martes, febrero 24

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (12)

 por Heraclio Astudillo Pombo 

"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (1)

Introducción extensa

En la entrada de hoy se comparte información paleontológica y etnopaleontológica "antigua", por haber estado retenida desde el año 2013, a la espera de obtener la necesaria información complementaria. Hace 13 año, fue descartada su publicación por la falta de los datos necesarios para poder fundamentar adecuadamente su contexto paleontológico y etnopaleontológico. Como ya se dispone de la información de contexto necesaria, se ha  considerado que es el momento, oportuno para liberar la antigua retención y dar a conocer públicamente el asunto

El cambio de perspectiva personal, se produjo en 2024, cuando se descubrió la existencia de unos supuestos "huesos de gigante", en la isla portuguesa de Santa Maria de las Azores. Lo sorprendente del caso azoreano fue que en esa isla atlántica los "huesos de gigante" no correspondían a restos óseos de megafauna terrestres, como es lo habitual, sino que consistían en huesos de megafauna oceánica. Esta cualidad particular y diferenciadora de los "huesos de gigante" marienses, nos hizo percibir y valorar la singularidad del caso azoreano y considerar muy oportuno y necesario la divulgación de su existencia en este blog. Dedicándole la publicación de varias entradas en este blog

La supuesta existencia de "huesos de gigante", en Mallorca, la mayor de las islas Baleares, era conocida por quien escribe, desde 2013, por haber encontrado dos menciones de Joan Binimelis en escritos suyos de 1597.  En aquel momento las afirmaciones de Joan B. Binimelis carecían de credibilidad para el autor ante la ausencia total, en la isla de Mallorca, de restos óseos fósiles, subfósiles o antiguos de megafauna terrestres. En aquel momento, como el autor desconocía la existencia del caso de los "huesos de gigante" mariense, no se le ocurrió que pudiera tratarse restos óseos fósiles de antiguos cetáceos mediterráneos. 
En 2024,  tras conocer el caso de los "huesos de gigante" marienses, se creyó posible que el caso mallorquín pudiera tener el mismo origen y poseer la misma naturaleza y singularidad que el de Santa Maria de Azores, puesto que en ambas islas se han hallado huesos fósiles de grandes cetáceos neógenos. En consecuencia, en 2024 se decidió actualizar la antigua información recopilada, años antes, añadiendo nuevos datos que pudieran aportar el necesario contexto paleontológico y etnopaleontológico, para poder proceder a la publicación del asunto de los "huesos de gigante" mallorquínes en este blog, con  el fundamento necesario .

En este tema, un autor fundamental de referencia es Juan Bautista Binimelis, cuyos escritos sobre la Historia de la isla de Mallorca resultaron muy influyentes en otros escritores de su época y aún de algunos del siglo siguiente. Perdiendo autoridad en relación a la historia antigua de la isla de Mallorca, por estar cargada de antiguas concepciones míticas, sin tener suficientes fundamentos racionales ni verdaderas pruebas materiales de las afirmaciones hechas. Pero la fuerte influencia social de sus escritos se conservó muy vigente entre las clases populares, hasta principios del siglo XX, pues sus textos se continuaron reproduciendo en publicaciones populares.

Retrato de Joan Binimelis, sacerdote, médico, matemático, geógrafo, cartógrafo y astrónomo español, representado con varios de sus atributos profesionales. Es considerado el primer cronista del Reino de Mallorca, recogiendo en sus escritos información histórica y legendaria del antiguo reino de Mallorca.​ En su tiempo, e incluso en el siglo XVII, Binimelis fue un autor muy conocido e influyente, a pesar de que la historia antigua de la isla de Mallorca está cargada de ideas míticas sin fundamento material ni racional.
Imagen: Marratxipedia. https://www.marratxipedia.com/textos-mes-llargs/marratxi-el-fil-de-la-historia/joan-baptista-binimelis-rector-de-marratxi-1583-88/

Los falsos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor (Mallorca)

Mn. Joan Binimelis (Manacor, 1538-39? - Palma de Mallorca, 1616), al referirse a la cueva d'En Pardines, de Manacor, que presuponía haber sido una vivienda primitiva que cobijó en su interior a gigantes antiguos, decía en el año 1597

“...y es fama que dentro hay grande tesoro escondido de muchas monedas, y se mete mucha gente en, peligro de la vida, para entrar dentro con luces y cuerdas y a veces hallan, por aquellas cuevas, huesos de gigantes, y entrando muy adentro vienen a dar a un rio o corriente de aguas, con un aire corriente que mata las luces, y con aquello que descubren no osan pasar más adelante, y dicen ellos que en memorias antiguas lo han hallado, que en la otra parte de la corriente de aquellas aguas hay un gigante asentado con una grande porra de plomo, y cierto es que está allí el tesoro escondido.”  

En 2013, con motivo del hallazgo de la cita de Binimelis, para confirmar o refutar lo dicho por Binimelies se consultó a Guillem Mas (1963-2021), mi amigo y socio mallorquín en temas de investigación etnopaleontológica balear, sobre el particular. Tal consulta estaba motivada debido a que Guillem era un buen conocedor del lugar mencionado por Binimelis, de las particularidades de la arqueología mallorquina y del tema de las ballenas fósiles de Mallorca, por haber investigado sobre estos tres asuntos específicos. 

Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre", de Ed. J. Hetzel et Cie, 1864. Imagen: https://steemit.com/spanish/@apple96/resena-de-viaje-al-centro-de-la-tierra-julio-verne

Guillem comentó sobre los supuestos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor, mencionados por Binimelis, que "Seguramente este cronista habría sido informado por informantes bastante imaginativos y con mala iluminación". Y "Que aquello que tomaron por "huesos de gigante"en realidad, serían fragmentos alargados y gruesos de estalactitas con el núcleo central hueco o cavernoso, tales características  les habrían dado una cierta apariencia de huesos largos, que por su gran tamaño habrían asociado con "huesos de gigante"En muchas cavernas por efecto de pequeños seísmos se agrietan y desprenden algunas estalactitas pesadas desde la bóveda de la caverna. Por este tipo de causa natural, con el paso de los siglos algunas estalactitas desprendidas van quedando yacentes en el piso de la cueva. 

Se supone que la ignorancia cárstica y la inexperiencia espeleológica de los improvisados y temerosos exploradores subterráneos, de finales del siglo XVI, unida a la predisposición a la credulidad acrítica sobre la veracidad de leyendas sobre gigantes cavernarios, guardianes de fabulosos tesoros, les habría influenciado demasiado en su estado de ánimo y, también,  en su interpretación de aquello encontrado y visto en el interior de la caverna. Tan desfavorables condiciones emocionales les habrían impulsados a interpretar unos objetos geológicos, de aspecto vagamente semejante a grandes trozos de huesos largos quebrados y esparcidos por el suelo, como auténticos "huesos de gigantes". Como resultado de que los visitantes ya entraban en la caverna fuertemente influidos por la narración fabulosa de tesoros y gigantes que había motivado su visita al lugar.  Y, sobre todo, por que habrían realizado sus brevísimas observaciones cársticas en unas condiciones de iluminación muy deficientes, posiblemente, obtenida mediante el uso de antorchas, faroles o candiles de aceite. Tales condiciones de observación y el estado emocional medroso les habría condicionado muy negativamente el resultado de sus observaciones. Conduciéndoles a realizar una interpretación de un "espeleotema" que es común y corriente en muchas cavernas de regiones calizas con infiltraciones de agua, de una manera tan precipitada, subjetiva y fantasiosa que solamente podían obtener un resultado tan erróneo como imaginario

Más de lo mismo: los falsos "huesos de gigante" de la cueva de la Hermita, en Artá (Mallorca)

Joan Binimelis asegura, en otro escrito de 1597, que: "En el término de Artá, está la Cueva de la Hermita, en donde se hallan muchas maravillas y algunos "huesos de gigante"

Se supone que las "maravillas" que menciona Binimelis, consistirían en una variada gama de espeleotemas, de formas caprichosas, que decorarían el techo, las paredes y, quizás, el piso de la caverna. Tales formaciones cársticas cuando son abundantes y de formas y tamaños variados, suelen constituir una escenografía natural de aspecto tan espectacular, sorprendente o imponente que su visión podía hacer creer, a los visitantes inexpertos en el mundo subterráneo, que la existencia de tanta maravilla tenía que ser el resultado de la intervención de alguna causa prodigiosa.

Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre" de Ed. J. Hetzel et Cie, 1867 (p. 95-99). Imagenhttps://fr.wikisource.org/wiki/Voyage_au_centre_de_la_Terre/Chapitre_19

Tal como ya se ha comentado en el caso anterior, también en este caso, muy probablemente los supuestos "huesos de gigante" de la cueva de Artá, también resultarían ser el producto de una tremenda confusión mental y visual. Puesto que, muy probablemente, también se habrían interpretado como "huesos de gigante", algunos grandes fragmentos alargados de estalactitas de aspecto y dimensiones apropiadas para favorecer la confusión de los exploradores. Estalactitas de tonalidad marfileña, gruesas y alargadas, con núcleos huecos o cavernosos, que desprendidas del techo de la caverna, yacían en el piso de la cueva. Siendo interpretadas por observadores inexpertos, como enormes fragmentos de huesos petrificados, supuestamente, pertenecientes al descompuesto cadáver de algún gigante  antiguo, muerto en el interior de en aquella cueva o, quizás, cuyo cuerpazo muerto habría sido trasladado por sus congéneres,  desde el exterior, para darle una digna sepultura. 
Como en el caso anterior, la errónea interpretación de un espeleotema (estalactita), de aspecto favorable a la confusión, habría sido causada por las deficientes condiciones intelectuales, mentales y materiales en las que los observadores de aquellos objetos geológicos, naturales, habrían realizado su observación.

Pero aquello que debemos considerar como verdaderamente relevante,  de los anteriores escritos de Binimelis, es que demuestran que a finales del siglo XVI, en Mallorca, y tal vez Menorca, se debía hablar de la supuesta existencia de unos supuestos "huesos gigantes", en dos cuevas de aquella isla

También resulta relevante que en aquella época se debía conocer y usar la denominación popular "huesos de gigantes", para referirse a ciertos tipos de objetos naturales, ya fuesen grandes estalactitas encontradas en el interior de ciertas cavernas baleares o grandes huesos "petrificados" (fósiles), "semipetrificados" (subfósiles) o  contemporáneos (antiguos) de cetáceos varados en sus costas antiguas o prehistóricas. Objetos que por su semejanza, relativa, podían ser relacionados con ciertas partes del esqueleto de unos seres extraordinarios y legendarios, supuestos habitantes de Malloeca y Menorca en tiempos muy antiguos y también desaparecidos muy antiguamente. 

También resulta relevante que pone de manifiesto que, en aquella época, existía la creencia entre la población de Mallorca, de que en ciertos lugares de la isla, aún se conservaban las reliquias corporales de tales individuos, tan extraordinarios, raros y antiguos

Hay que suponer que algunas de las personas curiosas que hubieran leído los escritos de Binimelis y estuvieran deseosas de ver con sus propios ojos aquellos supuestos "huesos de gigantes" habrían visitado alguna de las dos cuevas citadas por Joan Binimelis. Habiendo podido comprobar, visualmente, que aquellos supuestos "huesos de gigantes", citados por Binimelis, poseían un aspecto particular que los asemejaba, poco... o mucho, a grandes huesos humanos o de mamíferos, según la experiencia y el buen o mal criterio de cada cual.

Tal vez, no se trataba de huesos gigantescos, sino de huesos grandes

Personalmente, se me han ocurrido dos posibilidades hipotéticas, las cuales podrían haber determinado la presencia de grandes huesos en el interior de una o de ambas de las cavernas. citadas por Binimelis. Los huesos responsables de la confusión estarían relacionados con ejemplares equinos o bovinos, correspondientes a razas grandes de ganado mayor, existentes en la isla. Sería posible que el estado de temerosa excitación de los exploradores, motivado por las fábulas relacionadas con gigantes ocultos en cuevas en las que protegían valiosos tesoros, hubiese influido en la percepción del tamaño de los huesos encontrado, magnificando mucho sus verdaderas dimensiones. Además, la falta absoluta de conocimientos relacionados con la anatomía animal, correspondiente al esqueleto de ganado bovino o equino, habría facilitado la confusión de los observadores, tomando unos huesos animales por los de un humano de gran talla.   

La oscuridad y el temor supersticioso, en un medio desconocido, como es una caverna peligrosa, hace que los exploradores improvisados puedan ser traicionados por por su imaginación que alterará las percepciones de sus sentidos. Imagen: El Farol del Pecado: Un relato terrorífico a orillas del Deva  https://www.alzola.com/es/el-farol-del-pecado-un-relato-terrorifico-a-orillas-del-deva/

La primera posibilidad es que los grandes huesos hallados, pudieran estar relacionados con algún tipo de antiguo ritual mágico-religioso, celebrados en el interior de la caverna, mencionada por Binimelis. Se trataría de restos óseos procedentes de antiguas ofrendas ganaderas a alguna divinidad subterránea, realizadas con el fin de propiciar su benevolencia, hacia la petición de aumentar o mantener la fecundidad de los rebaños, puestos bajo su protección. Pero también podría tratarse de ofrendas a alguna divinidad subterránea, para conseguir un tránsito seguro al otro mundo de algún familiar humano difunto o la permanencia ventajosa del difunto durante su estancia en el inframundo.  

La segunda  posibilidad imaginada es que los huesos procedieran de algún animal precipitado accidentalmente, al caer por algún orificio, suficientemente grande y bien disimulado por la vegetación, que comunicaba la superficie del terreno con el fondo de la caverna... o de algún animal muerto por enfermedad contagiosa, lanzado por su propietario para deshacerse de un cadáver de gestión problemática motivo de conflicto con ganaderos vecinos.


Los míticos antiguos habitantes de las islas Baleares, fueron muy sobrevalorados por sus invasores y visitantes de la Antigüedad

La creencia en la antigua existencia de gigantes en las islas Baleares es muy antigua y bastante extendida en varias culturas antiguas de las costas del mar Mediterráneo, posiblemente por influencia de la visible y abundante arquitectura megalítica, levantada durante la Edad del Bronce.

En la antigua literatura griega, varios autores mencionaban a unos feroces y letales guerreros baleares, temibles en el combate por su extraordinaria habilidad con la honda y su fuerza excepcional. Se decía que eran capaces de lanzar con sus hondas piedras enormes y que sus brazos estaban dotados de una fuerza tan extraordinaria. Tanta que podían realizar lanzamientos de grandes piedras con un efecto similar al de la potencia de una catapulta pequeña. Parece lógico poder llegar a pensar que una persona común, de tamaño y fuerza normales, no podría disponer de tanta potencia muscular y, por tanto, no sería capaz de realizar lanzamientos tan extraordinarios. 
Representación gráfica de tres guerreros baleares: dos h
onderos y un caetrati siglo II AC. (1) infante caetra, con falcata y típico cinturón ibérico, (2) hondero con cuchillo largo mallorquín, (3) hondero con falcata, atacando a un grupo que acaba de desembarcar. Autor Angus McBride para Osprey. Imagenhttps://arrecaballo.es/edad-antigua/el-caballo-en-la-peninsula-iberica/los-iberos/#

Tal vez los escritores griegos, exageraban bastante las cualidades de los honderos baleares, quizás, magnificaban sus cualidades, hasta categoría sobrehumana, para justificar ciertas retiradas estratégicas, del campo de batalla que pudieran haber resultado deshonrosas para sus tropas.

Representación gráfica realista del posible aspecto histórico que pudo tener un antiguo hondero balear que no entraba en combate cuerpo a cuerpo. basado en descripciones fidedignas antiguas de la época de hegemonía marítima griega o latina. Se le ha representado llevando como diadema una honda de poca longitud para tiros de corta distancia. En la mano una honda, cargada con un proyectil, de longitud mediana, para tiro de distancia media. En la cintura, a modo de cinturón, una honda de longitud larga, usada para tiros a larga distancia. En bandolera lleva una bolsa en la que transporta, proyectiles de diverso tamaño, que usará durante el enfrentamiento. Dibujo de Johnny Shumate (jjjshumate@earthlink.net) basado en otro de Mark Healy (1994).  Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Hondero_balear

En la antigua literatura latina, las islas Baleares se asociaron con gigantes innominados en ciertos relatos míticos, especialmente, los relacionados con el contexto de las hazañas del mítico héroe Hércules. Se dice que visitó las islas situadas tras las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), tras concluir la realización de su décimo trabajo: robar el ganado del gigante Gerión. 
Se decía que estando Hércules en las islas Baleares, tuvo que enfrentarse a ciertos pobladores "muy poderosos" (¿Con este calificativo se referían a los míticos gigantes constructores de obras megalíticas?). No se citan los nombres específicos de estos supuestos gigantes baleares , quizás por no ser personajes tan prominentes como los míticos gigantes peninsulares Gerión o Caco. Podría tratarse de ciertos antiguos personajes legendarios, locales, como unos anónimos "gigantes" que habitaban en las cuevas o en las montañas y, también con unos feroces, hábiles y potentísimos honderos... 


La antigua arquitectura ciclópea, balear, fue atribuida a unos, supuestos, antiquísimos constructores gigantes. 

Las antiguas construcciones, de origen desconocido, realizadas con grandes bloques de piedra, han generado interpretaciones legendarias en sus descubridores, de épocas precientíficas. Este hecho interpretativo se ha podido constatar en el folclore literario de diversas culturas de diferentes continentes. La creencia en gigantes constructores aparece asociada, desde antiguo, a las construcciones megalíticas o ciclópeas, generando en muchos casos los correspondientes relatos legendarios con los que se pretendería justificar su existencia en cada lugar particular. Cuando en la proximidad de las obras realizadas con grandes piedras aparecen esqueletos o huesos gigantescos, entonces, con la presencia de tales reliquias la creencia en los gigantes constructores se confirmaba totalmente. Con ayuda de la difusión de las ideas racionalistas de la Ilustración y de los procedimientos de la Anatomía comparada de Cuvier, pudo conocerse la verdad, aquellos gigantes míticos eran animales prehistóricos o "antediluvianos".


Mapa de Yacimientos Talayóticos de Menorca. En el que se recogen los 32 complejos arqueológicos existentes en la isla de Menorca (Baleares). 
Imagen: Menorca Diferente. https://www.menorcadiferente.com/mapas-de-menorca/mapa-de-yacimientos-talayoticos-de-menorca/

En el caso particular de la isla de Menorca, muy probablemente, la antiquísima creencia popular en la existencia de una antigua raza de gigantes que habitaron aquel territorio, en tiempos muy antiguos, pudo estar inspirada, inicialmente, por la presencia de los abundantes y visibles monumentos megalíticos (dólmenes, paradólmenes, hipogeos, talayots, navetas y taulas). Unas impresionantes construcciones características de las islas Baleares mayores, reconocibles por su aspecto y el uso de grandes bloques de piedra. Actualmente, se sabe que son obras propias de las culturas pretalayótica y talayótica que arribaron y poblaron las islas Baleares durante la Edad del Bronce (1.400-900 a.C.). Las  antiguas interpretaciones y creencias legendarias, serían conservadas y transmitidas, por los siguientes pueblos ocupantes, de las islas Baleares, de procedencias geográficas y culturales muy diferentes...


Sencilla representación gráfica, según la cual, unos pocos hombres muy fuertes, con escasos medios técnicos son capaces de mover grandes bloques de piedra con los que levantar construcciones muy sencillas. Imagen:
 https://www.shutterstock.com/image-vector/ancient-people-humans-building-megalithic-260nw-2338595885.jpg

Pero sabemos que en las islas Baleares, por su historia geológica y condiciones geográficas particulares, nunca habitó megafauna terrestre, como sí sucedió en otras islas mediterráneas, con unas condiciones geográficas diferentes. Por tal motivo, en las islas Baleares, nunca pudo habitar megafauna terrestre y por lo tanto nunca se han podido encontrar sus restos fósiles.


Ejemplos de algunos tipos de construcciones megalíticas, existentes en las islas Baleares.  Imagen
https://historiaeweb.com/2014/07/11/la-edad-de-los-metales-y-el-megalitismo/

Diversas localidades de la isla han conservado dispersos en el paisaje numerosos monumentos levantados con grandes bloques de piedra, esas construcciones ciclópeas, de los tipos antes mencionados, son de origen prehistórico. Sus verdaderos y primitivos constructores ya eran desconocido en tiempos de la antigüedad clásica. Este origen desconocido motivó la fácil interpretación mítica, por la cual la actividad constructiva megalítica obra de las culturas pretalayótica y talayótica, fue atribuida a antiguos gigantes humanoides constructores. 

Fotografía antigua de una construcción talayótica, hecha con grandes y medianos bloques de piedra. Se trata de la famosa "Naveta des Tudons", una construcción funeraria colectiva, de la prehistoria menorquina. Las figuras humanas dan idea aproximada de sus dimensione. Fotografía tomada en el primer tercio del siglo XX. Autores Baltasar Samper y Andreu Ferrer. Imagen: Arxiu fotogràfic de la Generalitat de Catalunya:  https://calaix.gencat.cat/handle/10687/448062

En el caso particular de la isla de Mallorca, a pesar de que los monumentos megalíticos son menos abundantes y menos visibles que en Menorca, probablemente, la proximidad y accesibilidad de la vecina isla de Menorca, habrían podido influir mucho en la formación de la antigua idea legendaria sobre la existencia de unos antiguos pobladores gigantes, como autores de las obras megalíticas de Mallorca. La proximidad insular y la semejanza arquitectónica habría contribuido a la formación de la idea popular de que, en la antigüedad más remota, una raza de gigantes habría podido llegar, por mar, desde la vecina isla de Menorca, para habitar también la isla de Mallorca, donde habrían seguido levantando sus características construcciones ciclópeas. 

Mapa de la isla de Mallorca mostrando la distribución de los restos arqueológicos talayóticos inventariados. Imagen: https://www.affordablemallorca.com/insights/talaiots-explore-mallorcas-archaeological-heritage

Juan Binimelis, el primer cronista del Reino de Mallorca, en su libro "Nueva Historia de la Isla de Mallorca y de otras islas adyacentes" (1593), impreso en 1927, en la Imprenta José Tous, Palma. Recogiendo viejas tradiciones orales, dice que los primeros pobladores de las islas Baleares, eran gentes relacionadas con un descendiente de Noé. Habiendo sido Túbal, un nieto de Noé, quien después del Diluvio universal, yendo de camino hacia Hispania (Península ibérica) para convertirse en rey, se topó por el camino marítimo con las islas Gimnésicas (Mallorca y Menorca). Allí desembarcaron las gentes caldeas (gigantes) que le acompañaban, procedentes de las montañas Caspias (cordillera del Cáucaso) y siendo estos acompañantes (gigantes) de Túbal, quienes habrían poblado, inicialmente, las las islas de Mallorca y Menorca, donde realizaron las numerosas construcciones con piedras colosales, cuyas ruinas se podían ver en numerosos lugares de aquellas islas.

"En la isla mayor que llaman Mallorca se hallan muchos indicios y señales que los
primeros pobladores que pasaron en compañía de Tubal. fueron gigantes, Y la cabeza y
príncipe de ellos fue un famoso gigante Harthleno o Artapano, hombre de increíble
estatura y grandeza" (I, 77).

Juan Binimelis, recogiendo la opinión de algunos mallorquines contemporáneos suyos,  en el cap. XIV del libro I de su Historia del Reino de Mallorca (1793), refiriéndose a los monumentos megalíticos, levantados con piedras ciclópeas, existentes en la isla de Mallorca, dice: "Y son tan grandes, que los que hoy viven, mirándolos, quedan admirados y hacen juicio cierto, diciendo que fabricadores de tales edificios, forzosamente habrían de ser gigantes o demonios" 

El legendario popular balear y sus personajes gigantes

Diversos cuentos populares tradicionales incorporaban entre sus personajes principales a gigantes humanoides, de enorme fuerza, gran crueldad, brutal voracidad y no demasiada inteligencia, que vivían y custodiaban enormes tesoros que guardaban en el interior de cuevas naturales o artificiales. Algunos humanos astutos y audaces supieron engañarles y robarles sus riquezas, convirtiéndose en enormemente ricos, de la noche a la mañana.

Es tres germans i es nou gegants, Volum I de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó. 1896. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan

Un geperut i un gegant Volumen IV de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó; 1904. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan

Tres germanes i un gegant. Tom XVIII Rondaya de rondayas en mallorquí. 1936. Ciutat de Mallorca: Gràfiques Miramar/Editorial Moll 

Las leyendas megalíticas o «tradiciones de gigantes» (como las llamaba Francesc de Albranca), son narraciones semifabulosas relacionadas con la prehistoria y asociadas con lugares y construcciones de un tiempo remoto, en el que la isla de Menorca estaba habitada, supuestamente, por gigantes. Esos relatos fantásticos ofrecen una explicación sobre el origen de los monumentos megalíticos que se pueden encontrar repartidos por el paisaje de la isla. Son ejemplos Sa naveta des Tudons i es pou de s’Aimador, Sa taula de Torralba i es fus de sa geganta, o Sa pica d’Albranca, entre otros.


Continuará próximamente 



domingo, enero 4

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (11)



por Heraclio Astudillo Pombo

"Huesos de gigante" en la isla de Santa María (Azores), vestigios fósiles de gigantes atlánticos que no de míticos atlantes (y 3ª parte)

Recapitulación

Hoy concluirá, de forma muy insatisfactoria, el tema de los supuestos "huesos de gigante" hallados en la isla de Santa Maria das ilhas Açores. Desafortunadamente, para conclusión deseada, no se ha podido localizar ningún tipo folclore mariense, antiguo ni moderno,  relacionado con los huesos fósiles de ballenas neógenas hallados en esa isla. 
El tema antes mencionado se había tratado en dos entradas de este blog, la primera fue la publicada el 12 de agosto de 2025 (https://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2025/08/grandes-huesos-fosiles-y-gigantes.html) y la segunda la del pasado 1 de diciembre de 2025 (https://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2025/12/grandes-huesos-fosiles-y-gigantes.html).
Tal vez, en el futuro, pueda localizarse u obtenerse la información etnológica necesaria, para la conclusión, teóricamente, correcta, y el tema pueda cerrarse de forma satisfactoria para el autor y para l@s lectores/as de este blog.

Gigantes legendarios en la literatura portuguesa

Parece ser que en la literatura portuguesa, tradicional, el gigante más conocido fue Adamastor, una figura mitológica, relativamente moderna, que representaba los diferentes peligros que, debían enfrentar y superar durante las travesías marítimas los navegantes lusos, en la época de la expansión geográfica portuguesa y los descubrimientos transoceánicos, en el mar embravecido, durante una violenta y peligrosa tormenta marina. 
Este gigante mítico, de la cultura marinera portuguesa, estaba especialmente asociado con las mortales amenazas que suponían las violentas y peligrosas tempestades que se solían producir en el Cabo de Buena Esperanza. Lugar que antes de la publicación de la obra literaria "Os Lusíadas", de Luís Vaz de Camões, publicada en 1572, era conocido con el nombre de el Cabo de las Tormentas. Antiguo nombre que fue cambiado por el rey Juan II de Portugal (1455-1495), para reflejar la esperanza de encontrar una buena ruta marítima hacia la India y las islas de las especias, después de haber superado sus peligros, pudiendo colonizar nuevos territorios donde establecer nuevas relaciones económicas y prósperas actividades comerciales con las que hacer prosperar el reino de Portugal.

Una representación gráfica, figurativa, del gigante Adamastor, a punto de ejecutar una acción malévola y mortífera sobre una carabela que navega cerca de la costa, en el Cabo de Buena Esperanza. Autor desconocido. Imagen:
https://pt.pinterest.com/saraavozinha/adamastor-mostrengo/


Con este tipo de marco legendario alegórico de los retos, peligros y dificultades que los navegantes debían superar para tener éxito en sus travesías, que estaría presente en la mente los navegantes portugueses de finales del siglo XVI, y teniendo en cuenta las duras condiciones ambientales de la vida de los marineros isleños instalados en las islas Azores, tan lejanas de la metrópoli, nunca debieron ser fáciles, ni gratas, en muchos de los aspectos de la vida cotidiana de sus primeros habitantes y navegantes, a pesar de haber sido denominadas "islas afortunadas". Las particulares condiciones ambientales reinantes en el archipiélago, derivaban del hecho de ser un grupo de islas aisladas, casi en medio del océano Atlántico, situadas a más de 1440 kilómetros de la metrópolis. Es fácil imaginar que la lejanía y el aislamiento, durante los primeros siglos de colonización, las dificultades que tuvieron que vencer debieron ser muchas, permanentes y enormes. 
Tal vez el desconocido e innominado gigante, o gigantes, de la isla de Santa María, solo sea una figura alegórica imaginaria con la que se pretendía representar las numerosas y variadas dificultades que los habitantes permanentes de esa isla o algún sector social o gremio profesional, en particular, tenían que superar cotidianamente, debido a su situación geográfica, casi  en medio del océano Atlántico, lejos de cualquier parte civilizada y de su patria. La falta de toda clase de referencias al personaje mítico resulta tan sorprendente como irritante para cualquier persona interesada en conocer este aspecto particular del folclore local de la isla.

El problema, aparentemente, irresoluble, consistente en poder llegar a conocer quién, o qué hecho, pudo haber sido el origen del supuesto gigante legendario, mariense, cómo se llamaba y qué representaba en la cultura popular, añeja, de los habitantes de la isla de Santa Maria, radica en el frustrante hecho de que no ha podido ser hallar ni una sola referencia, escrita u oral, a ese tipo de personaje, por muchos intentos que el autor ha realizado.

Si Adamastor es el gigante más conocido en la cultura portuguesa de los siglos XVI y XVII, a la vista de los nulos resultados obtenidos, parece ser que el gigante o los gigantes de la isla de Santa Maria son los más desconocidos de su categoría y su cultura popular. Nadie parece haber escrito nada sobre ellos, nadie parece saber nada de ellos. No parece razonable ni creíble que no se quiera compartir 
con los forasteros, interesados, el conocimiento local sobre el personaje, si es que existe. 
Tampoco parece posible que, todo aquello que se dice que manifiesta el folclore local, relativo a aquello que se ha imaginado y narrado, sobre los "huesos gigantes", hallados en la isla de Santa Maria, sólo se ha transmitido, circulado y conservado, en la cultura oral familiar de algunos de los isleños, cuyos ancestros eran originarios de la isla de Santa Maria, no habiendo trascendido al resto de la población, con raíces familiares menos antiguas o profundas.


Continúan las pesquisas legendarias

A pesar de todos los resultados fallidos o nuevos indicios sin continuidad, que iban oponiéndose a la progresión del proyecto investigador, no se desfallece y se sigue buscando resquicios por los que obtener nuevos datos. Se continuó buscando, en Internet, cualquier tipo de información legendaria, escrita, sobre gigantes azoreanos. Así fue como, después de mucho "googlear", se pudo localizar un recopilatorio de 30 leyendas populares marienses, titulado:  "As principais lendas da ilha de Santa Maria", recopiladas por la profesora Ângela FURTADO-BRUM. 
En el momento del hallazgo, quien escribe creyó posible que este recopilatorio pudiera contener alguna leyenda mariense sobre gigantes locales y pensó, sin mucho convencimiento EUREKA!!!. 
Como el mencionado recopilatorio era accesible por Internet, se realizó una revisión rápida del sumario. Luego se procedió a revisar unas pocas leyendas, cuyo título podía infundir cierta esperanza. Una vez revisadas se pudo comprobar, con gran sorpresa y mayor decepción, que entre ellas no aparecía ninguna narración legendaria que hiciera alguna mención de alguna clase de gigante mariense.
Este resultado nos hizo descartar la posibilidad de que pudiera tratarse de una "neoleyenda" inventada, recientemente. para dar cobertura literaria a ciertos hechos naturales o sociales, sucedidos, o supuestamente sucedidos, en cierto lugar y momento histórico, buscando como contexto social una perspectiva antigua y creando una trama con el contexto cultural apropiado.

Incomprensiblemente, en "la isla de los huesos de gigantes" (Santa Maria das Açores), parecía no existir ninguna leyenda, suficientemente extensa, socialmente, que recogiera alguna interpretación popular, de tipo legendario, del fenómeno paleontológico (huesos fósiles de grandes cetáceos) que se trataba de vincular con la cultura popular tradicional de los habitantes de la isla de Santa Maria.

Hallada una antigua leyenda de dos gigantes portugueses que tras un largo viaje acuático acabaron transformados en dos de las islas azorenses 

Sin desfallecer en el intento, a pesar del nuevo fracaso cosechado, se continuó persistiendo en las pesquisas "on line" sobre la posible existencia de gigantes azoreanos o marienses. De esta manera se pudo conocer que en todo el archipiélago de las islas Azores, parece ser que, solamente. existe una única leyenda que trata sobre un gigante o dos. Desafortunadamente para la investigación en curso, esa narración legendaria es conocida y está relacionada con la isla de São Miguel. 

Según esa leyenda la isla de São Miguel fue creada por el corpachón enorme de un gigante muerto, que llegó flotando desde la costa de Portugal, expulsado al océano Atlántico por la desembocadura del río Tajo, en cuyo valle había vivido. Flotando, entre dos aguas, el cuerpo del gigante difunto consiguió arribar a las islas Azores. El motivo del viaje era con el fin de reencontrarse con el cuerpo de su amada, también difunta, quien, tiempo antes, había llegado de la misma manera a otro islote del archipiélago, para transformarse en una isla. El destino, favorable al feliz encuentro de la pareja, haría que el gigante flotador acabara su viaje transoceánico abrazado a su amada.

Estatua de homenaje a Gaspar Frutuoso en Ribeira Grande (ilha de São Miguel), 
historiador, sacerdote y humanista portugués. Licenciado en Artes y Teología por la Universidad de Salamanca fue el primer historiador de las Azores. Su obra resulta imprescindible para conocer aspectos sociales, culturales y naturales de su tiempo, correspondientes a las islas atlánticas de Portugal y las Canarias. Imagen: https://www.researchgate.net/publication/316275597_Communicating_Information_on_Eruptions_and_Their_Impacts_from_the_Earliest_Times_Until_the_Late_Twentieth_Century/figures?lo=1

La leyenda mencionada fue recogida, a finales del siglo XVI, por 
el erudito portugués Gaspar Frutuoso, originario de São Miguel y una figura muy destacada de la historia intelectual de las Azores en el siglo XVI y siguientes. 
Frutuoso dedicó todo un capítulo entero del Libro IV, dedicado enteramente a la descripción de la isla de São Miguelen su obra enciclopédica Saudades da Terra. En ese capítulo trata sobre el mítico Almourol, un gigante morisco-portugués y su amada esposa cristiana Cardiga, Sucede en el Capítulo XXXVII, titulado "De la figura que se imagina tener la isla de São Miguel,  como la del gigante Almourola quien algunos pretendían que pudiera ser el guardián de una doncella, llamada Miraguarda, en aquel castillo, llamado de Almourol, nombre que decían que era el suyo; en que se describe toda su costa marítima y su figura, semejante a la de este gigante, tendido allí en el mar, con los pueblos, cabos y calas que la recorren como extremidades y parte de su cuerpo" 

El aspecto de Almurol, el moro legendario, bien pudiera ser semejante al de este gigante festivo. El gigante moro txiki fue realizado por Aitor Calleja, artista autodidacta, en mayo de 2012 con 1,8m de altura en diciembre de 2018 fue recrecido hasta los 2,20 metros de altura, para que su porteador pudiera seguir bailándolo sin problemas de estabilidad y desequilibrio. Imagen: Taller de Aitor Calleja:   https://constructordegigantes.com/gigantes-propios/gigantes-moro-txiki/

Frutuoso describe a lo largo de las pp, 147-151 / 250-254, con un exceso de detalles superfluos el viaje fluvial y luego atlántico del colosal cuerpo difunto del gigante Almourol. Concluyendo al llegar, finalmente, a su lejano lugar de reposo eterno, en un punto situado casi en medio del océano Atlántico. Lugar cercano al que reposaba el cuerpo difunto de su amada esposa, la giganta Cardiga. Frutuoso "infla" literaria y geográficamente, de forma muy exagerada, la sencilla trama de la narración legendaria popular. Concluyendo el capítuloo con la descripción de la supuesta y forzada gran semejanza de la geografía física de la isla de São Miguel con el cuerpo y vestimenta del gigante legendario morisco, yacente en medio del océano.
De una forma muy resumida se sintetizará la mayor parte de la información legendaria que resulta esencial, en relación al tema central de la trama de la leyenda escrita por Frutuoso: el viaje de los cuerpos de los gigantes difuntos. 
El relato cuenta que Almourol era un gigante moro o morisco que gobernaba un castillo del mismo nombre, situado en una pequeña isla en medio del río Tajo, no muy lejos de la ciudad de Lisboa, en el antiguo Reino de LusitaniaNo se sabe bien si el gigante dio su nombre a la fortaleza o si fue a la inversa. El gigante Almourol era el máximo responsable de la guarnición que custodiaba a una hermosa doncella, noble, llamada Miraguarda, que permanecía recluida en el interior del castillo. En otras versiones, al parecer sin censura eclesiástica, era una princesa retenida por orden de su padre, hasta que alcanzara la edad de ser casada. 
Almourol estaba casado con Cardiga, una giganta cristiana. Habían tenido un hijo, llamado Taco que, por un descuido y a pesar de su gigantesca estatura, había muerto ahogado en una parte muy profunda del río Tajo, dejando su nombre a una aldea cercana, la actual Tancos. Antes del accidente mortal Taco había tenido un hijo llamado Taquinho, quien también dejó su nombre a otra aldea cercana, la actual Tanquinhos.

La representación gráfica muestra el cadáver, inmensamente grande, de un gigante humanoide que yace estirado sobre una playa, con las piernas en el mar, mientras algunas personas sorprendidas contemplan con admiración el enorme cuerpo expulsado por el mar. Obra titulada "El gigante ahogado", original de Anastasia Balakchina, basada en el contenido del cuento de J. G. Ballard
Imagen: https://www.reddit.com/r/ImaginaryMonsters/comments/j9o0q2/the_drowned_giant_by_anastasia_balakchina_based/

Cierto día, la diosa Átropos, tejedora de los hilos de la vida, cortó el hilo de la vida del  gigante Almourol. Una vez muerto, el coloso tuvo que ser enterrado fuera de su castillo, cerca del río Tajo, pues su gran estatura impedía poder enterrarlo estirado en el interior de la fortaleza. Pocos años después, una feroz crecida del Tajo provocó fuertes corrientes que barrieron las orillas, excavando la tumba de Almourol, consiguiendo remover y arrastrar el cuerpo del gigante, que fue transportado, aguas abajo, por la corriente del río, flotando entre dos aguas. Pasando a través del ameno y variado paisaje del país luso, situado en ambas riberas del Tajo. El enorme cuerpo muerto de Almourol, al llegar a la desembocadura del río, sería expulsado a la inmensidad de las aguas del gran Océano Atlántico. 

Mapa de la zona oriental de las islas Azores, mostrando la forma, dimensiones y posición relativa entre las isla de São Miguel y Santa Maria. Fragmento de captura de pantalla. Imagenhttps://commons.wikimedia.org/wiki/File:MapaTopogr%C3%A1ficoAzores-es.svg
 
Desde allí, las corrientes oceánicas lo llevaron hacia el oeste, flotando entre dos aguas, durante muchos kilómetros y mucho tiempo, hasta que el cuerpo de Almourol cubierto con la tierra y las algas adheridas durante el largo y lento viaje, favorecieron que aquel cuerpo gigante quedara encallado entre unos islotes que allí había. Lentamente fue fundiéndose con aquellos peñascos y dando origen su enorme cuerpo a una nueva isla la de São Miguel, formada de esta manera prodigiosa en aquel lugar del océano.
Algunos años antes, había sucedido otra violenta crecida del río Tajo, tan intensa y feroz como la que había sacado al gigante Almourol de su tumba, sacando también de su tumba el cuerpo de la giganta Cardiga, que había sido enterrada, en la Quinta da Cardiga, un palacio cristiano construido no muy lejos del castillo, en las cercanías del río Tajo.
El cuerpo de la giganta Cardiga, por el mismo proceso y siguiendo la misma ruta oceánica, habría acabado por llegar y quedarse en la misma zona del océano, no lejos de allí. El cuerpo de la giganta Cardiga también habría acabado su viaje atlántico de la misma manera que el de su esposo Almourol, embarrancando en otro islote, con cuyos peñascos se habría acabado fundiendo y convirtiendo en tierra, transformándose en una isla, la de Santa Maria.
De esta manera prodigiosa, los cuerpos de ambos esposos gigantes, acabaron reunidos en aquel lejano lugar después de su muerte. Según relata esta leyenda resultaría que las islas de São Miguel y Santa Maria, situadas en la zona oriental de las islas Azores, serían los cuerpos transformados, prodigiosamente, de los esposos gigantes: Almourol y Cardiga, respectivamente.

En conclusión: según la leyenda, mitológica, recogida y narrada por Frutuoso, la isla de de Santa Maria, seria el cuerpo de la giganta Cardiga, esposa del gigante Almourol, tranformado en esa isla del archipiélago de las Azores. 
Por lo tanto, los supuestos huesos de gigante hallados en la isla de Santa Maria, podrían ser interpretados, fantasiosa y legendariamente, como los huesos de la giganta Cardiga pues, a fin de cuentas, la isla de Santa Maria era el resultado de la transformación prodigiosa del cuerpo difunto de la giganta Cardiga, esposa de Almourol.
En la actualidad, incomprensible y sorprendentemente, no parece existir ninguna leyenda mariense que mencione este origen mítico de la isla de Santa Maria, ni se ha encontrado ninguna otra interpretación semejante, ni ninguna leyenda relacionada con gigantes.


¿Posibles residuos culturales, ancestrales, de la época precientífica?

Los primeros hallazgos científicos de grandes huesos fósiles, vestigios de grandes cetáceos prehistóricos, corresponden a los siglos XIX y XX, por lo que seguir utilizando la antigua denominación "huesos de gigante", en pleno siglo XIX y XX hubiera sido un arcaísmo mental y lingüístico, inadmisible para personas cultas, poseedoras de una mentalidad moderna y racionalista. Por el contrario el uso de este léxico arcaico o no representaría un problema grave para personas de escaso nivel académico, poseedoras de una mentalidad tradicional y de ideas precientífica, culturalmente ancladas en las tradiciones orales ancestrales, vigentes en tiempos pasado. Pero la falta total de narraciones populares tratando sobre gigantes o huesos gigantes, parece invalidar esta alternativa hipotética.



Detalle de un lugar de la costa acantilada de la isla de Santa Maria, en el que se puede apreciar un lentejón de rocas sedimentarias incluido en materiales volcánicos. Se puede ver la estratificación inclinada del material sedimentario formado por biocalcarenitas marinas extraordinariamente ricas en fósiles de invertebrados marinos y, ocasionalmente, con algunos escasos, y aislados, restos óseos de grandes cetáceos. Imagen: https://www.geocaching.com/geocache/GC67Y1M

"La primera información publicada sobre este asunto [los hallazgos de huesos fósiles de ballenas] data del siglo XIX, fue dada a conocer por Boid (1835), quien escribió: "En una parte del lado noroeste, difícilmente accesible, se puede ver un inmenso fémur fósil". Este hueso, localizado en Ponta do Pesqueiro, fue posteriormente identificado por Bedemar (1837) como un hueso de ballena" (Estevens y Ávila, 2007)."

El hallazgo de otros fragmentos óseos fósiles, tales como vértebras y costillas de grandes cetáceos, fueron reportados por autores posteriores (Cotter 1888-1892; Teixeira 1950; da Ferreira 1955; Zbyszewski y Ferreira 1962b) pero nunca fueron objeto de un estudio detallado adecuado, para poder reconocer la verdadera naturaleza zoológica de aquellos restos óseos, y poder identificarlos como huesos atribuibles a grandes cetáceos del pasado.


Explorando la toponimia buscando la presencia de referencias legendarias 

A veces, la toponimia guarda memoria de sucesos antiguos, reales o imaginarios, ya olvidados por la memoria colectiva de una 
determinada comunidad humana, establecida en un determinado lugar. Se exploró la toponimia insular, hasta donde fue posible, con la intención de localizar toponimia popular relacionada con gigantes, desafortunadamente, no fue posible encontrar ningún topónimo tradicional, que pudiera estar relacionado con "gigantes" ni con "huesos de gigante" (fósiles o subfósiles)
El único topónimo relacionado con gigantes que se pudo hallar fue el que identificaba una pequeña zona del arroyo de Maloás, llamada la "Calzada del Gigante", este nombre está motivado por que una parte de su curso, presenta un lecho basáltico con un pavimento superficialmente poligonal, con un aspecto del tipo denominado, popularmente, "Calzada de Gigantes". Este arroyo está situado en la zona de Piedade-Malbusca (Santo Espírito). El acantilado de columnas basálticas, por el que se despeña el arroyo Maloás, cuando lleva suficiente agua, tiene una altura de entre 15 y 20 metros y una extensión de alrededor de 220 metros.

En nuestra opinión se trataría de un nombre de lugar de creación muy reciente, vinculado al turismo mochilero internacional. Seguramente este topónimo mariense fue importado de la isla de Irlanda, donde se impuso por primera vez. 
La "Calzada del Gigante" irlandesa ( "The Giant's Causeway") es un área que contiene unas 40 000 columnas prismáticas de basalto, provenientes del enfriamiento relativamente rápido de la lava solidificada dentro de un cráter o caldera volcánica. El hecho mencionado ocurrió hace unos 60 millones de años.[1]​[2]​ El lugar se encuentra en la costa nororiental de la isla de Irlanda, unos 5 km al norte de Bushmills en el condado de Antrim, Irlanda del Norte. Su descubrimiento fue anunciado en 1693 por Sir Richard Bulkeley, miembro del Trinity College de Dublín, al presentar una ponencia ante la Royal Society. Sin embargo, el descubridor a quien se le debería haber atribuido el mérito fue el obispo de Derry, quien había visitado el lugar un año antes.


Aspecto de la zona llamada la "Calçada do Gigante" o "Calçada dos Gigantes", visible en el lecho del arroyo Maloás que en la imagen aparece con poquísima agua. Al fondo, se ven los enormes prismas de basalto que resultan muy visibles en el acantilado. En su zona blanquecina, formada por incrustaciones minerales, en épocas húmedas desciende una cascada de agua que añade belleza y exotismo al paisaje transitado por los excursionistas que siguen la ruta circular que circunda toda la isla de Santa Maria. Fotografía original de Pepe Brix.
Imagen: https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291


Antiguamente, se decía que preguntando se podría acabar llegando hasta Roma...


El aserto popular que encabeza este punto, es un vestigio de cuando muchos creyentes cristianos peregrinaban a Roma "ciudad santa" y capital de la cristiandad, por motivos puramente religiosos, para poder beneficiarse de ciertas bendiciones vaticanas e indulgencias papales. 
La escuché muchas veces en boca de mi abuela, pues lo decía con frecuencia, cuando el autor era niño y se disculpaba por no haber podido hacer alguna tarea o realizar algún encargo particular. Cuando pretendía justificar la inacción por no saber dónde estaba algún instrumento necesario o material imprescindible, o por desconocer cuál era el procedimiento que debía aplicarse para conseguir un resultado determinado.
En esta ocasión, en la que se necesitaba disponer de una información, importante, de la que se carecía, se hizo como ya se ha hecho en otras muchas ocasiones, anteriores, preguntar a varios supuestos poseedores, potenciales, de la información necesaria.

Así es que se escribió a Mario Estevens y Sérgio Ávila, los autores del artículo de 2007 en el que se decía:"Estos fósiles, sin embargo, han sido conocidos desde hace mucho tiempo por la población local, que comúnmente se refiere a ellos como “ossos de gigantes” [huesos de gigantes]." y, también, del artículo de 2010 en que se decía: "Finalmente, e igual de interesante, es el papel que han desempeñado estos fósiles de ballena en el folclore local de la isla de Santa Maria (Azores) y en la historia de la isla de Santa María, cuyas referencias populares se remontan a varios siglos atrás." Pero, nadie respondió.

También se consultó el asunto a otros colegas lusos con los que se había mantenido algún contacto epistolar, en años anteriores, y que sabía que habían realizado trabajo de campo en la isla de Santa Maria. Puesto que se presuponía que, tal vez, ellos por su estancia y relación con el lugar motivo de mi interés etnopaleontológico, podrían haber escuchado alguna conversación o recibido algún relato popular y por tanto disponer de parte o de toda la información que era necesario conocer. En caso contrario, quizás dispondrían de algunos contactos personales que podría facilitar la información que nunca, antes, había podido ser hallada.

"El cíclope Polifemo". Representación pictórica del aspecto físico de un gigante humanoide mítico, en un fresco que forma parte de la decoración del gran salón del Palacio Farnesio en Roma. Esta pintura es una obra original del artista Annibale Carracci, realizada entre 1595 y 1605. Imagen: https://www.ecured.cu/Gigante

Desafortunadamente, no se obtuvo la información necesaria para la conclusión de la investigación etnopaleontológica mariense, no hubo resultados satisfactorios. Algunos de los destinatarios de la petición de colaboración desinteresada no respondieron a la solicitud de información. Otros dijeron desconocer completamente el asunto. Otro, dijo que, muchos años atrás, un habitante de Santa Maria le había explicado un relato de gigantes isleños, mientras realizaba su trabajo, pero como estaba tan intensamente concentrado y absorto en las labores científicas que estaba realizando, en aquel momento, no pudo prestarle mucha atención al relator. De manera que del relato recibido entonces, actualmente, ya no recordaba nada concreto de aquella historia fantástica.

En fin, a pesar de que el "romero" que firma esta entrada, ansiaba profundamente, alcanzar el beneficio del conocimiento, llegando metafóricamente hasta "Roma", y aunque siguió el procedimiento recomendado, preguntando a varios informantes que halló en su camino, nunca pudo pisar suelo romano. Puesto que no recibió ninguna información útil, no pudo encontrar el camino necesario para poder
 transitar y concluir, felizmente, su viaje con destino a "Roma". Naturalmente, este final de recorrido, tan insatisfactorio cómo resultado de tanto esfuerzo y dedicación invertidos, produjo un gran disgusto en el intelecto y una gran frustración en el corazón del mencionado romero etnopaleontológico. Pero sirvióle para rec9rdar aquel viejo dicho popular que dice "la paciencia es la madre de la Ciencia" y que "por cada éxito alcanzado se consiguen cuatro fracasos"...

Fuentes

Anónimo (2012). Descoberta mandíbula de cetáceo com 100 mil anos. tvi24 CF, 18 set 2012

Anónimo (2019). Ribeira do Maloás – Isla de Santa María. By Açores, 18 de junio de 2019: https://byacores.com/es/ribeira-maloas/

Anónimo (2023). "Santa Maria, pelas artérias da ilha-mãe". National Geographic, 5 de Junho de 2023 https://www.nationalgeographic.pt/viagens/santa-maria-pelas-arterias-da-ilha-mae_3291

Anónimo. Vila do Porto die Inselhauptstadt. (Vila do Porto la capital de la isla (Santa María)). Azoren Oline Com: http://www.azoren-online.com/santamaria/tipps/sehenswuerdigkeiten/viladoporto/index.shtml

Anónimo. Fossils at Church. Igreja de S. Pedro [Santa Maria, Azores]. Geocaching Com: https://www.geocaching.com/geocache/GC67Y1M

Anónimo. Paleontología de Azores. Macaronesian Org https://www.macaronesian.org/es/show/paleontologia-de-azores

Ávila, S. (2009). Os Fósseis de Santa Maria. PORTUGALA, 14 - Novembro https://www.academia.edu/24111154/Os_f%C3%B3sseis_de_Santa_Maria?

Ávila, S., Ramalho, R., Habermannand, J & Titschack, J. (2018). The Marine Fossil Record at SantaMaria Island (Azores) in U. Kueppers & C. Beier (eds.) Volcanoes of the Azores. Springer-Verlag

Andrade Melo, José (2018). Os fornos de cal na Ilha de Santa Maria. Blogue Naturmariense, 30-09- 2018: https://natur-mariense.blogspot.com/2018/09/os-fornos-e-exploracao-da-cal-em-santa.html

Bispo, A.A. „Imagens em narrativas tradicionais e contextos histórico-geográficos: a época dos Templários em romance na personificação dos Açores - de ilha no Tejo a São Miguel e Santa Maria no Atlãntico: o gigante Almourol e sua mulher Cardiga“. Revista Brasil-Europa: Correspondência Euro-Brasileira 175/4 (2018:5). https://revista.brasil-europa.eu/175/Almourol.html

Costa, Maria (2017). Santa Maria: A ilha dos ossos de gigante. Linkedin 20 de enero de 2017. https://www.linkedin.com/pulse/santa-maria-ilha-dos-ossos-de-gigante-maria-costa/

elisabetedb (2013). “Calçada do Gigante ou Ribeira do Maloás" Paisagens e Monumentos de Santa Maria, 19 de abril de 2013 https://paisagenssantamaria.blogspot.com/2013/04/calcada-do-gigante.html

Estevens, Mário & Ávila, Sérgio P. (2007). Fossil whales from the Azores. Açoreana 2007, Supl. 5: 140-161

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Frutuoso, Gaspar, (1998) Saudades da terra: livro IV - Nova ed. Ponta Delgada: Instituto Cultural de Ponta Delgada:
https://fgf.uac.pt/files/public/documents/2022/03/5a2f95c5d6880f33e144c8ef4883191ca218f371f0de7be4aa7913b42171adba.pdf

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Rui Fonseca (2023). ‘Lendas de Almourol – aura de magia e mistério’ por Fernando Freire. Medio Tejo, 19-08-2023
https://mediotejo.net/lendas-de-almourol-aura-de-magia-e-misterio-por-fernando-freire-2/ 

Trindade Reis, José Rafael (). Lenda de Almourol e da Cardiga (Descobrimento das Azores) http://atalaia-barquinha.blogspot.pt/.../lenda-de...