sábado, julio 30

Los fósiles como motivo temático en la numismática ibérica (1)

 por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

!Una muestra del registro fósil ibérico, en diversas monedas españolas, por pura "chiripa", pues su objetivo era otro¡


Introducción

Desde hace muchos siglos la humanidad viene acuñando monedas metálicas que han sido usadas como forma de de pago en las transacciones económicas o de acumulación patrimonial, en cuyas caras se han representado gráficamente motivos temáticos muy diversos. Generalmente las representaciones aludían al poder supremo que regía los destinos de la sociedad, ya fuese el poder terrenal ejercido por reyes, regentes y príncipes o el poder divino 
ejercido por la divinidad o en su nombre.

En las emisiones numismáticas de los tiempos modernos, de forma semejante a como ha sucedido con la emisiones filatélicas, la decoración gráfica de las monedas ha sido influida por el potencial económico del coleccionismo numismático lo que ha hecho variar mucho y con frecuencia los motivos temáticos y sus formas de representación para hacerlas apetecibles a los compradores potenciales.
Recientemente el tema paleontológico se ha incrementado bastante en las emisiones numismáticas de todo mundo, destacando algunos pocos estados sobre la mayoría y ganando terreno el tema de "dinosaurios y similares". Este predominio se debe al efecto de la "dinomanía" imperante en todo el globo y especialmente en los países ricos que es donde reside la mayoría de los consumidores de este fenómeno sociológico. 
La lista actualizada de países del mundo con monedas de contenido paleontológico y más concretamente de representaciones de "dinosaurios y similares", comprende: Alemania, Australia, Austria, Bosnia-Herzegovina, Camboya, Canadá, China, Congo, Corea del Norte, Eritrea, Gibraltar, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Isla de Man, Islas Cook, Japón, Laos, Liberia, Mongolia, República Saharaui, Sierra Leona, Togo y Vietnam. 
Si el/la lector/a ha estado atent@ se habrá dado cuenta de que en esta lista anterior no aparecen España ni Portugal, pero sí Gibraltar.

En el caso de la numismática española el registro fósil ibérico aparece representado en algunas de sus monedas por pura casualidad y no de forma intencionada, como sí sucede en otros países. El patrimonio paleontológico español que aparece representado 
en forma de  bajorrelieve, es la figura de un bisonte prehistórico. Tal representación gráfica es de un gran dinamismo y primitivismo, su diseñador  se inspiró en una de las pinturas rupestres de la famosísima Cueva de Altamira, en Cantabria.

Según los expertos europeos en arte prehistórico, las mejores representaciones pictóricas de los llamados bisontes de estepa son las pinturas parietales realizadas por artistas prehistóricos anónimos, existentes en la Cueva de Altamira, situada en el municipio de Santillana del Mar, en Cantabria, realizadas durante el Paleolítico, hace más de 10.000 años.

Reproducción fotográfica, antigua, de la pintura parietal de la cueva de Altamira que fue elegida por el artista encargado de diseñar la moneda conmemorativa de Cantabria como modelo de inspiración. Se trata de uno de los denominados, por los arqueólogos, "bisontes encogidos".
Imagen: Eurocoins

Ya se comentó en en septiembre de 2015, en una entrada anterior del blog  GLOSSOPETRAE, en relación a la presentación del escudo municipal del pueblo de Kortezubi/Cortezubi, en la provincia de Vizcaya, que el bisonte que los artistas prehistóricos anónimos representaron pictóricamente sobre los muros de diversas cuevas del norte peninsular correspondían a representaciones de la especie de bisonte denominada bisonte estepario (Bison priscus) debido al tipo de hábitat en que prosperó. Especie también conocida como "bisonte ártico" por el tipo de clima glacial que soportó o "bisonte longuicorne" por el tipo de cornamenta de la que estuvo dotado. 
Esta especie particular de bisonte prehistórico, común en toda Europa durante el Paleolítico, actualmente está totalmente extinta, en todo el planeta. Su declive se inició con un cambio climático y su extinción total se produjo hace hoy unos 10.000 años. Sus restos han sido hallados en multitud de yacimientos arqueológicos y paleontológicos. 

Dibujo coloreado reproduciendo la misma pintura prehistórica del "bisonte encogido", de la Cueva de Altamira. Fue realizado por el arqueólogo francés Henri Breuil. en 1902. Obsérvese el gran parecido de la figura del bisonte del relieve de las monedas españolas con este dibujo.
Imagen: El arte de las cavernas discutido.


El bisonte estepario (Bison priscus), fue un bóvido que habitó una gran parte de Europa, Asia Central, Rusia, Manchuria y América del Norte, durante el Pleistoceno superior, (hace entre 125.000 y 10.000 años) una época histórica en que compartió el mismo territorio con los humanos modernos por lo que integraron profundamente a este animal y a otros en su primitiva cultura cazadora. Una muestra de ello es la gran cantidad de representaciones artísticas en las que ha sido representado sin que su finalidad resulte suficientemente clara.
Para evitar confusiones frecuentes, debe remarcarse que el llamado "bisonte europeo"  actual también conocido como "bisonte forestal" (Bison bonasus), no es la misma especie de bisonte que los humanos del Paleolítico siguieron en sus migraciones, acosaron y cazaron en lugares favorables o modelaron, grabaron y pintaron sobre diversos soportes, tal como algunas personas sin formación naturalista, creen de forma muy equivocada. El "bisonte europeo" actual es una especie más moderna que aún sobrevive en algunos escasos espacios forestales protegidos de Europa oriental. Ejemplares de esta especie resulta ser "fauna exótica" cuando se introducen en nuestro territorio peninsular, donde nunca antes ha habitado, como ya se ha hecho en algunos lugares del norte de España, con fines económicos de tipo turístico, asociados a equipamientos dedicados a la explotación cultural-recreativa de yacimientos arqueológicos prehistóricos. 
Como muestra de la vigencia y extensión del error anunciado, se recomienda ver la siguiente noticia de RTVE del 29 de mayo del 2010: "Los bisontes de Altamira regresan a Cantabria miles de años después de su extinción". Al parecer, el/la periodista responsable de la nota informativa desconocían el verdadero significado del concepto biológico asociado a la palabra extinción cuando el término se aplica a una especie viviente.



1. La moneda conmemorativa de la Comunidad Autónoma de Cantabria, 
emitida el año 1994

La primera moneda española en la que aparece representado gráficamente el bisonte estepario (Bison  priscus) data del año 1994. Se trata de una moneda conmemorativa de 50 pesetas dedicada a resaltar elementos patrimoniales de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

Aspecto del reverso de la moneda con la representación pictórica de un bisonte estepario prehistórico de gran semejanza con el dibujo de Henri Breuil
Imagen: Delcampe


Con el inicio del reinado de Juan Carlos I, periodo histórico caracterizado por el triunfo de la democracia y por la nueva distribución del poder, se quiso hacer incidencia en la imagen de un Estado más moderno y eficiente, con mayor proyección internacional y mucho más descentralizado, sobre las nuevas monedas que iban siendo acuñadas. En el diseño de las nuevas monedas los espacios antes reservados al Rey y al escudo nacional, ahora son cedidos y substituidos por diseños representativos de la nueva España de las Autonomías. Las acuñaciones dedicadas a las Comunidades Autónomas fueron la base a partir de la cual publicitar la nueva organización territorial española, y al mismo tiempo representar los numerosos y variados hitos del patrimonio cultural, artístico e intelectual de España.
La primera moneda española que incorpora un motivo paleontológico presenta un borde sinuoso, su contorno es lobulado o petaloide, esta figura característica es denominada en el sector numismático "flor española". Está determinada por la presencia de 7 muescas anchas, distribuidas de forma equidistante sobre la circunferencia del borde exterior (Véase figura adjunta) y formaba parte de una serie de monedas de 50 pesetas, conmemorativas del Patrimonio Autonómico Español, acuñada desde 1990 hasta 1996 (Véase: Tipos de monedas de 50 Pesetas).

En el anverso, en la parte superior, figura la leyenda “España 1994”, en la zona inferior aparece representada la “Colegiata de Santa Juliana de Santillana del Mar”.
En el reverso, en la zona superior, figura representado uno de los bisontes pintados en la Cueva de Altamira y bajo su cola la marca de Ceca: M (Madrid). En la zona inferior figura la cifra de valor “50”, acompañada de la abreviatura de pesetas “ptas.” .

El diseño y grabado del reverso de la moneda, con el bisonte, corrieron a cargo del artista Garcilaso Rollán, mientras que el diseño y realización del anverso, con la Colegiata fueron obra del artista Rafael Vallejo.

Esta moneda resultó común en su época de emisión pues se realizó una tirada de 3.002.000 piezas, la mayoría de las cuales circularon libremente, quedando marcadas por su uso.
Composición: Aleación de cobre y níquel (Cuproníquel). En cuanto a las dimensiones: el diámetro: 20,50 mm., el grosor: 2,40 mm. y el peso: 5,60 gr.


2. Las monedas conmemorativas de la declaración de la Unesco, de la Cueva de Altamira como Patrimonio Español de la Humanidad, emitidas el año 2015

Aunque el titular de esta sección menciona las monedas 
en plural, en realidad se trata de una sola y única moneda que se ha transformado en diversas al considerar sus diversas variedades naturales y artificiales. En este grupo de monedas quedan incluidas las monedas normales oficiales, comunes y corrientes, fabricadas para circular de mano en mano y también algunas variedades del mismo tipo de monedas oficiales que han sido retiradas de la circulación, antes de empezar a circular y han sido reservadas para el lucrativo mercado del coleccionismo numismático, en algunos casos después de haber sido "redecoradas" o "disfrazadas". 

La segunda moneda española en la que ha aparecido representado el bisonte estepario (Bison priscus) es una que data del año 2015 y tiene un valor facial de 2 euros.

Existe una comisión de expertos delegada de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre que se encarga de decidir qué monedas españolas se acuñarán en años sucesivos que recibe sugerencias de particulares e instituciones y que de acuerdo con la FNMT determina qué motivos deben incluirse o selecciona proyectos resultantes de concursos públicos o de encargos personales. Esta comisión decidió en 2009 que a partir del año 2010 se empezara a rendir tributo y a divulgar los diferentes Bienes culturales y Lugares naturales españoles que están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, mediante la emisión anual de una moneda conmemorativa de 2 euros, en cada una de las que se fuesen representando cada uno de esos bienes patrimoniales españoles, en años sucesivos.

Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira

La sexta moneda de la serie conmemorativa pensada para divulgar y homenajear  los Bienes culturales y Lugares naturales españoles inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Fue emitida en el año 2015 y estaba dedicada a la Cueva de Altamira, en Santillana del mar (Cantabria) que había sido declarada en 1985 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

Se trata de una típica moneda bimetálica de 2 euros, la particularidad de esta moneda es que formaba parte de una serie temática nacional y por eso el anverso es muy característico. La echa de emisión: 1 de febrero de 2015

Aspecto del anverso de la moneda conmemorativa con la representación escultórica en bajorrelieve de un bisonte estepario prehistórico a partir de uno pintado en la Cueva de Altamira

En el anverso de esta moneda conmemorativa, se reproduce la imagen de un bisonte prehistórico, en la zona central de la moneda, representando una pintura rupestre del Paleolítico representativa de las existentes en la Cueva de Altamira, en Cantabria. En el lado superior de la zona central, en sentido circular y con mayúsculas, aparece la palabra 'España', el país emisor y a la derecha la marca de ceca M. En la parte inferior al año de emisión "2015". En la corona circular de la parte exterior de la moneda figuran las 12 estrellas de la bandera europea.
Según las fuentes consultadas todas las monedas de 2 euros están formadas por una zona interior o central, de forma circular, compuesta de una aleación de níquel-latón y una zona exterior o anular compuesta de cuproníquel. Tienen un diámetro de 25,75 mm., un grosor de 2,20 mm. y un peso de 8,50 g.
En el canto muestra la secuencia "2 ★ ★" seis veces, alternándose hacia arriba y hacia abajo. Característica que comparte con las monedas de Andorra, Bélgica, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Mónaco.
Esta moneda conmemorativa resultó muy común en su época de emisión, pues se realizó una tirada de 8.000.000 de piezas, la mayoría de las cuales circularon libremente, quedando marcadas por su uso.
Su precio era el facial de 2 € y podían obtenerse en cualquier oficina bancaria abonando su coste. En la actualidad su precio puede oscilar bastante según su estado de conservación.


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, calidad 'Proof'

Se trata de piezas seleccionadas por su buen acabado, destinadas exclusivamente a alimentar el mercado del coleccionismo numismático. Cada una de ellas se presentaba encapsulada en una funda de plástico protectora, colocada en una ventana circular de una carterita de cartoncillo plastificado conteniendo información sobre la moneda, la emisión conmemorativa y la Cueva de Altamira.

Aspecto exterior e interior de la carterita en la que iban incluidas las monedas de calidad "proof" para su venta a coleccionistas
Imagen: FNMT

Peso 8,50 g. Diámetro 25,75 mm. Tirada 10.000 piezas (Calidad Proof).
Precio oficial de venta al público, en España, excluidos los impuestos correspondientes: 19,83 Euros


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, dorada

Se trata de piezas de moneda convencionales de la emisión conmemorativa a las que en el anverso se ha aplicado un ligero niquelado de la zona central que les proporciona un color dorado claro.

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira Gold
Imagen: Fleur de coin

Esta moneda resultó relativamente común en su época de emisión, pues se realizó una tirada de 4.100.000 piezas

Monedas de 2 Euros de la serie coloreada

Se trata de piezas de moneda oficiales, originalmente convencionales, de la emisión conmemorativa, sin circular, a las que se ha modificado secundariamente. En el anverso de la moneda que es la cara en la que aparece el motivo conmemorativo, se ha aplicado un esmalte de color sobre ciertos elementos, por medio de un moderno procedimiento técnico de impresión denominado tampografía. para diferenciarlas de las monedas comunes y corrientes. Resultan mucho más vistosas y coloridas que las monedas normales y en ocasiones "bizarras".
La operación de redecoración de las monedas oficiales, mediante la adición de ilustracione y colores, ausentes en las originales, es llevada a cabo por una serie de empresas especializadas que utilizan maquinaria muy sofisticada de impresión, siguiendo las directrices de una empresa de comercialización numismática que es la promotora de la modificación decorativa y quien establece los diseños y colores que deben sobreimprimirse. 
La manipulación decorativa no hace perder valor a las monedas que siguen siendo de curso legal, a pesar de estar prohibido modificar la moneda, sino que incrementa artificialmente bastante su precio de mercado, pero su sobrevaloración, aprecio y demanda se produce fuera de su ámbito de uso natural y cotidiano. Se trata de un tipo de monedas oficiales pero decoradas extraoficialmente que están destinadas exclusivamente al mercado mundial del coleccionismo numismático y por lo tanto para ser puestas fuera de circulación al ser acumuladas en las colecciones privadas de los aficionados a esta novísima modalidad de numismática colorida y populista.


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada A

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central, el bisonte aparece coloreado de violáceo muy oscuro con los cuernos blancos y las pezuñas blanquecinas, por lo que su aspecto recuerda la figura de un típico toro de lidia. Además de esto, todos los signos alfabéticos y numéricos aparecen coloreados en rojo bermellón resultando muy visibles. 

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color A
Imagen: Filatelia López

En la corona externa, plateada, las 12 estrellas aparecen coloreadas en dorado.
Se desconoce el número de piezas impresas en la primera edición, aunque quizás se trate de una emisión realizada en pequeñas cantidades según demanda del producto.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 7,50 a 11,95 €


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada B

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central el bisonte aparece íntegramente esmaltado en dorado, sobre un fondo de color blanquecino en el que aparecen representadas varias siluetas coloreadas en negro, rojo y amarillo de diversos animales, principalmente ciervas, imitando pinturas paleolíticas. 

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color B
Imagen: Filatelia López

Además todos los signos alfabéticos y numéricos aparecen coloreados en blanco. 
En la corona externa plateada, las 12 estrellas aparecen coloreadas en dorado.
Se desconoce el número de piezas impresas en la primera edición, aunque quizás se trate de una operación realizada según demanda del producto.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 10,50-13,95 €


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada C

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central el bisonte aparece íntegramente esmaltado en dorado, sobre un fondo grisáceo imitando un muro de roca agrietado en el que aparecen representadas siluetas coloreadas en negro y gris, predominantemente, de bisontes, imitando pinturas paleolíticas. 

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color C
Imagen: Eurocollection

Además todos los signos alfabéticos y numéricos desaparecen camuflados por el diseño escenográfico superpuesto. 
En la corona externa plateada, las 12 estrellas aparecen coloreadas en dorado.
Se desconoce el número de piezas impresas en la primera edición, aunque quizás se trate de una operación realizada según demanda del producto.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 11,50-13,95 €

Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada D

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central el bisonte no aparece esmaltado, sino en color propio de la aleación metálica. 
El  fondo de color amarillento y rojizo, está formado por la representación de las paredes de roca de la cueva y figuras fragmentarias de bisontes, imitando pinturas paleolíticas. 

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color D
Imagen:
Eurocollection

Además todos los signos alfabéticos y numéricos aparecen coloreados en blanco. 

Se desconoce el número de piezas impresas en la primera edición, aunque quizás se trate de una operación realizada según demanda del producto.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 11,50-13,95 €



Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada E

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central el bisonte aparece íntegramente esmaltado en color rojo bermellón, sobre un fondo de color plano amarillo dorado. Todos los signos alfabéticos y numéricos resultan poco visibles debido a haber sido coloreados en un color muy semejante al del fondo

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color E
Imagen: Eurocollection


En la corona externa plateada, las 12 estrellas aparecen coloreadas en dorado.
Se desconoce el número de piezas impresas en la primera edición, aunque quizás se trate de una operación realizada según demanda del producto.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 10,50-13,95 €


Moneda de 2 Euros, España: Cueva de Altamira, forma coloreada F

La particularidad de las monedas de esta subserie es que en la zona central el bisonte aparece sin esmaltado alguno, en color propio de la aleación metálica. El fondo de color plano aparece dividido en tres franjas coloreadas, la superior e inferior de color rojo fúcsia y la central de color amarillo anaranjado. Imitando la bandera española. 

Aspecto del anverso de las monedas de la subserie denominada 2€ Cueva de Altamira, Color F
Imagen: Eurocollection

Todos los signos alfabéticos y numéricos resultan muy visibles al aparecer coloreados en un color blanco puro que destaca mucho del fondo.
El precio de este tipo de piezas de moneda coloreada puede oscilar de 10,50-13,95 €


Nota exculpatoria

Aunque los coleccionistas numismáticos de tipo clásico, abominan de las monedas coloreadas, por considerarlas una manipulación caprichosa y poco respetuosa con el diseño original de la moneda, la verdad es que la oferta de este tipo de productos no ha parado de crecer durante los últimos 10 años.
 Es posible que el aumento de la demanda de monedas coloreadasque es el motivo que ha impulsado el aumento de la oferta de este tipo de productos, en el mercado del coleccionismo numismático mundial, provenga de coleccionistas jóvenes con una mentalidad más abierta e informal sobre la numismática.
Es posible que aún existan, o que puedan surgir, en el futuro, otras versiones más de la moneda conmemorativa de la Cueva de Altamira de 2015, pero a día de hoy, después de una búsqueda sistemática y exhaustiva, en Internet, no se han podido encontrar y documentar ninguna otra clase de moneda que no sean las presentadas en este trabajo.


Fuentes:

- Anónimo. Spain 50 pesetas, 1994: La Colegiata. Ucoin
- Anónimo. 50 Pesetas Cantabria 1994. Numista
- Anónimo. 2015. Spain 2015 - Cave of Altamira. 2 Euro swap club 02/14/2015
- Anónimo. 2015. 2 Euros Proof - Cueva de Altamira. Fabrica Nacional de Moneda y Timbre
- Anónimo. Nueva moneda española conmemorativa de 2 euros: Altamira. Coin Collection Market
- Anónimo. 2 euro Espagne 2015 Grotte d'Altamira couleur. Eurocollection
- Colectivo. Bison bonasus. Wikipedia
- Colectivo. Bison priscus. Wikipedia
- Colectivo. Moneda de dos euros. Wikipedia
- jeroja6. 2014. "Así se colorean las monedas de 2 euros conmemorativas". Numismatica Visual 27/08/2014
- Martín Rodríguez, Irene. 2012. "El cambio tipológico de la Peseta en relación con la formación de la España de las Autonomías". Ab Initio, Núm. Ext. 2
- Pérez, Fernando 2015. "La década prodigiosa" Cartera 1994. Carteras Españolas blogspot 19/06/2015
- Pérez, Fernando 2015. Cultura y Genialidades: Conmemorativa 2015 "Cueva de Altamira". Carteras Españolas blogspot 24/12/2015



viernes, julio 15

Los fósiles como motivo temático en la filatelia ibérica (18)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

!Una muestra del registro fósil leonés, en un sellos de correos español¡


Introducción

En la entrada de esta bitácora, publicada el 6 de septiembre del 2015 se presentaban las últimas emisiones de sellos postales españoles que estaban relacionadas con el patrimonio paleontológico español. Aquellas emisiones, igual que ésta, se produjeron dentro de la modalidad de emisión denominada sello postal "personalizado" cuya principal característica es que son promovidas por particulares. 
Con ocasión de esta entrada se presenta un caso muy similar a la anteriormente presentada, en cuanto a temática general y sistema de emisión postal. La diferencia más remarcable entre esta emisión filatélica y las anteriores es que en esta ocasión el protagonista del sello postal no es un mamífero fósil, sino un pequeño artrópodo fósil de ocho patas (arácnido) que de tan pequeño que es, necesita de la ayuda de una lente de aumento para resultar visible.


Juan Rincón, presidente de la Asociación Aragonito Azul, muestra una de las hojas con los sellos conmemorativos de la araña fósil de Santa Marina de Torre, recién emitidos por Correos. El ejemplar fósil real está expuesto dentro de una vitrina, a su derecha. Fotografía de C. Sánchez (ICAL)


Motivos de una emisión filatélica singular

La asociación mineralógica Aragonito Azul cumplía los diez primeros años de existencia hacia finales del mes de mayo y con la finalidad de celebrar y dar a conocer la efeméride, decidió emitir un sello de correos conmemorativo. La imagen elegida para protagonizar esa emisión postal especial fue la de un fósil leonés muy curioso, raro y difícil de encontrar. Se trata de una minúscula araña primitiva que vivió durante el periodo Carbonífero en lo que hoy es la comarca del Bierzo y que fue hallada en el yacimiento carbonífero de Santa Marina de Torre. El curioso y raro fosil de araña está expuesta en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre, donde la asociación mineralógica Aragonito Azul  desde hace años lleva desarrollando su ambicioso proyecto ‘Plinii Secundi’ con encomiables finalidades geoeducativas, georecreativas y geodivulgativas. Sus objetivos se alcanzan por medio de talleres, conferencias, exposiciones itinerantes y visitas guiadas a una exposición permanente ubicada en la sala denominada ‘Plinii Secundi’ en honor a un famoso naturalista romano situada en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre. 

Montaje expositivo de la roca que contiene restos de vegetación y la famosa araña fósil en la sala ‘Plinii Secundi’ en el Área de Geología y Paleontología del Museo Alto Bierzo de Bembibre. Bajo la lupa, una pequeña flecha negra guía la vista del observador para que pueda localizar facilmente el minúsculo fósil
Fotografía original de César Sánchez / ICAL
Imagen: InfoBierzo 


El geólogo leonés, un gran coleccionista de minerales y fósiles y un experto cazador y coleccionista de meteoritos José Vicente Casado Martínez fue el afortunado buscador a quien quiso la casualidad premiar su tesón con el hallazgo de este raro y minúsculo fósil de tamaño milimétrico. El raro ejemplar de araña primitiva fósil, fue cedido en depósito al Museo Alto Bierzo, por su propietario, para su exhibición pública en el Área de Geología y Paleontología, dedicada a la divulgación de la geología, la mineralogía y la paleontología de la comarca de El Bierzo (León).

Detalle de la vista a través de la lupa colocada sobre la muestra geológica. Una flecha ayuda a localizar la minúscula arañita al observador.

Por su carácter de rareza paleontológica excepcional y por su diminuto tamaño, se convertía en el fósil “perfecto” para ser el motivo central del sello conmemorativo, que será presentado este sábado durante los actos de celebración del décimo aniversario y que saldrá inicialmente con 250 ejemplares, en diez hojas postales de 25 sellos cada una.
Con esta emisión filatélica se pretende hacer un reconocimiento del gran valor de este hallazgo paleontológico y también llamar la atención sobre a la importancia de un yacimiento paleontológico de gran interés paleobotánico y paleoentomológico, como es el yacimiento carbonífero de Santa Marina de Torre.


El sello paleontológico conmemorativo

Con el formato general que es típico de esta modalidad de emisiones filatélicas, el sello conmemorativo de la efeméride reproduce una imagen fotográfica realizada con luz natural del ejemplar expuesto en el Museo Alto Bierzo de Bembibre en el lado inferior izquierdo aparece sobreimpreso Eophrynus sp.. 
Alrededor de la imagen aparece distribuido un texto explicativo. 
En el lado izquierdo: A/España/Correos Tusello
En el lado derecho: RFMT
En el lado inferior: X Aniversario ARAGONITO AZUL

Aspecto del sello paleontológico conmemorativo del 10º Aniversario de Aragonito Azul en un detalle del conjunto de una hoja de 25 ejemplares
Imagen: InfoBierzo

Se ha realizado una primera emisión postal muy modesta, pues inicialmente se han impreso solamente 250 ejemplares, distribuidos en diez hojas postales de 25 sellos cada una.
Toda persona interesada en poseer ejemplares de este sello singular, puede solicitarlo a la Asociación Aragonito Azul hasta agotar existencias, escribiendo a la dirección de correo electrónico aragonitoazul@hotmail.com o llamando al teléfono 627456333


La araña fosilizada protagonista del sello conmemorativo

Se trata de los restos fosilizados de una araña primitiva, del género Eophrynus. El ejemplar fue descubierta por José Vicente Casado en uno de los yacimientos de la cuenca carbonífera del Bierzo, concretamente en terrenos del denominado "Bloque Torre del Bierzo", en materiales de una capa de edad Estefaniense, del ciclo Carbonifero inferior, por lo que este ejemplar tendría una antigüedad de unos 300 M.A.
La coloración anaranjada de este ejemplar se debe al hecho de que el cadáver de la araña se fosilizó en el interior de un material sedimentario de posible origen volcánico en el que abundaban los minerales de hierro que originan los óxidos e hidróxidos de hierro que son muy abundantes en este tipo de rocas. Con el paso del tiempo fueron sustituyendo la materia orgánica original, pero conservando la forma y estructuras primitivas del animal, creando una especie de copia en la que aparece reflejado toscamente del cuerpo de la araña original. 


Aspecto muy aumentado del artrópodo fósil del género Eophrynus sp. (Araneae), hallada en los materiales de una escombrera de la mina Adonina, en Santa Marina de Torre (León)

Eophrynus es un género extinto de arácnidos prehistóricos perteneciente al extinto orden Trigonotarbida. Se trata de un tipo de arañas primitivas que vivieron en Europa durante el período del Carbonífero tardío. Este género de arácnidos fue descrito por primera vez en 1871 por Henry Woodward (geólogo)

Hasta hoy, únicamente, han sido reconocidas    dos especies de este género: Eophrynus prestvicii, en Inglaterra y Eophrynus udus, en Alemania.
Las especies de Eophrynus, al igual que sucede con otros arácnidos trigonotárbidos estudiados, fueron muy similares a las arañas modernas, pero se distinguían porque no podían producir seda y por que su abdomen estaba segmentado, como sucede en los insectos. 
La especie inglesa, E. prestvicii, se conoce a partir de un puñado de fósiles de buena calidad muy bien conservados, hallados dentro de nódulos formados por concreciones de siderita incluidas en el carbón. 
Recientes estudios de imágenes de este tipo de fósiles, obtenidas mediante el uso de rayos X han revelado que estos arácnidos primitivos estuvieron recubiertos por espinas defensivas quizás como una forma de protección contra sus depredadores. 

Representación de varios tipos de arácnidos trigonotárbidos. Dibujo original de Junnn 11   
Imagen: Wikipedia 

Los primeros arácnidos realmente similares a las arañas actuales fueron los del orden Trigonotarbida, que se encuentran entre los primeros artrópodos que poblaron la tierra firme. Al igual que las arañas modernas, los arácnidos trigonotárbidos eran terrestres, respiraban mediante pulmones en forma de libro y poseían ocho patas. Sin embargo no eran verdaderamente arañas modernas, ni siquiera ancestros de ellas pues no poseían glándulas secretoras de veneno ni de producción de seda; representan una línea evolutiva separada tempranamente del resto de los arácnidos, pero muy similar a las actuales arañas modernas.


Fuentes:

- Anónimo. Eophrynus. Wikipedia
- Anónimo. 2016. La araña más famosa del Bierzo se presenta en sociedad. El Bierzo digital, 19-07-2016: https://www.elbierzodigital.com/la-arana-mas-famosa-bierzo/146481
- Anónimo. 2016. Edición de sello conmemorativo del 10 aniversario fundacional de Aragonito Azul. Aragonito Azul Blogspot 23/05/2016
- Silván, V. 2016. Un sello con el “raro y curioso” fósil de una araña del Carbonífero celebra los 10 años de la asociación Aragonito Azul. Infobierzo 21/05/ 2016
- Silván, V. 2016. Aragonito Azul lanza un sello de correos con la araña fósil de Santa Marina de Torre para conmemorar su décimo aniversario. La Nueva Cronica, 21/05/2016

jueves, junio 16

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (20)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida

Los dinosaurios en los medios de comunicación españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos. 

Segundo periodo: de 1900 a 1919, inclusive (Continuación, 13ª parte).


Introducción:

La revista popular ilustrada, madrileña, Mundo gráfico publicó un pequeño articulo, muy ilustrado, titulado UN MONSTRUO DE LOS TIEMPOS ANTEDILUVIANOS, en la página 19, del nº 99, aparecido el 17 de septiembre de 1913 en el que se informaba del reciente hallazgo de los restos óseos de un dinosaurio gigantesco, en el territorio de una colonia alemana en África



UN MONSTRUO DE LOS TIEMPOS ANTEDILUVIANOS

Una nueva reliquia de los tiempos remotísimos del planeta, tiempos que precedieron en muchos millones de años á la aparición del hombre y durante los cuales se formaron las rocas cretáceas inferiores, acaba de ser puesta al descubierto por una misión científica, en la zona de Tendaguru (1), en el África Occidental alemana (2). Hánle designado con el nombre de Gigantosaurus (3) Africanus (4) y en verdad que tiene bien ganado el título, pues deja pequeñito al tremendo Diplodocus exhumado hace pocos años en América y que regaló al Museo de South Kensington el millonario Carnegie.



Reconstitución científica del "Gigantosaurus Africanus", cuya osamenta, casi completa, acaba de ser descubierta, comparado con el "Diplodoco", considerado como el mayor de los seres vivientes en los tiempos prehistóricos, y con el hombre. Medía el monstruo cuarenta y ocho metros de longitud y seis metros sesenta centímetros de altura, ó sea, próximamente, la talla de cuatro hombres.

Las dimensiones de este coloso antediluviano, según la reconstrucción de su osamenta, y de las cuales darán idea las fotografías y dibujo comparativos de esta plana, debieron ser los 48 metros desde la cabeza al extremo de la cola y los 6 metros y 60 centímetros de altura, en tanto que el Diplodocus, su pariente próximo, sólo media 25 metros de longitud y 3 de elevación. Ambos animales eran herbívoros y, probablemente anfibios.

El húmero del "Gigantosaurio" africano, comparado con la pata entera del "Diplodoco"

El descubrimiento ha causado gran sensación en el mundo científico, pues viene á aportar un nuevo y magnífico testimonio de la vida animal en ese período lejanísimo de la historia de la Tierra que produjo los formidables saurios que llevan los nombres de Triceratops e Iguanodon, y de los cuales han llegado hasta nosotros pruebas relativamente escasas, en lo que respecta á la fauna.

El húmero del "Gigantosaurio", comparado con un hombre de elevada estatura

De los hábitos vegetarianos del Gigantosaurio dan fe sus molares, recogidos casi íntegros en la excavación, y en cuanto á sus costumbres, serian las del hipopótamo, su minúsculo heredero en los grandes estuarios africanos.


Notas aclaratorias breves para la actualización del asunto

Desde los tiempos de la noticia, hoy resucitada, han cambiado muchas cosas en la geografía política africana y en el campo de la paleontología de dinosaurios, por eso se ofrecen a l@s lectores menos expertos, algunas informaciones elementales que les ayudarán a re-situar el tema presentado, en el espacio geográfico y paleontológico, de la actualidad.

(1) La Formación Tendaguru constituyen una formación geológica del Jurásico superior muy rica en fósiles que se encuentra en Tanzania. El ecosistema de dinosaurios es muy similar al de la Formación Morrison, con la presencia de Brachiosaurus y Dryosaurus en ambas, y otros dinosaurios de similares características.


Grupo de porteadores-excavadores nativos,   transportando un gran fragmento de hueso de un dinosaurio del género Giraffatitan, recién desenterrado, en 1912, cerca de la ciudad de Lindi, en un yacimiento de la Fm. Tendaguru, en la colonia del África Oriental Alemana, 
Imagen: Wikipedia

(2) El África Occidental alemana es un concepto que se refiere a un conjunto de  territorios que constituían las colonias alemanas situadas en la costa del oeste de África. Aquellos territorios coloniales corresponde con bastante aproximación a los de los actuales estados de Camerún, Togo y Namibia.

Colonias alemanas en África, en 1913, en rojo el África Oriental Alemana y en azul el África Occidental alemana
Imagen: Wikipedia

El África Oriental Alemana fue una colonia de Alemania en el África Oriental, que incluía lo que en la actualidad son los territorios de Burundi, Ruanda y la parte continental de Tanzania. 
Como la Formación Tendaguru se encuentra en Tanzania, es evidente que la ubicación del hallazgo, en el África Occidental alemana, que hace la revista ilustrada ha de ser un error o quizá una errata de linotipista.

(3) Gigantosaurus (gr “lagarto gigante”) es un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo, que vivió en el Jurásico superior (hace aproximadamente 152 millones de años, en el Kimmeridgiense), en lo que hoy es Europa.
Considerado un nomen nudum, es un saurópodo indeterminado. Hallado en Inglaterra, la especie tipo es  Gigantosaurus megalonyx, fue descrito por Seeley en 1869 y su nombre parte del complejo taxonomico Pelorosaurus-Ornithopsis.
El mismo nombre fue usado en un principio para denominar a restos de Tornieria, Janenschia y Malawisaurus.

Reconstrucción del supuesto aspecto en vivo del dinosaurio "Gigantosaurus" (=Tornieria) del paleoartísta alemán Heinrich Harder, realizada en 1912, para la colección de cromos titulada "Die Wunder der Urwelt", es decir, Las maravillas del mundo prehistórico
Imagen: Wikipedia

(4) Gigantosaurus africanus (E. Fraas, 1908) es ahora conocido como Barosaurus africanus, por lo tanto, los restos del enorme dinosaurio de la noticia de 1913, actualmente están formando parte de un género de saurópodos distinto del de sus inicios. 
En 1911 Richard Sternfeld revisando los restos los reubicó en el género Tornieria y denominó al saurópdo T. africana. En 1961 Werner Janensch revisando los restos los reubicó en el género Barosaurus y denominó al dinosaurio con el nombre actual.


Fuentes:

- Anónimo. Barosaurus. Wikipedia
- Anónimo. Gigantosaurus. Wikipedia
- Anónimo. Tendaguru Formation. Wikipedia
- Anónimo. Tornieria. Wikipedia

domingo, mayo 15

Arqueoetnopaleontología (6)

 por Heraclio Astudillo-Pombo, Universitat de Lleida

Los usos sociales y funciones culturales de los fósiles en la antigüedad o la necesaria contribución y la imprescindible colaboración de la arqueología (5)


Desplazamientos, por toda Centroeuropa, hace unos 12 000 años, de objetos de adorno colgantes, transportados por sus elaboradores y usuarios, durante la época Magdaleniense 


Introducción

La cultura Magdaleniense es una de las últimas culturas del Paleolítico superior en Europa occidental, que fue caracterizada por los rasgos particulares de su industria lítica y ósea. Su nombre fue tomado de "La Madeleine", cueva francesa de la región de Dordoña. Sucede a la cultura Solutrense.
El periodo Magdaleniense, que se extendió a lo largo del período glacial Würm IV, tuvo una secuencia alterna de clima frío y seco, y fresco y húmedo. Estos cambios climáticos acaecidos hace unos 12 000 años hizo modificar los hábitos cinegéticos y alimenticios, dando por finalizado al Magdaleniense con la transición al Aziliense.1

El periodo Magdaleniense es la época del del Paleolítico superior en la que se ha documentado el hallazgo de un mayor número de objetos prehistóricos de adorno-colgantes de uso personal. Este tipo de objetos etán presentes en la mayor parte de los sitios arqueológicos estudiados. 
Las causas de esta proliferación de sitios arqueológicos en Centroeuropa se encuentran relacionadas con factores ambientales. Comenzando a notarse su influencia en el Magdaleniense medio, pues en esa época las capas de hielo que cubrían el norte de Europa se fueron retirando progresivamente hacia el norte. Este cambio en el paisaje hizo posible la expansión de las poblaciones de toda clase de animales y, a continuación, es desplazamiento y la colonización de esa nuevas zonas de caza por grupos de cazadores-recolectores, que hasta entonces habían ocupado tierras más al sur.
Se elaboraron adornos-colgantes en una gran variedad de materias primas, mayoritariamente de procedencia animal, tales como dientes de animales vertebrados terrestres o marinos, contemporáneos o fósiles, marfil, hueso, asta o cuerna, también abundan los realizados con las conchas de moluscos marinos recientes y las conchas de moluscos fósiles, y de otras materias primas de origen mineral como el azabache y otros. 
Algunos de estos objetos, además, aparecen grabados. La presencia de ciertas decoraciones en varios yacimientos de diferentes regiones europeas, nos indica la existencia de contactos intergrupales a larga distancia. 


Representación gráfica de un grupo familiar de cazadores -recolectores, de cultura magdaleniense, realizando diversas actividades cotidianas y mostrando atuendos e instrumentos típicos de esa cultura y época histórica. 
Ilustración original de Luis Pascual Imagen: Magdalenienses al Sur del Duero. La Peña de Estebanvela (Segovia)

En el artículo que sirve de base a esta entrada se hace un recorrido por los diferentes objetos de adorno-colgantes documentados en los yacimientos magdalenienses centroeuropeos, con el fin de realizar una aproximación a la red de contactos existente entre los grupos de cazadores-recolectores en el ámbito centroeuropeo. 
También se estudia el contexto en el que se registraron estas piezas dentro de estratigrafías bien conocidas a través de las investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas. 
El análisis de determinados tipos de objetos de adorno-colgantes como son las conchas marinas de origen atlántico o mediterráneo, determinado tipo de piezas perforadas realizadas en azabache, como los rodetes y las representaciones femeninas esquemáticas "tipo Gonnersdorf", dientes de reno aserrados a la altura de los alvéolos o rodetes de hueso elaborados a partir de escápula) nos permite inferir la existencia de complejas redes de contacto a larga distancia de los grupos humanos durante el periodo Tardiglaciar.

En esta entrada, dados los objetivos específicos de este blog, consistentes en tratar sobre fósiles y sus relaciones con los humanos, como es costumbre, solamente trataremos sobre aquellos objetos de adorno-colgantes prehistóricos , de la época Magdaleniense que son de naturaleza paleontológica, ignorando a todos los demás.


Objetos magdalenienses colgantes de naturaleza paleontológica, en Centroeuropa 

Las materias primas usadas para elaborar objetos de adorno-colgantes, como ya se ha dicho más arriba fueron muy variadas y entre las de procedencia geológica-paleontológica hay que destacar las que se citan y explican a continuación.


A. Conchas de moluscos fósiles

En los yacimientos magdalenienses de Europa Central, las cuentas elaboradas con conchas de moluscos fósiles predominan sobre las elaboradas con conchas de moluscos recientes. Las conchas fósiles de moluscos proceden de depósitos paleontológicos más o menos cercanos a los sitios arqueológicos. Este es el caso de yacimientos belgas como Verlaine o Trou de Chaleux, con conchas fósiles de moluscos procedentes de la cuenca de París (Dewez, 1987; cf. Welter, 2001-2002).
De la cuenca de Mainz vienen conchas fósiles de ciertos moluscos, en particular de diferentes especies como Glycymeris sp., que se encuentran en Hohlenstien (Alemania) (Kraus, 2001) y Schweizersbild (Suiza) (Nüesch, 1902) en el suroeste de Alemania, o en Kesslerloch (Heierli, 1907) y Hollenberg-Höhle-3 (Sedlmeier, 1982) en Suiza.

Aspecto de una valva de Glycymeris 
nummaria con una perforación en la zona del umbo, para facilitar su suspensión. 
Imagen: Conchas de la cueva Fumane (NE de Italia) manipuladas durante el Paleolítico superior temprano

Las conchas de moluscos de un gran número de yacimientos del Magdaleniense de Moravia, como Kůlna, Býcí Skála, Hadí, Adlerova y Pekárna, provienen principalmente de yacimientos paleontológicos locales, pero también de sedimentos del Mioceno en los Cárpatos, así como de la cuenca de Viena (Hladilová, 1999) a bastantes kilómetros de distancia.
Las conchas del sitio polaco de Maszycka (Fissidentalium badense y Anadara sp.) Se recolectaron en Korytnica, 60 km al noreste de la cueva donde fueron hallados por los arqueólogos (Kozlowski et al., 1993) (Fig. 1).
Igualmente, es interesante señalar los ejemplos de conchas perforadas de dos especies de gasterópodos continentales como son Gyraulus trochiformis y Gyraulus sulcatus encontradas en diversos sitios magdalenienses en el sur de Alemania, como Petersfels o Felsställe (Affolter et al., 1994; Rähle, 1987a). 

Dos conchas fósiles de caracoles fluviales de la especie Gyraulus sulcatus, perforadas en la zona umbilical para pode ser suspendidas mediante un cordel
Imagen: Esteban Álvarez Fernández

Se trata de caracoles fósiles de agua dulce que provienen de los depósitos del Mioceno medio en la cuenca terciaria de Steinheim, Baden-Württemberg (Heizmann, 1992). Este tipo de colgantes se han registrado en algunos sitios bastante distantes, como en Neuchâtel-Monruz (Suiza), 300 km al sureste de la cuenca sedimentaria de Steinheim (Fig. 2).


B. Dientes

Los dientes más utilizados en este periodo para hacer adornos personales colgantes son los incisivos y los caninos de reno, contemporáneos. 
Los adornos-colgantes personales hechos de marfil, principalmente procedente de defensas de mamut son raros. Los ejemplos más importantes de este periodo son las piezas con forma de animales,  como el colgante en forma de erizo marico descubierto en Höhle Fels (Alemania) o en forma de un insecto coleóptero o escarabajo (Bélgica) o algunas de sus partes, como las púas de erizo de mar de Freudenthal (Suiza).
También se ha registrado el hallazgo de cuentas en forma de discos, en Nebra y Petersfels (Alemania), y además una punta de azagaya perforada, con una figura antropormófica grabada, en Ratirska (República Checa), y otros objetos diversos con decoración gráfica compleja, como unas placas en Jankovich (Hungría) y en Verlaine (Bélgica).

Curiosamente, en este trabajo no se mencionan objetos colgantes elaborados con dientes fósiles de tiburón 


C. Materias primas de origen mineral

El azabache era una materia prima común para la fabricación de colgantes durante el periodo Magdaleniense. Un gran número de yacimientos centroeuropeos han producido perlas o cuentas hechas de esta roca organogénica, siendo en general, objetos de tamaño muy pequeño, en algunos casos de menos de 0,5 cm. de diámetro,  de diversas formas: cilíndricas, bicónicas, esféricas, discoidales, etc..
En el caso del emplazamiento alemán de Gönnersdorf, fue posible reconstruir la cadena operativa de fabricación de estas perlas de azabache (Álvarez-Fernández, 1999).
Este tipo de objetos, son igualmente abundantes en sitios arqueológicos en el sur de Alemania (Moosbühl  y Petersfels) y en el norte de Suiza, muy especialmente en sitios arqueológicos del Magdaleniense tardío, como Dolní Vestonice (República Checa). 

A veces, junto con las cuentas de azabache aparecen otros tipos de objetos mucho más cuidadosamente trabajados. Algunos de los más importantes por su originalidad y perfección son las figuras de animales, en los sitios arqueológicos  de Teyjat (Francia) y de Petersfels (Alemania) y las imitaciones de púas de erizo de mar halladas en Kesslerloch (Suiza). 

También se ha registrado el hallazgo de finos discos o rodetes y de figuras femeninas "tipo Petersfels" en un grupo de sitios arqueológicos muy cercanos entre sí en el suroeste de Alemania y en el norte de Suiza. 

Aspecto de un colgante realizado en azabache, con una perforación en la parte superior, para poder ser suspendido, representando de manera sumamente esquemática el cuerpo de una mujer en  avanzado estado de embarazo. Posiblemente se trataría de un objeto de protección mágica (amuleto) con el que se creía favorecer la preñez y, tal vez, el buen parto de su portadora
Imagen: Los objetos de adorno-colgantes magdalenienses de Centroeuropa

Los discos o rodetes de azabache aparecieron en los sitios arqueológicos de Schweizerswild y de Kesslerloch (Suiza), y también en Ochozska (Chequia). Las figurillas femeninas “tipo Petersfels” provienen de sitios como Neuchâtel-Monruza (Suiza) y Petersfels (Alemania) (Álvarez-Fernández, 2006) (Figs. 7 y 8)

Aspecto de un disco o rodete tallado en azabache, con su correspondiente perforación central para poder suspenderlo
Imagen: Los objetos de adorno-colgantes magdalenienses de Centroeuropa

En general, el azabache debió encontrarse en depósitos geológicos cercanos a los sitios arqueológicos. Este es el caso de los artefactos de azabache de Gönnersdorf (Alemania), cuya materia prima, probablemente, provenía de los bancos de grava de las orillas del río Rin, donde en la actualidad se han encontrado cantos rodados de azabache arrastrados por la corriente (Álvarez-Fernández, 1999).


Mapa de distribución de hallazgos de adornos colgantes realizados en azabache, en diferentes sitios europeos magdalenienses. En el recuadro del lado superior izquierdo, la fotografía de una cuenta de pequeño tamaño, vista por el lado de la perforación.

Los depósitos geológicos donde resulta más abundante el azabache se encuentran en el sur de Alemania y el norte de Suiza, principalmente en Hegau y Schaffhausen (Erisen, 1991).

Aspecto de una plaquita de lignito/azabache, de forma rectangular que, en una de sus dos caras, presenta grabado el perfil de una cabeza de caballo. Objeto procedente del sitio arqueológico de Kesslerloch (Suiza)(Merk, 1875, Taf. VI) Imagen: L'art mobilier magdalenian en Suisse

En el trabajo consultado, no se mencionan hallazgos de objetos elaborados en ámbar, una resina fósil, correspondientes a este periodo histórico. En el caso de que se hubiese usado este material para elaborar adornos colgantes, probablemente se trataría ámbar de procedencia báltica, debido a la facilidad de obtención en las playas del mar Báltico, su mayor facilidad de transformación y la proximidad de la zona centroeuropea con la costa del mar Báltico.


Contexto social-cultural de los adornos colgantes, en Europa Central, durante el Magdaleniense

La investigación de los contextos de tipo social-cultural que rodeaba la elaboración y uso de las cuentas y los colgantes, hallados en los yacimientos prehistóricos, y su relación con otros elementos a los que aparece asociado ese tipo de hallazgos, como pueden ser ciertas herramientas de piedra, las estructuras funerarias, las estructuras del fuego del hogar, etc., permiten vincularlos a determinadas actividades, que pueden ser de tipo ritual o funerario, en relación con su finalidad de fabricación y de uso). 
Con el fin de llevar a cabo este tipo de investigación de manera efectiva, es necesario obtener información arqueológica de muy alta calidad. Pero la mayoría de los yacimientos del Paleolítico y Mesolítico de Europa Central se excavaron a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX. 
Las técnicas arqueológicas empleadas en esta época no solían ser suficientes para registrar objetos de adorno-colgantes, y si lo hicieron, rara vez indicaron en qué nivel se halló y casi nunca dio ninguna información detallada sobre la parte del sitio arqueológico donde se encontraban los artefactos hallados o sobre su asociación con los otro elementos arqueológicos presentes en ese punto del yacimiento (Álvarez-Fernández, 2006). 

Unos quinientos adornos personales, elaborados en diversos tipos de materias primas, se encontraron entre los escombros dejados por las excavaciones llevadas en Petersfels a fines de la década de 1920 (Albrecht, 1979; Albrechtet al., 1994) después de realizar un fino tamizado y lavado. Esto debería hacernos pensar en la gran cantidad de artefactos y de información sobre su contexto, que se perdió en el transcurso de las antiguas excavaciones arqueológicas en Europa Central. 
La mayoría de este tipo de objetos pequeños que se han registrados en yacimientos arqueológicos provienen de las llamadas “Capas de habitación”. Es decir, se encontraron en estratos sedimentarios formados por la acumulación de restos residuales de origen antrópico (residuos de trabajar la piedra o elaborar artefactos óseos, en relación con estructuras habitacionales, fuegos de hogares, etc. 
Resultantes de la excavación moderna de uno o varios sitios humanos de ocupación y de sedimentación de residuos domésticos. 
Posiblemente, muchos colgantes encontrados en las antiguas excavaciones se asociaron con artefactos de la misma categoría o de diferentes categorías, sin que realmente estuvieran relacionados. 

En el caso de las excavaciones modernas, la mayoría de estos objetos se encuentran aislados en el depósito, sin ningún contexto aparente. Sin embargo, hay ocasiones en las que grupos de objetos han sido descubiertos juntos, aparentemente, fueron colocados agrupados  intencionalmente. En los sitios arqueológicos de Europa central, es muy raro encontrar adornos personales inacabados del periodo Magdaleniense, en proceso de elaboración, abandonados en  las capas de habitación. 

En el sitio arqueológico de Gönnersdorf (Alemania), un asentamiento magdaleniense, al aire libre, se encontraron cuatro concentraciones de objetos, cerca de las que se identificaron varias estructuras habitacionales, formadas por alineaciones de losas de esquisto y de otras rocas, restos de postes hincados verticalmente y hoyos o pozos, conteniendo concentraciones de objetos o artefactos diversos.
 
El pozo 77, situado en la Concentración III, se interpretó como una acumulación intencional de artefactos varios (Terberger, 1997: 217). Tenía 42 cm de diámetro y 12 cm. de profundo. En su interior, había un número considerable de herramientas de piedra (siete buriles, 14 barrenadores, un barrenador de buril, etc.), así como cuatro fragmentos de aguja. Además, se encontraron más de 70 fragmentos de azabache, dos de los cuales fueron cuentas en proceso de fabricación (las perforaciones estaban sin terminar), cinco dientes de zorro, tres de ellos perforados, un fragmento de lava con un agujero, y discos o rodetes de esquisto en diferentes etapas del proceso de fabricación, uno completamente perforado, tres en el curso de ser perforado, y uno perforado pero que se había roto en tiempos prehistóricos. En mi opinión, este era un lugar relacionado con la producción de artefactos de diversos tipos, entre ellos adornos-colgantes  (Álvarez-Fernández, 1999,2006). Destinados a la ornamentación corporal individual o a la defensa mágica de la persona (amuleto)

En el pozo 19 de la Concentración I, se encontraron un gran número de artefactos en un sedimento de origen antrópico, rico en polvo rojo procedente de la pulverización de hematites para obtener pigmento de color rojo intenso. El pozo tenía 30 cm de diámetro y 10 cm de profundidad y estaba cubierto por una gran losa de esquisto. Dentro de ese agujero se encontraron seis caninos atrofiados de venado perforados y teñidos de color rojo, 38 cuentas pequeñas de diferentes materiales y formas, algunas de ellas hechas de azabache de formas discoidales, rectangulares, bicónicas, etc.), y dos dientes perforados de zorro ártico. Todos estos objetos habían sido perforados con la intención de ser utilizados como colgantes. Este pozo ha sido identificado como un depósito en el que se había colocado un collar, que posteriormente fue cubierto por los restos de un sitio magdaleniense de ocupación (Bosinski, 1979a: 143). El estudio detallado de estas piezas permitió comprobar que estos elementos mostraban marcas de desgaste por utilización en sus perforaciones (Álvarez-Fernández, 1999). Esta misma interpretación es igualmente plausible para algunos de las cuentas de conchas registradas en Andernach-Martinsberg-2. 

En el pozo 12  de la Concentracion II de este sitio al aire libre, se encontraron un total de 46 ejemplares del gasterópodo H. sanguineus y un ejemplar de Cyclope sp. (cf. Cyclope pellucida), también restos líticos y huesos de mamíferos (caballo y zorro ártico) (Eickhoff-Cziesla, 1992; Street, 1993) (Fig.9). A estos elementos concentrados, se pueden agregar otros dos ejemplares de la primera de las especies mencionadas, que se recuperaron de la capa de ocupación magdaleniense, muy próxima al pozo mencionado. 
Este hoyo ha sido interpretado como un contenedor intencional de objetos con fines desconocidos (Veil, 1984: 191). El análisis de estas conchas de caracol muestra que las perforaciones se habían pulido mediante el uso (Álvarez-Fernández, 2006). 
Otra forma de obtener datos sobre el contexto de los objetos, es el estudio de las estructuras funerarias que los contienen. Esto nos dan información sobre los posibles bienes que acompañaron al cuerpo del difunto (respecto a su posición o distribución sobre el cuerpo, las combinaciones de pigmentos utilizadas para maquillar un collar, etc.). 

Convergencias y divergencias entre los ornamentos colgantes magdalenienses de la zona central y de la zona occidental de Europa

Los datos actualmente disponibles sobre hallazgos de adornos personales colgantes en los sitios arqueológicos magdalenienses, en Europa Central, indican que existían contactos regulares con otros grupos ubicados en el suroeste de Europa. La prueba más clara de estos contactos es la presencia de conchas perforadas de moluscos marinos contemporáneos, del Mediterráneo y del Atlántico, en zonas centroeuropeas que se encuentran a más de 600 km de distancia de esas costas.
La presencia de conchas perforadas de especies de gasterópodos exclusivamente mediterráneos, como Cyclope pellucida o Homalopoma sanguineum, se ha observado no solo en Europa Central sino también en yacimientos magdalenienses del suroeste de Europa, en la Dordoña (Francia), a lo largo de los Pirineos y en Cantabria (España)(Álvarez-Fernández, 2006)
La existencia de conchas perforadas de gasterópodos de las especies Littorina obtusata y Nucella lapillus, que ahora son especies típicamente atlánticas, podría sugerir contactos con ambas costas, ya que ambas especies podrían haber colonizado el Mediterráneo durante el período Glacial Tardío.
Sin embargo, el hallazgo de conchas perforadas de estos moluscos recientes, solo se ha registrado, hasta ahora, en los sitios más occidentales de Europa Central, ubicados en las cuencas del Rin (sitios de Gönnersdorf y Munzingen) y el Alto Danubio (sitio de Höhle Fels). 

La presencia de conchas de moluscos fósiles es más difícil de interpretar y de evaluar, ya que la misma especie puede aparecer en varias cuencas sedimentarias a la vez. Sería lógico suponer que las conchas fósiles se recogieron en el yacimiento paleontológico más cercano al sitio arqueológico. Aun así, la identificación de estos moluscos fósiles sugiere que existieron contactos de largo alcance entre diverso grupos de cazadores-recolectores centroeuropeos y otros de fuera de esa área geográfica (Affolter et al., 1994; Flébot-Augustins, 1997; Floss, 1994; Hladilová, 1999; Kozłowski et al., 1993; Lazar, 1974; Rähle , 1983; Sedlmeier, 1982; Welter, 2001-2002).

La materia prima de origen mineral más utilizada en aquella época para elaborar adornos colgantes fue el azabache. Esta clase de roca organogénica es también muy común en los yacimientos magdalenienses del resto de Europa. 
Como se pueden encontrar depósitos de azabache cerca de muchos sitios arqueológicos europeos, es lógico suponer que este material es un tipo de materia prima de procedencia local. 
El azabache además de utilizarse para la fabricación de abalorios como cuentas de diversas formas, también se utilizó para hacer estatuillas de animales. 
Los discos con perforación central (rodetes) y las figuras femeninas del “tipo Petersfels” solo se conocen de yacimientos arqueológicos magdalenienses de la región de Europa Central (Álvarez-Fernández, 2006) 


Consideraciones finales

La mayoría de los ornamentos personales colgantes registrados en la excavación de los sitios arqueológicos magdalenienses de Europa Central provienen de su sector occidental, donde el número de sitios arqueológicos conocidos es mayor que en el resto de la zona. 
Desde el Magdaleniense medio en adelante, la presencia de adornos colgantes en esta zona es precisamente una clara evidencia de contactos con zonas del suroeste de Europa, que era donde las conchas de ciertos tipos de moluscos marinos de origen atlántico o mediterráneo se transformaban en cuentas.
La procedencia de las demás materias primas con las que se fabrican estos objetos colgantes de adorno es casi imposible de establecer, pero los objetos colgantes de adorno debido a su reducido tamaño y poco peso, eran fáciles de transportar, lo que los debió convertir en unos artefactos ideales para transportar a bastante distancia para intercambiarlos con gentes de otras regiones. Este podría ser el caso de los caninos atrofiados de ciervo rojo, recortados y perforados para ser usados como adornos colgantes, encontrados en sitios arqueológicos magdalenienses en Europa Central, donde no se han hallado otros restos óseos de este animal entre el conjunto de restos óseos de fauna alimentaria, lo que demuestra que, en esta zona, este animal no fue cazado para ser consumido. 
La presencia de artefactos elaborados con otras materias primas comunes, podría indicar que el grupo humano los fabricó con materiales obtenidos localmente, quizás imitando algunas veces, las mismas formas y decoraciones típicas que usaban sus vecinos próximos, mientras que en otras ocasiones, quizá, la presencia  podría ser el resultado de intercambios con otros grupos humanos venidos de lejos que los visitaron. Los ornamentos colgantes personales magdalenienses, encontrados en Europa Central sugiere la existencia de una red bastante compleja de contactos sociales entre diferentes grupos de cazadores-recolectores europeos durante esta época.


Nota aclaratoria

Como sucedía en las entradas anteriores de esta misma temática, el contenido de esta consiste en una selección de aquellas partes del texto original consultado que resultaban más relevantes en relación a los objetivos específicos del blog FFI. Reconstituida con muy escasas modificaciones de contenido y estilo, siempre realizadas con la finalidad de mejorar la comprensión de ciertos conceptos complejos, por parte de los lectores que no están habituados o especializados en arqueología ni en paleontología.


Fuentes

- Anónimo. Magdaleniense. Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Magdaleniense
- Álvarez Fernández, Esteban (2009). Los objetos de adorno-colgantes magdalenienses en movimiento, una puesta al día de los datos disponibles para Centroeuropa. Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología. Nº 63, págs. 45-59.  Departamento de Prehistoria. Ediciones Universidad de Salamanca 
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