martes, febrero 24

Grandes huesos fósiles y gigantes imaginarios (12)

 por Heraclio Astudillo Pombo 

"Huesos de gigante" en las islas Baleares, vestigios fósiles de gigantes del mar Mediterráneo, que no de míticos gigantes talayóticos (1)

Introducción extensa

En la entrada de hoy se comparte información paleontológica y etnopaleontológica "antigua", por haber estado retenida desde el año 2013, a la espera de obtener la necesaria información complementaria. Hace 13 año, fue descartada su publicación por la falta de los datos necesarios para poder fundamentar adecuadamente su contexto paleontológico y etnopaleontológico. Como ya se dispone de la información de contexto necesaria, se ha  considerado que es el momento, oportuno para liberar la antigua retención y dar a conocer públicamente el asunto

El cambio de perspectiva personal, se produjo en 2024, cuando se descubrió la existencia de unos supuestos "huesos de gigante", en la isla portuguesa de Santa Maria de las Azores. Lo sorprendente del caso azoreano fue que en esa isla atlántica los "huesos de gigante" no correspondían a restos óseos de megafauna terrestres, como es lo habitual, sino que consistían en huesos de megafauna oceánica. Esta cualidad particular y diferenciadora de los "huesos de gigante" marienses, nos hizo percibir y valorar la singularidad del caso azoreano y considerar muy oportuno y necesario la divulgación de su existencia en este blog. Dedicándole la publicación de varias entradas en este blog

La supuesta existencia de "huesos de gigante", en Mallorca, la mayor de las islas Baleares, era conocida por quien escribe, desde 2013, por haber encontrado dos menciones de Joan Binimelis en escritos suyos de 1597.  En aquel momento las afirmaciones de Joan B. Binimelis carecían de credibilidad para el autor ante la ausencia total, en la isla de Mallorca, de restos óseos fósiles, subfósiles o antiguos de megafauna terrestres. En aquel momento, como el autor desconocía la existencia del caso de los "huesos de gigante" mariense, no se le ocurrió que pudiera tratarse restos óseos fósiles de antiguos cetáceos mediterráneos. 
En 2024,  tras conocer el caso de los "huesos de gigante" marienses, se creyó posible que el caso mallorquín pudiera tener el mismo origen y poseer la misma naturaleza y singularidad que el de Santa Maria de Azores, puesto que en ambas islas se han hallado huesos fósiles de grandes cetáceos neógenos. En consecuencia, en 2024 se decidió actualizar la antigua información recopilada, años antes, añadiendo nuevos datos que pudieran aportar el necesario contexto paleontológico y etnopaleontológico, para poder proceder a la publicación del asunto de los "huesos de gigante" mallorquínes en este blog, con  el fundamento necesario .

En este tema, un autor fundamental de referencia es Juan Bautista Binimelis, cuyos escritos sobre la Historia de la isla de Mallorca resultaron muy influyentes en otros escritores de su época y aún de algunos del siglo siguiente. Perdiendo autoridad en relación a la historia antigua de la isla de Mallorca, por estar cargada de antiguas concepciones míticas, sin tener suficientes fundamentos racionales ni verdaderas pruebas materiales de las afirmaciones hechas. Pero la fuerte influencia social de sus escritos se conservó muy vigente entre las clases populares, hasta principios del siglo XX, pues sus textos se continuaron reproduciendo en publicaciones populares.

Retrato de Joan Binimelis, sacerdote, médico, matemático, geógrafo, cartógrafo y astrónomo español, representado con varios de sus atributos profesionales. Es considerado el primer cronista del Reino de Mallorca, recogiendo en sus escritos información histórica y legendaria del antiguo reino de Mallorca.​ En su tiempo, e incluso en el siglo XVII, Binimelis fue un autor muy conocido e influyente, a pesar de que la historia antigua de la isla de Mallorca está cargada de ideas míticas sin fundamento material ni racional.
Imagen: Marratxipedia. https://www.marratxipedia.com/textos-mes-llargs/marratxi-el-fil-de-la-historia/joan-baptista-binimelis-rector-de-marratxi-1583-88/

Los falsos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor (Mallorca)

Mn. Joan Binimelis (Manacor, 1538-39? - Palma de Mallorca, 1616), al referirse a la cueva d'En Pardines, de Manacor, que presuponía haber sido una vivienda primitiva que cobijó en su interior a gigantes antiguos, decía en el año 1597

“...y es fama que dentro hay grande tesoro escondido de muchas monedas, y se mete mucha gente en, peligro de la vida, para entrar dentro con luces y cuerdas y a veces hallan, por aquellas cuevas, huesos de gigantes, y entrando muy adentro vienen a dar a un rio o corriente de aguas, con un aire corriente que mata las luces, y con aquello que descubren no osan pasar más adelante, y dicen ellos que en memorias antiguas lo han hallado, que en la otra parte de la corriente de aquellas aguas hay un gigante asentado con una grande porra de plomo, y cierto es que está allí el tesoro escondido.”  

En 2013, con motivo del hallazgo de la cita de Binimelis, para confirmar o refutar lo dicho por Binimelies se consultó a Guillem Mas (1963-2021), mi amigo y socio mallorquín en temas de investigación etnopaleontológica balear, sobre el particular. Tal consulta estaba motivada debido a que Guillem era un buen conocedor del lugar mencionado por Binimelis, de las particularidades de la arqueología mallorquina y del tema de las ballenas fósiles de Mallorca, por haber investigado sobre estos tres asuntos específicos. 

Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre", de Ed. J. Hetzel et Cie, 1864. Imagen: https://steemit.com/spanish/@apple96/resena-de-viaje-al-centro-de-la-tierra-julio-verne

Guillem comentó sobre los supuestos "huesos de gigante" de la cueva d'En Pardines, de Manacor, mencionados por Binimelis, que "Seguramente este cronista habría sido informado por informantes bastante imaginativos y con mala iluminación". Y "Que aquello que tomaron por "huesos de gigante"en realidad, serían fragmentos alargados y gruesos de estalactitas con el núcleo central hueco o cavernoso, tales características  les habrían dado una cierta apariencia de huesos largos, que por su gran tamaño habrían asociado con "huesos de gigante"En muchas cavernas por efecto de pequeños seísmos se agrietan y desprenden algunas estalactitas pesadas desde la bóveda de la caverna. Por este tipo de causa natural, con el paso de los siglos algunas estalactitas desprendidas van quedando yacentes en el piso de la cueva. 

Se supone que la ignorancia cárstica y la inexperiencia espeleológica de los improvisados y temerosos exploradores subterráneos, de finales del siglo XVI, unida a la predisposición a la credulidad acrítica sobre la veracidad de leyendas sobre gigantes cavernarios, guardianes de fabulosos tesoros, les habría influenciado demasiado en su estado de ánimo y, también,  en su interpretación de aquello encontrado y visto en el interior de la caverna. Tan desfavorables condiciones emocionales les habrían impulsados a interpretar unos objetos geológicos, de aspecto vagamente semejante a grandes trozos de huesos largos quebrados y esparcidos por el suelo, como auténticos "huesos de gigantes". Como resultado de que los visitantes ya entraban en la caverna fuertemente influidos por la narración fabulosa de tesoros y gigantes que había motivado su visita al lugar.  Y, sobre todo, por que habrían realizado sus brevísimas observaciones cársticas en unas condiciones de iluminación muy deficientes, posiblemente, obtenida mediante el uso de antorchas, faroles o candiles de aceite. Tales condiciones de observación y el estado emocional medroso les habría condicionado muy negativamente el resultado de sus observaciones. Conduciéndoles a realizar una interpretación de un "espeleotema" que es común y corriente en muchas cavernas de regiones calizas con infiltraciones de agua, de una manera tan precipitada, subjetiva y fantasiosa que solamente podían obtener un resultado tan erróneo como imaginario

Más de lo mismo: los falsos "huesos de gigante" de la cueva de la Hermita, en Artá (Mallorca)

Joan Binimelis asegura, en otro escrito de 1597, que: "En el término de Artá, está la Cueva de la Hermita, en donde se hallan muchas maravillas y algunos "huesos de gigante"

Se supone que las "maravillas" que menciona Binimelis, consistirían en una variada gama de espeleotemas, de formas caprichosas, que decorarían el techo, las paredes y, quizás, el piso de la caverna. Tales formaciones cársticas cuando son abundantes y de formas y tamaños variados, suelen constituir una escenografía natural de aspecto tan espectacular, sorprendente o imponente que su visión podía hacer creer, a los visitantes inexpertos en el mundo subterráneo, que la existencia de tanta maravilla tenía que ser el resultado de la intervención de alguna causa prodigiosa.

Grabado, a partir de un dibujo de Edouard Riou, mostrando un grupo de exploradores en el interior de una caverna. Una ilustración aparecida en la novela de Jules Verne "Voyage au centre de la Terre" de Ed. J. Hetzel et Cie, 1867 (p. 95-99). Imagenhttps://fr.wikisource.org/wiki/Voyage_au_centre_de_la_Terre/Chapitre_19

Tal como ya se ha comentado en el caso anterior, también en este caso, muy probablemente los supuestos "huesos de gigante" de la cueva de Artá, también resultarían ser el producto de una tremenda confusión mental y visual. Puesto que, muy probablemente, también se habrían interpretado como "huesos de gigante", algunos grandes fragmentos alargados de estalactitas de aspecto y dimensiones apropiadas para favorecer la confusión de los exploradores. Estalactitas de tonalidad marfileña, gruesas y alargadas, con núcleos huecos o cavernosos, que desprendidas del techo de la caverna, yacían en el piso de la cueva. Siendo interpretadas por observadores inexpertos, como enormes fragmentos de huesos petrificados, supuestamente, pertenecientes al descompuesto cadáver de algún gigante  antiguo, muerto en el interior de en aquella cueva o, quizás, cuyo cuerpazo muerto habría sido trasladado por sus congéneres,  desde el exterior, para darle una digna sepultura. 
Como en el caso anterior, la errónea interpretación de un espeleotema (estalactita), de aspecto favorable a la confusión, habría sido causada por las deficientes condiciones intelectuales, mentales y materiales en las que los observadores de aquellos objetos geológicos, naturales, habrían realizado su observación.

Pero aquello que debemos considerar como verdaderamente relevante,  de los anteriores escritos de Binimelis, es que demuestran que a finales del siglo XVI, en Mallorca, y tal vez Menorca, se debía hablar de la supuesta existencia de unos supuestos "huesos gigantes", en dos cuevas de aquella isla

También resulta relevante que en aquella época se debía conocer y usar la denominación popular "huesos de gigantes", para referirse a ciertos tipos de objetos naturales, ya fuesen grandes estalactitas encontradas en el interior de ciertas cavernas baleares o grandes huesos "petrificados" (fósiles), "semipetrificados" (subfósiles) o  contemporáneos (antiguos) de cetáceos varados en sus costas antiguas o prehistóricas. Objetos que por su semejanza, relativa, podían ser relacionados con ciertas partes del esqueleto de unos seres extraordinarios y legendarios, supuestos habitantes de Malloeca y Menorca en tiempos muy antiguos y también desaparecidos muy antiguamente. 

También resulta relevante que pone de manifiesto que, en aquella época, existía la creencia entre la población de Mallorca, de que en ciertos lugares de la isla, aún se conservaban las reliquias corporales de tales individuos, tan extraordinarios, raros y antiguos

Hay que suponer que algunas de las personas curiosas que hubieran leído los escritos de Binimelis y estuvieran deseosas de ver con sus propios ojos aquellos supuestos "huesos de gigantes" habrían visitado alguna de las dos cuevas citadas por Joan Binimelis. Habiendo podido comprobar, visualmente, que aquellos supuestos "huesos de gigantes", citados por Binimelis, poseían un aspecto particular que los asemejaba, poco... o mucho, a grandes huesos humanos o de mamíferos, según la experiencia y el buen o mal criterio de cada cual.

Tal vez, no se trataba de huesos gigantescos, sino de huesos grandes

Personalmente, se me han ocurrido dos posibilidades hipotéticas, las cuales podrían haber determinado la presencia de grandes huesos en el interior de una o de ambas de las cavernas. citadas por Binimelis. Los huesos responsables de la confusión estarían relacionados con ejemplares equinos o bovinos, correspondientes a razas grandes de ganado mayor, existentes en la isla. Sería posible que el estado de temerosa excitación de los exploradores, motivado por las fábulas relacionadas con gigantes ocultos en cuevas en las que protegían valiosos tesoros, hubiese influido en la percepción del tamaño de los huesos encontrado, magnificando mucho sus verdaderas dimensiones. Además, la falta absoluta de conocimientos relacionados con la anatomía animal, correspondiente al esqueleto de ganado bovino o equino, habría facilitado la confusión de los observadores, tomando unos huesos animales por los de un humano de gran talla.   

La oscuridad y el temor supersticioso, en un medio desconocido, como es una caverna peligrosa, hace que los exploradores improvisados puedan ser traicionados por por su imaginación que alterará las percepciones de sus sentidos. Imagen: El Farol del Pecado: Un relato terrorífico a orillas del Deva  https://www.alzola.com/es/el-farol-del-pecado-un-relato-terrorifico-a-orillas-del-deva/

La primera posibilidad es que los grandes huesos hallados, pudieran estar relacionados con algún tipo de antiguo ritual mágico-religioso, celebrados en el interior de la caverna, mencionada por Binimelis. Se trataría de restos óseos procedentes de antiguas ofrendas ganaderas a alguna divinidad subterránea, realizadas con el fin de propiciar su benevolencia, hacia la petición de aumentar o mantener la fecundidad de los rebaños, puestos bajo su protección. Pero también podría tratarse de ofrendas a alguna divinidad subterránea, para conseguir un tránsito seguro al otro mundo de algún familiar humano difunto o la permanencia ventajosa del difunto durante su estancia en el inframundo.  

La segunda  posibilidad imaginada es que los huesos procedieran de algún animal precipitado accidentalmente, al caer por algún orificio, suficientemente grande y bien disimulado por la vegetación, que comunicaba la superficie del terreno con el fondo de la caverna... o de algún animal muerto por enfermedad contagiosa, lanzado por su propietario para deshacerse de un cadáver de gestión problemática motivo de conflicto con ganaderos vecinos.


Los míticos antiguos habitantes de las islas Baleares, fueron muy sobrevalorados por sus invasores y visitantes de la Antigüedad

La creencia en la antigua existencia de gigantes en las islas Baleares es muy antigua y bastante extendida en varias culturas antiguas de las costas del mar Mediterráneo, posiblemente por influencia de la visible y abundante arquitectura megalítica, levantada durante la Edad del Bronce.

En la antigua literatura griega, varios autores mencionaban a unos feroces y letales guerreros baleares, temibles en el combate por su extraordinaria habilidad con la honda y su fuerza excepcional. Se decía que eran capaces de lanzar con sus hondas piedras enormes y que sus brazos estaban dotados de una fuerza tan extraordinaria. Tanta que podían realizar lanzamientos de grandes piedras con un efecto similar al de la potencia de una catapulta pequeña. Parece lógico poder llegar a pensar que una persona común, de tamaño y fuerza normales, no podría disponer de tanta potencia muscular y, por tanto, no sería capaz de realizar lanzamientos tan extraordinarios. 
Representación gráfica de tres guerreros baleares: dos h
onderos y un caetrati siglo II AC. (1) infante caetra, con falcata y típico cinturón ibérico, (2) hondero con cuchillo largo mallorquín, (3) hondero con falcata, atacando a un grupo que acaba de desembarcar. Autor Angus McBride para Osprey. Imagenhttps://arrecaballo.es/edad-antigua/el-caballo-en-la-peninsula-iberica/los-iberos/#

Tal vez los escritores griegos, exageraban bastante las cualidades de los honderos baleares, quizás, magnificaban sus cualidades, hasta categoría sobrehumana, para justificar ciertas retiradas estratégicas, del campo de batalla que pudieran haber resultado deshonrosas para sus tropas.

Representación gráfica realista del posible aspecto histórico que pudo tener un antiguo hondero balear que no entraba en combate cuerpo a cuerpo. basado en descripciones fidedignas antiguas de la época de hegemonía marítima griega o latina. Se le ha representado llevando como diadema una honda de poca longitud para tiros de corta distancia. En la mano una honda, cargada con un proyectil, de longitud mediana, para tiro de distancia media. En la cintura, a modo de cinturón, una honda de longitud larga, usada para tiros a larga distancia. En bandolera lleva una bolsa en la que transporta, proyectiles de diverso tamaño, que usará durante el enfrentamiento. Dibujo de Johnny Shumate (jjjshumate@earthlink.net) basado en otro de Mark Healy (1994).  Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Hondero_balear

En la antigua literatura latina, las islas Baleares se asociaron con gigantes innominados en ciertos relatos míticos, especialmente, los relacionados con el contexto de las hazañas del mítico héroe Hércules. Se dice que visitó las islas situadas tras las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), tras concluir la realización de su décimo trabajo: robar el ganado del gigante Gerión. 
Se decía que estando Hércules en las islas Baleares, tuvo que enfrentarse a ciertos pobladores "muy poderosos" (¿Con este calificativo se referían a los míticos gigantes constructores de obras megalíticas?). No se citan los nombres específicos de estos supuestos gigantes baleares , quizás por no ser personajes tan prominentes como los míticos gigantes peninsulares Gerión o Caco. Podría tratarse de ciertos antiguos personajes legendarios, locales, como unos anónimos "gigantes" que habitaban en las cuevas o en las montañas y, también con unos feroces, hábiles y potentísimos honderos... 


La antigua arquitectura ciclópea, balear, fue atribuida a unos, supuestos, antiquísimos constructores gigantes. 

Las antiguas construcciones, de origen desconocido, realizadas con grandes bloques de piedra, han generado interpretaciones legendarias en sus descubridores, de épocas precientíficas. Este hecho interpretativo se ha podido constatar en el folclore literario de diversas culturas de diferentes continentes. La creencia en gigantes constructores aparece asociada, desde antiguo, a las construcciones megalíticas o ciclópeas, generando en muchos casos los correspondientes relatos legendarios con los que se pretendería justificar su existencia en cada lugar particular. Cuando en la proximidad de las obras realizadas con grandes piedras aparecen esqueletos o huesos gigantescos, entonces, con la presencia de tales reliquias la creencia en los gigantes constructores se confirmaba totalmente. Con ayuda de la difusión de las ideas racionalistas de la Ilustración y de los procedimientos de la Anatomía comparada de Cuvier, pudo conocerse la verdad, aquellos gigantes míticos eran animales prehistóricos o "antediluvianos".


Mapa de Yacimientos Talayóticos de Menorca. En el que se recogen los 32 complejos arqueológicos existentes en la isla de Menorca (Baleares). 
Imagen: Menorca Diferente. https://www.menorcadiferente.com/mapas-de-menorca/mapa-de-yacimientos-talayoticos-de-menorca/

En el caso particular de la isla de Menorca, muy probablemente, la antiquísima creencia popular en la existencia de una antigua raza de gigantes que habitaron aquel territorio, en tiempos muy antiguos, pudo estar inspirada, inicialmente, por la presencia de los abundantes y visibles monumentos megalíticos (dólmenes, paradólmenes, hipogeos, talayots, navetas y taulas). Unas impresionantes construcciones características de las islas Baleares mayores, reconocibles por su aspecto y el uso de grandes bloques de piedra. Actualmente, se sabe que son obras propias de las culturas pretalayótica y talayótica que arribaron y poblaron las islas Baleares durante la Edad del Bronce (1.400-900 a.C.). Las  antiguas interpretaciones y creencias legendarias, serían conservadas y transmitidas, por los siguientes pueblos ocupantes, de las islas Baleares, de procedencias geográficas y culturales muy diferentes...


Sencilla representación gráfica, según la cual, unos pocos hombres muy fuertes, con escasos medios técnicos son capaces de mover grandes bloques de piedra con los que levantar construcciones muy sencillas. Imagen:
 https://www.shutterstock.com/image-vector/ancient-people-humans-building-megalithic-260nw-2338595885.jpg

Pero sabemos que en las islas Baleares, por su historia geológica y condiciones geográficas particulares, nunca habitó megafauna terrestre, como sí sucedió en otras islas mediterráneas, con unas condiciones geográficas diferentes. Por tal motivo, en las islas Baleares, nunca pudo habitar megafauna terrestre y por lo tanto nunca se han podido encontrar sus restos fósiles.


Ejemplos de algunos tipos de construcciones megalíticas, existentes en las islas Baleares.  Imagen
https://historiaeweb.com/2014/07/11/la-edad-de-los-metales-y-el-megalitismo/

Diversas localidades de la isla han conservado dispersos en el paisaje numerosos monumentos levantados con grandes bloques de piedra, esas construcciones ciclópeas, de los tipos antes mencionados, son de origen prehistórico. Sus verdaderos y primitivos constructores ya eran desconocido en tiempos de la antigüedad clásica. Este origen desconocido motivó la fácil interpretación mítica, por la cual la actividad constructiva megalítica obra de las culturas pretalayótica y talayótica, fue atribuida a antiguos gigantes humanoides constructores. 

Fotografía antigua de una construcción talayótica, hecha con grandes y medianos bloques de piedra. Se trata de la famosa "Naveta des Tudons", una construcción funeraria colectiva, de la prehistoria menorquina. Las figuras humanas dan idea aproximada de sus dimensione. Fotografía tomada en el primer tercio del siglo XX. Autores Baltasar Samper y Andreu Ferrer. Imagen: Arxiu fotogràfic de la Generalitat de Catalunya:  https://calaix.gencat.cat/handle/10687/448062

En el caso particular de la isla de Mallorca, a pesar de que los monumentos megalíticos son menos abundantes y menos visibles que en Menorca, probablemente, la proximidad y accesibilidad de la vecina isla de Menorca, habrían podido influir mucho en la formación de la antigua idea legendaria sobre la existencia de unos antiguos pobladores gigantes, como autores de las obras megalíticas de Mallorca. La proximidad insular y la semejanza arquitectónica habría contribuido a la formación de la idea popular de que, en la antigüedad más remota, una raza de gigantes habría podido llegar, por mar, desde la vecina isla de Menorca, para habitar también la isla de Mallorca, donde habrían seguido levantando sus características construcciones ciclópeas. 

Mapa de la isla de Mallorca mostrando la distribución de los restos arqueológicos talayóticos inventariados. Imagen: https://www.affordablemallorca.com/insights/talaiots-explore-mallorcas-archaeological-heritage

Juan Binimelis, el primer cronista del Reino de Mallorca, en su libro "Nueva Historia de la Isla de Mallorca y de otras islas adyacentes" (1593), impreso en 1927, en la Imprenta José Tous, Palma. Recogiendo viejas tradiciones orales, dice que los primeros pobladores de las islas Baleares, eran gentes relacionadas con un descendiente de Noé. Habiendo sido Túbal, un nieto de Noé, quien después del Diluvio universal, yendo de camino hacia Hispania (Península ibérica) para convertirse en rey, se topó por el camino marítimo con las islas Gimnésicas (Mallorca y Menorca). Allí desembarcaron las gentes caldeas (gigantes) que le acompañaban, procedentes de las montañas Caspias (cordillera del Cáucaso) y siendo estos acompañantes (gigantes) de Túbal, quienes habrían poblado, inicialmente, las las islas de Mallorca y Menorca, donde realizaron las numerosas construcciones con piedras colosales, cuyas ruinas se podían ver en numerosos lugares de aquellas islas.

"En la isla mayor que llaman Mallorca se hallan muchos indicios y señales que los
primeros pobladores que pasaron en compañía de Tubal. fueron gigantes, Y la cabeza y
príncipe de ellos fue un famoso gigante Harthleno o Artapano, hombre de increíble
estatura y grandeza" (I, 77).

Juan Binimelis, recogiendo la opinión de algunos mallorquines contemporáneos suyos,  en el cap. XIV del libro I de su Historia del Reino de Mallorca (1793), refiriéndose a los monumentos megalíticos, levantados con piedras ciclópeas, existentes en la isla de Mallorca, dice: "Y son tan grandes, que los que hoy viven, mirándolos, quedan admirados y hacen juicio cierto, diciendo que fabricadores de tales edificios, forzosamente habrían de ser gigantes o demonios" 

El legendario popular balear y sus personajes gigantes

Diversos cuentos populares tradicionales incorporaban entre sus personajes principales a gigantes humanoides, de enorme fuerza, gran crueldad, brutal voracidad y no demasiada inteligencia, que vivían y custodiaban enormes tesoros que guardaban en el interior de cuevas naturales o artificiales. Algunos humanos astutos y audaces supieron engañarles y robarles sus riquezas, convirtiéndose en enormemente ricos, de la noche a la mañana.

Es tres germans i es nou gegants, Volum I de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó. 1896. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan

Un geperut i un gegant Volumen IV de l'Aplec de Rondaies Mallorquines d’En Jordi d’es Racó; 1904. Ciutat de Mallorca: Tipografía Católica de Sanjuan

Tres germanes i un gegant. Tom XVIII Rondaya de rondayas en mallorquí. 1936. Ciutat de Mallorca: Gràfiques Miramar/Editorial Moll 

Las leyendas megalíticas o «tradiciones de gigantes» (como las llamaba Francesc de Albranca), son narraciones semifabulosas relacionadas con la prehistoria y asociadas con lugares y construcciones de un tiempo remoto, en el que la isla de Menorca estaba habitada, supuestamente, por gigantes. Esos relatos fantásticos ofrecen una explicación sobre el origen de los monumentos megalíticos que se pueden encontrar repartidos por el paisaje de la isla. Son ejemplos Sa naveta des Tudons i es pou de s’Aimador, Sa taula de Torralba i es fus de sa geganta, o Sa pica d’Albranca, entre otros.


Continuará próximamente 



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