jueves, mayo 31

Usos emblemáticos del Registro fósil ibérico (4)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida


Los dinosaurios ibéricos usados como emblema identitario localista (1)

Los restos fósiles de dinosaurios españoles y portugueses, constituyen un ejemplo inmejorable de aquellos tipos de fósiles ibéricos que, en los últimos 30 años, han resultado ser los fósiles más carismáticos y, por tanto, los más aptos para ser preferidos como emblema.
Las justificaciones sociales apuntadas para la elección de este tipo de animales, coinciden en casi todos los casos con las que se mencionaron en la entrada anterior dedicada al uso emblemático de fósiles y que en el caso particular de este tipo de animales se pueden resumir con el término "dinomanía" acuñado por el veterano dinosauriólogo José Luís Sanz.
Este tipo de impresionantes animales, extintos hace hoy cerca de 65 millones de años, que han hecho aumentar las vocaciones paleontológicas de forma exponencial, durante estos últimos 35 años, también han hecho brotar como hongos, por todas las comarcas que conservan sus restos, una gran cantidad de ofertas económico-culturales y servicios lúdico-educativos, relacionados con la exhibición de sus restos, por medio del denominado turismo cultural, geoturismo y turismo dinosauriológico. 


Las actividades consisten, según las ofertas disponibles, en recorrer rutas icnológicas, visitar centros de interpretación y museos paleontológicos, donde observar restos reales, réplicas y reproducciones a diferentes escalas, asistir a proyecciones audiovisuales, participar en talleres de excavación ficticia de huesos ficticios. Muchos equipamientos están dotados de su correspondiente sección de “merchandaising” de innumerables productos dinosaurianos.
La oferta turística se completa cuando existen parques temáticos cercanos, las rutas aparecen ambientadas con reproducciones de gran parecido y esculturas populares de dudosa calidad. 


Para que los turistas poco informados no se pierdan la visita a ningún yacimientos, se plantan carteles informativos o promocionales en las carreteras secundarias, en las periferias de los pueblos y en las plazas de las aldeas. En todos los rincones visitables aparecen de guías homologados, guías “piratas”, cicerones improvisados o avispados vendedores de toda clase de "piedras" y hasta se han creado empresas o negocios locales que en su nombre, su logo o en su oferta comercial, han incorporado, alguna palabra, más o menos, relacionada con estos sorprendentes y magníficos reptiles mesozoicos, o con alguno de los tiempos geocronológicos en los que vivieron, sobreabundando adjetivos calificativos tales como "jurásico" o "cretácico".


Escultura, a tamaño natural, representando el hipotético aspecto que supuestamente pudieran haber tenido los "dinosaurios arcosaurios" que, hace unos doscientos treinta millones de años, dejaron impresas las huellas de sus pisadas en un lugar de Santisteban del Puerto (Jaén), llamado . Instantánea de la inauguración, en 1999. Fotografía original de Pedro Salido López
Imagen: Santisteban.EU

Los distintos emblemas dinosaurianos diseñados especificamente y usados localmente, asumen básicamente funciones de imagen de marca comercial o de hitos geográfico-identitarios y por tanto cumplen una finalidad diferenciadoras e identificadoras, para cada oferta turística en particular.

Tanto si se trata de bienes de consumo como si se trata de servicios, los emblemas que los representan y anuncian, pueden adoptar formas y soportes muy diferentes. Pudiendo estar relacionados con sectores sociales muy variados, tales como los dedicados a actividades recreativas y culturales como pueden ser los eventos deportivos y culturales, los concursos literarios o gráficos, las pruebas deportivas, el geo-turismo, etc.. También están implicadas actividades creativas tales como puedan ser: la construcción y la decoración, la alimentación y las bebidas, la ropa y los complemento, el diseño gráfico y la publicidad, etc., etc.

Nota: En este trabajo se han descartado todos aquellos casos en los que el uso emblemático paleontológico esté desvinculado de cualquier yacimiento real que pudiera existir en el ámbito local o comarcal. Debido a que en estos casos el uso emblemático es puramente oportunista y solamente se corresponden con vinculaciones imaginarias o irreales, sin ninguna justificación de tipo científico ni paleontológico. Tal sería el caso de los logos y nombres alusivos usados por de ciertos parques recreativos o exposiciones temporales temáticas, así como ciertos negocios de venta de productos diversos, hipermercados, jugueterías, etc.


Dinosaurios emblemáticos en Andalucía (1)

Los escasísimos restos de dinosaurios o de reptiles similares que, hasta ahora, han sido hallados en Andalucía son producto de hallazgos de una extremada rareza, razón por la que se les otorga un extraordinario valor testimonial en el ámbito regional. La causa de tal situación de extrema escasez de restos de dinosaurios hay que buscarla en la paleogeografía y en la historia geológica andaluza. 

Las tres grandes unidades geomorfológicas que se suelen diferenciar en Andalucía: Sierra Morena, Depresión del Guadalquivir y Sierras Béticas, revelan con claridad las distintas etapas y condiciones geológicas durante su formación. Materiales mesozóicos hay muy pocos y por tanto pocas posibilidades de hallar restos de dinosaurios.
ImagenHistoria geológica de Andalucía 

Cuando los dinosaurios campaban por muchos otros lugares de las diversas regiones de la Península ibérica, entonces, casi todo el actual territorio de Andalucía, yacía bajo el mar formando parte de su fondo marino. Cuando los últimos dinosaurios se extinguieron, a finales del Cretácico, la mayor parte del actual territorio de Andalucía, aún seguía yaciendo bajo el mar, este es el motivo por el que en todo el territorio andaluz, en las rocas sedimentarias predominan los restos fósiles de organismos marinos. 


El caso de Santisteban del Puerto (Jaén)

Una excepción a lo anteriormente dicho, la constituyen las huellas de pisadas de unos supuestos "dinosaurios" halladas en la localidad jiennense de Santisteban del Puerto, población situada en el centro de la comarca del Condado, en las estribaciones de Sierra Morena. Este es uno de los dos únicos yacimiento de icnitas de supuestos dinosaurios que,  hasta ahora, han sido localizados, señalizados y habilitados para las visitas, en toda Andalucía


Un poco de historia social

El lugar del hallazgo se conoció inicialmente como el Yacimiento de Erillas Blancas. Esta denominación hacía referencia al nombre de la partida rural, derivado del uso tradicional dado a aquel lugar desde muy antiguo, el de dejar secar y trillar el cereal, tras la siega. 
Como suele suceder en estos casos, el hallazgo se produjo casualmente, fue a principios de los años 60, cuando Luís Ramírez Plaza, entonces un estudiante santistebeño, descubrió casualmente la existencia de un conjunto de extrañas marcas (icnitas) en la superficie de la roca de arenisca en aquel lugar. El joven descubridor puso en conocimiento de sus profesores el hallazgo realizado, inmediatamente, los cuales tras visitar el lugar se dieron cuenta de la posible importancia científica de aquellas marcas y lo comunicaron a algunos geólogos que pasaron por la población, puesto que por entonces estaban realizando estudios de campo, en aquella comarca.  A partir de entonces, algunos paleontólogos conocedores del fenómeno geológico se interesaron en su estudio: López-Garrido en 1969, Albert Félix Lapparent en 1971, Alberto Pérez-López en 1996 y G. R. Demathieu y Félix Pérez Lorente en 1999. Posteriormente otros paleontólgos jóvenes, como los hermanos Jesús y Matías Reolid, han seguido estudiando el yacimiento santistebeño de las Erillas Blancas, intentando desentrañar el enigma de las extrañas icnitas de dinosaurio, anómalas, de las Erillas Blancas

Debido a su extraordinaria importancia regional, por causas científicas, paleontológicas y patrimoniales, el lugar del hallazgo en la partida rural de las Erillas Blancas, fue declarado Monumento Natural, el 23 de noviembre de 2001, por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. 
Algunos años antes, en 1998, el Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Jaén, ya se habían puesto de acuerdo en la conveniencia de señalizar el lugar, darlo a conocer al público forastero y aprovechar el atractivo de la singularidad de su rareza y su misterioso origen para promocionarlo turísticamente. La intención de ambas instituciones era lograr reconvertir aquel yacimiento paleontológico en un "yacimiento de empleo" generador de puestos de trabajo e ingresos para algunos habitantes de aquella localidad jienense.

Un niño cabalgando la estatua del  llamado "dinosaurio de las Erillas Blancas", el día de la inauguración oficial, mientras al fondo, dos de los tres escultores observan la escena. Fotografía de Manuel Collado, aparecida el 12 de julio de 1999 en el Diario de Jaén.
Imagen: Santisteban.EU

En 1999, se construyó en un pequeño pabellón enrejado, para preservar las huellas del desgaste causado por las inclemencias del tiempo y evitar el acceso de personas indesables. La edificación, diseñada por el arquitecto Bernabé J. Reche, se realizó con materiales constructivos locales y tradicionales, como son la piedra y la madera. Además se adecuó el entorno con el trazado de caminos de tierra, aparcamiento para coches, la plantación de árboles y la instalación de algunos bancos, barandillas, paneles informativos, focos y una fuente de agua. 

Instantánea del día de la inauguración oficial del Paraje Icnológico de las Erillas Blancasen la que aparece un grupo de humanos junto a la estatua del dinosaurio de Santisteban. En la izquierda, los dos responsables políticos, el alcalde y la Delegada provincial de Cultura. En la derecha los tres responsables artísticos. Fotografía de Manuel Collado, aparecida el 12 de julio de 1999 en el Diario de Jaén.
Imagen: Santisteban.EU

La inversión total necesaria para realizar este proyecto de conservación del patrimonio natural y de estímulo turístico, era de 4.550.617 pesetas (27.087 €). Las obras fueron subvencionadas en su mayor parte por la Asociación para el Desarrollo Rural de la Comarca de El Condado (Asodeco), con una cantidad de 3.191.732 pesetas  (18.998 €), provenientes del programa europeo "Leader II" y el resto por la Diputación provincial.
El espacio que fue dedicado a la conmemoración y preservación del conjunto de icnitas de dinosaurio de Santisteban del Puerto, oficialmente se denomina Monumento Natural y Zona recreativa de las "Pisadas de Dinosaurio "

Vídeo del reportaje sobre la Inauguración del Área Recreativa del Dinosaurioen  Santisteban del Puerto (Jaén), el 10 de julio de 1999, que fue emitido por Canal Sur.

En la actualidad, casi veinte años más tarde, el lugar que conmemoraba el hallazgo del conjunto de enigmáticas icnitas triásicas de Santisteban del Puerto, aparece algo cambiado, pues en años sucesivos el ayuntamiento ha ido instalando diversos elementos tales como diversos juegos infantiles, luego se construyeron tres esculturas de cemento armado, no demasiado realistas, representando tres tipos de dinosaurios populares, cuyo conjunto constituye una zona recreativa familiar e infantil denominada "Parque del Arcosaurio". Las esculturas que lo ambientan temáticamente, por su aspecto, parecen representar un tiranosaurio, un estegosaurio y un "carnosaurio". La fidelidad a las figuras originales de las representaciones resulta discutible, pero si esas figuras no llegan a satisfacer las expectativas morfológicas y estéticas de un paleontólogo profesional, sí satisfacen las ansias de muchos grupos familiares y escolares, de inmortalizar fotográficamente su visita al lugar. 
El estegosaurio, representado a cuatro patas, es la figura que resulta más accesible para que grupos de pequeños aventureros, escalen el dinosaurios, se encaramen sobre su lomo y sus placas, sirviendo como pacífica cabalgadura de fantasías infantiles.  Finalmente, se completó el equipamiento del Área  recreativa con la edificación del Restaurante Samper que ofrece los servicios tipicos de un negocio de este tipo 


Mural cerámico de obra, que anuncia, a los automovilistas que pasan por la carretera A-312 (Linares a Beas de Segura), el nombre del lugar: Arcosaurio, Huellas de dinosaurio, se indica que es un Monumento natural. Si se observa el mural con atención, se puede observar que además del dinosaurio saltarín de la parte derecha, en la parte baja, se puede ver una serie de trazos formando tripletes que representan la forma de las extrañas icnitas del lugar. Captura de pantalla de un vídeo oficial, promocional de los Espacios Naturales de Jaén
Imagen: Área Recreativa Huellas de Dinosaurio (Santisteban del Puerto)


La escultura del dinosaurio

En la actualidad, igual que en 1999, el lugar sigue estando, estratégicamente, presidido y señalizado por la misma escultura de hierro oxidado en representación de aquellos hipotéticos dinosaurios, supuestos autores de las icnitas misteriosas de hace 230 millones de años.

Aunque la escultura es de modestas dimensiones, al estar erigida sobre un pequeño domo de piedra, la figura resulta muy visible para los usuarios de la carretera cercana (A-312, km 46-47), situada a solo 6 m. de distancia, ejerciendo un efecto de reclamo para los viajeros que van aconpañados de niños, o son curiosos, o cansados del viaje les apetece descansar un ratito.

La curiosa estatua del dinosaurio que parece ser de marcha bípeda, con pies tridáctilos y en alegre posición rampante, de color marrón oscuro, muestra una faz amistosa por mostrarse sonriente a pesar de lucir una boca agudamente dentada, parece servir como reclamo visual para atraer la atención de los conductores que pasan a gran velocidad, a menos de 6 m. de distancia, por la ruta que une Santisteban con Navas de San Juan, 
La escultura dinosauriana de hierro también sirve para identificar el lugar del hallazgo de las enigmáticas icnitas y además para simbolizar a sus ignotos autores, dando a conocer el posible aspecto que pudo haber tenido uno de aquellos dinosaurios. Se trata pues de una obra artística, pero también es un icono paleontológico por su función simbólica y su finalidad informativa.

El dinosaurio simpático, en primer plano, parece mirar al fotógrafo, mientras con su mano señala la cercana carretera, situada detrás de él, a sólo seis metros.
Fotografía de Carlos Cid Gaitán
Imagen: Monumento Natural “Huellas de Dinosaurios” 

La hipotética anatomía de la emblemática escultura dinosauriana, es el resultado artístico de una concepción y realización colectiva. Parece ser que la escultura fue un proyecto colaborativo, realizado por tres escultores: Francisco Corell, Vicente Cortina y Mariano Poyatos,  aunque parece ser que Mariano Poyatos tuvo más responsabilidad y protagonismo. Nada sabemos de quienes fueron sus asesores científicos o en qué documentación paleontológica se inspiraron para concebir el aspecto de su criatura metálica. 

Se dice que está forjada en un material especialmente resistente a la intemperie, el acero naval, para que la escultura pueda aguantar sin demasiados problemas el paso del tiempo, pues al estar situada al aire libre tendría que resistir bien las inclemencias de la intemperie. La estatua del "dinosaurio desconocido" de Santisteban es de dimensiones relativamente modestas, pues está realizada a tamaño natural, mide 2 m. de altura por 3 m. de longitud y pesa 1.800 kilos.

Un emocionado visitante, recién llegado al lugar, saluda amistosamente al dinosaurio emblemático de este yacimiento de icnitas.
Al fondo, a la derecha, se ve el pequeño edificio que alberga el yacimiento con el  conjunto de icnitas dinosaurianas. Además de guarecer las huellas fosilizadas frente al desgaste de las inclemencias de la intemperie, también las protege contra la avaricia de los expoliadores.
Imagen: Turismo de Andalucía


Las icnitas enigmáticas

El elemento natural que da valor científico y patrimonial a este importante yacimiento paleontológico, es el conjunto de 24-28 huellas tridáctilas, dejadas por las pisadas de varios  dinosaurios por este punto del territorio. El yacimiento de Icnitas de las Erillas Blancas que concentra las 24-28 huellas de pisadas de algún tipo desconocido de dinosaurio, en una superficie de tan solo unos 18-20 metros cuadrados, hasta hace muy pocos años había resultado ser un yacimiento muy enigmático para los icnólogos y los dinosauriólogos. La razón del enigma está en que la colocación casi paralela de los tres dedos y sobre todo que el dedo central sea más corto que los dos laterales, estas características morfológicas han hecho   únicas en el mundo, a este conjunto de huellas fósiles de pisadas dinosaurians, pues hasta ahora, no se conocían otros casos similares de icnitas semejantes.

Fotografía en la que se muestra la comparación de tamaños de un pie humano y las icnitas de los dinosaurios que vivieron en estos parajes andaluces o que, al menos, los atravesaron en alguna de sus rutas migratorias. Fotografía de Francisco Vega, aparecida el 15 de julio de 1999 en el diario El Mundo.
Imagen: Santisteban.EU


Las huellas aparecen impresas en un paquete subhorizontal de areniscas triásicas, que aflora al lado de la carretera C-312 que comunica Santisteban del Puerto con Navas de San Juan.
Las huellas no son todas iguales, sino que en unas zonas son más superficiales y otras más profundas, alcanzando de uno hasta nueve centímetros de profundidad, indicando la mayor o menor hidratación del sedimento en el momento de la estampación. 

Cada icnita está compuestas por tres elementos o marcas alargadas, cóncavas; dos laterales, largas, y una central más corta, situada en una posición algo retrasada. Las marcas laterales forman un ángulo muy pequeño con la central son casi parlelas y tienen una longitud media de 33 centímetros, mientras que la marca central alcanza los 19 centímetros. No se trata de simples depresiones de forma semicilíndrica, pues en algunas se pueden observar algunas constricciones que definen almohadillas o callosidades subdigitales.

Durante años, los visitantes más vandálicos y ansiosos de trofeos fáciles, han ido arrancando, los agudos y pequeños dientes al indefenso animal, hasta dejarlo completamente desdentado.
Imagen: Área Recreativa Huellas de Dinosaurio 

Inicialmente y hasta tiempos muy recientes, los primeros paleontólogos que las investigaron las consideraron pertenecientes a alguna especie desconocida de dinosaurio bípedo y tridáctilo, del Triásico. Posiblemente se trataba de alguna especie primitiva de dinosaurios que pertenecía al grupo de los Arcosaurios. 
Las huellas, cuya cronología se ha calculado a partir de los restos fosilizados de polen, esporas y fragmentos de vegetales, contenidos en muestras de roca de naturaleza semejante y de edad  geológica equivalente, extraídas en el arroyo de La Canaleja, un lugar muy cercano, indicarían que tienen una antigüedad superior a los 230 millones de años, por lo que probablemente corresponden al Triásico superior y más concretamente al Carniense  inferior


El misterioso origen de las icnitas enigmáticas fue resuelto en 2015 

El año 2015 los doctores Matías  Reolid Pérez, (Universidad de Jaén) y Jesús Reolid Pérez   (Universidad de Hamburgo), proponían una identidad más precisa para el supuesto dinosaurio autor de las denominadas, oficialmente, "Huellas de Dinosaurio de las Erillas Blancas". En su obra titulada Vertebrados fósiles de Jaén: Interpretación paleoecológica, publicación editada por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Jaén.


Ilustración de la obra citada, más arriba, en la que se representa cómo se estamparon las icnitas anómalas.
Imagen: Santisteban eu

Matías y Jesús Reolid, en el capítulo dedicado al Triásico, 
proponen una hipótesis explicativa, según la cual el dinosaurio autor de las enigmáticas huellas del yacimiento de Erillas Blancas tuvo que ser un Terópodo, del tipo Carnosaurio, cuando avanzaba en una zona inundada, en posición de seminatación, sustentado sobre una lámina de agua suficientemente profunda como para que no pudiera apoyar completamente la planta del pie sobre el fondo, sino que solamente tocaba fondo suavemente con la punta de los tres dedos principales, los más largos.

Representación gráfica de tres formas hipotéticas en las que habrían podido formarse los tripletes de trazos que constituyen las extrañas icnitas de las Erillas Blancas de Santisteban del Puerto
Imagen: Santisteban eu

Ahora que se tiene una mayor certeza científica que en 1999, sobre qué clase de dinosaurios pudieran haber sido los autores de las huellas y cuál pudo ser su aspecto aproximado, quizás habría llegado la hora de jubilar la escultura del sonriente dinosaurio desdentado. Sin necesidad de hacer desaparecer en el fondo de un almacén municipal su herrumbrosa y rechoncha figura metálica, sobre la que, desde su inauguración, deben haber cabalgado millares de pequeños jinetes jienenses, sino dándole una ubicación menos visible y preminente desde la carretera A-312 (Linares a Beas de Segura). Habría que colocar en su actual lugar la figura de un carnosaurio al que se hubiera otorgado la representación emblemática del lugar y de las icnitas anómalas que ya no son enigmáticas. Habría que modelar una nueva escultura dinosauriana inspirada en los rasgos más típicos de algún tipo de carnosaurio que, probablemente o posiblemente, pudiera haber visitado esta zona durante el Triásico superior... como por ejemplo los icnogénero denominados Eubrontes y Anchisauripus o Grallator, aunque en algunos casos podría tratarse de icnitas de algún género de terópodo desconocido, eslabón evolutivo entre los dos citados.
Los paleontólogos andaluces tienen la palabra, el ayuntamiento de Santisteban del Puerto la capacidad de decisión y la Junta de Andalucía la capacidad de subvención.


Fuentes:

Anónimo. Yacimiento de Icnitas de Erillas Blancas. Santisteban del Puerto (Jaén)Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.  
- Anónimo. Huellas de Dinosaurio de Santisteban del Puerto (Jaén). Turismo de Andalucía Junta de Andalucia
- Anónimo. Monumento Natural Huellas de Dinosaurio. Medio Ambiente. Junta de Andalucia
- Caballero, Miguel Ángel. 2013. Santisteban del Puerto: Tras las huellas de los dinosaurios Miguel Ángel Caballero blog 20/03/2013   
- Collado, Manuel. 1999. Huellas Dinosaurios, Diario Jaén, Lunes 12 julio 1999 
- Mercado Pérez, Jacinto. 2003. Huellas enigmáticas. El yacimiento de ignitas de las Erillas BlancasLa Raíz, 1, p. 20-23
- Mercado Pérez, Jacinto. 2017. Enigma resueltoSantisteban eu 22/03/2017
- Mercado Pérez, Jacinto. 2017. Un carnosaurio nadador. Santisteban eu 08/06/2017
- Pérez-López, Alberto. Yacimiento de Santisteban del Puerto. Universidad de Granada. Departamento de Estratigrafía y Paleontología 
- Rosa, Rafael. 2009. Paisajes del Triásico andaluz: Arcosaurios en Jaén.   Saltamontes blog. 06/02/2009
- Salido López, Pedro. 2011. Los DinosauriosSantisteban.eu blog: 02/10/2011

domingo, abril 15

Arqueoetnopaleontología (12)

 por Heraclio Astudillo-Pombo, Universitat de Lleida

Los usos sociales y funciones culturales de los fósiles en la antigüedad o la necesaria contribución y la imprescindible colaboración de la arqueología (12)


El uso de ejemplares de micraster fósiles como proyectiles, en la antigüedad, en la Península Ibérica

Introducción  

Revisando bibliografía española, de manera exhaustiva, en búsqueda de prueba o indicios de los usos reales, probables o posibles de los erizos fósiles del género Micraster, se han detectado y recogido diversos casos que resultan paradigmáticos. 
Se ha recogido un único caso histórico, en el que quedaría demostrado arqueológicamente el uso de ejemplares de micraster fósiles, ligeramente modificados, para poder ser utilizados como proyectiles.  Al parecer para agredir a los defensores cántabros de una antigua e importante ciudad fortificada, que estuvo situada en un lugar de la actual provincia de Palencia, conocido como "Oppidum" del Monte Bernorio.  En el caso histórico 
Se han hallado numerosos caso legendarios en los que según cuenta la narración popular los fósiles fueron utilizados como proyectiles dirigidos contra determinados personajes sagrados, Jesucrist o santos y santas, casi siempre por judíos y a veces por paganos, o contra las tropas regulares de los invasores sarracenos, por parte de tropas irregulares cristianas. También se atribuyó su lanzamiento a ciertos personajes míticos, para castigar o perjudicar con su impacto a los humanos, por el dios del cielo, el dios del rayo, el dios del trueno, o las brujas tempestarias...
También se han hallado casos etnográficos en los que los micraster fósiles se usaron como bolas de piedra, para jugar en juegos tradicionales de lanzamiento y puntería semejantes al juego de los bolos, en sustitución de las bolas talladas de madera. 


Erizos fósiles del género Micraster usados como proyectiles durante el asalto a la ciudad fortificada u "oppidum" del Monte Bernorio, por las tropas del emperador romano Octavio Augusto

El oppidum del Monte Bernorio es conocido por los historiadores de la antigüedad de la Península Ibérica, como una de las ciudades fortificadas más importantes de la zona ibérica del Cantábrico, durante la Edad del Hierro
Dominaba una importante encrucijada de caminos usados como pasos a través de la Cordillera Cantábrica que permitían la comunicación entre la submeseta norte ibérica y la zona central de la franja litoral cantábrica. 
La conquista de este oppidum situado en una posición estratégica que controlaba la circulación de personas, tropas y mercancías, resultó una acción militar esencial, para la conquista y el dominio de la zona norte de la península, como demuestran los resultados de las recientes campañas de excavación arqueológicas, en las cuales se ha hallado una gran cantidad y variedad de munición de diverso calibre, de factura romana, usada durante las campañas militares que el emperador Octavio Augusto desencadenó contra Cántabros y Astures, durante su mandato. 
Se presentan en el trabajo consultado para redactar esta entrada, nuevas informaciones relacionadas con la conquista del núcleo fortificado, por parte de las legiones romanas y sobre los restos de armamento localizados en las excavaciones, en especial de los proyectiles de artillería empleados en el ataque. La presencia de proyectiles de artillería, de pequeño calibre, indicaría el empleo de este tipo de máquinas de fácil transporte, mantenimiento y sustitución, en la época altoimperial.


Foto aérea mostrando el aspecto actual del monte Bernorio. Se han representado gráficamente, muy esquemáticamente, la posición y distribución de los diferentes elementos constructivos, debidamente rotulados para facilitar la comprensión del sistema defensivo.   
Imagen: Guía de Visita Arqueológica de Monte Bernorio.
https://montanapalentina.es/guia-de-visita-arqueologica-de-monte-bernorio/

El monte Bernorio es una elevación del terreno, situada junto a la localidad palentina de Villarén de Valdivia, al norte de la provincia de Palencia (España) en la que se han localizado importantes vestigios arqueológicos de época prerromana, además de restos de una ciudad fortificada de cultura cántabra. Esta zona elevada y llana, con restos de infraestructuras militares defensivas y urbanas, supera las 120 ha. de superficie, por lo que ha resultado ser una de las ciudades fortificadas más grandes, de aquella época, entre las halladas en España y también en Europa.
 
Este oppidum o zona fortificada de la antigua ciudad cántabra, es uno de los yacimientos arqueológicos de la época prerromana, más importantes de la Península Ibérica, siendo también conocido como Castro del Monte Bernorio.

El Monte Bernorio es una montaña de cima aplanada, de poca altitud, con cota máxima de 1170 msnm, cuya cima tiene una forma llana que permitió la instalación de una población numerosa y acogió infraestructuras productivas y defensivas. Su posición estratégica le permite dominar una gran llanura existente a su alrededor. 
Se encuentra junto a la localidad de Villarén de Valdivia, que pertenece al municipio de Pomar de Valdivia, en la comarca de la Montaña Palentina, a 7 km de Aguilar de Campoo y próximo a la autovía Cantabria-Meseta. Su ubicación exacta es  42°47′38″N 4°11′34″O.4

Este lugar histórico, a pesar de atesorar en su cumbre una parte de la historia de España de más de 1400 años, a pesar de su carácter emblemático en la historiografía de la Edad del Hierro y a pesar de haber sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1992, el yacimiento prerromano de Monte Bernorio se ve amenazado por la agresión que supondría, de llevarse a cabo, el proyecto de instalación de un parque eólico con 24 aerogeneradores sobre su cima. Este es el motivo por el que ha sido incluido en la Lista roja del patrimonio histórico de España en peligro, realizada por la asociación Hispania Nostra. Este proyecto ha sido objeto de un importante rechazo popular, considerándolo una agresión patrimonial de máximo nivel.


La batalla que acabó en conquista de la ciudad fortificada del monte Bernorio 

En el siglo I a. C., el Imperio romano comenzó su asalto definitivo a los territorios dominados por cántabros y astures, llevado a cabo por el emperador César Augusto. En las proximidades de Pomar de Valdivia se hallaron los restos de un campamento romano de grandes dimensiones, uno de los más grandes de Europa, estudiado por Eduardo Peralta Labrador, desde el cual se llevó a cabo el ataque y destrucción de la fortaleza de Monte Bernorio, parece ser que a cargo de la poderosa Legio IIII Macedonica. Por las dimensiones de este campamento, E. Peralta mantiene que tuvo que ser ocupado, como mínimo, por dos legiones romanas. 
La gran cantidad y variedad de proyectiles de artillería romana, hallados en la zona cántabra, dejan constancia de que el asedio a que fue sometido el castro se produjo a una gran escala, como lo prueban las puntas de flecha de hierro, puntas de hierro de proyectil de ballesta y las bolas de piedra, de distintos calibres, que han sido encontrados. 
También se han encontrado evidencias materiales (carbón vegetal, materiales calcinados y carbonizados y ceniza) de que el núcleo principal de la ciudad fue destruido por un incendio, posiblemente provocado por los conquistadores, tras su toma, como forma de castigo a la fuerte resistencia a rendirse o a dejarse conquistar por el ejecito invasor.

Portada del nº 45 de la revista de Historia Militar y Política, Antigua y Medieval: "Desperta Ferro". En ella el artista ilustrador ha representado gráficamente de forma muy realista y dinámica el enfrentamiento entre las tropas de infantería romanas, asaltantes, y las tropas cántabras, defensoras, durante la batalla final de conquista del Castro del Monte Bernorio.
Imagen: Diario Palentino, 10-1-2018. https://www.diariopalentino.es/noticia/zbc002c59-a77e-65bf-6478c8d196b5d8ca/monte-bernorio-en-portada


La zona arqueológica ha venido soportando un intenso expolio por parte de los clandestinos, tanto «aficionados» como «profesionales». Sabemos que en lado sur el expolio ha sido particularmente acusado debido a varios factores, entre ellos la gran presencia de material militar indígena y romano. Es por esto que el hallazgo de materiales arqueológicos supone el descubrimiento de aquellos objetos que han superado la acción destructiva del tiempo y, que además, han pasado inadvertidos para los expoliadores, bien pertrechados con tecnología electrónica muy avanzada. 
Pese a todo esto, hemos documentado la existencia de proyectiles romanos en los niveles arqueológicos de destrucción del Bernorio (Nivel 3) y en relación directa con las estructuras defensivas indígenas del lado sur, lo que indica la existencia de combates en esa área (figs. 3 y 5). Las deformaciones y fracturas de algunos de estos objetos también indican claramente su empleo en combate. Este es el caso de algunos proyectiles de hierro doblados y con las puntas romas, indicios característicos de las deformaciones por impacto, o el elemento de suspensión de la funda de un gladius fracturado por un golpe.
Los hallazgos de herramientas y armamento son relativamente abundantes teniendo en cuenta lo intenso del expolio y lo reducido del área excavada, sobre la enorme superficie que ocupa el oppidum. 
Se han recuperado restos de puntas de lanza, jabalina y regatones, así como un hacha de hierro y varios fragmentos de hojas de hachas. También fragmentos de varios cuchillos afalcatados y fragmentos de hojas de cuchillos de hierro y fragmentos de enmangues de hueso, algunos de ellos decorados con motivos geométricos. 
Así mismo se ha encontrado un fragmento de la guarda de un puñal de tipo Monte Bernorio en el Área 3, próximo a la muralla sur, aunque en el interior del núcleo. 
Del mismo modo se han recuperado numerosos restos de complementos de vestuario militar y de suspensión de armamento como pasadores, anillas y remaches, que pueden atribuirse tanto a los indígenas como a los legionarios romanos. En el oppidum y también en su inmediata proximidad, se han localizado numerosas tachuelas de las caligae de los legionarios romanos. 

Una ilustración de la revista anterior, representando un instante del asedio militar romano contra la ciudad fortificada del Monte Bernorio. Se ha representado el lanzamiento de diversos objetos sobre las tropas contrarias desde el interior de la fortificación.
Imagen: Desperta Ferro Eediciones: https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/desperta-ferro-antigua-y-medieval-45-las-guerras-astur-cantabras/


Entre el material militar recuperado en las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el oppidum de Monte Bernorio, destacan las armaduras de proyectil y los proyectiles de artillería. Todos estos elementos han sido hallados en el Nivel 3, que corresponde a la fase de asalto y destrucción del oppidum por parte de las tropas romanas. 
A efectos de su estudio, se han dividido en cuatro grupos principales: puntas de flecha (saggitae), bolas de piedra para ballistae (bolaños), bolas o canicas de piedras y pila catapultaria. A efectos de facilitar la comprensión y construir una terminología unificada en la descripción tipológica, se adjunta también una referencia a la terminología empleada en su descripción

I. Bolas de piedra para ballistae (bolaños) (fig. 5: 18-20; fig. 6: 19-20; fig. 7: 18): También son relativamente abundantes los restos de proyectiles de artillería más pesada, de mayor potencia y calibre. Se han recuperado proyectiles de piedra de ballistae, de pequeño calibre, aparecidos en los niveles arqueológicos de destrucción. Su forma esférica está conseguida tras un trabajo de talla tosca y efectiva. Su diámetro se sitúa entre 4,40 y 5,30 cm y su peso oscila entre los 102 y los 134 gr. Se trata de proyectiles ligeros de un calibre relativamente pequeño. Sin embargo, y aunque estamos acostumbrados a que los proyectiles esféricos presenten pesos y calibres mucho mayores, esta circunstancia no debe extrañarnos. Así en Numancia también los proyectiles recuperados son en su mayoría ligeros, con cuatro bolas de 10 minas, tres de 3 minas y trece de entre 1 y 2 minas (Menéndez Pidal 1962: 175-176 y Fig. 130). Si tenemos en cuenta que una mina ática son unos 436,6 gr (Marsden 1969: XIX) los proyectiles del Bernorio serían de un cuarto de mina aproximadamente y de menos de media libra aproximadamente.

Aspecto esferoidal de las bolas de piedra caliza (ballistaeutilizadas como proyectiles por los invasores asaltantes. Por la escala que aparece en el lado derecho, de 5 cms., puede verse que se trata de piedras relativamente pequeñas y por tanto dirigidas a inflingir daño corporal en los receptores desprotegidos o sorprendidos por el impacto. 
Imagen: Los proyectiles de artillería romana....


II.  Bolas de piedra pequeñas o Canicas : se han recuperado una importante cantidad de esferas de piedra, de caliza en su mayor parte, de pequeño tamaño. Algunas de ellas son fósiles de erizo de mar del género Micraster, retocados ligeramente para acentuar su apariencia esférica y mejorar su aerodinámica, se trata de fósiles abundantes en los estratos calizos de la montaña del Bernorio. 
Esferas de apariencia similar se han recuperado en establecimientos militares romanos. En el castellum de Pförring (Eichstätt, Baviera, Alemania) (siglo I–II d.C.) se recuperaron una serie de proyectiles de piedra caliza esférica que se ca-talogan como proyectiles de honda, ya que hay proyectiles similares de caliza tallados con forma de glande. También han sido recuperados proyectiles de este tipo en el pequeño cas-tellum de Nersingen (Neu-Ulm, Baviera, Alemania), datado en los primeros momentos de la construcción del limes danubiano en época de Tiberio o Claudio (Mackensen y Driesch 1987: 116; Maier 1979; Bishop y Coulston 1993: 79 y Fig. 43)

Grupo de seis ejemplares de erizos marinos fósiles del género Micraster sp., de tamaño medio a pequeño. La moneda de 1 €, de la parte inferior, sirve de escala comparativa de tamaño relativo. Puede observarse que su forma natural resulta muy redondeada, cualidad que los hace muy manejables como proyectiles, durante su lanzamiento, manual o mecánico.
Imagen: Todo Colección

 Artillería ligera. Por lo que se sabe, este tipo de armas son de las más antiguas, como de-muestra el gastraphetēs, un arma de mano de tipo individual con mecanismo de tensión similar al arco. Se trataba de un tipo de máquinas anti-personas para el tiro a corta distancia, pensadas para ser empleadas en contextos de asedio, tanto en defensa como en ataque, pero que en ocasiones también se empleaban en campo abierto. Se comenzaron a desarrollar en época helenística, con la introducción de mecanismos de torsión, pasando después al ámbito cultural romano y desarrollándose a lo largo de los distintos conflictos del final de la Edad del Hierro. Estas máquinas podían ser transportadas sobre carros ligeros (carroballistae) como se recoge en la Columna Trajana (en la Guerras Dacias de inicios del siglo II d.C.). Es posible que versiones más pequeñas de este tipo de máquinas (manuballista) del tipo «lanzadores de proyectiles tipo flecha» fueran manejadas por pequeños equipos con un tirador y uno o dos ayudantes para proporcionarles la munición eran, como indicarían los restos de este tipo de máquinas hallados en Castra Vetera I, en Xantén-Wardt (Renania, Alemania), un  arma  de  mano. 


Comentarios personales al respecto

A mi entender no parece quedar suficientemente claro quiénes fueron, realmente, los verdaderos "artífices del invento" geológico-militar, al aplicarle un uso balístico a un recurso paleontológico muy accesible y abundante en la zona, como eran los ejemplares de micraster fósiles que debían aparecer dispersos sobre el terreno de algunas zonas próximas. Puesto que parece más razonable que los habitantes del lugar, pudieran conocer mucho mejor que los invasores forasteros, aquellos lugares en los que abundaban este tipo de "piedras" arrojadizas, muy apropiadas, por su forma y tamaño, para a ser utilizadas como proyectiles contundentes. 
Pero también es posible o muy probable que el uso balístico de este tipo de fósiles fuese un conocimiento práctico muy antiguo y muy extendido en toda Europa, en la antigüedad, puesto que las primeras armas humanas de tipo arrojadizo debieron ser aquellas piedras del lugar que por su forma y tamaño resultaban más manejables y contundentes, flechas y azagayas tardarían algunos milenios en aparecer, Las armas de mano, no arrojadizas, debieron ser de piedra, de hueso, de cuerna o de palo dotadas de punta y filo para que resultasen lacerantes. Con el paso del tiempo y el avance de la tecnología cinegética y militar, las armas se fueron sofisticando progresivamente, consiguiendo aumentar su alcance y su efectividad destructiva o mortífera.

Los recolectores, modificadores y utilizadores de los ejemplares de micraster fósiles, relativamente abundantes en el terreno asediado, tanto podrían haber sido los agresores romanos como los defensores cántabros del Castro del Monte Bernorio, pues su búsqueda, recogida y redondeamiento por fricción con la superficie rugosa de alguna piedra dura, no comportaría dificultades técnicas relevantes. 
Quizás la diferencia más relevante en el uso balístico de este tipo de fósiles, residiaría en la complejidad de la tecnología utilizada para propulsar los proyectiles pétreos, que podría ser la manuballista por parte de los asaltantes romanos y la honda por parte de los defensores cántabros.

Recreación, exhibición y competición histórica de armamento antiguo. En la fotografía, un actor vestido como un legionario romano, está tensando los brazos propulsores de una manuballista, para poder competir, a continuación, en una competición de habilidad, rapidez y puntería con reproducciones de armamento antiguo.
Imagen: wildfiregames


El uso de los ejemplares de micraster fósiles, como munición de pequeño calibre para máquinas de guerra romanas y hondas, o como proyectiles improvisados para lanzamiento manual, parece quedar demostrado apuntado por algunas evidencias arqueológicas (existencia de arteusos), pero también por algunos indicios onomásticos (léxico) y literarios (leyendas) que han podido ser localizados por el investigador, en diversas fuentes, asociados a sucesos supuestamente sucedidos en diversos lugares del norte de España y en diversas épocas históricas. Siendo el uso de este tipo de fósiles, en algunos casos, de bastante antigüedad, como indica la cronología histórica, documentada arqueológicamente o como refleja la tradición popular o la fabulación de mentalidad humana ignorante en cuestiones paleontológicas.


Indicios onomásticos y legendarios del posible uso agresivo de los erizos fósiles del género micraster, en España en tiempos antiguos

Algunos de los nombres descriptivos populares, asignados a los ejemplares de micraster por la cultura popular indican un posible o probable uso balístico en tempos antiguos:

a.- considerados como proyectiles legendarios usados por humanos contra otros humanos. En general se consideraba que habían sido lanzadas por paganos, judíos o herejes conta representantes de cristianismo tales como Jesucristo o ciertos santos o santas, así encontramos nombres tales como  “piedra de judío”, “piedra matacristo”, “piedra de santa Fé”, "piedra de san Esteban", "piedra de san Elías". 
También se ha encontrado una denominación popular que alude claramente al uso balístico militar contra los invasores sarracenos: “piedras que los cristianos usaban contra los moros”,

b.- considerados como como meteorolitos o piedras caídas del cielo o desde las nubes, supuestamente habían sido lanzadas contra los humanos por diversos personajes míticos, de cualidades sobrehumanas y de naturaleza divina o semidivina: “piedra del Dios del cielo”, “piedra de Santiago”, “piedra del cielo”, “piedra de bruja”, “piedra de rayo”, “piedra de trueno”, etc. en varias localidades del norte de Navarra


Uso lúdico, muy localizado, en juegos populares tradicionales

En unas pocas localidades los micraster se usaron como bolas de lanzamiento, en ciertos juegos populares de habilidad en el lanzamiento de piedras para hacer puntería sobre ciertos objetos, puestos de pie en equilibrio, como sucedía antiguamente en el "Juego de la Calva" de Lezaun y en las Amescoas (Navarra) donde a los micraster se le denomina "calvarris". 
De forma muy semejante se usaban en Apodaca (Álava) los fósiles de micraster llamados localmente “piedra del cielo” como bolas de lanzamiento, en la modalidad local del Juego de los Bolos.


Fuentes

- Anónimo. Monte Bernorio. Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Bernorio
- Astudillo Pombo, Heraclio (2008). "El Juego de la Calva", en El rayo y los fósiles ibéricos (2). http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2008/03/fsiles-ibricos-vinculados-con-el-rayo.html
- Torres-Martínez, Jesús F. (Kechu),  Martínez Velasco, Antxoka y Pérez Farraces, Cristina (2013).  Los proyectiles de artillería romana en el Oppidum de monte Bernorio (Villarén, Palencia) y las campañas de Augusto en la primera fase de la guerra cántabra. GLADIUS: Estudios sobre armas antiguas, arte militar y vida cultural en oriente y occidente XXXIII , pp. 57-80 
- Sáenz de Urturi Rodríguez, Isidro  (1990). Estudio etnográfico de Apodaca.   Contribución al Atlas Etnográfico de Vasconia. Investigaciones en Álava y Navarra. 


miércoles, marzo 7

Márquetin, enología y registro fósil (14)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida


Uso del registro fósil, como emblema de ciertos vinos españoles (13ª parte)


Los vinos paleontológicos de la Bodega Vila Corona (Lleida) (1ª parte)



Introducción:

Algunos vinos a pesar de su extraordinaria calidad, como es el caso de los vinos catalanes que hoy son presentados, resultan muy poco populares y por esta misma razón son muy poco conocidos fuera de su entorno geográfico y de su ámbito de distribución gourmet. Los vinos producidos por la Bodega Vila Corona reúnen una gran cantidad de premios nacionales e internacionales lo que demuestra que nuestra opinión no es un capricho sino que está fundamentada sobre la valoración de expertos catadores.
La Bodega Vila Corona está situada en el término de Vilamitjana pueblecito actualmente agregado al municipio de Tremp, capital de la comarca del Pallars Jussà. Se ubica en una nave semienterrada construida en 1993, rodeada de 10 ha. de viña propia, plantada en 1989, con las variedades de uva blanca Riesling y Chardonnay  y Ull de Llebre, Garnatxa negra, Morastell, Merlot y Cabernet Sauvignon en cepas de uva negra. 

Las etiquetas de las primeras producciones de vinos de la Bodega Vila Corona, las anteriores al año 2004  comparten el mismo nombre y el mismo diseño muy clásico, elegante y tradicional. No hay diferencias cromáticas entre ellas, en función de la variedad de uva utilizada en cada caso, particularidad que aparece rotulada en grandes letras mayúsculas.  En la cabecera se destaca en grandes letras el nombre de la bodega pero no se hace ninguna alusión al "terroir" de las viñas, pues el topónimo Llabustes no aparece por ninguna parte.



Los vinos Llabustes de la Bodega Vila Corona

En el año 2004 empieza a aparecer en  la etiqueta el nombre "terroir" de las viñas, pues el topónimo Llabustes ha sustituido en la cabecera el nombre de la bodega.
El nombre Llabustes que a partir de ese momento empieza a ser usado para denominar a toda la serie vínica producida por la Bodega Vila Corona de vilamitjana, alude al nombre que recibe un barranco cercano, cuyo trazado desemboca en los terrenos donde crecen las viñas de la Bodega Vila Corona y cuyos antiguos aportes de sedimentos con sus respectivos componentes mineralógicos han dado origen a los suelos en los que enraízan las vides.
La viña está plantada en un terreno pedregoso procedente de la erosión de la roca arenisca de la Formación Areny, del Cretácico Superior y formaciones del Garumniense. 
La Formación arenisca de Areny es una cuarzoarenita, con potasio, feldespato, cuarzo, cuarcita, mica y restos fósiles, cementado con calcita. 
La formación del Garumniense se compone de lutitas rojas con intercalaciones menores de areniscas canalizadas de grano fino. 
Esta composición mineral de terreno facilita el drenaje del suelo de las viñas, influyendo favorablemente en la calidad y mineralización del vino. 

Aspecto de las primeras etiquetas de la Bodega Vila Corona en que se incorpora el nombre de la partida rural donde están ubicadas las viñas productoras del vino. 
Imagen: Vins de Catalunya26/02/2009

Será a partir del año 2008 en que se empiezan a modificar el diseño general de las etiquetas de algunas variedades de los vinos Llabustes, introduciendo un diseño mucho más minimalista. El elemento más destacable es la adopción de una imagen gráfica de marca que resulta muy distinta, se abandona el dibujo de la vieja masía rural y las vides y se sustituye por una fotografía en tonos pastel, que muestra la superficie de fractura de una roca caliza, con la sección de un caparazón de erizo marino fósil, incluido en su interior.


El Llabustes Chardonnay 2013

El vino Llabustes Chardonnay, variedad que ya existía desde muchos años antes, fue presentado al público nacional e internacional por la Bodega Vila Corona, en la versión de la cosecha de 2013, aprovechando la circunstancia favorable de la celebración del Congreso Internacional de Paleontología que se celebró en Tremp en 2014, del 16 al 20 de septiembre
El evento científico se subtitulaba "Reconstruyendo los paleoambientes terrestres de finales del Cretácico en Europa" (Reconstructing the Terrestrial end-Cretaceous Paleoenvironments in Europe) y había sido organizado por el  Institut Català de Paleontología, la Universidad Autònoma de Barcelona, Aragosaurus, de la Universidad de Zaragoza y el Instituto Nazionale de Geofísica y Vulcanología de Italia. Su finalidad era dar a conocer al público interesado en estos temas los descubrimientos paleontológicos, paleogeográficos, paleobiogeográficos, geocronológicos, paleoclimáticos y paleoambientales, relacionados con los vertebrados terrestres del final del Cretácico en Europa y más específicamente en los Pirineos, realizados durante los últimos años

Aspecto del cartel anunciador del congreso, en el que destacan las dos siluetas negras, representado un dinosaurio, arriba, y un ave abajo, dispuestas simétricamente, como si una fuera el reflejo de la otra...
Imagen: Institut Català de Paleontología,

El hecho de que este Congreso Internacional de Paleontología titulado:   "Reconstruyendo los paleoambientes terrestres de finales del Cretácico en Europa" se celebrase en la localidad de Tremp no es ninguna casualidad. Sobraban motivos, pues en la comarca existen abundantes e importantes yacimientos paleontológicos mesozoicos, con representación de paleoambientes y fauna marina, terrestre o dulceacuícola. Además, desde hacía bastantes años existía en la localidad pallaresa, un local y personal técnico, precursores del nuevo "CTS Pirineus", un centro oficial deslocalizado, dependiente del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya de Barcelona, cuyo personal y medios especializados proporcionan soporte técnico y tecnológico a los investigadores dedicados al estudio de la geología y de la paleontología de toda esa zona prepirenaica y también a los divulgadores de su geodiversidad. En esa época, desde hacía unos pocos meses, estaba en funcionamiento el nuevo y moderno edificio del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya que albergaba la nueva sede del CST Pirineus, en cuyas instalaciones se realizaron las sesiones científicas y "otras actividades de interior"  relacionadas con el congreso

La Bodega Vila Corona, colaboró con la organización del Congreso Internacional de Paleontología, con la donación de un lote de botellas del vino Llabustes Chardonnay 2013, para ser ofrecidas como obsequio a l@s congresistas asistentes, como un simpático recuerdo enológico de su grata estancia en la rica zona de fósiles y viñas de la "Conca de Tremp". La supuesta relación entre aquel vino obsequiado por la Bodega Vila Corona y los congresistas, estaría justificada en el hecho objetivo de que las viñas que habían proporcionado las uvas de las que procedía aquel vino se cultivaban en un lugar de la "Serra dels Nerets" (Sierra de los Rododendros), donde las riquezas geológica y paleontológica del Cretáceo Superior, forman parte del substrato geológico y edáfico sobre el que crecen las viñas, cuyas uvas se emplean en la producción de todos sus vinos. Además, en aquel año este suave vino blanco de la Bodega Vila Corona acababa de ganar la medalla de plata de los Chardonnays de Catalunya, en el Concurso de vinos y cavas catalanes con DO, celebrado en la ciudad de Girona, denominado "Giroví '14".


Características enológicas del vino

Tipo de vino: Blanco
Variedades de uva: 100% Chardonnay
Zona de producción: Vilamitjana, Tremp (Pallars Jussà. Lleida)
D.O: Costers del Segre
Año de cosecha: 2013
Capacidad: 75 cl.
Envejecimiento: no
Graduación alcohólica: 12,5 % vol.


La primera etiqueta paleontológica, "la clásica"

1- En la franja izquierda:
LLABUSTES (el nombre de la serie de vinos, relacionado con el lugar de las viñas)
"Entre rocs i ceps" (El lema de la serie)
CHARDONNAY  (La variedad de uva utilizada)
Pallars, Pirineus ( Zona geográfica de producción)
Costers del Segre DO (Denominación de Origen

Aspecto poco atractivo visualmente, de la sencilla y discreta etiqueta renovada del vino Llabustes Chardonnay 2013. Dividida verticalmente en tres franjas, conteniendo en las dos primeras, izquierda y central, la información asociada a la imagen de marca representativa y en la tercera, la derecha, la información necesaria para la información del consumidor.
Imagen: Bodega Vila Corona 

2- En la franja central:
En la parte superior se identifica y sitúa geocronológicamente el objeto principal de la imagen fotográfica: Equinoideo (Erizo de mar) del Maastrichtiense (Cretácico Superior)
En la parte central o media, hay una imagen fotográfica grisácea, levemente coloreada en tonalidades levemente violáceas y azuladas que representa un fragmento de roca caliza que contiene un fósil en su interior. La delgada figura de color blanquecino, levemente elipsoidal, que ocupa casi todo el espacio disponible, es la sección del caparazón fosilizado de un erizo marino, transformado en calcita de color blanco. En el interior, de color gris azulado algo más oscuro que el material del exterior, se aprecian los antiguos sedimentos del fondo marino que rellenaron la cavidad del interior del caparazón, tras la muerte del animal y el vaciado de sus órganos internos. En el exterior, de color gris claro, está la matriz de roca caliza en que ha quedado incrustado este resto fósil corporal, de un invertebrado marino.
En la part inferior: Barranc de Llabustes, indica el lugar de procedencia del objeto que aparece fotografiado en la imagen y el accidente geomorfológico que ha dado nombre a varios de los vinos de la bodega.

3- En la franja derecha: 
LLABUSTES 2013 (el nombre de esta clase de vinos y año de cosecha)
Vino monovarietal elaborado con levadura autóctona de nuestras cepas plantadas hace 25 años, entre las areniscas de Areny del Cretácico y la arcilla roja del Garumniense.
Vino de cosecha propia, elaborado y envasado por: Bodega Vila Corona S. L. Camino dels Nerets s/n 25654 Vilamitjana. Pallars Jussà. Catalunya. España
75 cl. 12,5 % vol. 
Product of Spain 
Contiene sulfitos

Otros vinos de la serie Llabustes que comparten la misma imagen paleontológica en su etiqueta   

Además del vino Llabustes Chardonnay 2013, otros vinos de la Bodega Vila Corona de Tremp también ostentan una etiqueta grisácea que contiene la emblemática imagen paleontológica minimalista de la sección del caparazón del erizo de mar fósil. Son los siguientes:  Llabustes Riesling, Llabustes Cabernet Sauvignon Crianza, Llabustes Ull de Llebre.

Colección de seis vinos de la Bodegas Vila Corona de Tremp,  premiados en la edición de 2016 del Concurso Internacional de Vinos "Catavinum" celebrado en Vitoria-Gasteiz. 
Las seis medallas ganadas se distribuyeron así: dos medallas de Oro para los vinos Llabustes Riesling 2015 y Tú Rai 2013 y cuatro medallas de Plata por los vinos Llabustes Cabernet Sauvignon Crianza 2013, Llabustes Chardonnay 2014, Llabustes Ull de Llebre 2014 y Llabustes Merlot 2014. Se puede observar que cuatro de los vinos premiados aún ostentan una etiqueta grisácea que aunque no resulta visible, sabemos que contiene la imagen fotográfica de la sección del caparazón del erizo de mar fósil.
Imagen: Bodega Vila Corona


Justificación paleontológica del uso emblemático del registro fósil local

El motivo por el que un equínido fósil protagoniza la etiqueta de este vino y de otros de la serie  Llabustes se debe a un hallazgo paleontológico casual. Según relataba el propietario de la bodega, "Cierto día mientras iba caminando por el barranco de llabustes, situado bajo el antiguo despoblado de Llabustes, nos encontramos un fósil que luego fue analizado por geólogos y paleontólogos que estaban trabajando en el estudio geológico y paleontológico de la zona de "El Neret". Ellos determinaron que pertenecía a algún tipo de equinoideo del Cretácico Superior. Este hallazgo paleontológico casual pasó a formar parte de la etiqueta característica de algunos de los vinos de la serie Llabustes." 

Este es el aspecto renovado que muestra la actual etiqueta de aquellos vinos de la serie Llabustes que aún conservan como su imagen de marca típica, la fotografía de la superficie de fractura de una roca caliza con la sección de un caparazón de erizo marino fósil, incluido en su interior.
Imagen: Noé Club de Vinos

La relación de proximidad geográfica y edáfica, entre la localidad de las viñas de la Bodega Vila Corona de Vilamitjana y la situación de los diversos yacimientos paleontológicos de su entorno inmediato, en mi opinión, justificarían plenamente el "derecho" del bodeguero al uso de las imágenes paleontológicas empleadas, como un recurso gráfico que hace referencia a esta relación entre su producto enológico y el contenido paleontológico del entorno.

Poder asignar, con un mínimo de certeza y fiabilidad paleontológicas, algún género particular de equínido fósil a estos restos del Maastrichtiense (Cretácico Superior) que aparecen en forma de una la sección del caparazón del erizo marino fósil que aparece fotografiada en la etiqueta de esta botella de vino, es una misión absolutamente imposible. Se carece de todos los rasgos morfológicos externos que serían necesarios para cualquier intento razonable de identificación paleozoológica, incluso para los especialistas más expertos en este grupo zoológico. 

Personalmente hubiera preferido una fotografía del dorso de un ejemplar bien conservado,  de cualquiera de los géneros y especies de equinoideos maastrichtienses que se pueden hallar en esa zona, resultaría una imagen menos pictórica y minimalista, pero mucho más hermosa, comprensible e ilustrativa.


Fuentes:

- Aguadé Bover, Jaume. 2009. Vinyes de la Conca de Tremp. Vins de Catalunya, 26/02/2009
- Anónimo. 2014. Jaciments de Nerets i Suterranya. Ajuntament de Tremp
- Anónimo. 2014. Tremp 2014: LATESTS NEWS - NEW ABSTRACT DEADLINE: THE 30TH JUNE 21014
Anónimo. 2014. LBodega Vila Corona y el Congreso Internacional de Paleontología de TrempBodega Vila Corona.  
- Anónimo. Vinos de la Bodega Vila Corona de VilamitjanaBodega Vila Corona
Anónimo. 2014. Sis vins del celler Vila Corona premiats al «Catavinum» 2016. Nació Digital 12/04/2016  
- Anónimo. 2014. Nuestras etiquetas explican de dónde venimos y lo que somos. Bodega Vila Corona