lunes, julio 27

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (15)

 por Heraclio Astudillo Pombo 

"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (y 4) 


Recapitulación 

En esta entrada se prosigue con la comunicación de los resultados y opiniones personales relacionadas con la posibilidad, argumentada razonablemente, de que algunos de los "huesos de gigante" hallados en ciertos lugares de Mallorca, mencionados por el primer cronista balear Joan Binimelis, en realidad, pudieran haber sido huesos fósiles de grandes cetáceos mediterráneos. Restos confundidos, antiguamente, por observadores inexpertos y fabuladores, con los huesos de humanos gigantescos, ya fueran los antiguos constructores de obras ciclópeas o los malvados gigantes antediluvianos, ahogados durante el Diluvio universal.

Restos fósiles de grandes cetáceos hallados en las islas Baleares, en los siglos XX y XXI, interpretados de manera acertada y científicamente correcta 

El registro de fósiles de cetáceos en el Mioceno superior de Menorca es muy escaso. De hecho, sólo se han citado, científicamente, tres hallazgos de restos pertenecientes a ejemplares de tres taxones correspondientes a tres familias diferentes: cachalotes (Physeteridae), delfines (Delphinidae) y zifios (Ziphiidae). 

Desde un punto de vista histórico y cronológico, el primer hallazgo, científico, de restos fósiles de grandes cetáceos en territorio balear es menorquín, correspondiendo el  hallazgo al diente de un cachalote antiguo. Fue hallado por Benito Mercadal Pons (1925-1999), incluido en materiales del Mioceno superior, en la isla del Aire (Menorca). El ejemplar fósil correspondía a un ejemplar de la especie Scaldicetus grandis Du Bus, 1872 (Mercadal et al., 1985).

Dibujo sencillo, representando el probable  aspecto que pudo tener, en estado viviente, la antigua ballena dentada, predadora, hoy extinta, de la especie fósil Scaldicetus caretti. Ilustración realizada por Jfstudiospaleoart.  Imagen: https://en.wikipedia.org/wiki/Scaldicetus#/media/File:ScaldicetusJF.png

El segundo hallazgo menorquín corresponde a un diente de Delphinidae de un género indeterminado, procedente de los packstones bioturbados de la rampa interna del periodo Tortoniense inferior (Mioceno superior). Hallado en la Torre d’en Penjat (Es Castell), en el extremo sur oriental de la isla de Menorca. 

Este hallazgo constituye la primera cita de un Delphinidae en el Neógeno Balear. La longitud de este ejemplar queda comprendida dentro del rango de variación de Etruridelphis giulii Lawley, 1876 (= Steno bellardii Portis, 1886) del Plioceno italiano; el diámetro máximo de la raíz del ejemplar procedente de Menorca es, sin embargo,   ligeramente superior. 

Representación de un grupo de Messapicetus atrapando sardinas. Ilustración de A. Gennari.  Imagen:  https://www.researchgate.net/publication/281638000_No_deep_diving_evidence_of_predation_on_epipelagic_fish_for_a_stem_beaked_whale_from_the_Late_Miocene_of_Peru/figures?lo=1

Pese haberse encontrado en sedimentos del Mioceno superior, no se descarta la posibilidad de que el ejemplar pudiera corresponder a una de las especies descritas en el Plioceno de Italia o de la Península Ibérica, dado que los restos de muchas de las especies marinas propias del Mioceno superior, también vuelven a aparecer incluidos en los sedimentos del Plioceno, una vez finalizado el episodio regresivo del Mediterráneo del Messiniense.

El tercer hallazgo menorquín de restos de un cetáceo fósil balear, corresponde a un cráneo incompleto de zífido o ballena picuda (Messapicetus cf. longirostris  (Bianucci et al 2019)
del Mioceno de Menorca, incluido en dos losas de piedra de marés (arenisca marina). Procedentes de la cantera de Can Salord (Ciutadella de Menorca). Este hallazgo marca un hito paleontológico, ya que corresponde al primer caso de hallazgo de restos no dentarios, de un cetáceo del Mioceno superior. Este hecho deja entrever la potencial riqueza de restos fósiles de grandes cetáceos que podrían haberse conservado, incluidos en materiales del Mioceno, de la isla de Menorca. El ejemplar se conserva, actualmente, en el Museo Diocesano de Menorca: (MDM-2029).

A3, Imagen de la izquierda: Aspecto de una de las dos caras de una de las dos losas de caliza arenosa que muestran secciones transversales longitudinales del cráneo de un Messapicetus cf. longirostris, del Tortoniense de Menorca (Islas Baleares, España). 
A4, Imagen de la derecha: dibujo explicativo de las secciones de los huesos incluidos en la matriz rocosa que resultan visibles en el corte de la losa de piedra de la fotografía anterior . Imagen: https://bibliotekanauki.pl/articles/21860.pdf

Hallazgo reciente en Mallorca

El hallazgo más reciente de restos fósiles de grandes cetáceos, en las islas Baleares, procede de la isla de Mallorca, se trata de los restos del cráneo de un cetáceo de tipo misticeto, incluido dentro de un bloque de caliza oolítica del Complejo Carbonático Terminal (TCC) de la isla de Mallorca. Los materiales de esta unidad sedimentaria están directamente relacionados con la Crisis de Salinidad Messiniana (MSC), ocurrida en el Mediterráneo durante el Mioceno, hace 5,97-5,33 Ma. 

Esta cita mallorquina, del hallazgo de los restos fósiles de una ballena "con barbas", dentro del periodo Messiniense, es la primera y única, hasta ahora conocida, en todo el Mediterráneo. Se supone que como consecuencia de las condiciones extremadamente adversas de la Crisis de Salinidad del Messiniano, los grandes cetáceos del Mediterráneo, se extinguieron temporalmente. El registro de la Crisis de Salinidad Messiniana en las Islas Baleares es más cercano y coherente con los modelos que proponen dos episodios evaporíticos separados por una breve restitución del nivel del mar (5,77-5,60 Ma) que habría permitido la deposición del Complejo Carbonático Terminal, así como la entrada esporádica de algunos cetáceos en el Mediterráneo.

El trabajo de estudio e identificación de los restos fósiles es fruto de un trabajo de colaboración interuniversitaria, realizado por los investigadores Michelangelo Bisconti, Enric Torres, Josep Juárez y Josep Sacarès, bajo la coordinación de Guillem Mas, del Grupo de Investigación de Ciencias de la Tierra del Departamento de Biología de la Universitat de les Illes Balears (UIB), en 2019, 

Según informaba la UIB en un comunicado oficial, que dio a conocer, el hallazgo de un cráneo fósil de cetáceo misticeto (ballena con barbas) de unos 5,7 millones de años.  este cráneo fósil de ballena barbada antigua, parecía tener un aspecto parecido al de la especie actual Balaenoptera acutorostrata (rorcual aliblanco o de Minke). 

Aspecto de un ejemplar adulto de rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata). Se trata de un tipo de ágiles y esbeltas ballenas barbadas, de tamaño medio, conocidas por su naturaleza esquiva. La silueta difusa del submarinista, en la parte inferior izquierda de la imagen, sirve para dar idea aproximada del tamaño de esta clase de cetáceos.
Imagen: https://www.futurismo.pt/es/especies/rorcual-aliblanco-comun/

El cráneo se halló incluido en el interior de un gran bloque de piedra de Santanyí (caliza marina) de unos 750 kilos de peso, procedente de una cantera cercana a la localidad de s'Horta (Felanitx), de cuyo interior debería extraerse par proceder a su estudio detallado. La denominada "caliza de Santanyí", en referencia a la tipología de la roca y de la localidad de las primeras canteras, es un tipo de piedra de construcción muy usada en la isla, cuya formación está directamente relacionada con la denominada Crisis de Salinidad Messiniense, ocurrida en el Mediterráneo a finales de Mioceno, hace entre 5,9 y 5,3 millones de años. 

Aspecto exterior de uno de los lados del gran bloque de piedra caliza de Santanyí, mostrando una parte de los restos de ballena fósil contenidos en su interior. Museo de Ciencias Naturales de Barcelona    
Imagen: Última Hora. https://www.ultimahora.es/noticias/local/2019/03/13/1064589/descubren-fosil-ballena-millones-anos-bloque-piedra-santanyi.html

 Se supone que como consecuencia de las condiciones extremas, de elevada salinidad  marina, habidas durante la crisis de salinidad del Messiniense, los grandes cetáceos se extinguieron temporalmente del Mediterráneo, dada su elevada sensibilidad a la hipersalinidad. No volviendo a ocupar la cuenca mediterránea hasta el restablecimiento de las condiciones normales de la salinidad marina, al inicio del Plioceno, cuando la cuenca mediterránea volvió a llenarse de agua marina procedente del Atlántico.

En las dos imágenes de la dercha, detalles de las zonas de las dos caras del bloque de piedra caliza, en las que aflora una parte mínima de su contenido fósil. En los dos gráficos de la parte izquierda un esquema del cráneo de ballena, marcando con una línea roja, la posición y la dirección del corte que determinó dlas dos caras del bloque de piedra que han puesto a la vista su raro contenido fósil  
Imagen: Última Hora 2019/03/14  https://www.ultimahora.es/noticias/part-forana/2019/03/14/1064881/provoco-extincion-temporal-especie-ballena-cuyo-fosil-hallaron-santanyi.html

A modo de conclusión hipotética, provisional, sin certeza alguna...

No se dispone de información documental, posterior al XVI, ni anterior al siglo XX que mencione, de manera creíble, el hallazgo de grandes restos óseos fósiles, del tipo que antaño, fue denominado "dientes de gigante" y/o "huesos de gigante". A pesar de que este tipo de hechos podrían haber ocurrido en Mallorca y Menorca, en varias épocas y lugares, durante los trabajos de extracción de piedra caliza o arenisca, de origen marino, en algunas de las diferentes canteras insulares. Hallazgo que también podría haber ocurrido durante las labores de división de grandes bloques de roca para obtener bloques menores o losas, en alguno de los numerosos talleres existentes en las islas de Mallorca o de Menorca. 

Este tipo de hallazgos han sido atestiguados por informantes baleares, experimentados y fiablesm pertenecientes al gremio de picapedreros que fueron encuestados durante el siglo XX. Aseguraban haber encontrado en la piedra extraída o trabajada en canteras de Mallorca,  grandes restos óseos o sus moldes externos, de unos "peces enormes" . Sería posible que el cronista mallorquín Binimelis, en su tiempo, escuchase vagas referencias al hallazgo de esqueletos parciales o grupos de huesos de  grandes peces o de sus impresiones estampadas  en piedra, procedentes del gremio de los canteros y picapedreros mallorquines, a los que no interrogó prestando demasiada atención a rumores sobre gigantes cavernarios. Habiendo confiado, ingenuamente, en los relatos fantasiosos aportados por los buscadores de tesoros en las cavernas baleares.

Desgraciadamente, para el registro racional y riguroso de hallazgos paleontológicos de este tipo, en los siglos anteriores, existían numerosas dificultades logísticas para trascender el ámbito del grupo familiar y laboral local. Razón por la cual, los hallazgos de grandes huesos o de sus impresiones no llegarían a alcanzar los oídos de personas eruditas, quienes hubieran podido recoger por escrito este tipo de hallazgos realizados por humildes canteros y picapedreros analfabetos. Antaño, la absoluta mayoría de la población era analfabeta y ágrafa y el libro impreso un raro y costoso objeto de uso restringido a las élites sociales. Antaño para acabar de aislar, en el ámbito familiar, laboral y loca, este tipo de descubrimientos excepcionales,  las comunicaciones con la península y resto del continente europeo, eran mucho más lentas y dificultosas que en la actualidad por la escasez de infraestructuras y medios de comuicaciones.

Por tanto, aunque no se haya encontrado constancia documental, antigua ni moderna, de hallazgos de grandes huesos o dientes "petrificados" en las islas Baleares, no se puede afirmar ni negar que en la antigüedad clásica, púnica o musulmana, o en el intervalo comprendido entre los siglos XVI y XX, no hubiesen podido producirse hallazgos de grandes restos óseos fósiles, directos o indirectos, dejados por los cuerpos de grandes cetáceos.  Restos que hubieran podido ser hallados, casualmente, durante los trabajos de búsqueda de afloramientos de rocas calizas y/o areniscas aptas para la construcción, durante las labores de extracción o durante los trabajos de elaboración y acabado. 

Ilustración representando aspecto y tamaño relativo de diferentes gigantes, aprecida en el tratado "Mundus subterraneus" de Athanasius Kircher, jesuita alemán del Barroco. 
Imagen: https://i0.wp.com/blocbibreserva.ub.edu/wp-content/uploads/2017/09/img_0011.jpg?ssl=1

Tampoco se dispone de documentos antiguos redactados por eruditos locales que recojan las interpretaciones u opiniones manifestadas por los picapedreros o los eruditos, de siglos pasados, sobre la posible naturaleza u origen, ordinario o extraordinario, de algunos grande restos óseos o de sus impresiones, encontrados al extraer o dividir la piedra de construcción. Manifestando ciertas atribuciones a aquellos misteriosos grandes restos óseos "petrificados" que había sido hallados en el interior de la piedra aprovechada para construir. Como los posibles restos petrificados pertenecientes a animales fabulosos o a míticos gigantes insulares, antiguos. Protagonistas de relatos de tiempos antiguos y de cuentos populares modernos. Citados por mitos talayóticos y bíblicos, supuestamente, responsables de la construcción de las grandes obras ciclópeas conservadas en las islas baleares mayores. Este supuesto hipotético no resultaría tan improbable, ya que si en la época contemporánea han sido hallados restos óseos fósiles de grandes cetáceos, incluidos en la roca arenisca o caliza de las islas de Mallorca y de Menorca, durante los trabajos de extracción o elaboración de ese material geológico, tales hallazgos igualmente habría podido suceder en el pasado. Las antiguas construcciones baleares levantadas con bloques y losas de piedra caliza o arenisca, dan testimonio de que ambos tipos de rocas sedimentarias marinas, han sido ampliamente explotada desde antiguo, con destino a la construcción, ya que los testimonios arqueológicos hallados, en canteras y edificios, demuestran que la explotación de canteras de piedra caliza y arenisca, en las Baleares, se viene realizando desde tiempos históricos muy antiguos.

Aspecto vagamente arquitectónico de las Canteras de s’Hostal, situadas en el km 1 del Camí Vell, cerca del núcleo urbano de Ciutadella de Menorca. Se trata de unas canteras de piedra arenisca calcárea, denominada "piedra de marés". Un tipo de roca usada desde antiguo como material de construcción, transformado en bloques y losas destinadas, tradicional e históricamente, levantar edificios. El recinto de estas canteras ocupa una superficie de 7 Ha de extensión, con una zona antigua de extracción manual (s. XIX-XX), y una zona moderna de extracción mecánica (1960-1994). Esta explotación minera se cerró en la primavera de 1994.

Imagen: https://apuntmenorca.com/aire-libre/canteras-de-menorca/

Fuentes

Anónimo colectivo.  Cultura talayótica. Wikipedia   https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_talay%C3%B3tica

Anónimo. Menorca Talayótica. Departament de Cultura i Educació - Consell insular de Menorca. https://www.menorcatalayotica.info/Publicacions/llistat.aspx?IDIOMA=2&tipo=N16

 Anónimo. Gegant. Toponhttps://www.toponimiamallorca.net/index.php?option=com_content&view=article&id=100:gegant&catid=25&Itemid=123

Anónimo (2019). Descubren el fósil de una ballena de 5,7 millones de años en un bloque de piedra de Santanyí. La Vanguardia, 13/03/2019 https://www.lavanguardia.com/local/baleares/20190313/461011391557/descubren-el-fosil-de-una-ballena-de-57-millones-de-anos-en-un-bloque-de-piedra-de-santanyi.html

Bianucci et al. (2019 ). A new beaked whale record from the late Miocene of Menorca, Balearic Islands, based on CT-scan analysis of limestone slabs. Acta Palaeontologica Polonica 64(2): https://bibliotekanauki.pl/articles/21860.pdf

Casellas, Nicolau (1983). Es talaiot de ses Païses II. Artà, 7, octubre de 1983.  https://ibdigital.uib.es/greenstone/sites/localsite/collect/premsaForanaMallorca/index/assoc/Arta_198/3_mes10_.dir/Arta_1983_mes10_n0007.pdf

Couto, Erica (2025). Un nuevo estudio resuelve el misterio sobre el origen de los gigantes mencionados en la Biblia. Muy Interesante, 9.05.2025: https://muyinteresante.okdiario.com/historia/estudio-resuelve-misterio-gigantes-biblia.html

Jiménez Ribas, José V. (2018). Cuevas de Alzinaret.  Baleares Antigua 28/01/2018:   https://www.balearesantigua.com/cala-sant-vicenc/

Ensenyat Pujol, G.E. (1993) Quina acceptació tengué la Història del Regne de Mallorca de Joan Binimelis? Bolletí de la Societat Arqueològica Lul·liana, 49 (1993) 497-510:  https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2699351.pdf

Mas, G. 2004. Comunicació preliminar sobre la freqüència de grans Cetacis (Mammalia) al Pliocè mitjà - superior de la conca sedimentària de Palma (Illes Balears). Implicacions paleoambientals, p. 63­67. In Pons, G.X. (ed.), IV Jornades de Medi Ambient de les Illes Balears. Ponències i Resums. Societat d'Història Natural de les Balears. 

Mas, G.; Escalante, F.; Quintana, J. (2013). Primera cita de un Delphinidae en el Neógeno de las Islas Baleares. BATALLERIA 18, 45-51 

Mas Gornals, G. (2013). Cova de l'Ermita d'Artà. Comunicación personal via e-mail 5/2/2013

Mas, G.; Astudillo, H.; Quintana, & Obrador, A. (2014). Etnopaleontonímia balear. Recull de noms populars de fòssils de les Illes Balears. Estudis Romànics [Institut d’Estudis Catalans], Vol. 36 (2014), pp. 131-164  https://www.researchgate.net/publication/261033251_Etnopaleontonimia_balear_Recull_de_noms_populars_de_fossils_de_les_Illes_Balears [accessed Aug 16 2025].

Mas, G. et al. (2018) L'última balena del Messinià. Primera cita d'un cetaci misticet relacionat amb la Crisi de Salinitat Messiniana de la Mediterrània. VII JORNADES DEL MEDI AMBIENT DE LES ILLES BALEARSAt: Palma. Mallorca. Volume: VII: https://www.researchgate.net/publication/329873995_L'ultima_balena_del_Messinia_Primera_cita_d'un_cetaci_misticet_relacionat_amb_la_Crisi_de_Salinitat_Messiniana_de_la_Mediterrania_The_last_whale_of_the_Messinian_First_record_of_a_mysticete_cetacean_f

Mascaró Pasarius, J: (1960) "La Cultura de los Talayots" Concurso José Mª Quadrado. Palma.  https://mascaropasarius.cat/wp-content/uploads/2023/04/la-cultura-de-los-talayots.pdf

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Quintana, J., Obrador, A., Fernández, M. & Florit, J. (2023). Els cetacis de la col·lecció paleontològica d'en Benito Mercadal Pons conservats al Museu de Menorca (Maó, illes Balears). Nemus 13  260 - 265.

martes, junio 16

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (14)

por Heraclio Astudillo Pombo 

"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (3) 

Recapitulación 

En esta entrada se prosigue con la comunicación de los resultados y opiniones personales relacionadas con la posibilidad, argumentada razonablemente, de que algunos de los "huesos de gigante" hallados en ciertos lugares de Mallorca, mencionados por el primer cronista balear Joan Binimelis, en realidad, pudieran haber sido huesos fósiles de grandes cetáceos mediterráneos. Restos confundidos, antiguamente, por observadores inexpertos y fabuladores, con los huesos de humanos gigantescos, ya fueran los antiguos constructores de obras ciclópeas o los malvados gigantes antediluvianos, ahogados durante el Diluvio universal.

Restos óseos fósiles de grandes cetáceos marinos localizados, contemporáneamente, en las Baleares mayores 

No se dispone de datos documentales que hagan referencia a hallazgos antiguos de grandes huesos "petrificados", de aspecto vagamente mamiferoide ni humano, en ninguna de las islas Baleares. Por el contrario, desde hace bastantes décadas, se sabe que en las islas de Mallorca y Menorca se han hallado, interpretado y descrito, científicamente, diversos restos óseos fósiles, directos e indirectos, correspondientes a grandes cetáceos prehistóricos, habitantes del mar Mediterráneo, durante el Neógeno. 

Durante el último cuarto del siglo XX se citó, por primera vez, un resto fósil de cetáceo hallado en  Menorca, incluido en materiales sedimentarios del Plioceno marino (Mercadal et al., 1985). 

En el primer cuarto del siglo XXI se citó la existencia de restos de cetáceos en materiales del Plioceno de Mallorca (Mas, 2004), también del Mioceno superior de Menorca (Mas et al, 2013) y, más recientemente, del Mesiniense (Mas et al. 2018). 

Además, se sabe que en esas mismas islas Baleares, nunca se han hallado restos óseos fósiles de grandes o medianos mamíferos terrestres, restos que pudieran haber favorecido la confusión e interpretación legendaria, tal como sucedió en varias islas del Mediterráneo oriental. Por lo tanto, en el caso de las islas Baleares, tal como sucedía en el caso de la isla de Santa Maria, en las islas Azores, que fue tratado en entradas anteriores de este blog, los supuestos "huesos de gigantes" de las islas Baleares mayores, también podrían tener su origen en los restos fósiles de antiguos cetáceos marinos  y/o de sirenios o, en ciertas localidades cársticas, sorprendentemente, inspirados por fragmentos de espeleotemas  cársticos (estalactitas), deficientemente observados y pesimamente interpretados. 

Hallazgo baleares de restos fósiles de grandes cetáceos y de sirenios, en tiempos recientes, interpretados popularmente, como los restos "petrificados" de esqueletos de "enormes peces marinos"

Como el título anterior ya adelantaba, el contenido tratado en este punto nada tiene que ver con restos de gigantes míticos de ninguna clase, ni gigantes bíblicos ni gigantes talayóticos, sino con el hallazgo laboral de restos óseos, fósiles, de grandes cetáceos y sirenios, en épocas muy recientes (ss. XIX-XX), por picapedreros locales en la isla de Mallorca. Tales hallazgos, recientemente conocidos (2003) ponen en evidencia la existencia de una parte del registro fósil balear, que no fue conocido ni documentado, científicamente, en su momento y tal vez  pudo ser conocido en siglos muy anteriores e incluso en tiempos pretéritos. Épocas en que no podía ser interpretado acertadamente, pues no se disponía de los conocimientos imprescindibles para hacerlo. por lo tanto, solamente podía interpretarse de la única forma que era posible hacerlo en aquella época, de forma ingenua, intuitiva o fabulosa.

Según información proporcionada, en 2010, por mi amigo y colega Guillem Mas Gornals (EPD), previamente recibida del informante Sr. Marc Andreu Sastreen 2003. Según las conversaciones mantenidas por el sr. Marc Andreu con la gente mayor de la localidad de Llucmajor (Mallorca), que habían trabajado toda su vida en las canteras de "piedra de marés", le habían informado que a los conjuntos de restos óseos fósiles de grandes cetáceos, incompletamente conservados, en forma parcialmente articulada u organizada,  consistentes en porciones de columna vertebral con algunas costillas, tradicionalmente, se les había denominado "peixot molt gros" (pescadote muy grande) y también "espinades de peix molt gros" (espinazos de pescado muy grande). Tanto si se trataba de conjuntos de huesos "petrificados" de cetáceos como si se trataba de las moldes externos de los huesos, visibles en forma de huellas cóncavas o impresiones negativas de aquellos huesos, que muy raramente podían aparecer en el interior de las rocas de marés" de la localidad de Llucmajor, de edad pliocena (antigüedad de 5,3 a 2,6 millones de años). Material que se extraía y se elaboraba en las canteras de aquella localidad, con la finalidad de ser usado como piedra de construcción.   

Aspecto del esqueleto completo de una ballena. Por su forma general podría recordar, muy vagamente, el de un pez gigantesco y como tal ser considerado por personas nada conocedoras de la anatomía esquelética de los grandes cetáceos.  Imagen: https://img.magnific.com/fotos-premium/esqueleto-ballena-aislado-blanco_640852-30550.jpg?semt=ais_hybrid&w=740&q=80

El informante Sr. Marc Andreu Sastre (Porreres, Mallorca  1944-era propietario y explotador de una cantera de "piedra de marés" (arenisca marina), aunque, ocasionalmente, también había explotado "piedra de marès" (nombre local de una arenisca marina muy usada en muchas construcciones de las islas Baleares) de otras canteras de propiedad ajena, además de realizar trabajos de extracción de varios tipos de áridos naturales, usados para la construcción insular. Tratándose, por tanto, de una persona con una amplia y larga experiencia en el sector del aprovechamiento de la piedra natural local y una extensa red de relaciones con trabajadores del gremio de picapedreros de "piedra de marès".

A pesar de la interpretación y denominación popular, aquellos restos fósiles pliocenos no correspondían a los restos petrificados de ninguna clase de verdaderos peces marinos gigantes, sino que se trataba de asociaciones de huesos fósiles de cetáceos o de sus moldes externos, que habían conservado, relativamente bien, su organización anatómica. Por lo que en su conjunto aparentaban tener un aspecto vagamente pisciforme proporcionándoles cierta semejanza con grandes esqueletos de enormes peces. 

En realidad, su verdadero origen habría que atribuirlo a antiguos cadáveres de grandes cetáceos, y más rara y ocasionalmente de sirenios, que en tiempos prehistóricos quedaron depositados y enterrados cerca de la costa, en zonas de sedimentación de poco fondo (areniscas) o de fondo profundo (calizas), hace entre 5,3 y  2,6 millones de años. Mas (2004) da a conocer la existencia de numerosos restos correspondientes a varias familias de cetáceos (rorcuales, ballenas y posiblemente, cachalotes) en el Plioceno medio-superior de Llucmajor (Mallorca). 

Esquema gráfico representando el proceso de hundimiento y descomposición del cadáver flotante de una ballena en el medio marino, en sólo 6 meses. En los años siguientes el proceso continuaría con el progresivo recubrimiento del esqueleto por capas sucesivas de sedimentos marinos. En los milenios siguientes continuaría con la mineralización creciente de los restos óseos, hasta su total fosilización, si las condiciones se mantienen favorables, es decir, se mantienen estables, durante el tiempo necesario, es decir, algunos millones de años.   Imagen: Modificada, a partir del original: https://www.facebook.com/YofrahElDuque/photos/alguna-vez-te-has-preguntado-qu%C3%A9-sucede-en-las-profundidades-del-oc%C3%A9ano-cuando-u/1462639305236583/

El proceso tafonómico particular había hecho que se conservara parte de la arquitectura original de la columna vertebral, conservando algunas costillas asociadas a las vértebras torácicas, lo que daba al conjunto un aspecto de grandes y gruesas espinas propias de un gran pescado. El conjunto óseo, contenidas dentro de la piedra caliza o arenisca marina, se hacía visible al arrancar o cortar la piedra, mostrando aquellas estructuras paleontológicas internas  al cortar o fragmentar la roca matriz (Mas, 2004). Estos conjuntos óseos o/y moldes externos, pueden alcanzar grandes dimensiones, a veces, de hasta varios metros. 

En los casos de los hallazgos de este tipo particular, realizados en la época contemporánea, la apariencia semejante de los restos parciales hallados con la de un gran pescado, evidentemente, no favorecería la posibilidad de confusión con la apariencia de partes de un enorme esqueleto humanoide. Puesto que el conjunto óseo "petrificado" no se asemejaba, en nada, a un esqueleto de humano pues tenía aspecto de una gigantesca raspa o espina de pescado. Además, a mediados del siglo XX, la mentalidad de los picapedreros mallorquines ya no era propensa a la fabulación legendaria ni mítico-bíblica, como pudo ser la de sus ancestros de siglos anteriores. Por ello no interpretaron los restos fósiles de grandes cetáceos o de sirenios, hallados en las canteras de piedra arenisca, como "huesos de gigantes" humanoides, sino como partes de los esqueletos de peces marinos de grandes o enormes dimensiones. Tal vez, pudieron haberlos asociado a restos antiguos de cetáceos, pero es posible que como antiguamente los cetáceos eran consideradas "peces" por la gente común..., pero, al parecer, los informantes no llegaron a precisar esta cuestión de precisión sistemática zoológica. 


Aspecto del esqueleto de una ballena,
"aproximadamente semejante" al de un gigantesco pez o "pescado" marino, para un observador con escasos conocimientos sobre la anatomía de los cetáceos.

El esquema gráfico y la tabla de datos muestra la descripción osteológica y la osteometría del esqueleto del rorcual común (Balaenoptera physalus, Linnaeus, 1758) conservado en el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona.                      Imagen: https://museucienciesjournals.cat/es/amz/issue/12-2014-amz/descripcion-osteologica-del-rorcual-comun-balaenoptera-physalus-linnaeus-1758-del-museo-de-ciencias-naturales-de-barcelona

Un resultado interpretativo muy distinto habría podido producirse, en el caso de que se hubieran encontrado costillas y vértebras aisladas, procedentes de la desarticulación del esqueleto y la dispersión de sus diferentes huesos componentes. Vértebras y costillas gigantescas, sueltas, vistas separadamente podrían haber inspirado una atribución muy distinta, siendo atribuidas a antiguos cadáveres de mamíferos gigantes, ya fuera de naturaleza animal o humana...

Continuará

sábado, mayo 30

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (13)

 por Heraclio Astudillo Pombo 

"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (2)

Recapitulación

En esta entrada se prosigue mostrando los resultados y opiniones personales relacionadas con la búsqueda de indicios que permitieran argumentar, razonablemente, que algunos de los "huesos de gigante" hallados en ciertos lugares de Mallorca, mencionados por el primer cronista balear Joan Binimelis, en realidad, podrían haber sido huesos fósiles de grandes cetáceos mediterráneos, confundidos por observadores inexpertos y fabuladores, con huesos de humanos gigantescos, ya fueran los antiguos constructores de obras ciclópeas o los malvados gigantes antediluvianos, ahogados durante el Diluvio universal.

Algunos nombres populares de lugar, en Mallorca y Menorca, parecen producto de la influencia de la antigua creencia en humanos gigantes

Las dos islas Baleares mayores, Mallorca y Menorca, emparentadas culturalmente por la existencia del megalitismo antiguo (Edad del Bronce) mantienen abundantes topónimos populares relacionados con  gigantes. Predominando, de manera absoluta, aquellos nombres de lugar de inspiración fabulosa, asociados  leyendas y cuentos populares. Abundando los cuentos populares que incluyen personajes gigantescos, como coprotagonistas.

Un topònimo que se repite en distintos lugares es el de «claper des gegants», aplicado a  las ruinas muy arruinadas de los antiguos edificios pretalayóticos y talayóticos, que existían a lo largo de todo el territorio de Mallorca y Menorca, hasta principios del siglo XX. En el lenguaje común, tradicional, propio de las islas Baleares, aún se les denominaba con una curiosa denominación genérica: «claper des gegants» ("montón de piedras de los gigantes"). Manifestando una forma de interpretación fabulosa sobre su antiguo origen, desconocido por los payeses baleares, al suponer que los gigantes antiguos hubiesen limpiado sus campos de labor, retirando aquellas grandes piedras y reuniéndolas amontonadas en aquellos lugares, para poder trabajarlos con mayor facilidad y provecho sus tierras. Este tipo de interpretación fabulosa popular, habría surgido en siglos muy anteriores a la época reciente, cuando aún no había comenzado la restauración de los monumentos y conjuntos megalíticos, mejor conservados o arqueológicamente más ricos, labor emprendida por razones culturales, primero (s. XIX), y por su atractivo turístico, posteriormente (s. XX).

Aspecto del denominado "Es Claper des Gegants", existente en la finca "S´Heretat", en la localidad de Capdepera. En primer término se ve lo que fue la sala hispóstila, con un muro de grandes piedras ciclópeas, más arriba. Al fondo. se ven los restos de la base de una antigua torre de vigilancia o "talayot", que recibe el nombre del lugar en que se encuentra: "Talayot de s’Heretat" o "Talayot d'es Claper des Gegants". Fotografía de  José V. Jiménez Ribas.  Imagen:https://www.balearesantigua.com/sheretat-es-claper-del-gegants/

También existen bastantes nombres de lugar asociados a diversos objetos geológicos y pequeños accidentes geográficos que destacan visualmente en el paisaje, por alguna característica que les proporciona singularidad y visibilidad, y que con mayor o menor fundamento han sido vinculados con gigantes por la tradición. Estos lugares y el gigante asociado forman parte de la trama de relatos fabulosos tradicionales,  constituyendo el núcleo central de diversos cuentos populares.

En mi opinión personal, "sa Cova des Gegant" ("la Cueva del Gigante") es de todos los topónimos fabulosos baleares, relacionados con gigantes, el único que podría tener alguna relación directa o indirecta con unos supuestos "huesos de gigante", propios y típicos de las islas Baleares. Este sería el caso de "sa Cova des Gegant", una cueva funeraria o hipogeo, situado en las afueras de la localidad de Pollença (Mallorca), en el paraje denominado "l'Alzinaret de Cala Sant Vicenç" (El pequeño encinar de la cala de san Vicente), un lugar boscoso, existente en los límites exteriores del actual núcleo urbano de Pollensa. 

Mi opinión sobre la posibilidad de que el topónimo pueda indicar una relación con grandes huesos, está basada en el hecho que aquella antigua cueva funeraria, hoy desaparecida, formó parte de una antigua necrópolis pretalayótica (Edad del Bronce Medio), un lugar en donde, debido a su uso funerario, lógicamentte, debieron abundar los huesos humanos y quizás los de otra procedencia. 

Como las dimensiones de las cuevas funerarias o hipogeos, aún existentes, en la parte que aún se conserva de esa antigua necrópolis son, relativamente, muy modestas y hasta bastante reducidas, habrá que suponerse que el nombre "sa Cova des Gegant" ("la Cueva del Gigante") debe provenir de alguna otra causa que no estaba relacionada con el enorme tamaño de la excavación funeraria. Desgraciadamente, su destrucción nos impide validar esta hipótesis. 

Detalles de la cueva nº 9 de la necrópolis de Cala Sant Vicenç" (Pollensa). En la imagen de la izquierda se aprecia la pequeña entrada a la cueva funeraria o hipogeo, sus reducidas dimensiones obligan a entrar o salir "a gatas". También se puede apreciar la antecámara exterior, excavada en la roca viva. En la imagen de la derecha se puede apreciar el interior de la cueva funeraria o hipogeo, en primer término la fosa y los dos bancos laterales, al fondo, a ambos lados, sendas hornacinas, así como el cubículo del ábside. Sus limitadas dimensiones obligan a desplazarse "en cuclillas". Un lugar poco apropiado para gigantes vivos o muertos. Fotografía de José V. Jiménez Ribas.  Imagenhttps://www.balearesantigua.com/cala-sant-vicenc/

La primera cita documental sobre la existencia de la antigua necrópolis de "Cala Sant Vicenç" se debe al erudito Juan Binimelis. La descripción del lugar realizada por Binimelis tan sólo sirve como prueba de que esa necrópolis, aparte de ser bien conocida en su tiempo (Renacimiento), ya había sido expoliada con anterioridad. Las palabras de Binimelis ofrecen un especial interés por tratarse de una muy primeriza descripción de un yacimiento arqueológico balear. Y para comprobar que fue redactada en unos términos fabulosos muy propios de su época, la renacentista, y de la  influencia de la literatura clásica y sus tradiciones míticas sobre gigantes a nivel personal  y comunitario: 

" Y para dar remate y conclusión a esta materia con tantos ejemplos queda a decir que en la valle de San Vicente, territorio de Pollensa, hay un bosque y encinar en donde se hallan mucha cuevas hechas manualmente y entre ellas hay de figura redonda como un mausoleo, que denotan haber sido habitación de gigantes. Y mas, cuando por dentro se descubren  muchas sepulturas de los tales [gigantesy se han hallado huesos de piernas más largos que el cuerpo de un hombre de estos tiempos y sin estos huesos, una vez  hallaron una quijada de un gigante tan grande como una gran boca de un horno en los que cuecen el pan." (Juan Binimelis: Nueva historia de la isla de Mallorca y de otras islas a ella adyacentes, Palma de Mallorca, 1927, I, 79)

Polifemo es el más célebre y popular de los cíclopes, un hijo de Poseidón que desempeña un papel destacado en la Odisea. Homero lo presenta como un horrible gigante, un pastor salvaje y palurdo que devoraba carne cruda y carne humana y que sucumbió a la astucia de Ulises Odiseo. 
Imagen:  https://es.wikipedia.org/wiki/Polifemo

La idea anticuada sobre el gigantismo de los primitivos habitantes de las Baleares, que aquí es manifestada y defendida por Binimelis, es un tópico de su autor y de su tiempo. Pese a su habitual criticismo y a su perspicacia, muy patentes en otras de sus muchas observaciones históricas contemporáneas, cuando Binimelis trata sobre las antigüedades remotas de las islas Baleares, suele caer en varias incongruencias fabulosas, pues al referirse a aquellas cuevas funerarias artificiales dice: "cuevas hechas manualmente, y entre ellas hay de figura redonda como un mausoleo, que denotan haber sido habitación de gigantes". La afirmación de que había "cuevas redondas como mausoleos que habrían sido habitadas por gigantes antiguos", por el mero hecho de que dentro de ellas se habían encontrado "los huesos de piernas más largos que un cuerpo de un hombre de estos tiempos". Obviamente, la presencia de huesos humanos en un yacimiento arqueológico, no es el condicionante más firme para definirlo como un lugar "habitado", sino usado como sepulcro, a no ser que los lejanos antepasados baleares, además de gigantes también fueran antropófagos. Binimelis, también, soslaya el problema impuesto por la morfología y dimensiones de las cuevas funerarias, al dejar de lado que la altura de tales cuevas no es la más adecuada como lugar de habitación permanente, ni ocasional, para personas de talla elevada y menos aún de talla gigantesca. 

Grandes huesos en un pequeño hipogeo antiguo...

Es posible que, antiguamente, el interior de la hoy inexistente "Cova des Gegant" ("Cueva del Gigante") pudiera haber conservado en su interior algunos huesos largos o/y cortos de gran tamaño, de unas dimensiones muy superiores a las consideradas normales en una persona de su tiempo. La presencia de unos huesos de tamaño desmesurado podría ser la consecuencia de una particular costumbre funeraria antigua, el resultado de una práctica ritual hoy desconocida y también para las gente de culturas diferentes, instaladas en siglos  posteriores. De manera que la presencia de tales grandes huesos, al desconocer su naturaleza y su antigua función ritual, podría haber sido malinterpretada en clave mítica.  Considerando los grandes huesos como una prueba irrefutable del origen "sobrehumano" de sus antiguos ocupantes y atribuyendo la ocupación de aquella cuevecilla a residentes gigantes. 

Aspecto de la antecámara y la entrada de la cueva 7. Estaba precedida por un patio del que quedan restos, tras él se abren la antecámara y la cámara sepulcral. Alrededor del  portal de acceso a la cámara, que apenas supera 1 m. de altura, se ven un rebaje de la roca que serviría para encajar una losa de cierre. El espacio interior tiene unos doce metros y una altura de 2,5 m. como la mayoría de estas cavidades. Conserva el banco lateral donde se colocaban los enterramiento, y hornacinas tanto en el ábisde como a los lados. Fotografía de José V. Jiménez. Ribas.  Imagen: https://www.balearesantigua.com/cala-sant-vicenc/  Cueva 7. Vista de la antecámara

En siglos posteriores al momento del enterramiento de un difunto en aquel hipogeo, cuando fue descubierto por primera vez, la presencia de unos huesos descomunales en su interior inspiraría una interpretación fabulosa para su naturaleza. Tanto si se trataba de restos óseos contemporáneos, antiguos, o muy antiguos y en estado subfósil o antiquísimos y totalmente fósiles, sus inexpertos descubridores, desconociendo su verdadera naturaleza, su origen y su antigua función ritual, influenciados por su ignorancia y por los antiguos mitos locales, de forma espontanea, habrían tendido a realizar una interpretación intuitiva errónea, en clave fabulosa, de tipo mítico. En base a sus conocimientos, su lógica medieval o renacentista, era razonable creer que aquellos enormes restos óseos, en el interior de una cueva antigua, tenían que pertenecer "necesariamente" a los antiguos habitantes isleños, los gigantes constructores y manipuladores de grandes piedras ciclópeas. Concluyendo por atribuirle a aquellos grandes huesos  una naturaleza "sobrehumana", puesto que desconocían su verdadera naturaleza y su misterioso origen  y un uso funerario al antiguo espacio funerario, subterráneo, considerándolo como residencial

Este  mapa es una representación gráfica de aquello que se conserva, actualmente,  de la necrópolis de hipogeos más antigua (3700-3500 años) y más espectacular de Mallorca. Se trata de un conjunto de cuevas artificiales excavadas en la roca, con el fin de utilizarse como sepulturas. Datan del período pre-talayótico en la Edad del Bronce antiguo (1700-1500 a.C.), fueron estudiadas durante la década de 1920, por el arqueólogo británico “Wilfred J. Hemp”. Entonces, se catalogaron 15 cuevas de las que en la actualidad, solamente, quedan 8. El espacio interior de algunas cuevas fue alterado durante la ocupación de esta zona de la isla por un campo de concentración, durante la guerra civil española (1936-1939), En esta zona, en esos años, se mantuvieron encerrados prisioneros republicanos, en condiciones muy precarias, usando como refugio-vivienda improvisada, aquellas antiguas cuevas funerarias, escasamente, ampliadas. Imagenhttps://enricvillanueva.wordpress.com/tag/cueva/

Algunas posibles explicaciones medianamente razonables

Partiendo del hecho cierto y comprobado, científicamente, de que nunca en ningún lugar del planeta han existido verdaderos gigantes, no pueden haberse hallado nunca en ninguna parte  verdaderos huesos de gigante. 

Una primera posibilidad que se nos ocurre de una causa razonablemente explicativa de la presencia de grandes huesos en un hipogeo, que se expone con una finalidad puramente hipotética. Podría ser que la presencia de grandes huesos de aspecto humano, podría estar justificada en la cueva mencionada, en este caso, por "causas naturales". El acierto del nombre impuesto al desaparecido hipogeo y la motivación también estaría justificada en este caso. Imaginemos que aquella antigua tumba, excavada en la roca, hubiese sido utilizada para realizar el enterramiento del cadáver de un individuo humano afectado de gigantismo extremo. 

Se trataría de un caso de crecimiento esquelético patológico, provocado por una producción excesiva de la hormona del crecimiento, durante la infancia y adolescencia. Esta patología muy rara y por tanto muy infrecuente. Siendo la causa natural de que una persona puede alcanzar alturas comprendidas entre 220 y 280 cm.  

Aspecto físico de Robert Wadlow, afectado de gigantismo extremo que medía 2,72 m., de altura, fotografíado junto a su padre, que medía 1,82 m. Se puede apreciar la enorme diferencia de tamaños, entre una persona normal, alta, y otra afectada de gigantismo patológico.  Imagen: https://en.wikipedia.org/wiki/Gigantism

Siglos más tarde, cuando aquella cueva funeraria fue descubierta  y visitada por personas pertenecientes a otras culturas, la visión de unos huesos humanos, enormemente grandes (alargados), podría haber inducido a sus primeros descubridores a relacionar su anormal gran tamaño, con un antiguo ocupante perteneciente a la mítica raza de gigantes talayóticos, supuestamente, los primeros habitantes de la isla de Mallorca. 

Aún se nos ocurre una segunda posibilidad de una causa razonablemente, explicativa de la presencia de grandes huesos en un hipogeo, que se expone con una finalidad puramente hipotética. Según esta hipótesis la presencia de grandes huesos de aspecto humano podría estar justificada en aquella cueva, en este caso, por "causas culturales". 
Hipotéticamente, la causa podría ser la presencia, residual, en una tumba expoliada, de algunos grandes huesos largos de las extremidades posteriores de grandes animales domésticos de trabajo comunes:  équidos (caballo, asno, mula). Las tibias equinas podrían haber formado parte del conjunto de diversos objetos que constituyeron las antiguas ofrendas del ajuar funerario del difunto. La inclusión de este tipo de huesos, podría estar motivada y justificada en razón de la profesión del difunto: ganadero, tratante, jinete, arriero, etc. y tener una función simbólica por su relación con la profesión del difunto o de su familia.

Aspecto de una tibia de caballo, un hueso largo de la pata trasera, que por sus características morfológicas podría asemejarse y recordar un enorme fémur humano. Al ser visto este tipo de hueso por personas poco o nada conocedoras de la anatomía ósea de un animal equino, influidas por ideas míticas y 
fantasiosas, fácilmente lo confundirían con el "hueso de la pierna de un gigante". https://www.tiktok.com/@estudiandovete/video/7245397971817237765                                                                                                                          Debido a que la presencia de tales huesos largos en el ajuar funerario pudieran haber cumplido  alguna función sagrada en el ritual fúnebre familiar. En siglos posteriores el desconocimiento de tales motivos rituales antiguos, y la ignorancia en anatomía zoológica comparada de los descubridores del hipogeo expoliado, promovería su atribución, errónea, a un esqueleto humano, induciendo a una interpretación fabulosa: pertenecían a los restos de un antiguo gigante talayótico

Una tercera posibilidad que se nos ocurre de una causa razonablemente explicativa de la presencia de grandes huesos en un hipogeo, que se expone con una finalidad puramente hipotética. Podría ser que la presencia de grandes huesos de aspecto humano, en realidad, no fuesen verdaderos huesos, sino objetos geológicos de aspecto semejante. Podría tratarse de fragmentos de grandes estalactitas dotadas de características apropiadas: longitud y grosor proporcionados, color marfileño, exterior liso y compacto y núcleo central cavernoso que las asemejarían a huesos largos. Esta posibilidad de confusión interpretativa ya fue presentada y comentada en la entrada anterior sobre este mismo tema (24-02-2026), cuando se citó un escrito de Joan Binimelis en el que comunicaba que le habían informado del hallazgo de huesos de gigante en dos cavernas baleares.

Y todavía se nos ocurre una cuarta posibilidad de una causa razonablemente explicativa de la presencia de grandes huesos en un hipogeo, presentada con una finalidad puramente hipotética. Según esta hipótesis la presencia de grandes huesos de aspecto humano podría estar justificada en aquella cueva, en este caso, también por "causas culturales". 
El motivo de tal denominación podría estar basado en el hecho, hipotético, que entre los diversos objetos que constituyeron las antiguas ofrendas funerarias, hubieran podido existir algunos grandes huesos contemporáneos o fósiles procedentes del esqueleto de cetáceos antiguos. Por estar relacionados con la profesión del ocupante del hipogeo o del clan familiar. Su presencia estaría motivada por estar relacionado con la dedicación a la pesca de grandes cetáceos de talla mediana o al aprovechamiento de ciertas partes de cadáveres de grandes cetáceos mediterráneos, contemporáneos, consistente en carne no corrompida, huesos, grasa, piel, barbas, espermaceti (o blanco de ballena) etc., de animales varados en la costa balear. Pero también podría tratarse de huesos fósiles (fragmentos de costillas), restos de antiguos cetáceos mesinienses, hallados, casualmente, en terrenos prospectados o en canteras explotadas, de propiedad personal o familiar. El excepcional hallazgo de los huesos fósiles de cetáceos podría haberse producido durante las labores exploratorias del territorio en la prospección de rocas aptas para ser trabajadas o en las tareas de extracción o tranformación de piedra natural en bloques o losas destinadas a la construcción...

Aspecto de los huesos de la parte anterior y media del cuerpo de un gran cetáceo contemporáneo que encalló en la costa de Yorkshire (UK), en 1825, fotografiado mientras estaban depositados en un almacén costero. Se trata del esqueleto de un cachalote (Physeter macrocephalus)   Imagenhttps://www.elespanol.com/cultura/20190613/robado-huesos-ballena-moby-dick/405959760_0.html 

Descubrir el sentido desconocido y el significado ausente en objetos encontrados fuera de su contexto original es muy complicado...
Encontrar sentido a ciertos objetos aislado o conjuntos de objetos de significado o uso hoy desconocido desconocido, es un desafío al que la arqueología ha tenido que hacer frente desde antiguo. Además, se sabe que todas las antiguas cuevas sepulcrales de esa antigua necrópolis y de otras de la isla, han sido expoliadas desde antiguo, careciendo de toda clase de objetos arqueológicos con el mínimo valor cultural, material o comercial. La ausencia total de objetos funerarios antiguos, impide conocer cuáles podían ser las ofrendas funerarias más típicas en diversas épocas, durante el periodo en que fueron utilizadas como sepultura. También se sabe que, en tiempos relativamente recientes, bastantes de sus cuevas hipogeas fueron total o parcialmente destruidas, para poder ampliar la superficie dedicada a la urbanización o al cultivo, debido a su gran proximidad al núcleo viejo de Pollensa y a su actual inclusión en el casco urbano. 

Gigantes bíblicos vs. gigantes grecolatinos clásicos

En tiempos mucho menos antiguos, que los de la época clásica greco-latina, estando muchos de los países costeros del mediterráneo completamente cristianizados, la primitiva creencia en la posible antigua existencia de unos antiguos habitantes baleares gigantes, como los míticos constructores de obras megalíticas, habría sido abandonada y sustituida por la creencia religiosa en la existencia de unos antiguos gigantes, exterminados por el Diluvio universal, un suceso mencionado  en los textos bíblicos. 

La Biblia menciona la existencia de individuos o pueblos de gigantes, en varios de sus "libros" constituyentes: Génesis, Números, Deuteronomio, Josué, Samuel, etc. Refiriéndose a ellos con términos como Rephaim, Nefilim, Anaquitas, Amonitas, Moabitas, etc., descritos como un tipo de hombres altos y fuertes, violentos e impíos, algunos nacidos de uniones antinaturales entre ángeles caídos (demonios) y mujeres humanas, ocurridos en la época de Noé, antes del Diluvio. Otros gigantes habitaban en varias regiones como Bashán, Amón, Moab o Canaán, antes de la conquista de esos territorios, por los israelitas, durante su larga migración desde Egipto hacia la mítica Tierra prometida.

Moderna representación gráfica de la estatura de los esqueletos de algunos personajes gigantes, citados por la Biblia. Resultado de una errónea  interpretación literal de las estaturas de esos personajes citadas en los textos sagrados. Que confundieron huesos de magafauna prehistorica con huesos de gigantes míticos.  Imagen:  https://i.pinimg.com/474x/a8/e0/ef/a8e0ef5f3ec98360b195df9efe4dbaa9.jpg

La Biblia también dice que como los gigantes, en su mayoría, eran individuos impíos, violentos y malvados, por lo que Yahvé los juzgó y viendo que su existencia no aportaba nada bueno a la humanidad, los condenó a ser exterminados, como otros humanos vulgares, a causa de sus negativas cualidades. Casi todos aquellos gigantes, sin excepción, murieron ahogados durante el mítico Diluvio universal.  

Supuestamente, los gigantes mediterráneos y baleares, por los mismos motivos morales y por la misma causa divina, habrían tenido el mismo fin que mencionaban los textos bíblicos. Tal suceso catastrófico habría ocurrido cuando las islas Baleares quedaron sumergidas bajo las recrecidas aguas  del mar Mediterráneo. Muchos de los enormes cadáveres, flotando a la deriva habrían sido arrastrados lejos de las islas y dispersados por las costa mediterráneas y viceversa. De tal manera que algunos de aquellos enormes cuerpos muertos que habían sido engullidos por el mar, habrían aparecido en diversos lugares de las islas, unos en la zona costera y otros tierra adentro, cuando descendió el nivel del mar. Los mismos lugares en donde, siglos más tarde, se habrían hallado sus grandes huesos petrificados que aparecían incluidos en dos tipos de rocas sedimentarias de origen marino, usadas de forma habitual para la construcción de todo tipo edificaciones de piedra.

Los relatos bíblicos, sobre gigantes exterminados por el Diluvio, podrían ser un argumento de gran influencia interpretativa en una sociedad insular y, por tanto, relativamente aislada, con ideas tradicionales, muy conservadora y cristiana y, por tanto, muy creyente en la veracidad literal de los textos de las Sagradas Escrituras. 

De manera que los viejos relatos sagrados sobre gigantes ahogados y las noticias sobre hueso de gigantes hallados en otras partes del mundo, servirían como argumento no solo para justificar la presencia de antiguas construcciones ciclópeas en las islas, sino también para argumentar la interpretación "megantrópica" de los grandes restos óseos fósiles, o de sus moldes externos, dejados por algunos grandes cetáceos marinos, del Neógeno balear y posteriormente hallados en algunos lugares de las islas Baleares mayores. 

Vista de una zona de las Canteras de Santa Ponça, antigua explotación situada en el barranco de "En Rellotge", en Alaior (Menorca).  Son impresionantes por la verticalidad de su corte, por las dimensiones de la excavación y por la magnitud del material pétreo extraído para proveer de piedra demarés a los constructores del entorno. Tal vez, antiguamente, pudieron haber aparecido vestigios óseos de grandes cetáceos que no se supieron interpretar correctamente.

Imagen: Turismo de Menorca  https://www.facebook.com/turismodemenorca/photos/las-canteras-de-menorca-son-impresionantes-antiguamente-los-isle%C3%B1os-utilizaban-l/869841778505089/

Tales hallazgos pudieron haber ocurrido durante el proceso de prospección de masas de roca aptas para su aprovechamiento como piedra de construcción y también durante las labores de extracción o división de la piedra caliza o piedra arenisca, de origen marino, en las numerosas y activas canteras que nutrían de material pétreo las actividades constructivas insulares.

Considerando, en siglos pasados, los descubridores baleares de aquellos huesos petrificados de cetáceos que tales grandes restos óseos "petrificados" tenían que ser, forzosamente, auténticos "huesos de gigantes antediluvianos". Siendo tomados, confiadamente, por verdaderos vestigios antediluvianos, y usados como pruebas materiales testimoniales de la veracidad del relato bíblico, en que se narraba la gran inundación universal y el exterminio de de la mayor parte del género humano, malvado e impío, y también de los gigantes. Según aquel relato bíblico, del género humano, solamente se salvó Noé y su familia, refugiados en aquel zoológico flotante que fue el arca de Noé. Evidentemente, las personas más interesadas en divulgar y apoyar esta versión interpretativa mítica, serían las personas más relacionadas y favorables a la promoción de los mitos bíblicos: los miembros del clero y las autoridades eclesiásticas, pues eran muy favorables para sus actividades e intereses corporativos.

Dramática representación pictórica del mítico Diluvio universal, con un Arca de salvación de dimensiones minúsculas, y una multitud humana desesperada sorprendida por la terrible catástrofe acuática. Obra realizada hacia 1530, por un artista renacentista no identificado, atribuido al Círculo de Jan van ScorelTécnica: Óleo sobre tabla. Dimensiones: 109 x 178 cm. Conservada en  el Museo del Prado de Madrid. No expuesto al público.

 Imagen: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/el-diluvio-universal/d1392ff6-25ca-442a-8fe4-0d8fb9da041f


Cuando faltan los conocimientos necesarios no puede haber una interpretación acertada de los vestigios paleontológicos o arqueopaleontológicos hallados fuera de su contexto original

Los diferentes hallazgos modernos de restos óseos fósiles procedentes de cadáveres de cetáceos prehistóricos, nos permiten suponer que en el pasado pudieron haberse dado hallazgos semejantes. Como los descubridores carecían de los conocimientos imprescindibles necesarios para su interpretación correcta, solamente pudieron interpretarlos en clave fantástica. Tanto los grandes fragmentos de huesos o las porciones parciales de grandes esqueletos "petrificados" de cetáceos antiguos, hallados casualmente en diverso lugares de las islas, pudo causar perplejidad y curiosidad en sus descubridores. Pasando luego a reflexionar y acabando por inventar alguna interpretación razonable desde su particular punto de vista condicionado por sus conocimientos y creencias personales. 

Aspecto de los restos de una ballena fosilizada hallados en 2011 en el desierto de Atacama (Chile). Decenas de ballenas aparecieron en la cima de una colina desértica, a más de un kilómetro de la costa actual del Océano Pacífico. Constituyendo un antiguo  cementerio de ballenas prehistóricas, muertas por varamiento o intoxicadas, hace más de dos millones de años. Imagen:  BBC News. https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2014/02/140226_ciencia_cementerio_ballenas_kv

Por su aspecto característico, sus formas alargadas (costillas) o cortas (vértebras) y su estructura interna cavernosa o alveolar y el exterior liso, grueso y compacto se asemejaban a huesos de animales vertebrados o de humanos. Pero sus grandes dimensiones habrían orientado, erróneamente, las observaciones físicas hacia su interpretación "megantrópica". De este modo se habrían contribuido a afianzar la idea de que, antiguamente, en aquellas islas, como en otros muchos lugares del mundo, habría habitado una raza de gigantes humanoides, desaparecida destruida por el Diluvio. Ellos serían los responsable de la construcción de las antiguas obras ciclópeas, existentes en las diversas localidades de las islas Menorca y Mallorca.

Vista de la antigua cantera de extracción de piedra de marés, a cielo abierto, de Cala Vinyes, en Calvià (Mallorca). | Foto: R.P.  Imagen: https://www.ultimahora.es/noticias/local/2023/01/08/1854311/mitad-canteras-baleares-echa-cierre.html

Probablemente, los hallazgos de "huesos petrificados" y de "huellas óseas" impresas en la roca, se habrían producido, generalmente, en alguna de las numerosas canteras existentes en las islas Baleares, explotadas para extraer bloques y losas de piedra, usados para levantar toda clase de construcciones o en la exploración del terreno prospectando masas de roca caliza o arenisca de naturaleza y textura apropiada. 

La cantera de extracción depiedra de ‘marès’ de "Ses Covetes" sirvió para sacar bloques de material de construcción para levantar las murallas de Palma de Mallorca, en el siglo XVIII. | Foto: ultimahora.es 

Imagen: https://www.ultimahora.es/noticias/part-forana/2016/05/23/194442/mitad-canteras-esta-borde-del-cierre-por-nueva-normativa-minas.html

El descubrimiento podría haberse producido en la superficie de la roca viva, desnuda de cubierta de vegetación, reconociéndose en algunos de aquellos grandes huesos, ciertas características típicas de los huesos de enormes animales mamíferos. Pero, mucho más probablemente los hallazgos de grandes huesos o de sus huellas se habría producido, cuando se fraccionan los grandes bloques para obtener bloques más pequeños y losas, de la masa de roca arenisca o caliza, extraídas para tallar bloques o losas menores, al hacerse visibles aquellos restos que estaban incluidos en el interior de la masa rocosa.

Aspecto de la zona de acceso a las diversas galerías de la cantera subterránea de Son Grau, en la Sierra de Campos (Mallorca),

Imagen: https://trailrunningmallorca.es/index.php/tag/canteres-de-son-grau/

Continuará