantes-propios/gigantes-moro-txiki/
Frutuoso describe a lo largo de las pp, 147-151 / 250-254, con un exceso de detalles superfluos el viaje fluvial y luego atlántico del colosal cuerpo difunto del gigante Almourol. Concluyendo al llegar, finalmente, a su lejano lugar de reposo eterno, en un punto situado casi en medio del océano Atlántico. Lugar cercano al que reposaba el cuerpo difunto de su amada esposa, la giganta Cardiga. Frutuoso "infla" literaria y geográficamente, de forma muy exagerada, la sencilla trama de la narración legendaria popular. Concluyendo el capítuloo con la descripción de la supuesta y forzada gran semejanza de la geografía física de la isla de São Miguel con el cuerpo y vestimenta del gigante legendario morisco, yacente en medio del océano.
De una forma muy resumida se sintetizará la mayor parte de la información legendaria que resulta esencial, en relación al tema central de la trama de la leyenda escrita por Frutuoso: el viaje de los cuerpos de los gigantes difuntos.
El relato cuenta que Almourol era un gigante moro o morisco que gobernaba un castillo del mismo nombre, situado en una pequeña isla en medio del río Tajo, no muy lejos de la ciudad de Lisboa, en el antiguo Reino de Lusitania. No se sabe bien si el gigante dio su nombre a la fortaleza o si fue a la inversa. El gigante Almourol era el máximo responsable de la guarnición que custodiaba a una hermosa doncella, noble, llamada Miraguarda, que permanecía recluida en el interior del castillo. En otras versiones, al parecer sin censura eclesiástica, era una princesa retenida por orden de su padre, hasta que alcanzara la edad de ser casada.
Almourol estaba casado con Cardiga, una giganta cristiana. Habían tenido un hijo, llamado Taco que, por un descuido y a pesar de su gigantesca estatura, había muerto ahogado en una parte muy profunda del río Tajo, dejando su nombre a una aldea cercana, la actual Tancos. Antes del accidente mortal Taco había tenido un hijo llamado Taquinho, quien también dejó su nombre a otra aldea cercana, la actual Tanquinhos.
La representación gráfica muestra el cadáver, inmensamente grande, de un gigante humanoide que yace estirado sobre una playa, con las piernas en el mar, mientras algunas personas sorprendidas contemplan con admiración el enorme cuerpo expulsado por el mar. Obra titulada "El gigante ahogado", original de Anastasia Balakchina, basada en el contenido del cuento de J. G. Ballard
Imagen: https://www.reddit.com/r/ImaginaryMonsters/comments/j9o0q2/the_drowned_giant_by_anastasia_balakchina_based/
Cierto día, la diosa Átropos, tejedora de los hilos de la vida, cortó el hilo de la vida del gigante Almourol. Una vez muerto, el coloso tuvo que ser enterrado fuera de su castillo, cerca del río Tajo, pues su gran estatura impedía poder enterrarlo estirado en el interior de la fortaleza. Pocos años después, una feroz crecida del Tajo provocó fuertes corrientes que barrieron las orillas, excavando la tumba de Almourol, consiguiendo remover y arrastrar el cuerpo del gigante, que fue transportado, aguas abajo, por la corriente del río, flotando entre dos aguas. Pasando a través del ameno y variado paisaje del país luso, situado en ambas riberas del Tajo. El enorme cuerpo muerto de Almourol, al llegar a la desembocadura del río, sería expulsado a la inmensidad de las aguas del gran Océano Atlántico.
Mapa de la zona oriental de las islas Azores, mostrando la forma, dimensiones y posición relativa entre las isla de São Miguel y Santa Maria. Fragmento de captura de pantalla. Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:MapaTopogr%C3%A1ficoAzores-es.svg
Algunos años antes, había sucedido otra violenta crecida del río Tajo, tan intensa y feroz como la que había sacado al gigante Almourol de su tumba, sacando también de su tumba el cuerpo de la giganta Cardiga, que había sido enterrada, en la Quinta da Cardiga, un palacio cristiano construido no muy lejos del castillo, en las cercanías del río Tajo.
El cuerpo de la giganta Cardiga, por el mismo proceso y siguiendo la misma ruta oceánica, habría acabado por llegar y quedarse en la misma zona del océano, no lejos de allí. El cuerpo de la giganta Cardiga también habría acabado su viaje atlántico de la misma manera que el de su esposo Almourol, embarrancando en otro islote, con cuyos peñascos se habría acabado fundiendo y convirtiendo en tierra, transformándose en una isla, la de Santa Maria.
De esta manera prodigiosa, los cuerpos de ambos esposos gigantes, acabaron reunidos en aquel lejano lugar después de su muerte. Según relata esta leyenda resultaría que las islas de São Miguel y Santa Maria, situadas en la zona oriental de las islas Azores, serían los cuerpos transformados, prodigiosamente, de los esposos gigantes: Almourol y Cardiga, respectivamente.
En conclusión: según la leyenda, mitológica, recogida y narrada por Frutuoso, la isla de de Santa Maria, seria el cuerpo de la giganta Cardiga, esposa del gigante Almourol, tranformado en esa isla del archipiélago de las Azores.
Por lo tanto, los supuestos huesos de gigante hallados en la isla de Santa Maria, podrían ser interpretados, fantasiosa y legendariamente, como los huesos de la giganta Cardiga pues, a fin de cuentas, la isla de Santa Maria era el resultado de la transformación prodigiosa del cuerpo difunto de la giganta Cardiga, esposa de Almourol.
En la actualidad, incomprensible y sorprendentemente, no parece existir ninguna leyenda mariense que mencione este origen mítico de la isla de Santa Maria, ni se ha encontrado ninguna otra interpretación semejante, ni ninguna leyenda relacionada con gigantes.
¿Posibles residuos culturales, ancestrales, de la época precientífica?
Los primeros hallazgos científicos de grandes huesos fósiles, vestigios de grandes cetáceos prehistóricos, corresponden a los siglos XIX y XX, por lo que seguir utilizando la antigua denominación "huesos de gigante", en pleno siglo XIX y XX hubiera sido un arcaísmo mental y lingüístico, inadmisible para personas cultas, poseedoras de una mentalidad moderna y racionalista. Por el contrario el uso de este léxico arcaico o no representaría un problema grave para personas de escaso nivel académico, poseedoras de una mentalidad tradicional y de ideas precientífica, culturalmente ancladas en las tradiciones orales ancestrales, vigentes en tiempos pasado. Pero la falta total de narraciones populares tratando sobre gigantes o huesos gigantes, parece invalidar esta alternativa hipotética.
Los primeros hallazgos científicos de grandes huesos fósiles, vestigios de grandes cetáceos prehistóricos, corresponden a los siglos XIX y XX, por lo que seguir utilizando la antigua denominación "huesos de gigante", en pleno siglo XIX y XX hubiera sido un arcaísmo mental y lingüístico, inadmisible para personas cultas, poseedoras de una mentalidad moderna y racionalista. Por el contrario el uso de este léxico arcaico o no representaría un problema grave para personas de escaso nivel académico, poseedoras de una mentalidad tradicional y de ideas precientífica, culturalmente ancladas en las tradiciones orales ancestrales, vigentes en tiempos pasado. Pero la falta total de narraciones populares tratando sobre gigantes o huesos gigantes, parece invalidar esta alternativa hipotética.
Detalle de un lugar de la costa acantilada de la isla de Santa Maria, en el que se puede apreciar un lentejón de rocas sedimentarias incluido en materiales volcánicos. Se puede ver la estratificación inclinada del material sedimentario formado por biocalcarenitas marinas extraordinariamente ricas en fósiles de invertebrados marinos y, ocasionalmente, con algunos escasos, y aislados, restos óseos de grandes cetáceos. Imagen: https://www.geocaching.com/geocache/GC67Y1M
"La primera información publicada sobre este asunto [los hallazgos de huesos fósiles de ballenas] data del siglo XIX, fue dada a conocer por Boid (1835), quien escribió: "En una parte del lado noroeste, difícilmente accesible, se puede ver un inmenso fémur fósil". Este hueso, localizado en Ponta do Pesqueiro, fue posteriormente identificado por Bedemar (1837) como un hueso de ballena" (Estevens y Ávila, 2007)."
El hallazgo de otros fragmentos óseos fósiles, tales como vértebras y costillas de grandes cetáceos, fueron reportados por autores posteriores (Cotter 1888-1892; Teixeira 1950; da Ferreira 1955; Zbyszewski y Ferreira 1962b) pero nunca fueron objeto de un estudio detallado adecuado, para poder reconocer la verdadera naturaleza zoológica de aquellos restos óseos, y poder identificarlos como huesos atribuibles a grandes cetáceos del pasado.
Explorando la toponimia buscando la presencia de referencias legendarias
A veces, la toponimia guarda memoria de sucesos antiguos, reales o imaginarios, ya olvidados por la memoria colectiva de una determinada comunidad humana, establecida en un determinado lugar. Se exploró la toponimia insular, hasta donde fue posible, con la intención de localizar toponimia popular relacionada con gigantes, desafortunadamente, no fue posible encontrar ningún topónimo tradicional, que pudiera estar relacionado con "gigantes" ni con "huesos de gigante" (fósiles o subfósiles)
El único topónimo relacionado con gigantes que se pudo hallar fue el que identificaba una pequeña zona del arroyo de Maloás, llamada la "Calzada del Gigante", este nombre está motivado por que una parte de su curso, presenta un lecho basáltico con un pavimento superficialmente poligonal, con un aspecto del tipo denominado, popularmente, "Calzada de Gigantes". Este arroyo está situado en la zona de Piedade-Malbusca (Santo Espírito). El acantilado de columnas basálticas, por el que se despeña el arroyo Maloás, cuando lleva suficiente agua, tiene una altura de entre 15 y 20 metros y una extensión de alrededor de 220 metros.
En nuestra opinión se trataría de un nombre de lugar de creación muy reciente, vinculado al turismo mochilero internacional. Seguramente este topónimo mariense fue importado de la isla de Irlanda, donde se impuso por primera vez.
En nuestra opinión se trataría de un nombre de lugar de creación muy reciente, vinculado al turismo mochilero internacional. Seguramente este topónimo mariense fue importado de la isla de Irlanda, donde se impuso por primera vez.
La "Calzada del Gigante" irlandesa ( "The Giant's Causeway") es un área que contiene unas 40 000 columnas prismáticas de basalto, provenientes del enfriamiento relativamente rápido de la lava solidificada dentro de un cráter o caldera volcánica. El hecho mencionado ocurrió hace unos 60 millones de años.[1][2] El lugar se encuentra en la costa nororiental de la isla de Irlanda, unos 5 km al norte de Bushmills en el condado de Antrim, Irlanda del Norte. Su descubrimiento fue anunciado en 1693 por Sir Richard Bulkeley, miembro del Trinity College de Dublín, al presentar una ponencia ante la Royal Society. Sin embargo, el descubridor a quien se le debería haber atribuido el mérito fue el obispo de Derry, quien había visitado el lugar un año antes.
Aspecto de la zona llamada la "Calçada do Gigante" o "Calçada dos Gigantes", visible en el lecho del arroyo Maloás que en la imagen aparece con poquísima agua. Al fondo, se ven los enormes prismas de basalto que resultan muy visibles en el acantilado. En su zona blanquecina, formada por incrustaciones minerales, en épocas húmedas desciende una cascada de agua que añade belleza y exotismo al paisaje transitado por los excursionistas que siguen la ruta circular que circunda toda la isla de Santa Maria. Fotografía original de Pepe Brix.
Imagen: https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291
Antiguamente, se decía que preguntando se podría acabar llegando hasta Roma...
El aserto popular que encabeza este punto, es un vestigio de cuando muchos creyentes cristianos peregrinaban a Roma "ciudad santa" y capital de la cristiandad, por motivos puramente religiosos, para poder beneficiarse de ciertas bendiciones vaticanas e indulgencias papales.
Imagen: https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291
Antiguamente, se decía que preguntando se podría acabar llegando hasta Roma...
El aserto popular que encabeza este punto, es un vestigio de cuando muchos creyentes cristianos peregrinaban a Roma "ciudad santa" y capital de la cristiandad, por motivos puramente religiosos, para poder beneficiarse de ciertas bendiciones vaticanas e indulgencias papales.
La escuché muchas veces en boca de mi abuela, pues lo decía con frecuencia, cuando el autor era niño y se disculpaba por no haber podido hacer alguna tarea o realizar algún encargo particular. Cuando pretendía justificar la inacción por no saber dónde estaba algún instrumento necesario o material imprescindible, o por desconocer cuál era el procedimiento que debía aplicarse para conseguir un resultado determinado.
En esta ocasión, en la que se necesitaba disponer de una información, importante, de la que se carecía, se hizo como ya se ha hecho en otras muchas ocasiones, anteriores, preguntar a varios supuestos poseedores, potenciales, de la información necesaria.
En esta ocasión, en la que se necesitaba disponer de una información, importante, de la que se carecía, se hizo como ya se ha hecho en otras muchas ocasiones, anteriores, preguntar a varios supuestos poseedores, potenciales, de la información necesaria.
Así es que se escribió a Mario Estevens y Sérgio Ávila, los autores del artículo de 2007 en el que se decía:"Estos fósiles, sin embargo, han sido conocidos desde hace mucho tiempo por la población local, que comúnmente se refiere a ellos como “ossos de gigantes” [huesos de gigantes]." y, también, del artículo de 2010 en que se decía: "Finalmente, e igual de interesante, es el papel que han desempeñado estos fósiles de ballena en el folclore local de la isla de Santa Maria (Azores) y en la historia de la isla de Santa María, cuyas referencias populares se remontan a varios siglos atrás." Pero, nadie respondió.
También se consultó el asunto a otros colegas lusos con los que se había mantenido algún contacto epistolar, en años anteriores, y que sabía que habían realizado trabajo de campo en la isla de Santa Maria. Puesto que se presuponía que, tal vez, ellos por su estancia y relación con el lugar motivo de mi interés etnopaleontológico, podrían haber escuchado alguna conversación o recibido algún relato popular y por tanto disponer de parte o de toda la información que era necesario conocer. En caso contrario, quizás dispondrían de algunos contactos personales que podría facilitar la información que nunca, antes, había podido ser hallada.
"El cíclope Polifemo". Representación pictórica del aspecto físico de un gigante humanoide mítico, en un fresco que forma parte de la decoración del gran salón del Palacio Farnesio en Roma. Esta pintura es una obra original del artista Annibale Carracci, realizada entre 1595 y 1605. Imagen: https://www.ecured.cu/Gigante
Desafortunadamente, no se obtuvo la información necesaria para la conclusión de la investigación etnopaleontológica mariense, no hubo resultados satisfactorios. Algunos de los destinatarios de la petición de colaboración desinteresada no respondieron a la solicitud de información. Otros dijeron desconocer completamente el asunto. Otro, dijo que, muchos años atrás, un habitante de Santa Maria le había explicado un relato de gigantes isleños, mientras realizaba su trabajo, pero como estaba tan intensamente concentrado y absorto en las labores científicas que estaba realizando, en aquel momento, no pudo prestarle mucha atención al relator. De manera que del relato recibido entonces, actualmente, ya no recordaba nada concreto de aquella historia fantástica.
En fin, a pesar de que el "romero" que firma esta entrada, ansiaba profundamente, alcanzar el beneficio del conocimiento, llegando metafóricamente hasta "Roma", y aunque siguió el procedimiento recomendado, preguntando a varios informantes que halló en su camino, nunca pudo pisar suelo romano. Puesto que no recibió ninguna información útil, no pudo encontrar el camino necesario para poder transitar y concluir, felizmente, su viaje con destino a "Roma". Naturalmente, este final de recorrido, tan insatisfactorio cómo resultado de tanto esfuerzo y dedicación invertidos, produjo un gran disgusto en el intelecto y una gran frustración en el corazón del mencionado romero etnopaleontológico. Pero sirvióle para rec9rdar aquel viejo dicho popular que dice "la paciencia es la madre de la Ciencia" y que "por cada éxito alcanzado se consiguen cuatro fracasos"...
También se consultó el asunto a otros colegas lusos con los que se había mantenido algún contacto epistolar, en años anteriores, y que sabía que habían realizado trabajo de campo en la isla de Santa Maria. Puesto que se presuponía que, tal vez, ellos por su estancia y relación con el lugar motivo de mi interés etnopaleontológico, podrían haber escuchado alguna conversación o recibido algún relato popular y por tanto disponer de parte o de toda la información que era necesario conocer. En caso contrario, quizás dispondrían de algunos contactos personales que podría facilitar la información que nunca, antes, había podido ser hallada.
"El cíclope Polifemo". Representación pictórica del aspecto físico de un gigante humanoide mítico, en un fresco que forma parte de la decoración del gran salón del Palacio Farnesio en Roma. Esta pintura es una obra original del artista Annibale Carracci, realizada entre 1595 y 1605. Imagen: https://www.ecured.cu/Gigante
En fin, a pesar de que el "romero" que firma esta entrada, ansiaba profundamente, alcanzar el beneficio del conocimiento, llegando metafóricamente hasta "Roma", y aunque siguió el procedimiento recomendado, preguntando a varios informantes que halló en su camino, nunca pudo pisar suelo romano. Puesto que no recibió ninguna información útil, no pudo encontrar el camino necesario para poder transitar y concluir, felizmente, su viaje con destino a "Roma". Naturalmente, este final de recorrido, tan insatisfactorio cómo resultado de tanto esfuerzo y dedicación invertidos, produjo un gran disgusto en el intelecto y una gran frustración en el corazón del mencionado romero etnopaleontológico. Pero sirvióle para rec9rdar aquel viejo dicho popular que dice "la paciencia es la madre de la Ciencia" y que "por cada éxito alcanzado se consiguen cuatro fracasos"...
Fuentes
Anónimo (2012). Descoberta mandíbula de cetáceo com 100 mil anos. tvi24 CF, 18 set 2012
Anónimo (2019). Ribeira do Maloás – Isla de Santa María. By Açores, 18 de junio de 2019: https://byacores.com/es/ribeira-maloas/
Anónimo (2023). "Santa Maria, pelas artérias da ilha-mãe". National Geographic, 5 de Junho de 2023 https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291
Anónimo. Vila do Porto die Inselhauptstadt. (Vila do Porto la capital de la isla (Santa María)). Azoren Oline Com: http://www.azoren-online.com/santamaria/tipps/sehenswuerdigkeiten/viladoporto/index.shtml
Anónimo. Fossils at Church. Igreja de S. Pedro [Santa Maria, Azores]. Geocaching Com: https://www.geocaching.com/geocache/GC67Y1M
Anónimo. Paleontología de Azores. Macaronesian Org https://www.macaronesian.org/es/show/paleontologia-de-azores
Ávila, S. (2009). Os Fósseis de Santa Maria. PORTUGALA, 14 - Novembro https://www.academia.edu/24111154/Os_f%C3%B3sseis_de_Santa_Maria?
Ávila, S., Ramalho, R., Habermannand, J & Titschack, J. (2018). The Marine Fossil Record at SantaMaria Island (Azores) in U. Kueppers & C. Beier (eds.) Volcanoes of the Azores. Springer-Verlag
Andrade Melo, José (2018). Os fornos de cal na Ilha de Santa Maria. Blogue Naturmariense, 30-09- 2018: https://natur-mariense.blogspot.com/2018/09/os-fornos-e-exploracao-da-cal-em-santa.html
Bispo, A.A. „Imagens em narrativas tradicionais e contextos histórico-geográficos: a época dos Templários em romance na personificação dos Açores - de ilha no Tejo a São Miguel e Santa Maria no Atlãntico: o gigante Almourol e sua mulher Cardiga“. Revista Brasil-Europa: Correspondência Euro-Brasileira 175/4 (2018:5). https://revista.brasil-europa.eu/175/Almourol.html
Costa, Maria (2017). Santa Maria: A ilha dos ossos de gigante. Linkedin 20 de enero de 2017. https://www.linkedin.com/pulse/santa-maria-ilha-dos-ossos-de-gigante-maria-costa/
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Estevens, Mário & Ávila, Sérgio P. (2007). Fossil whales from the Azores. Açoreana 2007, Supl. 5: 140-161
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Frutuoso, Gaspar, (1998) Saudades da terra: livro III - Nova ed. Ponta Delgada: Instituto Cultural de Ponta Delgada: https://fgf.uac.pt/files/public/documents/2022/03/d852ce260ec813f230d091379cda51aa4586f833cae272ffd4da3a91121f9122.pdf
Frutuoso, Gaspar, (1998) Saudades da terra: livro IV - Nova ed. Ponta Delgada: Instituto Cultural de Ponta Delgada:
https://fgf.uac.pt/files/public/documents/2022/03/5a2f95c5d6880f33e144c8ef4883191ca218f371f0de7be4aa7913b42171adba.pdf
Furtado-Brum, Ângela (1999). As principais lendas da ilha de Santa Maria, Ponta Delgada, Ribeiro & Caravana editores, https://coloquios.lusofonias.net/XXXIX/lendas/lendas_da_ilha.htm
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https://mediotejo.net/lendas-de-almourol-aura-de-magia-e-misterio-por-fernando-freire-2/
Trindade Reis, José Rafael (). Lenda de Almourol e da Cardiga (Descobrimento das Azores) http://atalaia-barquinha.blogspot.pt/.../lenda-de...