por Heraclio Astudillo Pombo
"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (1)Introducción extensa
En la entrada de hoy se comparte información paleontológica y etnopaleontológica "antigua", por haber estado retenida desde el año 2013, a la espera de obtener la necesaria información complementaria. Hace 13 año, fue descartada su publicación por la falta de los datos necesarios para poder fundamentar adecuadamente su contexto paleontológico y etnopaleontológico. Como ya se dispone de la información de contexto necesaria, se ha considerado que es el momento, oportuno para liberar la antigua retención y dar a conocer públicamente el asunto.
El cambio de perspectiva personal, se produjo en 2024, cuando se descubrió la existencia de unos supuestos "huesos de gigante", en la isla portuguesa de Santa Maria de las Azores. Lo sorprendente del caso azoreano fue que en esa isla atlántica los "huesos de gigante" no correspondían a restos óseos de megafauna terrestres, como es lo habitual, sino que consistían en huesos de megafauna oceánica. Esta cualidad particular y diferenciadora de los "huesos de gigante" marienses, nos hizo percibir y valorar la singularidad del caso azoreano y considerar muy oportuno y necesario la divulgación de su existencia en este blog. Dedicándole la publicación de varias entradas en este blog
La supuesta existencia de "huesos de gigante", en Mallorca, la mayor de las islas Baleares, era conocida por quien escribe, desde 2013, por haber encontrado dos menciones de Joan Binimelis en escritos suyos de 1597. En aquel momento las afirmaciones de Joan B. Binimelis carecían de credibilidad para el autor ante la ausencia total, en la isla de Mallorca, de restos óseos fósiles, subfósiles o antiguos de megafauna terrestres. En aquel momento, como el autor desconocía la existencia del caso de los "huesos de gigante" mariense, no se le ocurrió que pudiera tratarse restos óseos fósiles de antiguos cetáceos mediterráneos.Los falsos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor (Mallorca)
Mn. Joan Binimelis (Manacor, 1538-39? - Palma de Mallorca, 1616), al referirse a la cueva d'En Pardines, de Manacor, que presuponía haber sido una vivienda primitiva que cobijó en su interior a gigantes antiguos, decía en el año 1597:
“...y es fama que dentro hay grande tesoro escondido de muchas monedas, y se mete mucha gente en, peligro de la vida, para entrar dentro con luces y cuerdas y a veces hallan, por aquellas cuevas, huesos de gigantes, y entrando muy adentro vienen a dar a un rio o corriente de aguas, con un aire corriente que mata las luces, y con aquello que descubren no osan pasar más adelante, y dicen ellos que en memorias antiguas lo han hallado, que en la otra parte de la corriente de aquellas aguas hay un gigante asentado con una grande porra de plomo, y cierto es que está allí el tesoro escondido.”
En 2013, con motivo del hallazgo de la cita de Binimelis, para confirmar o refutar lo dicho por Binimelies se consultó a Guillem Mas (1963-2021), mi amigo y socio mallorquín en temas de investigación etnopaleontológica balear, sobre el particular. Tal consulta estaba motivada debido a que Guillem era un buen conocedor del lugar mencionado por Binimelis, de las particularidades de la arqueología mallorquina y del tema de las ballenas fósiles de Mallorca, por haber investigado sobre estos tres asuntos específicos.
Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre", de Ed. J. Hetzel et Cie, 1864. Imagen: https://steemit.com/spanish/@apple96/resena-de-viaje-al-centro-de-la-tierra-julio-verne
Guillem comentó sobre los supuestos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor, mencionados por Binimelis, que "Seguramente este cronista habría sido informado por informantes bastante imaginativos y con mala iluminación". Y "Que aquello que tomaron por "huesos de gigante", en realidad, serían fragmentos alargados y gruesos de estalactitas con el núcleo central hueco o cavernoso, tales características les habrían dado una cierta apariencia de huesos largos, que por su gran tamaño habrían asociado con "huesos de gigante"" En muchas cavernas por efecto de pequeños seísmos se agrietan y desprenden algunas estalactitas pesadas desde la bóveda de la caverna. Por este tipo de causa natural, con el paso de los siglos algunas estalactitas desprendidas van quedando yacentes en el piso de la cueva.
Se supone que la ignorancia cárstica y la inexperiencia espeleológica de los improvisados y temerosos exploradores subterráneos, de finales del siglo XVI, unida a la predisposición a la credulidad acrítica sobre la veracidad de leyendas sobre gigantes cavernarios, guardianes de fabulosos tesoros, les habría influenciado demasiado en su estado de ánimo y, también, en su interpretación de aquello encontrado y visto en el interior de la caverna. Tan desfavorables condiciones emocionales les habrían impulsados a interpretar unos objetos geológicos, de aspecto vagamente semejante a grandes trozos de huesos largos quebrados y esparcidos por el suelo, como auténticos "huesos de gigantes". Como resultado de que los visitantes ya entraban en la caverna fuertemente influidos por la narración fabulosa de tesoros y gigantes que había motivado su visita al lugar. Y, sobre todo, por que habrían realizado sus brevísimas observaciones cársticas en unas condiciones de iluminación muy deficientes, posiblemente, obtenida mediante el uso de antorchas, faroles o candiles de aceite. Tales condiciones de observación y el estado emocional medroso les habría condicionado muy negativamente el resultado de sus observaciones. Conduciéndoles a realizar una interpretación de un "espeleotema" que es común y corriente en muchas cavernas de regiones calizas con infiltraciones de agua, de una manera tan precipitada, subjetiva y fantasiosa que solamente podían obtener un resultado tan erróneo como imaginario.
Más de lo mismo: los falsos "huesos de gigante" de la cueva de la Hermita, en Artá (Mallorca)
Joan Binimelis asegura, en otro escrito de 1597, que: "En el término de Artá, está la Cueva de la Hermita, en donde se hallan muchas maravillas y algunos "huesos de gigante".
Se supone que las "maravillas" que menciona Binimelis, consistirían en una variada gama de espeleotemas, de formas caprichosas, que decorarían el techo, las paredes y, quizás, el piso de la caverna. Tales formaciones cársticas cuando son abundantes y de formas y tamaños variados, suelen constituir una escenografía natural de aspecto tan espectacular, sorprendente o imponente que su visión podía hacer creer, a los visitantes inexpertos en el mundo subterráneo, que la existencia de tanta maravilla tenía que ser el resultado de la intervención de alguna causa prodigiosa.
Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre" de Ed. J. Hetzel et Cie, 1867 (p. 95-99). Imagen: https://fr.wikisource.org/wiki/Voyage_au_centre_de_la_Terre/Chapitre_19
Pero aquello que debemos considerar como verdaderamente relevante, de los anteriores escritos de Binimelis, es que demuestran que a finales del siglo XVI, en Mallorca, y tal vez Menorca, se debía hablar de la supuesta existencia de unos supuestos "huesos gigantes", en dos cuevas de aquella isla.
También resulta relevante que en aquella época se debía conocer y usar la denominación popular "huesos de gigantes", para referirse a ciertos tipos de objetos naturales, ya fuesen grandes estalactitas encontradas en el interior de ciertas cavernas baleares o grandes huesos "petrificados" (fósiles), "semipetrificados" (subfósiles) o contemporáneos (antiguos) de cetáceos varados en sus costas antiguas o prehistóricas. Objetos que por su semejanza, relativa, podían ser relacionados con ciertas partes del esqueleto de unos seres extraordinarios y legendarios, supuestos habitantes de Malloeca y Menorca en tiempos muy antiguos y también desaparecidos muy antiguamente.
También resulta relevante que pone de manifiesto que, en aquella época, existía la creencia entre la población de Mallorca, de que en ciertos lugares de la isla, aún se conservaban las reliquias corporales de tales individuos, tan extraordinarios, raros y antiguos.
Hay que suponer que algunas de las personas curiosas que hubieran leído los escritos de Binimelis y estuvieran deseosas de ver con sus propios ojos aquellos supuestos "huesos de gigantes" habrían visitado alguna de las dos cuevas citadas por Joan Binimelis. Habiendo podido comprobar, visualmente, que aquellos supuestos "huesos de gigantes", citados por Binimelis, poseían un aspecto particular que los asemejaba, poco... o mucho, a grandes huesos humanos o de mamíferos, según la experiencia y el buen o mal criterio de cada cual.
Tal vez, no se trataba de huesos gigantescos, sino de huesos grandesPersonalmente, se me han ocurrido dos posibilidades hipotéticas, las cuales podrían haber determinado la presencia de grandes huesos en el interior de una o de ambas de las cavernas. citadas por Binimelis. Los huesos responsables de la confusión estarían relacionados con ejemplares equinos o bovinos, correspondientes a razas grandes de ganado mayor, existentes en la isla. Sería posible que el estado de temerosa excitación de los exploradores, motivado por las fábulas relacionadas con gigantes ocultos en cuevas en las que protegían valiosos tesoros, hubiese influido en la percepción del tamaño de los huesos encontrado, magnificando mucho sus verdaderas dimensiones. Además, la falta absoluta de conocimientos relacionados con la anatomía animal, correspondiente al esqueleto de ganado bovino o equino, habría facilitado la confusión de los observadores, tomando unos huesos animales por los de un humano de gran talla.
La oscuridad y el temor supersticioso, en un medio desconocido, como es una caverna peligrosa, hace que los exploradores improvisados puedan ser traicionados por por su imaginación que alterará las percepciones de sus sentidos. Imagen: El Farol del Pecado: Un relato terrorífico a orillas del Deva https://www.alzola.com/es/el-farol-del-pecado-un-relato-terrorifico-a-orillas-del-deva/
La primera posibilidad es que los grandes huesos hallados, pudieran estar relacionados con algún tipo de antiguo ritual mágico-religioso, celebrados en el interior de la caverna, mencionada por Binimelis. Se trataría de restos óseos procedentes de antiguas ofrendas ganaderas a alguna divinidad subterránea, realizadas con el fin de propiciar su benevolencia, hacia la petición de aumentar o mantener la fecundidad de los rebaños, puestos bajo su protección. Pero también podría tratarse de ofrendas a alguna divinidad subterránea, para conseguir un tránsito seguro al otro mundo de algún familiar humano difunto o la permanencia ventajosa del difunto durante su estancia en el inframundo.
La segunda posibilidad imaginada es que los huesos procedieran de algún animal precipitado accidentalmente, al caer por algún orificio, suficientemente grande y bien disimulado por la vegetación, que comunicaba la superficie del terreno con el fondo de la caverna... o de algún animal muerto por enfermedad contagiosa, lanzado por su propietario para deshacerse de un cadáver de gestión problemática motivo de conflicto con ganaderos vecinos.
Mapa de Yacimientos Talayóticos de Menorca. En el que se recogen los 32 complejos arqueológicos existentes en la isla de Menorca (Baleares). Imagen: Menorca Diferente. https://www.menorcadiferente.com/mapas-de-menorca/mapa-de-yacimientos-talayoticos-de-menorca/
En el caso particular de la isla de Menorca, muy probablemente, la antiquísima creencia popular en la existencia de una antigua raza de gigantes que habitaron aquel territorio, en tiempos muy antiguos, pudo estar inspirada, inicialmente, por la presencia de los abundantes y visibles monumentos megalíticos (dólmenes, paradólmenes, hipogeos, talayots, navetas y taulas). Unas impresionantes construcciones características de las islas Baleares mayores, reconocibles por su aspecto y el uso de grandes bloques de piedra. Actualmente, se sabe que son obras propias de las culturas pretalayótica y talayótica que arribaron y poblaron las islas Baleares durante la Edad del Bronce (1.400-900 a.C.). Las antiguas interpretaciones y creencias legendarias, serían conservadas y transmitidas, por los siguientes pueblos ocupantes, de las islas Baleares, de procedencias geográficas y culturales muy diferentes...
Sencilla representación gráfica, según la cual, unos pocos hombres muy fuertes, con escasos medios técnicos son capaces de mover grandes bloques de piedra con los que levantar construcciones muy sencillas. Imagen: https://www.shutterstock.com/image-vector/ancient-people-humans-building-megalithic-260nw-2338595885.jpg
Pero sabemos que en las islas Baleares, por su historia geológica y condiciones geográficas particulares, nunca habitó megafauna terrestre, como sí sucedió en otras islas mediterráneas, con unas condiciones geográficas diferentes. Por tal motivo, en las islas Baleares, nunca pudo habitar megafauna terrestre y por lo tanto nunca se han podido encontrar sus restos fósiles.
Ejemplos de algunos tipos de construcciones megalíticas, existentes en las islas Baleares. Imagen: https://historiaeweb.com/2014/07/11/la-edad-de-los-metales-y-el-megalitismo/
Diversas localidades de la isla han conservado dispersos en el paisaje numerosos monumentos levantados con grandes bloques de piedra, esas construcciones ciclópeas, de los tipos antes mencionados, son de origen prehistórico. Sus verdaderos y primitivos constructores ya eran desconocido en tiempos de la antigüedad clásica. Este origen desconocido motivó la fácil interpretación mítica, por la cual la actividad constructiva megalítica obra de las culturas pretalayótica y talayótica, fue atribuida a antiguos gigantes humanoides constructores.
Fotografía antigua de una construcción talayótica, hecha con grandes y medianos bloques de piedra. Se trata de la famosa "Naveta des Tudons", una construcción funeraria colectiva, de la prehistoria menorquina. Las figuras humanas dan idea aproximada de sus dimensione. Fotografía tomada en el primer tercio del siglo XX. Autores Baltasar Samper y Andreu Ferrer. Imagen: Arxiu fotogràfic de la Generalitat de Catalunya: https://calaix.gencat.cat/handle/10687/448062
En el caso particular de la isla de Mallorca, a pesar de que los monumentos megalíticos son menos abundantes y menos visibles que en Menorca, probablemente, la proximidad y accesibilidad de la vecina isla de Menorca, habrían podido influir mucho en la formación de la antigua idea legendaria sobre la existencia de unos antiguos pobladores gigantes, como autores de las obras megalíticas de Mallorca. La proximidad insular y la semejanza arquitectónica habría contribuido a la formación de la idea popular de que, en la antigüedad más remota, una raza de gigantes habría podido llegar, por mar, desde la vecina isla de Menorca, para habitar también la isla de Mallorca, donde habrían seguido levantando sus características construcciones ciclópeas.
Mapa de la isla de Mallorca mostrando la distribución de los restos arqueológicos talayóticos inventariados. Imagen: https://www.affordablemallorca.com/insights/talaiots-explore-mallorcas-archaeological-heritage
El legendario popular balear y sus personajes gigantes
Diversos cuentos populares tradicionales incorporaban entre sus personajes principales a gigantes humanoides, de enorme fuerza, gran crueldad, brutal voracidad y no demasiada inteligencia, que vivían y custodiaban enormes tesoros que guardaban en el interior de cuevas naturales o artificiales. Algunos humanos astutos y audaces supieron engañarles y robarles sus riquezas, convirtiéndose en enormemente ricos, de la noche a la mañana.
Es tres germans i es nou gegants, Volum I de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó. 1896. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan
Un geperut i un gegant Volumen IV de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó; 1904. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan
Tres germanes i un gegant. Tom XVIII Rondaya de rondayas en mallorquí. 1936. Ciutat de Mallorca: Gràfiques Miramar/Editorial Moll
Las leyendas megalíticas o «tradiciones de gigantes» (como las llamaba Francesc de Albranca), son narraciones semifabulosas relacionadas con la prehistoria y asociadas con lugares y construcciones de un tiempo remoto, en el que la isla de Menorca estaba habitada, supuestamente, por gigantes. Esos relatos fantásticos ofrecen una explicación sobre el origen de los monumentos megalíticos que se pueden encontrar repartidos por el paisaje de la isla. Son ejemplos Sa naveta des Tudons i es pou de s’Aimador, Sa taula de Torralba i es fus de sa geganta, o Sa pica d’Albranca, entre otros.
Continuará próximamente
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