jueves, julio 22

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (13)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida


Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con determinados santos y santas (3)


Las "piedras de san Esteban", en Salvatierra/Agurain (Álava) 


Introducción

En la entrada de hoy se va a tratar sobre dos tipos de piedras relacionadas con el mismo santo, san Esteban Mártir. Las denominadas "piedras de san Esteban" de Salvatierra, en Álava (País Vasco, España), y
las denominadas "piedras de san Esteban" de Tarascón, Provenza-Alpes-Costa Azul (Francia). Aunque en este blog solamente se trata sobre fósiles ibéricos, hoy se ha hecho una excepción al incluir un fósil francés. Ello se debe a cuatro coincidencias, pues en ambos casos:
- Se trataba de equínidos fósiles de forma acorazonada, ambos del Cretácico. 
- Se les denominaba de la misma manera, tanto en España como en Francia
- Se les creía directamente relacionadas con el martirio y causantes de la muerte del mismo personaje, san Esteban Mártir
- En la actualidad, tanto en España como en Francia, se sabe muy poca cosa sobre el folclore relacionado con ellas.


Las "piedras de san Esteban" españolas

Todo lo que se ha podido averiguar sobre esta clase de "piedras", consideradas de formación y cualidades prodigiosas, en siglos pasados, es muy escaso y bastante antiguo, pues toda la información hallada que trata sobre ellas procede del primer tercio del siglo XX.

Según publicó Federico Baraibar, en sendas publicaciones de 1903 y 1908, dedicadas a tratar sobre el léxico alavés no recogido en el diccionario de la lengua castellana de su época, la causa por la que los habitantes de Salvatierra (Álava) utilizaban la curiosa denominación de "piedras de san Esteban" para denominar a cierto tipo de fósiles de erizos marinos se basaba en la existencia de una antigua creencia legendaria local. Los habitantes de esa localidad alavesa, suponían que la lapidación de San Esteban mártir había sido ejecutada por los judíos, utilizando esa clase de piedras como proyectiles.
Tales "piedras" supuestamente martiriales, consistían en ejemplares de equínidos fósiles del género Micraster, que los lugareños hallaban en los campos y laderas de aquella localidad alavesa. Mayoritariamente se trataría de ejemplares de las especies M. brevis y M. cor anginum, por ser los más frecuentes y abundantes en esa zona geográfica.

"Piedra de San Esteban [Salvatierra] s. f. Erizo fósil. Micraster brevis; M. cor anguinum Klein. Supone el vulgo que la lapidación de San Esteban se verificó con esta clase de piedras." (1903)

"Piedra de San Esteban—Erizo fósil— (Micraster cor anguinum Klein)" (1908)


Representación gráfica, moderna, de la ejecución de san Esteban, considerado un hereje por el judaísmo oficial de su tiempo (s. I), por medio del apedreamiento colectivo o lapidación. En tiempos bíblicos, entre los judíos, esta forma bárbara de ejecución era una costumbre aceptada socialmente. La víctima arrodillada en el suelo, aparece rodeada y a merced de sus fanáticos y sanguinarios ejecutores.
Imagen: FESTIVITA’ DI S.STEFANO

La interpretación popular de las características particulares de este tipo de equínidos fósiles que realizaban los habitantes de Salvatierra, se basaba en una suposición legendaria, totalmente imaginara y sin ningún fundamento geográfico ni histórico. Su formación se atribuía a que habían sufrido una transformación milagrosa, por el hecho de estar implicadas en el martirio y la muerte de san Esteban Mártir. Tan disparatada creencia popular, desde una perspectiva racionalista y un enfoque naturalista, resultaba que para nuestros ancestros era reforzada por el hecho de que esta clase de "piedras" atípicas, reunían una serie de características morfológicas que las hacía muy especiales e inusuales. Tenían la forma de un corazón y según el simbolismo iconográfico que se le atribuía a ese órgano humano, representaban el "amor místico" y haber sufrido el martirio mortal por defender la religión de Cristo, sería una gran demostración de amor a Dios y a su religión cristiana. 
Además, esta clase de "piedras" atípicas, en el lado convexo o superior, presentaban una marca central en forma de cruz (en realidad es de estrella de cinco brazos, pero uno es muy corto y no lo tenían en cuenta), que es el símbolo de Cristo, de su amor a la humanidad y de la religión cristiana.
Antiguamente, se habrían considerado ambas características, forma cordiforme y marca cruciforme, supuestamente exclusivas de este tipo de fósiles, como dos "señales divinas", cuya finalidad, se presuponía, era para que pudieran ser identificadas por los cristianos, como un tipo de piedras "muy especiales", puesto que habían sido "modeladas" y "marcadas" por la voluntad de Dios. Tales características servían para poner en evidencia su naturaleza sagrada, su origen sobrenatural y sus virtudes extraordinarias... y también para ayudar a los cristianos a que recordasen un episodio memorable y ejemplar de la Historia Sagrada cristiana: el martirio y muerte de Esteban por no querer renunciar a sus creencias religiosas cristianas.

Aspecto claramente acorazonado, típico de la especie, que muestra un ejemplar de Micraster coranginum,  del 
Cretácico superior. Además en esta imagen, debido a la iluminación, se aprecia muy bien la marca en forma de cruz que muchas personas creen ver en cuatro de los cinco surcos ambulacrales. Ambas características, forma acorazonada y marca cruciforme, son típicas de esta especie y han dado origen de muchas interpretaciones legendarias, creencias y usos populares en ciertas localidades de Álava, Guipúzcoa y Navarra.
Imagen: Hontza museo

Algo muy semejante a lo mencionado por Baraibar, y posiblemente procedente de esta fuente, escribía el geólogo y paleontólogo Mariano Faura Sans, en 1921, en la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana Espasa

"Piedra de San EstebanNombre popular dado en Álava a ciertas piedras de forma ovoide, muy lisas y con una figura como de cruz en la parte superior que es la más convexa. En realidad se trata de fósiles de erizos de mar (equínidos) del género Micraster coranginumEl nombre popular deriva de que se creía que este tipo de piedras eran las que habían usado los judíos para lapidar al santo mártir."

En el caso de los erizos marinos fósiles del territorio de Salvatierra/Agurain, hasta el momento presente, no ha podido llegar a conocerse si aquellos fósiles de Micraster que eran encontrados en los terrenos de la localidad alavesa, llegaron a ejercer algún tipo de influencia cultural, a parte de las léxicas y legendarias. Nos referimos a influencias culturales de tipo supersticiosos que hubieran podido favorecer la aparición de alguna otra creencia irracional, relacionada con algunas supuestas propiedades extraordinarias, aprovechables en benefició personal, y/o de algún tipo de uso protector supersticioso (amuleto, remedio), por el hecho de tratarse de una clase de piedras muy especiales, de formación prodigiosa, en este caso particular milagrosa, relacionadas con la advocación de san Esteban Mártir y con su martirio y muerte. 


Un caso muy semejante en la Provenza 

Resulta curioso que, antiguamente, en cierto territorio del sur de Francia, concretamente en una localidad de la Provenza, también se había relacionado una cierta clase de "piedras marcadas", pertenecientes a esta misma categoría zoológica (equínidos), con el martirio de san Esteban. Concretamente como las piedras usadas como proyectiles por los judíos para martirizar y dar muerte al santo, por lapidación.  
Según escribió Frédéric Mistral, en su obra "MES ORIGINES. Mémoires et récits" publicada en 19, en la localidad de Tarascon, cuando el era un muchacho adolescente, se denominaba a los erizos fósiles "pèiro de sant Estève", en provenzal o "pierres de saint Étienne", en francés, es decir "piedras de san Esteban" y los niños las buscaban y recogían en los barrancos de "la Motatgnetta" en los alrededores de la antigua abadía de de saint Michel de Frigolet. Iniciada la investigación pertinente, por quien escribe, pudo llegar a saber que se trataría de ejemplares del género Toxaster y más exactamente de las especies T. amplus y T. retusus

Aspecto relativamente acorazonado, típico de la especie, que muestra un ejemplar de Toxaster retusus, del Cretácico inferior.
Este sería el aspecto que tendrían algunas de las denominadas  "pierres de saint Étienne", en francés, o "pèiros de sant Estève", en provenzal.
Imagen: NHM London

De momento, se desconoce si aquellos ejemplares de erizos marinos fósiles que, a mediados del siglo XIX, eran recogidos por los muchachos, luego les dieron algún uso particular, o si la diversión consistía en encontrarlos, reunirlos, competir e intercambiarlos. También se desconoce si los adultos de la localidad, contemporáneos o sus ancestros de siglos anteriores, les habían atribuido alguna clase de virtudes maravillosas y, en consecuencia, les dieron usos supersticiosos específicos.

También se desconoce si una misma denominación vulgar, para dos tipo de "piedras figuradas" de aspecto semejantecomunes en ambas zonas, surgió de manera independiente, siendo la vinculación con san Esteban una coincidencia, pero hecho puramente casual, o si, por el contrario, el nombre se originó en una localidad y fue trasladado a la otra, por población trashumante, migrantes o clérigos. Es decir si era originaria de España o si procedía de Francia.


Patronazgos atribuidos a san Esteban mártir

Según la tradición de la Iglesia católica y la religiosidad popular, San Esteban es patrono de la ciudad de Roma, y de la población alavesa de Narvaja, lugar donde sus habitantes paganos, según cuenta la leyenda popular, hartos de sus sermones recriminatorios o propagandísticos expulsaron a pedradas a san Elías, tirándole, precisamente unas estrañas piedras que acabarían por recibir el nombre de "piedras de san Elías", que no eran otra cosa que ejemplares de Micraster fósiles (Si se desconoce el caso o flojea la memoria, es recomendable ver la entrada dedicada a estas piedras). 
En relación a los oficios, San Esteban es protector de los caballos y de los mozos de cuadra, de los cocheros de coches de caballos, de los canteros, de los albañiles, de los carpinteros,  de los tejedores, de los sastres y de los  toneleros. 
En relación a la salud humana, San Esteban es protector contra la obsesión, las formación interna de piedras o cálculos, la aparición de la pleuresía y los dolores de cabeza. También es abogado intercesor para pedirle una buena muerte. Su fiesta se celebra el 26 de diciembre.

Siempre que veo esta pintura de San Esteban (1476), obra de Carlo Crivelli (1435-1495), pintor italiano del Quattrocento, observo con atención las formas y las sombras de las tres piedras ingrávidas, esperando encontrar un detalle que me permita afirmar que el pintor se inspiró o tomó como modelos a tres equínidos fósiles.
Imagen: Wikipedia

Se desconoce si, antiguamente, este tipo de equínidos fósiles, fueron utilizados como amuletos protectores por los habitantes de Salvatierra/Agurain (Álava) o por los de Tarascon (Provenza), par defenderse contra las amenazas latentes en el entorno, a su medio de vida o a su salud personal.


Justificando un origen milagroso para esta clase de piedras

Aunque no se ha podido encontrar ningún documento que contenga alguna explicación precisa, de origen popular, para la formación de las "piedras de San Esteban" españolas o para las "pierres de saint Étienne" francesas, antes mencionadas, conocemos algunos otros casos que, sl menos hipotéticamente, podrían llenar este vacío. 
Sabemos que en algunas leyendas tradicionales españolas, se atribuía la forma tan extraña como característica que presentaban ciertas clases de "piedras", relacionadas con determinados personajes del santoral católico, por la influencia milagrosa, con efecto transformador instantáneo. 
Se decía que la transformación de la piedra común en piedra especial, había sido causado por la poderosa influencia milagrosa que ejercía el cuerpo del santo, en si mismo y en su alrededor. La total transformación, instantánea y milagrosa, de las piedras vulgares lanzadas por sus enemigos, en otras de piedras de curioso aspecto (fósiles), se justificaba en unos casos por el "contacto directo" de aquellas piedras, inicialmente vulgares, con el cuerpo del personaje sagrado y en otros casos, por haber pasado a escasa distancia del mismo. Finalmente, en otras ocasiones, la transformación se justificaba por haber permanecido, durante un cierto tiempo, en su inmediata proximidad. 
Por medio de alguna de las tres "sencillas" y muy creíbles maneras, antes mencionadas, antiguamente, se explicaba cómo unas piedras originalmente vulgares y de aspecto común, se habían podido transformar en unas piedras con unas formas tan extrañas, como características. 
Además tales "piedras especiales" solían ir acompañadas de ciertas marcas, estampadas o esculpidas sobre su superficie que también eran interpretadas en clave mítica, atribuyéndoles un origen sobrenatural, siendo consideradas como auténticas señales divinas. 
Tal conjunto de características morfológicas típicas de aquella clase de "piedras especiales" y de naturaleza extraordinarias, parecía "certificar", claramente, un supuesto "origen "prodigioso-milagroso" para aquella clase de piedras. En España, en esta clase de piedras portentosas, predominan los equinodermos fósiles, ya se trate de equinoideos o de crinoideos.


Una última sorpresa

Federico Baraibar Zumárraga, en las dos obras antes mencionadas, recoge la existencia de un nombre sinónimo para las "piedras de san Esteban" que también se utilizaba en Salvatierra y su comarca: "matacristos".

Matacristos [Salvatierra] s. m. Erizo fósil. Micraster brevis, M. cor anginum. Dicen las gentes del campo que con esta clase de piedras hirieron los judíos a Jesús. De ahí el nombre. En la misma comarca "piedra de San Esteban" por igual creencia (1903), (p. 168)

Matacristos — Erizo fósil — (Micraster cor anguinum Klein).  Los campesinos dicen que con esta clase de piedras hirieron los judíos á Jesús. Por parecida leyenda llaman también á estos fósiles "piedras de San Esteban" ó "piedras de Santa Catalina". (1908) (p. 284)


Fuentes

- Anónimo. Base de données de la collection d'échinodermes fossiles du Muséum. Muséum national d'Histoire naturelle. Paris. 
- Anónimo (2016). ¿Quién era San Esteban? ¿Por qué se celebra el 26 de diciembre? LAS PROVINCIAS, 26/12/2016
- Baraibar Zumárraga, Federico. 1903. Vocabulario de palabras usadas en Álava y no incluídas en el diccionario de la Real Academia Española (decimotercia edición) o que lo están en otras acepciones o como anticuadas. Madrid. Establecimiento Tipográfico de Jaime Ratés (Sucesor de P. Núñez) Plaza de San Javier, núm. 6. (p. 203) 
- Baráibar Zumárraga, Federico. 1908. Nombres vulgares de animales y de plantas usados en Álava y no incluidos en el «Diccionario de la Real Academia Española»   (Décimatercia edición). Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural», Junio de 1908. Madrid, Fortanet. 1908 (p. 285)
Faura Sans, Mariano (1921). Piedra de San Esteban. Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana Espasa, vol. 44. Espasa. Barcelona. (p. 660)
- Mistral, Frédéric (1879). "LOU TRESOR DOU FELIBRIGE" ou "DICTIONNAIRE PROVENÇAL-FRANCAIS" , T.2, (p. 522) 
- Mistral, Frédéric (1906). Moun espelido. Memòri e raconte/ Mes origines. Mémoires et récits Plon. Edición bilingüe provenzal-francés (p. 153)

jueves, julio 1

Márquetin, enología y registro fósil (18)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida


Uso del registro fósil, como emblema de ciertos vinos españoles 
(18ª parte)

El vino Trilo-Vites de la bodega Pago de la boticaria

La primera 
información sobre este vino se halló en noviembre del 2017, durante el transcurso de una búsqueda temática rutinaria, realizada a ciegas, mediante el uso combinado de dos palabras clave. La palabra clave trilobites, en combinación con la palabra clave vino, hizo aflorar entre otros varios resultados, la etiqueta de un vino denominado Trilo-Vites. A primera vista, la visión de aquella etiqueta parecía augurar que encontrar más información sobre aquel vino, sería tarea fácil y rápida. Nada más lejos de la realidad.
Tas muchas búsquedas en Internet no se pudo encontrar ninguna otra información relacionada con aquel vino. Aparentaba ser un proyecto empresarial que aún no había sido puesto en práctica.
En aquel momento, la única información disponible que había sobre este vino, era la que contenía el proyecto de su etiqueta frontal, cuya imagen había sido difundida en Internet por la diseñadora gráfica Dori L. del Estudio de diseño especializado en Etiquetas para vinos y licores, creación de marcas, Branding, que al parecer había sido la profesional responsable de su diseño, por encargo la empresa productora y por el complemento informativo que también proporcionaba la propia diseñadora gráfica, como forma de contextualizar aquel diseño de encargo y para promocionar su propio trabajo profesional, entre clientes potenciales del sector de las bebidas alcohólicas.  

"Un diseño para un vino de autor muy especial. Viñedos cultivados en la ladera de un yacimiento de trilobites; seres de la época del cuaternario, en la zona de Murero, Aragón. Ahí se encuentra una de las más amplias muestras de fósiles que se pueda encontrar en el mundo. De ahí sale éste vino sin par."

Aspecto del diseño de la etiqueta del vino Trilo-Vites, tal como aparecía en el Facebook de la diseñadora gráfica  "Dori L." (Dori López) en su sección de Diseño Gráfico-Packaging ,Vino, publicado el 16 de mayo de 2017 en su Facebook. 
Imagen: https://dorilopez.com/project/trilo-vites/

En aquel proyecto de etiqueta, de reciente diseño, se podía ver lo siguiente:

En la parte alta, aparecía el siguiente texto:
Vino natural de Garnacha, cepas viejas
Fermentación espontánea
10 meses en barrica


En la parte central: dos grandes dibujos esquemáticos, impresos a dos tintas (gris y marrón siena), aparecían representdos dos elementos emblemáticos de aquel vino y de aquella bodega: una vieja cepa de viña, sin hojas, y debajo de ella, a la izquierda, un dibujo esquemático de un trilobites.

En la parte baja, el siguiente texto: Nuestras cepas viven a 850 m. de altura y se alimentan de terrenos cámbricos con más de 500 millones de años de antigüedad, cuando  los trilobites reinaban en la Tierra

2015 Edición limitada de 600 botellas
Pilar Herrero. Enóloga
Pago de la Boticaria C.B.
Bot. 001

Se intentó localizar más información sobre aquella bodega, sobre su propietaria y sobre aquellas viñas, entre algunos informantes de Murero, pero nadie parecía saber nada del asunto.  
Persistiendo en las pesquisas en Internet se pudo recolectar información sobre la boticaria Pilar Herrero, vía rastreadores de empresas. Según informaba Infocif, la empresa correspondiente al CIF B85060374 había sido fundada con fecha 15/03/2007 por Mª Pilar Herrero González, con domicilio en Paseo De La Castellana 159 4º B.  28046  Madrid. Que la empresa ahora refundada y denominada "PAGO DE LA BOTICARIA SL", dedicada a la elaboración de bebidas, anteriormente se denominaba HEGO SANIDAD SL y se dedicaba a la distribución de productos farmacéuticos y cosméticos. 

También vía Linkedin, se pudo saber que Pilar Herrero regentaba una farmacia en un barrio de Madrid y que además de los estudios de Farmacia, también había realizado estudios de enología. 
Pero la ubicación de la bodega, de las viñas y los datos sobre el vino, seguían inencontrables , tal vez por inexistentes, siendo todo lo relacionado con ellos un completo misterio, no había forma humana de reunir información sobre estos tres elementos.


El Pago de la boticaria: viñas de cepas garnacha tinta plantadas en una ladera inclinada de Murero

Hoy día, tras el paso de tres o cuatro años, la información sobre la bodega, los vinos ha ido aflorando en Internet por interés promocional y comercial de la propia empresa que los expone en su web y en su facebook, por ello ahora se pueden encontrar datos en abundancia. 
Se informa al visitante virtual que la empresa con el nombre de "PAGO DE LA BOTICRIA SL"  se fundó en Madrid, en el año 2016, con la finalidad de dedicase a la elaboración y comercialización de vinos naturales en Aragón. Estando domiciliada en el Pseo. de La Castellana 159, 28046 Madrid, España.

En el portal de la empresa se puede leer:
"Años 1960, Murero, 0,803ha, a 830 metros de altitud, orientación SO, terreno pizarroso, secano y cultivo en ecológico. Viñedo en vaso, plantado en una ladera con una inclinación del 28%, UN TESORO, su espectacular situación hace de su cuidado un gran reto, y por ello un verdadero placer, en ella se siente el poder de la naturaleza. Parece inmortal pues a lo largo de todos estos años ha resistido increíbles climatologías adversas.

Aspecto del diseño de la etiqueta del vino Trilo-Vites, en la actualidad, tal como aparece fotografiada en el Facebook de la bodega. Se puede ver que la tinta de color marrón siena, primitiva; ha sido sustituida por otra tinta del mismo color pero, con fondo dorado.
Imagen: Pago de la Boticaria


Actualmente en el portal de la bodega, en relación con el vino al que se le dedica la entrada,  puede leerse el siguiente mensaje: 

TRILO-VITES 2018

5940 botellas numeradas de un vino con el equilibrio perfecto de un crianza y una gran complejidad de aromas y sabores que le aportan las cepas viejas de garnacha tinta de nuestros viñedos más extremos.

TRILO-VITES 2018: 25€

Vino tinto originario de nuestras viñas de cepas viejas de garnachas y algunos provechones (Valdespinar, Moncayo, Boticaria...).

NUESTROS VIÑEDOS
Tras un 2017 seco, con lluvias algo por debajo de la media, que finalizó con un otoño-invierno extremadamente seco, las lluvias de abril, mayo y junio triplicaron las habituales, el principio del verano fue caluroso, con algunas tormentas suaves en julio y agosto que prepararon a las garnachas tintas para un buen envero.
En septiembre y octubre la temperatura diurna no superó los 30 grados centígrados, ni la nocturna bajó de 10 grados centígrados. El resultado fue una acidez y un pH perfectos en el momento de la vendimia.

Pilar Herrero, con una gorra promocional del vino Trilo-Vites, faenando entre unas vides de sus viñas.
Imagen: Pago de la Boticaria Facebook

LA VENDIMIA
La vendimia comenzó el 18 de octubre, realizándose a mano y en cajas, utilizando para elaborar este vino uvas procedentes de los viejos viñedos de Sicilia y La Dehesa (Pago de la Boticaria)

LA CRIANZA
Fermentación espontánea con las levaduras de las bayas, sin adición de otras levaduras. Después de 16 meses en barricas de roble húngaro y americano y 2 meses en botella, en los que no se ha intervenido ni en la fermentación maloláctica, ni en la crianza, tenemos un vino excepcional, que transmite el aroma de las frutas reposadas en excelente cuna, así como el aroma de la tierra, el de esos suelos pizarrosos y extremos que se expresan a través de sus propios microorganismos y que impregnan su sabor. Su color rojo cereza nos invita a disfrutarlo y a todo ese mundo de sabor se suman unas notas dulces que nos recuerdan que procede de unas bayas muy, muy singulares…

El logo de la bodega Pago de la Boticaria es un trilobites, el mismo que aparece representado en la etiqueta de las botellas del vino  Trilo-Vites y que también aparece en las cajas de cartón que contienen 6 botellas.
Imagen: Pago de la Boticaria. Linkedin:  https://www.linkedin.com/company/pago-de-la-boticaria/about/


EL RESULTADO
Hemos elaborado 5.940 botellas numeradas, ya que las viñas de las que procede apenas produjeron 1 kg por cepa. Podemos decir que cada botella lleva dentro el fruto de una cepa. Hay una cosa segura… este vino es irrepetible y único.
Felicidades por disfrutarlo.

Aspecto del portón de chapa de hierro que da acceso a la finca vitivinícola de La Falcona, en Daroca (Zaragoza). Actualmente residencia familiar de la boticaria y enóloga Pilar Herrero, en las temporadas que pasa en sus viñas zaragozanas
En la parte superior, la reja está adornada con racimos y hojas de vid, en la parte inferior una silueta de cepa vieja y otra de trilobites, recortadas en chapa de hierro, aportan identidad y singularidad al acceso principal.
Imagen: Pago de la Boticaria Facebook https://www.facebook.com/pagodelaboticaria/photos/792610291463492


Justificación paleontológica del nombre y del logo de este vino

Como la viña que aporta el fruto para la elaboración del vino está situada en Murero, lugar donde hay un yacimiento paleontológico de reconocido valor científico nacional e internacional, con varios géneros de trilobites descritos y donde su ayuntamiento luce un escudo y bandera protagonizados por un trilobites, parece razonable considerar que su influencia y su imagen puedan llegar hasta la imagen y el nombre de este vino y que condicionen el diseño de su etiqueta.

Aspecto del curioso escudo municipal de Murero, presidido por un trilobites emblemático de esta localidad, mostrando 
el aspecto característico de un individuo de la especie Paradoxides (Acadoparadoxides) mureroensis, del Cámbrico medio.
Con esta figura heráldica se alude al rico yacimiento paleontológico de la Rambla de Valdemiedes, en el que se han hallado gran cantidad de trilobites cámbricos, siendo este yacimiento el más importante, en toda España, con restos fósiles de estos organismos marinos y de este periodo del paleozoicos y uno de los más importantes del mundo. 
Imagen: Wikipedia

La Rambla de Valdemiedes, cercana a la localidad de Murero, constituye un inigualable testimonio de la fauna marina cámbrica que habitaba en el fondo de aquel mar prehistórico que hace 500 millones de años cubría la zona. Habiendo dejado como testimonio de aquella paleogeografía aragonesa los restos fósiles de multitud de organismos animales, de vida marina bentónica, entre las que son especialmente numerosos los trilobites, grupo zoológico con casi 80 especies diferentes descritas en esta localidad zaragozana.


Fuentes

- Anónimo 2020.  Pago de la Boticaria. Facebook: https://pagodelaboticaria.com/
Anónimo. Pago de la BoticariaInfocif: http://www.infocif.es/ficha-empresa/pago-de-la-boticaria-sl
- Anónimo. Yacimientos cámbricos de Murero. Wikipedia:  https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimientos_c%C3%A1mbricos_de_Murero
- ASTUDILLO-POMBO, Heraclio (2010). El registro fósil en la heráldica municipal europea (8). Glossopetrae, 20 de noviembre de 2010 : http://glossopetrae.blogspot.com/2010/11/el-registro-fosil-en-la-heraldica.html
- Herrero, Pilar. 2020. Pago de la Boticaria SL. Linkedin:   https://www.linkedin.com/company/pago-de-la-boticaria/about/
- López, Dori 2017. Vino Trilo-Vites. https://dorilopez.com/project/trilo-vites/

jueves, junio 3

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (16)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida


Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con algunos santos y santas del panteón católico (4)



Las "piedras de santa Catalina" del convento de Badaya, en Trespuentes, Álava (País Vasco) (5ª y última parte)


Intentando dar respuesta a una serie de "enigmas santacatalinianos" pendientes de resolución

Propuesta de solución para el 1er. enigma: Hasta tres variedades de piedras de santa Catalina de Alejandría

Introducción

Además de las famosas piedras de santa Catalina de Badaya, de las cuales se ha tratado abundantemente, en diversas entradas anteriores, conocemos la existencia de otras dos variedades más, de esta curiosa clase de piedras legendarias relacionadas por la mentalidad popular con santa Catalina de Alejandría. Posiblemente ambas variedades proceden de algún lugar, hoy desconocido, del norte africano o de la periferia sinaítica, situado en algún punto del itinerario de las rutas de peregrinaje a Tierra Santa, que se iniciaban o finalizaban en el puerto de Alejandría. Estos lugares que antiguamente estuvieron relacionado con el aprovisionamiento de esta clase de extrañas piedras, consideradas supersticiosamente como reliquias milagrosas, a algunos de los millares de peregrinos cristianos que, procedentes del sur europeo, se desplazaban hasta algunos de los Santos Lugares de la antigua Palestina bíblica, para cumplir viejas promesas o para beneficiarse de indulgencias plenarias ofrecidas por diferentes papas de Roma.

A la izquierda, grabado realizada por el grabador francés Philip Borde que aparece en la página 264 del libro Martirologii Hispani (Tomus sextus) de Tamayo Salazar (Lión, 1659)  que acompañaba como ilustración el texto escrito por Juan Tamayo de Salazar. Se indicaba que "reproducía" el aspecto de una piedras de santa Catalina de Badaya que el autor tenía en su poder. Si se comparan las características que muestra esta representación gráfica "manipulada", con las de un ejemplar real de un erizo fósil de la especie Micraster coranginum, (imagen de la derecha) se puede ver claramente que hay una deformación tendenciosa del verdadero aspecto de un ejemplar de esta especie. Creemos que se hizo para exagerar la forma levemente acorazonada natural y, además, se aumentó el tamaño de la figura pentaestrellada que compone el sistema de surcos ambulacrales. Todo ello con la intención interesada de conseguir que la forma de la piedras se asemejase mucho a la de un corazón y que la prodigiosa figura inscrita se asemejase mucho a los 5 radios de una rueda del martirio.
Imagen 1: Martirologii Hispani . Imagen 2: Natural History Museum of London


La segunda variedad de piedras de santa Catalina  de Alejandría, descrita por Juan Tamayo de Salazar en 1659

Sabemos de su existencia por la brevísima descripción que hace de ellas el presbítero Juan Tamayo de Salazar, en un libro suyo, titulado Martirologii HispaniTomus Sextus et Ultimus (p. 264) impreso en Francia (Lion)  y publicado en 1659
Esa segunda variedad de piedras de santa Catalina, sería muy probablemente de procedencia exótica, tal como se ha comentado unas líneas más arriba, con un aspecto muy distinto al de las famosas piedras de Badaya
Este segundo tipo de piedras de santa Catalina, debían ser bastante comunes en su lugar de origen, pues según escribe Juan Tamayo de Salazar "se repartían a todos los devotos de la santa Virgen y Mártir, el día de su festividad, en la ciudad de Valencia" donde la santa tenía una iglesia dedicada a su culto desde principios del siglo XIII. 
No dice Tamayo si los devotos valencianos que las recibían en concepto de reliquias de la santa, habían depositado una limosna de cuantía mínima, previamente estipulada o si se repartían gratuitamente, a cargo de algún devoto adinerado de la santa que cumplía un voto de caridad pública, al que se había comprometido anteriormente.

Como previamente, Tamayo de Salazar ya había descrito y figurado las piedras de santa Catalina de Badaya y no dice que estas otras sean de la misma clase, parece lógico pensar que deben ser de origen, forma y aspecto muy diferente. Parecería obvio que debieron proceder de algún otro lugar que no era la sierra de Badaya, en el que serían adquiridas o recolectadas por alguna personas de toda confianza, encargada de tal misión con la finalidad de ser luego llevadas hasta la ciudad de Valencia, para ser repartidas a los devotos durante los actos religiosos de la festividad de la santa

Este segundo tipo de piedras de santa Catalina fueron mencionadas y descritas en la sección de “Cosas notables contenidas en el santoral del mes de noviembre”, en la subsección dedicada a "santa Catalina Virgen y Mártir". En donde se decía que aquel tipo particular de piedras de santa Catalina eran repartidas entre todos los devotos de la santa, por que las consideraban como verdaderas reliquias de la santa, en el transcurso de las ceremonias religiosas organizadas el día de su festividad, en la iglesia consagrada a su culto, en la ciudad de Valencia. 

Representación de santa Catalina de Alejandría, sujetando la rueda de cuchillas del martirio en su mano derecha. Detalle del retablo dedicado a santa Catalina y san Eloy, de autor desconocido, procedente de la antigua iglesia parroquial de Castellbò (Alt Urgell). Pintura de estilo medieval gótico, realizada en temple sobre tabla, de final del siglo XIV a principio del XV: hacia 1400.  Actualmente expuesta en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona.
Imagen: MNAC 

Tamayo de Salazar dice de ellas que eran como una representación de la rueda del martirio de santa CatalinaDe la interpretación del significado de la frase anterior, se podría llegar a pensar que tales piedras también podrían ser algún tipo de erizo marino fósil, diferentes de los ejemplares del género Micraster típicos de Badaya. 
Según nuestra hipótesis, esta otra clase de erizos fósiles repartidos en la ciudad de Valencia, deberían reunir una serie de características morfológicas particulares, para que el conjunto de su aspecto pudiera asemejarse suficientemente a una rueda cubierta de clavos punzantes. Deberían tener un caparazón de contorno circular y bastante aplastado, con la parte superior e inferior aplanada y dotados con grandes mamelones agudosPodrían ser varios los géneros y bastantes las especies de erizos marinos fósiles que cumplirían los requisitos morfológicos mínimos de semejanza formal.

Diferentes aspectos externos (1a, 1b, 1c, 1d), de una especie de erizo marino fósil del género Phymosoma. Fotografiado en vista superior, inferior y lateral
En nuestra opinión, esta especie podría ser una de las varias especies que cumplirían los requisitos mínimos necesarios para poder ser interpretadas, supersticiosamente, como una representación natural, pero maravillosa, de la rueda del martirio de santa Catalina de Alejandría, con sus numerosas cuchillas o clavos lacerantes.
Imagen: Al-Qot, G. & Abdulsamad, E. 2016 

Juan Tamayo, no aporta ningún detalles sobre las características de la clase de piedras de santa Catalina, repartidas en la iglesia de Valencia, quizás porque nunca las había visto y hablaba de ellas, solamente  de oídas, debido a lo cual  no conocería ni su aspecto ni su tamaño. Tampoco indica la procedencia geográfica de aquellas piedras, tal vez por que le era totalmente desconocida. 

Siendo, en aquella época, Valencia una gran ciudad mediterránea, con un puerto de mar importante y con un activo flujo de mercancías y de viajeros, hacia Alejandría y El Cairo,   entre otros lugares del norte de África. Sabemos que algunos de aquellos pasajeros viajaban para comerciar con Egipto y volver cargados de productos exóticos, mientras que otros lo hacían para peregrinar hacia Tierra Santa, pasando por el Monasterio de santa Catalina del monte Sinaí. 
Sabemos que en el Noreste de África y en la Península del Sinaí existen bastantes yacimientos paleontológicos, de edades jurásica, cretácica y paleocena, capaces de proporcionar en abundancia, el tipo de erizos fósiles con la forma apropiada para ser considerados "prodigiosas representaciones de la rueda de santa Catalina"
Dos lugares eran los candidatos a ser el lugar ideal de procedencia de aquellas piedras: Alejandría por ser la ciudad donde padeció el martirio y el monte Sinaí por ser el lugar donde los ángeles depositaron el cuerpo de la santa mártir y donde se le levantó un monasterio y santuario.
No sería nada extraño que aquellos erizos fósiles que se repartían en Valencia en memoria y honor de santa Catalina, a mediados del siglo XVII, pudieran proceder de algún lugar de los dos territorios antes mencionados... o de cualquier otro. 


La tercera variedad de piedras de santa Catalina de Alejandría, la descrita por el Infante D. Juan de Aragón en 1373

Recordemos que aún tenemos referencias ibéricas a una tercera variedad de piedras de santa Catalina que fue descritas muy brevemente, por el Infante D. Juan de Aragón, el futuro rey Juan I de Aragón, refiriéndose a ellas como una clase de piedras de santa Catalina, portadoras de flores. Esta referencia aparece recogida en el texto de una carta suya, fechada en el año 1373, dirigida al súbdito Bernat de sa Cot que se dirigía en peregrinación a Tierra Santa, partiendo desde Valencia y desembarcando en Alejandría, en donde debía comenzar su arriesgado periplo de peregrino hacia los Santos Lugares de la Palestina bíblica, después de haber atravesado el Mar Rojo y cruzado la Península del Sinaí, después de haber pasado por el importante monasterio sinaítico de santa Catalina. 
La procedencia geográfica de esta clase de piedras y su aspecto, hoy, ambas desconocidas, podría atribuirse a algún yacimiento situado en territorio egipcio, africano o sinaítico, cercano a las rutas de peregrinación a Tierra Santa más habituales.
En nuestra opinión, puramente intuitiva y totalmente especulativa, tal vez, podría tratarse de fósiles de erizos marinos de tipo clipeastérido, característicos del Mioceno

Aspecto de tres ejemplares de erizos marinos del género Clypeaster, procedentes de la localidad de Cessaniti (Calabria). A la izquierda representación en vista aboral o dorsal y a la derecha representación en vista oral o ventral. Los ejemplares 1 y 2 corresponden a la especie C. reidii y el nº 3 a C. scillae. Puede verse claramente que todos los ejemplares, en su zona dorsal, muestran un relieve en forma de "flor de cinco pétalos". Tal vez por este motivo, en la Edad Media, los devotos europeos de santa Catalina, se referían a ellos como "piedras de santa Catalina con flores"
Fotografía original de Franco Russo


Propuesta de solución para el 2º enigma: Ni rastro de referencias a la ubicación de la ermita primitiva ni de sus restos arquitectónicos 

Aunque algún autor "moderno" (siglo XVII) dice que, algunos años antes de que él lo  escribiera, se había levantado una pequeña ermita conmemorativa junto al huerto monacal, para celebrar el hallazgo casual de la imagen de santa Catalina, en aquel mismo lugar, por un cazador que le disparó un escopetazo al confundirla con una paloma, ninguno de los autores antiguos hace ninguna referencia a que la imagen de la santa que presidía la iglesia, primitivamente, hubiese sido hallada de manera semejante.
La historia legendaria del hallazgo de la imagen de la santa, semioculta encima de una rama de la copa de una encina, parece ser una leyenda de nueva creación, muy posterior al inicio de la devoción popular a la santa, en aquel lugar de la sierra de Badaya, pues es de suponer que alguna imagen suya debería presidir la primitiva ermita "castrense", acondicionada en el patio de armas de la casa fortificada de los señores de Iruña, hacia finales del siglo XIII o principios del siglo XIV.

La hipotética suposición personal de que la primitiva ermita de santa Catalina pudiera haber estado integrada en la arquitectura del primitivo complejo militar, formado por la torre de vigilancia y la casa fuerte de defensa, se basa en tres hechos históricos, debidamente reforzados por los correspondientes indicios. 
El primero, es que como los templos e imágenes religiosos, más sagrados para los cristianos, eran un objetivo de destrucción para los musulmanes más fanáticos, por lo tanto, la mejor manera de proteger un santuario y su contenido sagrado, era construirlo en el interior de un recinto fortificado. Condición que cumplía perfectamente el reaprovechamiento religioso del antiguo patio de armas de la casa fortificada, reconvertido en ermita.
El segundo hecho que permite plantear la misma suposición de un santuario integrado en el edificio militar, es que los arqueólogos y arquitectos modernos, que recientemente han estado buscando sus ruinas o marcas de cimentación, por todo el terreno de los alrededores de las ruinas del conjunto conventual agustiniano, usando los medios técnicos más sofisticados de hoy día, como son los georadares, no han podido hallar ni un solo indicio de su existencia, al memos como una construcción individual o independiente del conjunto monástico.
El tercer hecho, es el hallazgo de algunos enterramientos a bastante profundidad, en el subsuelo de la zona del coro, lo que ha hecho pensar a algún arqueólogo que la primera iglesia se construyó ampliando la ermita primitiva sobre el cementerio anejo... y justamente la zona del coro se corresponde con la ubicación de la primitiva casa-torre fortificada  


Esquema histórico-arquitectónico de las ruinas del complejo monacal de santa Catalina de Badaya. Los diferentes colores indican épocas históricas diferentes y funciones de uso distintas.
Imagen: Cortesía de Daniel Luengas Carreño. Arquitecto


El aumento del atractivo social y religioso del lugar, debió favorecer el incremento de las actividades religiosas de culto dedicadas a la santa alejandrina, tanto en intensidad como en frecuencia, por tanto aumentaría proporcionalmente la masa social de devotos recolectores de "piedras de santa Catalina", en los alrededores del convento agustiniano, progresivamente en lugares cada vez más alejados del santuario, debido al efecto extractivo del expolio religioso. La actividad devocional, de tipo tradicional y supersticioso, consistente en recoger buenos ejemplares fósiles de Micraster, cerca del monasterio de los frailes agustinos, se habría mantenido bien viva y activa, al menos durante cerca de tres siglos y medio (1490-1836), desde finales del s. XV hasta finales del primer tercio del siglo XIX  

Vista aérea de las ruinas del complejo conventual agustiniano, en la actualidad. 
En el lado derecho (N), los muros en forma de cruz latina invertida indican la situación de la  antigua iglesia en el complejo monástico-señorial, único  espacio dedicado al culto religioso. En uno de sus dos altares principales, se veneraba una imagen de santa Catalina, patrona del lugar. Suponemos que los 3 santuarios de santa Catalina, de dimensiones distintas y progresivamente crecientes, se fueron superponiendo, reutilizando y reformando esa misma zona del complejo monástico. 
Imagen: Hotel Dato

Propuesta de solución para el 3er. enigma: Posibles causas sociales que habrían podido favorecer la crisis, el declive, el abandono y el olvido de las ancestrales tradiciones religiosas populares, asociadas a los fósiles de erizos del género micraster, localizados en los alrededores del convento de santa Catalina de Badaya

Debido a la aplicación de la ley de Desamortización de Mendizabal, en 1835, se produce el cierre del convento, el desplazamiento de sus ocupantes y la expropiación de todas sus propiedades rústicas. Los monjes agustinos que lo ocupaban desde 1472, se vieron forzados a abandonarlo de forma definitiva e irreversible. Siendo trasladados los objetos e imágenes sagradas a diversas iglesias parroquiales de las poblaciones circundantes. 

Es muy posible que a partir de 1836, con el cierre de la iglesia del convento y cesar el culto institucional a la santa, cesara la celebración del culto popular por medio de las romerías tradicionales, procedentes de muchas localidades del entorno comarcal. Con el cese de la recolección ritual de las   piedras de santa Catalina, que debían ser recolectadas por los devotos en el transcurso de alguna romería, empezase a entrar en decadencia la veneración popular hacia este tipo de fósiles y las costumbres supersticiosas asociadas a ellos.

Aspecto de las ruinas del convento de santa Catalina de Badaya según refleja una fotografía de principios del siglo XX. COLECCIÓN: Bernardo Estornés Lasa
Imagen: Auñamendi Eusko Entziclopedia

Pero el cese abrupto de las romerías y del culto popular a la imagen de la santa, a partir de la expropiación de los bienes de la orden religiosa en 1835, quizás podría explicaría porqué en la actualidad, tras casi dos siglos de silencio y olvido, los habitantes de la zona ignoran casi completamente, el folclore paleontológico generado por las piedras de santa Catalina de Badaya, del que solo se conserva un recuerdo muy vago e impreciso.


Solicitud de colaboración informativa a l@s ciudadan@s alaveses y no alaveses

Desde esta tribuna se ruega encarecidamente a cualquier persona nativa de la comarca de Vitoria que conozca la existencia de alguna antigua costumbre alavesa, tradicional y popular, relacionada con las piedras de santa Catalina de Badaya, nos la haga saber por medio de un "comentario" enviado al blog o mediante un mensaje de correo electrónico, a la dirección que aparece en el ángulo superior del lateral derecho.

Igualmente estamos extraordinariamente interesados en conocer el aspecto que pudieron haber tenido los colgantes protectores, confeccionados por el herrero de Trespuentes, con pequeños ejemplares de las piedras de santa Catalina de Badaya, engarzadas en montura de plata. 
Si alguien pudiera conocer alguna persona que conservase en su poder, alguno de estos colgantes mencionados, ya sea como objeto de curiosidad o como una antigüedad, por haberlos encontrados en el fondo de un cajón, recibido como parte de una herencia familiar o haberlo  comprado como objeto de anticuario. Le agradeceríamos nos hiciese llegar algunas imágenes fotográficas. Pero si ello no fuera posible, también nos resultarían útiles unos buenos bosquejos gráficos. En el caso de no disponer de ejemplares de esas joyas, también nos servirían los bosquejos realizados de memoria, de aquellos antiguos colgantes familiares hoy desaparecidos, comentando los principales detalles. 
Toda esta valiosa información patrimonial nos la pueden hacer llegar como adjuntos de correo, mediante la dirección de correo electrónico, antes mencionada.

Si por fortuna alguien conoce el nombre y/o apellido del herrero-orfebre de Trespuentes o puede localizar en algún documento los años o década en los que este artesano estuvo realizando los colgantes protectores, y nos lo quisiera comunicar, su aportación sería una magnífica contribución a nuestra investigaciones y a la conservación de la historia cotidiana y del patrimonio inmaterial de la localidad.

A tod@s aquell@s corresponsales alaveses, dispuestos a colaborar con sus aportaciones para ayudarnos en nuestras investigaciones etnopaleontológicas alavesas, les agradecemos, de manera anticipada, su inestimable y generosa colaboración.


Agradecimientos

- Al Dr. Ugo Bazzotti, mi buen amigo mantuano, experto en Historia del Arte Medieval y Renacentista, estimulante promotor de mi participación en un proyecto editorial en Italia, aportando a dicha publicación un capítulo relacionado con las denominadas "piedras de santa Catalina" de Badaya.
- A Salvador Cuesta, mi buen amigo, corresponsal y colaborador vitoriano, laborioso, perseverante y eficiente, por los interesantes datos localizados, comentados y aportados y por las buenas reseñas bibliográficas proporcionadas.
- Al Dr. Georg Friebemi buen amigo austriaco, geólogo experto en Geología pintoresca alpina, por  haberse interesado, hace ya muchos años, por mis estudios de folclore paleontológico ibérico y europeo y muy especialmente por haberle recomendado al Dr. Ugo Bazzotti que reclamase mi asesoramiento experto, sobre el tema de las denominadas "piedras de santa Catalina" que él dedujo que eran las de Badaya.
- Al Dr. Daniel Luengas Carreño, arquitecto, por la información proporcionada sobre numerosos aspectos histórico-arquitectónicos del complejo monacal de santa Catalina" de Badaya.


Fuentes

- Abdehamid, M. & Al-Qott, G. (2001). Upper Cretaceous echinoids from Gebel El Hamra and Gebel El Minsherah, North Sinai, EgyptEarth Science Serv, vol 15 (p. 1-31)
- Anónimo. Desamortización española. Wikipedia
- Astudillo-Pombo, Heraclio (2019). Algunos aspectos históricos, paleontológicos y etnopaleontológicos relativos a las piedras de santa Catalina (Micraster coranginum) de Badaya, en Piccinelli, R., Shemek, D. & Tamassia, O. (Edit.). Itinera chartarum. 150 anni dell'Archivio di Stato di Mantova. Saggi in onore di Daniela Ferrari. Milán. Silvana Editoriale (pp. 233-244)
- Bazzotti, Ugo (2017). Comunicación personalvía e-mail, 15-06-2017
- Cela Trulock, C. J. (1952). Del Miño al Bidasoa. Notas de un vagabundaje. Barcelona.  Noguer (pp. 59-60; p. 72)
- Cuesta, Salvador (2018). Diversas comunicaciones personales, vía e-mail, a lo largo de 2018
- El-Qot, G.  & Abdulsamad, E (2016)Cenomanian-Turonian biostratigraphy of the Jardas Al Abid area, Al Jabal Al Akhdar, northeast Libya. Journal of African Earth Sciences 121. May. pp. 84-99
- El-Qot, G.; Fürsich, F.; Abdel-Gawad, G. & Ayoub-Hannaa, W. (2009). Taxonomy and palaeoecology of Cenomanian-Turonian (Upper Cretaceous) echinoids from eastern Sinai, EgyptBeringeria 40: 55-98
- Luengas Carreño, Daniel (2016). "Santa catalina de Badaia, de casa primitiva de los Iruña a convento." Askegi, 10, pp. 76-87.