miércoles, marzo 15

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (19)

 por Heraclio ASTUDILLO POMBO. Universitat de Lleida

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con diversos santos y santas (9) 


Fósiles relacionados con santa Lucía de Siracusa, en Cataluña (Tercera parte)

Introducción

En la entrada de hoy se retoma de nuevo el asunto de los fósiles relacionados
, en Cataluña, con santa Lucía de Siracusa. Dando continuidad al tema introducido y presentado en dos entradas anteriores a ésta, que fueron publicas el pasado año, el 10 de abril del 2022 (1ª) y el 18 de septiembre del 20022  (2ª). Como la de hoy, también dedicadas a tratar sobre la paleontología popular catalana relacionada con los macroforaminíferos nummulítidos.

Curiosa y misteriosa representación pictórica de santa Lucía de Siracusa, en la que la santa no aparece mostrando sus globos oculares, de la forma más tradicional y convencional. No se muestran sobre un plato, copa o bandeja sostenida en una de su manos, sino incrustados en las palmas de sus propias manos que se reflejan sobre la superficie de agua que contiene el plato dispuesto sobre la mesa. Obra de autor desconocido parece estar fuertemente inspirada en la pintura "La Virgen con la corona" de Jean Auguste Dominique Ingres
Imagen: Pinterest

Se presentan y comentan algunas descripciones y afirmaciones aparecidas en las publicaciones del folclorista catalán Joan Amades, sobre los fósiles santalucianos de la localidad barcelonesa de Canovelles, que nos han sorprendido mucho. También se presentan y comentan diversas informaciones procedentes de otras autorías y fuentes igualmente sorprendentes para el autor de esta entrada.


Los "ojos de santa Lucía" de Canovelles (Barcelona)

Además del vecindario de Trenteres, un núcleo poblacional rural disperso, situado en el término municipal de Santa Pau (Girona), sobre el que se trató en la entrada publicada el 10 de abril de 2022es en otro núcleo poblacional rural disperso, el vecindario de Bellulla,  situado en el término  municipal de Canovelles, en la comarca barcelonesa del Vallés Orientales, el otro lugar de Cataluña, sobre el cual también han podido hallarse abundantes referencias documentales, relativas a las costumbres populares locales relacionadas con unas raras y prodigiosas piedrecitas, más o menos aplanadas y de contorno redondeado, que eran denominadas popularmente "ulls de santa Llúcia" (cast. ojos de santa Lucía), menos frecuentemente "pedretes de santa Llúcia" y más raramente "pedretes de la Mare de Déu de Bellulla" (piedrecitas de la Virgen de Bellulla)

Vieja fotografía de la hornacina-vitrina, dentro de la que se exponía
 la pequeña imagen de la Virgen de Bellulla, a la devoción popular, sobre el altar de la capilla de la Mare de Déu de Belulla. Fotografía tomada en la iglesia parroquial de san Félix de Canovelles, hacia principios de la segunda década de 1900. 
Imagen: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10212751163041495&set=pcb.756356251376162&type=3&theater&ifg=1

El vecindario de Bellulla es un núcleo humano rural formado y crecido por agregación alrededor del antiguo convento de frailes dominicos, situado alrededor del primitivo santuario de Ntra. Sra. de Bellulla, en el año 1611. Al  aplicarse en 1835 la ley de desamortización, el complejo monástico dominico y el santuario mariano anejo fueron clausurados. A partir de ese año se acabó el culto popular a la Virgen de Bellulla, desarrollado en ese santuario mariano que fue muy importante, pues la diminuta imagen gozó de una fama milagrosa extraordinaria, no sólo a nivel comarcal y regional, por estar relacionada con la recuperación y la protección de la salud ocular. 
Con la aplicación de la ley de desamortización, los terrenos de aquel convento y todos los edificios fueron subastados, pasando la propiedad del monasterio y del santuario a manos privadas. A partir de ese momento su patrimonio mueble y las imágenes religiosas fueron vendidas, se dispersaron y se le perdió el rastro. En 1872 fue hallada en manos de un anticuario y comprada por la parroquia de san Félix de Canovelles que le dedicó una capilla y que a partir de ese año concentró las actividades religiosas y profanas, típicas de la antigua romería de del santuario de Bellulla.

Aspecto de la última imagen de Ntra Sra de Bellulla, realizada en fundición metálica, de cobre dorado y esmaltes, con unas dimensiones de 14 por 7 centímetros. Se trataba, por tanto, de una imagen bastante pequeña. Esta fotografía fue tomada a inicios del siglo XX por Tomás Mogas, cuando, una vez localizada y recuperada, estaba expuesta en una capilla de la parroquia de sant Feliu de Canovelles. Esta imagen desapareció definitivamente al inicio de la Guerra Civil española, en 1936Como ya se ha dicho no se trata de la imagen religiosa primitiva, (s. XIII) sino de una copia posterior (s. XVII), de material y estilo muy distintos del original. Las reseñas de las diversas y numerosas visitas pastorales citan imagenes muy pequeñas, pero en varias ocasiones, refieren tamaños distintos. Por tanto han debido existir varias imágenes. Seguramente la imagen primitiva, de época medieval, documentada en 1279, debió ser realizada en estilo románico o gótico, debió ser una talla de madera policromada que pudo sucumbir por efecto de la carcoma o de un incendio...  Se decía que el objeto esférico que sostenía en su mano derecha era un globo ocular...
Imagen: Wikipedia

Según relataba J. Amades, en 1956, "antiguamente" [antes de la desamortización de 1835] había sido costumbre entre las gentes de esta localidad que padecían algún tipo de problema visual, ir a visitar el santuario de Ntra. Sra. de Bellulla, el Lunes de Pascua Granada o Lunes de Segunda Pascua. Se trata de una fiesta variable, pues es un día que unos años puede situarse a finales de mayo mientras que otros años puede situarse a principios de junio, pues depende de si la Semana Santa se ha celebrado a finales de marzo o a principios de abril. Esta movilidad es debida al uso del antiguo calendario lunar hebreo para situar este tipo de celebraciones cristianas en el calendario religioso anual. 

Aspecto exterior de la iglesia del 
antiguo  convento de Padres Predicadores (dominicos) donde estuvo integrado el antiguo santuario de Ntra. Sra. de Bellulla, en Canovelles. Foto tomada por el párroco de Canovelles Tomás Mogas, a principios del siglo XX, muchos años después de la desamortización y privatización de la propiedad. Foto aparecida en el folleto "La Mare de Déu de Bellulla" escrito y publicado en 1908, por el mismo autor.

Ntra. Sra. de Bellulla, Belulla o Beluia, es una advocación que estaba relacionada con la protección de la vista, ya desde el momento de su hallazgo en el s. XIII.  Esta vinculación con la salud ocular es debida a motivos de tipo indiciario o signatario. Según contaba la leyenda que recogía las circunstancias prodigiosas de su hallazgo milagroso, se decía que la imagen fue hallada  escondida en el fondo de un pozo cegado, como consecuencia de las insistentes y repetidas señales que le daba un buey que era casi ciego a su joven boyera. Cuando por fin excavaron el pozo y apareció la imagen, ésta solo conservaba uno de los dos ojos, es decir era tuerta. Y por si todas estas señales no eran suficientes, sucedió que todas las personas que acudieron a adorar la imagen recién hallada, sanaron milagrosamente de todas sus dolencias y deficiencias relacionadas con la vista. Por lo que la nueva imagen hallada fue considerada y tratada como celestial protectora y remediadora de los problemas oculares de todo tipo.

Estampa popular devocional (s. XIX), representando los principales protagonistas de la leyenda religiosa: Ntra Sra de Bellulla, sentada y con el Niño en brazos, la joven vaquera, el pozo cegado y el buey señalando el lugar del futuro hallazgo. En su mano derecha muestra un objeto que según algunos autores parece corresponder a un ojo humano...

Posteriormente, en este mismo templo, se consagró una capillita a la veneración de santa Lucía, de Siracusa, también protectora de la vista. Este hecho que reforzaba la especialidad milagrosa del santuario favoreció que aumentara notablemente el atractivo milagroso del santuario, para aquellos devotos, residentes en la comarca, que padecían algún tipo de problemas visuales o dolencias oculares. Era bien sabido que una mayor afluencia de devotos, también generaba un mayor flujo de limosnas y donaciones, en beneficio económico del santuario.


Algunas afirmaciones del folclorista catalán Joan Amades que nos han dejado bastante perplejos

La primera perplejidad surge cuando  J. Amades dice que "los montes cercanos al santuario de la "Mare de Déu de Bellulla", eran ricos en las populares piedrecitas remediadoras de los problemas oculares, llamadas "ulls de santa Llúcia", por este motivo, los romeros devotos", después de venerar la imagen de la patrona del santuario y la de santa Lucía de Siracusa, a quienes habrían encomendado la curación de sus dolencias oculares o deficiencias visuales, "se iban a campar por los montes cercanos al santuario, donde se dedicaban a buscar y recoger las mencionadas piedrecitas, con virtudes curativas" y vinculación nominal con santa Lucía de Siracusa

Según la información representada gráficamente en el mapa geológico de la zona, resulta ser que el terreno de la localidad de Canovelles no puede contener numulites fósiles, de origen primario, pues los materiales geológicos aflorantes pertenece al Mioceno medio y al Cuaternario. 
Si podría contenerlos, en el caso de que se tratara de numulites "alóctonos", es decir, procedentes de materiales eocenos o cretácicos, marinos, subyacentes por ser más antiguos, pero que por efecto de algún movimiento tectónico hubieran podido ascender y aflorar en superficie, durante el Mioceno. Estos hipotéticos numulites, primero tendrían que haber sido separados erosivamente de su roca matriz y luego transportados por el medio acuático, siendo finalmente re-sedimentando en una cuenca marina miocena. Depositados y acumulados en un cierto nivel de los futuros estratos de materiales sedimentarios miocenos, mucho más modernos, como son los terrenos de edad miocena... o en los aún más modernos de edad cuaternaria... Si se hubiera dado este proceso particular, tales circunstancias explicarían la presencia anómala de numulites que relata Amades. 
Por esta causa geológica y de forma muy excepcional podrían aparecer "fósiles numulítidos" en lugares y terrenos que normalmente no los pueden contener y donde habitualmente no se les puede encontrar ni recolectar. 
No ha podido encontrarse ningún trabajo geológico, que mencione la existencia de numulites o numulítidos en el terreno de Canovelles. Este hecho parece contradecir, frontalmente, la abundancia de este tipo de fósiles que menciona J. Amades, según la información aportada por sus informantes.

Estampa popular devocional (s. XVIII), representando los principales protagonistas de la leyenda religiosa: Ntra Sra de Bellulla, de pie, con el Niño en brazos, la joven vaquera, el pozo cegado y el buey señalando el lugar del futuro hallazgo. Pero en su mano derecha no muestra un ojo humano sino una planta con tres ramillas florecidas...

La segunda perplejidad surge también de que J. Amades dice que "esas piedra no son más que numulites, unos fósiles que son muy abundantes y se pueden encontrar con gran facilidad". Además, cuando los describe dice que "son unos fósiles aplanados de forma más o menos circular, con un granito o pequeña eminencia en el centro que sobresale. Su aspecto ha hecho ver al pueblo sencillo la representación de un ojo con su "niña" en el centro". 

Cualquier buen conocedor de los numulites y sus diversas variedades, enseguida, se habrá dado cuenta de que esta descripción de Amades, y de otros autores que dicen lo mismo, no corresponde en absoluto con la forma típica de ninguna clase de verdaderos numulites, que siempre son de forma lenticular, más o menos abultada.

Aspecto de un ejemplar de Discocyclina cushmani, visto con bastante aumento, su apariencia concuerda bastante bien con la descripción que hacía J. Amades del tipo de fósiles que el denomina "numulítidos" y que eran denominados "ulls de santa Llúcia" por los habitantes de ciertas localidades catalanas, en las que este tipo de fósiles habían sido asimilados por la cultura popular, en asociación con el culto religioso a santa Lucía.  
La descripción morfológica que hace J. Amades de los "fósiles numulítidos", supuestamente, recogidos en el entorno del santuario de Bellulla, me hizo pensar que no era congruente con las características morfológicas típicas de los numulites verdaderos, que son siempre de contornos circulares y biconvexos. Por tanto pensé que debía existir una confusión en la identificación y que no debía tratarse de ejemplares de auténticos numulites (Nummulites), sino que podría tratarse de alguna especie de discociclina (Discocyclina). 
Después de la constatación de este probable error de identificación, cabía la posibilidad de que en otros lugares los denominados vulgarmente "ulls de santa Llúcia" y también los denominados "dinerets de santa Llúcia" pudieran ser, en realidad, ejemplares de asilina (Assilina) e incluso de alguna especie de orbitolina (Orbitolina) y no de verdaderos numulites (Nummulites).

Aspecto numular de varios ejemplares de asilina (Assilina exponens). En la imagen puede apreciarse como los caparazones de este tipo de fósiles son muy aplanados, a diferencia de los numulites que suelen ser, más o menos biconvexos y, en general, bastante más abultados. 
También puede apreciarse que por ambas caras muestran la estructura espiral del sistema de tabiques y cámaras, estructura que en los numulites permanece oculta en el interior del caparazón, y solo resulta visible cuando el caparazón se parte y se separa en dos mitades. 
La semejanza superficial entre ambos tipos de fósiles no es una mera casualidad, ambos pertenece a la misma familia, la de los macroforaminiferos numulitidos. La parte central más clara y circular puede crear la ilusoria sensación de que se trata de un ojo petrificado....
Fotografía original de M. A. Bueno.
Imagen: Foto-Natura-Huesca-2

El mismo tipo de identificación equivocada, también la cometieron otros autores. Error que presumo fue causado por que nunca vieron, al natural, ejemplares de numulites enteros y sueltos, habiendo podido percibir su verdadera forma típica y completa, más o menos lenticular o biconvexa. Quizás solamente pudieron ver la parte interior de "medios numulites", empotrados en la matriz rocosa, mostrando el sistema de forma espiral que forman el conjunto de los tabiques y las cámaras internas del caparazón, cuando éste aparece dividido por su plano ecuatorial.

Aspecto densamente espiral del interior del caparazón fósil de un numulite, visto con bastante aumento (x 8), en la parte de la sección del plano ecuatorial. La disolución parcial del relleno sedimentario hace muy visible el conjunto del sistema de tabiques y cámaras internos, dispuestos en forma de una densa espiral con apariencia de sistema de circulos concéntricos. Esta compleja estructura concéntrica, antiguamente, indujo la creencia popular de que se trataba de una piedra prodigiosa, con virtudes particulares ya que mostraba la representación de un ojo, con su iris ocular o "niña" en el centro. 
Imagen: Llegendàrium

Ambos géneros de macroforaminíferos fósiles, numulites y asilinas, tienen un cierto grado de parecido entre sí, aunque solo sea en la semejanda de la estructura interna de forma espiral y la multitud de tabiques. Esta semejanza que solo es muy superficial, podría haber inducido, a la gente común, al error de creer y decir que los "dinerets de santa Llúcia" eran numulites. La similitud, antes comentada, entre ambos géneros se debe a que ambos pertenecen a la misma superfamilia de macroforaminiferos fósiles: la Nummulitoidea. 

Aspecto de un ejemplar de Discocyclina, con una parte del borde exterior del caparazón roto (zona superior derecha), debido a su delgadez. Nótese la gran semejanza de su aspecto, plano con una prominencia central, con la forma descrita por J. Amades, para los denominados por él "fósiles numulítidos", en varias ocasiones. Fotografía original de Jesús Cardiel.

"Nuevos tiempos, nuevas costumbres" o "a nuevos problemas, nuevas soluciones"

Mientras J. Amades en sus publicaciones anteriores a 1958 había hecho referencia a ingenuas costumbres populares piadosas, sucedidas en épocas anteriores a 1950, en la la romería al santuario de la Virgen de Bellulla, el escritor vallesano Amador Garrell Alsina, en su obra "Granollers Vila Oberta" publicada en 1960, debió recoger costumbres populares de la década de 1950. El mencionado autor al referirse al ambiente festivo popular de la romería de Conovellas (Barcelona) dice. "También se vendían postales, y unas "piedrecitas" llamadas "de Santa Lucía" o "piedrecitas de la Virgen de Bellulla". Estas piedrecitas eran fósiles numulíticos, de superficie plana y lisa, de forma más o menos circular, del tamaño de una lenteja, blancos y con un granito en el centro que le da la semejanza de un ojo."

Pero mucho antes de eso, en 1928, ya existía la costumbre de adquirir las piedrecitas protectoras y curativas a cambio de dinero. Pues un articulista que no ha podido ser identificado, pues firmaba su crónica de la romería de ese año, como "M.", publicada en el Diari de Granollers del 10 de abril de 1928, escribe:
"La iglesia de la tan renombrada portada [la parroquial de san Félix], también estaba llena de gente que se empujaba para entrar y que se entretenía junto al fosar adquiriendo rosarios, medallas y otros objetos de piedad, entre las que se cuentan unas piedrecitas muy finas que se encuentran en Bellulla, que curan las enfermedades de la vista y sacan las brozas de los ojos, piedrecitas que se guardan en las casas como reliquias."

Portada principal de la iglesia parroquial de san Felix de Canovelles, de estilo 
románico. En este templo y sus alrededores se celebraba la romería de la Virgen de Bellulla, a partir de 1872, por venerarse en esa iglesia, a partir de esa fecha, la milagrosa imagen de la Virgen recuperada

Ya fuese por la extrema rareza y enorme escasez de los fósiles nummulítidos santalucianos o por su ausencia absoluta en el en el terreno entorno al santuario, la extrema dificultad para hallarlos y recolectarlos pudo convertirse en la total imposibilidad de encontrarlos y poder reunir aquellas ansiadas piedrecitas usadas como amuletos y remedios para los ojos. El ingenio de avispados mercachifles y la posibilidad de hacer dinero a costa de los ingenuos romeros, debió atraer a pícaros y oportunistas dispuestos a aprovecharse de la gran credulidad y necesidad de ayuda celestial manifestada por los romeros, por lo que debieron acudir prestos a socorrerles con su mercancía.
Amador Garrell nos hace saber que en esa época (1960) los fósiles milagrosos ya no eran buscados y recolectados por los propios romeros, sobre el terreno de los alrededores del santuario, sino que se los compraban a unos vendedores ambulantes que acudían con su mercancía prodigiosa al lugar donde se celebraba la concentración religioso-festiva que desde la desamortización ya no era en la ermita de Ntra. Sra. de Bellulla sino la iglesia parroquial de san Félix, en Canovelles, Para ofrecerla a los ingenuos compradores de aquellos amuletos milagrosos que, al parecer, entonces eran denominados "piedrecitas de santa Lucía" y, también, "piedrecitas de la Virgen de Bellulla". Se desconoce si este último nombre popular le fue impuesto por los comerciantes o por los romeros.
Podemos suponer que los comerciantes de piedrecitas milagrosas podrían haber dispuesto de proveedores que conocían lugares donde abundaban el tipo de piedrecillas que los clientes devotos demandaban y que ellos recolectarían y que luego serían quienes suministrarían aquel material paleontológico, necesario para la continuidad de aquel negocio.  

Antiguas costumbres populares

También dice J. Amades que "Entre los habitantes de Canovelles estas piedrecitas tenían fama de poseer una virtud mágica para curar las enfermedades de los ojos, aclarar la vista y, sobre todo, para expulsar las motas" No describe J. Amades el modo de uso de las piedrecitas milagrosas para sacar las motas de los ojos afectados.

En otras fuentes documentales, consultadas en línea, se informaba sobre un tipo de uso popular tradicional, de las piedrecitas denominadas "ojos de santa Lucía" y se añadía que "en todos los obradores del pueblo (Canovelles) y localidades vecinas, en los que se trabajaba el hierro, la piedra o la madera, no faltaban este tipo particular de piedrecillas remediadoras". Por si fuera necesaria su intervención milagrosa, en caso de producirse algún accidente laboral. Cuando hubiera saltado accidentalmente un fragmento o esquirla del material áspero, agudo o duro que golpeaban los operarios y se hubiera introducido en el ojo o los ojos de alguno de los trabajadores. 

Un par de herreros forjando artesanalmente una herradura, golpeando 
la pieza de hierro incandescente,   alternativamente, con sus respectivos martillossobre el yunque van moldeando la pieza, para ir dándole la forma deseada. Según un grabado xilográfico antiguo (s. XVII-XVIII) de representación de los oficios tradicionales de la época.
Imagen: Wikipedia

"Por los alrededores de donde estaba situado el santuario de Belulla, han abundado siempre unos fósiles numolíticos (sic) de superficie plana y lisa, de forma más o menos circular, de la medida de una lentilla [lenteja], blancos y con un granito en el centro, que le da la apariencia de ojo. Por eso, entre tantos otros de los apelativos que se les llama, es conocido por "Ojos de Santa Lucia" y son muy eficaces para sacar brozas de los ojos, colocándolos debajo del párpado, por donde dan vueltas circulares hasta expeler la broza. No hace muchos años que en carpinterías, herrerías y otros talleres se procuraba tener siempre uno. Se les distingue también por el nombre de "Piedrecitas de Santa Lucia".

Aspecto de la pequeña imagen metálica actual de la Virgen de Bellulla, que muy pocas personas han podido ver al natural, ya que el templo está cerrado al público y sólo puede accederse por medio de una invitación personal de los propietarios.
Imagen: "
In Malae memoriae" del Santuari de Nostra Senyora de Bellulla. Canovelles. El Vallès Oriental. Catalunya

Resulta difícilmente creíble que llegara a ponerse en práctica la supuesta tradición remediadora local, aportada por los informante de los autores que la recogen y transmiten. No parece razonable ni posible que este tipo de fósiles, pudieran haber llegado a introducirse bajo los párpados. Y menos aún que, luego, mediante masaje digital, se les hubiera hecho girar sobre la esclerótica ocular lesionada, de alguien a quien, accidentalmente, se le hubiera introducido en el ojo algún pequeño objeto erosivo, duro, áspero o con aristas, o punzante que tal vez pudiera estar incrustado, causando una lesión muy dolorosa.

Sabemos de otros lugares en los que se usaban las "piedrecitas de santa lucía" que se hacía  tocando o masajeando suavemente el exterior de los párpados de los ojos afectados por lesiones o dolencias oculares. Este procedimiento, mucho menos lesivo que el mencionado anteriormente, nos parece un método curativo de práctica mucho más probable y una alternativa más razonable que la introducción bajo el párpado.


Las otras milagrosas "piedras de Ntra. Sra. de Bellulla"

El fraile dominico Tomás Palmarola en su libro "La perla del Vallès. Maria santissima en sa miraculosa imatge de Bellulla", publicado en 1712, informa de una serie de numerosas curaciones milagrosas, de variadas afecciones de los ojos de muy diversa gravedad, conseguidas por medio de la introducción de dos piedras bendecidas de las que disponía el santuario, en los ojos de los devotos afectados que acudían para recibir este tratamiento. Estas dos piedras milagrosas eran denominadas "piedras de Ntra. Sra. de Bellulla", cuya verdadera naturaleza especifica fray Tomás Palmarola (p. 83) diciendo que se trataba de unas piedrecitas denominadas por algunos "habas marinas" y que son tan benévolas con los ojos que se pueden introducir en ellos sin causar molestias. En este caso particular su natural virtud remediadora natural había sido incrementada sobrenaturalmente, tras tocar con ellas la santa imagen de la Virgen de Bellulla, por este motivo aquellas dos piedrecillas eran usadas como un instrumento de curación milagrosa.

Aspecto vagamente ocular de dos ejemplares de "ulls de santa Llúcia" fotografiados por el lado favorable, correspondiente a la parte interna, la que está firmemente adherida al cuerpo del molusco.
ImagenLlegendàrium

Las dos piedras milagrosas que mencionaba fray Tomás Palmarola eran, por tanto, dos pequeños opérculos de sendas conchas de gasterópodos marinos de la especie Bolma (Astraea) rugosa, caracolas marinas conocidas popularmente como "peonzas de mar" debido a la semejanza de la forma de la concha con esta clase de juguete. Estos opérculos se suelen encontrar medio enterrados en la arena de muchas playas mediterráneas, siendo conocidos popularmente como "ojos de santa Lucía", "lagrimas de santa Lucía" o "piedras de santa Lucía". Desde hace siglos, en las costas cristianas del mar Mediterráneo, tradicionalmente, se han usado como amuletos para protegerse contra el "mal de ojo", la mala suerte, las afecciones de los ojos y el deterioro de la visión. A veces, formando parte de anillos, pendientes, pulseras, collares o broches.


La ciencia una luz en la oscuridad. 

La información proporcionada por el fraile dominico Tomás Palmarola, sobre la naturaleza malacológica de las dos piedras milagrosas que poseía la comunidad del convento de Bellulla y el uso remediador de problemas oculares que de ellas se hacía en el santuario, así como el supuesto uso popular intraocular, tradicional, de las denominadas "piedras de santa Lucía" (fosiles nummulítidos), nos han hecho sospechar que los caparazones pétreo de los macroforaminíferos fósiles nummulítidos, nunca se debieron usar, intraocularmente, con fines remediadores ni curativos de afecciones oculares. Que, en realidad, las "piedras" curativas que se utilizaban en las casas, talleres y obradores para extraer motas de los ojos lesionados eran de la misma clase que las usadas en el santuario por los frailes predicadores. Se trataría, por lo tanto, de pequeños opérculos de la caracola marina Bolma (Astraea) rugosa que podían comprarse a los vendedores ambulantes que, el día de la romería,  acudían al lugar de concentración de los romeros, ya fuese aquel lugar el santuario de Bellulla, inicialmente, o la iglesia parroquial de Canovelles, posteriormente.

Aspecto de la concha de la caracola marina  Bolma (Astraea) rugosa, en la imagen de la izquierda se puede ver el opérculo de color anaranjado, cerrando la entrada para proteger al animal, refugiado en su interior. Cuando el animal muere y su cuerpo se descompone, el opérculo se desprende y queda libre, luego, el oleaje lo arrastrará hasta la playa mezclado con arena. Imagen. Collec Online

Posiblemente, J. Amades y los demás autores que atribuyen a los nummulites o fósiles nummulítidos un uso popular medicinal, eran víctimas de una profunda confusión, tal vez inducída por la coincidencia de los nombres populares de ambos tipos de objetos naturales,  y a causa del hecho de no haber presenciado nunca, personalmente, las características morfológicas ni el uso práctico de las piedras prodigiosas que mencionaban en sus escritos.
No se puede descartar la posibilidad de que en algunas ocasiones, algunas personas desesperadas por el dolor, confundidas por la coincidencia de nombres y por estar muy mal informadas, hubieran intentado utilizar como remedio, a sus problemas oculares, alguna clase de pequeños fósiles nummulítidos, lógicamente, con unos resultados terapéuticos adversos a los esperados.


Concedamos el beneficio de la duda, pero con moderación. 

Hipotéticamente, dado que el territorio de la zona de Bellulla y Canovelles corresponde a terrenos miocenos, cabría la remota posibilidad de que los materiales sedimentarios de ambos lugares pudieran contener opérculos fósiles procedentes de gasterópodos marinos miocenos  del género Bolma (Astrea) u otros géneros afines. Pero resulta más que dudoso que los pequeños opérculos hubieran podido haberse acumulado, de manera natural, en una cantidad tan extraordinaria como para que su hallazgo y recolección resultasen tan fáciles como dicen  que es J. Amades y otros autores que afirman lo mismo que él. Además resulta dudoso que su abundancia se hubiese podido mantener tan alta, durante tantos siglos, a pesar de las sucesivas extracciones anuales por los recolectores piadosos.
Podría haber sido posible que inicialmente se hubiesen podido hallar algunos opérculos fósiles que dada su extraordinaria similitud con las "habas marinas" contemporáneas, cuyo uso medicinal era conocido, común y tradicional en la costa mediterránea, para el tratamiento de afecciones oculares y para sacar motas, se hubieran podido utilizar de igual manera y con mayores expectativas de éxito, al poderse asociar a la virtud añadida de haber sido halladas en un lugar sagrado que estaba bajo la protección de dos advocaciones protectoras de la vista y de la salud de los ojos.


Nota

Haba marina: Pieza calcárea de forma elíptica, pequeña, plana y blanca por una cara, rugosa semejante a un ombligo o una oreja humana, y de color entre rojo y dorado por la otra, que sirve de opérculo a la concha de ciertos caracoles marinos. Llevado en sortijas, pendientes o botones, se tiene vulgarmente como preservativo que protege contra el dolor de cabeza y "el mal de ojo". También conocido como "ojo de santa Lucía", "ojo de sirena", "ojo de bruja, "ombligo de Venus", "orejita de mar", etc.

Fuentes

- Amades Gelats, Joan (1953). Canovelles. Costumari català. El curs de l'any. vol. 3. Ed. Salvat. Barcelona. pp. 398-399.
- Anónimo (1928). L'Aplec de BellullaDiari de Granollers Núm. 628  10-04-1928  (p. 1-2)
https://arxiumunicipal.granollers.cat/ArxiuDigital/viewer.vm?id=60162&lang=ca   
- Anónimo. Mare de Déu de Bellulla. Wikipedia:  https://ca.wikipedia.org/wiki/Mare_de_D%C3%A9u_de_Bellulla
- Anónimo. Santuari de la Mare de Déu de Bellulla. Wikipedia:    https://ca.wikipedia.org/wiki/Santuari_de_la_Mare_de_D%C3%A9u_de_Bellulla
- Canyameres, Ferran (1995). «Pedretes de Santa Llúcia». Obra Completa. Vol. 5 (p. 389). Columna Edicions. Barcelona.
- Palmarola, Tomàs (1712). La perla del Vallès. Maria Santissima en sa miraculosa imatge de BellullaRafel Figueró, Barcelona.
Garrell Alsina, Amador (1960 )Granollers Vila Oberta. Editorial Miquel Arimany. Granollers, 1960 
- Julià, Pere  (1986). Aplec de Belulla (Canovelles). Revista del Vallés. 20-12-1986
https://arxiumunicipal.granollers.cat/ArxiuDigital/viewer.vm?id=140973&lang=ca&page=18
- Mas, José  (1974). Canovellas. Serie «Vallés histórico y monumental» Revista del Vallès, 06-04-1974, p. 28:  https://arxiumunicipal.granollers.cat/ArxiuDigital/viewer.vm?id=297691&lang=ca&page=28 


Continuará

miércoles, febrero 15

Márquetin, enología y registro fósil (18)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

Uso del registro fósil, como emblema de ciertos vinos españoles (18ª parte)


Botellas de vino conmemorativas de las Jornadas Aragonesas de Paleontología (I)

Introducción 

En la entrada de hoy, a diferencia de muchas otras ocasiones anteriores, en las que se trató sobre la influencia del registro fósil local en el contenido textual y diseño gráfico de las etiquetas de ciertas clases de vinos ibéricos, producidos por diversas bodegas comerciales de España o Portugal, trataremos sobre una serie de etiquetas vínicas diseñadas, no por una bodega convencional, sino por una asociación cultural aragonesa de Ricla (Zaragoza).
 
La Asociación Cultural Bajo Jalón surgió a partir de la iniciativa de tres personas aficionadas a la Paleontología y vecinas de la localidad aragonesa de Ricla (Zaragoza): D. Carmelo Moreno Sáez, D. Javier Castellano Baron y D. Joaquín Guerrero Peyrona. Su interés por esta disciplina científica incentivó la idea de crear una asociación de amantes de la Paleontología y de la naturaleza con el objetivo de fomentar la cultura en la localidad de Ricla y en la comarca de Valdejalón.
De esta manera, en 1988 se constituyó la Asociación Cultural Bajo Jalón con personalidad jurídica propia, sin ánimo de lucro y conforme a lo previsto en la Ley de Asociaciones 191/64 de 24 de Diciembre y cuyos estatutos han sido adaptados a lo previsto en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo. Se trata de una Asociación de ámbito comarcal pero que también se relaciona con otras asociaciones de fines similares de otras comarcas aragonesas, de otras Comunidades Autónomas españolas e, incluso, de naciones extranjeras.

Con tan sólo un año de vida y con pocos medios económicos y humanos, esta asociación consiguió organizar, en 1989, las I Jornadas Aragonesas de Paleontología, en Ricla. Dicho evento consistía en una serie de conferencias sobre Paleontología, una exposición de fósiles permanente y una salida al campo que, como no podía ser de otra manera, en aquella primera ocasión, se celebró visitando el Jurásico de Ricla. 
Desde aquellas primeras Jornadas de 1989, han pasado 34 años y se han celebrado bastantes ediciones bianuales de las Jornadas Aragonesas de Paleontología, cada año con afluencia y prestigio crecientes

La celebración bianual de las Jornadas Aragonesas de Paleontología no sólo ha constituido un acontecimiento científico reseñable, por la publicación de sus actas (15 volúmenes) o la colección de “Cuadernos de Paleontología” (10 volúmenes), sino que las Jornadas se han convertido en un importante acontecimiento social y cultural en Ricla (Zaragoza), en la comarca de Valdejalón y en todo Aragón.
También son destacables las labores de divulgación que esta asociación realiza en colegios e institutos de la comarca donde asiduamente se organizan exposiciones y se dan charlas sobre Paleontología. 

Durante los tres días que duran las Jornadas (viernes, sábado y domingo), además de asistir a las conferencias, se puede visitar una exposición monográfica, abierta permanentemente. Finalmente y, como no podía ser de otra manera, se realiza una salida de campo, para visitar algún yacimiento paleontológico importante, existente en la comarca o su entorno.
Las conferencias impartidas durante las Jornadas y las contribuciones en homenaje a un paleontólogo ilustre, son publicadas en un volumen de Actas, editado por la Institución “Fernando el Católico” de la Diputación de Zaragoza. Mientras que los contenidos de la exposición paleontológica son publicados dentro de nuevo número de la colección de Cuadernos de Paleontología Aragonesa, editado por la Asociación Cultural BAJO JALÓN.

Todos los asistentes a las Jornadas de Ricla reciben un diploma acreditativo de asistencia, así como las dos publicaciones antes mencionadas y, además, una botella de vino conmemorativa de la celebración de las Jornadas. Estas botellas son ofrecidas por alguna reconocida bodega de la zona, de esta forma, esa empresa vinícola a la par que promociona su propia producción enológica, colabora con la Asociación Cultural BAJO JALÓN en la realización de las Jornadas. Por tanto no es la bodega quien elige el contenido y el diseño de las etiquetas de estas botellas de vino, sino una comisión de la organización de las Jornadas. En todas las ocasiones, el contenido y el diseño aluden gráficamente a una temática central específica, en torno a la que se organizan las diferentes actividades, propias de cada edición bianual de las Jornadas Aragonesas de Paleontología, en Ricla (Zaragoza).

En los diferentes casos que a continuación se presentan, solamente se han recogido y se muestran aquellas actividades de las Jornadas que se consideran pertinentes por estar directamente relacionadas con el tema enológico-paleontológico que aquí se trata. Tal recopilación y exposición tienen por finalidad contextualizar y justificar la coherencia de los motivos gráficos usados y los mensajes manifestados en las etiquetas de las botellas conmemorativas de las diversas Jornadas de Ricla con el título de las Jornadas y con el contenido gráfico y textual de las etiquetas de cada edición. En todos los casos, se ha constatado que existe coherencia entre las figuras emblemáticas utilizadas, las actividades y la temática central de cada una de las Jornadas. 
Si alguna persona estuviera interesada en conocer el programa de cada Jornada particular, en detalle, puede consultar el documento: Programas de las 13 Jornadas Aragonesas de Paleontología (1989-2015), publicado por el Instituto Fernando el Católico de la Diput. de Zaragoza: https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/87/13programa.pdf 


La botella conmemorativa de las Jornadas de 1989

Las Primeras Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 1989. Se titularon «Protección de los espacios naturales» 
Durante las Jornadas se mantuvo abierta, permanentemente, la Exposición Paleontológica que estaba dedicada a los fósiles en general, y monográficamente a los fósiles aragoneses. Se montó con la colaboración del Museo de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y de la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA). 

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1989.  El contenido gráfico y textual de la etiqueta era muy breve y sencillo. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Primeras Jornadas Aragonesas de Paleontología 1989". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado aparecía un dibujo esquemático, suavemente coloreado en tonos rosados y rojizos, representando una concha cónica de gasterópodo marino (Se ignora su motivación o justificación). En la parte baja:  Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El sábado, 11 de noviembre se celebró una Mesa Redonda sobre «Espacios protegidos de interés paleontológico». Moderada por D. Juan Antonio del Diego, Presidente de la Asociación Cultural «Bajo Jalón». Con intervención de numerosos ponentes ilustres: Prof. Dr. Antonio Goy, Presidente de la Sociedad Española de Paleontología y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid; Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza; Dr. Agustín Moya, del Museo de Paleontología «Miguel Crusafont» de Sabadell; Dr. José Luis Sanz, director de excavaciones del yacimiento de «Las Hoyas»; D. Justo de Pedro, Jefe del Servicio del Medio Natural de la DGA; D. Ramiro Alloza, Jefe del Servicio de Patrimonio de la DGA; y D. José M.ª Abad, Presidente de la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA).

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1991

Las Segundas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 8 al 10 de noviembre de 1991. Se titularon «El Precámbrico y los primeros fósiles».
Durante las Jornadas se mantuvo abierta, permanentemente, la Exposición Paleontológica que estaba dedicada a los fósiles en general y monográficamente a los fósiles de los tiempos precámbricos. Se montó con la colaboración del Museo de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA). 

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1991.  El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta eran muy breves y sencillos, resultando muy semejante a la del año anterior. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Segundas Jornadas Aragonesas de Paleontología 1991". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado había un dibujo esquemático, suavemente coloreado, representando una forma estrellada, quizás correspondiente al caparazón de algún foraminífero marino. En la parte baja dice: Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El viernes, 8 de noviembre, el Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología y Prof. de Investigación del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid pronunció la Conferencia: «El origen de la vida. Datos paleontológicos».. 
El sábado, 9 de noviembre se pronunciaron dos conferencias, el Prof. Dr. Gonzalo Vidal, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Uppsala, Suecia impartió «Las primeras células vegetales» y el Dr. Teodoro Palacios, Profesor Titular de la Universidad de Extremadura «Los fósiles más primitivos de España».  
Se proyectaron varios vídeos sobre la Paleontología y los primeros pasos de la evolución orgánica, y luego se organizó un coloquio sobre el tema


La botella conmemorativa de las Jornadas de 1993

Las Terceras Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 12 al 14 de noviembre de 1993. Se titularon «El origen de la humanidad moderna»
El viernes, 12 de noviembre, la Dra. Gloria Cuenca, Profesora Titular de Paleontología de la Universidad de Zaragoza impartió la conferencia: «Las raíces de la Humanidad».  También se abrió al público la Exposición Paleontológica dedicada al Jurásico de Ricla, y monográficamente a la paleoantropología aragonesa bajo el lema «Los primeros Aragoneses». Comisario de la Muestra: D. José Ignacio Lorenzo, Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza.

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1993.  El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta seguían siendo muy breves y sencillos, resultando muy semejante a la del año anterior. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Terceras Jornadas Aragonesas de Paleontología 1993". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado había un dibujo esquemático, suavemente coloreado, representando una forma humana primitiva, pero no demasiado, quizás correspondiente a un individuo de Homo sapiens. En la parte baja: Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El sábado, 13 de noviembre, el Dr. Juan Luis Arsuaga, Prof. Titular de la Universidad Complutense de Madrid, impartió la conferencia: «La evolución humana en Europa». 
El Dr. José M.ª Bermúdez de Castro, Colaborador Científico del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid impartió la conferencia: «Los homínidos de Atapuerca y el desarrollo vital en las poblaciones del Pleistoceno Medio de Europa»
La Prof. Dra. Pilar Utrilla, Catedrática de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, impartió la conferencia: «Las estrategias de supervivencia de los homínidos durante el Paleolítico»
El domingo, 14 de noviembre, el Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología y Prof. de Investigación del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid impartió la conferencia: «La última crisis de diversidad en la evolución humana».

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1995

Las Cuartas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 1995. Se titularon «La expansión de la vida en el Cámbrico»
El viernes, 10 de noviembre, el Dr. Rodolfo Gozalo, Profesor Titular de la Universidad de Valencia, pronunció la conferencia: «Introducción al Cámbrico de Aragón»
El Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, pronunció la conferencia: «Los ecosistemas marinos del Cámbrico»

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1995. El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta de 1995 resulta muy distinto al de las tres ediciones anteriores. Es en blanco y negro y bastante extenso. En la parte alta de la etiqueta aparece el rótulo: IV Jornadas Aragonesas de Paleontología. En la parte central, sobre un mapa esquemático de la comarca aparece representada la situación del rio Jiloca, de la localidad de Murero, de la ermita de san Mamés y del importantísimo yacimiento paleontológico de la rambla de Valdemiedes, representados por un pequeño círculo del que parte un trazo en forma de flecha que señala el dibujo esquemático a gran tamaño y bastante detallado de un trilobites, debajo del cual dice: Paradoxides mureroensis. Trilobites del Cámbrico inferior y medio de Murero. Debajo hay un pequeño rótulo: 11 de noviembre de 1995 Murero (Zaragoza) 
En la parte inferior sobre la representación de un pergamino, extendido, dice: “Vino de Murero agua de vida, no lleva química, ni la necesita, solo el sudor de su gente que noblemente advierte: “Bebiéndolo en su justa medida alarga eternamente la vida”.
Fotografía original de Mario Modesto Mata

El Dr. Antonio Perejón, Colaborador Científico del Instituto de Geología Económica (C.S.I.C. y Universidad Complutense de Madrid), pronunció la conferencia«El bioma arrecifal del Cámbrico». 
El sábado, 11 de noviembre 
se realizó una "Excursión al Cámbrico de Murero". dirigida por el Prof. Dr. Leandro Sequeiros, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Córdoba; el Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y el Dr. Rodolfo Gozalo, Profesor Titular de la Universidad de Valencia. 
El domingo, 12 de noviembre el Prof. Dr. Klaus Sdzuy, Catedrático de la Universidad de Würzburg, Alemania, pronunció la conferencia: «Acerca del conocimiento actual del Sistema Cámbrico».  

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1997

Las Quintas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en  Ricla, del 7 al 9 de noviembre de 1997. Se titularon «Vida y ambientes del Jurásico» 
El viernes, 7 de noviembre, el Dr. Guillermo Meléndez, Profesor Titular de la Universidad de Zaragoza, pronunció la conferencia: «Ambientes sedimentarios y ecosistemas del Jurásico de la Cordillera Ibérica».  

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1995. El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta de 1995 resulta muy distinto al de las cuatro ediciones anteriores. Es muy colorista pero muy escueto de contenido. El dibujo muy esquemático, coloreado, del cráneo muy alargado y mandíbula muy estilizada de reptil, por su aspecto característico, suponemos que debe representar el cráneo del cocodrilo de Ricla pues no hay ningún texto que le atribuya género o especie alguna. 
Como en las etiquetas anteriores, en la parte alta identifica el evento promocionado "V Jornadas Aragonesas de Paleontología" y en la parte inferior indica el lugar y la fecha: Ricla. Noviembre  1997 y la entidad promotora: Asociación Cultural Bajo Jalón. 
El conocido popularmente como "El Cocodrilo de Ricla", pertenece a los metriorrínquidos, un grupo de cocodrilos marinos típicos del Jurásico que se extinguieron en el Cretácico Inferior, hace unos 130 millones de años, es decir, que convivieron con los dinosaurios.
Fotografía original de Mario Modesto Mata
Imagen: Asociación Cultural “Bajo Jalón”
https://www.asociacionculturalbajojalon.com/cosica/1997-v-jornadas/

La Dra. Gloria Cuenca, Profesora Titular de la Universidad de Zaragoza , pronunció la conferencia : «Dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en Aragón».
El Prof. Dr. Antonio Goy, Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, pronunció la conferencia: «Ammonites del Jurásico Inferior de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibérica». 
El Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Universidad Complutense de Madrid, impartió la conferencia: «La superficie del planeta y el clima en los tiempos jurásicos».  
También se organizó una Mesa redonda titulada: «Procesos de formación de los fósiles jurásicos». Ponentes: Prof. Dr. Bermudo Meléndez, Catedrático Emérito de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, y Dr. Sixto Fernández, Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid. 
El sábado, 8 de noviembre, por la mañana, se organizó una Excursión al Jurásico de la provincia de Zaragoza. dirigida por el Dr. Guillermo Meléndez, Profesor Titular de la Universidad de Zaragoza; la Dra. Gemma Martínez, Profesora Titular de la Universidad Complutense de Madrid; y el Prof. Dr. Leandro Sequeiros, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Córdoba. 
Por la tarde, el Dr. Federico Olóriz, Profesor Titular de la Universidad de Granada, pronunció la conferencia: «Interpretaciones ecoestratigráficas. Aplicaciones a los materiales del Jurásico Superior».  

Nota petitoria de información

Se desconoce quién fue el autor o autora de las etiquetas ilustradas de todas las botellas conmemorativas presentadas. También se desconoce cuál es el nombre de las diferentes bodegas aragonesas que colaboraron en la celebración de aquellas Jornadas, en cada una de esas ocasiones, aportando las botellas conmemorativas correspondientes. Por descontado, no se sabe cuál era la variedad de vino que contenía cada una de aquellas botellas conmemorativas, ni sus cualidades enológicas. 
Si alguna persona de la Asociación Cultural “Bajo Jalón”, entidad organizadora de las Jornadas tiene alguna información al respecto, se agradecerá enormemente su comunicación al escribidor de este blog por medio de comentarios en el blog o mensaje de correo electrónico en la dirección que aparece.

Fuentes

Anónimo. Botellas Jornadas. Portfolio, Cosicas nuestras. Asociación Cultural Bajo Jalón: https://www.asociacionculturalbajojalon.com/cosicas-nuestras/ 
Anónimo. Quiénes somosAsociación Cultural Bajo Jalón:  https://www.asociacionculturalbajojalon.com/quienes-somos/
Anónimo. Programas de las 13 Jornadas Aragonesas de Paleontología (1989-2015). Instituto Fernando el Católico. Diput. de Zaragoza: https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/87/13programa.pdf 

Continuará próximamente

domingo, enero 15

Gastronomía ibérica de inspiración paleontológica (19)

 por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 

Las “Cenas cretácicas” de Dinosfera, el museo de los últimos dinosaurios, en Coll de Nargó (1)

Introducción

Los equipamientos culturales ubicados en zonas rurales, en poblaciones alejadas de grandes núcleos provinciales de población y de vías de comunicación muy importantes y transitadas, suelen tener un funcionamiento lánguido, un rendimiento modesto y una actividad concentrada en los días festivos y periodos vacacionales. En muchos casos, su funcionamiento ordinario y regular dependen excesivamente de su uso como equipamiento didáctico, muy vinculado a las visitas escolares, de centros educativos de la comarca o comarcas próximas, distribuidas a lo largo de todo el periodo lectivo, durante el curso escolar. Por esta serie de motivos lastradores, los gestores de los equipamientos culturales en entornos rurales, han visto la imperiosa necesidad de idear estrategias innovadoras e iniciar la oferta de actividades novedosas con las que conseguir aumentar su atractivo turístico. Así como ampliar su capacidad de difusión social, para ampliar su área de influencia social y dar a conocer sus actividades a un mayor número de visitantes potenciales. Todo ello producto de su necesidad de mejorar sus estrategias de captación de nuevo público adulto y de más grupos familiares para poder redistribuir la oferta de actividades y las visitas a lo largo de los 365 días del año. Dentro de este marco operativo de la necesidad de mejorar la gestión y el rendimiento de este tipo de equipamientos rurales, nació la idea y el proyecto de las denominadas “Cenas cretácicas” una actividad lúdico-gastronómica ofrecida por Dinosfera, el museo de los últimos dinosaurios, ubicado en la localidad catalana de Coll de Nargó, situada en la comarca de l'Alt Urgell, en la zona pre-pirinaica de la provincia de Lleida.

Aspecto del logo particular de Dinosfera en el que aparece representado como emblema un dinosaurio que típico de uno de los yacimientos de la localidad leridana

Imagen: Dinosaures dels Pirineus

Dinosfera pertenece a un consorcio de museos ubicados en el Prepirineo catalán dedicados a la divulgación de los últimos dinosaurios, vinculados todos ellos con importantes yacimientos paleontológicos relacionados con los dinosaurios de fines del periodo Cretácico. Para unificar el trabajo de los distintos centros paleontológicos y ofrecer a todos los amantes de los dinosaurios una experiencia única, se puso en marcha el proyecto "Dinosaures dels Pirineus" iniciado en el año 2007. En este proyecto participan actualmente el Museo del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont de Sabadell, el Centro de Dinamización de Tartareu, el Centro de Interpretación del Montsec de Meià, el Epicentro de Tremp, el Centro de Interpretación de Fumanya, Dinosfera de Coll de Nargó y el Museo de la Conca Dellà en Isona.

Aspecto del logo colectivo en el que aparecen representados los diversos equipamientos integrantes por diferentes tipos de dinosaurios y de otros animales prehistóricos: aves y mamíferos

Imagen: Dinosaures dels Pirineus 

En la exposición principal de Dinosfera se explica al visitante  qué es lo que se sabe, hoy día, sobre la reproducción de los dinosaurios, a partir de los resultados de la investigación científica realizada en los yacimientos de nidos de titanosaurio del municipio. Además se muestran huevos y nidos reales de dinosaurio, también hay una representación realista, a tamaño natural, de un dinosaurio saurópodo hembra, poniendo huevos. Entre otros muchos elementos divulgativos se puede acceder al contenido de un videojuego interactivo sobre aventuras en el transcurso de un paleosafari jurásico. Se da a conocer al visitante qué estructuras particulares tiene un huevo de dinosaurio, así como las características típicas de los diferentes tipos de huevos de vertebrados ovíparos y cómo y dónde acostumbraban a poner sus huevos los dinosaurios

La exposición de Dinosfera, Centro Paleoambiental, especializado en Interpretación de la reproducción de los Dinosaurios, se organiza según nueve ámbitos temáticos, en los que a través de proyecciones audiovisuales, juegos interactivos, fósiles reales, réplicas y reconstrucciones, el visitante podrá ir descubriendo cuál es el conocimiento actual que los científicos tienen sobre la reproducción de estos animales que hace más de 66 millones de años habitaban en lo que hoy día es el Prepirineo y Pirineo.

Al inicio de la exposición de Dinosfera hay una reproducción a escala real de un titanosaurio con su nido de huevos, esta clase de dinosaurios serían la responsable de gran parte de los huevos encontrados en la localidad. Además se ofrece un juego interactivo dónde se propone al visitante que localice cinco saurios que están dispersos por todo el paraje paleoambiental de Dinosfera.

En los ámbitos uno y dos se muestra la reconstrucción paleogeográfica del territorio pirinaico y del aspecto del paisaje prehistórico primitivo de la región y, además se explica la ubicación, excavación y estudio de los principales yacimientos de la zona pirenaica

El tercer ámbito se centra en describir el huevo amniota, una forma particular de huevo resultado de la evolución de la reproducción para adaptarse al paso del medio acuático al medio terrestre, como forma eficiente de transmisión de vida, explicando sus características y las diferencias con otros tipos de huevos.

El cuarto ámbito se centra en describir las particularidades de los huevos de los dinosauriosdescribiendo desde un punto de vista general la variedad y cantidad de estos restos que se han encontrado en el mundo, para centrarse posteriormente en los huevos de dinosaurio en el Pirineo catalán. Una de las estrellas de la exposición es el nido de huevos de dinosaurio titanosaurio más grande de Europa, encontrado en Coll de Nargó.

El quinto ámbito explica el hallazgo, excavación, restauración y estudio de los huevos de esta puesta. Este ámbito da a pie a un juego interactivo que permite al visitante reproducir el proceso de excavación y preparación de este fósil.

Los ámbitos 6 y 7 muestran las líneas de estudio actuales y de futuro que, una vez hayan finalizado, sus resultados se podrán exponer en el museo, convirtiéndolo en un museo vivo que se actualizará a medida que los nuevos descubrimientos vean la luz.

En el ámbito 8 se expone una muestra de lo que pasó en la fauna de la Tierra cuando los dinosaurios se extinguieron, a finales del Cretácico, hace unos 66 millones de años. La explosión evolutiva y el dominio de los mamíferos, entre los animales vertebradosGracias al legado de la familia Duró - Vidal se exponen en el museo algunos de los restos de los mamíferos prehistóricos que vivieron durante el Mioceno, hace unos 15 millones de años, en la comarca y que fueron recuperadas por el Dr. Duró en los yacimientos miocenos cercanos a la Seu d’Urgell, como son rinocerontes o el équido extinto Hipparion.

En el ámbito 9 se proyectan audiovisuales de temáticas relacionadas sobre el contenido de la exposición de Dinosfera


La primera Cena Cretácica (2017)

La información promocional decía: ¿Quieres descubrir el museo de una forma diferente? La Cena Cretácica te propone una visita guiada al museo, acompañada de una degustación de tapas de entrantes y de carnes exóticas inspiradas en la colección de fósiles prehistóricos del centro.

Aspecto del cartel anunciador de la primera Cena Cretácica (2017) El cartelista ha conseguido recrear la cabeza de un supuesto monstruo prehistórico, con las fauces dentadas muy abiertas, utilizando hábilmente varios tipos de hortalizas comunes
Imagen: Dinosaures dels Pirineus

La Cena Cretácica tenía los siguientes el objetivos: Divulgar de una forma amena la extensa labor de investigación del Instituto Catalán de Paleontología. Dar a conocer el valioso patrimonio paleontológico que atesoran los Pirineos leridanos, todavía bastante desconocido. Acercar la paleontología a todo tipo de público.

La actividad se incluía dentro de las actividades de difusión social, propuestas para el verano de 2017, por los responsables del proyecto "Dinosaures dels Pirineus". Un proyecto museístico colectivo que, desde hacía más de 10 años, se venía desarrollando en diferentes localidades de diversas comarcas pirenaicas de Cataluña, se trata de un proyecto que quiere constituirse en un museo con varias sedes distribuidas por aquellas comarcas pirenaicas del territorio catalán en las que los dinosaurios son hoy día los protagonistas y pueden tener un impacto turístico, cultural, social y económico sobre el territorio en donde están asentadas las diversas sedes.

Los diferentes platos, ha degustar por los asistentes a la Cena Cretácica de 2017, habían sido elaborados por tres establecimientos locales asesorados por técnicos de Dinosfera. Los responsables de la elaboración y presentación fueron los cocineros de los restaurantes Cal Tahussà y del Hotel Betriu y los postres por la pastelería Reig.

Grupo de personas responsables de la organización y desarrollo de la experiencia museística y gastronómica en Dinosfera en julio del 2017. El paleontólogo Àngel Galobart (segundo por la izquierda), era director de Dinosfera y del Museu de la Conca Dellà e investigador de l’Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont de Sabadell. (ICP)  Imagen: Dinosfera

El precio por asistir al evento gastronómico - paleontológico era de 18 €, para los adultos, y de 9 €, para el menú infantil, (sin bebidas alcohólicas). Los adultos podían maridar su ingesta con dosis moderadas de vino de la tierra y cava.

Como la oferta de plazas era bastante limitada (30), era necesario reservar plaza, previamente, disponiendo de plazo hasta el 26 de julio (dos días antes de la celebración). 

La fecha establecida para la celebración de aquel curioso evento gastronómico - paleontológico era la del 28 de julio de 2017. La duración prevista era de 1 h. y el horario establecido era desde las 21:30 h hasta las 22:30 h. 

Asistentes a la primera Cena Cretácica (2017) de Dinoafera, poco antes de entrar al mauseo para dar inicio a esta experiencia de visita paleontológica guiada acompañada de una degustación gastronómica de inspiración  paleontológica. Imagen: Dinosfera

Lo que proponía la Cena Cretácica de Dinosfera a los asistentes, era probar una serie de diversos platos, todos ellos inspirados en las colecciones del museo. Se invitaba al público a descubrir el museo de una forma muy distinta de como se acostumbra a hacer habitualmente, pues se ofrecía la posibilidad de poder disfrutar de la visita usando todos los sentidos. 

En la sala del huevo amniota los visitantes encontraron una serie de boles conteniendo un par de huevos duros de codorniz, sobre un nido de patatas "xip", acompañados con jamón serrano y ralladura de trufa. Imagen: Dinosfera

La "cena" estaba concebida como un ágape itinerante, realizado durante un recorrido a través de las diferentes salas del museo. Realizando en cada sala visitada una parada gastronómica en la que poder degustar una tapa, cuya concepción y denominación estaban inspiradas en algunos de los fósiles hallados en los yacimientos paleontológicos del Cretácico, hace más de 66 millones de años, estudiados en esta zona y de alguno mucho más moderno, del Mioceno, hace unos 15 MA

En la sala dedicada a la puesta más grande de Europa, de huevos de titanosaurio, los asistentes podían degustar una ensalada cretácica variada, ilustrada con queso y huevo duro. Imagen: Dinosfera

Algunas de las tapas ofrecidas recibían  nombres tan sugerentes como: ensalada cretácica ilustrada, pinchos de cocodrilo, carpacho de cebra miocena, cebiche de tiburón, huellas de trucha de río, huevos de ave cretácica, o chupito de sedimentos.

Los ingredientes escogidos para elaborar las tapas y las correspondientes denominaciones inventadas para nombrarlas querían ser una alegoría gastronómica conmemorativa de la fauna prehistórica y de las condiciones características del medio natural de la comarca, cuando los Pirineos eran una llanura cubierta de vegetación tropical con numerosas playas y abundancia de agua en la que vivían los dinosaurios. En el menú no podía faltar un plato dedicado a homenajear a los huevos de dinosaurio, que son el elemento más emblemático del museo de Coll de Nargó.

Aspecto de la "Parada" gastronómica dispuesta en la "Sala de los Mamíferos" del Terciario. Una mesa con mantel blanco, aparece provista de platos cuadrados rojos con "sándwiches" rellenos con un supuesto "carpacho de carne de cebra prehistórica", posiblemente, eran lonchas de jamón cocido recortadas en forma de silueta de dinosaurio.   Imagen: Dinosfera

Según manifestación de varios asistentes, a la experiencia gastronómica-paleontológica vivida en las instalaciones de Dinosfera, en Coll de Nargó, había resultado muy agradable en todos los sentidos y muy recomendable para cualquier persona, mínimamente interesada en la temática paleontológica que ofrece Dinosfera  a sus visitantes.

Continuará