martes, enero 28

El registro fósil, recogido y explicado por la literatura popular (5)

por Heraclio Astudillo Pombo, Universitat de Lleida, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl


La leyenda de "las patadas del demonio", de la ermita de La Posa, en Isona (Pallars Jussà, Lleida)
Segunda parte

Recapitulación:

En la entrada publicada el 30 de septiembre pasado, se expuso la curiosa interpretación pre-científica, de tipo fantasioso-religioso, que hicieron los pobladores de la villa de Isona, hace algunos siglos, de un conjunto de numerosas concavidades, existentes en una superficie inclinada de roca caliza, cercana a una ermita dedicada a la Virgen María.
El que esto escribe pudo recoger, casualmente, una narración legendaria de boca de un habitante del lugar, tal relato popular debió servir para intentar comprender la presencia y explicar o justificar el origen de una inexplicable concentración de concavidades, en forma de una especie de rastros caóticos, constituido por numerosas concavidades, de origen desconocido. Tales depresiones aparecían a en cierto lugar de la ladera de un cerro, a la población leridana de Isona, sobre cuya cima se asentaba la ermita de la "Verge de La Posa".
De la primitiva explicación legendaria que debió ser ampliamente conocida en la subcomarca, a finales del siglo XX, sólo parecía haberse conservado un topónimo.



Causas más probables de la interpretación errónea, fantasiosa, religiosa y acientífica, de un indescifrable conjunto de concavidades en una superficie pétrea


Reflexión inicial:

Aunque esta entrada y la siguiente, así como su contenido, inicialmente, no estaban previstos, la recepción de un correo electrónico, ridiculizando a los desconocidos autores de la interpretación mítico-legendaria y de la correspondiente leyenda etiológica, me han motivado a redactar dos entradas en las que intentar defender a sus autores, explicar sus métodos y a justificar sus conclusiones, erróneas y estrafalarias.
Se equivocan, completamente, quienes puedan llegar creer que nuestro@s ancestr@s eran personas idiotas, por el hecho de llegar a idear interpretaciones de un fenómeno geológico, tan bizarras y alejadas de la realidad, confundiendo ciertas concavidades rocosas, con pisadas diabólicas.


Las personas sencillas, sin ninguna clase de conocimientos científicos, disponen de conocimientos empíricos y de concepciones del mundo real e imaginario, generadas por sus creencias comunes y su lógica particular, propias de comunidades de un determinado lugar y de una época histórica específica.
Pintura al óleo, de Jean-François Millet, titulada "Las espigadoras", realizada en 1857.
Imagen:
Jean-François Millet

Debe recordársele a quienes se mofan de las habilidades de los antiguos que nuestr@s antepasad@s han sido capaces, durante el último millón de años, más o menos, de interpretar de forma más o menos acertada todo aquello que estaba al alcance de sus capacidades sensoriales y era descifrable con sus capacidades intelectuales. Su aciertos en cuestiones realmente relevantes para la supervivencia, les permitieron superar situaciones muy adversas, sobrevivir a grandes catástrofes y sacar gran provecho de recursos naturales escasos. Sus logros ha hecho posible que tod@s nosotr@s estemos, hoy, presentes el el planeta y dispongamos de una cultura material e inmaterial, impensable hace sólo una medio siglo.



Situación y descripción del lugar:

El extraño fenómeno geológico, denominado popularmente "les potadas del demoni", "las patadas del demonio", aparece sobre la superficie de un afloramiento rocoso, muy próximo a la ermita de la Mare de Déu de La Posa. Un santuario muy popular y frecuentado por los habitantes de Isona y de otros núcleos habitados de los alrededores. Está a sólo 3 km. de distancia del pueblecito de Isona y 3,5 km. del de Sant Romà d'Abella, cercanía que facilita las romerías religiosas o/y recreativas.
El espacio conteniendo el conjunto de las supuesta marcas demoniacas, consistía en una zona en forma de triángulo invertido, situado en la ladera,  a unos 100 m., de distancia de la puerta principal del santuario mariano, en un lugar situado un poco 
más abajo del santuario mariano.

Ermita de la Mare de Déu de la Posa, en Isona, vista por su lado de Poniente. El flanco más próximo y mejor orientado a la zona con las marcas diabólicas. Fotografía original de Gustau Erill Pinyot
Imagen: Mare de Déu de La Posa


Las incomprensibles marcas cóncavas, de contornos redondeados, con formas circulares o elípticas, parecían haber sido vaciadas o estampadas sobre una superficie de roca arenisca. La ladera y la roca afectadas presentan una mediana pendiente, orientación NO e inclinación hacia el fondo del barranco que, antiguamente, era conocido como barranco de La Posa, a pesar de que tanto entonces como ahora, aparecía cartografiado con el nombre de barranco de Colomera.

Aspecto de una de los millares de concavidades existentes en el yacimiento icnológico de La Posa, una vez extraído el suelo y los cepellones de la vegetación que las "okupaba".
Ésta icnita debe medir unos 40 x 30 cm., aproximadamente, pero existen otras mayores o menores que comparten un aspecto semejante y un origen común. Fotografía de Gustau Erill i Pinyot
Imagen: Mare de Déu de La Posa



¿Es razonable imaginarse un posible "Making-of"?

Por lo que, sobre este extraño y legendario lugar, se ha podido averiguar, parece ser que, en los últimos siglos, sólo ha recibido una única interpretación mítico-legendaria. Protagonizada por el arcángel Gabriel, el ángel más poderoso de su gremio y por su antagonista el Diablo, el demonio más poderoso de su gremio. Según la leyenda y creencia popular, las marcas en la roca, atestiguarían la veracidad del relato y la ubicación del lugar del enfrentamiento entre entre ambos personajes, en la violenta disputa por el dominio de la ermita.
Para que pueda comprenderse cómo pudo ser posible que los lugareños de Isona llegasen a una interpretación que hoy día puede parecer tan estrafalaria, fantasiosa y poco acertada, se intentarán reconstruir cuáles debieron ser las condiciones naturales, cuya observación habría podido conducir hasta una interpretación tan poco acertada, como bien adaptaba y coherente con el cuerpo de conocimientos físico-naturales de los que podía disponer una persona vulgar, en aquella zona remota y poco ilustrada, muy semejantes a los disponibles en cualquier región española de esa misma época.


Grabado antiguo representando un paisaje y una escena común en la Europa moderna de siglos pasados. Labriegos, por lo general, analfabetos, realizando diferentes labores agrícolas en los campos, no lejos de la población.

El proceso de reconstrucción histórica, partirá de las condiciones naturales que debió tener el lugar en el que está emplazado el yacimiento de icnitas, tendrá en cuenta el contenido del relato legendario y los posibles efectos de la influencia que la combinación de pensamiento mítico-religioso y desconocimiento geológico, cualidades que debieron caracterizar a los antiguos pobladores enfrentados a resolver el misterio de las numerosas marcas en la roca, pudo tener en el resultado de sus elucubraciones.

Un grupo de geoturistas, visitando el yacimiento de icnitas de La Posa. El aspecto actual del terreno es muy diferente del que tuvo hace, tan sólo, unos cuarenta años, cuando la gran mayoría de las concavidades no estaban a la vista, rellenas de tierra y cubiertas de matas de hierbas.
Imagen: Lleidatur

Antiguamente, las marcas visibles en la superficie rocosa, no podía sera tantas y tan clara como ahora pueden verse, no se había realizado la limpieza, a fondo, de la zona. Además se decía que las "potades del dimoni" sólo aparecían en una zona de la ladera, muy próxima a la ermita y a lo largo de un sendero llamado "Drecera del Dimoni" o "Drecera de les Potades del Dimoni". Una especie de atajo que desde la explanada de la ermita descendía hasta las cercanías del fondo del barranco de la Colomera, posiblemente causado por una combinación de erosión pluvial y animal. Antiguamente las condiciones naturales eran muy distintas a las actuales, conseguidas mediante la destrucción del suelo y vegetación que enmascaraba la mayor parte del yacimiento. La "limpieza" del yacimiento icnológico de La posa, fue llevada a cabo entre 1984 y 1985, para que, pudiera realizarse el estudio científico de unas icnitas que se presuponían causadas por dinosaurios y que si se confirmaba podía llegar a ser la bomba atómica de la dinosauriología europea.

Vista aérea de la zona, en una fotografía reciente. El yacimiento icnológico, es la franja de terreno alargada, de unos 270 x 40 m., rectangular, grisácea y en disposición diagonal. Resulta bien visible por haberse eliminado su primitiva capa de suelo y cubierta vegetal. La ermita, es el edificio, aislado, que aparece en el ángulo inferior derecho (42° 7.536', 1° 4.684'), donde finaliza la carreterita asfaltada L-511, para el acceso motorizado.
Imagen: Google Maps


Los únicos científicos que, durante el siglo XX, conocieron el lugar en el que aparecían las concavidades o icnitas, en las mismas o parecidas condiciones de visibilidad que las conocían los lugareños de la población de Isona y de sus alrededores que aún podían conservar alguna opinión o creencia relacionada con la antigua interpretación legendaria, debieron ser los paleontólogos Alexander Liebau y Margarita Díaz Molina. Ambos paleontólogos estuvieron prospectando por la zona con motivo de la realización de los trabajos de campo, para sus respectivas tesis doctorales. Liebau visitó la zona y el lugar en 1970, citando que existía un yacimiento de icnitas, en las cercanías de Isona, sin poder precisar cual podía ser su origen, concreto, situándolo en el Cretácico superior (Maastrichtiense).

Antiguo corte geológico desde Isona (W) hasta la ermita de La Posa (E), en el que se puede ver la distinta distribución de materiales geológicos a ambos lados del barranco de la Posa que es la depresión representada entre ambos puntos. Las denominadas "pisadas del diablo" están situadas en la parte alta del lado derecho del barranco, en esta imagen, bajo la ermita.
Imagen:
Cretàcic. Estudi dels principals jaciments fossilífers peninsulars

Margarita Díaz visitó la zona y el lugar en 1980, puntualizando que el yacimiento estaba en las cercanías de la ermita de La Posa y alertando de la posibilidad de que pudiera tratarse de icnitas de dinosaurios, aspecto particular que comunicó a un dinosauriólogo, por si pudiera interesarle realizar una investigación detallada del fenómeno.

Continuarà

miércoles, enero 1

El registro fósil español y portugués, en el humor gráfico ibérico (2)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida

¡Año Nuevo, chistes viejos!
Humor gráfico, paleontológico, creado por paleontólog@s de la UCM... ¡ Hace la friolera de 50 años!

Con ocasión del inicio del año 2014, en que se cumple el medio siglo de antigüedad, de unos chistes paleontológicos, inventados y dibujados por historietistas gráficos aficionad@s que por entonces colaboraban o formaban parte de la Cátedra de Paleontología, de la Facultad de Ciencias, de la Universidad Complutense de Madrid.
Podríamos denominar estas creaciones como "chispas de humor" porque aligeraban humoristicamente los sesudos contenidos científicos de la revista COL-PA, contracción de Coloquios de Paleontología. Además podemos catalogarlos como "humor juvenil", por la edad de sus realizadoras/es en ese momento y como "humor blanco" por el tono suave del mensaje y la forma amable de presentación de las situaciones representadas.
¡Que tiempos aquellos, en los que casi todo lo deseado estaba por llegar y casi todo parecía posible...!

El hallazgo del material gráfico cuya presentación se inicia hoy, se produjo casualmente al tropezarse quien esto escribe con unas curiosas imágenes de calcografías, hace unos meses, en Internet. Tales calcografías pertenecían al
 Museo de la Geología de la Universidad Complutense de Madrid y aparecían catalogadas bajo el título: HUMOR FÓSIL. Chistes publicados en COL-PA y otras publicaciones

Aspecto de una de las 18 planchas de grabado calcográfico o huecograbado, mostradas en la página web del Museo de la Geología de la UCM, dedicada al "Humor Fósil" de COLPA
Imagen: Museo de la Geología. Universidad Complutense de Madrid
 
Inmediatamente, se inició la búsqueda y se localizó, en Internet, el fondo en el que deberían haberse conservado, digitalizados, los diversos números de COLPA. El hallazgo se produjo en el archivo digital de Revistas Científicas Complutenses. El proceso de registro, se volvió más lento y farragoso de lo previsto puesto que nos encontramos con que el índice no incluía los chistes y que el contenido de cada nº de COLPA, al ser digitalizado, había sido fragmentado y conservado en forma de numerosos documentos PDF, independientes, que había que ir abriendo y cerrando individualmente. Se inició la exploración de todos los pdfs, a partir del nº 1, publicado en 1964, pero conseguir ir localizando los diferentes chistes gráficos, paleontológicos, costaba lo suyo en tiempo y paciencia por las causas antes apuntadas.

Cubierta del número 1, de COL-PA, publicado en abril de 1964. Este diseño se conservó, exactamente igual, hasta el nº 32, publicado en 1977.
Imagen: Blog paleontológico de Carolina


Pronto pude darme cuenta que los chistes de "Humor fósil" no debieron constituir una sección fija, ya que no aparecían en todos los números de COLPA, ni mantenían una posición fija ya que no aparecían en unas determinadas páginas. 
Algunas veces, los chistes parecían acompañar el artículo científico escrito por la persona o que hacía referencia a una situación paleontológica, caricaturizadas, con cuyo contenido tenían alguna relación los personajes y el motivo del chiste. En otras ocasiones, parecían ser bromas autónomas, independientes del contenido del articulo científico o de la nota informativa. Pero quizá esta opinión, esté equivoca y se deba a la ignorancia del contexto científico y humano con el que estaba relacionado el chiste. De manera que nos hemos podido vincular el chiste, con ciertos miembros de la cátedra, ni con determinados sucesos, en los que supuestamente hubieran podido estar implicados.
Buscando nueva información, en Internet, sobre el fenómeno humorístico-paleontológico de la COLPA fui a parar al Blog paleontológico de Carolina en el que pude encontrar que Carolina Fuentes hacía unos comentarios interesante para comprender mejor el origen y la función de la revista COLPA durante la primera etapa de su existencia: 1964-1974:

Chiste en el que su joven autora, se representaba a sí misma como ilustradora científica, absorta ante su mesa de dibujo. A su espalda, un espectral hombre fósil, se ofrece a colaborar en su trabajo, como amable informador, experto en Paleolítico inferior. Autora Carolina Fuentes, apareció publicado en 1964, en el nº 3 de COLPA
Imagen: Blog paleontológico de Carolina


Inicialmente, la revista "COLPA nació para recoger los resúmenes de los coloquios científicos que desde 1960 se celebraban organizados por la Cátedra de Paleontología, de la Facultad de Ciencias de Madrid, impartidos tanto por paleontólogos de fama mundial (Crusafont, Dubinger, Biberson...) como por los alumnos de de 4º y 5º de Ciencias Biológicas y Geológicas.
Además de estos resúmenes, se hacía referencia a las diversas actividades programadas por la Cátedra: viajes, excursiones, intervenciones en Congresos, convocatorias, notas bibliográficas, bodas, etc.


Un jovencísimo EAE, todavía con sotana "made in S.I.", persigue desesperadamente a un chucho cleptómano que acaba de robarle el ejemplar G3 F12. Uno de los huesos fósiles de elefante antiguo que constituían las célebres colecciones del futuro Museo de Ambrona que estaba a punto de abrir sus puertas al público. Este fue el primer museo 'in situ', español y europeo, ubicado sobre un yacimiento cuaternario que, en esa época, se abría en toda Europa.
Obra de Carolina Fuentes, apareció publicado en el nº 2 de COLPA, en 1964.
Imagen: Blog paleontológico de Carolina


Todo ello gracias al interés y el esfuerzo de tres profesores de la Facultad: D. Bermudo Meléndez y D. Emiliano Aguirre por parte de la Cátedra de Paleontología y D. Eugenio Ortiz (de la Cátedra de Genética) y el trabajo de varios alumnos de Biológicas y Geológicas que amaban a la Paleontología, entre los que yo me encontraba."

Un personaje que por la vestimenta ha de ser un cura, huye perseguido por un enfurecido Elephas (Palaeoloxodon) antiquus, ofendido porque el eclesiástico ha osado profanar su restos óseos, al intentar obtener datos biométricos, para sus estudios paleomastozoológicos.
Este chiste, como en el caso anterior, se relacionaría con el yacimiento de Ambrona (Soria) y con el trabajo de investigación y organización de los hallazgos, por parte de EAE. S.I. *
Obra de Carolina Fuentes, apareció publicado en el nº 1 de COLPA, en 1964.
Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes


A raíz de la lectura del documento citado, anteriormente, decidí ponerme en contacto con Carolina Fuentes, a la que solicité el favor de reunir los chistes de COLPA que yo no había podido localizar, en mis búsquedas por Internet, con la premura esperada. Indicándome quiénes habían sido sus autoras/es, en qué nº de COLPA y en qué año habían salido publicados.
Al cabo de un par de semanas Carolina me remitió, vía correo electrónico, el material solicitado, que incluía 21 chistes, todos ellos publicados en COLPA, desde el nº 1 hasta el nº 25. Informándome de que su colección personal, carecía de todos los restantes números publicados, posteriormente y que el trabajo infográfico había sido llevado a cabo por su hijo Manuel.


Visión humorística del regreso del eclesiástico EAE*, al final de su jornada laboral, en la UCM, al convento de "La Compañía S.I.". El científico, aparece representado en compañía de una imaginaria fauna pleistocena, propia del yacimiento de Ambrona (Soria). El "hermano" portero saluda, con guasa, al recién llegado investigador porque, como de costumbre, aún le quedan algunos "deberes" académicos que completar, relacionados con su Tesis doctoral que deberá realizar, intercalándolo en el programa de actividades comunitarias del convento.
Obra de Carolina Fuentes, apareció publicado en el nº 4 de COLPA, en 1965.
Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes


Después de revisar, personalmente, los siguientes diez números de COLPA (26-35), abriendo y cerrando unos 40 pdfs, sin conseguir hallar ninguna nueva muestra de "humor fósil", se concluyó, de forma muy precipitada e insuficientemente fundamentada, que muy probablemente la especie Humorus fossilis uceemensis debió extinguirse, en su hábitat de la COLPA, a mediados del año 1974, siendo el nº 25, el último en el que se ha podido constatar la pervivencia del último ejemplar, de esa curiosa especie. Especie creada a imagen y semejanza de las personas y personajes más relevantes y de sus circunstancias y manías personales. Protagonistas que compartían el ecosistema académico, con l@s autor@s que los reflejaban humoristicamente a través de situaciones cómicas que debieron estar relacionadas con determinados sucesos laborales, personales o académicos y bromas de de colegas. Los sucesos distorsionados cómicamente y representados gráficamente, deben recoger situaciones reales o imaginadas protagonizadas por personajes más o menos identificables, en la actualidad pero que en aquella época debieron resultar totalmente reconocibles para quienes conocieran el contexto real de las historietas por estar implicados o por "conocer detalles de primera mano", a pesar de la distorsión humorística aportada por algun@s colegas de aventuras intelectuales y compañer@s de vivencias departamentales.

Foto de un grupo de escolares del CEIP San José, de Totana (Murcia), posando para la posteridad, ante la vieja reproducción, a tamaño natural, de un ejemplar de "elefante antiguo", compárense las dimensiones relativas, entre uno y otros.
El esqueleto completo, de esta especie de proboscidio que vivió, en la zona, hace unos 300.000 años, fue el hallazgo más importante que se realizó en el yacimiento de Ambrona, por lo que ese tipo de animal se constituyó en el emblema de este museo y yacimiento, sorianos.
Imagen: CEIP San José, Totana (2011)

 
 Agradecimientos

A Carolina Fuentes y a Manuel Meijide (El Artesano Numantino), sorianos de pro, por haber ocupado su tiempo, precioso y fugitivo, en ayudarme a reunir y datar un material con el que pudiera cumplir mis objetivos de documentación.

Nota

Como much@s lectores del gremio paleontológico ya saben o han llegado a sospechar las iniciales EAE corresponden al insigne profesor Emiliano Aguirre Enríquez.

Fuentes

- Anónimo. Emiliano Aguirre Enríquez. Wikipedia
- Anónimo. Coloquios de Paleontología. Archivos. Revistas Científicas Complutenses
- Anónimo. Humor Fósil" Chistes publicados en COL-PA y otras publicaciones.
Museo de la Geología de la UCM
- Anónimo. Indice de la revista Coloquios de Paleontología. Archivo de Revistas de la Universidad complutense de Madrid
- Anónimo. Bermudo Meléndez. Wikipedia
- Fuentes Vidarte, Carolina. 2012. COLPA, Coloquios de la cátedra de Paleontología. blog paleontologico de carolina, viernes, 10 de febrero de 2012
- Fuentes Vidarte, Carolina. 2013. Comunicaciones personales de 17/12/2013 y 14/10/2013
- Sesé, C. y Soto, E. 2009. "Aportación del Museo Nacional de Ciencias Naturales al conocimiento de los mamíferos del Cuaternario de España", en J. Lobón-Cerviá, J. Morales (Edit.), Notas para la historia reciente del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales - Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 24, pp.153-210
- Villaescusa Fernández, Lucía. 2011. Emiliano Aguirre Enríquez. Un paso adelante en la paleoantropología española. ArqueoWeb, 13, julio 2011: 108-134


sábado, diciembre 21

Felicitación a l@s lectores/as y colaboradores/as del año 2013

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida

 

A tod@s l@s lectoras y lectores de esta bitácora, se os desean unas felices fiestas y un venturoso Año Nuevo  

En agradecimiento a haber dedicado, una parte de vuestro precioso tiempo, en conocer algunos de los, sorprendentes, resultados de nuestras investigaciones etnopaleontológicas, peninsulares.

También, se os desean los mismos benéficos "dones" a tod@s aquell@s personas que han dado a conocer esta bitácora, en su círculo social o en Internet,  recomendándola o enlazándola a las suyas. 
 
Y que durante el próximo año, ninguna dificultad consiga impedirnos, seguir "peleando/pedaleando", para intentar alcanzar o, al menos, aproximarnos a nuestros "sueños", por difícilmente alcanzables que parezcan 

 
Los expresados deseos de felicidad y ventura, se hacen extensivos y, especialmente, intensivos a tod@s l@s colaboradoras y colaboradores de este blog.   
En agradecimiento a haber contribuido, en el transcurso del año 2013, con alguna aportación personal, grande, mediana o pequeña, relacionada con aspectos sociales del registro fósil peninsular. 


Estos han sido l@s colaboradoras y colaboradores, del blog, a lo largo de todo el año 2013:


- Agulló Ferrándiz, Hipòlit, en Cocentaina (Alicante)
- Aragonés Salvat, Albert, en Tortosa (Tarragona)
- Arasa Tuliesa, Álvaro, en Tortosa (Tarragona)
- Ardèvol Oró, Lluís, en Tremp (Lleida)
- Buisán Villacampa, Luis, en Labuerda (Huesca)
- Camps  Gamundi, Isaac, en Terrassa (Barcelona)
- Carbonell Virella, Vicenç, Vilanova i la Geltrú (Barcelona) 
- Cardiel Lalueza, Jesús, en Lamata (Huesca)
- Casamajor Esteban, Jordi, en Andorra
- Cascalló Piqueras, Imma, en Benabarre (Huesca) 
- Cascón Mir, Domingo, en Sant Romà d'Abella (Lleida)
- Coll i Bastida, Salvador, Sant Romà d´Abella (Lleida) 
- Colom Miralles, Carlos,  en Vilafranca (Castelló)  
- Coronas Cabrero, Mariano en Labuerda (Huesca)  
- Cruxent Choy, Jorge Enrique, en Dyersburg, Tennessee (EUA)
- Cruxent Choy, Rafael, en Vic (Barcelona)
- Curto Homedes, Albert, en Tortosa (Tarragona)
- Diloli Fons, Jordi, en Tarragona
- Escribà Trota, Xavier, en Seu d'Urgell (Lleida) 
- Ferrández Palacio, José V., en Monzón (Huesca)
- Finestres Ginestà, Montserrat, en Figols i Alinyà (Lleida)
- Fuentes Vidarte, Carolina, en Soria
- Gimeno Vidal, Antoni, en Tona (Osona) 
- Gómez Farreres, Ignasi, en Lleida 
- González Rodríguez, Arturo, en Aínsa (Huesca)
- Guardiola Savall, Maribel, en Bolulla (Alicante)
- Gutiérrez Pérez, Ignacio, en Segovia
- Herrero Rodriguez, Raquel, en Teruel 
- Ismael Cid, Joaquin, en Tortosa (Tarragona) 
- Jornet Niella, Marc, en Roquetes (Tarragona) 
- Lacasta Vivas, Mariano, en Jaca (Huesca)  
- Lavega Burguès, Pere, en Lleida
- Lleyda Naval, Justo, en Estadilla (Huesca)
- Mas Gornals, Guillem, en Palma (Mallorca) 
- Meijide Fuentes, Manuel, en Soria 
- Monreal Portella, Ramon,  en Tremp (Lleida)
- Montmany Ollé, Marta, en Ainsa (Huesca)
- Navarro López, José Miguel, en Biescas (Huesca)
- Obiols Perearnau, Lluís, en Seu d'Urgell (Lleida) 
- Orosa Castro, Mª Nieves, en Jaca (Huesca) 
- Otero Roselló, Joan, en Tortosa (Tarragona) 
- Pahí Llort, Josep, en Poboleda (Tarragona)
- Panisello Gamundi, Quimo, en Tortosa (Tarragona)
- Pérez Gil, Migalánchel, en Zaragoza
- Pérez Navarro, Juan C., en Jaca (Huesca)
- Prades Ginovart, Irene, en Tortosa (Tarragona)
- Ruíz Omeñaca, Ignacio, en Colunga (Asturias) 

- Ruíz Prades, Vicent, en Tortosa (Tarragona)
- Romanyà
Socoró, Montserrat, en Capellades (Barcelona)
- Sanfélix Mingorance, Joaquín, en Ainsa (Huesca)
- Sanz Adobes, Jorge, en Teruel
- Sanz Adobes, Javier, en Teruel 

- Sesé Sanz, Juan Carlos, en Zaragoza
- Serrano Dolader, Alberto, en Zaragoza
- Tomás Millán, David, en Ulldecona (Tarragona) 

- Verdú Ripoll, David, en Manòver (Alicante)
- Vidaller Tricas, Rafel, en Salas Altas (Huesca)
- Villaró Boix, Albert, en Seu d'Urgell (Lleida)

- Virgili Bertran, Mª Elena, en Tortosa (Tarragona) 
- Zamora Iranzo, Samuel, en Zaragoza


 

Nota exculpatoria:  
Si por casualidad, se ha dejado de mencionar a alguna persona que crea que se lo merece, se ruega encarecidamente que lo haga saber para ponerle remedio de inmediato. Porque como dice un refrán que procuro aplicar a mi conducta, "Es de biennacido, el ser agradecido"

martes, diciembre 10

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (13)


Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida


Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo, de
1900 hasta 1919, inclusive (Continuación, 6ª parte).
 

“Diplodocus carnegii: 100 años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (1913-2013)”

Han pasado 100 años desde la llegada al MNCN-CSIC de una de las más famosas réplicas del esqueleto de Diplodocus, que el filántropo Andrew Carnegie regaló a los museos de historia natural más importantes del mundo. La pieza original, conocida como Dippy, se encuentra en el Carnegie Museum of Natural History de Pittsburgh. Seguir leyendo


Hace diez décadas

La revista ilustrada Alrededor del mundo, el 14 de diciembre de 1913, publicaba en su número 759, en las páginas 493-494, un interesante y bien fundamentado artículo, sobre un dinosaurio cuyo esqueleto, reproducido en escayola, estaba revolucionando a la sociedad madrileña y a todos los naturalistas españoles, titulado: El diplódoco y su esqueleto. Firmaba el artículo Ángel Cabrera, del Museo de Ciencias Naturales, de Madrid y Rivero, la única fotografía ilustrativa.


A. Cabrera aclara confusiones y corrige errores, relacionados con Diplodocus carnegii  


"Desde que apareció en la prensa diaria la primera noticia acerca de la reproducción del esqueleto de "Diplodocus" que el millonario Carnegie regala á Su Majestad el rey, se ha hablado mucho acerca del famoso reptil fósil, pero hay que convenir en que en los informes publicados hay mucho más de imaginación que de exactitud. Unos le han llamado "dioprodocus" inventando así un nombre que jamás figuró en los catálogos zoológicos; otros nos lo han pintado como un feroz carnicero, cuando en realidad el monstruoso reptil, según demuestra su dentadura, no comía más que hierbas, acaso plantas acuáticas; los que menos, han dicho que el ejemplar original se conserva en un museeo de Nueva York, lo cual es falso de todo punto, porque el Instituto Carnegie, en cuyo Museo de Historia Natural está el auténtico esqueleto del "'Diplodocus", no está en Nueva York, sino en Pittsburgo. También se ha dicho no sé por qué que la reproducción traída á Madrid es la tercera que se hace. Realmente es la novena. Además de Londres y París, tienen otras reproducciones Viena y San Petersburgo. Buenos Aires y Bolonia. Esto no disminuye en nada el valor del regalo, y además es la verdad.


No es de extrañar, sin embargo, que tales inexactitudes se digan entre nosotros, cuando en los países más adelantados en cuestiones científicas se ha disparatado á más y mejor acerca del mismo reptil. En Alemania, por ejemplo, un naturalista publicó una extensa memoria criticando la posición que han dado al ejemplar los paleontólogos del Museo de Pittsburgo y diciendo que, puesto que se trata de un reptil éste debería tener las patas más dobladas y abiertas, andando como los lagartos, con el vientre casi á rastras. Semejantes opinión es de todo punto absurda; el diplódoco, ó más bien su esqueleto, fué encontrado en la misma actitud en que le sorprendió la muerte, y de la posición de los miembros deducíase, claramente, que en vida debió andar como lo representa el esqueleto armado, es decir, como andan los grandes mamíferos, no los lagartos y los cocodrilos. Para que el lector tenga idea de la escrupulosidad científica con que trabajaban los naturalistas de Pittsburgo, puede citarse el siguiente hecho. En cuanto el Dr. Holland, director del Museo Carnegie, supo lo que el mencionado sabio alemán había dicho en su memoria, se apresuró a desmontar el esqueleto para tratar de colocarlo en la actitud de una lagartija; pero la cosa fué imposible; no solamente los huesos de los miembros no se prestaban á esta nueva forma de articulación, sino que las costillas eran demasiado largas y tropezaban en tierra. Si el diplódoco hubiera querido andar como un cocodrilo, habría sido preciso que en el suelo hubiese anchos surcos para que por ellos se deslizase su enorme caja torácica.
Aun en la misma América, se ha discutido mucho acerca de este gigante de los tiempos secundarios. Una de las mayores autoridades en paleontología, el profesor Osborn, por ejemplo, ha dicho que los diplódocos debían ponerse en dos pies, levantándose sobre su cuarto trasero como los canguros, y para pensar así se funda en que en el primer tercio de la cola, algunas vértebras se presentan como duplicadas ó reforzadas cual para sostener un gran peso; pero esta particularidad sólo existe en este ejemplar; otros esqueletos incompletos, encontrados posteriormente, no presentan ese detalle, que indudablemente no es sino un defecto de osificación debido á alguna lesión, tal vez á alguna rotura de la cola, como con frecuencia se observa en los lagartos.

A. CABRERA


Algunas imágenes, de la época, relacionadas con los hechos relatados

Montaje de la réplica del esqueleto del Diplodocus carnegii, en una sala, cedida por la EII al MNCN. Fotografía tomada en vista posterior, resultan visibles una parte de la cintura pelviana, el fémur y la tibia derechos del dinosaurio saurópodo.
Subidos en la peana se distinguen: el segundo por la izquierda, un jovencísimo José Royo y Gómez, en el centro, con bata, Eduardo Hernández-Pacheco y a la derecha Luis Lozano. Bajo la peana, el primero por la izquierda es Arthur Coggeshall.
Fotografía tomada entre el 12 y el 28 de noviembre de 1913 (Foto: ACN 8656)
Imagen:
Pérez & Chillón


Finalizada la instalación de la réplica del esqueleto de Diplodocus carnegii, los naturalistas implicados en el proceso, posaron ante el fotógrafo, para la posteridad.
Sentados, Willian J. Holland, a la derecha, y Arthur Coggeshall, a la izquierda.
De pie, de izquierda a derecha. Luís Lozano, Francisco Ferrer, Ignacio Bolivar Urrutia, Ángel Cabrera y Cándido Bolivar Pieltain (Foto: ACNF7C1)
Imagen:
 Pérez  & Chillón

Detalle de la fotografía que recoge el instante de la inauguración de la nueva sala del Museo de Ciencias Naturles, en dependencias de la EII, en la que se exponía la réplica del esqueleto de Diplodocus carnegii, regalo de Mr. Carnegie a su Majestad Alfonso XIII.
Se observa, en primer plano, de izquierda a
derecha, a Ángel Cabrera, Francisco Ferrer, Ignacio Bolívar, director del MNCN. Al derecha, la reina, regente, María Cristina de Habsburgo-Lorena y la Princesa Beatriz de Battenberg, hija menor de la reina Victoria, del Reino Unido.
Al fondo, a la izquierda, se distingue a Eduardo Hernández-Pacheco, jefe de la Sección de Mineralogía y Geología del MNCN.
Fotografía tomada el 2 de diciembre de 1913. Imagen procedente del Archivo General de Palacio, Palacio Real. Nº Inv.: 10164235.
Imagen: Pérez & Chillón


Retrato oficial de Alfonso XIII, en traje de gala, enviado a Andrew Carnegie, en febrero de 1914, como agradecimiento por el regalo del esqueleto de Diplodocus, para el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.
La fotografía está firmada y dedicada, de puño y letra, por el propio monarca.
Reproducción de la fotografía original, por cortesía de la Carnegie Library of Pittsburgh. Pennsylvania Dept. Andrew Carnegie benefactions collection, CA-537.
Imagen: Pérez & Chillón




 




sábado, diciembre 7

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (12)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida


Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo, de 1900 hasta 1919, inclusive
(Continuación, 5ª parte).


“Diplodocus carnegii: 100 años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (1913-2013)”  

Han pasado 100 años desde la llegada al MNCN-CSIC de una de las más famosas réplicas del esqueleto de Diplodocus, que el filántropo Andrew Carnegie regaló a los museos de historia natural más importantes del mundo. La pieza original, conocida como Dippy, se encuentra en el Carnegie Museum of Natural History de Pittsburgh. Seguir leyendo
 
Hace un siglo

La revista ilustrada 
La Ilustración española y americana, una publicación periódica de muy variados contenidos e intereses y temáticas hispanoamericanas, el 8 de diciembre de 1913, publicaba en su número 45 y en las páginas 346 y 347, un interesante, extenso y bien fundamentado artículo, sobre un dinosaurio que estaba revolucionando a la sociedad madrileña. Se titulaba LA HISTORIA DEL "DIPLODOCUS"  y lo firmaba Ángel Cabrera y el autor de las fotografías era Rivero, ambos formaban parte del personal del Museo de Ciencias Naturales, de Madrid.


Sobres reproducciones, donaciones e instalaciones de esqueletos de Diplodocus carnegie, incluida la del Museo de Ciencias Naturales de Madrid
 

"Hace catorce años, á principios de julio do 1899, en el Museo de Historia Natural fundado, en Pittsburgo, por el multimillonario Andrew Carnegie, se recibía un telegrama anunciando que en el Wioming, cerca del río Sheep, se acababa de descubrir el esqueleto fósil, casi completo, de un Diplodocus, reptil de tamaño gigantesco, tan grande como las actuales ballenas, que vivió en aquella remota época conocida por los geólogos con el nombre de período jurásico, cuando en la tierra todavía no existían, no ya hombres, sino tampoco mamíferos de ninguna clase.
Durante el siguiente otoño y parte del otro año lleváronse aquellos restos al Museo, y los naturalistas encargados de su extracción y estudio tuvieron la fortuna de hallar un segundo esqueleto casi del mismo tamaño, el cual aunque más incompleto, sirvió para completar el primero. De este modo, la enorme osamenta del reptil, una osamenta de veinticuatro metros de longitud quedó montada en una de las salas de aquel soberbio establecimiento científico, siendo el asombro de los hombres de ciencia y la envidia de los demás museos del mundo.
Ocurrió por entonces que el Director del Museo de Pittsburgo, el Dr. W. Holland, envió un croquis del esqueleto á Mr. Carnegie, que á la sazón veraneaba en Escocia. El dibujo fué colgado en una de las salas del castillo que en aquel país posee Mr. Carnegie, allí lo vio el rey Eduardo VII de Inglaterra, en una de las visitas que con frecuencia hacía al Creso americano.
"¿Qué es eso, Mr. Carnegie?”- preguntó el monarca.
“¡Ah!—respondió el millonario. Eso es uno de los cuadrúpedos más grandes que se han paseado sobre la tierra.»
Eduardo VII, como buen inglés, era gran aficionado á todas las cuestiones relacionadas con la Historia Natural, y expresó su deseo de tener otro Diplodocus en el Museo Británico. Pero un reptil fósil de veinticuatro metros de largo no es cosa que se encuentra cuando se quiere, y en la imposibilidad de regalar á S. M. Británica otro Diplodocus, Mr. Carnegie le regaló una reproducción exacta del que hay en Pittsburgo.



Aspecto imponente de la reproducción del esqueleto del diplodocus, completamente montado, recientemente instalado en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid

Aquel fué el principio de una serie de regalos del mismo género hechos por Carnegie á diferentes jefes de Estado para sus respectivos museos de Historia Natural. Francia, Alemania, Italia, Austria, Rusia, la República Argentina, recibieron sus respectivos Diplodocus. Ahora le ha tocado la vez a España. El rey D. Alfonso XIII no había de ser menos que otros reyes, emperadores y presidentes y desde hoy contará el Museo de Ciencias de Madrid, el Museo que creó Carlos III, y que tan en el olvido tienen nuestros gobernantes, con una reproducción de este admirable ejemplar, único en el mundo.
No es necesario encomiar el valor de una de estas reproducciones, ni es fácil calcular el dinero que supone hacerla, enviarla á su destino y enviar tras ella las dos únicas personas que saben á perfección los secretos del montaje de tan enorme esqueleto: el Dr. Holland y el ayudante Mr. Arthur S. Coggeshall. Si se tiene en cuenta que toda esta tarea ha sido repetida muchas veces en pocos años, á nadie extrañará que estos obsequios de Mr. Carnegie representen un valor de algunos millares de dollars. Eso sin cantar con las dificultades que á veces se presentan para el montaje del esqueleto.


El director del Instituto Carnegie dirigiendo la instalación de la replica del “DIPLODOCUS”, en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid

En San Petersburgo, en el momento de que se estaba levantando el espinazo del gigantesco reptil por medio de complicados andamiajes, poleas y cuerdas, entraron á verlo los miembros de la Academia de Ciencias, y emocionado uno de los operarios por la presencia de aquellos graves personajes, soltó una de las cuerdas, con lo que el esqueleto se vino al suelo rompiéndose una porción de piezas y faltando muy poco para que el Dr. Holland y su ayudante salieran malparados del suceso.
Tal es, contada en pocas palabras, la historia del Diplodocus ó más bien de su esqueleto. El animal, cuando vivo, debía tener un aspecto muy diferente del de cualquiera de los reptiles que hoy andan por el mundo, algo así como un elefante con cuello de serpiente y cola de lagarto. Esta cola tenía interiormente, á lo largo de su cara inferior, una doble serie de huesecillos en forma de diminutos skis ó patines, á los que el reptil debe su nombre, Diplodocus, de diploos, doble, y dokós, viga ó traviesa. A pesar de su aire formidable este monstruo debía alimentarse exclusivamente de plantas acuáticas; por lo menos, así parecen probarlo sus dientes, débiles y poco numerosos. El hecho de tener las narices abiertas en la parte superior de la cabeza, como tienen las ballenas sus espiráculos ó respiraderos, ha hecho creer á los hombres de ciencia que debía pasar una gran parte de su vida sumergido en el agua, como los hipopótamos y cocodrilos; pero cuanto quiera afirmarse en este sentido, es puramente hipotético.


El 'DlPLODOCUS', tal cual ha debido de ser en vida. Dibujo de Cabrera.

El diplódoco pertenece á un grupo de reptiles, el de los dinosaurios, del que no queda en la tierra ninguna especie viviente, y no es posible presumir sus costumbres por comparación, pues siendo dicho grupo muy diferente en sus caracteres de todos los reptiles conocidos, es de suponer que lo sería también en su género de vida. Lo único que con toda seguridad se conoce, es el régimen del reptil en cuestión, que se deduce de la forma y disposición de la dentadura, y la figura que aquel debió tener en vida, pues habiéndose encontrado los esqueletos in situ, es decir, en el mismo punto y en la misma actitud en que los anima es murieron no ha hecho falta recurrir á ingeniosas teorías para dar á las diferentes partes del enorme reptil su natural posición. Gracias á esto, hoy sabemos con entera certeza que los diplódocos y demás dinosaurios se diferenciaban de todos los reptiles conocidos, en que en vez de andar á rastras, marchaban muy levantados sobre las patas; enteramente como los mamíferos de gran tamaño, á los cuales representaban, hasta cierto punto, durante la edad secundaria."

Nota informativa:

Para aquellas personas, más interesadas o curiosas, que quieran conocer muchísimos detalles sobre el asunto del Diplodocus del museo madrileño, se les recomienda la consulta del excelente, amplio y bien documentado trabajo de Adán Pérez García y Begoña Sánchez Chillón, titulado:
Historia de Diplodocus carnegii del MNCN: primer esqueleto de dinosaurio montado en la Península Ibérica.  
Publicado el 2009, en la Revista Española de Paleontología, 24 (2), 133-148.

 
Resumen

Hace casi un siglo tuvo lugar la llegada a Madrid de una de las famosas réplicas del esqueleto de Diplodocus, cedida por el Andrew Carnegie, al Museo Nacional de Ciencias Naturales. Constituye el primer y único esqueleto de un dinosaurio montado hasta la década de 1980 en la Península Ibérica siendo, durante todo ese tiempo, uno de los más importantes referentes que contribuyó a acercar la Paleontología a la población. Este hecho, las circunstancias que rodearon su realización, transporte e instalación, así como la repercusión social y política que generó, se detallan en las siguientes páginas. Para ello, además de emplear documentación manuscrita y fotográfica inédita, se recopilan las abundantes alusiones a este esqueleto publicadas en la prensa española, que sirvieron de nexo de unión entre la Paleontología y la sociedad.

Texto completo, del artículo, en PDF

jueves, diciembre 5

Los dinosaurios en la cultura popular española y portuguesa (11)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida 


Los dinosaurios en los medios de comunicación, españoles, más populares: la prensa periódica, el cinema, los cromos y los tebeos.
Segundo periodo, de
1900 hasta 1919, inclusive (Continuación, 4ª parte).

“Diplodocus carnegii: 100 años en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (1913-2013)”

Han pasado 100 años desde la llegada al MNCN-CSIC de una de las más famosas réplicas del esqueleto de Diplodocus, que el filántropo Andrew Carnegie regaló a los museos de historia natural más importantes del mundo. La pieza original, conocida como Dippy, se encuentra en el Carnegie Museum of Natural History de Pittsburgh. Seguir leyendo


Hoy hace cien años...

El 7 de diciembre de 1913, Blanco y Negro, el suplemento dominical del diario ABC (Madrid), en su página 29, publicaba una nota informativa, titulada Visita a un museo.
Se informaba de la visita de la reina regente Doña María Cristina, acompañada de una parienta inglesa. Fueron a realizar la inauguración oficial de una importante exposición de Historia Natural, destinada a mostrar en público el gigantesco esqueleto del dinosauro diplodoco, recién instalado en la denominada "Sala del Diplodoco" (1). que había sido donado por el rey al museo madrileño. En realidad, no se trataba de un auténtico esqueleto, natural, sino de una reproducción, en escayola, del verdadero esqueleto del diplodoco, que se conservaba y exponía en un museo privado que existía en Pittsburg, en los Estados Unidos de Norteamérica y que era propiedad de un "archimillonario" aficionado a coleccionar todo tipo de antigüedades, entre las que se incluían los restos fosilizados de diversos tipos de animales prehistóricos.

La enorme reproducción esquelética, expuesta en el museo madrileño, era el resultado de una generosa donación personal, del multimillonario y filántropo, estadounidense, Mr. Andrew Carnegie, al rey D. Alfonso XIII, el cual la había cedido al museo de Ciencias Naturales de Madrid.
Mr. Andrew Carnegie, anteriormente, ya había realizado ocho donaciones del mismo tipo de reproducción, a presidentes y reyes de diversos países americanos y europeos que los habían cedido a los museos nacionales de Historia Natural, de sus respectivas repúblicas o reinos.
La nota informativa tan sólo consistía en sendas fotografías con sus correspondientes y escuetos comentarios:

S. M. la reina Doña María Cristina (2), acompañada de S. A. la Infanta Beatriz (3) y alto personal del museo de Historia Natural (4), visitando la sala donde ha sido colocado el Diplodoco, regalado por Mr. Carnegie (Foto Duque)
Reconstitución del Diplodoco, según Mr. W. Holland, cuyo es el presente dibujo.


Notas aclaratorias

(1) Como la reproducción, debido a sus enormes dimensiones de 24 x 7 m., no cabía en ninguna de las salas disponibles en el MNCN, tubo que instalarse, provisionalmente, en una sala de las dependencias de la Escuela de Ingenieros Industriales, de Madrid, a la que se denominó, a partir de aquel momento, la "Sala del Diplodoco"
(2) Doña María Cristina es la dama, enlutada, de la izquierda
(3) Betriz de Battenberg, la hija menor de la reina Victoria del Reino Unido
(4) Trío situado a la izquierda de las dos aristocráticas damas. Primero por la izquierda: A. Cabrera, segundo: F. Ferrer y tercero: I. Bolivar


Una imagen curiosa del esqueleto de diplodoco expuesto en el Museo Carnegie, en Pittsburg


Fotografía conmemorativa, en la que los miembros de la Asociación Americana de Museos, posaron junto al verdadero y auténtico esqueleto del Diplodocus carnegii, expuesto al público en el Museo Carnegie, en Pittsburg (U.S.A.).
La imagen da idea exacta de las extraordinarias dimensiones del dinosaurio norteamericano, cuyo esqueleto completo fue el primero de su clase que fue montado y expuesto al público, en diversas ciudades de todo el mundo.
Con los moldes que se sacaron de cada uno de todos sus huesos, se obtuvieron las correspondientes copias en escayola necesarias para reproducir, con gran verismo, más de una docena de veces, el esqueleto completo del Diplodocus carnegii que pudo ser admirado en diversos países occidentales...
Imagen: 1907 American Association of Museums Meeting Identifications