martes, abril 2

El registro fósil ibérico y el mundo diabólico, en la religiosidad popular de España y Portugal (1)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

Fósiles ibéricos vinculados por el folclore español con el Diablo, el Demonio, Satanás o los demonios (1)
 
Introducción 

Ciertos tipos de fósiles por causas diversas, como podía ser su forma particular, su coloración o tonalidad muy oscura, las características lúgubres o cavernarias del lugar en el que podían observarse o la existencia de ciertas leyendas populares que asociaban el lugar a la entrada del Infierno, residencia del Diablo, celebración de akelarres, etc.,
 se relacionaron antiguamente  con determinados personajes del mundo diabólico. Determinadas "piedras" o "petrificaciones" se vincularon con los seres más negativos y peligrosos del inframundo: el Diablo, el Demonio, Satanás o sus servidores los demonios, en determinados contextos socio-culturales populares, del mundo católicos, preferentemente en entornos rurales. También se relacionaron con los grupos humanos enemigos tradicionales de la religión cristiana, de la iglesia católica y de sus seguidores, como fue el caso de los judíos, los moros, los herejes y las brujas.  Además, algunos animales salvajes o domésticos también formarían parte de este grupo de seres diabólicos, debido a su nocturnidad, su color muy oscuro o negro, su mordedura venenosa, vivir bajo tierra o estar considerados animales domésticos de las brujas, etc.


Restos óseos, fósiles, del pie de un bovino pleistoceno, quizás fueron considerados y usados como una reliquia satánica, en un ritual eclesiástico católico en Cuenca, desde la Edad Media hasta el siglo XIX (1) 

La Pezuña de Satanás conservada en la iglesia de las Angustias, en Cuenca (Castilla-La Mancha)

Se tuvo conocimiento de la posible existencia de una supuesta pezuña satánica, en 2007, en el transcurso de una búsqueda rutinaria de información etnopaleontológica, centrada en torno a aquellos fósiles que pudieran haber sido relacionados con el Diablo por la imaginación popular ibérica. Se conoció cuando se halló un artículo firmado por Rafael Fraguas de Pablo, periodista y sociólogo madrileño, había sido publicado el 6 marzo 2003 en el diario El País. Se titulaba Reliquias o fósiles, dilema de un gran paleontólogo. Puede consultarse su contenido íntegro en el siguiente enlace:  https://elpais.com/diario/2003/03/06/madrid/1046953470_850215.html

El dios griego Pan, deidad silvestre y alocada, hijo de Hermes y Dríope, mitad superior hombre y mitad inferior cabra, en ciertas épocas y lugares, sirvió de inspiración para representar la figura del Diablo. 
Imagen: Etimologías:  https://twitter.com/EtimosDirectos/status/1238027031985733637

El texto de aquel artículo recogía el contenido de una tertulia-homenaje celebrada a finales del 2002, en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, organizada por la Comunidad de Madrid, con motivo de la jubilación como director de MNCN, del profesor Emiliano Aguirre, a los 75 años. El acto contó con la participación de varios reconocidos arqueólogos y paleontólogos, antiguos discípulos suyos que glosaron diferentes episodios anecdóticos de la vida profesional del maestro. Finalmente intervino el profesor Aguirre para relatar diversas anécdotas de tipo religioso-paleontológico, vividas por él y protagonizadas por ciertos huesos fósiles de vertebrados que, en el ámbito de la religiosidad popular española, habían sido interpretados, equivocadamente, cómo auténticas "reliquias" de santos. Tales restos fósiles animales habían sido considerados, recogidos, certificados, utilizados y conservados cómo auténticos vestigios humanos, correspondientes al cuerpo de santos, para su veneración pública como reliquias sagradas, estando conservados en los relicarios de diversos santuarios, en diferentes lugares del centro de España.

El fragmento del artículo periodístico alusivo a la pezuña satánica conquense,  firmado por Rafael Fraguas de Pablo, decía así:
“Los relicarios españoles contienen enorme variedad de restos. En una ermita de Cuenca se venera una llamada Pezuña de Satanás que, según algunos testimonios, bien pudiera tratarse de uno de esos fósiles del Pleistoceno [bóvidos ibéricos prehistóricos?], confundidos por la superstición de siglos, con la extremidad del auténtico diablo.” El resalte del texto en negrilla es nuestro

Ilustración de un libro antiguo en el que se ha representado al Diablo con una apariencia horrenda y terrorífica. En lugar de pies humanos luce pezuñas hendidas. El Papa Silvestre II y el Diablo, ilustración del Cod. Pal. germ. 137, Folio 216v Martinus Oppaviensis, Chronicon pontificum et imperatorum. 
Imagen:  Ancient origins
https://www.ancient-origins.es/fen%C3%B3menos-inexplicables/pezu%C3%B1as-diablo-sobre-la-nieve-002796

Contactado un amigo común (José Luis Sanz),convenientemente informado del motivo y la necesidad de comunicarme con el Dr. Emiliano Aguirre, me facilitó el correo personal del profesor Aguirre, para que pudiera preguntarle sobre el asunto de la pezuña satánica conquense. El profesor Aguirre, respecto de este párrafo concreto del artículo periodístico, confesó desconocer el caso, por completo, y me remitió como fuente de información al autor firmante del articulo (Rafael Fraguas de Pablo). Desgraciadamente, para el esclarecimiento científico del caso y el progreso fácil y rápido de esta investigación personal, ninguno de los diversos correos que fueron enviados a nombre del autor, a la redacción del diario El País, del que es miembro fundador y redactor vitalicio, han recibido contestación alguna de su parte. El destinatario sabría los motivos de su silencio como respuesta. Me temo que a parte de la falta de tiempo y de empatía, pudo ser la inconsistencia de sus fuentes...

Por tanto, tuvo que recurrirse al paciente y lento rastreo en Internet. Tras varias jornadas de rastreo internetero y muchas horas de búsqueda, al fin pudo hallarse una muy escasísima y superficial información, merecedora de confianza, relacionada con el objeto satánico, motivo de nuestro interés. De todas las escasísimas referencias a la pezuña satánica conquense, el documento que aportó más información fue el libro de Jesús Torbado, "El Peregrino" (1993), Premio Ateneo de Sevilla. Se trata de una excelente novela histórica que trata sobre la vida de pillos y peregrinos en el camino de Santiago, en la época de la Edad Media, en torno a los años centrales del siglo XI. También trata sobre el tráfico y falsificación de reliquias, su uso económico en los monasterios y santuarios, así como la veneración supersticiosa que suscitaban en el pueblo llano y desesperado, acuciado por multitud de problemas y temores.
Desgraciadamente para nuestras necesidades de información paleontológica concreta, en el caso de la pezuña de Satanás de Cuenca, en el texto se hace referencia a su existencia y a los rituales realizados, pero sin aportar excesivos detalles, significativos, sobre la procedencia geográfica y las características físicas del miembro bovino o caprino usado en el ritual eclesiástico descrito en el libro.

El texto alusivo escrito por J. Torbado, tras un párrafos contextual, previos, uno de los protagonistas de la novela dice:

"-¿Reliquias falsas? -gritó Iscam [cristiano mozárabe, coprotagonista]. Se quitó el sombrero, que llevaba encajado encima del turbante, y golpeó con él la grupa de su mula- ¿Porqué han de ser falsas nuestras reliquias? ¿Por qué más falsas que las demás? Desconoces el verdadero misterio de la fe y sus grandes beneficios, hermano Martín [Martin de Châtillon, cristiano francés, protagonista]. No importa que las cosas sean como realmente son, imaginando que de verdad sean de una manera precisa, sino que los hombres crean en ellas: para amarlas o para despreciarlas, eso es lo mismo. 
Necesitan reliquias para curarse, para salvarse, para moverse, para morirse... Ninguna iglesia o altar sagrado puede construirse, sino sobre una santa reliquia; ninguna abadía puede sobrevivir sin tantas otras que atraigan a fieles y sus donativos."
"Sin duda que tu nunca has visto al diablo, como tampoco yo lo he visto, pero los dos lo tememos y procuramos vivir lejos de el. En una pequeña iglesia de la ciudad de Cuenca, ya en la frontera con el reino de Toledo, guardan los mozárabes una pezuña de Satanás; la gente le tiene tanta veneración como los sevillanos al corazón de San Isidoro. Yo pude verla: me pareció la pezuña de una cabra, pero servía para apartar del pecado a cuantos escupían sobre ella. Ahí tienes una creencia que provoca la salvación."  [El resalte, en negrilla, del texto original alusivo a la reliquia satánica es nuestro]

Aspecto de cuatro pies de cabra doméstica, limpios, 
deshidratados y secos, más o menos depilados, para ser consumidos por mascotas carnívoras (perros). Tal vez la apariencia de la reliquia satánica conquense no era muy distinta a la de estos ejemplares de casquería canina. 
Imagen: La Leonera Pet Shop
https://laleonerapetshop.com/products/pata-de-cabra

Como la información hallada no formaba parte de un documento histórico sino de un relato incluido en la trama de una novela histórica, muy bien documentada por su autor, quien esto escribe no sabía cuánto de verdad y cuánto de ficción o de imaginación literaria había en el episodio del ritual satánico de la narración, que podía relatar unos hechos supuestamente históricos o posiblemente imaginados. Por lo tanto se decidió escribirle al autor para que informara sobre la veracidad documental o la invención de aquel ritual tan particular y, si le fuera posible, informara de cuáles habían sido las fuentes históricas consultadas. Desafortunadamente, tampoco en esta segunda ocasión obtuve respuesta a mis correos electrónicos, en demanda de información sobre las fuentes. El destinatario sabría los motivos de su silencio como respuesta. Me temo que los mismos del caso anterior.

El caso de la pezuña satánica conquense también había sido citado, muy brevemente, por María Isabel Toro Pascua, en 2001, en su artículo "Las falsas reliquias en la literatura española del Siglo de Oro: a propósito de la polémica erasmista", publicado en la Revista de História da Espiritualidade e do Sentimento Religioso. Via spiritus, 8. pp. 219-254 (http://ler.letras.up.pt/uploads/ficheiros/3497.pdf).

En relación al asunto de la pezuña satánica María Isabel Toro Pascua escribe:
“...en Cuenca, la ermita de Nuestra Señora de las Angustias guarda entre sus bienes más preciados una pezuña petrificada del diablo”

Aspecto de la parte inferior del esqueleto de una pata de bisonte estepario (Bison priscus). Objeto que también podría presentarse ante un público ignorante, crédulo y supersticioso como una auténtica canilla, un verdadero pie o la pezuña del Diablo.
Imagen: Etsy. https://www.etsy.com/listing/1130678557/front-leg-bison-priscus-steppes

Buscando la supuesta documentación consultada por la autora, se descubre que no estaba citada en las notas a pie de página ni en la bibliografía final. Congruentemente con el título del trabajo, dicha documentación debería corresponder a escritos de autores del Siglo de Oro español o de épocas posteriores que hubieran tratado sobre esa época histórica y ese tema. Por tanto, los documentos y autores informantes deberían corresponder a los siglos XVI (Renacimiento) y XVII (Barroco), ambas épocas estuvieron caracterizadas por gran fervor religioso, una concepción del funcionamiento del mundo oscurantista y sobrenaturalista, la obsesión por la muerte y por "la otra presunta vida eterna" después de la muerte. Tales épocas fueron previas a la de la Ilustración (s. XVIII), caracterizada por el triunfo del racionalismo filosófico y el naturalismo científico sobre el oscurantismo y la superstición de las épocas anteriores.
Como en las dos ocasiones anteriores, en esta tercera, tampoco hubo respuesta por parte de la persona interpelada. Me temo que los motivos fueron los mismos de los casos anteriores.


Conclusión, hipotética y provisional

De la breve información aportada por Rafael Fraguas (2003) se obtienen escasos detalles sobre el objeto motivo de nuestro interés, pero "menos da una piedra" a quien no sea geólog@. Nos informa sobre la localidad de ubicación, pero no sobre el templo depositario, sobre la apariencia de 
pezuña y nombre popular del objeto, del que algunos testimonios (¿directos o indirectos? y no identificados ni cualificados), la identificaron como una posible reliquia fósil de un bóvido prehistórico pleistoceno que antiguamente fue confundida con una "extremidad" autentica del Diablo.
De la información aportada por el texto de la novela de Jesús Torbado (1993), se obtienen algunos detalles muy interesantes, pero de fiabilidad histórica cuestionable, sobre el objeto motivo de nuestro interés, tales como la localidad y el lugar impreciso en que recibe veneración negativa, que su apariencia y tamaño, es el de una pezuña de cabra, es decir que podría ser un resto óseo fósil perteneciente a algún género de cáprido prehistórico. Este detalle contradice la información aportada por Fraguas quien dice que según la opinión de ciertos testimonios, procedería de un bóvido. Se menciona muy escuetamente que era centro de atención y objeto de un culto popular despreciativo, por medio de un ritual religioso, de tipo ofensivo e injuriante. 
De la brevísima información aportada por María Isabel Toro (2001) se obtienen escasos detalles sobre el objeto motivo de nuestro interés, como la ubicación precisa, la localidad y el edificio religioso depositario, la forma de pezuña y el estado de petrificado o la naturaleza pétrea.

Durante largos años (2007-2024) el escribiente se mantuvo vigilante, a la espera de que algún otro investigador o investigadora que hubiese tenido interés por el intrigante objeto sobre el que trata esta entrada, publicasen alguna información nueva y útil sobre la pezuña satánica conquense. Confiando que pudiera aportar un poco más de luz sobre el misterio, pero los años han ido pasando y, desgraciadamente, nada nuevo, consultable por Internet, parece haber salido publicado.
Como quien esto escribe, 
durante los largos años de búsqueda y espera, nunca ha podido hallar nueva información, con visos históricos mínimamente confiables, y la muy escasa hallada, no era suficientemente detallada ni totalmente fiable, pues en ningún caso se citaban sus fuentes. ha tenido que recurrir a la creatividad mental, para llenar la enorme laguna de datos documentales ausentes. Por tanto, ha tenido que elaborar algunas elucubraciones hipotéticas, más o menos razonables, pero inciertas, puesto que tales suposiciones razonables, solamente imaginadas, no han podido ser contrastadas con la realidad material de un objeto o de su imagen gráfica, ni con ningún documento fiable o autorizado que la describa con detalle.



Detalle de la imagen anterior, mostrando la parte terminal de la pata de bisonte estepario (Bison priscus). Objeto que también podría haber sido presentado como un pie o pezuña del Diablo, ante un público ignorante, crédulo y supersticioso.
Imagen: Etsy. https://www.etsy.com/listing/1130678557/front-leg-bison-priscus-steppes

En el caso hipotético de que, realmente, hubiera existido la pezuña satánica conquense, y que también hubiera existido el supuesto ritual religioso asociado a ella, iniciado durante la Edad Media y mantenido durante el Renacimiento y el Barroco, es bastante probable que durante el siglo XVIII algún obispo más o menos ilustrado y mínimamente racionalista, una vez informado de la existencia del bizarro objeto y del supersticioso ritual religioso popular, asociado a ella, hubiera impuesto la retirada de la presunta reliquia satánica y el abandono del supersticioso ritual popular. Se puede suponer que con la prudente retirada o ocultación del bizarro objeto, al quedar arrinconado en el desván o el sótano de la iglesia, durante el siglo XVIII, en compañía de otros objetos eclesiásticos obsoletos e inútiles, progresivamente, habría ido decayendo el recuerdo de la existencia de la reliquia diabólica y del ritual religioso asociado, hasta que que en el s. XX, finalmente, su existencia ya habría sido olvidada completamente. Puesto que no se ha hallado ni una sola referencia en prensa histórica de los dos siglos anteriores, a excepción de la mencionada aquí.

En octubre de 2021, el mismo asunto de la pezuña diabólica de Cuenca vuelve a aparecer mencionado de nuevo en prensa digital, por Rafael Fraguas de Pablo, en el artículo titulado  "Muere Emiliano Aguirre, descubridor de Atapuerca y paladín del evolucionismo"publicado el 17 de octubre de 2021, por El Obrero. El escrito reproduce literalmente buena parte del texto publicado por el mismo autor, en diario El País, 18 años atrás.
Puede consultarse íntegramente en el siguiente enlace: https://elobrero.es/historalia/75994-muere-emiliano-aguirre-descubridor-de-atapuerca-y-paladin-del-evolucionismo.html


Petición de colaboración ciudadana

¿Por casualidad algun@ de l@s lectores/as de esta entrada dispone de información o datos fidedignos procedentes de fuentes orales o documentales conquenses, mínimamente confiables, sobre la "pezuña del Diablo" de Cuenca? Le estaríamos enormemente agradecidos si esa persona quisiera compartir esa información con nosotros, para ser difundida por este mismo canal.

- ¿Sabe alguien si existió realmente el presunto ritual popular de escupitajos, como una forma de manifestación pública de desprecio a las tentaciones del Diablo, y si fue aplicado a la denominada "Pezuña de Satanás", coincidiendo con el que describió muy brevemente Jesús Torbado, en su novela?

- ¿Sabe algún paleontólogo local, cuál podría ser la identificación más probable, del género o la especie de bóvido pleistoceno que podría haber aportado los restos óseos, necesarios para la identificación confusa y creación de de la reliquia diabólica de Cuenca? ¿Existen indicios fiables o datos confirmados que puedan apuntar a que la mencionada pezuña satánica, en realidad, pudiera tratarse de un resto óseo procedente de una extremidad de Bos? (primigenius?) o de Bison? (priscus?).

¿Por casualidad algun@ de l@s lectores/as de esta entrada dispone de información o datos fidedignos procedentes de fuentes orales o documentales, sobre otros casos ibéricos semejantes, relacionados con la existencia de pezuñas, cuernos, colmillos, dedos, ojos, etc. del Diablo? 
Le estaríamos enormemente agradecidos si esa persona quisiera compartir esa información con nosotros, para ser difundida por este mismo canal. 


Fuentes


-Anónimo. Diablo. Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Diablo
- Fraguas de Pablo, Rafael (2003). "Reliquias o fósiles, dilema de un gran paleontólogo". El País. 6 marzo 2003. https://elpais.com/diario/2003/03/06/madrid/1046953470_850215.html
- Fraguas de Pablo, Rafael (2021). "Muere Emiliano Aguirre, descubridor de Atapuerca y paladín del evolucionismo", El Obrero, 17 de octubre de 2021: https://elobrero.es/historalia/75994-muere-emiliano-aguirre-descubridor-de-atapuerca-y-paladin-del-evolucionismo.html
- Torbado Carro, Jesús (1993). El Peregrino. Planeta. Barcelona.
- Toro Pascua, María Isabel (2001). "Las falsas reliquias en la literatura española del Siglo de Oro: a propósito de la polémica erasmista", Revista de História da
 Espiritualidade e do Sentimento Religioso. Via spiritus, 8. pp. 219-254 (http://ler.letras.up.pt/uploads/ficheiros/3497.pdf). 

miércoles, marzo 6

Los fósiles como motivo temático en la filatelia ibérica (36)

 por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida. 

Serie de sellos conmemorativa de la proclamación por la UNESCO de la Cueva de Gorham (Gibraltar) como Patrimonio Mundial de la Humanidad

Introducción

Con bastante retraso sobre su fecha de emisión (20 de septiembre de 2016), hoy se presenta en el blog esta nueva serie de sellos gibraltareños relacionados con la paleontología. Estaba dedicada a la divulgación de los hallazgos arqueológicos y paleo-antropológicos recientes, relacionados con la última comunidad humana neandertal de las que ocuparon el complejo subterráneo costero de la denominada cueva de Gorham, en Gibraltar, hace más de 40.000 años

Sobre este mismo tema paleo-antropológicose publicó una entrada el 14 de agosto de 2011 en este blog: (http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2011/08/los-fosiles-como-motivo-tematico-en-la.html). En ella se presentaron y comentaron las diversas emisiones filatélicas de sellos gibraltareños (1973, 2000, 2005 y 2007) dedicados a la divulgación de los hallazgos  arqueológicos realizados en la cueva de Gorham, relacionados con los rastros dejados por la presencia de los últimos humanos neandertales de Europa.

La Cueva de Gorham proclamada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad

El peñón de Gibraltar ya tiene su mención en el panorama mundial. La accidentada asamblea de la Unesco que se celebró en Estambul, interrumpida por el golpe de Estado contra el presidente Erdogan, tuvo tiempo para declarar patrimonio mundial la Cueva de Gorham, sus cuevas hermanas y los acantilados que las rodean. El entusiasmo del Gobierno de Fabián Picardo no tuvo límites y se felicitó de que Gibraltar pudiera contribuir a los más de 30 bienes que el Reino Unido mantiene en la codiciada lista, “al igual que la abadía de Westminster, la Calzada del Gigante, Stonehenge y la Torre de Londres”.

La cueva de Gorham (en inglés: Gorham's Cave) es un complejo de cuevas en el peñón de Gibraltar, considerada como uno de los últimos lugares habitados por los neandertales. Hace 40.000 años, en la época en que la ocuparon los neandertales, como el nivel del mar era mucho más bajo que el actual, distaba unos 5 Km de la costa mediterránea. La cueva fue descubierta en 1907 por el capitán británico A. Gorham, de ahí viene su nombre.


Serie gibraltareña de cinco sellos conmemorativos de los hallazgos arqueológicos y paleoantropológicos sucedidos en el interior del complejo subterráneo conocido como la cueva de Gorham, en Gibraltar.
Imagen: Gibraltar Stamps: https://www.gibraltar-stamps.com/indexEs.php?controller=stamps&action=stampdetails&id=1523

Esta cavidad es un lugar de importantes estudios arqueológicos desde su descubrimiento en 1907, en ella se han encontrado abundantes restos de producción lítica neandertal, así como grabados rupestres. Inicialmente, en investigaciones dirigidas por los arqueólogos Francisco Giles Pacheco y Clive Finlayson, a tales restos se les calculó una antigüedad de entre  28 000 y 24 000 años. Posteriormente, Joaquín Rodríguez-Vidal descubrió un grabado rupestre de autoría neandertal con una antigüedad de unos 40.000 años, con indicios de tratarse una expresión gráfica de algún tipo de pensamiento simbólico. 

Sello de la serie de cinco que hace referencia a los hallazgos arqueológicos y paleoantropológicos en Gorham's Cave (Gibraltar). Una reproducción fotográfica de una reconstrucción moderna del probable aspecto físico de dos humanos neandertales (Homo neanderthalensis.). Los numerosos hallazgos de restos esqueléticos y cráneos completos bien conservados, en diversos lugares de Europa durante las cinco últimas décadas, han permitido realizar reconstrucciones corporales y faciales mucho más "humanas" y menos bestiales que las imaginadas y publicadas en décadas y siglos anteriores. Replicas escultóricas a tamaño natural en exposición en el Museo de Gibraltar.  Imagen: Gibraltar Stamps. https://www.gibraltar-stamps.com/indexEs.php?controller=stamps&action=stampdetails&id=1523

Las cuevas de Gorham y Vanguard están situadas en la costa este de Gibraltar. Fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Unesco en 2016 y pueden visitarse exteriormente, bajo reserva previa, aunque no puede accederse a su interior por estar protegido ese espacio para poder preservar los restos corporales y culturales que contiene y para poder excavar y estudiar científicamente todo su patrimonio arqueológico. 
En la actualidad ese espacio subterráneo sirve como dormidero para aviones roqueros.


Conjunto de cavidades de las cuevas de Gorham

Los abruptos acantilados calcáreos de la cara oriental del peñón de Gibraltar albergan en su base cuatro cuevas, conocidas como cuevas de Gorham, cuyos yacimientos arqueológicos atestiguan la presencia del hombre de Neandertal durante más de 100.000 años en este lugar. El testimonio material excepcional de la cultura neandertaliense está constituido por grabados rupestres de motivos abstractos, así como por los restos  de la caza de aves y animales marinos consumidos con fines alimentarios y por indicios del uso ornamental del plumaje de las presas capturadas. Las investigaciones científicas llevadas a cabo en este sitio durante las dos últimas décadas han aportado una contribución importante al debate sobre el conocimiento del hombre de Neandertal y de la evolución de la especie humana.

Entradas de las cavidades del complejo cárstico conocido como cueva de Gorham, en la línea de costa de Gibraltar y que en tiempos de los neandertales, en plena era glacial, se hallaban a 5 km. del mar.
Imagen:  Visit Gibraltar

El territorio de Gibraltar fue hogar de los neandertales durante 100.000años de los 200.000 años que habitaron la Tierra. En Gibraltar se hallaron los primeros restos fósiles de esta especie, pero no fueron estudiados con suficiente detalle como para poder apreciar que se trataba de una especie particular de humanos prehistóricos. Ocho años más tarde, se encontraron nuevos restos de estos homínidos en el valle alemán del río Neander y los arqueoantropólogos germanos fueron más diligentes en el estudio de los restos hallados y más rápidos a la hora de publicar el descubrimiento, por ello a esta especie se le conoce como Homo neanderthalensis y no Homo gibraltarensisPero si los alemanes fueron los primeros, los gibraltareños reivindican que los últimos grupos de neandertales habitaron la Cueva de Gorham antes de su total desaparición, en una fecha que todavía permanece envuelta en la oscuridad. Los últimos estudios aseguran que los neandertales dejaron de existir hace unos 40.000 años, pero otros defienden que sólo hace 24.000 años todavía pescaban y marisqueaban en las aguas mediterráneas de Gibraltar. De todo ello sabe mucho el catedrático Clive Finlayson, director del Museo de Gibraltar y de las excavaciones en el nuevo bien del patrimonio mundial, para quien la designación de la Unesco “es un sueño hecho realidad porque ninguno de nosotros hubiera esperado cuando empezamos nuestro trabajo en 2012 que llegaríamos adonde estamos hoy”.

Especificaciones técnicas de los sellos de esta serie

Diseño: Esteban Perera

Ilustración / Fotografía: stewart finlayson

Imprenta: Impresoras de seguridad BDT

Proceso: Litografía offset

Colores: 4 colores

Tama�o: 31,1x31,1mm

Fecha de emisión: 2016-09-20

Valores: 22p, 64p, 70p, 80p, £2

El grabado rupestre denominado popularmente el "hashtag" de los neandertales de Gorham

Hace ahora dos años, la cueva gibraltareña de Gorham saltó súbitamente al conocimiento público por una noticia en la prensa. Se había producido un descubrimiento sensacional, los neandertales, antepasados indirectos del hombre moderno actual, especie a la que antiguamente se había considerado con una capacidad intelectual muy por debajo del Homo sapiens, parecía demostrar que también tuvo capacidad para desarrollar ideas complejas y un pensamiento simbólico y, además, de ser capaz de representarlo gráficamente. 

Es más, al parecer fueron ellos los primeros inventores y usuarios del signo gráfico llamado "almoadilla" en el teclado o "hashtag" en Twitter. Se trata de un grabado parietal muy sencillo, hallado en la superficie de una roca del interior de Gorham's Cave (Gibraltar). Es similar al símbolo que se ha popularizado en Twitter, usado para preceder términos que indican temas específicos. Consiste en dos líneas horizontales y otras dos verticales que se cruzan, creando una figura similar a un cuadrado o rombo con 8 expansiones en cada ángulo, constituyendo un sencillo patrón visual fácilmente identificable.

¿Y qué podía significar para los neandertales el símbolo semejante al hashtag? Aquí todos los expertos se ponen de acuerdo en una realidad: nadie sabe con exactitud qué quiere decir ese símbolo neandertal. Se descarta totalmente que fueran marcas realizadas de forma accidental mientras se cortaba carne o piel con instrumentos líticos. Para hacer el grabado se necesitaron varias horas de trabajo. El individuo o los individuos que lo hicieron tuvieron que pasar la herramienta cientos de veces por cada línea, que tiene una profundidad de unos seis o siete milímetros.  Jordi Rossell, arqueólogo del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, declaró que “lo que parece evidente es que se trataría de un elemento de un código de comunicación visual", lo que hace que se asemeje aún más a un primitivo hashtag. 

En Gorham también se han encontrado restos de palomas calcinadas, lo que sugiere que los neandertales ya tenían la capacidad de cazar aves y cocinarlas usando fuego. Las excavaciones modernas en la cueva de Gorham se iniciaron a mediados del siglo XX y en ellas han colaborado decenas de expertos de múltiples disciplinas y países, lo que llevó a Fabian Picardo, Ministro principal de Gibraltar, a manifestar que “se trata de un ejemplo de cooperación entre las personas, más allá de la política, para lograr un objetivo común en beneficio de la humanidad”. En todo caso, Picardo está encantado con la declaración de la Unesco, que le ha servido para recordar que el proyecto de estudio paleoantropológico de la Cueva de Gorham refleja la apertura de Gibraltar al mundo”. 

Aspecto de un grabado parietal, existente en el interior de la cueva de Gorham, la disposición de los trazos del  grabado le asemejan al símbolo de Twitter denominado "hashtag". Trazado con una probable finalidad simbólica y comunicativa, relevantes en el ámbito social-cultural de aquel grupo de neandertales, de significado hoy desconocido.  Se trataría de un producto gráfico de uso cultural, que paleontológicamente, podría ser considerado equivalente a una icnita, pero en este caso de origen  humano.  Imagen: Gibraltar stamps.  https://www.gibraltar-stamps.com/indexEs.php?controller=stamps&action=stampdetails&id=1523

También se han encontrado en las cuevas restos de animales carnívoros como linces o hienas, con los cuales tuvieron que compartir aquel espacio subterráneo y que a veces podían ser unos vecinos peligrosos: hace unos años, hallaron un diente de un niño neandertal de unos cuatro años en un área con abundantes restos de hienas, lo que sugiere, según los investigadores, que la desafortunada criatura les sirvió de alimento.

Finlayson cree que el estudio del complejo de cuevas de Gorhan's Cave puede dar valiosa información sobre el modo de vida de los neandertales que habitaban en zonas costeras del Mediterráneo. Permitiéndonos conocer mejor cómo fue su dieta, por ejemplo, entre los huesos de animales hallados en las áreas de ocupación neandertal se encuentran algunos de foca, señal de que las cazaban. Finlayson se muestra especialmente deseoso de encontrar evidencias materiales de prácticas funerarias, que por ahora no han aparecido, para conocer otras prácticas culturales.


Fuentes

- Anónimo. Conjunto de cuevas de Gorham. Wikipedia:  https://es.wikipedia.org/wiki/Conjunto_de_cuevas_de_Gorham

- Anónimo. Cueva de Gorham. Wikipedia:   https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Gorham

- Anónimo. Gorham's Cave: UNESCO/ERI   https://whc.unesco.org/es/list/1500

- G.M. Abel (2021). Los neandertales vivieron en las cuevas de Gibraltar durante miles de años. National Geographic Historia 29/09/2021:  https://historia.nationalgeographic.com.es/a/neandertales-vivieron-cuevas-gibraltar-durante-miles-anos_17247

- Ruíz, Adolfo S.  (2016). La Unesco distingue como patrimonio mundial la cueva de Gorham, en Gibraltar. La Vanguardia 21/07/2016   https://www.lavanguardia.com/internacional/20160721/403362036117/unesco-cueva-gorham-patrimonio-mundial.html

domingo, enero 21

Arqueoetnopaleontología (18)

 por Heraclio Astudillo-Pombo, Universitat de Lleida

Los usos sociales y funciones culturales de los fósiles en la antigüedad, la necesaria contribución y la imprescindible colaboración de la arqueología (17)

La revisión actual de la fauna fósil incluida en los antiguos hallazgos arqueológicos ibéricos ha permitido mejorar la identificación zoológica, la datación y la interpretación paleoetnológica (Tercera parte)

Recapitulación

En el año 2020 se publicó un interesante e importante trabajo colectivo, resultado de la colaboración entre arqueólogos y naturalistas, especialistas en zoología, paleontología y geología. Era un planteamiento relativamente novedoso en nuestro país, por inhabitual y por falta de tradiciónSe había aplicado un planteamiento de enfoque pluridisciplinar, el estudio se realizaba de forma colaborativa, siendo los resultados individuales parciales y complementarios, necesitando de una puesta en común y un encaje finales. Aquella experiencia demostró ser muy necesaria como metodología de trabajo y, a la vez, tremendamente enriquecedora, a nivel individual, para tod@s l@s participantes. Fue un planteamiento investigador colaborativo en el que se partía desde una perspectiva multidisciplinar y se aplicaba una metodología múltiple, alcanzando finalmente unos resultados transdisciplinares. Este fue un enfoque y una metodología que algunos investigadores, de áreas de conocimiento híbridas, venimos reclamando y aplicando desde hace bastantes años para temas tan complejos, olvidados e inexplorados como lo son los de este tipo, a caballo entre varias disciplinas propias de las ciencias sociales y de las ciencias naturales. 

El trabajo colectivo inicialmente mencionado se titulaba "Fossils in Iberian prehistory: A review of the palaeozoological evidence"resultó muy importante tanto por la magnitud de la muestra revisada como por la luz que aportan os resultados obtenidos. Durante los cinco años previos a la publicación, habían participado en el desarrollo de aquel trabajo colectivo y colaborativo, doce investigadores pertenecientes a ocho instituciones universitarias y a cuatro organismos de investigación, situados en muy diversos lugares de España. El coordinador del grupo fue Miguel Cortes-Sánchez, catedrático del Departamento de Prehistoria y Arqueología, de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla. 

Introducción

En la entrada de hoy se da continuidad al tema iniciado en la entrada anterior, publicada el 15 de julio de 2023exponiendo algunas de las notables dificultades que presenta la identificación paleontológica, para los no especialistas, de algunos ejemplares de origen biológico hallados en contextos arqueológicos, así como algunos de los errores más habituales cometidos por la arqueología tradicional y también algunos casos detectados en los estudios y fondos museísticos de algunos yacimientos arqueológicos ibéricos que fueron revisados en la  investigación publicada en 2020 y que empezó a darse a conocer en el blog en 2022, para difundir su conocimiento a aquell@s de nuestr@s seguidores y seguidoras que pudieran no conocerla. 

3. Resultados (Segunda parte)

Los diversos yacimientos arqueológicos que fueron revisados en el transcurso de la investigación colectiva mencionada se muestran ordenados, cronológicamente, de mayor a menor antigüedad.

Yacimientos arqueológicos del Paleolítico Superior (2)

La cueva del Rascaño o de Rascaño, en Miera (Cantabria)

La cueva del Rascaño o de Rascaño (sin. Rescaño) se encuentra en el valle del río Miera, en el pueblo de Mirones, ayuntamiento de Miera, provincia de Cantabria

Las excavaciones de 1974 en un depósito "magdaleniense arcaico” (sic) (nivel 5: 19,7 cal ka = 19.700 años BP) arrojaron como resultado paleontológico un diente de tiburón fósil (número de inventario ANMRC CE11599) (Figs. 7.13-16).El mencionado espécimen (HWD: 25x10x4 mm.) fue reportado, por primera vez, por González y Barandiarán (1981: 101) quienes en el inventario de la excavación, entre los demás objetos excavados, mencionaron “tiburón” sin añadir más especificaciones. 

Posteriormente Corcón (1986: 337) se  refiere a "un simple diente de tiburón ¿colgante? ¿no trabajado?" sin destacar su intensa abrasión y su peculiar coloración verdosa. No existen marcas naturales especiales o características artificiales particulares que puedan ayudar a dilucidar cuál pudo haber sido la función social de este fósil, cuando estuvo en manos humanas.

La mala conservación del ejemplar y la ausencia de caracteres útiles para el diagnóstico sistemático no permite la identificación por debajo del nivel taxonómico del Orden (Lamniformes indet.). El estado de identificación taxonómica tan imprecisa no permite muchas posibilidades de especulación sobre las posibles áreas geográficas de origen. Sin embargo, los afloramientos costeros del Campaniano de la bahía de Santander, a unos 20-25 km. de distancia de Rascaño, parecen ser la fuente de origen más probable de este espécimen (Fig. 8).

Cueva Rascaño: diente de Lamniformes indet. fotografiado en vistas mesial, labial, lingual y distal, CE11599. Vistas dentales de izquierda a derecha. Fotografías: A. Prada (Museo Nacional y Centro de Investigaciones de Altamira). 
Imagen: "Fossils in Iberian prehistory: A review

Este ejemplar, al igual que los dientes de tiburón de Altamira, exhibe una peculiar coloración verdosa, típica de los depósitos rocosos ricos en glauconita, formados en los márgenes continentales poco profundos del norte de Iberia, durante el Cretácico Superior (Corral, 2018). Dado que los materiales geológicos en los que está emplazada la cueva de Rascaño se formó en una facies urgoniana de la caliza marina apciana (Portero y Ramírez, 1978), se puede descartar la posibilidad de que el fósil hubiera podido caer al piso de la cueva, desprendido de la roca de la pared, incorporándose de forma natural al estrato o depósito arqueológico en cuyo interior fue hallado. Por lo tanto es lógico suponer que fue introducido en el interior de la cavidad por alguno de sus ocupantes humanos. Pero no disponemos de marcas u otros indicios que nos permitan suponerle alguna finalidad concreta a la introducción de este fósil en la caverna. Tampoco disponemos de indicios que nos permitan atribuir su presencia en el lugar a alguna intencionalidad determinada o si su presencia es el resultado de una simple pérdida o extravío involuntario.


Cueva del Juyo, en Camargo (Cantabria)

La cueva del Juyo se encuentra en el lugar de Igollo, perteneciente al ayuntamiento de Camargo, a unos 8. Km. de la ciudad de Santander. 
En relación a fósiles hallados en contexto arqueológico los arqueólogos excavadores reportaron 
el hallazgo de un único espécimen de concha de torrecilla fósil, Turritella turris (ANMRCCE54420, Fig. 9), incluida en el nivel 4 (17.1 ca. ka = 17100 años BP) (Barandiaran et al., 1985), juntamente con diversos ornamentos magdalenienses, comunes.
En el Atlántico europeo y Paratethys, la presencia de esta clase de conchas de torrecilla fósil varía desde el Aquitano hasta el Tortoniano. 
Este espécimen particular, de 35 mm de largo x 15 mm de ancho, fue intensamente desgastado externamente por algún agente natural, por lo que se perdió la mayor parte de la escultura externa de su concha. En el caparazón se observan ca. 5 verticilos o espiras, de contorno redondeado y profundamente excavados al nivel de la sutura; faltaban el vértice y las espiras iniciales de la concha. La escultura consistía en cordones espirales aplanados, equidistantes y ligeramente salientes, delgados y gruesos, alternados.
No existen afloramientos neógenos marinos en la región cantábrica ni en la vecina Meseta Alta. Las áreas de origen más cercanas de Turritella turris aparecen en las cuencas del suroeste francés de Aquitania, Dax y Adour (Fig. 8) en depósitos sedimentarios que van desde el Aquitaniano-Burdigaliano hasta el Tortoniano (Lozouet et al., 2001).

Fig. 8. Cuencas sedimentarias del norte de España y del oeste de Francia. Las flechas representan las rutas más directas que presumiblemente siguieron los turritélidos de El Juyo para llegar a esta cueva desde sus áreas de origen más cercanas (Mapa modificado de Lozouet, 2014).
Imagen: "Fossils in Iberian prehistory: A review

En la Península ibérica, algo más más distantes del yacimiento de El Juyo, existen fuentes de origen potenciales en las localidades catalanas en que se encuentran afloramientos del Tortoniano y Burdigaliano-Langhiano. Sin embargo la escultura de la concha fósil del caracol de El Juyo coincide mejor con las características de la esculturas de la concha de los ejemplares franceses (Batllori, 1995; Navas et al., 1996). 

Fig. 9. Concha fósil perforada del gasterópodo Turritella turris en vista lateral procedente del contexto arqueológico de la cueva El Juyo. Se puede apreciar la perforación de la concha en la última espira, pero se desconoce cuál fue el agente perforante, en caso de ser humano, la finalidad pudo ser ornamental y/o mágica.
Imagen: "Fossils in Iberian prehistory: A review

Las relaciones históricas documentadas arqueológicamente entre la población de la región cantábrica y la del suroeste de Francia, durante la prehistoria (Sauvet et al., 2008; Tarrino, 2006 ), junto con la morfología coincidente de la concha de el Juyo, refuerzan la hipótesis de que esta concha fósil llegó al sitio arqueológico cántabro desde una de las tres cuencas francesas indicadas (Fig. 8). 
Se requiere un análisis en profundidad de la perforación de la concha, para determinar qué clase de agente pudo haber perforado el verticilo más externo, aunque la regularidad del borde de la perforación apunta a una probable acción humana, más que al posible efecto perforador de las rádulas de los caracoles depredadores (Fig. 9). Esta manipulación humana nos indicaría una acción con la finalidad del  ensartamiento de la pieza para suspenderla mediante un cordón pasante. Pero no sabemos si se hizo para dedicar el ejemplar a un uso de ornamentación corporal o indumentaria, si pudo servir para la identificación de una categoría social o, tal vez, para darle un uso mágico-protector, como amuleto portable.


Cueva de El Pirulejo, en Priego de Córdoba (Córdoba)

Consistente en una grieta existente en la base de un farallón rocoso, en la finca denominada El Pirulejo, situada a las afueras de la localidad de Priego de Córdoba, en las inmediaciones de la carretera comarcal de Priego a Almedinilla.

Hallado un molar de 86,5 mm de largo x 91,0 mm de ancho de un proboscidio, ejemplar ahora alojado en el Museo Histórico Municipal de Priego (número de inventario-2008/44), fue recuperado en el nivel P/2, fechado contextualmente en el magdaleniense final (14-13 ca. ka = 14000-13000 años BP) (Cortes et al., 2016b). Este M3 izquierdo procedente de un individuo senil, retenía cinco placas correspondientes a la porción central del diente, todas las cuales exhibían un marcado desgaste, debido al largo periodo de uso o edad del propietario (Fig. S1). 
Los bucles de esmalte presentaban senos loxodónticos claros, y el esmalte propiamente dicho estaba muy doblado (Fig. S1.2). El espesor del esmalte varía de 2,3 a 4,5 mm (media: 3,31 mm). Todas estas son características de diagnóstico son típicas del elefante de colmillos rectos o elefante antiguo, Elephas (Palaeoloxodon) antiquus (Falconer y Cautley, 1848).

Desde el punto de vista tafonómico, el molar presentaba una costra de carbonato que cubría parcialmente su superficie oclusal. Mostraba señales de haber sido fracturado,  intencionalmente, en sus extremos oral y aboral (Figs. S1.4); las fracturas son perfectamente perpendiculares a la superficie oclusal y presentan una coloración idéntica. Esto contrasta con las caras restantes y, por tanto, sugiere sincronicidad en esta manipulación. Las manchas ocre y los arañazos en las zonas de fracturas de molar, apuntan a su función utilitaria y uso de yunque (Cortes et al., 2016b). La presencia de termo-alteraciones y de carbón en la raíz y en las porciones inferiores de la pared bucal de la corona sugiere un contacto prolongado con una fuente de calor (Fig. S1.1).

Fig. 10. Ubicación de depósitos geológicos con presencia comprobada de restos óseos de  Elephas (Palaeoloxodon) antiquus y de sitios arqueológicos con evidencia de uso de marfil de esta especie de proboscidio.
(1) Llanera; (2) Silluca; (3) Buelna; (4) Castillo; (5) Torralba; (6) Ambrona; (7) Madrid; (8) Aranjuez; (9) Pinedo; (10) Cova Negra; (11) Bolomor; (12) Solana del Zamborino; (13) Angel; (14) Genil  (terrazas fluviales); (15) Guadalquivir (terrazas fluviales); (16) La Rinconada; (17) Guadalete (terrazas fluviales ); (18) Figueira Brava (Elephas o Mammuthus); (19) Foz de Enxarrique. 
Sitios de la Edad del Cobre con Elephas (Palaeoloxodon) antiquus remains; (20) Camino de las Yeseras; (21) Leceia; (22) Senorío de Guzmán; (23) Matarrubilla; (24) Los Algarbes 5; (25) Las  Peñuelas 9 e 10; (26) El Oficio; (27) Los Millares-7; (28) Santa Cruz; (29) Santo Antao do Tojal; (30) Casal do Campo; (31) Casal do Torcato; (32) Grutta da Furninha; (33) Algés; (34)  Meirinha; (35) Conínbriga; (36) Condeixa-a-Vehla; (37) Mealhada.
Imagen: "Fossils in Iberian prehistory: A review

Las fechas obtenidas por datación U/Th proporcionaron un promedio de 185.15 ± 13 ka BP 185.150 ± 13000 años, correspondiente a MIS6 (Cortes et al., 2016b). La fecha se ajusta al rango convencional de 800 a 70 ka 800.000 a 70.000 años BP de una especie cuyos registros ibéricos más recientes datan de ca. 33 ka BP o 33000 años BP (Ros, 2010; Stuart, 2005). Por tal razón, aunque el estado fósil de nuestro espécimen parece válido, los hallazgos pregravettianos en depósitos arqueológicos requerirían una mejor datación absoluta para certificar el estado fósil del ejemplar (Martín, 1988; Stuart, 2005; Mol et al., 2007).
Los ocupantes magdalenienses de la cueva de El Pirulejo podrían haber recolectado este molar en cualquiera de los afloramientos del Cuaternario situados alrededor de la cueva (Fig. 10). Los restos de Elephas antiquus son frecuente en la mayoría de las localidades fósiles que salpican las cuencas del arco infrabético (Guadix, Solana de Zamborino y Loja) (Ros, 2010) y de las terrazas fluviales del río Guadalquivir (La Rinconada, Hornachuelos y Almodóvar del Río) (Made y Mazo, 2001), pudiendo haber sido recolectado en algún yacimiento próximo y transportado hasta la cueva, donde debía ser usado como yunque.


3.2. Yacimientos del Paleolítico superior al Neolítico (1)   

Cueva del Hoyo de la Mina, 

La Cueva Hoyo de la Mina fue un yacimiento arqueológico que se encontraba a 9 km de la ciudad de Málaga, concretamente en un macizo de caliza jurásica que recibía el nombre de Cantal Grande, cuyo tajo separaba esta del conjunto de yacimientos arqueológicos Complejo del Humo.  En ella se identificaron diversos niveles estratigráficos que comprenden desde el Paleolítico hasta el Neolítico. 
En relación al tema paleontológico se encontraron conchas de moluscos con funciones ornamentales, distribuidas a lo largo de la secuencia cronoestratigráfica del sitio. Entre ellas había las de 15 escafópodos fósiles que se usaron como perlas o cuentas, ensartadas por su cavidad interior, incluídas en los materiales de los niveles de edad magdaleniense, epipaleolítico y neolítico (Simon et al., 2005). En ese conjunto de conchas se han podido reconocer dos especies distintas, Paradentalium sexangulum y P. inaequale (Bronn, 1831).

Figura 6 (D). Aspecto de los dos fragmentos de conchas de escafópodos fósiles hallados en la excavación de la cueva Hoyo de la Mina. Ambos ejemplares pertenecían a la especie Paradentalium inaequale. Arriba, en vista cenital para poder apreciar la forma típica del perímetro externo de la concha. Debajo, en vista lateral, para apreciar la forma y el relieve
Imagen: "Fossils in Iberian prehistory: A review

La recolección de escafópodos fósiles, con fines ornamentales, entre los ocupantes de la cueva de El Hoyo de la Mina, se mantuvo durante milenios (Tabla 2). Aunque en el sur de Iberia ambas especies están documentadas desde el Tortoniano, P. sexangulum llega solo al Plioceno mientras que P. inaequale se extingue en el Piacenziano (Aguirre, 2000).
Estos fósiles son frecuentes en los depósitos de la cuenca del Almanzora, de edad mesiniana y también en las margas grises del periodo Alto Zancleano de las cuencas de Vélez-Málaga, Málaga, Mijas y Estepona (Vera et al., 1993; Vera y Lozano, 2004). Aunque en una prospección realizada en el área de 5 km2 alrededor de la cueva de El Hoyo de la Mina no pudo detectarse ningún afloramiento del Plioceno (Ferre et al., 2005), por tanto creemos que los lechos sedimentarios del Plioceno inferior de la costa de Málaga, tuvieron que ser las áreas de origen, más probables, de estos especímenes hallados en contexto arqueológico. Estos lechos van desde menos de 10 km (en la cuenca de Málaga) hasta ca.  20 km del sitio arqueológico (en la cuenca de Vélez-Málaga) (Fig.3; Aguirre, 1995, 2000; Aguirre et al., 2005). P. inaequale es frecuente en la cuenca de Vélez-Málaga pero desconocida en las cuencas de Mijas y Estepona. Si se tomaran proporciones similares de ambas especies en Hoyo de la Mina como un reflejo de las del área de origen, entonces la cuenca de Vélez-Málaga sería el lugar más probable de recolección de esos ejemplares de escafópodos (Vera et al., 1993; Vera y Lozano, 2004).

Notas informativas

1- Como ya ha ido sucediendo en las demás entradas anteriores dedicadas esta misma temática, la "arqueoetnopleontología", el contenido de ésta consiste en la fusión adaptada de una selección de aquellas partes del texto original consultado, que resultaban más relevantes en relación a los rigurosos objetivos divulgativos específicos del blog FFI. Resultando, por tanto, una reconstitución con muy escasas modificaciones de contenido y de estilo, siempre realizadas con fidelidad a los autores y con la finalidad de mejorar la comprensión de ciertos conceptos complejos, por parte de los lectores del blog que no siempre están suficientemente habituados o especializados en temáticas arqueologicas ni en paleontología.

2- Algunas referencias que aparecen en este texto resumido, pueden consultarse en el documento original citado inicialmente: "Fossils in Iberian prehistory: A review of the palaeozoological evidence"

Continuará