jueves, enero 15

In Memoriam (5)


En memoria de D. Santiago Lafarga Coscojuela (Naval, 1932 - Barbastro, 2015)

Con algunas semanas de retraso, como suele suceder en muchos de los casos en los que la persona fallecida reside en otra localidad y/o no se mantiene contacto frecuente y regular con ella, con su familia o con sus amigos, me enteré casualmente e inesperadamente del fallecimiento de D. Santiago Lafarga Coscojuela. Tal cosa sucedió al leer una nota de homenaje fúnebre publicada en el Nº 20 de la revista ARAGONIA (2014) revista que, en la actualidad, se publica anualmente, editada por la Sociedad de Amigos del Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza (S.A.M.P.U.Z.) de la que Santiago formaba parte como socio desde hacía muchos años 

Siempre que tengo conocimiento que ha fallecido alguna persona que me me había ayudado, personalmente, en la consecución de los objetivos de mis trabajos de investigación etnopaleontológica ibérica, me embarga el mismo sentimiento de tristeza, por la pérdida irreversible de aquella persona benefactora. Puesto que la muerte nos la ha arrebatado para siempre, tambén no ha arrebatado la posibilidad de volver a recurrir en busca de ayuda. Es comprensible que el impacto emocional de la noticia fúnebre sea diferente según sea cada caso. No es lo mismo encajar la noticia del fallecimiento de una persona con la que se ha estado frente a frente, en varias ocasiones o con la que se ha salido al campo a prospectar, que la de una persona con la que se ha mantenido una relación epistolar, en algunos casos de varios años, que la de otra con la que se ha mantenido un único contacto telefónico, por muy cercano y llano que haya sido en la conversación. Desgraciadamente, desde que empecé la publicación divulgadora de mis investigaciones en este blog, en 2008, ya he perdido para siempre, vari@s informantes y algun@s amig@s, corresponsales. 
Desde que me enteré de la mala noticia de su fallecimiento, Santiago Lafarga Coscujuela ya descansa en paz en nuestra memoria y permanece presente en nuestros recuerdos.



"Santiago Lafarga con sus fósiles"Fotografía original de José Luis Pano Cuello. aparecida en Ronda Somontano revista digital del Somontano de Barbastro, 16 noviembre de 2010.  
La exposición “Maravillas fósiles del mar de Aragón” estaba formada con una parte seleccionada de las colecciones paleontológicas de Santiago Lafarga. Estaba ubicada en el recinto de la Institución Ferial de Barbastro y abierta a los centros educativos y al público en general desde el 16 al 27 de noviembre de 2010. La exposición se montó con motivo del programa de Exposiciones y espectáculos científicos, organizados por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Barbastro y el centro de la UNED, para celebrar la Semana de la Ciencia, del año 2010 en Barbastro.


Recuerdos de nuestra breve relación telefónica, en febrero de 2011


Desde hacía años, en los ambientes paleontológicos de Barbastro y de otras localidades oscenses y aragonesas, eran conocidas la existencia y calidad de las colecciones de fósiles y, también, de los montajes escenográficos realizados con fósiles, denominados "fondos marinos fósiles de Aragón", reunidos por Santiago Lafarga Coscojuela un apasionado recolector y coleccionista de fósiles. También era conocido su largo historial y su enorme tesón como recolector de fósiles, pues toda esta información sobre Santiago Lafarga había publicada en diversos medios de comunicación aragoneses. En noticias, entrevistas y reportajes sobre Santiago Lafarga Coscojuela, además de su pasión por los fósiles quedaba patente su gran accesibilidad.
Disponiendo de esta clase de información y basándome en ella, en el mes de diciembre del año 201o, se me ocurrió que tal vez Santiago Lafarga a lo largo de sus muchos años de recolector paleontológico aficionado, había podido recibir o percibir algún tipo de información relacionada con la "paleontología popular", propia de los territorios en donde había estado recolectando fósiles, que pudiera serme de alguna utilidad etnopaleontológica.

Queriendo beneficiarme de los posibles conocimientos que Santiago Lafarga pudiera tener sobre cultura popular paleontológica aragonesa, acumulados durante su larga experiencia como recolector y coleccionista de fósiles por tierras de Aragón, hice lo que suelo hacer en otras ocasiones similares, intentar localizar en Internet algún medio telemático que me permita establecer contacto personal a distancia. Después de muchos intentos y bastante tiempo invertido, rastreando la Red de redes no pude localizar ninguna forma de contactar directamente con él. Por fortuna para mi, finalmente, pude localizar una dirección de correo electrónico, correspondiente a la empresa AGRAF SL, en Barbastro (Huesca) que por el nombre del titular debería tener alguna relación familiar con la persona con la que quería establecer contacto. Redacté un mensaje de correo  electrónico dirigido Miguel Ángel Lafarga, responsable de aquella empresa, explicándole los motivos no lucrativos de mi interés académico, por establecer contacto con Santiago Lafarga Coscojuela. Luego resultó que Miguel Ángel era su su hijo y que estaba de acuerdo en que yo pudiera contactar con su padre. En el correo de respuesta (7/01/2011) me informó que su padre no disponía de ninguna dirección personal de correo electrónico, ya que no utilizaba este medio de comunicación, solamente la comunicación telefónica. Me proporcionó un número de teléfono móvil y me recomendó un calendario y horario apropiados a las rutinas cotidianas de su padre, de forma y manera que su padre pudiera atenderme de una forma adecuada y satisfactoria para los intereses de ambos.

El día que le telefoneé a Santiago Lafarga, a media mañana del 11 de de febrero de 2011,  respetando las condiciones previamente impuestas por Santiago, tras presentarme y exponerle los motivos de mi interés académico por hablar con él, me dijo que de los temas que a mí me interesaba conocer, él no disponía de ninguna información. A pesar del aparente fracaso inicial, no dí por perdida y acabada aquella entrevista telefónica recién empezada, pues esperaba conseguir alguna información aprovechable para mis objetivos. Le fui mencionando algunos tópicos típicos entre buscadores y recolectores de fósiles en Aragón, para facilitarle el repaso de sus recuerdos como buscador y recolector de fósiles con una larga experiencia y muchos viajes por diferentes yacimientos aragoneses. Los resultados aunque pudieran resultar curiosos e interesantes para un no especialista en mi temática investigadora, muy útiles para escribir una entrevista periodística común, no me aportaban nada útil a mis propósitos
Sin embargo no me rendí, a pesar del mal resultado seguí hacia adelante, pasé a proporcionarle una serie de ejemplos de folclore paleontológico procedentes de distintos lugares de Aragón, a muchos de los cuales Santiago fue respondiendo citando lugares donde había yacimientos de ese tipo de fósiles, pero no fue capaz de proporcionarme nombres vulgares, ni topónimos derivados, ni creencias o prácticas populares supersticiosas, relacionadas con tales clase de fósiles. En esos momentos añoraba mi larga y fecunda relación epistolar con Alberto Serrano Dolader.

Por suerte para mis intereses, al final,  Santiago pudo rescatar de sus recuerdos algunas anécdotas que creyó que podrían serme útiles y satisfacer los motivos de mi contacto con él y me las fue relatando animadamente. 
De todas aquellas anécdotas que me fue relatando  Santiago Lafarga durante la larga conversación telefónica, distendida y amistosa, que mantuvimos aquella mañana del 11 de de febrero del año 2011, en los apuntes que fui tomando solo recogí  dos. Ya que su contenido resultaba apropiado a los objetivos de mis investigaciones. Que hoy van a ser dadas a conocer por ser apropiadas a los contenidos difundidos por este blog, dedicado a divulgar temas relacionados con la investigación de "paleontología popular" ibérica.

En un escenario muy semejante al que se ve en esta fotografía en B/N, publicada en 1974, debieron desarrollarse los acontecimientos que recoge la primera anécdota que me contó Santiago Lafarga. 
En primer término, capas de margas grises de ammonites piritizados y plicátulas. Carretera de Morella a Forcall. Al fondo el techo de la serie estratigráfica, de calizas de toucasias.Imagen: IGME


I- Los curiosos ammonites crecientes de Forcall, en   Castellón (com. Valenciana)

En cierta ocasión en la que Santiago había ido a recolectar fósiles, en la localidad castellonense de Forcall, allá por los años setenta del siglo XX, estando en un yacimiento en el que se encontraban ammonites piritizados, de un vivo color granate-rojizo, por estar superficialmente limonitizados. Mientras se dedicaba a recolectar, solamente recogía los ejemplares de pequeño tamaño, el lugareño que le acompañaba ejerciendo funciones de guía, le recomendó modificar su comportamiento recolector, diciéndole:

"No coja esos tan pequeños, ahora, y así, si vuelve el año próximo, como habrán crecido, podrá recogerlos cuando sean más grandes"

Al parecer, de nada sirvieron las explicaciones científicas y los razonamientos de sentido común que le dio Santiago a su acompañante, pues no lograron convencerle de que los fósiles no pueden crecer porque no están vivos. Puesto que el guía rural afirmaba que:

"Pues de un año para otro, yo veo los caracoles petrificados de este sitio, un poco más grandes que el año anterior"

De las dos frases del acompañante de Santiago Lafarga, se deduce que aquel hombre, casi a finales del siglo XX, aún conservaba una mentalidad naturalista propia del siglo XVIII. Puesto que era en aquella época, cuando se creía que los fósiles, se formaban espontáneamente en el interior de la tierra, dentro de la cual crecían vegetativamente y aumentaban de tamaño con el paso del tiempo. 


Típico aspecto oscuro, metálico y oxidado de varios ejemplares de "ammonites piritizados", bien conservados y limpios, mostrando los detalles del molde interno de la concha típicos de su género. 
Imagen: El mundo de los fósiles


También se puede deducir que el acompañante de Santiago desconocía porqué los "ammonites piritizados" o "núcleos piritosos de ammonites" que más interesan a los recolectores coleccionistas, son los de pequeño tamaño. El motivo de tal preferencia es que son más compactos y consistentes, conservan más perfectamente los detalles de sus formas características, por lo que resultan más fácilmente identificables los géneros y especies a que corresponden los moldes internos de las conchas.


II- Las piedras marinas fósiles, con formas raras y dibujos curiosos, del entorno de la montaña del Turbón, en Huesca (com. de  Aragón)

En otra ocasión, entre los años 2000 y 2002, en la que Santiago Lafarga circulaba en coche por una carreterilla local en dirección a la parte alta de la montaña del Turbón, al pasar por una pequeña aldea de "tres casas", del valle de Lierp, vio que había un cartel de cartón, sujeto al tronco de uno de los árboles que crecían junto a la carretera y junto a una de aquellas casas. En aquel anuncio comercial para forasteros ponía escrito en grandes letras mayusculas, trazadas a mano, una frase que, en aquel momento, le hizo sonreír por su evidente ingenuidad paleontológica y comercial:

"Se venden piedras marinas fósiles con formas raras y dibujos curiosos a 1 euro"

De la frase anterior se deduce que aquella persona que ofrecía, a los pocos viajeros que pasaban por aquel lugar, la venta de ejemplares de fósiles innominados que habían sido recolectados por los alrededores, se desprende que no parecía saber en absoluto qué era exactamente un fósil, a principios del siglo XXI. Tampoco parecía conocer que los fósiles en el mercado comercial "normal" tienen precios muy diferentes, según la rareza y la calidad de los ejemplares
Ademas, con su anuncio público, también demostraba desconocer totalmente que la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español, prohibía desde el año 1985 la recolección comercial y el comercio de restos fósiles procedentes de la extracción realizada en cualquier lugar de todo el territorio español. 

La montaña del Turbón se ve al fondo de la imagen, vista desde la carretera que conduce a la localidad balnearia de Vilas del Turbón. En un paisaje no muy diferente a este, Santiago Lafarga debió encontrarse el cartel anunciador de la venta de fósiles que se han citado unas lineas antes.
Imagen: Crónicas motañeras



Tal vez algunos de los muchos amigos coleccionistas o paleontólogos que tenía Santiago Lafarga, ya conozcan estas dos anécdotas, por haberlas escuchado de su propia boca en alguna ocasión. Hoy las reproduzco aquí, para que todas aquellas personas que no las conocieran puedan disfrutar de ellas y sacar alguna enseñanza.
Además, creo que con los comentarios añadidos, el conjunto resulta más rico y más didáctico para aquellas personas que lean esta entrada de homenaje póstumo.


Fuentes

- Anónimo 
(1974). Memoria asociada al mapa de España de Rocas Industriales, de Vinaroz, hoja 48, E: 1:200.000. Cia. Gral. de Sondeos. IGME 
- Guerrero Peyrona, Joaquín (2015)Homenaje in memorian de Santiago Lafarga Coscojuela. Aragonia, 20 (2014). Sociedad de Amigos del Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza. 
- Lafarga Coscojuela, Santiago (2011). Comunicación personal por vía telefónica: 11/02 /2011
- Lafarga Rodríguez, Miguel Ángel (2011). Comunicación personal por e-mail: 07/01/2011

- Moreno-Bedmar, J. A. et al. (2010). Bioestratigrafía de los ammonites del Aptiense inferior (Cretácico Inferior) del Perelló (Tarragona). Cidaris, 30. VIII EJIP, 201-204. 
- Pano Cuello, (2010). Exposiciones y espectáculos científicos en la Semana de la ciencia en Barbastro. Ronda Somontano revista digital del Somontano de Barbastro, 16 noviembre de 2010.


sábado, enero 3

El registro fósil español y portugués, en el humor gráfico ibérico (4)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

¡Año Nuevo, chistes viejos! (2)
Humor gráfico, paleontológico, creado por paleontólog@s de la UCM...  ¡ Hace la friolera de 50 años! (3)


Recapitulación: 

La última entrada que se dedicó al Humor gráfico, paleontológico, creado por paleontólog@s de la UCM...se publicó el pasado 3 de agosto con el subtitulo de Humor Colpista
En aquella entrada se mostraban cinco magníficos ejemplares, acompañados de los comentarios, más o menos, bien fundamentados de quien escribe estas líneas, con la intención de contextualizar, suficientemente, el asunto a l@s lectoras y lectores que por haber nacido bastante más tarde, no tuvieron la "suerte" de tener que vivir, en vivo y en directo, en las condiciones ambientales de aquella "gloriosa" época.


"
Recuerdos del futuro"  o  ¿La cólera de Dios?"

Este chiste sociológico-antropológico, no firmado por su autor/a, publicado en el nº 13 de COLPA, durante el año 1968, parece aludir, sarcásticamente, a una lamentable e ignominiosa situación de dominación del profesorado universitario sobre el indefenso alumnado
El dibujo parece intentar reflejar de forma satírica y vengativa, una situación "común" en la Universidad de aquella época oscura, hoy por suerte, ya lejana. Entonces, por regla general, las diferencias de estatus académico, eran muy marcadas en el trato y las relaciones personales cotidianas, entre clases universitarias. De entre todo el profesorado numerario, generalmente, eran los "cátedros" y sus "agregatas", los más reaccionarios y beligerantes, frente a  las exigencias de tolerancia y de innovación didáctica, exigidas por el alumnado del Primer Ciclo. Las relaciones interpersonales entre las "clases" estudiantil y profesoral, no eran muy fluidas, en aquella época, pues el ascenso en los sucesivos peldaños del escalafón jerárquico era muy deseado y respetado por los más "conservadores". Pero los aires renovadores impulsores del tímido pero progresivo cambio social, económico y político empezaban a notarse en las universidades españolas, aunque no a la velocidad revolucionaria que reclamaban los estudiantes y PNN más inconformistas, politizados o utópicos.

Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes

Aunque todo el dibujo resulta muy elemental y esquemático, el oscuro personaje que se destaca del grupo, situado sobre el techo del autocar, muestra algunos detalles interesantes. Viste, íntegramente, de negro y parece lucir un "alzacuellos", indicios que apuntarían a que se trataría de un clérigo... Aparece voceando, a la ristra de cabizbajos "forzados", mientras maneja, inmisericorde, el látigo, triple, dotado de tres "cabezas" cubiertas de afilados garfios, es decir, es "el puto amo" que manda y ordena todo lo que deberán hacer sin rechistar los "pringaos" de los "indefensos" estudiantes matriculados en su asignatura. 

El texto al pie de la imagen, informa que se representa una excursión de trabajo práctico, relacionado con la asignatura de Paleontología Humana. Además, del "instrumental" técnico que portan l@s involuntari@s condenad@s a trabajo forzoso, en plena naturaleza, podría inducirse que el objetivo del "viaje de estudios" era el de dominar el noble y fino arte de explorar, a pico y pala, el terreno cuaternario. El desplazamiento desde el campus madrileño de la UCM, se habría realizado con la finalidad de poder practicar, “in situ”, la excavación sistemática y científica de un depósito paleontológico... en el que pudieran hallarse restos corporales o culturales de humanos prehistóricos. 

Según la Wikipedia,Emiliano Aguirre no fue profesor agregado y profesor de la asignatura  Paleontología de Vertebrados y Humana, en la Universidad Complutense de Madrid, hasta 1971 y como el chiste se publicó en el nº 13 del COLPA, en  1968, la incongruencia de fechas parece indicar que existe "un intríngulis espacio-temporal"...
Según la Wikipedia Emiliano Aguirre  durante el curso 1967-1968 fue profesor visitante de Antropología en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima.... parece ser que el chiste intentaba recordar episodios del pasado... o a augurar sucesos del futuro!
Como sabemos que Emiliano Aguirre había participado con gran asiduidad y bastante dedicación, en excavaciones paleontológicas realizadas en Torralba y Ambrona, en Soria, suponemos que tal vez la autora del chiste aludiese a un viaje de prácticas, realizado, algunos años atrás, para excavar en alguno de los dos yacimientos citados, bajo la enérgica dirección de un exigente profesor de clases prácticas, beligerante con el desinterés, la desidia o la incompetencia o de algun@s estudiantes poco interesados en los aspectos prácticos de la materia académica.

Como el chiste no aparece firmado, no se puede saber, con total certeza, quien fue su autor. Pero según nos ha informado Carolina Fuentes, su autora fue María Cándida Marcos Fernández. Sabemos por el BOE "que a la sazón" tenía 20 años... y por lo que parece desprenderse de lo que expresa en su dibujo, la autora tenía pocas simpatías por el paciente, sistemático, rudo y duro trabajo de campo, a la intemperie, del excavador paleontológico y, sobre todo, por las formas de "motivación extrínseca" propias de los métodos didácticos utilizados por el profesorado de aquella época.

Sabemos por el contenido de la ORDEN ministerial de 8 de septiembre de 1971, publicada en el B.O.E. Núm. 248 del 16 octubre 1971, que Doña Maria Cándida Marcos Fernández, era nombrada Catedrática de Ciencias Naturales para la plaza del Instituto Nacional de Enseñanza Media de Collado-Villalba. Esta meteórica incorporación al nivel más alto del funcionariado docente de la Enseñanza Secundaria, sucedía, tan sólo, transcurridos tres años, desde la publicación del polémico y controvertido dibujo "colpero" y con 23 años de edad de la autora, todo un récord de velocidad en el ascenso profesional y curricular.

Si algún/a lector/a tiene información fidedigna y contrastable, sobre esta aparente incongruencia cronológica, se le ruega que nos haga saber su versión de los hechos que aquí no han sido manipulados tendenciosamente, conscientemente.


"Viajando al pasado, cuando todo era mejor"

Contrariamente a lo que sucede hoy en día, en el año 1968 la Fiesta Nacional "gozaba de muy buena salud" social y había universitari@s aficionad@s, al violento, viril y sanguinario arte del toreo. Por eso no resulta extraño que uno de ell@s hubiese sustituido, jocosamente, a un vigoroso toro de lidia por un vibrante y sonriente "tricerátopo", coronado en su grupa por una sangrientas divisa ganadera y un par y medio de enhiestas banderillas taurinas.

Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes


Carolina Fuentes apunta la posibilidad, dudosa, de que este chiste publicado en el nº 14 de COLPA, durante el año 1968, pudiera ser obra de María Cándida Marcos Fernández. Personalmente, discrepo abiertamente de tal atribución de autoría, pues si se comparan el estilo gráfico, el mensaje y el redactado, opino que quién firmaba su "desprejuiciada" obra taurina con el alias "Mel", por fuerza, tnía que haber sido cualquier otra persona...
Tal vez el autor y firmante de la viñeta, escogió como firma artística la abreviatura de su propio apellido, un nombre archiconocido en la revista y el la Facultad de Ciencias: Meléndez. Podría ser posible que el pseudónimo "Mel" pudiera señalar como autor hacia alguno de los diversos "hermanos Meléndez" que por entonces cursaban estudios de Geología o Biología en la UCM... o tal vez no.

Para facilitar a los lectores taurinófilos, especialmente abstruso en temática geológica y paleontológica, la comprensión de la graciosa situación, el autor del chiste redactó un texto explicativo, situado al pie. Aclarando que el extraño animal, híbrido de toro y rinoceronte, era un Dinosaurio y que tal situación, sólo podía suceder en el Cretácico, por ser éste, el último periodo geológico en el que persistió la existencia de este tipo de reptiles, antes de su dramática extinción
Sólo hay una "pequeña gran incongruencia cronológica"... toda la cultura y tecnología, representadas gráficamente, lógica y necesariamente tenían que provenir del "futuro", pues 65 millones de años atrás, nada de todo aquello podía estar pasando. Simplemente por la ausencia de la especie humana en el mundo y de su cultura festivo-taurina, tal incongruencia parece aludir a la posibilidad de hacer viajes, reversibles, en el tiempo, para organizar y disfrutar de sorprendentes eventos torosaurianos.


¿Dónde vas, cobarde? ¡No huyas, pecador de la pradera!

Este "chiste prehistórico-museológico", publicado en el nº 15 de COLPA, durante el año 1969, aparece firmado por D. Gil, sabemos por Carolina Fuentes que es obra de María Dolores Gil Cid y tal atribución ha de ser cierta pues aparece autentificado por al firma de la autora que coincide con la atribución.

Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes

Representa el susto morrocotudo que habría podido experimentar un visitante despistado del Museo de Ciencias Naturales y creyente en fantasmas o resurrecciones de esqueletos... Si al pasar junto al esqueleto de un gran animal al que por su aspecto, dimensiones y posición expositiva, hemos supuesto el esqueleto articulado de un "oso de las cavernas" (Ursus spelaeus), se le hubiese enganchado, accidentalmente, la parte trasera de la chaqueta en uno de los elementos de separación y cerramiento del ejemplar. 
En aquella época, la posibilidad de la existencia real de fantasmas y de los muertos y sus despojos pudieran resucitar a la vida, no era sólo un tema propio de películas, series de TV o "cómics", de terror o de ciencia ficción, tal como ahora sucede. A finales de los años 60, todavía, la Iglesia incluía en sus sermones, hojas parroquiales, libros infantiles y juveniles sucesos "paranormales" de este tipo, como ciertos y repetidos, por lo que no es de extrañar que, el subconsciente de mucha gente, pudiera ser responsable de muchos sustos, provocados por causas ridículas y risibles que estaban presentes en el entorno cotidiano. En este caso, el escenario seleccionado para el susto, era una exposición de fauna fósil y el sujeto protagonista un señor de mediana edad, con americana, corbata y sombrero proyectable.


"¿Me lo dice o me lo cuentas, Dra. Mayor?"

Este chiste de temática espeleo-paleontológica, publicado en el nº 16 de COLPA, durante el año 1969, 
sabemos por Carolina Fuentes que es obra de A. Palanca y confirmado por estar firmado por su autor. Con toda probabilidad debió ser obra de Antonio Palanca Soler que, por entonces contaba "veintipocos" años de edad y estaba realizando los últimos cursos de Biología en la UCM.
Según la opinión del joven autor, expresada gráficamente, muchos años antes de que la muy famosa Adrienne Mayor publicara su celebrado "The firths fossil hunters", nuestros "antepasados" ibéricos, se habrían interesado por la interpretación de los restos fósiles, miles de años antes de que lo hiciéran los griegos y los romanos y por supuesta antes de que nos interesáramos los científicos.
Según la teoría de A. Palanca, nuestros antecesores paleolíticos no sólo, se habrían entretenido buscando, recolectando y acumulando huesos prehistóricos en sus habitáculos cavernarios, sino que además se habrían ocupado en intentar reconstruir los esqueletos, e incluso, preocupado en transmitir sus descubrimientos a sus futuros descendientes, escribiendo o grabando en la pared de la cavidad subterránea, los pasos a seguir para para repetir, con facilidad, rapidez y acierto, la gozosa experiencia anatómico-forense.


Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes

Protagonizan el memorable suceso histórico de tan sorprendente descubrimiento científico, un tieso arqueo-paleontólogo, con bigotito recortado de estilo franquista, chaquetilla de barbero y sin casco protector, artefacto muy recomendable en toda clase de exploración subterránea. Sostiene en su mano derecha una enorme y anticuada lupa de mano, mientras se está alumbrando con una vieja lámpara minera de carburo, sostenida en una posición inapropiada. En el suelo de la caverna, yacen unos huesos entre los que destacan un cráneo completo de aspecto reptiliano que parece contemplar sorprendido el evento, rodeánle parte de una pelvis y dos huesos largos de las extremidades. Al fondo de la escena, un sonriente espeleólogo equipado con casco y lámpara frontal, parece estar más interesado en la contemplación de una representación artística, esquemática, de un bisonte del Paleolítico que al comentario del "profesor".


¡Y si no es así, desmiéntemelo!

Resulta muy difícil interpretar correctamente el "metasignificado" de este chiste, por falta de datos de contexto. Opinamos, desde nuestro profundo desconocimiento de la realidad reflejada en este chiste, que el profesor y el estudiante son meros comparsas y que el verdadero protagonista es el repelente personaje situado sobre la plataforma rodante y cubierto de telarañas, una forma satírica de indicar que el individuo no se puede desplazar autónomamente y que no lo ha hecho en muchísimo tiempo.
Por el tipo de uniforme y el rótulo de la gorra, está claro que forma parte del personal uniformado de un museo, conociendo el contexto cultural de los lectores de la COLPA, quizá pertenecía a la plantilla del Nacional de Ciencias Naturales... aunque también podría pertenecer a la del Geominero...


Imagen: Cortesía de Carolina Fuentes

El texto situado al pie de la imagen, quizás alude a una elemental broma paleontológica, sobre algún personaje anquilosado del personal subalterno de la universidad. Pues nos informa que el ejemplar presentado por el estudiante en su examen práctico no es un fósil auténtico sino que se trata de un guía "fosilizado". Tal vez se aludía, metafóricamente, al hecho de que la escasez de grupos organizados de visitantes, habría provocado la "fosilización" del guía del museo, por falta de actividad física y mental. Aunque, también podría ser posible que la metáfora utilizada, aludiera al hecho de que su avanzada edad, le dificultaba, física y mentalmente, llevar a cabo, dignamente, sus funciones profesionales y actividades laborales.
En esta ocasión, tenemos que volver a discrepar, nuevamente, sobre la identidad d
el autor propuesta por Carolina Fuentes. Puesto que la atribución de la autoría de este chiste a A. Palanca, no la comparto en absoluto. Luego de comparar atentamente los estilos, gráficos y de redacción del texto. Estoy totalmente convencido de que este chiste no es obra de A. Palanca, sino de otro autor distinto.


Agradecimientos:


A Carolina Fuentes (blog paleontologico de carolina) y a Manuel Meijide (El Artesano Numantino), por ayudarme a reunir y datar un material con el que poder cumplir mis objetivos de documentación paleonto-humorística española en la UCM de hace 50 años.

Se agradecerá a cualquier persona, bien informada, la aportación de datos relacionados con cada caso particular, mediante los que se puedan enmendar los errores cometidos, involuntariamente, por falta de conocimiento sobre el contexto sociológico y científico de cada historieta.


Fuentes:
- Anónimo. Coloquios de Paleontología. Archivos. Revistas Científicas Complutenses
- Anónimo. Humor "Fósil" Chistes publicados en COL-PA y otras publicaciones.
Museo de la Geología de la UCM
- Anónimo. Indice de la revista Coloquios de Paleontología. Archivo de Revistas de la Universidad complutense de Madrid
- Anónimo. Emiliano Aguirre Enríquez. Wikipedia
- Anónimo. Bermudo Meléndez Meléndez. Wikipedia
- Palanca Soler, Antonio. CV. Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología
- Villaescusa Fernández, Lucía. 2011. Emiliano Aguirre Enríquez. Un paso adelante en la Paleoantropología española. ArqueoWeb, 13: 108-134. Universidad Autónoma de Madrid
- Villar Palasí, José Luis. 1971. ORDEN de 8 de septiembre de 1971. MINISTERIO DE EDUCACION y CIENCIA. B.O.E. Núm. 248 del 16 octubre 1971

sábado, diciembre 13

Felicitación a l@s lectores/as y colaboradores/as del año 2014


por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

  

A tod@s l@s lectoras y lectores de esta bitácora, se os desean unas felices fiestas solsticiales y un venturoso Año Nuevo.   

En agradecimiento a haber dedicado, una parte de vuestro precioso tiempo, en el conocimiento de algunos de los, sorprendentes, resultados de nuestras investigaciones etnopaleontológicas, peninsulares.
 

A tod@s aquell@s personas que han dado a conocer esta bitácora, en su círculo social o en Internet, recomendándola o enlazándola a las suyas, también, se os desean los mismos benéficos "dones" de la fortuna solsticial

Con el deseo de que durante el próximo año 2015, ninguna dificultad consiga impedirnos, que podamos seguir "empujando" nuestros proyectos y avanzando", en el intento de alcanzar o, al menos, aproximarnos a nuestros "sueños", por difícilmente alcanzables o lejanos que nos parezcan 



Lógicamente, los ya expresados deseos de felicidad y ventura, se hacen extensivos y, especialmente, intensivos a tod@s l@s colaboradoras y colaboradores de este blog. En agradecimiento a sus personales contribuciones, grandes, medianas o pequeñas, durante el transcurso del año 2014. Consistentes en la comunicación de información sobre determinados aspectos socio-culturales, bastante particulares y poco conocidos, relacionados con el registro fósil peninsular.
 
Estos han sido l@s colaboradores, del blog, que a lo largo de todo el año 2014 han contribuido a su subsistencia:


- Antunes, Miguel Telles, desde Lisboa (Portugal)

- Arasa Tuliesas, Álvaro, desde Tortosa (Tarragona)  
- Arenós Domínguez, Joaquín, desde Castellón
- Baptista, José António, desde Oeiras (Portugal)
- Beltran Calvo, Vicent, desde Callosa d'en Sarrià (Alicante)

- Blanch Marín, Ernesto, desde Morella (Castellón)
- Borja Sanz, Joan, desde Alicante
- Cachão, Mário, desde Lisboa (Portugal)
- Calado, Mariano, desde Peniche (Portugal)

- Calvo Muñoz, Clemente, desde Zaragoza
- Canudo Sanagustín, José Ignacio, desde Zaragoza
- Colom Miralles, Carlos, desde Vilafranca del Maestrat (Castellón)

- Farnós Piñol, Joan, desde Rasquera (Tarragona)
- Ferré Guerola, Cinta, desde Tortosa (Tarragona)
- Fuentes Vidarte, Carolina, desde Soria
- Garcia Francés, Enric, desde Premià de Mar (Barcelona)
- Gimeno Menéndez, Francisco, desde Alicante
- Guardiola Savall, Mª Isabel, desde Alicante
- Guzman Morcillo, Eugeni, desde Ulldecona (Tarragona)
- Lastanao Lobera, Carlos desde Montañana, Zaragoza
- Llopis Garcia, Ignasi, desde Vilafranca del Maestrat (Castellón)
- Lloret Buforn, Tomàs, desde Orxeta (Alicante)
- Lozano Prats, Teresa, desde Valdelinares (Teruel)
- Marques da Silva, Carlos, desde Lisboa (Portugal)

- Martin, Gorka, desde Oiartzun ( Guipúzcoa)
- Mateus, Simão, desde Lourinhã (Portugal)

- Matías, Ángel, desde Madrid
- Millás Mascarós, Elisa, desde Valencia
- Miret Pérez, Francesc, desde Barcelona
- Otero Roselló, Joan, desde Tortosa (Tarragona)

- Panisello Gamundi, Quimo, desde Tortosa (Tarragona)
- Paulino, Jorge, desde Peniche (Portugal)

- Pimentel, Ricardo, desde  (Portugal) 
- Revuelta, Daniel, desde Cuenca
- Rilo, Ana R.,  desde Coimbra (Portugal) 
- Rodríguez Lozano, Ángel, desde Madrid
- Roma Casanova, Francesc, desde St. Martí de Centelles (Barcelona)
- Ruíz Omeñaca, José Ignacio, desde Colunga (Asturias)

- Salvadó Poy, Roc, desde Tortosa (Tarragona) 
- Sanchis Martínez, Rosanna, desde Carcaixent (València)
- Sanxis Martínez, Vicent, desde Rafelguaraf, (València) 

Sebastià Tosca, César, desde Morella (Castellón)
- Sesé Sanz, Juan Carlos, desde Zaragoza





Nota exculpatoria, por si acaso...

Si por casualidad, se ha dejado de mencionar a alguna persona que crea que se lo merece, o su nombre o localidad son reflejados de forma incorrectas se ruega que lo haga saber para ponerle remedio de inmediato.

domingo, noviembre 30

Arqueoetnopaleontología (4)

 por Heraclio Astudillo-Pombo, Universitat de Lleida

Los usos sociales y funciones culturales de los fósiles en la antigüedad o la necesaria contribución y la imprescindible colaboración de la arqueología (3)


Los colgantes de los grupos de cazadores recolectores en Europa: las materias primas y sus fuentes de aprovisionamiento (1ª parte)


Introducción

En el trabajo original, consultado para redactar esta entrada, el autor Esteban Álvarez Fernández se centraba en las diferentes materias primas que los distintos grupos de cazadores recolectores del Paleolítico Superior y del Mesolítico (entre c 37.000 BP y 6.000 BP; c 40.000 / 39.000-5.000 /4.700 cal BC 1) han utilizado para la elaboración de objetos de adorno-colgantes, característicos de esa época histórica.

La información que se presenta procede, por una parte, de nuestras investigaciones sobre los objetos de adorno-colgantes que documentamos en los yacimientos de la Cornisa Cantábrica y del Valle del Ebro. Estos estudios han sido realizados desde varios puntos de vista (arqueozoológico, tafonómico, tecnológico, morfométrico, estratigráfico, espacial, etc.). 

Por otra parte, se había realizado una puesta al día de los trabajos que se habían llevado a cabo sobre estas piezas en el territorio europeo, hasta el año 2008, basándose Esteban Álvarez Fernández, tanto en las publicaciones monográficas sobre los yacimientos arqueológicos en las que se publican colgantes, como en los diferentes trabajos de síntesis sobre los mismos realizados yacimientos por diferentes investigadores. 

Como la especialidad de esta bitácora es la etnopaleontología, en esta entrada solamente se tratará sobre objetos cuya materia prima sea de naturaleza paleontológica, ignorando a todos los demás que, obviamente, son mucho más numerosos.


Las conchas de los moluscos recientes versus fósiles

En los diferentes periodos del Paleolítico Superior y en el Mesolítico se realiza la selección de las especies con algunas finalidades, algunas de las cuales son reconocibles (forma, tamaño y cilor) y otras desconocidas (adorno, estatus, identidad, protección mágica, etc.)Desde comienzos del Paleolítico Superior se utilizan las conchas de los moluscos, fósiles y recientes, como objetos de adorno-colgantes. Los hallazgos arqueológicos de gasterópodos y de escafópodos son más numerosos y los de bivalvos, menos numerosos. Las conchas de los moluscos fluviales y terrestres son mucho más escasas que las de los marinos.


Las conchas fósiles de moluscos como adorno en la Prehistoria

La utilización de gasterópodos fósiles como objetos de adorno-colgantes también se remonta al Paleolítico Superior antiguo. A pesar de que en determinados yacimientos del Paleolítico Medio ya existen ejemplos del acopio de conchas fósiles de diferentes especies, éstas nunca aparecen perforadas artificialmente, ni provistas de otras formas de manipulación para facilitar la suspensión (surcos, muescas, etc.) por lo tanto, parece ser, que no fueron usadas como joyas, para adornarse externamente, ni como amuletos, para protegerse mágicamente con ellas, de los peligros latentes en el entorno personal.

La determinación de las fuentes de aprovisionamiento de estas conchas acumuladas por los humanos prehistóricos es difícil de señalar. Siempre se piensa que el lugar de extracción se localizarían en los depósitos paleontológicos más cercanos al yacimiento arqueológico, pero esto no tiene porqué ser siempre así. Existen especies fósiles del mismo periodo geológico que pueden encontrarse al mismo tiempo en diferentes yacimientos paleontológicos, ubicados en un territorio más o menos extenso y, por lo tanto, a mayor o menor distancia del asentamiento humano. También podría darse el caso de que tales conchas hubieran sido recogidas en lugares más cercanos al yacimiento arqueológico, pero que en la actualidad están ocultos, por poder tratarse de depósitos hoy sumergidos, soterrados bajo sedimentos cuaternarios, etc.. 

Es por todo ello que la información que nos pueden aportar las conchas fósiles, transformadas en objetos de adorno-colgantes, sobre la movilidad de los grupos de cazadores-recolectores prehistóricos que las recolectaron, transportaron, intercambiaron y usaron ha de ser manejada con cautela. 

A tenor de los datos reunidos que poseemos, se puede afirmar que, fundamentalmente, se utilizaron, conchas recolectadas en yacimientos del Eoceno y del Mioceno, procedentes de depósitos paleontológicos documentados en diferentes regiones europeas: la Cuenca de Málaga (Cordillera Bética Occidental), la de Aquitania, las bocas del Ródano, las cuencas de París, de Mayenza, de Neuwied y de Steinheim, así como en la región de Schwabischen Alb, la Cuenca de Viena, la región checa de Badener Tegel, la Cuenca de Kyjov-Hodonin, etc. 

Dentro de las especies eocenas utilizadas como adornos-colgantes, cuyas conchas se buscaron y recolectaron, podemos citar, por ejemplo las conchas de Bayanea lactea, Cassidaria singularis y Ancillaria sp.; dentro de las especies miocenas, las conchas de Pirenella plicata, Turritella terebralis y Tympanotonus margaritaceus.

En algunos casos, parece ser que no existen dudas de la aparición de ciertas especies en yacimientos arqueológicos muy alejados de los yacimientos paleontológicos, como es el caso de los ejemplares de bivalvos marinos oligocenos del género Glycymeris, procedentes de los yacimientos arqueológicos de época gravetiense (Geissenklosterle y Hohle Fels) y magdaleniense (Hohlenstein y Hollenberg-Höhle 3), cuyo origen geográfico se señala en los depósitos de la Cuenca de Mayenza o de la Cuenca de París, lugares situados a una distancia de entre 200 y 550 km.

Aspecto de dos ejemplares perforados de Gyraulus sulcatus procedentes de un yacimientos arqueológico magdaleniense de Centroeuropa, concretamente de Austria.

También hay que destacar la presencia de caracoles fósiles de la Fam. Planorbidae, un tipo de gasterópodos acuáticos pulmonados de las especies Gyraulus  trochiformis y G. sulcatus, procedentes de la Cuenca de Steinheim, en el Sur de Alemania. Hallados en yacimientos magdalenienses (Neuchatel-Monruz y Felsstäle) y mesolíticos (Bettelküche y Burghöhle-Dietfurt), lugares situados, en algunos casos, a más de 100 km. de distancia de los depósitos paleontológicos correspondientes (Lám. VI).


Continuará

domingo, noviembre 9

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (9)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida 



Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con la Virgen María, la Madre de Dios o con Nuestra Señora (6)


SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA PROVIDENCIA, DE MIG CAMÍ, EN TORTOSA (Segunda parte)


Recapitulación

En dos entradas anteriores, relacionadas con el mismo tema y lugar, publicadas en esta misma bitácora el sábado 5 de julio de 2014 y el lunes 21 de julio de 2014, se presentaron nada más y nada menos que 15 versiones diferentes de supuesto origen legendario de "las estrellitas de la Virgen de la Providencia" de Tortosa. Según las cuales la fantasía popular pretendía explicar el supuesto origen sobrenatural de unas curiosas y minúsculas piedrecillas de forma estrellada que aparecían en los alrededores de un famoso y popular santuario mariano que gozaba de gran devoción entre los habitantes de la localidad de Tortosa y de otros pueblos que formaban parte del entorno del municipio tortosino.
Además, en otras dos entradas anteriores, publicadas el 12 de marzo del 2012 y el 26 de mayo del 2013 ya se había comentado la auténtica naturaleza de tales piedrecitas de forma curiosa y supuesto origen celestial, en realidad, se trataría de un tipo particular de fósiles. Las denominadas "estrellitas de la Virgen de la Providencia" eran buscadas con ahínco y perseverancia por los fieles, más crédulos, ingenuos o supersticiosos, durante sus visitas al santuario de la Virgen de la Providencia, de Mig Camí. Cuando eran halladas, tarea nada fácil, dado su minúsculo tamaño, eran recogidas con gran alegría, jolgorio y devoción, pues les eran atribuidas varias virtudes milagrosas.


Postal antigua, mostrando una vista fotográfica de la ermita de Mig Camí, tomada entre 1900 y 1920, en la que, también, se puede ver un grupo de recolectores, en acción. Agachados sobre el terreno de la explanada, buscando las famosas "estrelletes", "crevetes" y "pilanets" de la Mare de Déu de Mig Camí".

En esta entrada se va a mostrar, brevemente, la amplia gama de virtudes imaginarias y de aplicaciones populares, muchas de ellas relacionadas con la medicina popular. Tales propiedades extraordinarias les fueron dadas, "en siglos pasados", por la fantasía y la credulidad popular y la precariedad sanitaria en que vivían las gentes del lugar. Tales creencias y las prácticas asociadas se transmitieron de generación en generación y se fueron prolongando en el tiempo, hasta alcanzar épocas que no resultan demasiado alejadas del momento presente.

En el transcurso de este trabajo se pretende demostrar que, antiguamente, ciertos restos fósiles procedentes del cuerpo de crinoideos de la especie Pentacrinus neocomiensis, que afloraban en los alrededores del santuario de la Mare de Déu de la Providencia, de Mig Camí, en Tortosa, habrían actuado como una clase de objetos naturales inspiradores de la fantasía popular, al no ser  identificados como tales, sino que fueron interpretados en clave legendaria. Tal clase de fósiles actuaron como objetos inspiradores de cultura popular, contribuyendo a generar o reforzar algunas creencias irracionales y ciertas practicas supersticiosas, asociadas a la religiosidad popular de la comarca, además de narraciones por medio de las cuales transmitir a otras personas las mencionadas creencias y prácticas.

Aspecto claramente estrellado de un artejo del tipo denominado localmente "estrelleta", los de esta clase son los normales y típicos de la especie, por lo tanto mucho más frecuente que los del tipo "creveta" que son muy atípicos e infrecuentes.
Imagen: Extraída y, levemente, modificada del libro de Álvaro Arasa

Como ya se ha dicho en ocasiones anteriores, en las que se ha tratado sobre esta clase de fósiles, las rarísimas piedrecillas de forma estrellada denominadas, popularmente, "estrelletes" (estrellitas), "crevetes" (crucecitas), "de la Mare de Déu" o "de Mig Camí", en realidad, son placas individualizadas y fosilizadas del tallo de un tipo de "lirios de mar" prehistóricos. 
Los denominados "pilanets" (pilarcitos), son apilamientos de grupos de placas columnares, es decir, fragmentos del "tallo" sin disgregación individualizada. 
Unos y otros proceden de la disgregación "postmortem" de las columnas, pedúnculos o tallos de una determinada especie de crinoideos, denominada científicamente Pentacrinus neocomiensis
Este tipo de organismos marinos, pertenecían al grupo de los animales equinodermos del que se sabe que habitaron sobre el fondo marino de un mar muy somero, durante una época del Cretácico inferior, el Barremiense, hace entre 125 y 130 millones de años. Todo esto sucedía mucho antes de que las convulsiones tectónicas de la Orogenia Alpina, hace unos 58 MA, empujaran, elevaran, comprimieran y plegaran los estratos formados a partir de los antiguos sedimentos submarinos, haciéndolos emerger y transformándolos, finalmente, en las capas de roca de la sierra que son hoy día.

'Perfil o corte geológico' del terreno cercano a la zona de la ermita de la Providencia de Mig Camí en dirección SE-NO. Las 3 fotografías muestran el aspecto en tres cortes del terreno, consecuencia del trazado de la carretera de Tortosa al Perelló.
La rareza de la presencia y distribución de las estrelletas y crevetas, se debe al hecho de que por causas sedimentarias, sólo aparecen en la parte más alta de la capa margosa.
Imagen: Tomada del libro de Álvaro Arasa



Sobre las supuestas virtudes, extraordinarias, de  las "estrelletes" o "crevetes" y "pilanets" de Mig Camí

Si todo lo que se va a exponer, a continuación, sobre los artejos de Pentacrinus neocomiensisa las personas de mentalidad racionalista les puede parecer una sarta de disparates de magnitud variable, a las personas crédulas y religiosas, el hecho extraordinario de que estas piedrecitas pudieran poseer virtudes o poderes milagrosos, les parecía "de lo más normal". Pues les resultaría muy "natural" y aceptable que aquellas piedrecitas de una forma tan inusual y que "solamente se encuentran en ese lugar", pudieran estar repletas de poder protector, debido a la relación de proximidad con la imagen sagrada y con el santuario de la Virgen y debido a su milagroso origen. Tales creencias mágico-religiosas, impropias de una sociedad moderna y racionalista, son propias de la mentalidad mágica de ciertas comunidades sociales actuales y/o de las sociedades de ciertas épocas históricas pasadas, tales ideas sobrenaturalistas se integraban de forma fácil y coherente en su concepción mágica del mundo y del universo, sin generar contradicciones, rechazos, ni crisis cognitivas.

Se han podido localizar diversos documentos del siglo XVIII, XIX y XX que citan diversos usos populares, de finalidad protectora, aplicados a las "estrelletes" o "crevetes" y "pilanets" de Mig Camí, por los habitantes de Tortosa y localidades de alrededores. Diversos informantes, actuales, han aportado datos de cosecha propia o recogidos de la memoria de familiares de edad que han permitido que nos podamos formar una idea aproximada de las supersticiones más comunes asociadas a eeste tipo de fósiles


Aspecto de un artejo fósil del tipo llamado "creveta" (crucecita), esta clase de artejos es anómala y muy atípica, por lo tanto, extraordinariamente rara e infrecuente. Una auténtica rareza frente a los del tipo "estrelleta" que son los normales, comunes y típicos... sin llegar a ser vulgares, debido a la continua búsqueda y extracción de los devotos
Imagen: Extraída y, levemente, modificada, del libro de Álvaro Arasa

Hasta hace muy pocos años (mediados del siglo XX), muchos habitantes de Tortosa y de poblaciones de sus alrededores, aún creían que las piedrecitas estrelladas ("estrelletes" y "crevetes") y prismático-estrelladas ("pilanets"), recogidas en los alrededores del santuario de la Virgen de la Providencia estaban "capacitadas" para conseguir la:
- propiciación de la voluntad de la Madre de Dios, despertando la empatía de la Virgen y consiguiendo su mediación divina, favorablemente
- canalización de la ayuda y protección divina hasta la familia o persona necesitada de ayuda.
- protección y defensa contra mala suerte, en general, apartando desgracias y disgustos, alejando enfermedades y accidentes.
- prevención de complicaciones reproductoras femeninas, durante el embarazo, el parto y el postparto.
- mitigación de dolores menstruales, abdominales y de cabeza
- desaparición o mitigación de inflamaciones y dolores relacionados con contusiones, causadas por golpes y caídas. Idénticos efectos con problemas reumáticos o articulares, tales como artrosis, artritis, etc., incluso en los casos graves de invalidez ...


Fotografía extraída de un artículo, aparecido en una revista ilustrada, madrileña, en 1933. Se puede ver a un grupo de romer@s tortosin@s, de aquella época, rebuscando y recogiendo las famosas y veneradas piedrecitas de la Virgen, en un lugar cercano a la ermita de "Mitj Camí". Fotografía original del fotoperiodista Josep Badosa.

protección de la fertilidad humana, a través de la mujer, asegurando la fecundidad de matrimonios y familias.
atracción y retención amorosa masculina, facilitando el matrimonio y favoreciendo la maternidad, a las mujeres.


Algunas, añejas, prácticas populares:

Todas las piedrecitas de forma estrellada o prismático-estrellada, existentes en la proximidad de la ermita de Mig Camí, se creía que estaban "cargadas" de unas supuestas virtudes extraordinarias, a causa de su pretendido origen milagroso y de su relación de proximidad con el santuario de la Virgen de la Providencia. Debido a tales creencias supersticiosas, los devotos las recogían durante sus visitas a la ermita, para acumularlas en sus casas, con el fin de utilizarlas como preventivo o remedio salutífero, en caso de necesidad. Con el uso medicinal de aquellas piedrecillas se pretendían combatir, exitosamente, una amplia gama de problemas relacionados con la mala salud, o con el fracaso social, que sus poseedores pudieran sufrir, a lo largo de toda su vida.

Familia tortosina recogiendo "estrelletes", en el yacimiento de Mig Camí, en un día cualquiera y no durante una romería multitudinaria. Fotografía tomada hacia 1930, extraída del vol. 2, del libro titulado Historia de Tortosa y su comarca, de Enrique Bayerri, tomo publicado en 1934.

Hasta mediados del siglo XX, los habitantes de la ciudad y de la comarca de Tortosa, más devotos de la Virgen poseían costumbres tradicionales tales como:

- Aprovechar los desplazamientos a la ermita para recolectar algunas "estrelletes", "crevetes" y "pilanets", "de la Mare de Déu" o "de Mig Camí", tanto si acudían al lugar por motivos religioso, como lúdicos.
- Guardarlas las piezas recolectadas, en el domicilio, para obtener protección y remedio de la "Mare de Déu de la Providència" en caso de necesidad. Generalmente se conservaban en los dormitorios, lugar de descanso, procreación y recuperación de la salud.
- Tomar baños, infusiones o caldos, en cuya agua se habían hervido "estrelletes" o "pilanets"
- Ingerir algunas "estrelletes", enteras, como si se tratase de pildoras de piedra milagrosa
 

Los dos tipos de artejos individuales, de Pentacrinus, expuestos conjuntamente para apreciar mejor las diferencias. Arriba "estrelletes" y debajo "crevetes". Se han colocado sobre papel milimetrado, para poder apreciar mejor la gran pequeñez de este tipo de fósiles. Los ejemplares comunes: 2-4 mm. Las minúsculas dimensiones facilitaban que pudieran ser tragadas, sin excesivas dificultades, junto con un trago de líquido.
Imagen: Tomada del libro de Álvaro Arasa


- Colgarse una bolsita de tela, conteniendo algunas "estrelletes" o "crevetes", "de la Mare de Déu" o "de Mig Camí" del cuello, con un cordón, a modo de escapulario de la Mare de Déu de la Providència.


Utilización preventiva:

Consecuentemente a sus supuestas virtudes y capacidades protectoras y curativas, los artejos aislados o los apilamientos, de Pentacrinus neocomiensis, recogidos alrededor de la ermita de la Virgen de la Providencia de Mig Camí, fueron de uso común y corriente en el seno de muchas familias tortosinas, con la finalidad de:

- alejar la mala suerte, para evitar accidentes y enfermedades y tener éxito en proyectos de cualquier tipo
- favorecer la fecundidad humana, facilitando la fecundación, la gestación, el parto y la recuperación postparto de las mujeres en edad de ser madres
- evitar la soltería femenina consiguiendo encontrar pareja y casarse. Ha sido mucho menos frecuente para evitar la soltería masculina
- reforzar los vínculos amorosos entre los miembros de parejas sentimentales, recién formadas, aumentando la fidelidad masculina


En 1933, las muchachas tortosinas, "en edad de merecer", aprovechaban las romerías para buscar afanosamente "estrelletes", con una finalidad crucial para las mujeres de aquella época.... no quedarse solteras o como se decía entonces "para vestir santos"
Fotografía original del fotoperiodista Josep Badosa.


- facilitar, favorablemente, el tránsito del alma de los difuntos hacia la otra vida
- proteger la ropa buena contra los ataques de los parásitos, comunes, considerados tradicionalmente como los destructores del ajuar doméstico




Utilización terapéutica:

En tiempos antiguos, en los que la medicina estaba poco avanzada y, aún, menos socializada, en determinadas situaciones desesperadas y en personas poco adineradas, las piedrecitas de la Virgen de la Providencia de Mig Camí, se utilizaron con la finalidad de:
- curar o mejorar los síntomas de todo tipo de enfermedades comunes y dolencias corporales corrientes
- mitigar o eliminar molestias menstruales, tales como dolores abdominales y de cabeza


Esquema gráfico representando, a la izquierda, el aspecto externo del crinoideo, completo, sus diversas partes aparecen señaladas e identificadas. A la derecha, los diversos tipos de componentes, individuales, de las diferentes partes, tal como pueden encontrarse, fosilizadas, en el yacimiento de Mig Camí. Ilustración reproducida del libro, de Álvaro Arasa, titulado "Estrelletes" de Mig Camí

acelerar la recuperación de las contusiones causadas por golpes y caídas
mitigar o eliminar los dolores reumáticos y mejorar las condiciones de movilidad y remediar las situaciones de invalidez
- mejorar el estado de ánimo melancólico, provocado por largos periodos de alejamiento de la tierra natal, la familia y los amigos


Utilización votiva:

Se utilizaron como elementos decorativos en la confección de ciertos exvotos que los fieles donaban a la ermita para que fueran expuestos, a la vista de los visitantes, como testimonio público de algún favor recibido de la Virgen de la Providencia. 

Se ha podido documentar el empleo de "estrelletes" en la elaboración de:
- pañuelos bordados, enmarcados, con frases cortas de agradecimiento y el nombre del oferente del exvoto
- láminas de papel, 
enmarcadas, con frases cortas de agradecimiento y el nombre del oferente del exvoto

Aspecto de un cuadro votivo, en el que las letras que constituyen las diversas palabras y frases han sido creadas, pegando sobre el trazo realizado, previamente, con lápiz sobre papel, decenas de "estrelletes" creando un sorprendente efecto caligráfico. Posiblemente, fue realizado entre finales del s. XIX y mediados del s. XX. 
Imagen: Fotografía original de Cinta Ferré

- marcos decorados para fotografías de personas, beneficiadas, agradecidas
- decoraciones sobre estampas religiosas dedicadas a ciertos motivos y figuras sagradas de importancia local

Valor social:
 

Las "estrelletes", "crevetes" y "pilanets" de la ermita de la Providencia de Mig Camí que eran más grandes y estaban mejor conservadas: bien "grabadas "y enteras, eran las más buscadas por estar consideradas como más "efectivas" y, en consecuencia, más "valiosas" para su uso protector o medicinal.
Las familias tortosinas, devotas de la Virgen de la Providencia, acumulaban las raras piedrecillas de la Virgen de Mig Camí, recolectadas en todas sus visitas, dentro de frascos o botellas de vidrio transparente. Esto permitía apreciar la naturaleza 
del contenido y el nivel de las existencias familiares. También en cajitas de hojalata, tapadas herméticamente. Estos depósitos caseros de fósiles formaba parte del patrimonio familiar y se transmitían por herencia cuando fallecía su poseedor/a.

En la actualidad, los modernos buscadores de estrellitas, de Mig Camí, son excursionistas que ponen a prueba su agudeza visual y su paciencia para conseguir un recuerdo curioso, de su visita al lugar.
Imagen: Fotografía original de Emilio Vilaró


Las "estrelletes", "crevetes" y "pilanetsno tenían ningún valor económico pues se creía que si eran intercambiadas por dinero, perdían sus milagrosas cualidades protectoras.
La acumulación casera estaba motivada no sólo por el supuesto efecto protector sobre la vivienda y sus ocupantes, sino también porque la preparación de ciertos remedios caseros requería determinadas cantidades de piedrecillas de la Virgen que en el casos de los baños podía llegar a ser muy elevada.




Usuarios:

Si se ha prestado suficiente atención a las imaginarias virtudes y a los correspondientes usos protectores de estos restos fósiles, procedentes del desmoronamiento y desintegración de los cadáveres de Pentacrinus neocomiensis, se habrá podido apreciar que abundan las propiedades y aplicaciones beneficiosas para el género femenino. No obstante, se puede comprobar que tuvieron otros usos no relacionados, específicamente, con necesidades fisiológicas o psicológicas, estrictamente, femeninas.

Añadir leyenda
Aspecto de diversos "pilanets", de Mig Camí, de diferente longitud. Ingrediente mágico-milagroso de unas infusiones que contra el dolor reumático preparaban y consumían los payeses (campesinos) de la Huerta tortosina.
Imagen: Fotografía original de Joaquin Ismael

Es de suponer que quienes, por su estatus económico, podían disfrutar de acertados diagnósticos y correctas prescripciones médicas y consumir eficaces preparados de farmacia, no recurrirían a las piedrecillas milagrosas más que en los casos en que desesperados, por la falta de eficacia de los remedios terrenales se vieran impelidos a, probar el maravilloso efecto de remedios celestiales.
Situación muy distinta debió ser la de las personas que contituyeron las amplias clases populares, cuya falta de recursos económicos e intelectuales, debió abocar a buscar remedios milagrosos, en la litoterapia sagrada, con los que cubrir los vacíos existentes en la gama de remedios herbolarios.
El efecto placebo, de ciertos remedios ineficaces, directamente, por su propia naturaleza química, está admitido y demostrado, científicamente, por lo que habremos de admitir que en el caso de algunas dolencias y en determinadas personas y circunstancias, pudieron llegar algún ejercer efecto positivo para su salud física y/o mental.


Divulgación:

La constatación documental de la dispersión social de las virtudes y usos populares, de las piedrecillas en forma de estrella, aparece en numerosos documentos escritos, a partir de finales del s. XVIII, de todos ellos los más efectivos y transversales debieron ser los denominados "Gozos" que eran cantados con ocasión de diversas celebraciones, en la ermita de Mig Camí, organizadas en honor de la Virgen de la Providencia. Contienen una estrofa que alude a la singularidad del portento y a la capacidad virtuosa de las piedecitas:



Sólo este monte o collado
do os hallaron, Virgen bella,
como sois del mar Estrella,
se ve de estrellas sembrado:
mil maravillas ha obrado
con ellas vuestra clemencia.


Versión "moderna" de los antiguos "Gozos", cantados tradicionalmente, en alabanza a Ntra. Sra. de la Providencia de Mig Camí, con motivo de su festividad, impresos en 1947, en la imprenta Blanch de Tortosa.
En este ejemplar la estrofa nº 12, es la que hace mención a la singularidad de las "estrelletes", formadas en el lugar del hallazgo de la imagen de la Virgen. Además, alude a las maravillas obradas por la bondadosa madre celestial, a través de esas curiosas estrellitas de piedra.
Imagen: Mare de Déu de la Providència

La otra vía de divulgación, más efectiva e interclasista, de las maravillosas virtudes y de los usos aplicables a las "estrelletes" o "crevetes" y "pilanets" de Mig Camí, debieron ser los "dimes y diretes" que sobre estas piedrecillas ermiteras "corrían de boca en boca" entre los devotos del santuario y que se retransmitían de "boca a oreja" entre los habitantes de la ciudad y de los pueblos de su área de influencia.


Agradecimientos:

Álvaro Arasa, Jordi Diloli, Cinta Ferré, Joaquin Ismael, Albert Aragonés, Cinta Martí, Joan Otero, Monica Roig, Vicent Ruíz y Emilio Vilaró por sus valiosas contribuciones en datos e imágenes.


Fuentes: 

- Amades, J.(1951) «Piedras de virtud». Rev. de Dialectología y Tradiciones Populares, vol. 7, núm. 1.(Madrid, CSIC),
- Amades, J.(1969) «Pedres remeieres». en Amades, J. Folklore de Catalunya III: Costums i Creences. Barcelona: Edit. Selecta, p. 1219 (Biblioteca Perenne, 24).
- Anónimo. (1833). Tortosa. Diccionario geográfico universal, Tomo IX. Barcelona. Imp. José Torner
- Anònim (1850) Gozos a Nuestra Señora de la Providencia que se venera en su hermitorio nombrado mitancami en el termino de Tortosa. Vic: Imp. Tolosa.
- Anónimo. Gozos. Wikipedia
- Aragonés, Albert. (2013). Comunicación personal del 09/06/2013
- Arasa, Á. (2004). Fòssils de "Mig Camí". Tortosa. IES de l'Ebre
- Arasa, A. (2012) «Estrelletes» de Mig Camí. Tortosa: Grup de Recerca Científica Terres de l’Ebre.
- Arenas, P. (1933) «La Virgen de las estrellas». Estampa. Revista Gráfica, núm. 281, 27 de mayo.
- Astudillo, H. (2009). "Las estrellitas de la Virgen de la Providencia, de Mig Camí", en Sobre los diversos y extraños nombres de los fósiles (2) Folklore de los fósiles ibéricos, 14/06/2009
- Astudillo, H. (2012). El caso de los Pentacrinus neocomiensis de Mig Camí, en El registro fósil y las canciones populares (2) Folklore de los fósiles ibéricos, 12/03/2012
- Astudillo, H. (2014). Santuario de Ntra Sra de la Providencia Tortosa (Primera parte), Folklore de los fósiles ibéricos, 26/05/2013
- Astudillo, H. (2014). "Pràctiques i creences populars tortosines vinculades amb els fòssils anomenats estrelletes o crevetes i pilanets de Mig Camí". Revista d’Etnologia de Catalunya, 39 Juny 2014 (168-176)
- Gomis, C. (1902) «La Ribera de Ebro. Impresiones y recuerdos». Hojas Selectas. Madrid-Barcelona: Salvat y Cª
- Landerer, J.(1920) «Estudio geológico de la región comprendida entre Tortosa y Castellón». Ibérica, vol. 14, 11-20.
- Moreira, J.(1934) Del folklore tortosi. Tortosa, Imp. Querol
- Otero, J. 1958, Tortosa (Tarragona). Museo virtual de viejas fotos de 20 minutos.es
- Otero , J., 2009. Comunicación personal del 23 de enero de 2009
- Pérez-Galdós, B.(1905) Carlos VI en la Rápita, capítulo XXIX. Madrid: Imp. Vda. e Hijos de Tello
- Roig, M. 2012. Comunicación personal del 4 de marzo de 2012
- Vergès, R. (1909) Espurnes de la llar. Costums y tradicions tortosines, vol. II. Tortosa, Impr. Querol
- Vilaró, E. 2012. Comunicación personal del 10 de abril de 2012