sábado, julio 5

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (9)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 


Las numerosas interpretaciones legendarias, inventadas en Tortosa, para explicarse la presencia de unos diminutos fósiles de forma estrellada (1ª Parte)


Introducción

Hasta mediados del siglo XX la gente común y corriente de nuestro país desconocía exactamente qué era un fósil y cómo se había formado. Las personas comunes más racionalistas consideraban que era una transformación natural de seres y cosas que se producía en ciertas ocasiones, por efecto del enterramiento y del paso de cientos de años y que finalmente conducía a la "petrificación". Pero tampoco era extraño encontrar bastantes personas supersticiosas que, todavía, creían que la "petrificación" de ciertos de seres y cosas se había producido de forma portentosa, por efecto de alguna intervención sobrenatural, suponiéndose que el causante de la transformación de ciertos seres y cosas en piedra había sido, en unos casos un ser celestial y en otras ocasiones un ser infernal.
El que esto escribe, ha podido recoger durante los últimos quince años, en España y Portugal, decenas de interpretaciones legendarias relativas a la fosilización de muy variados tipos de fósiles. En todos los casos se trata de narraciones fantasiosas, ideadas para justificar de manera antirracionalista la presencia de una determinada clase de fósiles, en algún lugar del terreno de una cierta localidad.



Interpretaciones legendarias, otorgando un pretendido origen portentoso, a las "estrelletes" de Mig Camí

La capacidad de inventiva fantasiosa, de l@s tortosin@s para crear diferentes explicaciones prodigiosas con las que quedaba justificada la presencia de unos fósiles minúsculos (2-4 mm de diametro), generalmente de difícil percepción a más de 0,5 m. de distancia, es prodigiosa. Hasta el día de hoy, quien esto escribe ha podido recoger, nada más y menos que catorce interpretaciones distintas para explicar el "verdadero origen maravilloso" de unos fósiles que, paleontológicamente y geológicamente, resultan bastante vulgares. Tan gran derroche de imaginación y fantasía creativa es un buen indicador de que aquellos minúsculos fósiles han sido, sociológicamente y etnológicamente, muy importantes el la cultura y la vida cotidiana de los habitantes de la localidad y los de toda su comarca, hasta tiempos muy recientes.

Imagen macrofotográfica de una típica "estrelleta" de Mig Camí, el minúsculo fósil aparece muy aumentado y detallado. Este tipo de artejos, con cinco brazos, según Álvaro Arasa  forman la casi absoluta totalidad del conjunto de hallazgos de artejos realizados > 99,99% en Mig Camí. Esta ilustración ha sido obtenida a partir de la reproducida en la cubierta del libro de Álvaro Arasa: "Estrelletes" de Mig Camí

En relación al supuesto origen sobrenatural y la pretendida naturaleza extraordinaria de las diminutas piedrecillas, llamadas en Tortosa y sus alrededores "estrelletes" de Mig Camí, como ya hemos dicho en ocasiones anteriores (veánse las entradas del 12/03/2012 y del 26/05/2013), realmente, sólo se trataba de los artejos disociados "postmortem" que constituían el pedúnculo de un tipo de crinoideos, de la especie especie Pentacrinus neocomiensis que, vivió hace unos 130 millones de años, en esa misma zona, cuando lo que hoy día es una sierra litoral, entonces era un fondo marino cálido en los margenes del océano Tetys.

Imagen macrofotográfica de una auténtica "creveta" (cast. "crucetita") de Mig Camí. Se trata de un artejo anómalo, con tan sólo brazos o 4 puntas. Forman un porcentaje despreciable en el conjunto de los hallados en la localidad, dada su enorme escasez, su hallazgo resulta muy raro.
Esta ilustración ha sido obtenida a partir de la que aparece reproducida en la contracubierta del libro de Álvaro Arasa: "Estrelletes" de Mig Camí


Hasta mediados del siglo pasado existieron dos tipos de creencias populares sobre cómo se formaron tales singulares piedrecillas en el lugar en el que podían encontrarse y recogerse. La totalidad de las interpretaciones era de tipo legendario y la mayoría pretendían explicar-justificar por causas milagrosas la presencia de estas piedrecitas prodigiosas por mediación de la Virgen o de los ángeles. Según se creían sólo existían en la proximidad de la ermita de Mig Camí y estaban ausentes en cualquier otro lugar de su entorno y del mundo, por lo que se consideraban una singularidad de la ciudad y de su ermita.
Veremos, a continuación, con el detalle necesario, cada una de las diferentes micronarraciones interpretativas, legendarias, del supuesto origen portentoso de las piedrecitas de Mig Camí. Tales explicaciones, por lo que sabemos circularon entre los habitantes de Tortosa y de otras poblaciones cercanas, al menos desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XX, con la categoría de verdaderas leyendas populares mágico-religiosas que entroncaban con diversas prácticas supersticiosas características de la religiosidad popular de la gente más crédula de la ciudad y de las poblaciones de los alrededores.



Demasiadas leyendas explicativas

Hasta el momento presente hemos podido recopilar hasta 14 micro-relatos mítico-legendarios, relacionados con el origen, extraordinario, de las "estrelletes" o "crevetes" de Mig Camí e incluso una que además explica la formación de los "pilanets".
Tales narraciones legendarias, constituyeron, una pieza fundamental para expresar ciertas creencias, pero también para explicar la presencia de estas raras piedrecillas, de forma estrellada, sólo en ciertos lugares muy proximos a la ermita de Mig Camí, santuario dedicado la veneración de la imagen de la Virgen de la Providencia, a la vez que dotar de verosimilitud su origen extraordinario y justificar sus imaginarias virtudes sobrenaturales, al relacionarlas con distintos hechos milagrosos de la Virgen de Mig Camí.



LEYENDA Nº 1 

Contaba que este tipo de raras y curiosas piedrecillas, no existían en ningún otro lugar del mundo y que sólo "se formaban y aparecían" en este lugar, porque era un lugar santificado por la presencia de la Madre de Dios.
Los argumentos utilizados eran el mero hecho de haber permanecido, en tal lugar, perdidos, olvidados y, luego, hallado los pedazos de la imagen de la Virgen de la Providencia, Mig Camí.


Tarjeta postal antigua, de finales del s. XIX a principios del s. XX. Alrededores de la ermita el día de la romería. Algunas de las personas que aparecen en la fotografía están buscando estrellitas milagrosas de la Virgen de la Providencia.
Imagen: Todo Colección


También, porque estaba edificada la ermita donde siempre ha residido la imagen de la "Mare de Déu de la Providència de Mig Camí", de Tortosa, .


LEYENDA Nº 2 

Contaba que como los los sarracenos que conquistaron Tortosa, habían destruido la ermita y destrozado la imagen de "la Stella matutina", al cabo de uno o dos siglos de dominación musulmana, la mayoría de los tortosinos se habían olvidado su existencia y dejado de ir a venerarla a su santuario, ya que ignoraban su existencia. La Virgen hizo aparecer millones de estrellitas de piedra alrededor de las ruinas de su antigua ermita para atraer, de nuevo, la atención de los que pasaban por las inmediaciones del lugar, transitando entre Tortosa y los pueblos y ciudades de la costa.

Representación artística de un tropel de jinetes mahometanos en pleno combate
Imagen:
Islam Today Oregon Pressents

También hizo aquel milagro para despertar la devoción de los descendientes de l@s antigu@s devot@s tortosin@s, que se habían olvidado de ella. 
Dos mujeres piadosas, de familia cristiana, que iban con frecuencia a rezar a las ruinas de la antigua ermita, fueron las que descubrieron la existencia de las estrellitas y los primeros pedazos de la imagen de la Virgen.
Dice la leyenda que la Virgen hizo aparecer   tantísimas estrellitas que antes de que se acaben ellas, se acabará el mundo.


LEYENDA Nº 3

Relataba que todas aquellas estrellitas se habían desprendido del manto estrellado de la Virgen, cuando se acercaba a su residencia terrenal, de regreso de algún salvamento marítimo. Tal prodigio sucedía en las noches de horribles tormentas y temibles temporales, después de haber ido a socorrer a los náufragos, a punto de ahogarse, o a las embarcaciones en peligro de hundirse.

Representación gráfica de una intervención milagrosa de la Virgen María, para socorrer a los marineros que ocupaban un barco a punto de zozobrar, en este caso particular en el mar de las Antillas, Litografía de 1884, de Mas y Güito
Imagen: R
elatos e historias

Las idas y venidas, aéreas, de la Virgen se producían cuando las personas en peligro de muerte se habían encomendado, fervorosamente, a su maternal protección. Tal vez, se suponía que el viento huracanado de los fuertes temporales debilitaba la fijación de las estrellitas al manto.
Entre los muchos "exvotos" acumulados en el santuario de Mig Camí, abundaban los de tema marinero.



LEYENDA Nº 4

También existía otra creencia relacionada con el salvamento marítimo de náufragos devotos, cuando se daban situaciones de socorro milagroso a marineros, en condiciones marinas meteorológicamente muy adversas. 

Imagen de la Virgen de las Mercedes, de Alcalá la Real, cubierta con un manto estrellado, durante una procesión patronal. Antaño, durante muchos años, la Virgen de la Providencia de Mig Camí había lucido un manto estrellado muy semejante al de la imagen, de color azul celeste y plagado de estrellas doradas bordadas, actualmente, muy envejecido y por ello fuera de uso.
Imagen: Mundo cofrade


El relato popular decía que las estrellitas de piedra halladas en el terreno de los alrededores de la ermita de Mig Camí, en realidad, eran unas pequeñísimas estrellas de mar que se habían quedado pegadas al manto de la Virgen, cuando ella había acudido a socorrer marinos en peligro. Tal cosa, decían que pasaba cada vez que la Virgen tenía que introducirse en el mar para rescatar marineros en trance de ahogarse o reflotar embarcaciones a punto de irse a pique. Tal vez se suponía que cuando el manto de la Virgen se secaba, al regresan a su ermita volando por los aires, también se secaban los animalitos marinos adheridos, que caían a tierra cuando la Virgen de la Providencia aterrizaba, allí se acababan de secar y acababan por petrificarse... Y, con tantas misiones de rescate y salvamento marítimo, las estrellitas de mar petrificadas habían acabado por acumularse en cantidades ingentes, en los alrededores del santuario.


LEYENDA Nº 5

Relata que en aquellos antiguos tiempos, cuando la Virgen "iba por el Mundo", un día al pasar por este monte, sintiéndose cansada del viaje, decidió detenerse un rato a descansar. Se detuvo y descansó sobre una roca que había junto al camino, en un lugar con unas magníficas vistas sobre la ciudad de Tortosa.

Pintura de Hans Memling, óleo sobre tabla, titulada "La Virgen y el niño, en un paisaje", representando a la Virgen viajado a pie con su Hijo en brazos, mientras al fondo san José, recoge unos dátiles de unas palmeras que crecen junto al camino y la burra pasta

Después de haber descansado sentada en aquel ameno lugar, la Virgen se levantó y se sacudió el manto, antes de proseguir su viaje. Con la sacudida, algunas de las estrellitas que llevaba bordadas en su manto se desprendieron y cayeron a tierra, quedando esparcidas por el suelo. Con el paso del tiempo se petrificaron y de aquellas pocas estrellitas iniciales que cayeron aquel lejano día, han ido naciendo otras y otras, por eso ahora hay millones de ellas en esa parte del cerro...


LEYENDA Nº 6

Relataba a que las minúsculas estrellitas de piedra, esparcidas por los alrededores de la ermita, eran las lágrimas de la Virgen de Mig Camí que había derramado compadecida por las miserias y calamidades que tenían que sufrir sus fieles devotos, tortosinos. La Madre celestial lloraba desconsoladamente por los humanos padecimientos que debían soportar sus hijos terrenales. Tratándose de la Virgen María, sus lagrimas no eran como las vulgares lagrimas de los humanos mortales, si no que cada una de las lagrima tenía forma de estrella.

Aspecto del rostro de una imagen de la advocación mariana denominada "Virgen de los Dolores", "la Dolorosa" o "V. de la Angustia", mostrando una expresión de gran aflicción. Además las lagrimas que luce en párpados y pómulos indican que está llorando desconsoladamente. Algo así hay que suponer que, en ciertas ocasiones, debía sucederle a la imagen de Mig Camí. Fotografía original de J. C. Hervas
Imagen: Ojo digital: Virgen de la Angustia

Cuando caían a tierra las lagrimas-estrellitas se secaban y se petrificaban, convirtiéndose en las minúsculas estrellitas de piedra que sus devotos buscan con ahínco y recogen con alegría cuando acuden al santuario con cualquier motivo piadoso.


LEYENDA Nº 7

Otra narración devota, relacionada con el mismo tipo de fenómeno lacrimal-milagroso mariano de causa emotivo-fisiológica, apuntaba hacia unas causas muy distintas a las del caso anterior. Pues en esta versión se afirmaba que las lagrimas vertidas por la Virgen de la Providencia, no eran por los sufrimientos de sus devotos tortosinos, sino por efecto del profundo dolor que le causaba, en su maternal corazón, conocer la variedad de hechos ofensivos que algunos de los habitantes de Tortosa y de los pueblos de los alrededores, cometían contra los Mandamientos de su divino y bondadoso Hijo Jesús y contra los preceptos de la santa madre Iglesia, con su comportamiento ingrato, impío y pecaminoso.

La Mesa de los siete pecados capitales, es un cuadro de Jheronimus Bosch, el Bosco,​ de principios del siglo XVI.​ Es una pintura al óleo, sobre tabla de chopo, cuyo primer destinatario y función se desconocen, fue comprada por Felipe II, en 1530 para El Escorial. Mide 119,5 cm de alto y 139,8 cm de ancho. Actualmente se exhibe en el Museo del Prado de Madrid, como depósito de Patrimonio Nacional. 
Imagen: Wikipedia


Continuará 

sábado, junio 21

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (15)


por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida


Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo, de 1900 a 1919, inclusive
(Continuación, 8ª parte).




Introducción:
 

El diario El Imparcial, de Madrid, el lunes 4 de abril de 1910, publicaba en su página 4 y dentro de su sección "Crónica científica", un interesantísimo artículo, firmado por Vicente Vera (1), en el que se aportaba una grana cantidad de información sobre diversos géneros de dinosaurios y sobre algunas ideas curiosas relacionadas con esta clase de animales. Incluso se apuntaba la remota posibilidad de que, en algún lugar ignoto del planeta, aún pudieran existir ejemplares de alguna especie dinosauriana todavía viviente. Los argumento utilizados eran los mismos a los que todavía recurren algunos criptozoológos actuales: las leyendas tradicionales de culturas primitivas, los rumores recogidos por viajeros, las fotografías borrosas o manipuladas.... y el descubrimiento del okapi en la selva congoleña. La lectura de este articulo permite darse cuenta que mientras la paleontología científica ha avanzado muy considerablemente, en los últimos 100 años, las pseudociencias siguen ancladas en las creencias, argumentos y métodos propios de siglos anteriores al XIX. 
Aunque el articulo original no contenía ninguna ilustración, hecho muy común en los diarios de la época, se han añadido algunas imágenes para hacer su lectura más atractiva y amena a l@s lectores menos especializados en el tema.
También se han añadido vínculos electrónicos para aquell@s lectores/as a quienes gusta ampliar o refrescar sus conocimientos sobre dinosaurios o sobre la historia de su conocimiento y divulgación.

 
Los grandes monstruos de otras épocas.
Dinosaurios herbívoros y carnívoros de los periodos Jurásico y Cretácico. 

El terrible Tyrannosaurus. Como se defendian los demás animales contra los ataques del monstruo. 
Un dinosaurio viviente.

Allá en épocas remotísimas, durante el período jurásico, vivieron en la América del Norte unos lagartos gigantes, los animales terrestres más enormes que han habitado en nuestro planeta. Pertenecían estos lagartos colosales al grupo de los Dinosaurios saurópodos y entre ellos se encontraban algunos, como el «Atlantosaurus immanis», que tenían más de 30 metros de longitud y cuyo fémur (hueso del muslo) alcanzaba dos metros y medio de largo por dos tercios de metro de anchura. 

Hipotética reconstrucción de un ejemplar de Atlantosaurus, representado junto a un elefante asiático para dar idea de su tamaño relativo. Atlantosaurus es un género de dinosaurio saurópodo, que vivió a finales del Jurásico, en lo que hoy es Norteamérica. Grabado antiguo en un libro de paleontología
Imagen: Wikipedia

Estos monstruos eran herbívoros, es decir se alimentaban de vegetales; pero había otro grupo de dinosaurios que eran carniceros, y par lo tanto, mucho más temibles, aunque su tamaño fuese algo menor. Entre estos lagartos carnívoros se contaban el “Labrosaurus”, el «Allosaurus», el «Creosaurus» (2) y algún otro, también americanos, y el «Megalosaurus” y el «Dakosaurus», que habitaron en Europa, durante el mencionado periodo jurásico.
En la época cretácea empiezan á desaparecer todos estos colosales dinosaurios; pero aún vivieron algunos de los más tremendos, entre los carniceros descolló sobre todos el «Tyrannosaurus», que es sin duda el animal de presa más grande que ha existido en el globo. 


Ejemplar de Dakosaurus maximus  saltando fuera del agua para atrapar alguno  de los pterosaurios  que revolotean sobre la superficie del mar para capturar peces
Imagen: Wikipedia
 

El león y el tigre de nuestros días, fieros como son, están conformados para atacar los herbívoros actuales, animales de talla pequeña comparados con los gigantes de otras épocas. Pero el «Tyrannosaurus» del cretáceo y el «Allosaurus» del jurásico podían arremeter con todo ser viviente que se hallase á sus alcances, cualquiera que fuese su tamaño, siendo, por lo tanto, el terror de todos sus contemporáneos.
Ni él mismo «Atlántosaurus» antes mencionado, con sus treinta ó más metros de longitud, ni el famoso «Diplodocus», con sus veinticinco metros, podían luchar, siendo herbívoros, contra un carnicero como el «Tyrannosaurus», que, aunque solamente de doce o trece metros de largo, tenía una enorme y maciza calavera provista de poderosas mandíbulas armadas con dientes agudos y cortantes que sobresalían medio palmo.
Lo único que los animales herbívoros pudieron hacer para defenderse de fieras tan temibles, fué proveerse de armaduras ó corazas como los buques modernos se revisten de planchas de acero para resistir los tremendos proyectiles de la artillería moderna. Así los grandes cuernos y el huesoso collar del «Triceratops» y la coraza que cubría la cabeza y el cuerpo del «Ankylosaurus» se desarrollaron, sin duda alguna, para resistir los ataques del terrible «Tyrannosaurus».



Modelo de Ankylosaurus reproducido a escala real en un parque temático.
Imagen: Wikipedia

 Otros dinosaurios contemporáneos que se alimentaban de plantas y que no disponían de armaduras ni otras defensas corporales buscaron su salvación por otros medios, y el «Trachodon», por ejemplo, buscaba su refugio en las aguas, y procuraba, nadando, ponerse fuera del alcance del temible enemigo. Otros animales de mucho menor tamaño que el «Tyrannosaurus» debían su existencia á su agilidad, hurtando los ataques de la fiera gracias á la actividad y rapidez de sus movimientos.  Recientemente los Museos paleontológicos se han enriquecido con una nueva calavera de «Tyrannosaurus», muy bien conservada y en la que puede apreciarse perfectamente las condiciones de ataque de aquel tremendo monstruo.

Restauración pictórica realizada por el paleoartista C. Knight, bajo la supervisión del profesor Osborn, representando dos ejemplares de dinosaurios del género Trachodon en una posición y escenario natural. Exhibida en el AMNH de New York
Imagen: Wikipedia


Se admitía por todos los hombres de ciencia que los colosales lagartos dinosaurios se habían extinguido por completo al terminar la época cretácea: de suerte que desde hace cientos de miles de años ya no existían vivos en el globo representantes de aquellos monstruos.  Pero ahora llega de África una noticia verdaderamente sensacional, á saber: Que en algunas regiones de aquel continente existen aún dinosaurios vivientes, y que los viajeros y los cazadores que han cruzado por dichas regiones se han visto expuestos á un encuentro muy desagradable con animales tan temibles (3). 

Representación artística de un grupo de desesperados cazadores-guerreros, pigmeos, luchando en la orilla de un pantano contra un enfurecido monstruo, de aspecto dinosauriano, surgido de las aguas de una ciénaga
Imagen: conspiraciones1040

Herr Hagenbeck, director del jardín zoológico de Hamburgo; asegura que se ha encontrado vivo, en la Rhodesia, un dinosaurio del grupo de los carniceros. El descubrimiento se ha hecho simultáneamente por uno de los agentes de Hagenbeck y un inglés que viajaba por la mencionada región africana. Ambos individuos tomaron fotografías del animal. Algunos indígenas á quienes se mostraron estas fotografías afirmaron que en los inmensos pantanos que, ocupando centenares de leguas cuadradas de extensión, hay en la Rhodesia, habían encontrado también algunos de esos monstruos cuyas especies se tenían por completamente extinguidas desde hace muchos siglos.


Carl Hagenbeck era un comerciante alemán de animales exóticos, director del parque zoológico familiar y organizador de exhibiciones, en vivo, de grupos humanos representantes de etnias exóticas. 
Revolucionó el sistema tradicional de exhibición zoológica al iniciar la exhibición naturalista de animales fuera de jaulas y fosos, en recintos al aire libre, más o menos semejantes escenográficamente a su hábitat original.
Imagen: Wikipedia

El profesor Matthew (4), del Museo Americano de Historia Natural, interrogado acerca de este asunto, ha declarado que no era imposible la persistencia de dinosaurios en una región en donde se hayan conservado condiciones semejantes á las que dominaban en el globo cuando los tales dinosaurios abundaban sobre la superficie terrestre. 

El profesor William Diller Matthew, a principios del s. XX, era el paleontólogo especializado en dinosaurios más reconocido del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Como zoólogo defendía la idea de que la fauna vertebrada más primitiva, del planeta, bajo la presión evolutiva de especies más modernas aparecidas en los continenetes del hemisferio norte se habría refugiado y conservado en los continentes e islas del hemisferio sur. De existir algún tipo de fauna primitiva residual, debería residir y buscarse en territorios inexplorados de África, Sudamérica y Oceanía
Imagen: Wikipedia
 
 De todos modos el descubrimiento sería de un interés científico inmenso; pero no más extraordinario que el del «okapi», animal singularísimo, representante también de especies extinguidas, hallado igualmente en el interior del continente africano y del cual existen ya dos curiosos ejemplares en el Museo de Historia Natural de Madrid, descritos extensamente en estas crónicas.




Notas del editor:

1- Vicente Vera López (Salamanca 1855- Madrid 1934), fue un científico y político español, Doctor en Ciencias Físico-Químicas que publicaba artículos divulgativos de temática científica, de manera regular, en las páginas del diario, El Imparcial.

2- “Labrosaurus”, «Allosaurus» y «Creosaurus» son géneros sinónimos, actualmente, el que considerado válido es el de Allosaurus

3- El Mokele-Mbembé: Un Enigma Africano & Confirmado: Los nativos africanos matan dinosaurios

4-  Dinosaurs. With Special Reference to the American Museum Collections
by W. D. MATTHEW, Curator of Vertebrate Palaeontology.
NEW YORK. AMERICAN MUSEUM OF NATURAL HISTORY. 1915

sábado, mayo 31

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (7)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl


La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Tercera y última parte (ADG ;D)


Dos interpretaciones científicas, muy distintas, del mismo fenómeno geológico (paleontológico)

En 1973 el micropaleontólogo alemán Alexander Liebau, mientra estaba realizando prospecciones sobre el terreno, descubrió un conjunto de concavidades en una superficie rocosa cercana a la ermita de la Mare de Déu de La Posa en las cercanías del pueblo de Isona, sin precisar la situación exacta del lugar. Liebau interpretó el conjunto como un yacimiento de icnitas, del Cretácico superior, de entre 100 y 70 millones de años, de antigüedad, sin poder precisar cuáles pudieron haber sido las causas de su origen.

Vista del yacimiento de icnitas de La Posa, desde su parte alta, al fondo terrenos del pueblo de Isona y, más al fonso, sierras prepirenaicas transversales
Imagen: Georama


En el verano de 1984, Santafé y sus colaboradores, gracias a las indicaciones de la geóloga Margarita Díaz Molina, sobre la existencia de un yacimiento de icnitas, situado cerca de la ermita de La Posa, que pudieran haber sido causadas por dinosaurios consiguieron localizar, el yacimiento que Liebau había citado, en 1973. En aquel momento, no se pudo identificar, con seguridad, si tales marcas habían sido causadas por dinosaurios o por otro tipo de vertebrados.

Dibujo esquemático representando la tipologías, simplificada, de las diversas clases de huellas, características de las diferentes clases de dinosaurios y el perfil de diversos individuos representantes de su clase.
En negro, la forma de las marcas impresas en la roca, dejadas por los pies y en gris, las dejadas por las manos.
En las zonas prepirenaica y pirenaica, de Catalunya, en la que está el yacimiento de La Posa, hasta ahora, sólo se han hallado icnitas de los tres primeros tipos, faltando las de tireóforos y ceratópsidos
Imagen: Los últimos dinosaurios


En el verano de 1987, Santafé y sus colaboradores, finalmente, pudieron interpretar el conjunto de concavidades del yacimiento de La Posa, concluyendo que podía ser el resultado del tránsito por aquel lugar de un grupo de dinosaurios, de género indeterminable, durante el Cretácico superior.

En 1997, con el yacimiento completamente despejado de la cubierta de tierra y limpio de vegetación, Santafé y sus colaboradores, después de concienzudos estudios de la forma, dimensiones y distribución de las concavidades del yacimiento de La Posa, llegaron a la conclusión de que debía tratarse de subhuellas de pisadas de dinosaurios saurópodos. Supuestamente habrían sido causadas mientras divagaban sobre un terreno pantanoso, costero, en la línea de costa de un mar cálido y poco profundo. Este suceso debió acontecer durante Cretácico Superior, concretamente hacia el límite Campaniense-Maastrichtiense, hace unos 70 millones de años.

 
Recreación artística de un improbable grupo, coétaneo, de dinosaurios saurópodos en harmonioso compañerismo. Pintura digital realizada, en 2012, por el excepcional artísta paleoilustrador Raul Martin. para el Scientific American Magazine.
Se muestran, juntos, diversos géneros de saurópodos para que resulten más facilmente visibles sus semejanzas y diferencias morfológicas
Imagen: Raul Martin

 
En 2001 el Dr. Martinelli y sus colaboradores, debido a la forma de las concavidades, demasiado superficiales y circulares y a su distribución, demasiado regular y apretada, descartaron su anterior atribución, al paso o estancia de dinosaurios. Proponiendo un origen bastante distinto, pues interpretaron las concavidades del yacimiento de icnitas de La Posa como las marcas de alimentación dejadas por peces cartilaginosos Rajiformes, durante el Cretácico. 
La nueva interpretación de las icnitas, se basaba en observaciones realizadas en la actualidad, según las cuales se ha podido observar que las rayas cuando atrapan los crustáceos y moluscos de los que se alimentan, los cuales viven enterrados en la parte superficial de los sedimentos del fondo marino, dejan unas concavidades de forma y distribución muy semejante. Se trata de una bioturbación muy típica, causada por efecto de la especializada modalidad alimentaria de este tipo de peces, que en zonas someras, muy próximas a la línea de costa, dejan unas marcas sobre la superficie de los sedimentos del fondo marino, de aspecto muy similar.

Aspecto de un pez rajiforme, visto por su parte superior. Como sucede con los demás peces cartilaginosos prehistóricos, el aspecto real general de los rajiformes resulta muy desconocido, pues muy raramente fosilizan otras partes de su esqueleto que no sean sus dientes o placas dentales. Excepcionalmente, en algunos yacimientos han dejado fosilizadas improntas de todo su cuerpo y, en muchos otros, algunas vertebras, de formas muy características.
Imagen: Batoidea Wikipedia


Se trataría de un yacimiento constituido por más de 2.000 marcas de alimentación (los agujeros) dejados por peces raya, en un ambiente de llanura costera mareal, cercana a la costa, hace unos 70 millones de años (Cretácico superior). En este mismo yacimiento, también se observan antiguas marcas producidas por las corrientes de agua sobre las arenas marinas ("ripple marks"), y agujeros y madrigueras hechas por cangrejos excavadores y por bivalvos.

Además de esto, se ha podido comprobar que en otros yacimientos muy próximos al de La Posa, de la misma naturaleza litológica y de igual edad geológica, se han encontrado restos fósiles de peces rajiformes cretácicos, que fueron coétaneos, consistentes en piezas dentarias fosilizadas de esta clase de peces. 
Fundamentándose en ambos motivos indiciarios, a las concavidades se les atribuyó un nuevo origen icnológico y se las relacionó con el icnogénero, ya existente, Piscichnus, es decir, "icnitas dejadas por peces".

Extraño aspecto del terreno, la superficie de la roca, en una empinada ladera muy cercana a la ermita, aparece acribillado de millares de concavidades. El conjunto constituye el muy famosos yacimiento icnológico de La Posa, debido a que, hasta 2001, fue considerado como el yacimiento icnológico que contenía una mayor concentración de icnitas de dinosaurios de toda Europa. Fotografía original de Miquel Casafont Llorens
Imagen: Yacimiento de la ermita de la Posa



Conclusiones paleontológicas:

Fueran rayas o dinosaurios, los tipos de animales que con mayor probabilidad pudieran haber causado las legendarias marcas cercanas a la ermita de La Posa, en cualquiera de ambas posibilidades, las concavidades constituirían el registro fósil de dos posibles actividades biológicas, alimentación en el caso de las rayas o desplazamientoen el caso de los dinosaurios, realizadas por dos clases de animales vertebrados del Cretácico superior.

De todas maneras, hay que informar que desde que apareció la hipótesis piscícola, en 2001, con el mejor conocimiento de los procesos de formación de icnitas, la hipótesis de un posible origen dinosauriano ha ido perdiendo su primitiva credibilidad.

Pez raya, nadando sobre un fondo arenoso, a la búsqueda de alguna de sus presas, moluscos y crustáceos marinos. Quienes camuflados bajo una delgada capa de arena, ingenuamente se creen a salvo, del sistema de detección de presas por microcampos bioeléctricos de que dispone su depredador.
Imagen: Peces del Caribe

En la actualidad el yacimiento de La Posa, ocupa una gran extensión de terreno visitable, por los geoturistas, unos 4000 m2, ganados para la contemplación humana después de haberse limpiado la zona de la ladera en la que eran visibles las marcas, supuestamente de dinosaurios. 
Hacia el año 1995, se acabó de eliminar la capa de suelo que rellenaban las concavidades y la vegetación herbácea o arbustiva silvestre que aprovechaba aquellos huecos en la roca, pero que ocultaban, a la vista, la mayoría de las icnitas que ahora resultan bien visibles para geoturistas y paleontólogos. A pesar de todas las facilidades para su observación detallada, todavía resultan difícilmente interpretables, con total seguridad, incluso para l@s icnólog@s más competentes que se han enfrentado al reto.

Imagen en la que se puede ver el tamaño relativamente grande de las concavidades, del yacimiento de la Posa, gracias a la presencia de un turista y fotógrafo que sirve como referente
Imagen: Dinosaurios en Lleida

Desde el año en que las icnitas fueron atribuidas a dinosaurios, el yacimiento empezó a hacerse muy popular entre los geólogos, los paleontólogos y los geoturistas, razón por la que el lugar fue acondicionado para favorecer la práctica del turismo cultural, concretamente el geoturismo y paleontoturismo. Desde 1990, este yacimiento como otros de los alrededores, viene siendo gestionado por la sección de Paleontología del Museo de la Conca Dellà, con sede en Isona, cuya importancia científica y atractivo turístico ha crecido mucho, gracias al descubrimiento de huesos y huevos de diversas clases y géneros de dinosaurios del Cretácico superior, en diversas localidades de los alrededores.

A pesar del actual consenso científico sobre la causa biológica más probable, de las icnitas del yacimiento de La Posa, todavía bastantes documentos, materiales y virtuales, relacionados con el turismo en la zona, siguen manteniendo la idea de son huellas de pisadas de dinosaurios. Quizá el error se mantiene por ignorancia del avance en el conocimiento cientifíco, a pesar que algunos medios de información no especializada han informado que actualmente la mayoría de los paleontólogos consideran más plausible la causa íctica que la dinosauriana.
Otra explicación de la persistencia de la interpretación "errónea antigua" podría ser por pura estrategia comercial, ya que cualquier tipo de dinosaurios siempre atraerá más visitantes que una humilde bandada de rayas.



Fuentes:

- Belvedere, M. and al.. 2011. Fish feeding traces from middle Eocene limestones (Gargano promontory, Apulia, Southern Italy). Palaios, 26 (11):693-699
- Casanovas, M.L., Santafé, J.L, Sanz, J.L., and Buscalioni, A.D. (1987). Arcosurios (Crocodilia, dinosauria) del Cretácico superior de la Conca de Tremp (lleida, España) Estudios geol., vol. estr. Galve-Tremp (1987) 95-110
- Casanovas, M.L., Fernandez, A., Perez-Lorente, F., and Santafe, J. V. 1997. Sauropod trackways from site El Sobaquillo (Munilla, La Rioja, Spain) indicate amble walking. Ichnos, 5: 101-107.
- Gibert Atienza, Jordi. 2010. Comunicación personal, del 17/05/2010
- Liebau, A. 1973. El Maastrichtiense lagunar ("Garumniense") de Isona. XIII Coloquio Europeo de Micropaleontología (98-112)
- Llompart, C.; Casanovas, M.L. y Santafé, J.V. 1984. Un nuevo yacimiento de Icnitas de Dinosaurios en las facies garumnienses de la Conca de Tremp (Lleida, España). Acta Geológica Hispánica, t.19 (1984), nº2. Pp 143-147.
- Llompart, C. 2006. Presencia de icnitas de dinosaurios en el Cretácico Superior del margen sur del sinclinal de Tremp (prov. de Lleida, Cataluña, España). Revista Española de Paleontología, 21 (1), 1-14
- Martinell, J., De Gibert, J.M., Domènech, R., Ekdale, A.A. and Steen, P.P., 2001. Cretaceous ray traces? An alternative interpretation for the alleged dinosaur tracks of La Posa, Isona, NE Spain. Palaios 16(4): 409–416,
- Riera Rubio, Violeta (2010). Estudio integrado (geología y paleontología) de la sucesión de dinosaurios (Maastrichtiense) de la vertiente surpirenaica. Tesis Doctoral. iversitat Autònoma de Barcelona.
- Ros Visús, Xavier & Palomar Molins, Jordi. 2001. Memòria d'una excavació paleontològica d'urgència realitzada a Basturs (Isona i Conca Dellà, Pallars Jussà)
- Vila, B. et al. 2006. Los últimos dinosaurios de los pirineos y sus huellas. Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, (14.3) pp. 240-246


sábado, mayo 10

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (6)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl

La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Tercera parte


Sobre cómo la naturaleza puede estimular la fantasía humana hacia ciertas confusiones sagradas...

A pesar de su fuerte inclinación y de ser roca viva, debido a la gran cantidad de hoyos e irregularidades, desde hace centenares de años, una gran parte del terreno ha debido acumular una delgada capa de suelo orgánico, procedente de la hojarasca aportada por la vegetación leñosa situada más arriba y a los lados, luego retenida en las muchas irregularidades que presenta la superficie de roca y, especialmente, en sus concavidades y grietas. Además la naturaleza e inclinación de la citada superficie, favorecería la retención de las precipitaciones y la disponibilidad de algo de humedad. Esas mínimas condiciones habrían permitido la formación de una capa de suelo, más o menos gruesa, sobre la que diversas clases de semillas, habrían ido a parar, transportadas por diferentes agentes. Llegando algunas de ellas a germinar y enraizar, constituyendo una rudimentaria cubierta vegetal. Formada por plantas herbáceas y leñosas, del tipo xerófito, muy bien adaptadas a las restrictivas condiciones ecológicas allí existentes.
 
Vista muy reciente de una pequeña zona, en la parte más alta del yacimiento, con vegetación herbácea. A pesar del muro de contención de arrastres y desviación de escorrentías, visible en la parte alta de la imagen, y de la limpieza que periódicamente se realiza, las hierbas vuelven a colonizar las fisuras y las concavidades. Fotografía original de Paulí Gispert
Imagen: Jaciment d'icnites de La Posa


Con el paso del tiempo, el sencillo y delgado tapiz herbáceo y los manchones arbustivos, debieron irse volviendo más complejos, captando mejor más materiales y organismos formadores de suelo, extendiéndose y recubriendo una buena parte de la superficie rocosa, repleta de grietas y concavidades que contrarrestarían la acción antiedáfica de los agentes erosivos, naturales.

Aspecto de una zona del yacimiento de icnitas de La Posa, repleta de concavidades, vaciadas de tierra y despejadas de hierbas. Despues de una limpieza del terreno para exponer las supuestas "marcas de dinosaurios cretácicos" a los investigadores y visitantes. También que la vegetación leñosa, formada por romero, boj, coscoja y roble, está aislada, anclada en una grieta. Fotografía original de Gustau Erill Pinyot.
Imagen: Parque Cretácico de la Posa


Como antiguamente, la cubierta de suelo y vegetación cubría una gran parte de la pendiente rocosa, la cantidad de concavidades, perfectamente, visibles debía ser bastante moderada e infinitamente menor que las que ahora pueden ser vistas. Como su ubicación estaba a muy corta la distancia de la entrada principal de aquella ermita, ambas circunstancias debieron favorecer el establecimiento de una relación entre ambos elementos, el santuario consagrado, a la Virgen, y el lugar marcado misteriosamente en la supersticiosa mentalidad popular de siglos pasados.
Observado el conjunto que forman la ermita, las marcas misteriosas y el lóbrego fondo del barranco, con los recursos mentales y emocionales, propios de personas sin ninguna clase de conocimientos científicos, sin relación alguna con fuentes de información de tipo geológico y que además estaban fuertemente influidas por creencias mágicas y mitico-religiosas, era totalmente imposible que hubiera podido resultar una interpretación objetiva, racionalista y naturalista, de tan extraño fenómeno geológico. Si hubiera sucedido lo contrario habría sido un auténtico milagro de la Virgen.


El Ángelus (1857-1859), pintura al óleo sobre lienzo de Jean-François Millet, muestra una pareja de devotos campesinos que ha cesado su labor para rezar, en pleno campo, tras escuchar el toque de campanas del mediodía
Imagen: Wikipedia.

Para la mayoría de las personas, de hace cien, doscientos o trescientos años, desconocedoras de la existencia de fenómenos geológicos, semejantes, por el simple hecho, involuntario, de "estar poco viajadas y leídas", ya que en aquellos tiempos la comunicación de los montañeses y la alfabetización del vulgo, eran consideradas como cosas poco convenientes, para el mantenimiento de los privilegios de las clases dominantes. Los únicos elementos culturales de referencia de los que podían extraer información eran las propias vivencias agrarias o ganaderas, las leyendas populares, a veces, de origen pagano, antiquísimo, las vidas de santos y los mitos judeocristianos que se difundían desde la multitud de iglesias distribuidas por todos los rincones del "reino".

Posiblemente, la roca marcada con una gran cantidad de concavidades de contorno redondeado o elíptico, la mayoría de ellas, de dimensiones mayores que el tamaño de un pie humano, debió recordarle a los campesinos de la zona, un terreno blando pisoteado por el paso de algún tipo de animal desconocido, dotado de grandes cascos o pezuñas. Pero como no se trataba de barro endurecido sino de roca viva, entonces debieron imaginar que el autor debía haber sido un monstruo de enorme fuerza, para hundir la roca, tal vez algún ser diabólico... o incluso el mismísimo Diablo, rey del Infierno y señor de todos los demonios. Como antiguamente la religiosidad y la superstición popular estaban muy unidas, es posible que la influencia de tales creencias, pudiera haber influido para que en la interpretación de la causa original de aquella extraña concentración de inexplicables marcas sobre la roca, antes nunca vistas y muy cercanas al santuario de la Virgen, se viera la presencia del diablo, que tal vez había acudido al lugar impelido por malévolas y sacrílegas intenciones....


Grabado realizado entre 1480 y 1490, por el grabador alemán Martin Schöngauer, representando a san Antonio Abad resistiendo, estoicamente, el acoso y los tormentos causados por un grupo de insidiosos, pecaminosos y monstruosos demonios.
Las marcas que estos seres repugnantes podrían llegar a dejar, al pasar sobre las rocas, cubrirían toda la variada gama de icnitas conocidas. ;-)
Obra conservada en The Metropolitan Museum of Art, New York
Imagen: Martin Schöngauer


En aquella época, también se creía que muchos seres sobrehumanos, divinos o diabólicos, disponían de la capacidad de dejar marcados sus pies, sobre la roca que había pisado, por lo tanto resultaba evidente que allí debió haberse producido algún hecho, portentoso, protagonizado por seres con poderes sobrenaturales. Como todas las marcas eran redondeadas o elípticas, posiblemente el pie que las habría estampado debería ser del mismo tipo por lo que debía haber sido un gran casco o pezuña. Y como las marcas estaban tan cerca de una iglesia dedicada a la Virgen, debería tratarse de un ser infernal, enemigo de la santísima Madre de Cristo.

Por otra parte, como la distribución de las marcas, sobre la superficie rocosa, resultaba bastante caótica, eso parecía indicar que el desplazamiento se había realizado sin rumbo fijo, incomprensible si se dirigía hacia la cercana ermita. Pero quizá era el resultado de que el causante había resultado, incapaz de mantener una dirección fija, esto podría indicar que tal vez había sido acosado por diversos lados. La ausencia de otro tipo de marcas indicaría que había sido acorralado por algún otro ser sobrenatural que no necesitaba pisar el terreno para atacar, por lo tanto debía tratarse de alguien capaz de mantenerse en el aire, sin esfuerzo, debería ser algún espíritu celestial. Además dado que las marcas estaban situadas muy cerca de la entrada principal de la ermita... el fenómeno podía y debía interpretarse, como el resultado de un enfrentamiento entre un defensor del lugar sagrado y un destructor, por lo tanto sólo podía tratarse del escenario de una pelea entre Satanás que se dirigía hacia la ermita con intención de destruirla y su máximo oponente san Miguel arcángel para impedirle que pudiera llevar a cabo su maligno y sacrílego plan.


Grabado del excepcional grabador alemán Albrecht Dürer (Alberto Durero), titulado " Revelación de san Juan, 11. San Miguel luchando con el Dragón". Puede verse la monstruosa diversidad de los demonios.
realizado para el Libro del Apocalipsis, formado por la encuadernación de una serie de sus grabados. Publicado en Alemania, en 1498
Imagen: Apokalypse-Dürer



Conclusión etnopaleontológica

En este caso como en otros de naturaleza semejantes, nos hallariamos ante un caso de icnohierofanía paleontológica (Baucon, 2008), pues unas marcas fósiles desencadenan una interpretación sacralizante del lugar y una vinculación causal con algún ser sobrehumano.

En mi opinión, es posible que la creación y ubicación de la leyenda paleontológica, precisamente, en el paraje de La Posa, pudiera deberse a la coincidencia y proximidad de dos fenómenos geopaleontológicos particulares. Por un lado está el conjunto de depresiones de origen desconocido, situadas en la parte alta del barranco, muy cercanas a la puerta principal del santuario mariano y, por otro lado, la presencia de un terrenos de color negruzco, en la parte baja del barranco, debido a la presencia de abundante materia carbonosa, procedente de las capas que encierran niveles de lignito.


Vista conjunta de la ermita de La Posa, edificio blanco con pequeña espadaña, situado por encima y a la drecha de un manchón gris de roca pelada (yacimiento de icnitas). Muy visible tras la retirada masiva de la cubierta de suelo y vegetación que ocultaba a la vista la casi totalidad de las huellas de actividad biológica y que después de la brutal "limpieza", pueden apreciarse en la actualidad. Fotografía de Ramonet de Salas.
Imagen: Isona - Ermita de la Mare de Déu de la Posa. Wikiloc.    https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/isona-ermita-de-la-mare-de-deu-de-la-posa-58961044/photo-39464247

Se podría hipotetizar que las características particulares de la geomorfología, litología y paleontología, locales, habrían influido sobre la imaginación de las gentes del lugar, al proporcionarles un escenario muy favorable a una interpretación irracional y hagiográfica de ciertos aspectos geológicos que daría origen a la invención de una leyenda explicativa de unos hechos y justificativa de un sistema de creencias.

Está claro, que los mitos religiosos, propios del catolicismo de siglos pasados, habrían proporcionado los personajes y el argumento, necesarios para el desarrollo coherente del relato legendario que ahora ya es conocido. Una explicación, muy sencilla, creíble y respetable durante los siglos anteriores a nuestra época actual, pero que se mantuvieron vigentes hasta mediados del siglo XX, entre algunos colectivos poco ilustrados.



Fuentes:

- Amades Gelats, Joan. 1980. Costums i creences. Folklore de Catalunya. Ed. Selecta. Barcelona
- Baucon, A. et al. 2008. Principles of Ichnoarchaeology: new frontiers for studying past times. Studi Trent. Sci. Nat., Acta Geol., 83 (2008): 43-72
- Baucon, A. et al. 2012. A history of ideas in ichnology. In D. Knaust & R.G. Bromley Ed. Trace Fossils as Indicators of Sedimentary Environments. Elsevier
- Pascual-Marquinez, A. et al. 2010. Estudio icnoarqueológico de los petroglifos con forma de huella animal y de las icnitas de dinosaurio en la Necrópolis de Revenga (Burgos) Cidaris 30, VIII EJIP, pág. 217-222
- Roma i Casanovas, Francesc. 2002. Llegendes de la natura. Edicions El Mèdol. Tarragona
- Roma Casanovas, Francesc. 2011. Petjades del Diable de la Posa (Isona, Pallars Jussà) Petjades... Footprints... Empreintes... Huellas..., una geografia mítica poc estudiada
- Sanz García, José Luís. 1999. Mitología de los dinosaurios." Taurus. 

miércoles, abril 30

Usos emblemáticos del Registro fósil ibérico (2)

Heraclio Astudillo-Pombo. Dpt. Medi Ambient i ciències del Sòl. Universitat de Lleida


Recapitulación: 

En la entrada anteriormente publicada, dedicada a la introducción al uso emblemático de los fósiles, ya se daban algunas ideas generales y ejemplos particulares sobre este tema, aspectos que se van a continuar concretando y ampliando en esta entrada.


Cualidades paleontológicas favorables para una buena elección emblemática

Los tipos de organismos fósiles que pueden resultar más fácilmente aceptados como "emblemáticos" o "representativos" de una comunidad, institución o empresa, reúnen una serie de cualidades reales o imaginadas que son el resultado de las especiales relaciones que los humanos han mantenido con ellos, durante años o siglos. Determinados tipos de fósiles por efecto de la percepción social de sus cualidades tangibles o intangibles, más sobresalientes, se convierten en mejores o peores aspirantes a ser elegidos como emblema representativo o identificador de determinados grupos sociales. El uso emblemático de un cierto tipo de fósiles puede estar motivado por intereses científicos y culturales, o por el contrario, motivado por intereses recreativos y/o económicos. 

El logo del Museo Jurásico de Asturias, aparece encabezado por un diseño gráfico que evoca la forma de una icnita tridáctila de dinosaurio y a la vez los tres edificios que contituyen el museo y albergan las diferentes exposiciones 
Imagen: Museo del Jurásico de Asturias

Las cualidades objetivas o/y subjetivas asociadas a cada tipo de fósil emblemático, se deben a la existencia de determinadas circunstancias sociales, que pueden ser más o menos locales y particulares, debido a ciertas situaciones sociales o históricas en las que esos fósiles se han visto implicados. La relación social especial puede derivar de las circunstancias particulares de su hallazgo, ya sea por la ubicación geográfica del lugar del yacimiento, por su relevancia científica, por la valoración social del momento o por su carga mítico-legendaria. Tales circunstancias especiales y relaciones particulares son conocidas y evaluadas por las personas influyentes de la comunidad que han de realizar la elección del fósil que pudiera ser usado como emblema social representativo, en la zona geográfica en la que se halla su yacimiento.
La elección de un tipo particular de fósiles, frente a otros tipos de fósiles alternativos, compitiendo en la finalidad de ser usado como emblema colectivo de un grupo social o de un territorio geográfico, puede estar motivada por diversas razones estratégicas, más o menos razonables. 

Ejemplo de uso heráldico: actual escudo municipal de Murero (Zaragoza), desde el 19 de mayo 1998, adoptado como reconocimiento gratificador a la fama y beneficios económicos reportados por el estudio y difusión de un yacimiento excepcional de trilobites del Cámbrico, en la Rambla de Valdemiedes. Se eligió como emblema heráldico principal del blasón municipal la representación de un ejemplar de Paradoxides mureroensis, porque esta especie de trilobites fue hallada y descrita por vez primera en Murero. 
Imagen: Glossopetrae

Citaremos algunas de las motivaciones electivas más habituales que acostumbran a resultar más determinantes y frecuentes en el momento de realizar una selección eliminatoria de fósiles potencialmente emblemáticos. Aquello que finalmente determinará quién es el fósil ganador y quiénes son los fósiles perdedores es la valoración o puntuación global del conjunto de aspectos a tener en cuenta en la "competición electoral". 

Cuando de lo que se trata es de intentar poner en valor cultural y en explotación económica un determinado patrimonio paleontológico, mediante la atracción de la atención social y la captación de un flujo de usuarios de servicios culturales o/y de consumidores de productos  comerciales relacionados, saber elegir acertadamente el fósil emblemático más representativo, es fundamental.


Logo de Dinópolis en Teruel. La parte gráfica más fácilmente interpretable para todos, es la silueta del dinosaurio, el protagonista de todas las exhibiciones, actividades y productos comerciales derivados
Imagen: Biquipedia

Cuando se pretende atraer a los más interesados en el tema, hacia un lugar geográfico determinado que contiene un patrimonio paleontológico importante, con intenciones de conservarlo contra el deterioro, exhibirlo de forma atractiva y aprovecharlo economicamente, entonces, los criterios que acostumbran a primar, en la elección del fósil más emblemático del conjunto existente, los criterios selectivos más determinantes y más habituales estarán basados en los siguientes aspectos:

a- Proximidad, esta característica está relacionada con la mínima distancia geográfica  entre la localidad del yacimiento y la localidad donde luego deberá ser usado como emblema. Le proporcionará empatía o afinidad afectiva.

b- Rareza, esta característica está relacionada con la escasez de casos semejantes. Puede estar relacionada con magnitud del área ocupada o la extrema concentración de los restos fósiles, o en relación al inusual tamaño de los ejemplares, o al excepcional estado de conservación. Le proporcionará valor estimativo.

c- Singularidad, esta característica está relacionada con la escasez de lugares geográficos en los que existan o se puedan contemplar el mismo género de restos fósiles. Le proporcionará valor estimativo.


Cartel informativo, situado en la carretera de acceso a la población de Salas de los Infantes (Burgos). Mediante una serie de siluetas de diferentes tipos de dinosaurios, se consigue atraer  la atención e informar a cualquier viajero que pase por aquella vía, de que en la localidad existe un patrimonio paleontológico singular y variado, constituido por los restos de diversos tipos de dinosaurios. Patrimonio que se hace accesible a los visitantes, a través de ciertos servicios culturales ofrecidos por el Museo de Dinosaurios, existente en esta localidad burgalesa. 
Imagen: Tierra de Dinosaurios

d- Estética, esta característica está relacionada con la adecuación del aspecto visible de los restos fósiles o de su representación en forma viviente a los fines perseguidos. En unos casos será determinante que sea hermoso, mientras que en otros, será determinante que sea monstruoso, gigantesco, horripilante, temible, feroz, etc. Le proporconará valor estimativo.

e- Popularidad, esta cualidad está relacionada con el grado de atractivo y conocimiento popular, aspecto mediatizado e influenciado por determinados aspectos sociológicos objetivos, tales como que sean conocidos desde hace mucho tiempo por lo que resultan fósiles "familiares". También pueden ser aspectos sociológicos subjetivos, tales como puede ser el hecho de estar fuertemente relacionados con ciertas inclinaciones culturales o emociones humanas, difícilmente objetivables, pero que pueden determinar que un tipo particular de fósiles esté relacionado con las tradiciones legendarias de la comunidad o que en ese momento estén muy de moda, por influencias mediáticas, razón por la que puede existir una fuerte apetencia social por disfrutar de vivencias directas, de experiencias sensoriales o/y de consumo de productos comerciales relacionados con ellos. Le proporcionará empatía o afinidad afectiva.

f- Oportunidad,  esta cuestión está relacionada con determinadas circunstancias sociales o culturales recientes que han dado una gran relevancia mediática a cierto tipo de restos fósiles, contribuyendo a aumentar su popularidad natural. Le proporcionará ventaja competitiva.



Continuará...