miércoles, febrero 15

Márquetin, enología y registro fósil (18)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida

Uso del registro fósil, como emblema de ciertos vinos españoles (18ª parte)


Botellas de vino conmemorativas de las Jornadas Aragonesas de Paleontología (I)

Introducción 

En la entrada de hoy, a diferencia de muchas otras ocasiones anteriores, en las que se trató sobre la influencia del registro fósil local en el contenido textual y diseño gráfico de las etiquetas de ciertas clases de vinos ibéricos, producidos por diversas bodegas comerciales de España o Portugal, trataremos sobre una serie de etiquetas vínicas diseñadas, no por una bodega convencional, sino por una asociación cultural aragonesa de Ricla (Zaragoza).
 
La Asociación Cultural Bajo Jalón surgió a partir de la iniciativa de tres personas aficionadas a la Paleontología y vecinas de la localidad aragonesa de Ricla (Zaragoza): D. Carmelo Moreno Sáez, D. Javier Castellano Baron y D. Joaquín Guerrero Peyrona. Su interés por esta disciplina científica incentivó la idea de crear una asociación de amantes de la Paleontología y de la naturaleza con el objetivo de fomentar la cultura en la localidad de Ricla y en la comarca de Valdejalón.
De esta manera, en 1988 se constituyó la Asociación Cultural Bajo Jalón con personalidad jurídica propia, sin ánimo de lucro y conforme a lo previsto en la Ley de Asociaciones 191/64 de 24 de Diciembre y cuyos estatutos han sido adaptados a lo previsto en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo. Se trata de una Asociación de ámbito comarcal pero que también se relaciona con otras asociaciones de fines similares de otras comarcas aragonesas, de otras Comunidades Autónomas españolas e, incluso, de naciones extranjeras.

Con tan sólo un año de vida y con pocos medios económicos y humanos, esta asociación consiguió organizar, en 1989, las I Jornadas Aragonesas de Paleontología, en Ricla. Dicho evento consistía en una serie de conferencias sobre Paleontología, una exposición de fósiles permanente y una salida al campo que, como no podía ser de otra manera, en aquella primera ocasión, se celebró visitando el Jurásico de Ricla. 
Desde aquellas primeras Jornadas de 1989, han pasado 34 años y se han celebrado bastantes ediciones bianuales de las Jornadas Aragonesas de Paleontología, cada año con afluencia y prestigio crecientes

La celebración bianual de las Jornadas Aragonesas de Paleontología no sólo ha constituido un acontecimiento científico reseñable, por la publicación de sus actas (15 volúmenes) o la colección de “Cuadernos de Paleontología” (10 volúmenes), sino que las Jornadas se han convertido en un importante acontecimiento social y cultural en Ricla (Zaragoza), en la comarca de Valdejalón y en todo Aragón.
También son destacables las labores de divulgación que esta asociación realiza en colegios e institutos de la comarca donde asiduamente se organizan exposiciones y se dan charlas sobre Paleontología. 

Durante los tres días que duran las Jornadas (viernes, sábado y domingo), además de asistir a las conferencias, se puede visitar una exposición monográfica, abierta permanentemente. Finalmente y, como no podía ser de otra manera, se realiza una salida de campo, para visitar algún yacimiento paleontológico importante, existente en la comarca o su entorno.
Las conferencias impartidas durante las Jornadas y las contribuciones en homenaje a un paleontólogo ilustre, son publicadas en un volumen de Actas, editado por la Institución “Fernando el Católico” de la Diputación de Zaragoza. Mientras que los contenidos de la exposición paleontológica son publicados dentro de nuevo número de la colección de Cuadernos de Paleontología Aragonesa, editado por la Asociación Cultural BAJO JALÓN.

Todos los asistentes a las Jornadas de Ricla reciben un diploma acreditativo de asistencia, así como las dos publicaciones antes mencionadas y, además, una botella de vino conmemorativa de la celebración de las Jornadas. Estas botellas son ofrecidas por alguna reconocida bodega de la zona, de esta forma, esa empresa vinícola a la par que promociona su propia producción enológica, colabora con la Asociación Cultural BAJO JALÓN en la realización de las Jornadas. Por tanto no es la bodega quien elige el contenido y el diseño de las etiquetas de estas botellas de vino, sino una comisión de la organización de las Jornadas. En todas las ocasiones, el contenido y el diseño aluden gráficamente a una temática central específica, en torno a la que se organizan las diferentes actividades, propias de cada edición bianual de las Jornadas Aragonesas de Paleontología, en Ricla (Zaragoza).

En los diferentes casos que a continuación se presentan, solamente se han recogido y se muestran aquellas actividades de las Jornadas que se consideran pertinentes por estar directamente relacionadas con el tema enológico-paleontológico que aquí se trata. Tal recopilación y exposición tienen por finalidad contextualizar y justificar la coherencia de los motivos gráficos usados y los mensajes manifestados en las etiquetas de las botellas conmemorativas de las diversas Jornadas de Ricla con el título de las Jornadas y con el contenido gráfico y textual de las etiquetas de cada edición. En todos los casos, se ha constatado que existe coherencia entre las figuras emblemáticas utilizadas, las actividades y la temática central de cada una de las Jornadas. 
Si alguna persona estuviera interesada en conocer el programa de cada Jornada particular, en detalle, puede consultar el documento: Programas de las 13 Jornadas Aragonesas de Paleontología (1989-2015), publicado por el Instituto Fernando el Católico de la Diput. de Zaragoza: https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/87/13programa.pdf 


La botella conmemorativa de las Jornadas de 1989

Las Primeras Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 1989. Se titularon «Protección de los espacios naturales» 
Durante las Jornadas se mantuvo abierta, permanentemente, la Exposición Paleontológica que estaba dedicada a los fósiles en general, y monográficamente a los fósiles aragoneses. Se montó con la colaboración del Museo de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y de la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA). 

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1989.  El contenido gráfico y textual de la etiqueta era muy breve y sencillo. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Primeras Jornadas Aragonesas de Paleontología 1989". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado aparecía un dibujo esquemático, suavemente coloreado en tonos rosados y rojizos, representando una concha cónica de gasterópodo marino (Se ignora su motivación o justificación). En la parte baja:  Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El sábado, 11 de noviembre se celebró una Mesa Redonda sobre «Espacios protegidos de interés paleontológico». Moderada por D. Juan Antonio del Diego, Presidente de la Asociación Cultural «Bajo Jalón». Con intervención de numerosos ponentes ilustres: Prof. Dr. Antonio Goy, Presidente de la Sociedad Española de Paleontología y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid; Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza; Dr. Agustín Moya, del Museo de Paleontología «Miguel Crusafont» de Sabadell; Dr. José Luis Sanz, director de excavaciones del yacimiento de «Las Hoyas»; D. Justo de Pedro, Jefe del Servicio del Medio Natural de la DGA; D. Ramiro Alloza, Jefe del Servicio de Patrimonio de la DGA; y D. José M.ª Abad, Presidente de la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA).

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1991

Las Segundas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 8 al 10 de noviembre de 1991. Se titularon «El Precámbrico y los primeros fósiles».
Durante las Jornadas se mantuvo abierta, permanentemente, la Exposición Paleontológica que estaba dedicada a los fósiles en general y monográficamente a los fósiles de los tiempos precámbricos. Se montó con la colaboración del Museo de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y la Asociación Paleontológica Aragonesa (APA). 

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1991.  El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta eran muy breves y sencillos, resultando muy semejante a la del año anterior. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Segundas Jornadas Aragonesas de Paleontología 1991". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado había un dibujo esquemático, suavemente coloreado, representando una forma estrellada, quizás correspondiente al caparazón de algún foraminífero marino. En la parte baja dice: Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El viernes, 8 de noviembre, el Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología y Prof. de Investigación del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid pronunció la Conferencia: «El origen de la vida. Datos paleontológicos».. 
El sábado, 9 de noviembre se pronunciaron dos conferencias, el Prof. Dr. Gonzalo Vidal, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Uppsala, Suecia impartió «Las primeras células vegetales» y el Dr. Teodoro Palacios, Profesor Titular de la Universidad de Extremadura «Los fósiles más primitivos de España».  
Se proyectaron varios vídeos sobre la Paleontología y los primeros pasos de la evolución orgánica, y luego se organizó un coloquio sobre el tema


La botella conmemorativa de las Jornadas de 1993

Las Terceras Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 12 al 14 de noviembre de 1993. Se titularon «El origen de la humanidad moderna»
El viernes, 12 de noviembre, la Dra. Gloria Cuenca, Profesora Titular de Paleontología de la Universidad de Zaragoza impartió la conferencia: «Las raíces de la Humanidad».  También se abrió al público la Exposición Paleontológica dedicada al Jurásico de Ricla, y monográficamente a la paleoantropología aragonesa bajo el lema «Los primeros Aragoneses». Comisario de la Muestra: D. José Ignacio Lorenzo, Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza.

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1993.  El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta seguían siendo muy breves y sencillos, resultando muy semejante a la del año anterior. Sobre fondo blanco, en la parte alta decía "Terceras Jornadas Aragonesas de Paleontología 1993". En la parte central, enmarcado dentro de un óvalo de color suavemente grisáceo-azulado había un dibujo esquemático, suavemente coloreado, representando una forma humana primitiva, pero no demasiado, quizás correspondiente a un individuo de Homo sapiens. En la parte baja: Asociación Cultural Bajo Jalón, Ricla, Zaragoza. Fotografía original de Mario Modesto Mata

El sábado, 13 de noviembre, el Dr. Juan Luis Arsuaga, Prof. Titular de la Universidad Complutense de Madrid, impartió la conferencia: «La evolución humana en Europa». 
El Dr. José M.ª Bermúdez de Castro, Colaborador Científico del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid impartió la conferencia: «Los homínidos de Atapuerca y el desarrollo vital en las poblaciones del Pleistoceno Medio de Europa»
La Prof. Dra. Pilar Utrilla, Catedrática de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, impartió la conferencia: «Las estrategias de supervivencia de los homínidos durante el Paleolítico»
El domingo, 14 de noviembre, el Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología y Prof. de Investigación del C.S.I.C., Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid impartió la conferencia: «La última crisis de diversidad en la evolución humana».

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1995

Las Cuartas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 1995. Se titularon «La expansión de la vida en el Cámbrico»
El viernes, 10 de noviembre, el Dr. Rodolfo Gozalo, Profesor Titular de la Universidad de Valencia, pronunció la conferencia: «Introducción al Cámbrico de Aragón»
El Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, pronunció la conferencia: «Los ecosistemas marinos del Cámbrico»

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1995. El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta de 1995 resulta muy distinto al de las tres ediciones anteriores. Es en blanco y negro y bastante extenso. En la parte alta de la etiqueta aparece el rótulo: IV Jornadas Aragonesas de Paleontología. En la parte central, sobre un mapa esquemático de la comarca aparece representada la situación del rio Jiloca, de la localidad de Murero, de la ermita de san Mamés y del importantísimo yacimiento paleontológico de la rambla de Valdemiedes, representados por un pequeño círculo del que parte un trazo en forma de flecha que señala el dibujo esquemático a gran tamaño y bastante detallado de un trilobites, debajo del cual dice: Paradoxides mureroensis. Trilobites del Cámbrico inferior y medio de Murero. Debajo hay un pequeño rótulo: 11 de noviembre de 1995 Murero (Zaragoza) 
En la parte inferior sobre la representación de un pergamino, extendido, dice: “Vino de Murero agua de vida, no lleva química, ni la necesita, solo el sudor de su gente que noblemente advierte: “Bebiéndolo en su justa medida alarga eternamente la vida”.
Fotografía original de Mario Modesto Mata

El Dr. Antonio Perejón, Colaborador Científico del Instituto de Geología Económica (C.S.I.C. y Universidad Complutense de Madrid), pronunció la conferencia«El bioma arrecifal del Cámbrico». 
El sábado, 11 de noviembre 
se realizó una "Excursión al Cámbrico de Murero". dirigida por el Prof. Dr. Leandro Sequeiros, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Córdoba; el Prof. Dr. Eladio Liñán, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza y el Dr. Rodolfo Gozalo, Profesor Titular de la Universidad de Valencia. 
El domingo, 12 de noviembre el Prof. Dr. Klaus Sdzuy, Catedrático de la Universidad de Würzburg, Alemania, pronunció la conferencia: «Acerca del conocimiento actual del Sistema Cámbrico».  

La botella conmemorativa de las Jornadas de 1997

Las Quintas Jornadas Aragonesas de Paleontología se celebraron en  Ricla, del 7 al 9 de noviembre de 1997. Se titularon «Vida y ambientes del Jurásico» 
El viernes, 7 de noviembre, el Dr. Guillermo Meléndez, Profesor Titular de la Universidad de Zaragoza, pronunció la conferencia: «Ambientes sedimentarios y ecosistemas del Jurásico de la Cordillera Ibérica».  

Aspecto de la botella conmemorativa de las Jornadas de 1995. El estilo, el contenido gráfico y textual de la etiqueta de 1995 resulta muy distinto al de las cuatro ediciones anteriores. Es muy colorista pero muy escueto de contenido. El dibujo muy esquemático, coloreado, del cráneo muy alargado y mandíbula muy estilizada de reptil, por su aspecto característico, suponemos que debe representar el cráneo del cocodrilo de Ricla pues no hay ningún texto que le atribuya género o especie alguna. 
Como en las etiquetas anteriores, en la parte alta identifica el evento promocionado "V Jornadas Aragonesas de Paleontología" y en la parte inferior indica el lugar y la fecha: Ricla. Noviembre  1997 y la entidad promotora: Asociación Cultural Bajo Jalón. 
El conocido popularmente como "El Cocodrilo de Ricla", pertenece a los metriorrínquidos, un grupo de cocodrilos marinos típicos del Jurásico que se extinguieron en el Cretácico Inferior, hace unos 130 millones de años, es decir, que convivieron con los dinosaurios.
Fotografía original de Mario Modesto Mata
Imagen: Asociación Cultural “Bajo Jalón”
https://www.asociacionculturalbajojalon.com/cosica/1997-v-jornadas/

La Dra. Gloria Cuenca, Profesora Titular de la Universidad de Zaragoza , pronunció la conferencia : «Dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en Aragón».
El Prof. Dr. Antonio Goy, Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, pronunció la conferencia: «Ammonites del Jurásico Inferior de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibérica». 
El Prof. Dr. Emiliano de Aguirre, Catedrático de Paleontología. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Universidad Complutense de Madrid, impartió la conferencia: «La superficie del planeta y el clima en los tiempos jurásicos».  
También se organizó una Mesa redonda titulada: «Procesos de formación de los fósiles jurásicos». Ponentes: Prof. Dr. Bermudo Meléndez, Catedrático Emérito de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, y Dr. Sixto Fernández, Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid. 
El sábado, 8 de noviembre, por la mañana, se organizó una Excursión al Jurásico de la provincia de Zaragoza. dirigida por el Dr. Guillermo Meléndez, Profesor Titular de la Universidad de Zaragoza; la Dra. Gemma Martínez, Profesora Titular de la Universidad Complutense de Madrid; y el Prof. Dr. Leandro Sequeiros, Catedrático de Paleontología de la Universidad de Córdoba. 
Por la tarde, el Dr. Federico Olóriz, Profesor Titular de la Universidad de Granada, pronunció la conferencia: «Interpretaciones ecoestratigráficas. Aplicaciones a los materiales del Jurásico Superior».  

Nota petitoria de información

Se desconoce quién fue el autor o autora de las etiquetas ilustradas de todas las botellas conmemorativas presentadas. También se desconoce cuál es el nombre de las diferentes bodegas aragonesas que colaboraron en la celebración de aquellas Jornadas, en cada una de esas ocasiones, aportando las botellas conmemorativas correspondientes. Por descontado, no se sabe cuál era la variedad de vino que contenía cada una de aquellas botellas conmemorativas, ni sus cualidades enológicas. 
Si alguna persona de la Asociación Cultural “Bajo Jalón”, entidad organizadora de las Jornadas tiene alguna información al respecto, se agradecerá enormemente su comunicación al escribidor de este blog por medio de comentarios en el blog o mensaje de correo electrónico en la dirección que aparece.

Fuentes

Anónimo. Botellas Jornadas. Portfolio, Cosicas nuestras. Asociación Cultural Bajo Jalón: https://www.asociacionculturalbajojalon.com/cosicas-nuestras/ 
Anónimo. Quiénes somosAsociación Cultural Bajo Jalón:  https://www.asociacionculturalbajojalon.com/quienes-somos/
Anónimo. Programas de las 13 Jornadas Aragonesas de Paleontología (1989-2015). Instituto Fernando el Católico. Diput. de Zaragoza: https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/87/13programa.pdf 

Continuará próximamente

domingo, enero 15

Gastronomía ibérica de inspiración paleontológica (19)

 por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Universitat de Lleida 

Las “Cenas cretácicas” de Dinosfera, el museo de los últimos dinosaurios, en Coll de Nargó (1)

Introducción

Los equipamientos culturales ubicados en zonas rurales, en poblaciones alejadas de grandes núcleos provinciales de población y de vías de comunicación muy importantes y transitadas, suelen tener un funcionamiento lánguido, un rendimiento modesto y una actividad concentrada en los días festivos y periodos vacacionales. En muchos casos, su funcionamiento ordinario y regular dependen excesivamente de su uso como equipamiento didáctico, muy vinculado a las visitas escolares, de centros educativos de la comarca o comarcas próximas, distribuidas a lo largo de todo el periodo lectivo, durante el curso escolar. Por esta serie de motivos lastradores, los gestores de los equipamientos culturales en entornos rurales, han visto la imperiosa necesidad de idear estrategias innovadoras e iniciar la oferta de actividades novedosas con las que conseguir aumentar su atractivo turístico. Así como ampliar su capacidad de difusión social, para ampliar su área de influencia social y dar a conocer sus actividades a un mayor número de visitantes potenciales. Todo ello producto de su necesidad de mejorar sus estrategias de captación de nuevo público adulto y de más grupos familiares para poder redistribuir la oferta de actividades y las visitas a lo largo de los 365 días del año. Dentro de este marco operativo de la necesidad de mejorar la gestión y el rendimiento de este tipo de equipamientos rurales, nació la idea y el proyecto de las denominadas “Cenas cretácicas” una actividad lúdico-gastronómica ofrecida por Dinosfera, el museo de los últimos dinosaurios, ubicado en la localidad catalana de Coll de Nargó, situada en la comarca de l'Alt Urgell, en la zona pre-pirinaica de la provincia de Lleida.

Aspecto del logo particular de Dinosfera en el que aparece representado como emblema un dinosaurio que típico de uno de los yacimientos de la localidad leridana

Imagen: Dinosaures dels Pirineus

Dinosfera pertenece a un consorcio de museos ubicados en el Prepirineo catalán dedicados a la divulgación de los últimos dinosaurios, vinculados todos ellos con importantes yacimientos paleontológicos relacionados con los dinosaurios de fines del periodo Cretácico. Para unificar el trabajo de los distintos centros paleontológicos y ofrecer a todos los amantes de los dinosaurios una experiencia única, se puso en marcha el proyecto "Dinosaures dels Pirineus" iniciado en el año 2007. En este proyecto participan actualmente el Museo del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont de Sabadell, el Centro de Dinamización de Tartareu, el Centro de Interpretación del Montsec de Meià, el Epicentro de Tremp, el Centro de Interpretación de Fumanya, Dinosfera de Coll de Nargó y el Museo de la Conca Dellà en Isona.

Aspecto del logo colectivo en el que aparecen representados los diversos equipamientos integrantes por diferentes tipos de dinosaurios y de otros animales prehistóricos: aves y mamíferos

Imagen: Dinosaures dels Pirineus 

En la exposición principal de Dinosfera se explica al visitante  qué es lo que se sabe, hoy día, sobre la reproducción de los dinosaurios, a partir de los resultados de la investigación científica realizada en los yacimientos de nidos de titanosaurio del municipio. Además se muestran huevos y nidos reales de dinosaurio, también hay una representación realista, a tamaño natural, de un dinosaurio saurópodo hembra, poniendo huevos. Entre otros muchos elementos divulgativos se puede acceder al contenido de un videojuego interactivo sobre aventuras en el transcurso de un paleosafari jurásico. Se da a conocer al visitante qué estructuras particulares tiene un huevo de dinosaurio, así como las características típicas de los diferentes tipos de huevos de vertebrados ovíparos y cómo y dónde acostumbraban a poner sus huevos los dinosaurios

La exposición de Dinosfera, Centro Paleoambiental, especializado en Interpretación de la reproducción de los Dinosaurios, se organiza según nueve ámbitos temáticos, en los que a través de proyecciones audiovisuales, juegos interactivos, fósiles reales, réplicas y reconstrucciones, el visitante podrá ir descubriendo cuál es el conocimiento actual que los científicos tienen sobre la reproducción de estos animales que hace más de 66 millones de años habitaban en lo que hoy día es el Prepirineo y Pirineo.

Al inicio de la exposición de Dinosfera hay una reproducción a escala real de un titanosaurio con su nido de huevos, esta clase de dinosaurios serían la responsable de gran parte de los huevos encontrados en la localidad. Además se ofrece un juego interactivo dónde se propone al visitante que localice cinco saurios que están dispersos por todo el paraje paleoambiental de Dinosfera.

En los ámbitos uno y dos se muestra la reconstrucción paleogeográfica del territorio pirinaico y del aspecto del paisaje prehistórico primitivo de la región y, además se explica la ubicación, excavación y estudio de los principales yacimientos de la zona pirenaica

El tercer ámbito se centra en describir el huevo amniota, una forma particular de huevo resultado de la evolución de la reproducción para adaptarse al paso del medio acuático al medio terrestre, como forma eficiente de transmisión de vida, explicando sus características y las diferencias con otros tipos de huevos.

El cuarto ámbito se centra en describir las particularidades de los huevos de los dinosauriosdescribiendo desde un punto de vista general la variedad y cantidad de estos restos que se han encontrado en el mundo, para centrarse posteriormente en los huevos de dinosaurio en el Pirineo catalán. Una de las estrellas de la exposición es el nido de huevos de dinosaurio titanosaurio más grande de Europa, encontrado en Coll de Nargó.

El quinto ámbito explica el hallazgo, excavación, restauración y estudio de los huevos de esta puesta. Este ámbito da a pie a un juego interactivo que permite al visitante reproducir el proceso de excavación y preparación de este fósil.

Los ámbitos 6 y 7 muestran las líneas de estudio actuales y de futuro que, una vez hayan finalizado, sus resultados se podrán exponer en el museo, convirtiéndolo en un museo vivo que se actualizará a medida que los nuevos descubrimientos vean la luz.

En el ámbito 8 se expone una muestra de lo que pasó en la fauna de la Tierra cuando los dinosaurios se extinguieron, a finales del Cretácico, hace unos 66 millones de años. La explosión evolutiva y el dominio de los mamíferos, entre los animales vertebradosGracias al legado de la familia Duró - Vidal se exponen en el museo algunos de los restos de los mamíferos prehistóricos que vivieron durante el Mioceno, hace unos 15 millones de años, en la comarca y que fueron recuperadas por el Dr. Duró en los yacimientos miocenos cercanos a la Seu d’Urgell, como son rinocerontes o el équido extinto Hipparion.

En el ámbito 9 se proyectan audiovisuales de temáticas relacionadas sobre el contenido de la exposición de Dinosfera


La primera Cena Cretácica (2017)

La información promocional decía: ¿Quieres descubrir el museo de una forma diferente? La Cena Cretácica te propone una visita guiada al museo, acompañada de una degustación de tapas de entrantes y de carnes exóticas inspiradas en la colección de fósiles prehistóricos del centro.

Aspecto del cartel anunciador de la primera Cena Cretácica (2017) El cartelista ha conseguido recrear la cabeza de un supuesto monstruo prehistórico, con las fauces dentadas muy abiertas, utilizando hábilmente varios tipos de hortalizas comunes
Imagen: Dinosaures dels Pirineus

La Cena Cretácica tenía los siguientes el objetivos: Divulgar de una forma amena la extensa labor de investigación del Instituto Catalán de Paleontología. Dar a conocer el valioso patrimonio paleontológico que atesoran los Pirineos leridanos, todavía bastante desconocido. Acercar la paleontología a todo tipo de público.

La actividad se incluía dentro de las actividades de difusión social, propuestas para el verano de 2017, por los responsables del proyecto "Dinosaures dels Pirineus". Un proyecto museístico colectivo que, desde hacía más de 10 años, se venía desarrollando en diferentes localidades de diversas comarcas pirenaicas de Cataluña, se trata de un proyecto que quiere constituirse en un museo con varias sedes distribuidas por aquellas comarcas pirenaicas del territorio catalán en las que los dinosaurios son hoy día los protagonistas y pueden tener un impacto turístico, cultural, social y económico sobre el territorio en donde están asentadas las diversas sedes.

Los diferentes platos, ha degustar por los asistentes a la Cena Cretácica de 2017, habían sido elaborados por tres establecimientos locales asesorados por técnicos de Dinosfera. Los responsables de la elaboración y presentación fueron los cocineros de los restaurantes Cal Tahussà y del Hotel Betriu y los postres por la pastelería Reig.

Grupo de personas responsables de la organización y desarrollo de la experiencia museística y gastronómica en Dinosfera en julio del 2017. El paleontólogo Àngel Galobart (segundo por la izquierda), era director de Dinosfera y del Museu de la Conca Dellà e investigador de l’Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont de Sabadell. (ICP)  Imagen: Dinosfera

El precio por asistir al evento gastronómico - paleontológico era de 18 €, para los adultos, y de 9 €, para el menú infantil, (sin bebidas alcohólicas). Los adultos podían maridar su ingesta con dosis moderadas de vino de la tierra y cava.

Como la oferta de plazas era bastante limitada (30), era necesario reservar plaza, previamente, disponiendo de plazo hasta el 26 de julio (dos días antes de la celebración). 

La fecha establecida para la celebración de aquel curioso evento gastronómico - paleontológico era la del 28 de julio de 2017. La duración prevista era de 1 h. y el horario establecido era desde las 21:30 h hasta las 22:30 h. 

Asistentes a la primera Cena Cretácica (2017) de Dinoafera, poco antes de entrar al mauseo para dar inicio a esta experiencia de visita paleontológica guiada acompañada de una degustación gastronómica de inspiración  paleontológica. Imagen: Dinosfera

Lo que proponía la Cena Cretácica de Dinosfera a los asistentes, era probar una serie de diversos platos, todos ellos inspirados en las colecciones del museo. Se invitaba al público a descubrir el museo de una forma muy distinta de como se acostumbra a hacer habitualmente, pues se ofrecía la posibilidad de poder disfrutar de la visita usando todos los sentidos. 

En la sala del huevo amniota los visitantes encontraron una serie de boles conteniendo un par de huevos duros de codorniz, sobre un nido de patatas "xip", acompañados con jamón serrano y ralladura de trufa. Imagen: Dinosfera

La "cena" estaba concebida como un ágape itinerante, realizado durante un recorrido a través de las diferentes salas del museo. Realizando en cada sala visitada una parada gastronómica en la que poder degustar una tapa, cuya concepción y denominación estaban inspiradas en algunos de los fósiles hallados en los yacimientos paleontológicos del Cretácico, hace más de 66 millones de años, estudiados en esta zona y de alguno mucho más moderno, del Mioceno, hace unos 15 MA

En la sala dedicada a la puesta más grande de Europa, de huevos de titanosaurio, los asistentes podían degustar una ensalada cretácica variada, ilustrada con queso y huevo duro. Imagen: Dinosfera

Algunas de las tapas ofrecidas recibían  nombres tan sugerentes como: ensalada cretácica ilustrada, pinchos de cocodrilo, carpacho de cebra miocena, cebiche de tiburón, huellas de trucha de río, huevos de ave cretácica, o chupito de sedimentos.

Los ingredientes escogidos para elaborar las tapas y las correspondientes denominaciones inventadas para nombrarlas querían ser una alegoría gastronómica conmemorativa de la fauna prehistórica y de las condiciones características del medio natural de la comarca, cuando los Pirineos eran una llanura cubierta de vegetación tropical con numerosas playas y abundancia de agua en la que vivían los dinosaurios. En el menú no podía faltar un plato dedicado a homenajear a los huevos de dinosaurio, que son el elemento más emblemático del museo de Coll de Nargó.

Aspecto de la "Parada" gastronómica dispuesta en la "Sala de los Mamíferos" del Terciario. Una mesa con mantel blanco, aparece provista de platos cuadrados rojos con "sándwiches" rellenos con un supuesto "carpacho de carne de cebra prehistórica", posiblemente, eran lonchas de jamón cocido recortadas en forma de silueta de dinosaurio.   Imagen: Dinosfera

Según manifestación de varios asistentes, a la experiencia gastronómica-paleontológica vivida en las instalaciones de Dinosfera, en Coll de Nargó, había resultado muy agradable en todos los sentidos y muy recomendable para cualquier persona, mínimamente interesada en la temática paleontológica que ofrece Dinosfera  a sus visitantes.

Continuará

jueves, diciembre 22

El registro fósil ibérico y el santoral católico, en la religiosidad popular de España y Portugal (18)

 por Heraclio ASTUDILLO POMBO. Dep. MACS, UdL.

Fósiles ibéricos relacionados, por la tradición popular española, con diversos santos y santas (8)

Fósiles relacionados con santa Lucía de Siracusa, en Aragón  

Introducción

Se abre un paréntesis territorial y temporal, en el que se abandonan, provisionalmente, las interpretaciones, creencias y usos dados en territorio catalán a determinados tipos de fósiles (nummulites) a los que, antaño, la fantasía popular por algunas razones de tipo subjetivo,  vincularon con santa Lucía de Siracusa, patrona de la luz y protectora de los ojos y de la visión. En la entrada de hoy, nos adentraremos en territorio aragonés, para comprobar que si bien cambian las formas y la geografía, se sigue conservando el fondo fantástico y la capacidad fabuladora para justificar la presencia de un tipo de fósiles en un determinado lugar.


Las “perretas de santa Lucía” de Las Ventas de Santa Lucía, en Graus, Huesca (Aragón)

La ermita de Santa Lucía (de Siracusa) está a las afueras del pueblecito de Las Ventas de Santa Lucía, pedanía del municipio de Graus, aunque resulta sorprende conocer que, en realidad, la ermita pertenece al municipio de Perarrúa, cuyo núcleo urbano está mucho más alejado. Pero resulta que está edificada en un punto del territorio municipal de esta segunda localidad que casualmente está situado en la frontera entre los territorios de ambas localidades. 
La mencionada ermita está situada a poco más de cinco km. de Graus, capital de la comarca oscense de La Ribagorza, por lo que es un lugar muy conocido por sus habitantes y de los de otras localidades próximas. Fue edificada en un muy modesto estilo barroco, en el siglo XVIII, sobre una pequeña colina en la que aparecen muchos fósiles, escasamente atractivos por su aspecto vulgar. Resultan especialmente abundantes, y por ello mucho más visibles, los caparazones de cierto tipo de macroforaminíferos y, también, algunos moldes internos de pequeños gasterópodos, todos marinos, depositados en el fondo del mar durante la primera etapa de la Era Cenozoica, iniciada hace 66 millones de años. Sin embargo, los caparazones  fósiles de macroforaminíferos, aún son mucho más abundantes en el vecino barranco de santa Lucía, que está situado en el territorio de Las Ventas de santa Lucía, entre el núcleo urbano y la mencionada ermita. 

Aspecto exterior de la ermita de santa Lucía de Siracusa, vista por su fachada principal y uno de sus costados. Está situada en las afueras de Las Ventas de santa Lucía, Huesca (Aragón)


La leyenda

Según nos contó la señora Lucía B. P., una mujer mayor, originaria de la localidad de Graus, cuya madre era originaria de Las Ventas de Santa Lucía (Huesca). El nombre del pueblo alude a su antiguo origen, relacionado con la hostelería, pues el núcleo urbano se formó a partir de la instalación de varias posadas o "ventas", en las que se detenían los viajeros para beber, comer o pasar la noche, y también en alusión a la cercanía de la ermita dedicada a Santa Lucía, a pesar de ser propiedad del vecino municipio de Perarrúa. Fue su madre, quien le contó la siguiente historia cuando ella era aún una niña

"Cuentan que estos hechos sucedieron hace ya muchos años. Decían que en una casa aislada, cerca de las Ventas, vivió solitariamente un curandero, quien además de curar con hierbas y ungüentos, también era brujo. Dicen que leía las manos y echaba las cartas para adivinar el futuro y, que si le pagaban bien, también echaba "mal de ojo", por encargo de clientes envidiosos o malvados. 
Sucedió que en cierta época, todos los enfermos de la vista, de las localidades cercanas, que antes acudían a reclamar los servicios del curandero dejaron de acudir a casa para solicitar sus servicios de remediador. Nadie iba a pedirle que le diera algún remedio con el que sanar las dolencias que afectaban a sus ojos. Indagando astutamente sobre el particular, se enteró de que los enfermos de la vista se iban hasta la ermita de santa Lucía que está en un cerro, muy cercano de la localidad de las Ventas de santa Lucíapara rogarle a la santa patrona que les sanase completamente los problemas que sufrían en los ojos o en la vista o, al menos, aliviarles sus males oculares y/o sus deficiencias visuales. 

Antigua lámina ilustrativa sobre diversas manipulaciones aplicables para solucionar diferentes problemas oftálmicos. 
Imagen: Pinterest

Luego, al cabo de un tiempo, los muchos devotos que habían sanado o mejorado, volvían agradecidos por el favor recibido de la santa, la mejora de su vista o  la completa curación de sus dolencias oculares. Iban a la ermita para dar gracias a la patrona, depositar algunos exvotos testimoniales y para depositar algunas monedas para los gastos del culto, en la caja de las limosnas que había en un rincón del interior de la ermita. 
El curandero-brujo, al saber quién era la causante del abandono de sus antiguos pacientes, más irritado por celoso de su fama que furioso por las perdidas económicas que le ocasionaba la competencia de la santa, escuchó los malos consejos que el diablo soplaba en sus oídos y  decidió vengarse y, de paso, resarcirse económicamente. 

"Diablo aconsejando", grabado en madera, obra de Julio Prieto Posadas (1912-1977).  
12.9x14.5. Imagen: Colección Andrés Blaistein

Un frío atardecer de diciembre, cercano a la festividad de la santa, el curandero salió a escondidas de su casa, se fue discretamente hasta el lugar de la ermita, siguiendo sendas poco transitadas. Iba con la intención de penetrar sigilosamente en el santuario para robarle a la santa, todo el dinero depositado, en la caja de limosnas, donado por los devotos agradecidos. 
El ladrón llegó al lugar sagrado, destino de su fechoría sacrílega, ya bien anochecido. Desde un escondite observó los alrededores, para ver si había gente por los alrededores y no ser visto ni reconocido por lugareños que regresaran a sus casas tras acabar tarde su jornada laboral. 
Después de tantear varias puertas, pudo forzar la cerradura de una y penetró en el interior del templo. La penumbra reinante le permitió ir directo hasta la caja de las limosnas, forzó la cerradura y sacó todas las monedas que contenía, que eran muchas, y las metió en unas bolsas que llevaba para tal fin. Salió rápidamente al exterior, dejando la puerta abierta, e inició la huida, temeroso de pudiera encontrarse con alguien que pudiera reconocerle. 

Un ladrón enmascarado sale huyendo con una bolsa de dinero robado, temeroso de que puedan sorprenderlo, atraparlo y encarcelarlo... o lincharlo, los enfurecidos propietarios del dinero a los que acaba de desvalijar.  
Imagen: sdmedialos40.

La santa protectora de la vista y patrona de la luz, quiso castigar al sacrílego ladrón haciendo uso de sus poderes: nublándole la vista al curandero y oscureciendo completamente el cielo, antes estrellado y despejado, cubriéndolo con unas densas nubes que dejaron completamente a oscuras al sacrílego ladrón. Cegado y en completa oscuridad, se desorientó y dando traspiés y tumbos, se dirigió directamente al borde del cercano barranco. Al perder pie se precipitó de cabeza al vacío, cayendo por el talud hasta el fondo, dando volteretas y recibiendo golpes por todo su cuerpo, mientras daba tumbos cuesta abajo, oía el tintineo de los cientos de monedas que se iban desparramando a su alrededor, al escaparse del interior de las bolsas donde las transportaba. 

Hombre cayendo al vacío, tras dar un traspiés en el borde de un talud y perder el equilibrio. Recreación propia a partir de la sencilla modificación de otra imagen muy semejante
Imagen: Pinterest

Todas las monedas robadas iban quedando esparcidas por el talud y en el fondo del barranco. A pesar del aturdimiento de la caída, el dolor causado por las muchas magulladuras y la escasa visión, su maldad y su codicia no había disminuido un ápice y quiso recuperar, al menos, una parte de las monedas que pudiera notar al tacto. Se arrastró a cuatro patas y, palpando el terreno, fue recogiendo cuantas monedas pudo y las guardó en sus bolsillos. Medio ciego y casi tullido, salió del barranco como pudo, halló el sendero de vuelta y emprendió el regreso hacia a su casa. A medida que se alejaba del entorno de la ermita, su visión mejoraba y el cielo nublado escampaba. Al llegar a su casa, comprobó con alegría, que había recuperado completamente la visión, antes tan disminuida, y luego notando el peso de sus bolsillos, recordó sus monedas robadas a santa Lucía y quiso hacer un recuento del botín obtenido. Al sacar del bolsillo su mano llena de monedas, pudo comprobar con horror y rabia que todas las monedas que había recogido en el barranco y transportado en sus bolsillos, se habían convertido en piedras de aspecto semejante a monedas. Quedando de esta manera humillado y frustrado el ladrón sacrílego. Este fue el castigo y escarmiento de la santa.

Dibujo representando el instante en que una bolsa de dinero queda abierta accidentalmente, facilitando que su contenido dinerario quede liberado de su anterior encierro y se vaya escapando y desparramando, para desconsuelo de su infeliz poseedor.

Hoy día, aún se pueden ver en los alrededores del santuario y en el cercano barranco, cientos de "monedas de piedra", en recuerdo de aquel suceso sacrílego y como testimonio del poder de la santa. Antaño, esta clase de "monedetas de piedra" la gente de la zona y alrededores (comarca de La Ribagorza) las denominaba "perretas de santa Lucía", en alusión a su forma vagamente numular y a su localización en el entorno de la ermita dedicada a esta santa.
En otros lugares de otras comarcas de la misma provincia, a los nummulites se les denomina "dineretes" o "centimetes" por su relativa semejanza con pequeñas monedas, especialmente cuando se observan a cierta distancia y, sobre todo, cuando son de especies escasamente lenticulares o de lados poco abombados.


Creencias, tradiciones y usos populares

Cada año, el día 13 de diciembre, festividad oficial de la santa, en la ermita de santa Lucía solamente se celebraba una misa, era una celebración estrictamente religiosa y era un tiempo frío, por lo que solamente acudían los devotos de la santa. Sin embargo, la romería era una celebración masiva porque se conjugaban los aspectos religiosos y profanos, duraba todo el día, y, antiguamente, fue muy concurrida. Se celebraba con buen tiempo primaveral ya que coincidía con el lunes de Pascua de Pentecostés, fecha que según el calendario religioso, unos años era a finales de abril y otros a principios de mayo. 
Antaño, en ese día festivo, fue costumbre recoger en el entorno de la ermita, un tipo muy particular de fósiles, que recibían el nombre popular de "perretas de santa Lucía" por su vaga semejanza con pequeñas monedas de piedra
La antigua denominación castiza "perreta" que antaño fue usada en la comarca de La Ribagorza, como un sinónimo local de una denominación más común en toda España como fue “perra chica”, usada para referirse a las pequeñas monedas de cinco céntimos de peseta. Este nombre era usado en contraposición a otra denominación dineraria popular, como era la de “perra gorda” que hacía referencia a la moneda de diez céntimos de peseta, de mayor tamaño y el doble de su valor.

La recolecta de ese tipo de fósiles, no era una actividad complicada, debido a su tamaño y extraordinaria abundancia. En general, se recogían “perretas de santa Lucía” con la finalidad de poder usarlas para conjurar el "mal de ojo", durante todo el próximo año, que supuestamente pudiera lanzarles, directamente o indirectamente, alguna mala persona de su entorno personal. Hasta mediados del siglo XX, se creía firmemente que si se llevaba, de forma permanente, una "perreta de santa Lucíaen el bolsillo, la persona portadora estaría protegida contra los efectos perjudiciales de las "malas miradas", supuestamente, causantes de múltiples daños y mala suerte. Se creía que esa clase de miradas maléficas las poseían los brujos y brujas, y que la proyectaba o "lanzaban" sobre determinadas personas especialmente vulnerables, como eran los niños pequeños, las personas ancianas, los enfermos o las mujeres embarazadas y lo hacían por encargo de alguna persona muy envidiosa o/y malvada que quería causar daño por venganza o envidia. 
Tal creencia supersticiosa sobre las virtudes protectoras de las "perretas de santa Lucíaestaba provocada por la forma circular del fósil, y por la figura espiral concéntrica que mostraban en su interior, cuando se dividían en dos mitades simétricas. Ambas características no presentes en otros tipos vulgares de piedras comunes, indujeron a la gente ignorante, crédula y fantasiosa a compararlos con ojos o con "la niña" de los ojos o iris ocular, y por tanto con la mirada o la vista, como una aplicación popular de la "teoría de las signaturas" y de la magia simpática

Aspecto interno de un nummulite, escindido por su plano ecuatorial 
en dos mitades simétricas. Su contorno circular y el dibujo concéntrico le pudieron otorgar semejanza con el iris ocular y vincularlo con los ojos y con los santos responsables de su protección y salud
Fotografía de Jesús Cardiel Lalueza.

El hecho de que aquellas piedrecitas singulares fueran tan abundantes en derredor del santuario dedicado a la veneración de santa Lucía de Siracusa, patrona de la luz y protectora de los ojos y de la visión, indujo a pensar que podría ser útiles usadas como amuletos protectores contra las malas miradas causantes de daño, a distancia. Antaño, en toda la comarca oscense de La Ribagorza las  denominadas "perretas de santa Lucía" eran un amuleto muy valorado por considerarlas como una potente defensa contra las "malas miradas" de brujos y brujas.

También se usaron con la finalidad de reforzar el efecto curativo de ciertas infusiones de hierbas medicinales, en las que mientras se infusionaban las plantas seleccionadas por sus virtudes oftálmicas, se mantenía sumergida alguna "perreta de santa Lucía". Luego estas infusiones vegetales se usaban para tratar ciertos problemas oculares menores, en forma de colirios, lavados o cataplasmas.


Los fósiles

Unas supuestas monedas "petrificadas milagrosamente", con bastante probabilidad, serán   ejemplares fósiles de numulites, es decir, los caparazones calcáreos fosilizados de una clase de seres unicelulares, gigantescos, que habitaron sobre los fondos marinos, hace entre unos 30 y 50 millones de años. Es decir, se tratará de los restos fósiles de una clase de animales unicelulares marinos "gigantescos" en su clase (macroforaminíferos,), de vida bentónica que vivieron durante el Eoceno, una época geológica en la que esta zona era un brazo de mar del antiguo océano Tetis occidental.

Aspecto de una acumulación de caparazones fósiles de la especie Nummulites deshayesi, en la zona de Santa María de Buil, situada en El Sarrastaño, donde este tipo de fósiles son conocidos popularmente como "dineretes" de Buil, Fotografía de 
Jesús Cardiel Lalueza.

Según publicó Lucas Mallada en su estudio Reseña Geológica de la Provincia de Huesca, trabajo publicado en 1875, en el Barranco de Santa Lucía, de las Ventas de Santa Lucía, se pudieron recoger e identificar las siguientes especies de numulites:  Nummulites  perforata, N. lucasana, N. Ramondii, N. spira y N. granulosa. 
Por lo tanto, parece plausible que un hecho geológico como era la abundancia de ejemplares de estas especies de numulites, cerca de la ermita y, sobre todo en el interior del barranco, lo que habría podido inspirar la interpretación legendaria sobre su origen milagroso, expuesta anteriormente, y su uso protector.  


Fuentes

- Andolz, Rafael  (1987). Piedras que curan. Cuando hablan las piedras. Cuadernos Altoaragoneses III. Diario del AltoAragón. Domingo, 15/11/1987. Página 11
- Andolz, Rafael (1995). Los santos (3) Mitología aragonesa (Al calor del fogaril), Cuadernos Altoaragoneses 345, Diario del AltoAragón, Huesca. 04/06/1995. Página 39
- Andolz, Rafael (1997). Piedras que curan (Al calor del fogaril) Cuadernos Altoaragoneses 421, Diario del AltoAragón, 18/05/1997 Página 41
- Andolz, Rafael (1997). Santa Lucía. Así va el año, (Al calor del fogaril), Cuadernos Altoaragoneses 437, Diario del AltoAragón, 14/12/1997. Página 43, 
- Anónimo (2010). Ermita de Santa Lucía (Las Ventas de Santa Lucía). Turismo en Graus: http://turismograus.blogspot.com/2010/12/paneles-interpretativos-las-ventas-de.html
- B. P. Lucía (2010). Las perretas de piedra de santa Lucía de Perarrúa (Huesca)Comunicación personal, 10/12/2010
- Gayúbar, Ángel (2011). Ermita de Santa Lucía de Perarrúa. Comunicación personal, 18/01/2011.
- Mallada Pueyo, Lucas (1875). Barranco de Santa Lucía, en Reseña Geológica de Huesca. Anales de la Sociedad Española de Historia Natural. Tom. IV. MADRID Imp. de T. Fortanet, 
- Romanos Hernando, Fernando (1999). Aragonés ribagorzano: lesico emplegau en a obra de Pablo Recio: Oras sueltas. Publicazions d'o Consello d'a Fabla Aragonesa
- Serrano Dolader, Alberto (2007). Dinero fósil y huesos de gigantes, Serie: "Aragón de leyenda", Dominical del "Heraldo de Aragón", 15/04/2007.