miércoles, enero 5

Los fósiles como motivo temático en la filatelia ibérica (28)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

El registro fósil, en los matasellos conmemorativos, ibéricos, o/y en los sobres y tarjetas, especiales, del primer día de circulación postal (Continuación, 7ª parte) 


7- Matasellos conmemorativos, tarjetas postales especiales y sobres de primer día de circulación postal (PDC), con imágenes o textos, alusivos a vertebrados fósiles (2ª parte)

7.2. Dinosaurios, aves y mamíferos

De los tres grupos de vertebrados reunidos en esta sección, serán los dinosaurios quienes protagonizarán más productos filatélicos, pues la dinomanía no solo afecta a la población común destinataria final, sino también a los responsables de las emisiones filatélicas. Tanto si se trata de emisiones públicas convencionales, concebidas por el personal correspondiente  del departamento de nuevas emisiones, como si se trata de promotores privados de emisiones no convencionales, como son las emisiones de sellos personalizados. En unos casos promovidas por asociaciones culturales especializadas, en otros promovidas por asociaciones de coleccionista filatélicos y en otros por vendedores particulares de sellos, destinados al coleccionismo internacional.


7.2.1 A. Dinosaurios (1ª Parte)

Matasellos con icnitas, Bilbao 1980

El matasellos más antiguo que hace alusión a los dinosaurios, es un matasellos de rodillo, que se estuvo estampando desde finales de septiembre hasta mediados de octubre, en la estafeta de correos de Bilbao, como una forma de promoción de la futura 3ª Bolsa-Exposición Internacional de Minerales y Fósiles. Se trataba de un evento mineralógico y paleontológico organizado por la Sección de Mineralogía y Paleontología, del Grupo de Empresa Iberduero que estaba muy próximo a celebrarse, en Bilbao (Vizcaya), en los días 18 y 19 de octubre de ese año de 1980. 

Aspecto del primer matasellos español relacionado con los   dinosaurios. Tal relación se manifiesta por medio de la representación de cuatro icnitas de pisadas tridáctilas, formando un corto fragmento de un rastro doble. Se puede ver que este matasellos, en particular, se estampó el día 4 de octubre de 1980.
Este matasellos, si nos atenemos a las diferentes fechas de estampación, desde finales de septiembre hasta mediados de octubre, en realidad, constituye una serie.


Matasellos con figura de terópodo, Bilbao 1980

El segundo matasellos más antiguo que hace alusión a los dinosaurios, es un matasellos de estampación manual que se estampó durante los días 18 y 19 de octubre de 1980, en la estafeta provisional de correos, instalada temporalmente, en las instalaciones de la Feria de Bilbao. Durante la celebración de la 3ª Bolsa-Exposición Internacional de Minerales y Fósiles. 

Aspecto del matasellos conmemorativo de la celebración de la 3ª Bolsa-Exposición Internacional de Minerales y Fósiles, celebrada en Bilbao, durante los días 18 y 19 de octubre de 1980. En su centro se puede reconocer la figura de un dinosaurio terópodo con aspecto de tiranosaurio... se desconoce qué género de dinosaurio se pretendía representar, realmente.

Como ya se dijo anteriormente se trataba de un evento mineralógico y paleontológico, organizado por la Sección de Mineralogía y Paleontología, del Grupo de Empresa Iberduero. Un grupo de entusiastas coleccionistas que formaban parte del personal de aquella empresa española, dedicada a la generación y distribución de energía eléctrica, fundada en Bilbao en 1944, como resultado de la fusión de Hidroeléctrica Ibérica y Saltos del Duero. En el transcurso de la creación de sus numerosas y variadas infraestructuras, el terreno les había mostrado sus riquezas mineralógicas y paleontológicas, desencadenando su afición por la recolección, estudio y coleccionismo. En 1992 se fusionó, ejerciendo una OPA, con Hidroeléctrica Española para dar lugar a Iberdrola, una de las cinco compañías mundiales más importantes del sector de la energía eléctrica.
El evento ferial, celebrado en sábado y domingo, consistía en la celebración de una serie de exposiciones, proyecciones, conferencias y una bolsa de intercambio y compraventa de minerales y fósiles entre coleccionistas. 


Los sobres especiales conmemorativos, Bilbao 1980

De los diversos sobres especiales conmemorativos del evento mineralógico y paleontológico de Bilbao editados por diversas empresas comercializadoras, se muestran los dos de mayor calidad y mayor relación con el tema tratado aquí, los dinosaurios como motivo filatélico o marcofílico.
Tales sobres especiales estaban y siguen estando destinados al sector del coleccionismo, especializado en los sobres del primer día de circulación de tales sobres y de los matasellos que se estampan sobre ellos, en la correspondiente estafeta de correos, habitualmente existente en las instalaciones del evento para la comodidad de los asistentes y como muestra de cortesía hacia ellos por el servicio de Correos.

Aspecto del sobre especial conmemorativo, en el que en su lado izquierdo, lugar dedicado a la ilustración e información se ha representado gráficamente un dinosaurio, en posición erguida. 
Bajo el pie izquierdo del animal se puede leer la palabra Iguanodón con la que se identificaría el género del animal representado.

El segundo sobre especial conmemorativo, seleccionado y presentado, fue resultado de una edición menos cuidada y menos profesional que el anterior. Mostraba como ilustración un dibujo con la representación del esqueleto completo y articulado de un dinosaurio ceratópsido que parece estar dotado con un solo cuerno recto y grande, en posición nasal y un collar occipital corto, detalles que nos inducen a creer que se pretendía representar el esqueleto de un ejemplar del género Styracosaurus. Posteriormente mientras se buscaba la confirmación de tal identificación se halló una vieja ilustración paleontológica norteamericana, en la que la misma figura dinosauriana aparecía identificada como Monoclonius un género considerado como dudoso, actualmente.

Aspecto del sobre especial conmemorativo, en el que en su lado izquierdo, lugar dedicado a la ilustración e información, se ha representado gráficamente un dinosaurio ceratópsido. No aparece ninguna palabra que identifique el género o especie del animal representado.

El año 1980 marca el inicio, en España, de la denominada "dinomanía" nacional, pues en esa época se empiezan a organizar exposiciones dedicadas a la divulgación de los restos fósiles de estos animales, hallados en la Península o adquiridos en el extranjero y se multiplican los artículos en la prensa generalista, haciéndose eco de los primeros hallazgos, en territorio español, de estas raras criaturas. También se empiezan a edita muchos más libros ilustrados dedicados al tema dinosauriano, dirigidos al publico infantil y juvenil, algunos de ellos de una calidad extraordinaria.
Entonces, en tales condiciones tan favorables a la dinosaurio-manía, nadie debió imaginarse,  que deberían transcurrir 35 años, antes de poder volver a ver alguna nueva referencia dinosauriana en los efectos postales tramitados por el servicio de correos español.

sábado, diciembre 18

Arqueoetnopaleontología (15)

 Heraclio ASTUDILLO-POMBO Univ. de Lleida

Los usos sociales y funciones culturales de los fósiles en la antigüedad. La necesaria contribución y la imprescindible colaboración de la arqueología (15)


Estela funeraria con conchas fósiles de pectínidos miocenos hallada en cueva funeraria calcolítica del Castillejo del Bonete, en Terrinches, Ciudad Real (Castilla-La Mancha) (1)


Introducción

El Castillejo del Bonete es el nombre de un lugar ligeramente elevado del municipio de  Terrinches (Ciudad Real)dado por los habitantes de la localidad, debido a su aspecto de pequeña fortificación arruinada. Hoy se sabe, gracias a los resultados de los estudios arqueológicos realizados, que esa construcción no fue nunca una antigua fortificación de uso militar, sino queen la prehistoria, fue una construcción para albergar un lugar sagrado. Se sabe también, por sus características arquitectónicas y por la clase de objetos depositados, que está relacionado con la denominada Cultura de las Motillas (2)

El complejo ceremonial del Castillejo del Bonete empezó a ser excavado en el año 2003 y continúa en la actualidad, habiendo podido concluirse que las ruinas constituyen los restos materiales de un antiguo centro ceremonial, utilizado con fines rituales funerarios, de forma ininterrumpida, durante unos mil quinientos años. Este uso sucedió durante el final del Calcolítico o Edad del Cobre y durante la Edad del Bronce inicial, hace entre 6500 y 5000 años, aproximadamente.

El complejo prehistórico funerario está compuesto por varios túmulos, edificaciones soterradas y corredores que las unen, distribuidos espacialmente, según ciertas orientaciones astronómicas, relacionadas con el desplazamiento sol por el firmamento a lo largo del año. Su edificación y uso ceremonial debieron estar relacionados con el ciclo diario y anual de supuesta muerte-resurrección del dios Sol. Los restos de los muros de los corredores de comunicación entre túmulos, presentan unas orientaciones arqueoastronómicas muy precisas, relacionadas con los momentos de los ortos y de los ocasos del sol, en los días de los solsticios de invierno y de verano. 


Aspecto de la zona excavada del Castillejo del Bonete de Terrinchas (Ciudad Real), hace tres o cuatro años. Se pueden apreciar los restos de muros y los espacios definidos por ellos, anteriormente ocultos por la tierra que los cubría y que constituía el túmulo protector.     Imagen
Portal de Cultura de Castilla-La Mancha:  https://cultura.castillalamancha.es/patrimonio/yacimientos-visitables/castillejo-del-bonete#lg=1&slide=5

Parece ser que uno de los dos túmulos excavados, fue construido de manera intencionada  sobre una cueva natural y que todo el conjunto ceremonial se levantó con la finalidad de monumentalizar esa cavidad subterránea natural, existente en aquel lugar. El complejo ceremonial funerario está situado sobre un corredor topográfico natural, usado por las gentes de aquel tiempo, como lugar de paso y comunicación entre las zonas de Andalucía y de Levante con la Meseta. El lugar se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real y en lo que tradicionalmente se ha supuesto el borde meridional del área en la cual se desarrolló la Cultura del Bronce de La Mancha. Se halla estratégicamente situado junto al llamado Camino de Aníbal, vía natural de comunicación entre la Meseta y la Alta Andalucía.

La cueva antes mencionada, que se encuentra integrada en el complejo prehistórico ceremonial y que podría ser el motivo de su construcción, está situada en el borde meridional de la Meseta Sur, habiendo sido utilizada como cámara sepulcral colectiva de forma recurrente durante unos 1500 años. En el interior de la Galería nº 3 se encontraron restos humanos, piezas de ajuar y dos estelas funerarias, una de ellas con abundantes conchas fósiles de bivalvos. 

La estela funeraria, con fósiles, de Castillejo del Bonete es un hallazgo arqueo-paleontológico extraordinario, único hasta la fecha. La composición petrológica y paleontológica de la estela funeraria, es la de una biocalcarenita con fósiles (briozoos, bivalvos pectínidos y microfósiles), todos esos componentes son característicos de un medio sedimentario marino. 

La estela consiste en un bloque de piedra caliza, tallado groseramente, partiendo de un fragmento de roca caliza fosilífera que no es originaria del lugar en el que se encontró ya que la cueva está excavada en materiales muy distintos en composición y edad geológica. Los estudios de prospección geológica realizados posteriormente en el territorio circundante, en un radio de 10 km, permitieron descubrir que aquella pieza arqueológica que nos interesa destacar en la entrada de hoy, no es autóctona, sino que debe proceder de alguno de los afloramientos superficiales de materiales sedimentarios del Mioceno medio marino, más cercanos al complejo funerario, existentes en la vecina provincia de Albacete. 


Vista cenital (arriba) y lateral (abajo) de la estela funeraria prehistórica, motivo de esta entrada. Fue tallada groseramente en piedra caliza fosilífera miocena, hace más de 3000 años. Se puede observar la presencia de numerosas valvas de bivalvos pectínidos fósiles. Fotografías originales de María José Torres Matilla (IGME)                                              Imagen: Portal de Cultura de Castilla-La Mancha:    https://cultura.castillalamancha.es/culturaenredclm/estela-funeraria-con-fosiles-del-castillejo-del-bonete

Al parecer, las piezas arqueológicas que constituyen el ajuar funerario, de este yacimiento, incluida la estela fosilífera, fueron depositadastras su vida cotidiana útil con los difuntos, en el recinto subterráneo. Formando parte de un ritual funerario conjuratorio para alejar a los malos espíritus del inframundo, creando un entorno mágico de protección de los ancestros fallecidos en su tránsito y estancia en "el otro mundo"Estos rituales funerarios estarían asociados a ciertos rituales relacionados con un culto solar arcaico que perduró desde el Calcolítico hasta la Edad del Bronce, coincidiendo con el final del Neolítico y los inicios de la jerarquización o estratificación social, en las comunidades sociales complejas existentes al sur de la Meseta.


LOS FÓSILES EN LA LAS CULTURAS DE LA PREHISTORIA  

Los fósiles son elementos naturales que por su forma orgánica y naturaleza mineral han llamado poderosamente la atención al ser humano desde la Prehistoria; no sólo aquellos fósiles relacionados con la Paleontología humana, sino también numerosos ejemplos de fósiles de diversas épocas pasadas utilizados por diferentes culturas. 

Oakley (1965 a y b) hizo una grandísima e interesante recopilación sobre cada grupo de fósiles y su posible significado o simbología. Entre los vertebrados dio abundantes datos sobre los dientes de tiburón, así como dientes y huesos de mamíferos; entre los invertebrados trabajó restos de braquiópodos, esponjas, crinoides, corales, serpúlidos, equinodermos, trilobites y moluscos. Dentro de los moluscos, examinó los belemnites, ammonites, gasterópodos, escafópodos (atribuyéndolos erróneamente a gasterópodos, Oakley 1965 a: 11) y bivalvos. 

En términos generales, la belleza de algunos tipos de fósiles llamó la atención en las comunidades prehistóricas. En la mayoría de los casos este interés por su recolección, posesión o intercambio se puede relacionar con un fin puramente decorativo o de ornamento personal. Sin embargo, Oakley (1965a) apunta que la búsqueda de los fósiles debía de significar algo más que pura decoración corporal ya que se han visto ciertos casos en los que, teniendo conchas contemporáneas más vistosas y de fácil acceso, se recolectaban, transportaban o intercambiaban fósiles que procedían de grandes distancias. No pareciendo en esos casos simples hallazgos casuales, sino objetos buscados y transportados a propósito con alguna finalidad "importante". Así, parece que algunos tipos de fósiles también se debieron relacionar con la aportación de buena fortuna o el alejamiento de la mala suerte. 

En relación al caso de los moluscos, que es el grupo zoológico que atañe a este trabajo, y en concreto a los bivalvos, siempre han llamado mucho la atención de las culturas humanas antiguas; entre ellos especialmente los pectínidos. Siendo un grupo zoológico minoritario, era bien conocido por su uso en la alimentación humana, pero parece que los pectínidos también se utilizaban como herramienta o útil y recipiente de cocina, además de objetos de ornamento o piezas propiciatorias de buena fortuna. Oakley también argumentaba que las históricas rutas del Camino de Santiago podrían estar basadas en rutas prehistóricas de comercio de conchas. 

Aspecto de los fósiles de diversas especies de bivalvos pectínidos hallados en los alrededores de la localidad de Vianos, en la provincia de Albacete: 1. Flabellipecten sp.: a. vista dorsal, b. vista derecha de un ejemplar articulado (MUPA-VIAN-0007). 2. Valva derecha (MUPA-VIAN-0008) de Aequipecten opercularis (Linnè). 3. Valva derecha (MUPA-VIAN-0009) de Aequipecten opercularis (Linnè). 4. Valva derecha (MUPA-VIAN-0001) de Aequipecten opercularis (Linnè). 


Macrofósiles de la estela funeraria 

Los bivalvos de la estela, permitirían con cierta prudencia, dadas las condiciones de conservación y de preparación del material, incluir dichos ejemplares en la especie Aequipecten opercularis. Es una especie abundante en todo el Neógeno, especialmente en facies de calcarenitas-calciruditas, de tamaño de arena medio a fino y limos (Jiménez et al. 2009). Son conchas de tamaño mediano (33 mm de longitud de media), forma suborbicular, poco convexa y bastante equilateral. Umbos poco prominentes y ortogiros, aurículas parcialmente conservadas en algunos ejemplares (ejemplar nº 5). La ornamentación de los flancos consta de aproximadamente 15 costillas radiales, medidas en el ejemplar más completo (ejemplar nº 2). Las costillas son rectas y separadas regularmente, no se observan costillas en los interespacios, posiblemente porque no se conservan. Hay muchas formas intermedias entre las especies Aequipecten opercularis (Linnè, 1758) y Aequipecten scabrella (Lamarck, 1819) no siendo sencilla su identificación en algunos casos. 


Fósiles asociados a enterramientos, sepulcros o túmulos 

Centrándonos en los hallazgos de fósiles que han sido encontrados asociados a los objetos de ajuares prehistóricos en enterramientos, sepulcros o túmulos funerarios, hay numerosos ejemplos. Citaremos algunos de ellos: 

Resi (1986) menciona fósiles de equinodermos en tumbas neolíticas; 

Oakley (1965a) cita el caso de un bivalvo cretácico encontrado en un túmulo de la Edad de Bronce en Aldbourne (Whiltshire, Reino Unido). 

También los belemnites han sido asociados a túmulos de la edad de Bronce en Dorset (sur de Inglaterra). 

Los artejos de crinoides se han utilizado como cuentas de collares en túmulos de la Edad de Bronce en Aldbourne (Whiltshire, Reino Unido), del mismo modo esponjas de la especie Porosfera globularis, perforadas, fueron también utilizadas para collares y pulseras, y encontradas en un túmulo de la misma edad en Higham Marshes (Kent, sur de Inglaterra). 

Glørstad et al. 2004 describe una estatuilla labrada a partir del molde interno de un bivalvo conservado en roca carbonatada. La manipulación por el ser humano es evidente, especialmente en la parte del umbo que está pulido hasta dejarlo plano, seguramente para que sirviera de sujeción de la propia pieza sobre sí misma. La estatuilla la compara con la parte inferior de una mujer donde pueden imaginarse el ombligo y los genitales de forma muy sutil (Glørstad et al. 2004: figura 3). 

En el Mesolítico tardío hay algunas estatuillas antropomorfas en Europa, fabricadas con asta y madera fósil; la mayoría de ellas en tumbas (Plonka, 2003). También en Dinamarca se han encontrado estatuillas zoomórficas de ámbar, interpretadas como colgantes o amuletos (Vang Petersen, 1991). 

Otros elementos geológicos manipulados, con diversos fines, por el ser humano son las rocas fosilíferas, p.e. para la fabricación de hachas ceremoniales. Hay varios ejemplos en la bibliografía como las figuradas por Oakley (1965b, Figuras 10 y 11) con estromatopóridos, y la figurada por Oakley (1973: Plate XIa) que contiene conchas de pectínidos. Estas hachas pudieron haber sido utilizadas en rituales ceremoniales de acuerdo con el autor mencionado. 

Aspecto de la roca fosilífera y de los fósiles de diversas especies de bivalvos pectínidos, hallados en los alrededores de la localidad de Vianos, en la provincia de  Albacete: 5. Muestra representativa del aspecto general de la biocalcarenita del Mioceno, donde se observan numerosas valvas de pectínidos y briozoos (MUPA-VIAN-0002). 6. Aequipecten scabrella (Lamarck). a. vista izquierda, b. vista derecha de un ejemplar articulado (MUPA-VIAN-0010). 

Los ejemplares nº 1, 2, 3 y 6 de las figuras, proceden de las calizas bioclásticas del punto nº 12 de Vianos. Los ejemplares nº 4 y 5 de las figuras, se han recogido en el paraje de La Moraleja (punto 0). Todas las barras de las escalas gráficas son de 1cm.

En cuanto a vegetales fósiles en yacimientos arqueológicos españoles, cabe mencionar los numerosos trabajos de Esteban Álvarez-Fernández y colaboradores (2006-2015), sobre el uso de madera fósil, lignito, azabache o ámbar.

Así mismo es digno de destacar el trabajo de revisión y actualización realizado por  Miguel Cortés-Sánchez y colaboradores (2020) sobre numerosos lugares de la Península ibérica:"Fossils in Iberian prehistory: A review of the palaeozoological evidence".

También el de Luján Navas (2016). La autora menciona moluscos fósiles como parte del ajuar de una sepultura en el yacimiento Cabeza de Plomo de edad Calcolítico de la provincia de Murcia. También cita una concha fósil con restos de muestra de arenisca, previamente citada por Siret y Siret (1890) fuera de la tumba del yacimiento de El Argar de Edad del Bronce de la provincia de Almería. 

Además de los diversos significados posibles, ya citados, otros autores van más allá en cuanto a posibles interpretaciones de su presencia en los enterramientos. Connolly (1999), hace referencia a la colocación de los fósiles en los sepulcros, de una manera que no debió ser fortuita, interpretando que la ubicación de éstos debió haber tenido alguna finalidad relacionada con algún tipo de decoración mágica protectora, es decir tendrían función de amuletos ceremoniales funerarios. También aventura la idea de que los fósiles pudieran haber sido considerados como unos posibles objetos mágicos capaces de transformarse o de producir alimento en "el otro mundo", que podría ser consumido por el ahora difunto en su futura reencarnación en "el más allá". 


Simbología de las conchas de moluscos acuáticos

Las conchas de los moluscos terrestres o acuáticos siempre han producido curiosidad o atracción en el ser humano por sus variadas formas, relieves, brillo, tamaños, etc.. quien las ha estado recolectando desde la prehistoria hasta la actualidad. 

Su simbología ha sido estudiada por Cirlot (1988), entre otros, quien cita a Beaumont (1949) como estudioso de la simbología china, quien considera la concha como uno de los emblemas de la buena suerte en el budismo chino, y también un signo de un viaje próspero. Según Cirlot (1988) esta interpretación está basada en la asociación de la concha con el agua que es fuente de fertilidad. De acuerdo con Beaumont (1949), la concha es un símbolo místico representativo de la prosperidad de una generación y que surge de la muerte de la generación anterior. Su presencia en un lugar funerario puede ser relacionado con la creencia del renacimiento a una nueva vida, de acuerdo con los autores citados anteriormente. Su relación con los peregrinos también radica en la relación de la concha con el agua y ésta con el renacimiento espiritual del peregrino. 

Esta fotografía permite hacerse una idea aproximada del aspecto general y de las modestas dimensiones de la estela funeraria con fósiles de Terrinches. Con una forma groseramente rectangular, tiene una anchura de 7 cm, una longitud de 22 cm y una altura de 6 cm. 
Desafortunadamente, su antiguo simbolismo  espiritual, uso religioso y función ritual, de momento, resultan completamente desconocidos para los investigadores                   Imagen: Lanza digital Diario de la Mancha
https://www.lanzadigital.com/provincia/terrinches/descubren-pigmentos-rojos-grabados-conchas-fosiles-las-galerias-los-tumulos-castillejo-del-bonete-terrinches/

Eliade (1991) analiza extensamente la simbología de las conchas, las cuales son consideradas  en varias culturas como emblemas del agua, de la luna y de la mujer, relacionando esta simbología directamente con la fecundidad en general. También el simbolismo de la perla está estrechamente relacionado con el de la concha. Las conchas de pectínidos (Eliade, 1991: 132) de los monumentos funerarios romanos, simbolizarían la resurrección a una nueva vida en otro mundo. Además, todos los autores coinciden en que parece claro que las conchas eran objetos que aportaban buena fortuna y auguraban una buena vida para después de la muerte.


Posibles áreas de procedencia de la estela funeraria prehistórica, en los alrededores de las localidades de Vianos y/o Alcaraz 

De acuerdo a la información contenida en los mapas geológicos de la serie MAGNA 1:50000, relativos a los lugares mencionados, se fueron a prospectar los materiales del Terciario marino señalados en los alrededores de la población de Vianos (Albacete), y del paraje del Alto de los Batanes, al sureste de Alcaraz (Albacete) (4). 

Los materiales carbonatados prospectados corresponden al Mioceno marino y se encuentran discordantes sobre las dolomías del Lías (Jurásico Inferior), atribuyéndose a una edad Tortoniense superior, de acuerdo con la información complementaria de las series de las hojas MAGNA. Estos materiales se pueden dividir en tres tramos reconocibles en campo: un tramo inferior formado por calcarenitas bioclásticas y calizas de briozoos, con abundante fauna de moluscos, algas y briozoos; un tramo medio o unidad intermedia de limos y arenas blancas, y, por último, una tercera unidad o tramo superior formada por calcarenitas bioclásticas y arenas con moluscos y algas. 

Los materiales carbonatados estudiados de las localidades de Vianos y Alcaraz, situadas al borde de la meseta, corresponden al Sistema Prebético, es decir, se sitúan en la zona externa de las Béticas, aunque estos materiales también afloran mucho más al sur en algunas cuencas interiores del Subbético, en terrenos postorogénicos del Mioceno superior. 

En una primera prospección se ha localizado al SE de Vianos una muestra litológica "ex situ" inequívocamente similar a la estela funeraria con fósiles de Terrinches, así como otros materiales parecidos igualmente marinos, también "ex situ" cerca de la población de Vianos. La muestra se ha localizado en el tramo medio arenoso, a escasos 100 m de un nivel estratigráfico muy fosilífero, del tramo inferior de donde posiblemente procede la estela con fósiles de Terrinches. Pero también podría proceder de alguno de los majanos (3) adyacentes a su lugar de hallazgo, ya que éstos se construyen con la concentración artificial de las rocas de sus alrededores. 

La muestra "ex situ" corresponde a una biocalcarenita, sus estructura y textura son muy características, así como la dureza propia que le confiere un aspecto singular, siendo visibles bajo lupa de campo: briozoos y microfósiles diversos, así como restos de pectínidos, algunos de ellos completos. Todas las observaciones realizadas en campo han permitido asociar "de visu" y de forma inmediata esta muestra a la estela funeraria. Este hallazgo se localiza al sur de la localidad de Vianos, y a unos 32 km en línea recta al yacimiento arqueológico de Terrinches. Posteriormente se han localizado afloramientos de esta roca, con los niveles "in situ" de hasta 1,5 m de potencia, tanto al Este como al Oeste de la localidad de Vianos, algunos de estos niveles son muy fosilíferos. 

Tras la amplia prospección geológica realizada en los territorios circundantes del Castillejo del Bonete, se puede decir que los afloramientos de biocalcarenitas más cercanos al yacimiento arqueológico del Castillejo del Bonete, con aspecto y características petrofísicas "de visu", muy similares a la estela funeraria, se localizan básicamente en la zona de Vianos, con numerosos puntos muy ricos en bivalvos y con potencias y estados de conservación muy variables. Además las características macroscópicas de las litologías afines a la estela funeraria, nos permiten afirmar que la estela funeraria, muy probablemente, fue tallada, ya que de forma natural, un bloque formado accidentalmente, no tendría la forma  que presenta la estela funeraria en la actualidad. 

Mapa de situación en que se muestran las posiciones del yacimiento arqueológico de Castillejo del Bonete y de las posibles áreas fuentes del material geológico, en la zona de Vianos y Alcaraz (Albacete). con el que se confeccionó la estela funeraria 

En el entorno de La Molata y del Alto de Los Batanes, en Piqueras y hasta las cotas más altas, vuelven a aflorar los materiales de litología similar a la estela funeraria. De hecho, en el alto de Los Batanes se encuentra una antigua cantera, de donde se obtuvo la mayoría del material pétreo utilizado para la construcción de los edificios monumentales de la zona. Los afloramientos miocenos de los alrededores de Alcaraz, a unos 40 km. de Terrinches, corresponden a depósitos marinos someros depositados en la “transgresión Serravaliense” encuadrados en el prebético externo.

Por lo tanto el material geológico con el que se confeccionó la estela funeraria encontrada en el Castillejo del Bonete, en Terrinches (Ciudad Real), fue recolectado en la zona de Vianos o en la de Alcaraz (Albacete), situados a una distancia de entre 30 y 40 km, respectivamente, y luego transportado, ya fuera en bruto o tallado en la forma en que se le encontró. Con un peso aproximado de unos 2,5 a 3 kg, su traslado desde el lugar de hallazgo o extracción hasta el de su deposición, en el Castillejo del Bonete, no debió suponer ningún problema para una persona adulta.


Notas

1. Esta entrada es un resumen, descargado de ciertos aspectos técnicos, para hacer su lectura más ágil a l@s lectores/as no muy especializados. Con algunas escasas modificaciones en el redactado original, de un artículo publicado en De Re Metallica, 35, en 2020, cuyos autores son G. Delvene, E. Baeza Chico, J. Usera, J. L. Fuentes Sánchez y L. Benítez de Lugo Enrich. Este trabajo formaba parte de un estudio publicado en 2017 y que ha sido galardonado con el XVII Premio "Francisco Ayala Carcedo" en 2021. Ha sido premiado por la estrecha colaboración de científicos de distintas especialidades con el fin de estudiar y contextualizar un objeto arqueológico, desde los puntos de vista paleontológico y geológico. La investigación en Castillejo del Bonete es financiada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Terrinches y la empresa E2IN2. Este trabajo ha sido desarrollado y parcialmente financiado por el Instituto Geológico y Minero de España.  

2. Esta cultura arqueológica se caracterizó, principalmente, por la construcción de asentamientos fuertemente fortificados que han dado origen a ciertos topónimos locales como motillas, morras y castillejos. De entre estos lugares, las denominadas "motillas" son eminencias topográficas naturales que destacan sobre la llanura manchega.

3. Construcción de carácter agrícola, las piedras que se iban retirando de los campos de cultivo para facilitar las labores, se amontonaban con diversas formas (cuadradas, circulares, cónicas...), predominando la forma circular por ser la más eficiente para el amontonado. En algunos casos pueden estar adornados por hitos, construcciones cónicas que los coronan. A veces se usaron a modo de cabaña para refugio de pastores, dejando un espacio en su interior. También existe majanos votivos, coronados por una cruz, bajo los cuales se dice yace sepultado algún personaje legendario, muerto violentamente, cuya alma hay que apaciguar ofreciéndole un sacrificio, una oración o una piedra.

4. Se debe señalar lo importante que fue la colaboración de los lugareños, que conocían perfectamente los afloramientos más fosilíferos de sus localidades. La estela funeraria contiene unos bivalvos muy característicos que permitieron relacionarla con yacimientos de la llamada popularmente “piedra de Vianos”. Se confirmaba lo que los mapas geológicos parecían anunciar: que el área fuente del material con el que se realizó la estela funeraria debía de estar en las inmediaciones de la localidad de Vianos, en Albacete. 


Fuentes

- Anónimo. Castillejo del Bonete. Wikipedia:  https://es.wikipedia.org/wiki/Castillejo_del_Bonete

- Anónimo (2017). Descubren pigmentos rojos, grabados y conchas fósiles en las galerías bajo los túmulos de Castillejo del Bonete, en Terrinches. Lanza Diario de La Mancha, 4/10/2017: https://www.lanzadigital.com/provincia/terrinches/descubren-pigmentos-rojos-grabados-conchas-fosiles-las-galerias-los-tumulos-castillejo-del-bonete-terrinches/

Anónimo (2021). Premiada la investigación multidisciplinar sobre la estela funeraria prehistórica encontrada en Castillejo del BoneteEuropapress 10/11/2021:  https://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-premiada-investigacion-multidisciplinar-estela-funeraria-prehistorica-encontrada-castillejo-bonete-20211110120948.html

Anónimo (2021). Premio a la "impecable" investigación de un hallazgo prehistórico en un yacimiento de Ciudad Real. El Español. 10/11/2021:  https://www.elespanol.com/eldigitalcastillalamancha/cultura/20211110/premio-impecable-investigacion-prehistorico-yacimiento-ciudad-real/626187918_0.html

- Cebrián, M (2017). Castillejo de Bonete, entre los hallazgos arqueológicos «más importantes del siglo» ABC 18/06/2017: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/abci-castillejo-bonete-entre-hallazgos-arqueologicos-mas-importantes-siglo-201706182238_noticia.html

- Delvene, G., Baeza, E., Benítez de Lugo, L. (2018). Paleontología aplicada: origen de una estela funeraria del lugar ceremonial prehistórico de Castillejo del Bonete (Terrinches, Ciudad Real, España) en N. Vaz & A. A. Sá (Edit.). Yacimientos paleontológicos excepcionales en la península Ibérica. Cuadernos del Museo Geominero, nº 27. Instituto Geológico y Minero de España, Madrid.   http://www.igme.es/museo/publicaciones/cuadernos/YACIMIENTOS_PALEONTOLOGICOS.pdf

- Delvene, G. et al. (2020). Procedencia de la estela funeraria con fósiles de Castillejo  del Bonete, Terrinches, Ciudad Real, EspañaDe Re Metallica, 35. Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero.  https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8090799&orden=0&info=link

Delvene, G. et al. (2021). Estela funeraria con fósiles del Castillejo de Bonete. Cultura en Red CLM. Arqueología. Portal de Cultura de Castilla-La Mancha:  https://cultura.castillalamancha.es/culturaenredclm/estela-funeraria-con-fosiles-del-castillejo-del-bonete

lunes, noviembre 15

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (14)

por Heraclio ASTUDILLO POMBO. Universitat de Lleida.

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con diversos santos y santas (4)


Las "piedras de santa Fe", en Orgañá (Lleida) 


Introducción 

Orgañá (cat. Organyà) es un municipio de la comarca leridana del Alt Urgell, situado a unos 558 m de altitud snmm, en el valle del Segre, entre las poblaciones de Oliana y la Seo de Urgel. Limita con el río Segre, a levante, y con la sierra de Sant Joan, a poniente. La cercana e imponente montaña de Santa Fe, con su ermita homónima en la cima, está situada en el extremo oriental de la sierra de Sant Joan y se alza majestuosa sobre el pueblo de Organyà, con su cima a 1207 m. Desde la cima del monte de Santa Fe o desde el cerro donde se halla la ermita, se domina una extensa panorámica sobre los valles de Cabó y del Segre, con las parcelas de los campos de cultivo del fondo de valle, formando un mosaico con todas las tonalidades del verde y las laderas de la gran multitud de montañas y sierras que conforman la compleja orografía de esta zona pre-pirinaica, recubiertas de densas zonas boscosas.

Antigua tarjeta postal mostrando una vista general de la localidad leridana de Orgañá, población ribereña del río Segre. 
A sus espaldas la impresionante mole del Monte de santa Fe y a sus pies las riberas del río Segre. Fotografía tomada hacia 1910
Imagen: Blog de J. M. Mir 

La "vida y milagros" de santa Fe de Orgañá, co-patrona de la localidad, cuando eran relatados por los habitantes de mayor edad, incluía algunos episodios legendarios, hoy increíbles, pero que fueron aceptados o tolerados por  la mentalidad mágica y la enorme credulidad propias de las comunidades rurales, en tiempos pasados, por contener algunos detalles bien adaptados a la realidad geológica y geográfica locales. 
Si se comparan la "vida y milagros" de la santa "leridana" con las de la versión original, la santa francesa, "Sainte Foy d'Agen",  se puede ver que existen algunas diferencias narrativas muy notables. Según las leyendas frsncesas la santa era una jovencísima doncella aquitana que murió mártir, a la edad de 13 años, por no querer renunciar a su religión cristiana, según recogen sus biografías oficiales, por otra parte altamente sospechosas de ser más una leyenda piadosa que una realidad histórica

El crepúsculo de la Edad de Oro de los santos legendarios, comenzó en la época de la Ilustración, con el ascenso al poder de obispos y cardenales racionalistas, que fueron eliminando del santoral oficial de la Iglesia católica a muchos de aquellos antiguos personajes legendarios. Se revisaron documentos históricos antiguos, comprobando que la existencia de ciertos santos y santas era más que dudosa y que su biografía estaba plagada de hechos que resultaban increíbles y milagros imposibles. 
Sin embargo, la religiosidad popular, especialmente en localidades del medio rural, con santuarios consagrados a su veneración, siguieron manteniendo vivo su culto, celebrando su festividad religiosa y su fiesta profana, acudiendo devotamente a sus santuarios, en los días estipulados, tal como habían estado haciendo sus ancestros de siglos anteriores.

Aspecto del sombrío interior de la pequeña iglesia de la ermita de santa Fe de Orgañá, cuya existencia está documentada ya en el año 1075. Es un pequeño y austero edificio religioso de una sola nave, de forma rectangular, bastante alargado por la parte de levante, probablemente por una reforma de ampliación realizada en 1880. El lunes de la Segunda Pascua se celebra anualmente la Romería de Santa Fe,  un encuentro festivo religioso en honor de santa Fe, co-patrona de la población, congregándose en la ermita y su entorno decenas de devotos.
Habitualmente, en la trama de los relatos biográficos de los santos y santas, se incluían milagros sorprendentes y portentos varios, realizados por el protagonista de la narración, para demostrar que eran personas que estaban bajo la protección de Dios, quien los había dotado de capacidades sobrehumanas, que manifestaban en ciertas ocasiones. En algunas localidades existían lugares que conservaban pruebas testimoniales de la veracidad del relato hagiográfico. Con frecuencia estaban relacionadas con elementos del paisaje y muy a menudo con componentes del medio geológico, este es el caso de las denominadas "pedres de santa Fe", que se pueden encontrar en las laderas de la parte alta de aquella montaña sagrada... y de muchas otras de las sierras de los alrededores.


Santa Fe de Agen (Francia) y Santa Fe de Orgañá (España)

Según el Santoral Católico Romano, santa Fe de Agen era una joven doncella de 13 años que sufrió martirio, en tiempos del emperador romano Maximiano (s. IV), en la localidad galo-romana de Agen, su ciudad natal. En la región de Aquitania, en el sur de Francia, entre Tolosa y Burdeos. Todo ello por no querer renunciar a su religión cristiana. El martirio de esta joven mártir, consistió según cuenta su biografía, en un intento fallido de asarla viva sobre una gran parrilla de bronce, por los verdugos romanos. Viendo que no conseguían su propósito y, siendo de familia noble y ciudadanía romana, concluyeron con la decapitación por espada. En ningún momento de biografía oficial se habla de intento de lapidación por parte de los paganos.

La leyenda de la vida y milagros de Santa Fe, se hizo extraordinariamente popular en la Edad Media y el culto a santa Fe estaba muy extendido por toda Europa en esa época, gracias a la difusión de su "vida y milagros" que hacían los peregrinos devotos de la santa que seguían el Camino de Santiago. En Cataluña, es posible que fuese un culto traído desde Francia por los ocupantes carolingios que constituyeron y defendieron los condados de la Marca hispánica, a fines del siglo VIII, con el apoyo de la población autóctona de las montañas, en los primeros tiempos de la Reconquista de los reinos cristianos del norte peninsular, contra los invasores mahometanos y sus colaboradores hispanos convertidos al Islam.  

La ermita de santa Fe de Orgañá aparece mencionada en dos documentos del siglo XI, el primero es un documento de donación, del año 1075, en el que Guitard Isarn dio a su esposa Gebelina diversas propiedades en el valle de Cabó, cuyo límite, por poniente, era "Sancta Fide vel in roca de Fenestras". El segundo documento es el acta de consagración de la iglesia de Santa María de Organyà, del año 1090, en el que entre los diversos bienes confirmados de esta iglesia parroquial, consta la propiedad de la ermita de Santa Fe.

Imagen renacentista de "sainte Foy" en metal plateado y dorado, posiblemente un relicario gótico, que representa a la santa virgen y mártir. Aparece dotada con todos los atributos iconográficos de su martirio: la corona de la gloria celestial, la palma del martirio, la parrilla de la tortura por el fuego y la espada de su ejecución por decapitación. Monasterio de Conques (Francia)
Imagen: El testigo fiel

Según un antiguo relato popular tradicional, Santa Fe de Orgañá era una muchacha joven, piadosa, caritativa y virtuosa que, en los primeros tiempos del cristianismo, había vivido en la localidad leridana de Orgañá (Organyà), rodeada de convecinos paganos que la criticaban y recriminaban por su fe cristiana. Para apartarse de las malas influencias morales y de la enemistad de sus muchos vecinos paganos, la joven Fe se fue a hacer vida de ermitaña, en lo más alto de una montaña muy cercana que hoy es conocida como "la Montaña de santa Fé". Recluida en la naturaleza y refugiada en una pequeña y sencilla cabaña, se dedicaba a la oración, la penitencia y la contemplación
En varias ocasiones los paganos habían ascendido hasta su zona de retiro para recriminarle su fe cristiana y exigirle que retornara al paganismo. Como ella se negaba a seguir consejos o sus exigencias, los paganos furiosos la apedreaban sin compasión para matarla, pero ni una sola de aquellas piedras paganas lograban lastimarla, porque antes que aquellas piedras pudieran tocar su cuerpo, la santa las atrapaba al vuelo, hábilmente con sus manos. Cuando las dejaba caer al suelo, todas aquellas piedras habían adquirido la forma del interior de su puño y llevaban impresa la marca de sus cinco dedos. 
Como estas visitas se repitieron varias veces, el terreno de los alrededores de su cabaña quedó cubierto de esta clase de piedras transformadas milagrosamente por la santa, razón por la que son llamadas "pedres de santa Fe"

Aspecto exterior del conjunto formado por la ermita de santa Fe de Orgañá y la antigua casa del ermitaño, en la cima de la montaña de santa Fe. Fotografía de autor desconocido: Amics del Museu Geològic del Seminari de Barcelona.                                              Imagen: Les excursions de Verdaguer al Pirineu (II)   

Finalmente, hartos los paganos de los malabarismos de la santa consiguieron que fuera condenada y ejecutada por decapitación con espada. 
Siglos más tarde, tras su muerte y canonización, los habitantes del pueblo, ya todos ellos cristianizados y arrepentidos del crimen de sus antepasados paganos, construyeron una ermita en su honor, en el lugar donde la santa tuvo su primitivo eremitorio, ese santuario hoy es conocido como la ermita de "Santa Fe d'Organyà". 


Las "piedras de santa Fe" de Orgañá en la literatura popular

La primera referencia escrita a las curiosas "pedres de santa Fe" de Orgañá la hizo el famoso poeta  Mosén Jacinto Verdaguer, un sacerdote, literato y excursionista catalán, quien cuando las vio, durante una visita al santuario, las reconoció como erizos fósiles. Tal cosa sucedió durante el verano de 1883. Ese año, Verdaguer realizaba una segunda y más larga travesía por el Pirineo para ambientar más sólidamente los paisajes que constituían los escenarios de los diversos episodios de su futura novela, titulada "Canigó". El viaje realizado a pie o en caballería le ocupa desde el 3 de julio al 7 de septiembre, iniciado en el Conflent (Francia) y continuada por las tierras de la Cerdaña, el Cadí, el Alto Urgell, el Pallars Jussà, el valle de Boí, el valle de Aran, l'Ariège (Francia), desde donde sube a la Pica de Estats, y pasa a Andorra. 
En el transcurso de este largo viaje turístico, etnográfico y literario, al pasar por la localidad de Orgañá, el 26 de julio de 1883, Mossén Cinto Verdaguer conoció la leyenda popular de "Les Pedres de santa Fe".  Estp sucedió cuando Verdaguer subió a la cima de la montaña para visitar la ermita de Santa Fe, fue acompañado y guiado por el vicario parroquial mosén Colom. Cerca de la ermita, Verdaguer recogió, de boca de su acompañante, una creencia popular   tradicional propia de aquella localidad, asociada a cierto tipo de fósiles que se encuentran en el entorno de la ermita, escribiendo la siguiente nota en su cuaderno de viaje: 
"En  [la montaña de] Santa Fe se encuentran castañas de mar petrificadas [erizos de mar fósiles], donde la gente cree ver grabados los dedos de la santa [surcos ambulacrales]; y dicen que son las piedras que le tiraban y que ella retenía al vuelo, estampando en ellas su hermosa manecita. En esa actitud está representada en una pobre y sencilla escultura a un lado del altar mayor, y, en el otro, en el acto de ser degollada. [Tales esculturas fueron destruidas por el fuego durante la pasada guerra civil (1936-1939), sin haber quedado testimonio gráfico alguno de su apariencia]"

Cubierta de un número e
xtraordinario de la revista ilustrada barcelonesa, ÁLBUM SALÓN, de contenido artístico-literario. Dedicado a la figura de Jacinto Verdaguer, con motivo del reciente fallecimiento del popular clérigo, famoso literato y admirado poeta catalán. Aparece fotografiado en plena madurez y, dentro del círculo, en su juventud. 
Fotografía original de Esplugas.
Imagen: Hemeroteca digital BNE.

Es de suponer que la invención de una narración  legendaria, basada en la interpretación y creencia popular citada anteriormente, resultaría muy útil para explicar o recordar a los oyentes de cualquier edad, la causa sobrenatural de la abundante presencia de aquellas extrañas piedras, en las laderas de las partes altas de aquella montaña sagrada y derredor del la ermita. Posiblemente el autor del relato legendario fue algún clérigo creativo o algún laico devoto que ideó y difundió la narración de un hecho tan prodigioso en tiempos muy anteriores a la visita de Verdaguer, y muy propensos a la invención de relatos maravillosos, tal cosa quizás sucedió durante el siglo XVII o XVIII. 

Posteriormente, otros narradores catalanes, conocedores de la existencia de los fósiles y de las interpretaciones legendarias populares, han tratado el asunto en sus publicaciones. De entre todos ellos hay que destacar a Pep Coll (Josep Coll Martí) un prolífico y popular narrador  pallarés, excursionista, docente de secundaria y conferenciante.  
En 1994, publicaba en su libro Muntanyes mig maleïdes, una de las varias versiones populares existentes en la memoria colectiva de las personas más mayores, recogida años antes en una visita a la localidad. 
"La leyenda cuenta que santa Carránima, santa Fe y santa Pelaia, eran tres santas hermanas que de jóvenes habían vivido las tres juntas en el mismo pueblo [Orgañá]. Eran mujeres pecadoras y de mala vida. 
Un día la gente del pueblo, harta de tanto vicio y tantos saraos, las fueron a buscar a su casa y, a pedradas, las expulsaron del pueblo. Las tres hermanas huyeron hacia el bosque para ocultarse y protegerse de la lluvia de piedras de sus perseguidores. Una vez solas, muy arrepentidas de los muchos pecados de su vida anterior, decidieron retirarse para hacer penitencia durante todo lo que les quedara de vida, como no querían estar separadas porque habían vivido siempre juntas, pero debían estar aisladas para no distraerse durante su nueva vida de oración y penitencia, se construyeron una ermita [un eremitorio] en lo alto de cada una de las tres montañas cercanas, así se podían ver desde lejos y se hacían algo de compañía en su soledad.
Aún hoy, por aquellas sierras, se encuentran piedras con una especie de cruz de cinco brazos iguales, grabada. Se dice que esas marcas son los dedos de las jóvenes cuando cogían al vuelo las rocas que les arrojaban los vecinos del pueblo que las perseguían."

Aspecto de una de las llamadas, "pedres de santa Fe" de las que se pueden hallar en las inmediaciones de la ermita dedicada a santa Fe. En realidad, generalmente, se trata de ejemplares fósiles de erizos de mar del género Micraster. Este ejemplar muestra numerosas manchas ferruginosas (icnofósiles), correspondientes a marcas postmortem, de asentamiento dejadas por animales marinos epífitos, del grupo de los balanos o "bellotas de mar" que utilizaron el caparazón vacío del erizo como soporte de fijación. Fotografía original de Isabel Benet Gascón, 
Imagen: Centre Excurs. Àliga BCN

El mismo autor, en 1997, en otro libro titulado Viatge al Pirineu fantàstic, mostraba otra versión de la leyenda popular, muy diferente de la anterior.
"Cuenta la crónica popular que cuando los verdugos apedreaban a santa Fe, ella pillaba al vuelo, con sus manos, las piedras que le lanzaban, sin que le hicieran ningún daño, y luego las dejaba caer al suelo. 
Le arrojaron tantas piedras, que estas sierras se quedaron bien sembradas de ellas y todavía hoy se pueden recoger a espuertas. Son unas piedras redondeadas, en forma de panecillo, con las marcas de los cinco deditos de la santa grabados encima. Antiguamente en Organyà las llamaban “piedras de santa Fe”, ahora todo el mundo las llama fósiles."


La verdadera naturaleza de las "piedras de santa Fe" de Orgañá

Las calizas de la sierra de Santa Fe (Cretácico superior) forman un relieve alargado, de color blanquecino, que se puede reconocer fácilmente en la topografía del terreno. Esos materiales calcáreo consistentes que formas crestas culminales, descansan sobre materiales más blandos: las margas del valle de Cabó, que pertenecen al Cretácico inferior. En conjunto, las calizas de Santa Fe forman un sinclinal, o sea, una estructura de plegamiento de forma cóncava, en cuyo núcleo aun se conserva una pequeña cantidad de margas azules. Son precisamente estos últimos materiales, blandos y disgregables, los que contienen abundantes fósiles, entre los que destacan, por tamaño y abundancia, los restos de equínidos (erizos de mar), y los de rudistas, un tipo de moluscos con forma de cucurucho, dos clases de animales marinos que habitaban en los fondos marinos. en ambientes litorales de arrecife.


A la izquierda, la parte alta de la montaña de santa Fe, con la ermita de la santa coronándola. Las calizas de la Fm. Santa Fe de Orgañá
(Cretácico superior) constituyen el relieve más abrupto y dominante en ese territorio montañoso, mientras que las margas (Cretácico inferior) constituyen las laderas boscosas de la sierra y el pedestal de las mencionadas calizas. 


Hoy día casi todos los habitantes adultos de la localidad de Organyà saben que esas extrañas piedras, en forma de panecillos con unas marcas características, que se hallan en los alrededores del santuario, son en realidad erizos fósiles, pero hace más de 70 años, ningún lugareño sabía nada sobre su verdadera naturaleza paleontológica y sí sobre su origen legendario. 
Desde el punto de vista científico, se trata de ejemplares de erizos marinos de diversos tamaños, correspondientes a diversos géneros de equínidos cretácicos, mayoritariamente pertenecientes al género Micraster
Según información proporcionada por el Dr. Jaume Gallemí, paleontólogo especialista en equínidos fósiles, conservador de la sección de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y que años atrás, para la realización de su tesis doctoral, estudió esta zona. Podrían tratarse de ejemplares de las especies Micraster brevis, Micraster heberti, Micraster laxoporus y/o Micraster matheroni, pero mayoritariamente se trataría de ejemplares de la especie M. brevis, por ser la más frecuente en el lugar.

Aspecto de un  ejemplar de Micraster brevis, del Cretácico (Santoniense), visto por su zona dorsal, procedente de un lugar indeterminado de la provincia de Lérida. Obsérvese la forma acorazonada de su contorno y la marca en forma de cruz que determina la distribución y profundidad características de los cinco surcos ambulacrales en este género de erizos marinos fósiles. Ambas características morfológicas han dado pie a numerosas interpretaciones populares muy imaginativas y a relatos muy fantasiosos.

Sin excluir la posibilidad de que bajo este nombre popular también pudieran haberse incluido algunos ejemplares de Cardiaster integer, Echinocorys gr. scutata y hasta de Hirudocidaris corbaricus. Ya que estos géneros y especies de equínidos fósiles, también han sido hallados en la zona comprendida entre la montaña de Santa Fe y la de Espiés. 
Todas estas clases de erizos fósiles vivieron hace entre 86 y 89 millones de años, durante el Cretácico superior, entre el periodo Coniaciense superior y el Santoniense inferior. Tal cosa sucedía cuando los materiales pétreos (margas) que forman ciertos estratos de este terreno montañoso que ahora los contienen, eran entonces sedimentos submarinos del fondo del océano Tetis, en los que estos animales marinos de vida bentónica pululaban, viviendo escasamente enterrados en el lodo.

Y aún existe otra posibilidad más, el Ayuntamiento de Organyà el 8 de agosto de 2020 colocó  un panel informativo, para rendir homenaje a la figura de Mn. Jacinto Verdaguer, en el mirador de Coll Marí, a 913 metros de altitud, en el camino que conduce al santuario de santa Fe.

Aspecto del contenido gráfico y textual del panel informativo, para visitantes, colocado en el mirador de Coll Marí por el ayuntamiento de Orgañá. 

  
Al final del documento  informativo, se dice que las "castañas de mar" que citaba Mn. Cinto, en 1883, eran un tipo de erizos marinos fósiles llamados Hemiaster subtilis.
[Mecaster subtilis, del Cretácico superior: Cenomaniense medio-Turoniense medio] . No se cita fuente alguna, para esta identificación paleontológica.


Otros casos legendarios muy semejantes

Aquellas personas que son seguidoras fieles de este blog y además gocen de buena memoria, tal vez la transformación milagrosa de unas piedras vulgares en unas piedras muy curiosas y nada vulgares, lanzadas por un grupo de perseguidores paganos contra un santo cristiano en fuga, quizá les ha hecho recordar los casos de las "piedras" de san Elías de Narbaja (Álava), las de san Esteban de Salvatierra (Álava) o las de Sandailli de Oñate (Guipúzcoa). En todos los casos, también se trataba de ejemplares de equínidos del género Micraster.  Tal vez la explicación radique en que fueron interpretaciones aportadas por ocupantes temporales o/y por emigrantes repobladores, procedentes del sur de Francia, llegados cuando empezó la Reconquista.


Unas "pedres de santa Fe" de Orgañá, no canónicas

Se ha encontrado una referencia documental (
Vallverdú, 1976: 85) en la que el probable nombre popular de aquellos fósiles, no mencionado por el autor, el narrador Josep Vallverdú Aixalà, parece no coincidir  con el tipo de fósiles asociados al intento de lapidación de la santa, mencionados en las otras referencias documentales y orales halladas. El texto dice lo siguiente:
«Santa Fe es una bella y joven mártir, venerada también en el Rosellón, que murió lapidada [error, oficialmente, murió decapitada]. En la montaña de Santa Fe, en la ermita y por todo el camino de Montanissell, hay pequeños fósiles, caracolitos muy bellos, y se dice que son las piedras con las que fue golpeada la joven mártir».
Se desconoce si los "hermosos caracolitos" mencionados por Vallverdú, pudieran ser en realidad fósiles de gasterópodos marinos o de cefalópodos (ammonites).
Esta información que refleja una creencia anómala o discordante, podría ser un indicio de que quizás para algunas personas de la localidad, cualquier clase de fósil, hallado cerca del santuario, podría haber sido interpretado como producto de una transformación milagrosa, relacionada con la patrona del mismo... o no.


Agradecimientos

Al Dr. Jaume Gallemí Paulet, por su buena predisposición a colaborar con el autor en la clarificación de cuestiones de equínidos fósiles.


Fuentes

- Anònimo. Santa Fe, mártir.  El Testigo Fiel. https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_3647
- Anònimo (2018). Les excursions de Verdaguer al Pirineu (II). Amics del Museu Geològic del Seminari de Barcelona. 18 de septiembre de 2018  https://museugeologic.blogspot.com/2018/09/ventus-les-excursions-de-verdaguer-al_18.html?showComment=1628459921991#c6192031417187520089
- Anònimo (2020). Organyà renova l'espai de Coll Marí i ret homenatge a Jacint Verdaguer. FB Ajuntament Organyà, 08/08/2020
- Astudillo Pombo, Heracli (2013). Figols d'Organyà (Lleida): "La Casa dels Fòssils" o "Ca'l Fantic". Fósiles usados como ornamentación arquitectónica (6). Folklore de los fosiles ibéricos, 02/09/2013
- Coll i
 Martí, Pep (1994) Muntanyes (mig) Maleïdes. Empúries, Barcelona. 
- Coll i Martí, Pep (1997Viatge al Pirineu fantàstic. Columna Edicions. Barcelona 
- Gallemí Paulet, Jaume (1992). Los Yacimientos con equinidos del cretácico superior del prepirineo de la provincia de Lleida. (Tesis)   https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/32162/TJGP2de2.pdf?sequence=2&isAllowed=y y https://ddd.uab.cat/pub/tesis/2011/hdl_10803_32162/TJGP2de2.pdf
- Gallemí Paulet, Jaume (2021) Comunicación personal del 18/08/2021
- Garolera i Carbonell, Narcís (1992). Jacint Verdaguer. Excursions i Viatges (III). Ed. Barcino. Barcelona. 
- Martin Closas, Carles (2003). Llegendes i noms populars dels fòssils a Catalunya. NPQ  nº 413 (pp. 30-33) Col·legi Oficial de Químics de Catalunya
- Roma i Casanovas, Francesc (2009). Les pedres de Santa Fe. Petjades, Footprints, Empreintes, Huellas, una geografia mítica poc estudiada 
- Vallverdú, J. & T. Sirera (1976.). Els rius de Lleida. Ed. Destino. Barcelona.